OCTAVI dice:
es igual com estiguis d cansada, del plans q et trenki, d lo d cap q et porti....tu estas alla x ella i amb ella...amb un somriure encara q sigui despres d'enfadar-te x q llença el menjar…
però el somriure i el carinyo no et falta mai
per això ella sempre esta somrient...tu li dones això...li ensenyes això
9/9/11
3/6/11
mis cuatro minutos de gloria
Tenía ganas de hacerlo pero no me atrevía. Nunca me ha gustado mucho que me miren. Una cosa es bailar en casa el sábado por la mañana con la fregona como micro y otra muy diferente es plantarse delante de un montón de gente y bailar.
Ya desde el primer día que empecé en la escuela de danza nos propusieron organizar una fiesta de danza oriental y salir todas a bailar. Tarde o temprano iba a llegar.
Puse en la olla los nervios y el miedo mezclados con orgullo y una pizca de voluntad y me bebí el brebaje. No noté nada, seguía creyendo que haría el ridículo. En fin, pensé, se supone no pasa nada por hacer el ridículo durante cuatro minutos...
Además estaba el tema del vestuario que dejaba al aire mis fofas pechugas y demás carnes redondas heredadas del embarazo. Eso tampoco ayudaba mucho.
Pero sabéis, resulta que es una lata hacer “el pena” así que volví a tomarme un cóctel y me dije: qué coño! La matahari tampoco estaba delgada que digamos y lo demás con estudiar la coreografía en el salón de casa lo saco adelante!
Muy bonito.
La mañana del gran día llegó. El mediodía del gran día llegó. Y sin tregua llegó la tarde del gran día. Llegué al teatro, me maquillé y me vestí con mi traje a medida hecho especialmente para la ocasión.
Mientras esperaba que acabasen las chicas del número anterior al mío noté como las piernas dejaban de responder, noté como mi cabeza se nublaba y mis oídos se cerraban. Díos mío. No podré hacerlo. Saldré ahí y me quedaré parada mirando al público con cara de majareta.
De repente salí de mi espiral al notar a mi compañera de aventura que me tiraba de la mano hacia el escenario. Ya estaba ahí, colocada en la posición inicial esperando que sonara la primera nota. Entonces la alegría hizo acto de presencia esbozando una sonrisa y lanzándome un guiño que agarre con todas mis fuerzas.
Bailé. No sé si lo hice muy bien, supongo que tampoco importa porqué me lo pasé en grande. Os diré que ha sido la vez que mejor me lo he pasado bailando.
Curioso ¿no?
Ya desde el primer día que empecé en la escuela de danza nos propusieron organizar una fiesta de danza oriental y salir todas a bailar. Tarde o temprano iba a llegar.
Puse en la olla los nervios y el miedo mezclados con orgullo y una pizca de voluntad y me bebí el brebaje. No noté nada, seguía creyendo que haría el ridículo. En fin, pensé, se supone no pasa nada por hacer el ridículo durante cuatro minutos...
Además estaba el tema del vestuario que dejaba al aire mis fofas pechugas y demás carnes redondas heredadas del embarazo. Eso tampoco ayudaba mucho.
Pero sabéis, resulta que es una lata hacer “el pena” así que volví a tomarme un cóctel y me dije: qué coño! La matahari tampoco estaba delgada que digamos y lo demás con estudiar la coreografía en el salón de casa lo saco adelante!
Muy bonito.
La mañana del gran día llegó. El mediodía del gran día llegó. Y sin tregua llegó la tarde del gran día. Llegué al teatro, me maquillé y me vestí con mi traje a medida hecho especialmente para la ocasión.
Mientras esperaba que acabasen las chicas del número anterior al mío noté como las piernas dejaban de responder, noté como mi cabeza se nublaba y mis oídos se cerraban. Díos mío. No podré hacerlo. Saldré ahí y me quedaré parada mirando al público con cara de majareta.
De repente salí de mi espiral al notar a mi compañera de aventura que me tiraba de la mano hacia el escenario. Ya estaba ahí, colocada en la posición inicial esperando que sonara la primera nota. Entonces la alegría hizo acto de presencia esbozando una sonrisa y lanzándome un guiño que agarre con todas mis fuerzas.
Bailé. No sé si lo hice muy bien, supongo que tampoco importa porqué me lo pasé en grande. Os diré que ha sido la vez que mejor me lo he pasado bailando.
Curioso ¿no?
28/4/11
1/3/11
la redondez de la vida
La vida es redonda en esos últimos momentos de espera antes de la arrancada, ese ratito para preparar las maletas con la sonrisa iluminando las miradas. Ese instante de "si me olvido algo me da igual" porqué estaré junto a las dos personas que más quiero y en una preciosa casa perdida en la montaña pero cerca de la costa a la vez.
Estoy supercontenta, nos escapamos mi amor, nuestra pequeña y yo!!!!!!!!

22/2/11
12/2/11
curiosa y juguetona es la luna
La noche resplandecía con un cuarto de luna creciente que regalaba magia por doquier. Esa misma mañana se levantó de una forma distinta a las anteriores y no por haber pisado con el pié izquierdo, si no precisamente por haberse levantado con el derecho. Ahora, al caer la noche con las faenas del día hechas, descansaba sentada en el sofá y saboreaba el cola-cao recién hecho.
Una chispa de luz entró por la ventana que daba a la terraza y la arrastró hacia fuera. Al salir y quedar bañada por ese alo de luz lunar sintió su cuerpo entero llenarse de vitalidad, de una fuerza renovada. Sonrío, ya conocía esa sensación. En su hombro llevaba tatuado ese mismo cuarto de luna creciente. Significaba que la rueda había empezado a girar y que muy pronto nuevas aventuras pasarían por su puerta. Pidió ayuda con toda su alma, en silencio gritó pidiendo un cambio en su vida para no caer en la monotonía. Dió las gracias en un susurro que lanzó al cielo.
Curiosamente, o no, al día siguiente recibió una llamada no esperada. Una sorpresa que destapaba una oportunidad laboral ideal. Unas semanas antes había rechazado un par de proposiciones; una por ser demasiadas horas, otra demasiado lejos. Pero esta era ideal ya que juntaba todos los requisitos: reto profesional, funciones interesantes, cerca de casa, media jornada, bien pagado, ...
Hay un pero. Siempre hay un pero. Este es que para acceder al puesto de trabajo hay que superar unas opos, bueno, superarlas y sacar la mejor nota, claro... Si fuese entrevista seguro que la pasaba como la mejor, pero unas opos es otro tema. Aunque sea para un trabajo temporal (se supone que son más fáciles), en un papel escrito no puede plasmar su magia como lo hace hablando en persona. Parece que esa baza no la podrá utilizar, sólo cabe estudiar y esperar, confiar en acertar el tiro justo en medio de la diana.
Curiosa y juguetona es la luna. Te enseña un caramelo y luego te pide que vayas hasta ella a buscarlo.
Una chispa de luz entró por la ventana que daba a la terraza y la arrastró hacia fuera. Al salir y quedar bañada por ese alo de luz lunar sintió su cuerpo entero llenarse de vitalidad, de una fuerza renovada. Sonrío, ya conocía esa sensación. En su hombro llevaba tatuado ese mismo cuarto de luna creciente. Significaba que la rueda había empezado a girar y que muy pronto nuevas aventuras pasarían por su puerta. Pidió ayuda con toda su alma, en silencio gritó pidiendo un cambio en su vida para no caer en la monotonía. Dió las gracias en un susurro que lanzó al cielo.
Curiosamente, o no, al día siguiente recibió una llamada no esperada. Una sorpresa que destapaba una oportunidad laboral ideal. Unas semanas antes había rechazado un par de proposiciones; una por ser demasiadas horas, otra demasiado lejos. Pero esta era ideal ya que juntaba todos los requisitos: reto profesional, funciones interesantes, cerca de casa, media jornada, bien pagado, ...Hay un pero. Siempre hay un pero. Este es que para acceder al puesto de trabajo hay que superar unas opos, bueno, superarlas y sacar la mejor nota, claro... Si fuese entrevista seguro que la pasaba como la mejor, pero unas opos es otro tema. Aunque sea para un trabajo temporal (se supone que son más fáciles), en un papel escrito no puede plasmar su magia como lo hace hablando en persona. Parece que esa baza no la podrá utilizar, sólo cabe estudiar y esperar, confiar en acertar el tiro justo en medio de la diana.
Curiosa y juguetona es la luna. Te enseña un caramelo y luego te pide que vayas hasta ella a buscarlo.
26/1/11
secuaz de un timador
Yo, una mujer lista, con experiencia, que me creía inteligente y sagaz, he caído en la trampa más conocida de los últimos meses.Ayer a eso de las siete de la tarde vino a casa un agente de la Càmara de Comerç de Catalunya (acreditándose con un carné de Iberdrola) informando que se acababa el plazo para cambiarse la tarifa TUR de las facturas de gas y electricidad, que Endesa nos había estado cobrando de más y un montón de patrañas más. Dicho recado lo podía hacer él gratuitamente y con sumo interés a través de la empresa colaboradora Iberdrola.
Oh! Qué majos los de Iberdrola que vienen a salvarnos justo antes de caer en el abismo del "plazo vencido". Si casi parecía que había llegado el ángel salvador! Y ese ángel era un chaval de unos 20 años que, por lo que parece, llevaba unos cuantos aprendiendo al lado de Al Capone y me enredó hasta que caí en sus manos y le di todos mis datos (cuenta bancaria incluida, que yo no hago rebajas!).
Algo no encajaba, pero firmé sin leerme nada de las hojas que me fue poniendo delante al mismo tiempo que bromeábamos sobre la vecina rubia del tercero que tanto le había gustado.
Claro. No era un agente de la Càmara, ni siquiera un comercial de IberTROLA, ni mucho menos un ángel salvador!
Todo el día haciendo gestiones para bloquear mis cuentas y defenderme del inminente ataque de un estafador que ha conseguido que haga lo que jamás haría en mi sano juicio.
Así que aquí me tenéis queridos amig@s, la pringada del primero, secuaz de un timador.
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