Y siempre cuando llamas se me sonroja la piel y me arden las mejillas
te espero como se esperan los 29 de febrero
cuando llegan y se me olvida que tanto les habia esperado.
Apareces de vez en cuando a reclamar mis labios
escritos-dibujados sobre este mar azul que se ascurre por mi espalda
se resiste a dejar de ser tu lienzo
ultimamente empolvado.
Habre tenido mas de 300 amaneceres placenteros, pero jamas las noches mas rojas y en penumbra de tus ojos feroces, el eco de tu voz se esconde_ siempre en el ultimo latido de mi corazón, cada febrero rojo siempre rojo.