De repente me perdí en esas pestañas que magicamente me abrían
la puerta a un nuevo mundo, tan mágico era como la música de los Cranberries mientras bebemos cerveza, o un café... vuelas;
como cuando uno camina descalzo por la playa sin prisas y sientes libre el espíritu
así quería seguir, entre tus pestañas y los ojos marrones como el cielo cuando atardece.
Tuve miedo de perderte y aun no te podía ni sostenerte
tenia simplemente que dejarme caer en tus melosas carcajadas y creer
creer que todo era posible
que ambos siendo uno seríamos imparables dos caballos salvajes sobre la montaña virgen
me perdí mientras inventaba estas historias que ahora no se si fueron reales:
nuestra fuga
la ruptura
el desamparo
la pasión
el delirio
tantas lágrimas
hasta deshidratar cada pétalo de la flor que tenia nuestro recuerdo.
Tus pestañas fueron las culpables de haberme perdido