Aprovecho para hacer una mini crónica de mi primer trabajo en Japón, que igual a alguien le interesa el tema, aunque el trabajo en sí no tenga nada de interesante.
La cosa empezó hace ya casi 3 semanas, los del Hello Work (ハローワーク, harōwāku), ese lugar que es como el equivalente al paro en España (pero con la diferencia de que ellos SÍ te asesoran y te buscan trabajo) nos consiguieron a Zek y a mí nuestra 2ª entrevista de trabajo. -Recordemos que en la primera, para cortar pescado en un supermercado y hacer sashimi no nos cogieron a ninguno- Zek tenía que ir a una ramenería y yo a un restaurante de soba ("sobería"?? Como me gusta inventarme "palabros") :-p
La mañana del 10 del 10 a las 10 tenía que estar en el sitio, pero llegué 10 minutos antes (había demasiado dieces implicados como para que la cosa no saliera de modo "sobresaliente"). ^__^
Entré con un "shitsureishimasu, ohayo gozaimasu" abriendo la puerta corredera, y mientras preguntaba por "Yoda-san", no me dio tiempo ni a decir que venía por una entrevista (Zek me había escrito como se decía la palabra porque ni la sabía todavía...) una de las mujeres que había allí me lo dijo: "ah, que vienes por la entrevista, espera un momento por favor". Al minuto apareció la que iba a ser mi nueva jefa, una mujer bajita, de unos 40 años (año arriba, año abajo, soy muy mala para echar edades a las personas asiáticas), un poco gordita y con la cara muy redonda y un pañuelo atado en la cabeza, además del mandil. Vamos, una mujer acostumbrada a trabajar en su negocio y sacarlo adelante, no como los "managers" que he tenido en Londres por ejemplo, que lo más físico que hacían era tocar la caja registradora para contar los dineros al final de la jornada...
Me hizo sentarme y le entregué mi CV (escrito a mano en japonés, aquí se hace así la cosa, nada de ordenador) y mi carta de presentación que me habían imprimido los del Hello Work para la ocasión. Me preguntó que cuanto llevaba en Japón, cuanto japonés entendía y si tenía experiencia limpiando y tal. Pero lo que más parecía interesarle es que realmente ella me dijera "haz esto y lo otro" "así no, de esta manera" y yo lo entendiera, vamos, lo básico (y lo lógico y normal, evidentemente). Al ver el curriculum leyó la palabra "Starbucks" y eso pareció que le gustó, nunca entenderé el fanatismo de los japoneses por esa mierda de cadena de cafeterías (en serio tiene un café de malísima calidad, el paquete de café más cutre que puedas comprar en un supermercado es más rico que cualquiera de las pijeces que ellos te venden... En mi casa, que son muy cafeteros, a día de hoy no se habían podido acabar los paquetes que les di). Le dije que lo otro que venía a continuación también era una cafetería/restaurante y que ahí había hecho cosas de cocina y por supuesto algo de limpieza. Se acabó de convencer al ver que había estado más de un año y me dijo que viniera el martes a las 8,30 de la mañana para empezar (el lunes era fiesta nacional, por cierto).En eso gris claro que se ve a la derecha aparco yo mi bici, jejeje.
Arigatou m (_ _) m
Se nota que son caseros porque al mirarlos te das cuenta de que no están todos cortados milimétricos, hay algunos más gordos, otros más finos...
Y la segunda vez la pedí caliente, que así no la había comido nunca. Estaba realmente rico, me gustó incluso más que fría.
Todas se llaman entre ellas con el nombre acortado "Taka-chan" (mi jefa), "Haya-chan" (esta señora es muy charlatana y muy "niko-niko"(que sonríe mucho) y me da palique. "Yama-chan" (esta es un poco más seca dentro de que es maja también) y la otra señora se me ha olvidado cómo se llama, porque esa no trabaja todos los días y no me acuerdo. El primer día que trabajé mi jefa ya me cambió el nombre a "Rei-chan" y así me he quedado, que todas me llaman de esa manera. Hace unos días entró a trabajar una chica joven, bastante rellenita en el turno de 11-2, para ayudar a servir las comidas, se llama "Haru-chan".
En cuanto a mi trabajo tampoco es que haya mucho que contar: limpio los tatamis, barro y friego el suelo del restaurante, los baños, la entrada de la calle, paso el polvo en las estanterías de dentro (que tiene cosas muy raras que parecen aquello la clase de pociones de Snape), y después de eso, relleno los botes de palillos y limpio las mesas para que esté todo preparado. A las 11 empieza el horario de comidas.
Vamos, que en 2 horas y media se puede decir que no paro. ^__^ A veces, si acabo 10 o 15 minutos antes ayudo en alguna cosa en la cocina, rellenar el agua y meterla en la nevera, pelar alguna verdura, rellenar las jarritas de la salsa y así.
El día 22 se supone que íbamos a hablar si después de una semana seguía trabajando o me echaban, me esperaba un momento: "valoración personal" tipo como los que tenía en Londres con mis managers de los 2 trabajos que tuve, pero más bien fue un "lo has hecho muy bien, quiero que sigas y esta segunda semana te voy a dar 2 días libres en vez de uno".










































