sábado, 30 de abril de 2005

Día a 2: un buen comienzo y dos palabras sobre FORAJIDOS, EL LEGADO DE ABRIL

Inevitablemente evaluativo, tengo que dar un balance del día de ayer: no hubo tanta gente en las salas como esperábamos, pero el ambiente estuvo prendido y hubo público en todas las funciones y salas. La sala 3, la del Níspero, tiene una excelente calidad de proyección y sonido y parece que la proximidad del bar incita al consumo de cocteles varios durante la función. Fue lo que me dijo Gaby: solo había doce personas viendo CONTROL ROOM, pero todas tenían su gin tonic en la mano.

La función de GEORGI AND THE BUTTERFLIES fue lo más destacado de la noche. Paounov es un personaje seductor, intenso, adrenalístico - si tal palabra existe - , cineasta apasionado y como se dice vulgarmente muy rodado. A tal punto se ha reducido el promedio de edad de los cineastas invitados - hay que recordar que en años anteriores tuvimos a los veteranos Albert Maysles y Patricio Guzmán (¡que no me perdonará esta alusión!) - que nuestra idea de ir a cenar en un restaurante formalito de la Mariscal - el económico y sin embargo muy correcto L'Arcate - fue inmediatamente desechada por la mayoría de nuestros colaboradores y la celebración del jueves fue en La Naranjilla Mecánica, antro cool atendido por muchachas de mal genio donde la ocupación de los baños es intensa y frecuente y cuyos sánduches han adquirido una fama de alta cocina por demás exagerada, pero donde las luces ténues, los colores rojizos y ciertos remedos de escultura repartidos un poco por todo lado irradian una sensación placentera entre los más jóvenes que están de ese modo dispuestos a pasar por alto detalles ergonómicos fundamentales como la incomodidad de las sillas. En fin. Que la pasamos muy bien y nos sentimos rejuvenecidos.

Sin embargo, en cuanto hubo un momento de tranquilidad, Celesta Davis me preguntó: ¿qué te pareció la película de Pocho Alvarez?, refiriéndose al corto con que habíamos abierto la inauguración. A ella le había gustado y le había agradecido que la ayude a comprender el estado de ánimo en que nos hallamos después de la caída de Gutiérrez, pero ella al igual que yo la encontraba excesivamente sentimental. La peli de Pocho tiene el enorme mérito de haber sido hecha al calor de los hechos, pero comparto el criterio de Celesta de que el uso de la música y el abuso de los rótulos interpretativos le añadía cierta artificialidad que incomodaba. No me pasó la primera vez que lo vi, cuando inclusó llegó a emocionarme de verdad, pero supongo que para Celesta, que la vió con traducción simultánea dicha al oido por una de nuestras colaboradoras, la interpretación simbólica de los hechos habrá resultado fastidiosa. El plano de la niña que sostiene un cartel dividido en dos partes, los políticos en un lado y el pueblo y la esperanza al otro, es uno de los más bellos. A la niña le acepto el maniqueismo y su temprano patriotismo me emociona, y me gusta que Pocho me lo muestre. Pero que los rótulos de Pocho digan más o menos lo mismo, me inquieta. La película fue un gesto y acto pertinente, y es un trabajo documentalista valioso, pero es víctima de su inmediatez. Naturalmente que allí está retratada una época y una generación que ha visto en los acontecimientos políticos de la semana pasada la realización material del sueño revolucionario. Que se llame La Luna la radio que inició todo parece que alimenta esa ilusión... por aquello del sol y la luna y el equinoccio. Yo veo las cosas con menos romanticismo y creo que el movimiento de los forajidos es menos uniforme y menos idealista de lo que muchos pueden esperar. Andrei Paounov, que vivió la caida del comunismo en Bulgaria y que ahora ha visto como los comunistas se han aliado con el rey que depusieron hace cincuenta años, se reiría de nuestra gesta épica.

Llegó hasta aquí por hoy. Ojalá tenga tiempo para otro post este mismo día. Ahora voy corriendo a socorrer a Lisandra que ha alcanzado ya su capacidad de tolerancia del stress...

¡Aunque ella lo dude, ella es más importante que este blog!

Ya nos vemos.

viernes, 29 de abril de 2005

Día 1: Celesta Davis y Andrei Paounov

Fue imposible actualizar este blog antes, ayer tuvimos una tarde de lluvia y stress, del todo predecible por lo demás, y por la noche la inauguración. Juan Martín Cueva había estado en casa de Pocho Alvarez la noche del jueves y, viéndolo muy atareado frente a la suite de edición, le preguntó en qué se hallaba. Resultado: anoche abrimos el festival con un cortometraje sobre los acontecimientos de la semana pasada, una pieza documental de 25 minutos hecha al calor de las protestas y en ocho amanecidas sucesivas. Fue el plato fuerte de la ceremonia. Tengo la impresión de que la intensa emoción hizo que el público llegue un poco cansado a la proyección de CHECKPOINT, porque muchos tuvieron cierta sensación de tedio al final. Es del todo artificial, como cuando uno se duerme en la sala teniendo al frente una obra maestra. CHECKPOINT es una película reiterativa, sí, pero precisamente esa es su apuesta, probar que perseverancia y frustración van de la mano.

Ayer conocimos a Celesta Davis, y tarde en la noche a Andrei Paounov. Celesta vino con su madre que protagoniza su película junto a ella. El filme de Andrei se estrena esta noche y el de Celesta mañana. Andrei nos contó que GEORGI Y LAS MARIPOSAS fue estrenado en salas hace dos semanas en Sofía con un éxito total de público, a tal punto que las salas multiplex que originalmente le negaron distribución ya se la han pedido. GEORGI es, como Andrei nos dijo, una película de los balcanes, no hay que olvidarlo, y una comedia. Humor búlgaro... humor balcánico, o volcánico, que es otra forma de decirlo según nos dijo Andrei en apego a la etimología. Es decir: Andrei es una especie de Kusturiça del documental, o podría llegar a serlo. La música de GEORGI, divertida y dulce, lo sugiere con insistencia.

La peli de Celesta está en el otro extremo: es una película de mujeres y de feminidad. Hay una escena absolutamente demoledora en la mitad. Celesta, su hermana y su madre, visitan a la ex esposa y a la hija del tipo que abusó de ella cuando era niña. Son cinco mujeres sentadas a la mesa hablando de estos hombres y en realidad parecería que están hablando de otra especie, de algo no muy lejano del hombre de cromagnon. La misma Celesta y su mamá llegan a hacerse preguntas acerca de su propio padre, de su relación con la pornografía y el sexo. Es un viaje intenso hacia la profundidad sin dejar nunca la superficie de lo cotidiano, las conversaciones que uno tiene en el rojo del semáforo, no por anodinas menos definitivas o absolutas. Como me pasó con 2666 encontré que en esta película sin pretensiones se dibuja también el machismo. Hay que mirar a través de la moral de Celesta y de su sociedad. En el trasfondo está, retratado de perfil. Cierto perfil, es verdad. Pero el identikit le corresponde.

Déjenlo todo y vayan a verla.

Ya nos vemos. Espero que mañana sea un poco más temprano.

miércoles, 27 de abril de 2005

Un link patafísico con Jean Rouch y una postdata sobre Aguilar y El Universo

Una complicación tras otra definen la víspera: atrapado en las horas finales de la tarde del miércoles en la oficina de los programadores del sitio web, donde a base de elaboradas explicaciones pronunciadas en lenguaje html tratan de hacerme comprender que el sitio web no será, no podrá ser, como lo soñábamos. Una nueva amanecida nos espera.

Mientras tanto, el cine. Esta mañana, con el desayuno, ví CRONICA DE UN VERANO de Jean Rouch y Edgar Morin. EDOC la presenta como parte de un homenaje a Jean Rouch, quien falleció trágicamente hace un año en una carretera de Argelia. Fue curiosa la anécdota que nos ligó pasajera y remotamente a Rouch el año pasado. Recuerdo que estábamos en los preparativos de la tercera edición del festival cuando Coco Laso encontró googleando en internet una referencia a una película de Richard Leacock, legendario fotógrafo del movimiento del "Direct Cinema", que había sido filmada en 1949 en Ecuador: EARTHQUAKE IN ECUADOR (TERREMOTO EN ECUADOR). Inmediatamente tratamos de encontrarla a través de diferentes contactos en los Estados Unidos, uno de los cuales nos llevó al inbox del propio Richard Leacock en París. Escribimos al maestro y tuvimos en respuesta una carta emocionada y generosa. "Ecuador es muy importante en mi vida - nos decía - fui por primera vez a los veinte años a filmar un documental en las islas Galápagos... y después volví en el 49 al terremoto de Pelileo... nunca me gustó la película editada... y acabo de conseguir, después de cincuenta años, que las Naciones Unidas me manden una copia... con gusto les enviaré un DVD". Finalmente, Leacock decía que le encantaría venir a Ecuador nuevamente, a sus casi ochenta años de edad.

Este tipo de cosas usualmente resultan en un festejo enorme en la oficina, es el lado juguete nuevo del festival. Así que nos dedicamos a organizar la visita de Leacock, tratando de conseguir algunas de las películas legendarias en las que participó, como LOUSIANA STORY, que filmó en 1948 junto a Flaherty. Ramiro Noriega lo resumió en una frase: por intermedio de Leacock el festival llega a Flaherty... de allí a Lumière ya solo resta un paso. Pocos días después nos llegó la noticia de la muerte de Jean Rouch, según parece en un torpe accidente de carretera. Debo admitir que para entonces no había visto ninguna película de Rouch, pero aún así me sumé a la conmoción general tratando de disimular mi sginificativa ignorancia. Durante todos esos días, días de duelo por Rouch y de agitada preparación del festival, Leacock dejó de escribir. Le escribimos una vez y no obtuvimos respuesta. Pensamos que una vez más se habría ido a pasear con su esposa por el sur de Francia, lo imaginábamos en una casita en medio del campo en las praderas primaverales de Avignon, este gringo enorme que le perdió ya todo el respeto a la pretendida trascedencia del cine, que vive alucinado por la tecnología y la cámaras mini DV, por el internet y las posibilidades que crea para el cine, para las imágenes, que quería que presentemos un nuevo corte de PRIMARY porque el de sus amigos Pennebaker y Maysles le parecía muy largo... de modo que había capturado en su computadora el DVD y lo había cortado a su gusto... . Alucinábamos con la presencia de este tipo y de su joven esposa francesa... "la compañera de mi vida".

Un buen día, cuando casi habíamos perdido las esperanzas de recibir sus noticias, nos escribió. Ha muerto mi amigo Jean Rouch, nos decía. Ha sido un golpe muy grande, continuaba. El apartamento en el que nosotros vivimos en París era suyo... seguía... y ahora tenemos que devolverlo. De modo que dedicaré las próximas semanas a encontrar un lugar donde vivir y lamentablemente no podré ir a Ecuador, concluía.

Fue así como Rouch intervino en nuestro festival el año pasado. Ahora pasamos cuatro de sus filmes. CRONICA DE UN VERANO, que ganó el premio especial de la crítica en el festival de Cannes en 1961, es una de las más grandes. Está allí prefigurada toda la Nouvelle Vague, la cámara al hombro, el diálogo incisivo, la pregunta tajante, la reflexión en torno a la película dentro de la misma película, la juventud y la monotonía y la rebelión contra la monotonía y las viejas preguntas que nos hacemos sobre la vida. Sobretodo, está allí la emoción de filmar París, o mejor dicho, de filmar la ciudad, el agua en el pavimento, las largas sombras del peatón en la calle.

Vayan a ver a Rouch. Es moderno y es claro, bastante francés, pero algo bueno que tienen los franceses es que les gusta el cine. Creo que lo inventaron, ¿no?

Finalmente, dos palabras sobre el tema El Universo y Roberto Aguilar. El diario publicó hoy una nota de la redacción sobre la renuncia de Roberto, que reproduzco aquí para quienes no la hayan leído y estén interesados en seguir la polémica:

"El lunes 18 de abril Roberto Aguilar llamó al Diario para anunciar su decisión de dejar de escribir en EL UNIVERSO por cuanto no estaba de acuerdo con que no se le permitiese utilizar ciertos términos.

"El Diario lamenta que tal cosa haya sucedido. Creemos que el señor Aguilar es un excelente crítico de televisión, pero defendemos nuestra línea editorial ya que consideramos que los medios de comunicación tienen ciertas obligaciones legales y éticas que preservar.

"Lo que ocurrió fue que en el borrador del artículo que envió el señor Aguilar para publicarlo el domingo 17 de abril, afirmaba que dos canales de televisión estaban “vendidos” al gobierno de Lucio Gutiérrez, y le hicimos notar la posibilidad de que ambos canales entablasen un juicio penal en su contra por injuria calumniosa grave, delito tipificado en los artículos 489, 491 y 493 del Código Penal. El Diario no censura a sus columnistas, pero les pide que tengan en cuenta las prohibiciones que impone la ley, a fin de evitar represalias jurídicas. Todo columnista, cuando se incorpora a las páginas de Opinión de EL UNIVERSO, se compromete a cumplir esta norma.

"En el borrador también se deca que una locutora de televisión “mintió”, y le hicimos notar al señor Aguilar que muchas veces los locutores se limitan a leer un texto preparado. Por consiguiente, le sugerimos que no emplee calificativos tan duros para referirse a una empleada, puesto que las críticas más duras deberían estar dirigidas contra los verdaderos responsables de que se falte a la verdad. Pero como se trataba de una sugerencia, le hicimos saber que en todo caso, la decisión sobre este punto quedaba en sus manos.

"No es cierto, como se ha escrito en ciertos textos que circulan por internet, que EL UNIVERSO se haya sobre este tema opuesto a que el señor Aguilar manifieste su apoyo a los “cacerolazos”. Tampoco que el Diario haya recibido presiones de los hermanos Isaías para no publicar el artículo. Los lectores conocen el tono muy duro que siempre utilizó Roberto Aguilar en su columna diaria durante casi dos años para referirse a ciertos empresarios de medios de comunicación, por lo que mal puede hablarse de presiones o de censura por parte nuestra.

"Lamentablemente, las personas que han difundido esos textos por internet no llamaron a EL UNIVERSO para preguntar nuestra versión. Desconocemos si hicieron lo propio con Roberto Aguilar." Tomado de la edición on line de El Universo del 27 de abril.



Hasta allí la cita del Universo. Mañana los esperamos en la Católica de Quito.

martes, 26 de abril de 2005

11,5 metros cuadrados

El nuevo gobierno está tratando de armarse con todo lo que queda de decente y prestigioso en la clase política tradicional y buscando nuevos cuadros en la no tradicional, o todavía no tradicional. Ha puesto de ministro de economía a Rafael Correa, un economista progre y elocuente cuyo único defecto es quizás que habla demasiado. Esta mañana se lo dijo René Bucaram en la radio: que primero haga y después hable. Pero así es como todo funciona aquí, siempre tenemos que hablar antes que hacer, el hablar es más importante. Correa aparenta ser lo suficientemente inteligente como para aceptar al cabo de cuatro meses que la embajadora Kenney demande su salida e irse tranquilo a la universidad donde da clases sin renunciar a sus principios. Por eso habla nomás con desparpajo, y se ríe de las idioteces que dicen los que se le oponen, y sus palabras tan nacionalistas y valiosas nos emocionan. Vivimos de emociones.

Las emociones llevan a algunos cineastas a filmar lo que está sucediendo en la calle, en los barrios, en la sociedad. Asambleas populares, demandas de cambio, propuestas para una nueva constitución. Se vive una euforia constante. Lisandra me decía esta mañana que sin Lucio se siente un ambiente más aligerado. En efecto, así es. No sabría explicarlo mejor, pero digamos que era el colmo. Además, Gutiérrez tenía tal fe en la efectividad de sus mensajes televisivos, que se volvieron gravemente recurrentes. Tengo entendido de buena fuente que la cuenta que dejó impaga a los productores de sus spots es enorme, entre ellos el buen Jaime Cuesta, miembro fundador de ASOCINE.

El festival arranca el jueves. El equipo de publicaciones ha estado trabajando a tiempo completo para tener el catálogo listo para ese día, cosa que es cada vez menos probable; en todo caso ayer se distribuyeron los periódicos en las universidades, en bares, cafés y librerías de Quito. Hoy Pepe Yépez está distribuyéndolos en las universidades de Guayaquil con varios voluntarios. Hemos trasladado la oficina del festival a la Escuela de Cine y Actuación de Camilo Luzuriaga cerca del Ocho y Medio, en el barrio La Floresta. El cambio es dramático porque dejamos un espacio de 60 m2 y ahora estamos instalados en un espacio de 11.5 m2. En estas condiciones de hacinamiento hay menos privacidad, menos computadoras, menos conexiones a internet y menos sillas. De hecho, creo que la actualización de este blog se va a volver cada vez más complicada. Haré lo que esté a mi alcance… o moriré en el intento.

Tenía que comentar varios temas. Uno de ellos es una cita histórica que me envió uno de los lectores de este blog a propósito de la revuelta de los forajidos; la otra es hablarles de Celesta Davis y poner una foto de ella para que la vayan conociendo; la tercera es hablar de la peli de Patricio Guzmán, SALVADOR ALLENDE, que se estrena el viernes si el betacam llega a tiempo.


Todo eso será más tarde…

domingo, 24 de abril de 2005

Un pelo en la sopa de la OEA, o cómo Ecuador nuevamente hace la cagada

Como sucede con ciertas vísperas, la que vivimos en el equipo del festival nos tiene a todos con los nervios de punta. Las sensibilidades se crispan, las cosas pendientes se acumulan, surgen nuevas ideas que no sabemos quién se encargará de hacer realidad, aparecen las publicaciones, nos emocionan, las leemos cincuenta veces hasta que comenzamos a verles las costuras y los errores... y en consecuencia caemos nuevamente en la desazón, nos preguntamos cien veces si las salas se llenarán y que pasaría si el primer viernes de funciones nadie viene al Ocho y Medio... (seguro que a Mariana Andrade - la gerente de la sala - le daría un infarto).

A propósito de la rebelión de Quito se nos ocurrió un poco a todos que debíamos hacer algo para presentar, reunir, mostrar, todo el pietaje pro y amateur que se grabó en esa semana de locos que fue la del 13 al 20 de abril. Todavía no sabemos muy bien qué, pero lo vamos a hacer. Sobretodo queremos llevarlo a Guayaquil. En esas estamos. Mientras reflexionábamos cesudamente en las opciones, ayer Gaby Calvache estuvo al mando del operativo Sala 3, en Quito, adecuando la sala de 50 butacas del Níspero, instalando una pantalla, un proyector, colocando reflejos fosforescentes en las gradas en ascenso de la sala para evitar que la gente se tropiece, etc. Mientras Gaby y Oscar se ocupan de eso, Joaquín Ohyanarte se ha instalado ya en el Ocho y Medio a ver todas las copias de los filmes, revisar que estén en buen estado y con los subtítulos que deberían tener. Paralelamente, imagino en la California Alta, a Ramiro, Maife, Galo y Alfredo poniendo a punto el catálogo que entrará a imprenta el lunes. En Nyon, Suiza, Isabel Iturralde hará maletas para su regreso del festival Visions du Reel... mientras Coco Laso, que anhela su regreso, beberá el cognac de la espera con su hijo Julián, contando, ahora sí con los dedos de una mano, los días que faltan para la inauguración de los EDOC.

Mientras todo eso sucede, Lisandra y yo tomamos el desayuno del domingo. Un plácido desayuno, añorando los días de la rebelión, cuando la calle se convirtió en un fortín. Dentro de poco iré a comprar la prensa, para lo cual tendré que esquivar a los abnegados ciclistas que acuden al llamado del ciclopaseo y que se toman un poco demasiado a pecho su excepcional privilegio. De ese modo me enteraré de las novedades de la OEA, donde el cambio de gobierno ecuatoriano resultó ser de lo más inoportuno, a pocos días de dirimir el empate entre Insulza y Derbez. Que los americanos le quieran torcer el brazo a Palacio antes de que entre al ruedo no me sorprende, pero que para hacerlo pongan en duda la constitucionalidad de la destitución de Gutiérrez, es el colmo. ¿Fue constitucional la destitución de Lucio?, se preguntan en la OEA. El debate se reduce en el fondo a saber si una mayoría simple de congresistas debería tener el poder de destituir al presidente. En un sistema presidencialista tal cosa es impensable, pero es lo que sucede habitualmente en los regímenes parlamentarios: cambia la mayoría y cambia el gobierno. Comprendo que pueda parecer un poco salvaje - y de hecho lo es - que en este país de juristas tropicales y mafias poderosas la ley en vigor más que un código de normas inamovibles sea una territorio perpetuamente movedizo, pero en el fondo quizás deberíamos asumir esta ambiguedad insólita y hacerla nuestra regla de conducta. Finalmente qué mas da: que sea una mayoría simple la que puede cambiar al gobierno es una cosa perfectamente aceptable. Jaime Roldós habría abandonado su cargo el mismo 10 de agosto de 1979 en que tomó posesión, puesto que perdió su bloque de mayoría antes siquiera de haber comenzado a gobernar... la derecha habría asumido el gobierno sin el trámite engorroso de los 20 meses que esperaron hasta que murió, y León, quizás, no habría necesitado levantar en alto la muñeca de trapo para convertirse en lo que después se convirtió.

Claro, todo esto no es más que un pensamiento de domingo. Además, permítanme creer por unos días más - como todavía creo - que fue la rebelión del pueblo de Quito quien tumbó a Lucio. La rebelión de los adolescentes.

El martes llega Isabel Rancaño desde Barcelona para ocuparse de la subtitulación simultánea de algunas películas. El miércoles llega Celesta Davies acompañada de su madre. Celesta es la directora de AWFUL NORMAL (HORRIBLEMENTE NORMAL), uno de los documentales más importantes de la programación de EDOC. Este es el primer largo de Celesta, y lo vieron en Amsterdam Coco Laso y Ramiro Noriega el pasado noviembre. La historia se resume básicamente en que Celesta, después de 28 años de silencio, decide enfrentar al tipo que abusó sexualmente de ella cuando niña. No quiero decir mucho más, salvo que por esas casualidades de la vida Celesta dice en su sitio web - como bien nos relata Alfredo Mora en el periódico EL OTRO CINE - que decidió hacer su película después de ver LALEE'S KIN de Albert Maysles en 2003. Muchos de ustedes recordarán que Albert fue nuestro invitado en el EDOC de ese año y algunos tendrán todavía presente la presentación de LALEE'S KIN en el Ocho y Medio y el diálogo que siguió. (Quien sin duda no lo habrá olvidado es Felipe Terán que cumplió a cabalidad el papel de nervioso intérprete del maestro).

Por cierto, y para terminar con PETROBRAS, ayer leí en
amazonia.org que PETROBRAS tiene prohibido explotar al interior de los parque nacionales de Brasil... . Doble standard, doble moral de los amigos de Lucio.

Chao.

viernes, 22 de abril de 2005

¿Por qué Brasil?, supongo que "business is business"

Inevitablemente me distraigo del propósito original de este blog. Lucio Gutiérrez, el ahora derrocado dictador, se aloja en la residencia del Embajador de Brasil en Quito. El presidente Lula medita la concesión del asilo político. ¿Por qué Brasil?, me pregunto. Me acuerdo entonces de la copia de una carta que me mandó Juan Diego Pérez, donde unos científicos del mundo entero pedían al presidente Gutiérrez que desista de la autorización que acababa de dar a PETROBRAS para construir una carretera al interior del parque nacional Yasuní.

Supongo que business is business y que si Lucio eligió Brasil será porque allí tiene favores que cobrar. PETROBRAS recibió durante este gobierno la autorización para iniciar la explotación del Bloque 31, que se divide entre el parque nacional (70%) y el territorio Huaorani (30%). La licencia ambiental escandalosamente concedida a pesar de las múltiples recomendaciones en contra fue entregada cuando Lula da Silva visitó Quito y estrechó la mano del amazónico presidente Gutiérrez.

Me cuenta Elizabeth Bravo de Acción Ecológica que el bloque 31 producirá para el Estado la ridiculez de 2000 barriles diarios... y para PETROBRAS 8000... casi un escupitajo comparado con las exportaciones totales del país. ¿Vale la pena sacrificar el parque Yasuní - una sola de cuyas hectáreas tiene tantas especies arbóreas como toda Norteamérica - para obtener 2000 barriles diarios? PETROBRAS cree que sí. Una poderosa razón sería el hecho de que junto al bloque 31 queda el campo Izpingo-Tambococha-Tiputini (ITT), todavía no explotado. Según Bravo es el campo de crudo pesado más grande del Ecuador y se encuentra totalmente dentro de Yasuní. 2000 barriles podrá ser un escupitajo, pero un escupitajo que proviene de la gran salivación que provoca el bloque ITT.

A propósito de todo esto recomiendo una pequeña película que estará en el festival. Se llama PUEBLOS OCULTOS EN PELIGRO, de los españoles Artis Parra y Ana Echandi. Ellos hacen un relato sobre el asesinato de los 13 Taromenani a manos de un grupo de guerreros Huaorani. Un hecho que pasó bastante desapercibido en aquella época, mayo del 2003. Parra y Echandi siguen los hechos y sus indagaciones los llevan muy lejos. Poco a poco se va desvelando la podredumbre que ha comenzado a madurar en Yasuní y entre los Huaorani a raíz de la apertura de la carretera de la Maxus - que PETROBRAS va a continuar ahora - , el inicio del negocio petrolero y la penetración de los contrabandistas de madera. Es un trabajo periodístico, sencillo, serio y comprometido.

El otro cine

Nos vemos pronto. El periódico está listo y se comienza a distribuir mañana. En el Ocho y Medio ya lo pueden encontrar. Por cierto: ¡si tienes unas horas libres al día, necesitamos trabajadores voluntarios con urgencia para ayudar en la organización del festival en Quito y Guayaquil! Puedes llamar a Lisandra o Gaby en el (02) 2283000 2959132

miércoles, 20 de abril de 2005

El cerco militar libera la calle Mejía

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La calle Mejía, en la gráfica, recuperó su libertad después que los militares escucharon que el alto mando retiraba el apoyo a Gutiérrez y se posesionaba el vice presidente Palacio.

Cayó el dictador

Es la una y cincuenta. El dictador cayó. Los militares se retiran de la plaza y los manifestantes comienzan a pasar. De modo que, me disculparán, pero tengo que ausentarme.

Reporte del tiempo

No quiero llegar a la cursilería pero debo comentarlo: felizmente hay un viento tan fuerte que los gases lacrimógenos se disipan inmediatamente o regresan como un bumeran donde los policías.

Noticias urgentes

La oficina del festival se ha tenido que trasladar provisionalmente a la zona norte porque la situación aquí en el Centro Histórico es muy difícil. Solo estamos Mauricio Cadena y yo. Las calles siguen en estado de sitio, con cientos de militares y policías. Gaby, desde la otra oficina, me ha llamado para decirme que en el sector de la Universidad Católica las bandas armadas bucaramistas han estado apedreando vehículos y que la policía ha tratado de llevarse el cadáver de Julio Augusto García del hospital Eugenio Espejo para llevarlo a la morgue de la policía.

Enrique Bayas ha ido a grabar lo que allí sucede. Al parecer, Julio García era su amigo. Muchos colegas están movilizados grabando y registrando los acontecimientos. Coco Laso ha lanzado la idea de que durante el festival tengamos una pantalla de video permanentemente activa con los registros de estos días.

El Comandante General de la policía renunció porque se niega a seguir reprimiendo al pueblo.

La ciudad está totalmente convulsionada. El Congreso Nacional se ha instalado a sesionar autoconvocado en la sede de Ciespal con una mayoría de 52 diputados de un total de cien.

martes, 19 de abril de 2005

+Julio Augusto García

19 de abril, calle Mejía, Lis graba los manifestantes
Lis graba a los manifestantes en la esquina de Guayaquil y Mejía
19 de abril, manifestantes y policia en calle Venezuela
Manifestantes en la Venezuela, al otro lado de la barricada, esta noche

Son las once y media de la noche del lunes. En este momento hay miles de personas manifestando alrededor del Centro Histórico. En la Plaza Grande hay cientos de soldados armados con ametralladoras. Julio Augusto García, chileno de 58 años, fotógrafo y periodista colaborador de organizaciones sociales, ha muerto esta noche víctima de la represión policial. Paco Velasco está llamando en ese momento a una manifestación masiva para el entierro mañana. Nuestros altavoces continúan en el balcón y en la calle retumba la señal de la radio mientras unos sesenta policías disparan gases contra la calle Mejía y contra la Venezuela donde no cesan los gritos. Los gases lacrimógenos entran a la oficina también.

El tema La Luna ha sido ya motivo de una noticia brutal. La renuncia de Roberto Aguilar a diario El Universo por el intento de censura de su artículo del domingo pasado. El artículo viene copiado más abajo. El Universo le pidió a Roberto que retire varias palabras del texto, en particular las que aludían a los prófugos Isaías y al servilismo de los periodistas que trabajan en sus canales de televisión. El artículo habla, además, de la rebelión de la ciudadanía autoconvocada de Quito contra la televisión, contra su indiferencia, insensibilidad, sensacionalismo y mediocridad en la cobertura de la información política nacional.

Si consideramos el decreto de suspensión de la libertad de prensa y esta noticia, no nos queda sino mirar con escepticismo el futuro.

¿Realmente vamos a caer en una dictadura militar de corte fascista? ¿Realmente? ¿Realmente estamos condenados a que gente como Roberto y como muchos otros colegas de pensamiento crítico no puedan escribir en los medios masivos de prensa? ¿El Universo, que parecía estar dando el salto hacia un periódico maduro e independiente, se va a condenar a ser un periódico de aldea donde los gamonales de turno pueden dictar los contenidos? Me resisto a creerlo. También me resisto a creer que la dictadura se pueda consolidar.

Estamos aquí, por el balcón miramos a los soldados, pasan tres tipos con abrigos y una cinta tricolor en el brazo, tres agentes del gobierno y nos miran, miran la bandera enlutada y se preguntan de donde sale el sonido de la radio. Tienen un aire Gilmar Gutiérrez indiscutible. Llevan radios. Dan escalofríos.

Faltan 9 días para la proyección inaugural. El festival será más que nunca un espacio político, un espacio donde hablemos de la libertad de expresión y de pensamiento.

El atraso de nuestro país es tan grande, la inmadurez de los políticos tan descomunal. Francamente que en momentos como estos nos invade una enorme frustración.


Después de las fotos el artículo de Roberto Aguilar que no pudimos leer en El Universo del domingo pasado. Por cierto, en el periódico del festival tendremos también un artículo de Roberto sobre CHECKPOINT. El periódico estará listo el fin de semana.

19 de abril, tropa de policía desfila por la calle Mejía
Pelotón de policía en la calle Mejía a las 16H30 del 19 de abril


La televisión no está en nada

Roberto Aguilar


La gente llama a la radio para quejarse de la TV. Una señora protesta porque los canales no cubren lo que está ocurriendo en Quito. Otra asegura que todos los noticieros –no hace distinciones– son unos vendidos. Un joven los está viendo y comprende que no hay cómo creerles nada, se comunica con la radio y grita su indignación al mundo. Para eso, para que los inconformes griten su indignación al mundo, radio La Luna, la del cacerolazo quiteño, mantiene abiertos sus teléfonos y sus micrófonos durante todo el día. Y la gente no para de llamar. Muchos van personalmente a los estudios, donde Paco Velasco, el director, recibe a todo el mundo. Están hartos. No sienten el menor respeto por ningún político, empezando por “Bucaram y su edecán”, a quienes detestan. Están hartos del Gobierno, de la Corte y del Congreso. Y, con igual irritación, están hartos de la TV. De pronto, alguien telefonea y dice: vamos a los canales para gritárselo en la cara. Y los participantes del cacerolazo, que lo escuchan, dicen sí, vamos, vamos a gritárselo en la cara. Y van al canal que está más cerca.

Es la noche del viernes 15 de abril. Sólo en la avenida de los Shyris, 15.000 forajidos, así los llama el Coronel, se manifiestan pacífica pero ruidosamente. Grupos de entre cien y un millar de personas hacen lo propio en Monjas, La Vicentina, Conocoto, Villa Flora, avenida América, Amazonas, Cumbayá, Sangolquí… Sumando todo eso, más los miles de carros en caravana por las principales avenidas, más los centenares que llaman a la radio, resulta una multitud quizá más grande (por no hablar del impacto en el conjunto de la ciudad) que la que reunió Bucaram en Guayaquil. Ya vendrá él a decirnos que a lo suyo fueron quinientos mil, quién le cree. Por cierto ¿cuántos fueron? Nadie dio cifras, solo Teleamazonas mostró unas reveladoras tomas de la 9 de Octubre semivacía. El caso es que, en esa ocasión, seis canales, incluso Teleamazonas, pasaron ‘en directo’ el acontecimiento y le dedicaron más de tres horas del día en que murió el Papa. Hoy, apenas si se conectan en esporádicos flashes informativos con el cacerolazo. En la tribuna de la Shyris, una televisión transmite la telenovela de las nueve, a vista y paciencia de los manifestantes. A pocos metros de ahí, el personal de la unidad móvil de Ecuavisa mira el fútbol por Canal Uno mientras espera la hora del flash.

Pero el problema no es cuánto cubrieron los canales, sino cómo. Apenas me voy a referir a los que no lo hicieron. TC, que la noche del jueves, con 12.000 personas en la calle, hablaba de “decenas de manifestantes” (así mintió Sandra Grimaldi) y luego mostraba tomas de la 10 de Agosto, donde no había nadie (en ese momento). Y Gamavisión, que la mañana del viernes despachaba la noticia en su segmento “En resumen” y se dedicaba a hablar del tema eléctrico. Canales vendidos al Coronel en espera de que exculpe a sus banqueros, o ex banqueros, o lo que sean esos prófugos de apellido Isaías. Es una vergüenza. Lo suyo no es periodismo sino mercenarismo. Como aquí hablamos de periodismo, no cuentan. El problema son los otros canales, los que no mintieron sobre los cacerolazos ni los minimizaron (tanto), los que cubrieron el tema y abrieron con él su edición nocturna (aunque solo el tercer día) pero, aun así, fueron incapaces de comprender lo que estaba ocurriendo y de transmitir al país siquiera una idea lejana de la naturaleza de las protestas. El viernes conversé por teléfono con amigos de Guayaquil y Cuenca: o bien no tenían idea del asunto, o tenían una muy distorsionada. Claro, ¿cómo se iban a enterar? Radio La Luna no llega a esas ciudades.

Es increíble: ningún canal hizo un reportaje sobre La Luna. Ninguno. Entrevistaron a Paco Velasco, sí, pero nadie contó la historia. La historia de cómo él abrió los teléfonos durante todo el miércoles, día de paro, para que la gente se expresara con libertad a través de su señal. Cómo fueron congregándose en torno a ella miles de ciudadanos decepcionados de sus líderes, frustrados de ver cómo su paro provincial se convertía en una tragicomedia de segunda, incrédulos al comprobar que el vencedor del Cenepa era incapaz de bloquear una ciudad tan fácil de bloquear (pregúntenle al MPD) como la larga y angosta Quito, con sus vulnerables vías de conexión con los estratégicos valles. Cómo esa gente, al caer la tarde, cuando medio Quito estaba oyendo La Luna, quiso hacer algo para salvar los muebles y empezó a proponer ideas en la radio. Cómo se impuso, poco a poco, la idea del cacerolazo, e inmediatamente corrieron los mensajes en la Internet y en los celulares, mensajes de los que todos los periodistas de la televisión estaban al tanto. Porque el fenómeno de comunicación de masas más espectacular que recuerde el país sucedía ante sus ojos, pero no se dieron cuenta. Después de todo, son gente de medios, ¿por qué habrían de interesarse en los medios?

Nuestra televisión es como el perro de Pavlov: responde de manera predecible a estímulos básicos. Si la noticia es “concentración masiva”, entonces instala unas cámaras en las terrazas y otras en la tarima, y entrevista a las personalidades principales. Si es una marcha, dispone unidades a lo largo de la ruta. Si en la tarima está Bucaram o Nebot o Paco Moncayo, transmite ‘en vivo’ por espacio de tres horas. Pero si uno de esos ingredientes falta o se altera, entonces estamos perdidos porque se trata de un estímulo complejo. Y eso, para nuestra televisión, es chino. En los cacerolazos, ocurre que no hay ruta ni tarima, ni personalidad que pueda hablar ante las cámaras a nombre de la manifestación. Sin embargo, para los canales se trata de una manifestación como otra cualquiera. Grande, sí, pero igual a otra cualquiera. No saben valorar el hecho, inédito en la historia de nuestra democracia, de que esa multitud se ha autoconvocado. A esas 20.000 o más personas no las llamó ninguno de los habitúes de los estudios de TV. Ni el alcalde ni el prefecto, ni el de la colita ni los Rugrats 25, como les dicen. Se llamaron solos. Pero cuando llegan los reporteros a la Shyris, lo primero que hacen es buscar al alcalde o al prefecto (que no están), al de la colita o a Blasquito, al coronel Hernández o a los Ciudadanos por la democracia. En lugar de contar la historia de cómo ellos no tienen nada que ver con el asunto o, en todo caso, no más que cualquier otro. Y luego quedan encandilados con boberías, como el reventón de los globos del jueves, suceso absolutamente marginal que recibió cobertura especial en todos lados, qué bonito, qué creativo. Pero del condumio, nada: por qué esos 20.000 están ahí; cuánta determinación se contiene en una autoconvocatoria tan masiva; cómo todo esto es determinante para el país. Para todo el país. Los cacerolazos de Quito son más significativos que la marcha blanca, la marcha de la capital y la marcha de Abdalá juntas. Si no por sus dimensiones, sí por su naturaleza. Pero la TV no puede verlo. Y el país tampoco, por su culpa.



CHECKPOINT o qué es la libertad

Primero, disculpas por no haber actualizado el blog ayer. Han sido cuatro días muy complicados debido principalmente a la edición del periódico. Finalmente está listo y entra a la rotativa del diario La Hora esta noche o mañana.

Ya vieron en mis anteriores posts cómo quise reaccionar frente a los hechos de la actualidad. Tengo que admitir que la declaración del estado de emergencia y la supresión de las garantías me llenó de indignación. Después, el domingo por la noche, cuando ví cómo los amables soldados que orinaron en mi casa el miércoles se habían transformado en lo más cercano que he visto a un pelotón de fusilamiento... disparando bombas lacrimógenas a quemarropa frente a la ventana de nuestra oficina, todo cobró un aire mucho menos cordial.

Anoche fuimos a los exteriores de Radio La Luna a manifestar nuestra solidaridad y nuestra protesta por el boicot a su señal. Ahora se sabe que fue un sabotaje criminal. Regresamos a casa, cuando la señal de la radio había regresado al aire, y nuestra reacción inmediata fue poner los altavoces de nuestro equipo de música en la ventana y sintonizar radio La Luna a todo volumen. En el silencio de la noche los soldados que sitian nuestra esquina tuvieron su dosis de libertad de expresión. Hasta que se hizo tarde y quisimos dormir y les dijimos buenas noches con un tema de Mahler. El mismo de Muerte en Venecia. Muy triste y apropiado para sus dulces sueños. Esta mañana los despertamos a las seis con la voz de Paco Velasco hasta que el sonido del radio se ocultó en el tráfico de la mañana.

En CHECKPOINT, la película de Yoav Shamir con que abriremos en Quito, Shamir filmó por dos años los puestos de control militar de la ocupación israelí que se multiplicaron a la salida de cada pueblo o ciudad de Palestina a raíz del inicio de la II Intifada. Es una película de 80 minutos absolutamente intensa y desoladora. El cineasta relata diversos episodios de encuentro entre los soldados y la gente común que trata de salir de su pueblo para ir al médico en la ciudad o regresar de su trabajo.

Dos cosas destaco en esa película. La primera, que Shamir haya elegido filmar a los soldados para tratar de comprender el dilema moral que agobia a algunos, o la configuración del fascismo que ha tomado cuerpo en otros. La segunda, su manera de describir esa sensación común a todos nosotros, cada vez más frecuente por desgracia, de argumentar en vano frente a una autoridad que no escucha, que nunca escuchará, que no está dispuesta a admitir razones. Un muro más que una persona.

Yo no he podido olvidar un rótulo que una vez leí en un aeropuerto de Londres. En este letrero, allí donde habitualmente los aeropuertos dicen "no pasar" o "prohibido el paso", habían añadido algo más y decía: "no pasar, salvo excusa razonable". El rótulo, habitualmente tajante, daba lugar a un espacio de diálogo, de argumentación. Supongo que hoy, con la guerra contra el terrorismo de por medio, ese letrero habrá desaparecido. "Unless a reasonable excuse".

Esa fatigante, tediosa y obstinada lucha cotidiana en favor de un diálogo razonable, donde nos escuchemos los unos a los otros, está retratada en su versión más cruda y lacerante en CHECKPOINT.

Cuando regresábamos anoche a casa teniendo que sortear las alambradas de nuestros amables soldados de aliviada vejiga, Lisandra pensó en los CHECKPOINTs de Palestina. Allá, bajo la nieve, tenían un aspecto mucho más rudo. Pero los uniformes eran muy parecidos.

ya nos vemos.

domingo, 17 de abril de 2005

Madrugada del domingo

Son las dos de la mañana del domingo. La esquina de la oficina está repleta de una multitud de jóvenes que protestan contra el gobierno. Comienza el quinto día de protestas. Regresé de casa de Ramiro - el periódico del festival está casi a punto y entra a imprenta el lunes - y fui parte de una caravana de decenas de vehículos. Ahora escribo asfixiado por los gases lacrimógenos que han invadido la oficina.

viernes, 15 de abril de 2005

Dictadura y fascismo

Yo descubrí muchas cosas leyendo la novela 2666 de Roberto Bolaño. Fue un viaje embaladísimo de tres o cuatro meses que me llevó, o me trajo, no sé que va mejor, al corazón del fascismo. Fue un poco terrible. Por ejemplo, descubrí que el machismo era una forma de fascismo, o mejor dicho, que el fascismo era un invento del machismo. Y de alguna manera me volví hipersensible, llegué a pensar cosas muy aventuradas, como por ejemplo, que nuestro urbanismo es machista, que nuestra dieta es machista, que nuestros autos son machistas, que nuestras casas amuralladas son machistas, que nuestros edificios la previsora, nuestros malls del sol, nuestros decretos, nuestras cortes, nuestra industria petrolera, nuestro paisaje. Todo. Y el machismo inventa el fascismo.

No es casual pues que el presidente Lucio Gutiérrez, autoridad suprema del país - he aquí tres palabras machistas: autoridad, suprema y país - , decrete esta noche la suspensión de las garantías constitucionales. Gutiérrez ha decretado la suspensión de la libertad de opinión y de expresión del pensamiento, la inviolabilidad del domicilio, de la correspondencia, el derecho a circular libremente por el territorio nacional y la libertad de asociación y de reunión. Lo dijo, lo pronunció vistiendo la banda tricolor - una vez más la autoridad suprema - y rodeado de numerosos hombres corpulentos y fruncidos, salvo Oña, claro, que miraba de reojo, arrimado al borde de la silla, la pierna extendida hacia un lado como si le apretara el tiro del pantalón... Como lo decía Fernando Bustamante en un editorial de HOY que cité en un post anterior: la cosa es sencilla, el país está en manos del crimen organizado - otro invento machista - . Y no hablaba solo de Lucio. Hablaba del poder. Y así... murallas, autos, edificios la previsora, etc.

¿Cuál es mi película favorita?

Los filmes femeninos del festival, no porque los hagan mujeres, sino porque están del lado de la noche pelirroja: ALL WATER HAS A PERFECT MEMORY, HOW I LEARNED TO OVERCOME MY FEAR AND LOVE ARIK SHARON, NUMERO 17, RIVERS AND TIDES, QUEBRADAS DE ORO, MI ABUELO MI HEROE, LOS AÑOS VIEJOS, CARTA DE UN CINEASTA A SU HIJA, WAIT IT'S THE SOLDIERS, OSCAR... entre otros.

En Guayaquil abriremos con The Corporation

Quedó lista la programación. Siempre es una tarea complicada. Lo bueno es que este año tendremos tres salas en Quito. Vamos a usar una salita de 50 butacas que existía en el restaurante El Níspero, a cincuenta metros del Ocho y Medio. Fue un hallazgo providencial porque era justo lo que necesitábamos, una sala cercana y no muy grande. El año pasado el porcentaje de ocupación del Ocho y Medio fue de 60%... a las 14h30 hubo, algunos días, 90 personas. Ojalá esto se repita este año. En Guayaquil, con ocho días de programación en el MAAC Cine, a partir de las 15h00, alcanzamos a programar 40 películas de un total de 63. La película de apertura en Guayaquil no será CHECKPOINT sino THE CORPORATION, otro de los "hits" de este año. Es una película larga - de 145 min. - pero intensa y divertida. Como dato curioso hay que señalar que en su lista de créditos consta como productor nada menos que Bart Simpson. The Corporation obtuvo el Premio Especial del Jurado en Amsterdam, y el premio del público en Sundance, Toronto, Calgary y Vancouver. Toda una odisea ha sido tener la autorización para pasar este filme. Esto será el lunes 2 de mayo, a las 19h30, en el MAAC..

jueves, 14 de abril de 2005

La película inaugural será CHECKPOINT, de Yoav Shamir

Los lectores de este blog lo pueden considerar como una exclusiva: anoche, muy tarde, a la hora en que los manifestantes llegaron a las inmediaciones de la casa de Lucio en el Batán, tomamos la decisión final. La película con la que vamos a abrir en Quito el 28 de abril será CHECKPOINT del israelí Yoav Shamir (Israel, 2003, 80 min.). Esta película ganó el premio Joris Ivens de mejor documental en IDFA 2003 (Festival de Amsterdam) y Mejor Documental Internacional en el festival Hot Docs 2004 de Canadá. No está mal como palmarés. De ella hablaré mañana porque ahora mismo no tengo tiempo.

Mientras tanto pueden googlear, o ir directamente a este texto: http://www.filmica.com/talitacum/archivos/001218.html

miércoles, 13 de abril de 2005

En mi barrio vive el presidente...

Esta mañana abrí la puerta de calle y me topé con una barrera de alambres de púas. La oficina estaba sitiada. Un grupo de diez o doce policías y unos veinte soldados vigilaban la calle. Uno de ellos se acercó discretamente a pedirme que lo deje pasar al baño. Por supuesto, le dije, y pasó. En seguida tuvimos en fila a toda la tropa con sus trajes de camuflaje y sus ametralladoras haciendo de esta casa su centro de aseo personal. Me acordé del llamado que hizo en la mañana Paco Velasco para que llevemos alimentos y agua a los indígenas que están acampando en el parque del Arbolito. A nosotros nos tocó avituallar al ejército.

la calle Mejia soldado Mendoza, tomando un descanso en nuestra casa 13/abril/05 la alambrada que nos impide el paso 13/4/05 calle Venezuela 13/abril/05
La calle Mejía en estado de sitio. La alambrada que nos impide salir. Los soldados toman un descanso en la casa donde está nuestra oficina.

Muy a propósito de la crisis política será la película de Andrés Barriga, 25 AÑOS DE DEMOCRACIA (Ecuador, 2005). Andrés consiguió entrevistar el año pasado a todos los ex-presidentes de la República y al actual, e hizo un retrato colectivo acerca del discurso del poder. Conozco el proyecto porque ayudé a Andrés a preparar las entrevistas y después las hice bajo su dirección. Hubo una versión de 3 episodios para televisión y ahora se prepara una versión para salas. Es la que presentaremos en el festival.

Para mí lo más interesante fue conocer a estas personas y a sus asesores. Recuerdo un comentario de Mahuad mientras íbamos al lugar de la entrevista en Miami: "no puede ser que todos nos hayamos equivocado; es probabilísticamente imposible... tiene que haber algo más." O de Febres Cordero, cuando nos despedíamos de él a las 7 en punto de la noche, hora en que comienza el primer noticiero: "bueno, los dejo, ahora tengo que ir a ver quien me putea esta noche." O el presidente Borja, muy orgulloso del voluminoso globo terráqueo que le regaló Mitterrand y que ocupa un tercio de su estudio. O la colección de rotulitos con indicación de su cargo que el ex-presidente Alarcón tiene junto a su escritorio: "Fabián Alarcón / concejal", "Fabián Alarcón / consejero", "Fabián Alarcón / prefecto", Fabián Alarcón / diputado", "Fabián Alarcón / Presidente de la República."

Si la cosa se pone más difícil aquí - ¡hablo del sitio y la amenaza del alcalde de Tena de cortar el suministro de agua para Quito! - tendremos nuevos posts más tarde.

m

martes, 12 de abril de 2005

Más argumentos en favor de la inutilidad del cine

calle Mejía
Tensa calma en la calle Mejía en la víspera del paro de Pichincha.

La película que me cambió la vida fue EL SOL DEL MEMBRILLO de Víctor Erice. Esto fue en 1993 en una salita casi vacía a las once de la mañana. Un profesor, Jacques Aumont, nos había dicho: "eso es cine". Hay profesores a los que uno les cree todo. EL SOL DEL MEMBRILLO acababa de ganar el premio especial del jurado en Cannes. Fue mucho después que tomé conciencia de que el filme de Erice era lo que se conoce como un documental. No lo he vuelto a ver. Una vez lo dieron en Televisión Española pero en una versión recortada que no quise ver porque lo que yo más había amado era precisamente su experimentación y su juego con el tiempo. En otra ocasión la presentaron en la Casa de la Cultura, mandé a dos o tres amigos a verla, y regresaron indignados conmigo. Se habían aburrido enormemente. En fin. No sé por qué estoy contando esto. Quizás para explicarme un poco mejor.

Quizás lo estoy contando porque ayer en la rueda de prensa otra persona se acercó a decirme que el festival le había cambiado la vida. Y ayer también nos escribió Cristina Mancero desde Santiago de Chile, donde está haciendo una maestría en cine documental, para decirnos lo importante que fue el primer EDOC para ella. Es curioso que estas cosas pasen así, que la vida cambie en una sala de cine. Es curioso que podamos llegar a ser tan vulnerables.

Una de las diferencias entre el cine y la literatura, decía Serge Daney, es que uno puede hablar interminablemente de las películas, contarlas de principio a fin, describiendo cada escena, de modo tal que el otro puede volver a verla a través de las palabras. En la literatura eso no sucede, decía Daney. En la literatura lo máximo que uno puede decir es: ¡la parte en que se van al desierto, qué fabulosa!, y se pasa a otra cosa. Sería ridículo contarla. En cambio con el cine se puede alucinar contándola, inventándola de nuevo, pues muchas veces contamos lo que recordamos y no lo que vimos. Daney decía esto para argumentar que la cinefilia es una parte fundamental de la tradición oral de nuestra cultura.

Me gustaría responder con estas cosas a la señora García, pero mucho me temo que si lo hiciera solo conseguiría infundir en ella - como dice Cortázar en Prosa del Observatorio - "la horrenda sospecha de que los brontosaurios saben escribir."

Sin más, se despide su servidor. m

lunes, 11 de abril de 2005

Ford Transit: documental en clave de western y Número 17 en clave de suspense

Tengo dos noticias, una buena y otra buena. La primera es que tengo una seria candidata a película inaugural: se llama "No. 17" y la vi con Lisandra ayer por la mañana. "No. 17" es un documental de David Ofek y Ron Rotem (Israel, 2003) que gira en torno a la búsqueda de la identidad de un cadáver no identificado en un atentato terrorista en Israel. Varias semanas después del atentado, los forenses deciden enterrarlo en el anonimato. Ofek se queda extrañado con la noticia y se pregunta, ¿quién era?, ¿un trabajador ilegal?, ¿un turista? ¿Quién? Lo que sigue es una búsqueda minuciosa, estructurada en clave de suspenso, que nos lleva a conocer a numerosos personajes apasionantes.

Es una película sobre la dignidad humana, sobre la memoria, sobre el destino. Entrevistando a los sobrevivientes del atentado, Ofek recrea la comunidad de pasajeros del autobús y los pequeños acontecimientos que sucedieron minutos antes de la explosión. La broma de un viajero, el acento francés de otro, el saludo de un tercero... ante los ojos del cineasta se va dibujando poco a poco el perfil del personaje anónimo, el rumbo que llevaba, sus preocupaciones y su nombre. No hay aquí análisis ni discursos políticos... es un retrato de las sombras que proyecta la guerra sobre la gente común. Y la necesidad ética de conocer el nombre de todas las víctimas.

La otra noticia en realidad no es una noticia, sino otra película apasionante. Esta vez se trata de un documental palestino, del director Hany Abu-Assad.

FORD TRANSIT (Holanda/Palestina, 2004) relata la rutina de los palestinos que toman los minibuses Ford para ir de Ramallah a Jerusalem. La doble alusión a Ford - la marca de los buses y el cineasta de LA DILIGENCIA (EEUU, 1939), John Ford, que está aquí sutilmente homenajeada - propone que este territorio es algo no muy lejano del Far West, donde los check-points del Ejército israelí cumplen el papel de los apaches en el film de Ford. Cualquier cosa puede suceder en cualquier momento a los pasajeros de esta diligencia, palestinos e israelíes, amigos de Abu-Assad en unos casos y ciudadanos anónimos en otros, que reflexionan sobre el conflicto mientras se desplazan a sus trabajos. Divertida y polémica por sus momentos recreados y ficcionales, esta película de Abu-Assad pone en el papel de Ringo Kid al intrépido conductor del Ford Transit, el palestino Rajai, que completa sus ingresos contrabandeando CDs piratas a ratos, y haciendo de buen samaritano en otras ocasiones.

FORD TRANSIT y NUMERO 17 son películas que no se pueden perder en los EDOC.

sábado, 9 de abril de 2005

La mirada de Yulie Gerstel Cohen

Yulie Cohen Gerstel

Los últimos días, mientras este blog cobraba aires de una seriedad detestable, fueron de frenética hiperactividad. ¿Cómo sentarse a ver una película en esas circunstancias? El sábado pasado fuimos a ver CLOSER con Sebastián Cordero e Iván Mora y cuando salí de la sala me di cuenta que no la había visto. ¿Qué hace alguien que está organizando un festival de cine documental viendo una película de ficción? Bueno, quizás eso influyó en lo que me pasó: estuve tan distraído - además de excesivamente cerca de la pantalla, como suele suceder en Cinemark Quito - que no tuve manera de comentarla después.

En fin. La semana se fue volando. El blog se convirtió en un elemento de distracción adicional, vino el encuentro con el blog del
Manaba - que resultó ser un amigo del colegio -, el fax de doña Mariela, la confirmación de los auspicios del Municipio de Quito y del Consejo Provincial, mientras el riesgo país crecía día a día. Llega el sábado otra vez y esta oficina es una sala de redacción, todos estamos escribiendo artículos para el periódico del festival que se va a la imprenta el miércoles.

Entonces, me digo, tengo que ver más películas. Voy a sentarme a ver FORD TRANSIT de Hany Abu-Assad (Palestina, 2004) y MY LAND ZION de Yulie Gerstel Cohen (Israel, 2004). Quizás en el orden inverso, porque quiero ver a Yulie nuevamente. En 2002 vimos su película MY TERRORIST donde ella narraba su polémico perdón al hombre que intentó matarla en 1978. La relación epistolar que Yulie establece con el terrorista, condenado a cadena perpetua en Inglaterra, se convierte en un modo de reflexión, en un método de aprendizaje y en un tema cinematográfico: caí rendido ante el rostro de Yulie, ante su melancolía, ante su mirada.

Por eso comparto con ustedes el afiche de MY LAND ZION donde esos ojos vuelven a ser protagonistas.

viernes, 8 de abril de 2005

Faltan 20 días

Son las nueve de la mañana del viernes. Frente a mí, Iván Mora da los últimos toques al trailer del festival que debe estar en las pantallas de Ocho y Medio y MAAC Cine desde esta noche.

Los detalles de la organización: ayer me enteré que el aumento del precio del petróleo tiene una directa incidencia sobre nuestros gastos. En cada factura de nuestro proveedor de courier - DHL - aparece un rubro adicional por "gasolina" a veces tan alto como el precio del flete. A ese paso, se pueden duplicar las previsiones por envio y devolución de las películas. Vamos a aprovechar el viaje de Juan Martín al festival de Chicago para que Wanda le envíe las películas que están en New York a su hotel y él las traiga en su maleta.

Ayer se fue la luz por dos horas en el Centro Histórico y nuestro proveedor de internet - Interactive - nos dejó sin conexión por cinco horas por segundo día consecutivo. Resultado: inactividad (ver foto).

Oficina sin electricidad

La oficina cuando se fue la luz ayer.

Papa

El Papa Juan Pablo II en primer plano y al fondo, sobre el muro,
Coco Laso en su curul, mientras Joaquín elucubra con la programación.

La contestación a la señora García se hizo tan larga que creo que resultaría demasiado pesada para este sitio. Se la voy a enviar uno de estos días y después pondré aquí una versión resumida. Si quieren tener la versión integral siempre me la pueden pedir.

Seguimos sin saber la película inaugural.


jueves, 7 de abril de 2005

Una pequeña polémica

Uno de mis posts ha sido comentado por la Lcda. Mariela García, Directora Cultural del Banco Central del Ecuador en Guayaquil. Me parece justo publicar en este blog su carta, aclarándole que este no es un sitio oficial de Cinememoria. Reconozco que es difícil disociar las dos cosas, habida cuenta que trabajo allí y quizás reproduje opiniones que incumbían a la institución en ese post. En todo caso, aquí tienen la opinión de doña Mariela. Mi contestación estará en este blog mañana. Solo una cosa más: reproduzco esta pequeña polémica con el único objeto de contribuir a un debate mucho más amplio que nos incumbe a todos: el papel del Banco Central en la cultura del país. No hay aquí segundas intenciones ni mala fe.

carta Lcda. García

miércoles, 6 de abril de 2005

Acerca de la incierta utilidad del cine

Una de las tareas más complejas y entretenidas del festival es la preparación de las publicaciones, fundamentalmente el catálogo y un periódico informativo. Este año tendremos además un nuevo sitio web con actualizaciones diarias. Las comunicaciones, a cargo de Ramiro Noriega y Maife Troya, son la piedra angular del éxito del festival y de su solidez también.

El catálogo es un pequeño libro de bolsillo con las sinopsis de todos los filmes y varios artículos de opinión. Es la historia del festival, allí está nuestro pensamiento y el significado que el evento tiene para nosotros. Allí está también nuestra opinión sobre las películas, la impresión que nos causaron en determinado momento.

Hace dos años, por ejemplo, en el catálogo quedó el testimonio de la impresión que me había dejado la obra del ruso Victor Kossakovsky, a quien acababa de descubrir en el festival de Amsterdam (http://www.idfa.nl). La película que vi en aquella ocasión, TISHE! (Rusia, 2002), era un ejercicio de observación humorístico y meditativo que muchos espectadores de los EDOC consideraron exasperante. Es natural, no todas las películas provocan las mismas reacciones en todos. Pero yo no puedo olvidar el día que la vi, la emoción de una sala llena y sorprendida, el desborde de la risa y también del llanto. Claro, lo importante era que Kossakovsky, con esa película sencilla en la que se limita a mirar por la ventana los acontecimientos de su calle, me había obligado a hurgar y descubrir algo nuevo tanto en los filmes que veía como en mi propia sensibilidad.

Son esos hallazgos súbitos los que hacen la felicidad de este trabajo. Hay en Kossakovsky un discurso pacifista y melancólico muy revelador. La confusión de la que hablaba ayer, que hoy se ha duplicado y que amenaza con sumir al país en el plazo de pocos días en una cuasi-guerra civil, resulta inmensamente absurda a la luz de sus imágenes. En la programación de este año quizás sea Mograbi quien ocupa ese sitio. Mograbi en el teléfono de WAIT IT'S THE SOLDIERS, Mograbi en el mitin final de Netanyahu en HOW I LEARNED... O quizás lo sea Solanas, con la claridad de sus cifras, prueba contable del despojo del que somos víctimas a diario (MEMORIA DEL SAQUEO, Argentina, 2004).

martes, 5 de abril de 2005

La libertad existe más allá del fin del mundo

El país vive la confusión más absoluta. Y es contagioso. Anuncian la paralización de la ciudad para el 12 de abril por decisión de la Asamblea de Quito para exigir cambios al gobierno. Considerando que trabajamos en el centro histórico de Quito, a una cuadra del palacio donde el presidente Gutiérrez tiene su despacho y residencia, es de temer que el acceso a la oficina del festival se vea seriamente restringido. La última vez, hace dos meses, quedamos literalmente sitiados por el ejército (ver foto).

Aspecto de la calle Mejía el 16 de febrero de 2005

Oficiales del ejército montan guardia frente a la oficina de Cinememoria en la calle Mejía el 16/2/2005


No debería amedrentarnos la confusión. Siempre me impresionó una escena del documental de Johan van der Keuken que presentamos en el 2003, SARAJEVO FILM FESTIVAL FILM (Holanda, 1993), donde van der Keuken filma a la gente entrando al cine en medio de las bombas y los tiros. "Se puede vivir sin las cosas que te gustan, como las fresas y los helados - dice el personaje central - pero hay un tipo de cosas de las cuales no puedes prescindir y sin embargo puedes seguir vivo. Entre ellas está el cine: es una forma de tratar con el mundo, es magia, y la gente no puede vivir sin magia."

En la penumbra, antes de que comience la función, el presentador habla en voz alta: "esta película nos habla de la libertad, y este festival también nos muestra que la libertad existe incluso más allá del fin del mundo." Quizás por eso insistimos siempre en que alguien presente la película, es la importancia de la voz, el coraje de hablar, de decir este festival nos muestra que la libertad existe.

Ok. Queda claro. La confusión no pasará.

Ayer hablamos con Patricio Guzmán. Confirmada SALVADOR ALLENDE (Francia, 2004), la peli que estrenó en Cannes el año pasado. Y confirmado que viene a dar un seminario de cine documental en Quito. Fechas posibles: mayo o junio. 50 cupos. Esperamos poder anunciarlo pronto, para que los interesados se inscriban durante el festival.

Seguimos debatiendo el filme inaugural. Ayer sonó como una opción CHECKPOINT de Yoav Shamir (Israel, 2003). Shamir filma los controles militares por los que deben pasar obligatoriamente los palestinos para ir de un pueblo a otro. Lo hace durante tres años. Es sobrecogedora y te deja con una mezcla de indignación y melancolía, de ambigüa rebeldía, de coraje.

Ya veremos.

lunes, 4 de abril de 2005

Mis títulos favoritos

Mañana desastrosa por motivos ajenos a este blog. La tarde se presenta cuesta arriba. Tenía varios asuntos en mente, pero creo que prefiero ser consecuente con mi estado de ánimo y hablar de una película.

¿De cual? reviso la lista de filmes... leo los títulos uno tras otro... decido hablar de los títulos. Un buen título puede anunciar una buena película o ser en sí mismo una imagen, un mensaje. Definir el título, en el proceso de escritura, a veces ayuda a definir el sendero que tomará la historia.

Mis títulos favoritos de esta edición: ROCHA QUE VOA (ROCA QUE VUELA) (Brasil, 2004) ... donde el hijo de Glauber Rocha, Erick, habla de su padre. Me emociona el del filme de Natalia Almada: ALL WATER HAS A PERFECT MEMORY (EEUU/México, 2001). Tengo la impresión de que es una cita, googleamos y encontramos que pertenece a Toni Morrison: “all water has a perfect memory and is forever trying to get back to where it was.” La memoria del agua es perfecta y siempre la lleva de vuelta a donde estuvo. La película de Natalia, de 19 minutos, es tan poética como su título, y tan bella.

KROPPEN MIN (MI CUERPO) (Noruega, 2002), de Margaret Olin, por como suena en noruego. DINERO HECHO EN CASA (Argentina, 2004) de Alejo Hoijman, por lo que implica. HISTORIA DE UN SECRETO (Francia, 2003) de Mariana Otero porque todas las historias son un secreto siempre y aún así suena única.

Debe ser el stress. ¡Hasta mañana!

domingo, 3 de abril de 2005

¿De qué trata este blog?

Bueno, supongo que tendré lectores nuevos cada día y muchos de ellos no sabrán muy bien de qué trata todo esto. No sería grave, pero igual les explico.

Cada año, desde abril del 2002, hay un festival de cine documental en el Ecuador. Lo organizamos un grupo de amigos cineastas y cinéfilos - Cinememoria - que nos pasamos buscando filmes documentales llamados "de creación" por todo el mundo, entramos en contacto con sus productores o directores, y después de mucho discutirlo los programamos durante 10 días de manera simultánea en el cine
Ocho y Medio de Quito y en el MAAC Cine de Guayaquil.

En los años anteriores también lo hicimos en Cuenca, pero este año tuvimos problemas para convencer a la Directora de Cultura de esa Municipalidad de la importancia de seguir haciéndolo. Aquí hay un link a su
e-mail por si usted quiere escribir a esta funcionaria para darle su opinión al respecto. La Dirección Cultural del Banco Central del Ecuador en Guayaquil también nos retiró su auspicio económico a pesar de que somos el evento más importante que tiene el MAAC Cine en el año. También pueden hacer llegar sus comentarios sobre esta decisión a la asistente de la señora Mariela García.

Pero gracias al apoyo de los municipios de Guayaquil y
Quito, y del Consejo Provincial de Pichincha y la Alianza Francesa hemos podido organizar esta cuarta edición. Para nosotros sería importante que los responsables de estas instituciones sepan que la comunidad respalda el apoyo que nos brindan, por lo que he añadido un link al e-mail de todos ellos. La Fundación HIVOS de Holanda también nos da una gran ayuda. Si usted quiere saber cuánto dinero nos han dado y cómo lo hemos gastado, escríbame y le haré llegar el balance auditado de los gastos del año pasado.

Dicen algunos que el festival nació con buena estrella, pues tuvo un éxito de público enorme desde el primer año (11 mil espectadores). Tenemos noticia de mucha gente que se ha ido a estudiar cine documental en otros países después de asistir compulsivamente al festival y sabemos de otros que se han puesto a hacer películas documentales, o a planificarlas. Esa era la idea.

Otro objetivo de Cinememoria es trabajar para que los archivos de video y televisión del país no desaparezcan por las malas condiciones en que se conservan. Por eso estamos invitando a todos a firmar el "
Llamado de París" de la Federación Internacional de Archivos de Televisión.

Hasta allí con la información para neófitos. El próximo post será sobre más intimidades del festival.

viernes, 1 de abril de 2005

Mograbi II

Creo que Mograbi merece más explicaciones. Fue María Campaña quien nos introdujo a su obra. María nos habló tan bien de él que no dudamos en escribirle e-mails emocionados a pesar de no haber visto ni una de sus películas. Después, María fue a verlo en su casa en Tel Aviv, y Mograbi le entregó las películas en betacam.

A estas alturas ya las hemos visto todas y ... bueno... ¿cómo decirlo?... Lisandra dice que me dejaría por Mograbi.

¿Pero qué es lo que hace Mograbi? Mograbi pone la cámara frente a él y se filma. Habla, hace un relato, puede ser una fábula, una metáfora... y actúa. Una de sus películas se llama COMO APRENDI A SUPERAR EL MIEDO Y A AMAR A ARIEL SHARON. Mograbi quiere hacer un filme sobre Sharon durante la campaña electoral de 1996. Lo sigue a todas partes, lo encuentra en todos los mitines y ruedas de prensa, hasta que Sharon lo comienza a reconocer. Y tienen pequeñas conversaciones... y se comienzan a hacer amigos. ¡La mujer de Mograbi, claro, lo deja! ¡¿Cómo puedes hacerte amigo del asesino de
Sabra y Chatila?! ¡Es que es un gordito tan simpático! Mograbi sueña con Sharon... (en uno de los sueños Sharon va a dar un discurso en el desierto, pero cada vez que abre la boca se traga un bocanada de arena traída por el viento... Sharon, desesperado, le dice: "¡Mograbi, ¿es que no puedes hacer nada para tapar el viento?!) ... finalmente Mograbi delira, como un perfecto idiota, cantando uno de los himnos más cursis de Netanyahu. Digamos que es cien veces mejor que Michael Moore, realmente sutil, de una ironía ambigüa y a la vez estridente, aguda y de morirse de risa. De hecho creo que la comparación con Moore sobra.

Además, y para colmo, Alfredo Mora, aquí al frente, dice que cómo puede alguien tener un nombre tan cool... ¡cómo puede alguien llamarse Avi Mograbi!

Veremos, de Avi Mograbi: DETALLE, AGOSTO, WAIT IT'S THE SOLDIERS, HAPPY BIRTHDAY MR. MOGRABI y la ya mencionada HOW I LEARNED TO OVERCOME MY FEAR AND LOVE ARIK SHARON (mi favorita).

Ya nos vemos mañana.

Avi Mograbi

Todo parece indicar que el festival se realizará en medio de un ambiente político convulso. Bucaram, Dahik y Noboa regresan de su exilio. Quienes vivimos en Ecuador, impactados por la noticia, sabemos que se perfilan nuevos episodios de confrontación inútil y esperpéntica.

Ayer, cuando Lisandra me relataba por teléfono la cobertura de televisión sobre los acontecimientos, y a medida que me iba contagiando de su risa y de su espanto - ¡al parecer un reportero llegó a preguntar al hijo de Bucaram cual sería el menú de bienvenida! - , me acordé de una película del israelí
Avi Mograbi - de quien presentaremos cinco filmes en EDOC -. Se llama WAIT IT'S THE SOLDIERS, I'LL HUNG UP NOW! (¡Son los soldados!, ¡tengo que colgar!) y consiste en un largo plano de Mograbi hablando por teléfono con un amigo palestino. Escuchamos la conversación mientras vemos la preocupación de Mograbi, su escritorio, el corredor por donde pasan a ratos su mujer, sus hijos. En el escritorio, frente a él, un receptor de televisión.

El amigo le cuenta que los soldados están rebuscando todo, que han tumbado las puertas de algunos apartamentos. Después discuten qué se puede hacer. Hablan intensamente de las salidas al conflicto. La conversación termina abruptamente cuando llegan los soldados de nuevo. Ya solo, Mograbi fuma. Sale de cuadro. Regresa con un vaso de agua. Prende la televisión, donde hablan de Arafat, de Sharon, de los ataques suicidas...

Me gustaría comprender por qué la preocupación de Mograbi me resulta tan incómoda y tan reveladora. Sobretodo cuando la pongo frente a nuestras preocupaciones coronelescas.