martes, 12 de diciembre de 2006

Autobiografía de Ericka Vélez

Ericka Vélez, modelo, actriz y directora de televisión, inauguró el domingo un nuevo género de la pantalla chica: el show autobiográfico. El programa que Ericka dirige, El precio de la fama, que retrata cada semana a un personaje de la farándula criolla, esta vez estuvo dedicado por entero a la misma Ericka, en un arriesgado experimento auto referencial.

Ericka dedicó uno de los segmentos centrales del programa a aclarar las múltiples especulaciones que han circulado en torno a la extraordinaria voluptuosidad de sus labios, entre otros aspectos inverosímiles de su anatomía. Digo que fue un experimento arriesgado porque, si bien nadie puede estar más autorizado para hablar del tema –y para aclarar lo que hubiese que aclarar al respecto– que la misma Ericka, no es ella la más indicada para dar fe en un tema que, como este, concierne su propia historia clínica. Pero Ericka tomó el toro por los cuernos y superó la prueba. Así fue como tuvimos acceso a su cirujano plástico de confianza, un médico de aspecto solvente que declaró con toda naturalidad que con excepción de los senos de Ericka, que deben algo de su volumen a su destreza en el quirófano, todo el resto de la anatomía de la estrella, y en particular sus labios, son naturales.

En otro pasaje Ericka decidió abordar el tema igualmente delicado de sus relaciones sentimentales. A quienes no estábamos familiarizados con las circunstancias de su vida nos quedó claro que son abundantes o, en todo caso, múltiples, los rumores que circulan al respecto. Ericka decidió confrontar al menos dos de estos chismes y, para desmentirlos, una vez más acudió directamente a la fuente y pidió a los presuntos novios que dieran la aclaración correspondiente.

Es verdad que a diferencia de lo que pasó con el cirujano, cuya autoridad era indiscutible, la versión de estos galanes resultaba menos concluyente y dejaba, aunque en ello interviniese la malicia del espectador, un saborcillo de duda. Son los riesgos propios de la autobiografía. Lo cierto es que el segmento concluyó con la presentación del único y oficial novio de la directora de El precio de la fama. En una escena particularmente emotiva –que Ericka eligió comprensiblemente repetir varias veces– vimos al joven guayaquileño entrar al camerino de la estrella y darle un beso inesperado.

Aparte de lo dicho, el programa estuvo dedicado a enumerar los abrumadores logros de Ericka a través del testimonio de sus padres, que fueron retratados frente al mar, y de sus múltiples amistades. No debe haber sido fácil para Ericka Vélez elegir convertirse ella misma en tema central de su programa. En este mundo de envidias fáciles e indelicadas sobrarán los que crean que pecó de un exceso de vanidad. Nada de eso. La autobiografía de Ericka ha sido otro hito de TC.

[Publicado originalmente en la columna Teletoxia de HOY el 12.12.06].

lunes, 13 de noviembre de 2006

Los links a la Teletoxia han sido actualizados.

Una pequeña nube

Leí por primera vez A Little Cloud de James Joyce hace muchos años en una edición de bolsillo que compré en mis primeros años de fervor cinéfilo. Más tarde, convertido en una especie de Little Chandler sin saberlo, mastiqué durante algún tiempo la idea de hacer una película basada en ese cuento. Idea que, siendo macabramente consecuente, abandoné con el paso del tiempo.

Años más tarde me acordé de Little Cloud cuando L y yo vivíamos en Madrid y establecimos un juego literario con unos amigos que vivían en Barcelona. El juego consistía en elegir un personaje de ficción con el que cada uno se sintiera identificado y escribir e-mails autobiográficos al resto del grupo bajo esa identidad. La cosa duró lo que tenía que durar, solidificó nuestros egos, nos trenzó en una fraternidad duradera y sirvió para que me acordara de Little Chandler, a quien yo elegí personificar aceptando por primera vez reconocerme en él.

Por esa misma temporada, cuando terminamos nuestro documental PROBLEMAS PERSONALES, descubrí que en cierto modo habíamos conseguido por fin - y sin que yo me diera cuenta - adaptar al cine el cuento de Joyce, tomándonos enormes libertades, claro está. Podríamos decir que se trataba de un digno y casual primer intento que abordaba la vida de dos Gallaher y un Chandler que habían escapado de su Irlanda ecuatorial para ir a probar suerte en aquel soleado Londres castellano. Quizás fue por esta razón que elegimos presentar el documental con el nombre del cuento de Joyce, "pequeña nube", nombre que intrigó e hizo reir a más de uno.

En resumidas cuentas la trama del cuento se reduce a la anécdota del encuentro, después de muchos años, de Gallaher y Chandler, dos amigos de juventud aficionados a las letras. Gallaher se fue a vivir en Londres donde se ha convertido en un reconocido periodista, mientras que Chandler eligió quedarse en Dublín, donde no ha pasado de ser un gris amanuense que escribe poemas en silencio. El cuento describe cómo el peso de esa decisión - haberse quedado en Dublín - atormenta a Chandler, que ha edificado en torno a ella una montaña de culpas y excusas. El tema del cuento - como ocurre aparentemente en todo Joyce - es el drama de vivir en una colonia, complejo que marca a los dos amigos y que indudablemente sigue latente en nuestro comarcal Dublín de bolsillo.

La trama del cuento es poco más o menos como sigue: Gallaher ha llegado a Dublín de visita y una de las primeras cosas que ha hecho es llamar a Chandler y proponerle que se encuentren en el pub más aniñado de la ciudad. Chandler espera el encuentro con halago y expectativa pues, entre otras cosas, nunca ha puesto un pie en el pub donde se van a encontrar. Mientras espera la hora de ir al pub se hace el firme propósito de invitar a Gallaher a cenar en su casa. En su mente repite las frases que le dirá: "¿hasta cuando te quedas?, ¡espero que puedas reservar una noche para que vengas a cenar en casa!" No solo eso, sino que incluso llega a fantasear con darse modos de que Gallaher, que es ya una personalidad en la prensa londinense, lo recomiende con alguna editorial que pudiera estar interesada en sus poemas.

Cuando Chandler entra al pub encuentra a Gallaher sentado en una mesa grande y rodeado de otros amigos. Gallaher lo saluda efusivamente y ordena para él, sin más trámite, un whisky doble. Chandler, claro, se ve tentado a cancelar el pedido porque no quiere que se le haga muy tarde pues tiene que llegar a casa a cuidar del bebé. Pero la tentación es muy grande y enseguida se dice, "¡qué diablos!, ¡es mi amigo Gallaher!" y no solo se toma un whisky sino varios.

Durante la velada Gallaher se va retratando a sí mismo como un personaje pretensioso al que se le han subido los humos. Recuerdo que en determinado momento Gallaher le pregunta a Chandler si conoce París y Chandler, que nunca ha ido a París, tiene que admitirlo lleno de rubor. Enseguida Gallaher pasa a hablar de Pigalle y de los demás atractivos parisinos, casi amonestando a su amigo por su falta de mundo. Es natural que Chandler se sienta intimidado - con los tragos encima - y dude sobre invitar o no a Gallaher a su casa, cosa que finalmente hace, para su desgracia, pues, como era previsible, su amigo tiene una agenda muy apretada. "¡Otra vez será!", le dice, "ahora que por fin he regresado, voy a tratar de volver más a menudo". En fin, que la velada que describe Joyce es patética y Chandler termina medio arrepentido de haber ido. No solo está borracho, no solo está harto de Gallaher, sino que para colmo tiene la autoestima por los suelos.

Regresa a casa. La mujer de Chandler está furiosa porque su marido ha olvidado comprar el té. La mujer sale a comprarlo ella misma y le encarga el bebé. Chandler toma en brazos a su niña y le da el biberón, pero es tal su estado que el bebé llora desconsoladamente. Mientras trata de calmarla recorre con ella en brazos la sala y examina en un anaquel los libros de poesía irlandesa que le gusta leer. Se imagina entonces, como en sueños, la edición de sus propios poemas que algún día le gustaría publicar y especula con los comentarios que harían los críticos acerca de su obra.

Aquí el cuento completo en español y aquí en inglés.

jueves, 2 de noviembre de 2006

Mario Roberto Santucho y Paraiso

Cambiemos de tema. Por supuesto que votaré por Correa, Alfredo. Estate tranquilo. Mientras tanto, ocurren otras cosas. Acabo de volver de Buenos Aires, donde participé en un taller organizado por el DocBsAs donde conocí a otros cineastas de la región, buenos amigos y buenos proyectos de filmes.

En San Telmo, donde fuimos de bares, un grupo de muchachos cantaba a las tres de madrugada una de las canciones de Sui Generis. Era un poco raro comprobar que Argentina existía en la realidad. Con los nuevos amigos recorremos unas cuantas calles de la inmensa ciudad, unas cuantas postales porteñas, una pizzería que se llena de clientes frecuentes a las seis de la tarde, parejas, familias, viejos que comen solos. Fernando Molnar me lleva a conocer Palermo Soho, el barrio de las boutiques y los bares aniñados, difícil imaginar a Borges caminando por este despliegue de diseño de vanguardia que se ha tomado las viejas casas solariegas. Tomo el metro y vuelvo a Corrientes. Cuando salgo a la calle, me pierdo, he olvidado la numeración del hotel. Me acerco y me alejo del obelisco por algo más de media hora buscando un referente. Finalmente doy con el hotel, pero ninguno de los amigos está allí. Más tarde encuentro a Laila Freidenberg, una de las cineastas argentinas presentes en el DocBsAs, y con ella visitamos a Julio Santucho, director del festival de cine y derechos humanos, DerhumALC, que ha concluido hace dos semanas y donde Alfredo Mora representó al EDOC. Julio vive en un pequeño departamento, que es en realidad una oficina, un estudio lleno de libros, un gran escritorio con muchos papeles, DVDs y cintas de video en todas partes. En el ascensor Laila me pregunta si Julio es hermano de Robi Santucho, el guerrillero asesinado en 1976, de quien el hermano menor de Laila, un universitario de veinte años, tiene una fotografía en su biblioteca. No lo sé, le digo. La verdad, hasta ese momento no tenía idea de quién era Robi Santucho. De modo que es lo primero que le pregutamos al llegar, en la plática que tenemos, un momento entrañable que ocurre mientras el pequeño piso se llena de visitas, amigos y amigas que llegan a conversar. Julio nos confirma que Mario Roberto Santucho era su hermano mayor, que le llevaba doce años, y nos enseña su retrato entre los libros.


Después dejamos a Julio y nos vamos a la Alianza Francesa donde anunciarán los premios del DocBsAs y proyectarán el filme Paraíso del colombiano Felipe Guerrero, filme que nos gustará mucho y que será, junto a la tarde con Santucho, el mejor recuerdo de ese día.

jueves, 19 de octubre de 2006

Algunas imágenes de estos días

La primera vez que tuve la impresión de que todo se iba a ir para el carajo en la campaña de Rafael Correa fue quince días antes de la elección, un lunes en que saltó, ya no recuerdo muy bien por boca de quién, la duda sobre el retorno al sucre. El silogismo era de una simpleza infantil pero efectiva: si una asamblea constituyente de plenos poderes puede cambiarlo todo, la asamblea constituyente puede acabar con la dolarización.

Esa mañana, cuando Carlos Vera propuso la ecuación siniestra y vi a Correa atragantarse en la respuesta, atragantarse como quien se ofusca cuando busca las llaves, algo tan simple, ¿las llaves?, ¡pues en el bolsillo!, sí, tan simple, pero, ¿donde puse el bolsillo?, ¡¿dónde?!, de modo que lo vimos decir, "pero Carlos, ¿a quién se le va a ocurrir semejante despropósito?"... y Carlos insistiendo, "sí, de acuerdo, ¿pero admite usted que es una posibilidad?", en ese momento no solo quedó claro que Rafael no era precisamente una autoridad en constitucionalismo, sino que iba a ser más sencillo de lo que habría parecido acribillar su minuciosa agenda revolucionaria.

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La segunda vez ocurrió el jueves final de la campaña. Acudí, en calidad de traductor y asistente de una colega norteamericana, al encuentro de Rafael con la prensa extranjera. Vi allí, en ese local rebosante de triunfo a incontables e inagotables partidarios ajetreados en ultimar los detalles de la celebración final que la lluvia se iba a encargar de malograr horas más tarde. Líderes populares atareados en el teléfono, voluntarios repartiendo correitas de reloj sin el reloj, discapacitados reunidos en asamblea, un amigo esmeraldeño que me contó del desastre que están trayendo las plantaciones de ecualipto en Muisne, los miembros del buró político que entraban en ese momento a una reunión. Finalmente, al cabo de una larga espera, llegó el candidato, con su voz gastada y su semblante de intemperie. Tan pronto se instaló comenzaron las preguntas. Yo conocía muy bien las respuestas, pero esta vez me tocó escribirlas en una libreta, traduciéndolas al inglés con agilidad de taquígrafo para que las pudiera leer mi colega. Viví aquello como un momento estridente, deslumbrante y fugaz. Al final, después de que habían hecho sus preguntas buena parte de los treinta corresponsales extranjeros, desde el Washington Post hasta El País, pasando por Radio Francia, Telesur o CNN, mi colega me comentó: "o este país es muy extraño y va a votar por el candidato más radical que he visto en toda América Latina - ella había estado en la elección de Lula, en la de Evo y en la de López Obrador - o este tipo no gana. A ninguno de los otros - hablaba de Lula, de Evo, de López Obrador - los había escuchado decir lo que éste dice. Lo dice todo."

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El domingo lo viví en la casa de León Roldós, a donde había ido a grabar una escena documental. De todo cuanto vi, me quedo con la impresión que tuve al ver a León Roldós en televisión, en una pantalla gigante que habían instalado en el patio, rodeado de un centenar de simpatizantes y periodistas, mientras era entrevistado allí mismo, junto a esa misma pantalla, en vivo por Ecuavisa. Ustedes seguramente lo vieron también. Fue cuando dijo aquello del cáncer y del sida, hablando de Noboa y de Correa, y cuando, ante una repregunta de Vera, que le insistía en que debería apoyar a Correa, repitió, casi gritando, "¡yo soy ético don Carlos, yo soy ético!" Un amigo muy cercano a él me dijo: "ojalá se hubiera cabreado así en la campaña". Cuando decía "yo soy ético" hablaba, claro, de sus cuestionamientos a Correa: Roldós duda que Correa haya declarado todos sus ingresos de campaña y Roldós lo acusa de haber mandado a pintar en toda la república graffitis tratándolo de "lelo". Esto le duele más cuando recuerda que el candidato de Alianza País era sobrino de su esposa fallecida.

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Minutos después, en el mismo canal, vimos a Correa diciéndole al mismo Carlos Vera que la Izquierda Democrática era un partido decente. Y que al congreso lo iba a respetar. Y después, exhibiendo los papelitos del fraude, enfebrecido. ¿Donde puse las llaves?, ¿donde puse mi bolsillo?

Fue una noche extraña. No pude evitar sentir que los forajidos éramos unos imbéciles pues, no lo voy a negar, por momentos sí creí que la revolución iba a comenzar el 15 de enero, justo después de las navidades.

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Después me acordé de mis amigos de Portoviejo. ¿Por quién habrán finalmente votado?

sábado, 14 de octubre de 2006

De nada sirve la rabia

Álvaro Noboa cosecha su estilo en la vergonzosa historia de la televisión ecuatoriana. ¿Por qué se vuelve tolerable el espectáculo del acaudalado candidato, crucifijo al cuello, que hace gala de su riqueza humillando a los ciudadanos a quienes regala, sobre una tarima de concierto, sillas de ruedas, $700 en efectivo y una computadora? ¿Por qué estas imágenes, que sin duda vulneran la dignidad humana, pueden ocurrir a vista y paciencia de todos? Muy sencillo: porque las vemos a diario en la televisión, porque son el código habitual de Haga Negocio Conmigo, el Pozo Millonario y de todos los demás programas regalones que auspician los bancos, las jaboneras, los teléfonos celulares y las tarjetas de crédito con la grata complacencia de los empresarios de televisión.

De manera que en ninguno de ellos podemos admitir el rasgado de las vestiduras ante el show de Noboa, pues la televisión -acaso con la excepción de Ecuavisa y uno que otro canal de UHF que han demostrado cierta tendencia al pudor en este aspecto- no ha hecho sino volver normal este trato humillante. El Noboa Regalón solo es la réplica de un patrón patentado por el medio televisivo ecuatoriano desde los años setenta y que ha parido, hasta la fecha, diputados, concejales y ministros.

Noboa Regalón es uno más de esos maestros de ceremonias, mitad payasos mitad gurús, que dan la bienvenida a los concursantes en el set, les piden que hagan gala de sus carencias -la pobreza, el retardo mental, la parálisis, la ceguera o la ignorancia- y enseguida premian su humillación. A veces, en el show televisivo, los concursantes deben, además, superar una prueba. Aquí la prueba es el voto obsecuente. No hay de qué sorprenderse con Noboa. El país ha sido disciplinadamente educado en esos valores, que son los valores de la miseria y la indignidad.

Lo triste de esta lección, o de este caso -del que podrían derivar edificantes conclusiones-, es que no sirve de nada. Los antivalores que la televisión ha impuesto en EL Ecuador, con el liderazgo indiscutible de TC, no solo se han instalado cómodamente en nuestra conciencia, a la cual solo le queda el recurso liberador pero inútil del llanto o la rabia, sino que habita con total desparpajo en las leyes que regulan la comunicación audiovisual. Allí, los dueños de los canales son amos y señores por toda la eternidad. Y puesto que Álvaro Noboa habla su mismo lenguaje, será enteramente comprensible que si llega a ganar las elecciones, su triunfo sea celebrado con un regalo extraordinario en el concurso dominical. Un anticipo de esa celebración fue la transmisión en vivo que hicieron Gamavisión, CableNoticias y RTS de la ceremonia con que el bananero regalón cerró su campaña.

Publicado en la columna Teletoxia del diario HOY el 14.10.2006

domingo, 8 de octubre de 2006

Escandalosas desproporciones*

En el sitio web de la Superintendencia de Telecomunicaciones se anuncian las tarifas que pagan los canales de televisión ecuatorianos por el derecho de uso de las frecuencias que tienen concedidas. Dice allí que por el derecho de emitir en Quito o Guayaquil un canal de televisión paga 40 dólares por ciudad cada mes, y por el derecho de emitir su señal en cada capital de provincia paga 15. Esto significa que, considerando las 21 provincias de la república, un canal con señal nacional paga la suma de 365 dólares al mes por el uso de la frecuencia que les permite llegar a nuestros hogares. O sea, 12 dólares diarios. Digamos que 14,40, incluído el IVA. Estas tarifas son fijadas por el Conartel, Consejo Nacional de Radio y Televisión, del que forman parte los canales de televisión y las estaciones de radiodifusión.

Por otro lado, de fuentes bien informadas he sabido que el precio que han alcanzado los anuncios de televisión en la presente campaña electoral llega a los $83 por cada segundo en horario estelar. Ustedes saben que un segundo no es sino la sexagésima parte de un minuto, de modo que, siendo la duración media de un anuncio medio minuto, tenemos que el precio del anuncio alcanzaría con esos precios la suma nada despreciable de $2.490. Con lo cual, si uno de estos canales consigue vender 1 spot de 30 segundos en un solo día, cubre con ello lo que le corresponde pagar por el derecho de usar la frecuencia radioeléctrica en toda la república ese mes y le sobra para cubrir íntegramente la cuota de los seis meses siguientes.

No sé por qué extraña razón me asalta de inmediato la sensación, incómoda y fastidiosa, de que una desproporción descomunal separa esas dos cifras: la que pagan los canales por la frecuencia y la que cobran por difundir la publicidad.

No es un tema baladí. El espectro radioeléctrico es un bien natural limitado que pertenece al Estado y cuyo buen uso corresponde vigilar a la Superintendencia de Telecomunicaciones. Es patrimonio de todos porque es consustancial al aire que respiramos y es limitado porque en las actuales condiciones de la televisión analógica el espectro solo admite ocho frecuencias nacionales de televisión abierta. La equidad manda que el uso lucrativo de estas frecuencias responda no solo a ciertas normas básicas de responsabilidad social sino también a una compensación económica apropiada y, en todo caso, correspondiente con el fin de lucro que persiguen los concesionarios. En el Reino Unido, por ejemplo, la tarifa es proporcional a las ganancias de los canales, como es lógico, y va del 0,23% de las ganancias superiores al millón de libras al 0,7% de las ganancias que superan los 75 millones. En el Ecuador, a 365 dólares al mes, siendo 8 los canales nacionales, nos da $35.040 al año por los ocho canales en total, es decir, ¡el equivalente de 14 spots de 30 segundos de la presente campaña electoral! Es una ridiculez por donde se lo mire. Una ridiculez o una burla. O una estafa. O todo a la vez.

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Googleando se llega al meollo del asunto. Miren esta joya: la resolución del Conartel donde se fijan estas tarifas. Dice allí, en la parte de los considerandos, que "por parte del Presidente de la Asociación Ecuatoriana de Radiodifusión - ¡que es miembro del Consejo! - se ha presentado un proyecto de pliego tarifario para que sea conocido y analizado por parte de los miembros del Consejo Nacional de Radiodifusión y Televisión, los mismos que en sesiones de 25 de marzo; 12 de abril; 6, 13 y 20 de mayo; y 3 de junio de 1999 conocieron, analizaron y realizaron diferentes observaciones a este documento". ¡De modo que las tarifas son resultado de una propuesta de los mismos radiodifusores que, además y para colmo, son miembros del Consejo!

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De yapa, léan esta noticia de ciencia ficción: el Consejo Nacional de Televisión de Chile acaba de repartir 2 millones de dólares para producir 22 programas de televisión de calidad.

* Publico en una versión más extendida un texto originalmente destinado a la columna Teletoxia del 5 de octubre del 2006.

martes, 3 de octubre de 2006

El catecismo de la intolerancia*

Nos hemos enterado el domingo, en la misa de las diez, que Carlos Vera se opone al matrimonio gay. Eso no tendría nada de raro si no fuera porque además de oponerse, según dijo, está dispuesto a “no permitir” que nadie ose ponerlo sobre el tapete. Infló el pecho y dijo que debían andarse con cuidado los que pretendieran sugerir la posibilidad de legalizar el matrimonio de personas del mismo sexo en Ecuador. Mencionó después, como si con ello los infamara, los nombres de dos diputados de la ID y uno de Pachakutik que han tenido la poca vergüenza de proponerlo. Pachakutik y la ID subieron de inmediato varios puntos en mi escala de valores, no porque apoyase yo el matrimonio gay, contra el cual ciertamente no tengo ninguna objeción, sino porque precisamente han tenido el coraje de proponerlo a sabiendas de que gente como Vera y toda la plana mayor de la república febrescorderana, tan machista como un rancho de Tijuana, los iba a lanzar de inmediato a la hoguera mediática que administran.

Lo curioso es que la admonición de Vera ocurría en un programa en el que se discutía, y casi diríamos que se aupaba, nada menos que la posibilidad de convocar una asamblea constituyente de plenos poderes donde, se entiende, se pudiera debatir sobre todos los temas, incluyendo, como es natural, los temas tabú del catolicismo. La actitud del periodista era enteramente incompatible con la idea de la asamblea, que entraña el diálogo y la apertura, más aún si es propuesta, como parece serlo en este caso, por personas de pensamiento liberal. Yo sinceramente espero que León Roldós y Rafael Correa, que se cuentan entre los que la proponen y que admiten ser católicos practicantes, vayan a misa en una parroquia distinta a la que frecuenta Carlos Vera. En todo caso Rafael Correa demostró ser más tolerante que el periodista de Ecuavisa cuando diferenció, hablando del aborto, sus convicciones personales de las decisiones que pudieran resultar de un debate democrático.

El incidente del domingo ha sido en todo caso providencial. Decía Javier Marías que hacía mal el papa de Roma en oponerse al matrimonio gay, pues en estos tiempos en los que ya casi nadie se quiere casar, que los gay quisieran hacerlo era una fortuna para la institución, más aún si se consideraba el creciente éxito social de esta minoría y su enorme influencia en la transformación de los hábitos urbanos. El matrimonio se podría poner de moda, como se ha puesto de moda en algunas ciudades de Europa la amabilidad, el refinamiento y la tolerancia. Es por eso sintomática la obcecación de Carlos Vera. Nos hizo ver así que a la república febrescorderana le queda más de un aliado en materia de moral y buenas costumbres. Y que programas como Cero Tolerancia – que se puede traducir con rigor semántico como “intolerancia” – darán la batalla.

* Reproduzco el artículo salido en HOY porque la edición del periódico contiene un par de erratas que le cambian el sentido. De paso me di gusto añadiendo lo de "misa de diez".

martes, 19 de septiembre de 2006

¿Correa o Roldós, cuál de los dos?, o El oportunismo se dará modos para perdurar aunque lo sometamos al examen implacable del hipertexto

La mayoría de mis amigos que votaron por Lucio hace cuatro años, gente etiquetadamente de izquierda, ahora me dice que votará por Correa. Salvo uno a quien Correa no le entra ni con gelatina y otro que prefiere hacer un mea culpa y votar nulo. Todo parece indicar que la intuición que tuvimos cuando Rafael Correa renunció al ministerio de economía en agosto del año 2005 no solo prendió, sino que amenaza con hacerse realidad.

Como pueden haberse dado cuenta, estoy enteramente dentro del target de Correa. No voté por Lucio, ciertamente no, ni por Mahuad en su momento - lo mío ha sido la rigurosa correción política y el voto nulo, o sino, de frente, la ausencia precipitada del país - pero con facilidad podría sumarme a esta oscilación repentina y unánime de los antiguos gutierristas hacia el sobrino bisnieto de Eloy Alfaro, mejor conocido como Luke Skywalker Correa; pero como las unanimidades siempre me han inquietado, me resisto. Además de que tengo razones personales para darle mi voto a León Roldós. Puestas así las cosas, expreso aquí algunas de mis dudas.

No me gustan, para empezar, ciertos detalles que denotan una estatura menor a la que le suponía a Rafael Correa, como la ya aludida pretensión de ser descendiente de Eloy Alfaro. No me gusta eso. No me gustaría si en verdad fuera su pariente; peor aún si, como parece, no lo es tanto. Jugar así con los símbolos es ciertamente detestable. Cuando vi el documentalillo aquel títulado Una vida llena de ideales llamé de inmediato a su tío abuelo, Hugo Delgado Cepeda, quien además de tío del sobrino bisnieto de Eloy Alfaro es historiador, y le pregunté si era verdad que su padre fue primo del Viejo Luchador. Me dijo: "¿mi padre primo de Alfaro?, bueno... en aquellos años, en Montecristi, todos eran primos". Vaya, me dije yo, es diferente. El coronel Aureliano Buendía tuvo 18 hijos... no dudo que el Delgado que dio origen a esta disquisición absurda haya tenido tantos o más. Para no ir más lejos, dicen que mi abuelo era hijo de un teniente alfarista - un cuencano de apellido Sarmiento Serrano que fue a limpiar de godos el sur de Loja y que aparentemente dejó sembrando su estirpe en los diferentes poblados por los que pasó - pero no por eso me creo yo predestinado ni a semental, ni a caballero y menos aún a teniente o espadachín. Con el añadido de que, siempre según Hugo Delgado Cepeda, cuando lo fueron a entrevistar para hacer el video en que Correa da forma a su propio mito, el historiador habló horas de su padre, el verdadero héroe de la familia Delgado - de la línea de Rafael - pero que aquello no pareció importarles mucho a los publicistas. Claro, ¡cómo iba a importarles!, si ya sabemos que en los ancestros no se puede confiar más que cuando contribuyen a inflar la espuma prestigiosa de la leyenda. De modo que Correa es sobrino bisnieto de Alfaro. Vaya payasada.

Este tema sin duda me da gracia. Termino con él, añadiendo nada más que el mismo Hugo Delgado Cepeda me comentó que por el lado de su apellido materno, su papá - es decir, el bisabuelo de Rafael - , don Simón Delgado Gutiérrez, también resulta ser primo nada menos que de Leonidas Plaza Gutiérrez, quien no solo se enfrentó a don Eloy en sus últimos años sino que fue, en el mejor de los casos, reo de omisión en los acontecimientos que precipitaron su asesinato. A diferencia de don Eloy, cuya familia tuvo que exiliarse, Leonidas Plaza se dio modos, como sabemos, para que su estirpe florezca llena de orgullo en los amplios y fértiles valles de la sierra centro. Esta pequeña acotación hecha por su propio tío, nos ilustra cómo el buen Rafael resulta tan sobrino bisnieto de Alfaro como de Leonidas Plaza, para no ahondar más en la globulina "gutierrista" de su estirpe.

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Claro que mis dudas respecto de Correa no llegan tan lejos como para pensar, como piensa Marcelo Larrea - quien pretende ser el candidato del auténtico chavismo ecuatoriano - que el candidato de Alianza País es nada menos que el candidato de la CIA, tesis que comparte mi tío Carlos Sarmiento, autoridad en materia de chavismo en este blog, y que básicamente se resume en este vínculo que nos lleva a los confines paranoicos del cyberespacio de izquierda. No está demás leerlo, aunque solo sea por un prurito de erudición.

Dejemos a un lado a Correa por un momento y preguntémonos ahora, ¿qué pasa con León Roldós? Es verdad que la alianza con la ID fue indeseable, como es verdad que si no ocurría, la ID se iba a ir con Correa. Dalton Bacigalupo, expulsado de la ID por haber denunciado en Ecuavisa el sobreprecio en la reforma arquitectónica del congreso que contrató Guillermo Landázuri, dice sin reparos que la alianza con Roldós es "una traición a Rodrigo Borja". Si lo dice Bacigalupo, y si lo citan en el sitio web de Correa, por algo será (aunque Bacigalupo en realidad está apoyando a Macas, o eso cree Macas al menos). Por algo será también que mucha gente dice que Borja va a votar por Correa, a quien le gusta repetir que las bases de la ID lo apoyan y cuyo ego es por lo menos tan sólido como el del ex-presidente. ¿Saldrá a desmentir ese rumor Rodrigo Borja?, ¿le conviene a Roldós que lo desmienta?, ¿o será mejor que siga callado como hasta ahora?

En fin. Dejemos ahora a un lado a la ID y preguntémonos por la RED de Roldós: ¿donde están?, ¿quiénes son? La respuesta es sencilla en ambos casos: nadie lo sabe. O, quizás debamos ser más justos: todos están trabajando sacrificadamente en sus respectivas ONGs. Si siguen así, sin ofrecer certezas de que están dispuestos a asumir el liderazgo vacante de la nación, ciertamente no van a ganarse el voto de los indecisos. La RED no está ayudando al electorado de clase media a salir de su creciente confusión e incertidumbre. Creo que hay que reconocer a Roldós que en el contensioso que se ha armado entre él y Correa, peleando como dos niños por la autoría de ciertas ideas por lo demás banales, ha tenido una actitud más seria - lo que llevó nada menos que a Francisco Borja, hermano de Rodrigo y amigo cercano de Correa según confiesa él mismo, a tachar a éste último de mentiroso en uno de sus editoriales. Pero me temo que eso no es suficiente.

Lo cierto es que el único que no pierde su tiempo es el oportunismo.

Es curioso leer noticias como ésta, aparcida en El Universo del 18 de diciembre de 2005. Curioso. Dice allí que el Director Supremo del PRE Nicolás Issa Obando (de quien Google ofrece curiosos enlaces, como uno de la República de Taiwan, a donde al parecer Issa fue cuando era presidente del Congreso Nacional y militante de la ID) "dice que pese a las deserciones, el PRE seguirá mandando en Los Ríos". Se refiere a la deserción de Julio Chactong, concejal de Babahoyo por el PRE, quien "comenzó a organizar en Los Ríos un movimiento de apoyo a la candidatura presidencial de Rafael Correa" allá por diciembre del año pasado. Muy sólidamente a cargo de PRE y todavía muy convencido de sus ideas, según ese artículo de El Universo, Nicolás Issa "no quiere más sorpresas y ahora enfila sus accciones en convocar a una asamblea nacional del PRE para definir quién será el candidato presidencial". Bueno, sorpresas es lo que más hubo, comenzando por él mismo.

Tres meses más tarde, el 13 de marzo de este año, Nicolás Issa renunció a la Dirección Suprema del PRE y anunció su desafiliación de ese partido. Así nos topamos con otra noticia de El Universo, tan curiosa como la anterior. Aquí, quince días más tarde, el 5 de abril de 2006, Nicolás Issa aparece diciendo que León Roldós le parece "una excelente opción" presidencial. En la misma noticia se anuncia la creación del "Movimiento Independiente Progresista de Santa Elena", formado por otros desafiliados del PRE, que han decidido apoyar a Roldós. Issa parece decidido a sumarse a ellos. Sin embargo, las conversaciones con Roldós debieron ser difíciles porque finalmente leemos en Expreso de hace una semana que Rafael Correa "se subió al carro de Nicolás Issa" para hacer un recorrido por los barrios populares de Guayaquil. Se ve que los escrúpulos de Issa son, por decir lo menos, volubles.

Al menos ese gusto se ha dado Roldós, el de señalar claramente cómo el oportunismo, instrumento de las mafias que dominan a todos los partidos políticos, y que están enquistadas en el Estado, también está dentro del movimiento de Rafael Correa. Uno de ellos, acaso el más siniestro por las implicaciones con la historia reciente, no solo lo ha denunciado Roldós sino también Luis Macas: Correa ha sumado el apoyo nada menos que de Efrén Roca, gobernador de Lucio Gutierrez en el Guayas durante las jornadas de abril, acusado - aunque él lo desmiente - de haber pagado los buses que vinieron desde la costa para apalear a los forajidos, el mismo que días después de la caída de Gutiérrez reclamaba que restituyeran a Lucio en el cargo y que tan solo hace cinco meses - en abril de 2006 - junto a Renán Borbúa predecía "a viva voz el regreso de Lucio Gutiérrez al sillón presidencial" como nos recuerda Ecuavisa.

El oportunismo, claro, ha sido la forma de vida de la República Febrescorderana. De hecho, nadie duda que también está presente en el entorno de Roldós. Hablemos, por solo citar un caso, del ex-diputado del PSC Mauricio Salem, a quien vemos en ésta noticia de El Universo del 16 de marzo del 2005. Se relata allí la manera cómo el entonces Ministro de Vivienda del PRE en el gobierno de Lucio, Bruno Poggi, compró con sobreprecio 120 hectáreas de terreno en la provincia del Guayas, pagando 7 dólares por cada metro cuadrado en una zona donde los terrenos cuestan 2,50 y hasta 1 dólar el metro. Mauricio Salem era uno de los propietarios de las tierras bendecidas por Poggi, quien tuvo el descaro de decirle a El Universo que el precio de la tierra "depende del cristal con que se mire". 120 Hectáreas, a 5 dólares de sobreprecio por metro, nos da la bicoca de 6 millones de dólares. Todo un seguro de vida.

Así las cosas... ¿quién podrá blindarse mejor frente al oportunismo mafioso?, ¿Correa o Roldós?, ¿o ninguno de los dos?

domingo, 17 de septiembre de 2006

¿Qué tan lejos? ¡Hasta la victoria siempre!


Tristeza (Cecilia Vallejo) ha pedido un aventón al muchacho de la izquierda (Kléver Naula) que estaba interesado en ella porque creía que era "gringa". Cuando se da cuenta que no es gringa sino solo una quiteña aniñada, se desinteresa. Se lo dice entonces en quichua - sin subtítulos - a su amigo (Rubén Naula).

Cuando vi por primera vez la película Qué tan lejos no dudé en considerarla como una de las mejores películas ecuatorianas. Bien narrada, bien fotografiada, bien escrita, con un tono equilibrado, sentido del humor y madurez. Una película de la que podemos hablar con confianza y sin hacerle concesiones.

Ahora bien, lo que más me llamó la atención de ella cuando la volví a ver fue su platonismo, que no solo está presente en el personaje protagónico, Tristeza, con su duro acento Batán Alto y su rebelde candor, sino que define el tono general de la película, construida para funcionar como un relato pedagógico que nos enseñe cuán bello, vasto y diverso es el Ecuador, y cuán placentero y benéfico puede resultar reirnos de nosotros mismos. Es un tono platónico porque se propone retratar al Ecuador de manera alegórica, adoptando un punto de vista algo cínico pero en el fondo muy optimista de la patria. No solo es una película para adolescentes. Es una película política, un cuento moral para reconciliarnos con el país. La anécdota de Tristeza aparece así, en el amplio espectro, como un pretexto para transmitir ese discurso, convirtiendo al personaje de Jesús - que interpreta de manera tan simpática Pancho Aguirre - en piedra angular de la historia, pues es a la vez el ideólogo y el portador de las dudas en el cuento.



Jesús llega a salvar del aburrimiento a Tristeza (Cecilia Vallejo) y Esperanza (Tania Martínez).

Jesús irrumpe como un bálsamo al cabo del primer tercio de la película, justo cuando las dos muchachas parecen condenadas al aburrimiento. Es tan providencial su aparecimiento - y esto es sin duda un mérito del guión - que uno, sentado en la butaca, se ve tentado a pensar que llegó allí por sí solo, como si no fuera parte de la película sino un milagro del proyeccionista. Como ideólogo, Jesús asume el rol de abuelo de Tristeza, pues comprende de inmediato la ridícula dimensión de su drama y se solidariza con ella ofreciéndole su amistad. Supera así la película su momento más arriesgado, cuando Jesús le indica a Tristeza el camino de la vida y le dice: "tu historia acaba de empezar", momento que en manos menos diestras habría sonado hueco y hasta cursi. Como ideólogo también, Jesús está allí para que comprendamos que el meollo de la historia estriba en que Tristeza se de cuenta que hay un mundo más allá de la burbuja en la que vive. Un mundo, el Ecuador, rico en contradicciones y matices, rico en paisajes y color, y condenado por culpa del curuchupismo y la cuencanidad a vivir hundido en la mentecatez y la mojigateria. Jesús, que es un desencantado y vive resignado a que el mundo sea tal cual es, llevando a cuestas, en todo su desgarbado ajuar, nada menos que las cenizas de su abolengo, se permite sin embargo cierto cinismo, relativizando así el platonismo general de la trama y consiguiendo con ello la identificación plena del espectador medio, que vive tan desencantado como él y al mismo tiempo ama tanto como él las nobles tradiciones de la patria.


Tania Hermida, directora del filme, estudió cine en la escuela de san Antonio de los Baños, a pocos kilómetros de La Habana.

Puestas así las cosas tengo que decir que encuentro a la película algo conservadora, incluso dentro de toda su sincera irreverencia. Ese conservadurismo irreverente, muy cuencano por lo demás, es lo que yo llamo el tono "cubano" del filme, entendiendo lo "cubano" en el más ambiguo sentido de la palabra. Es "cubana" la manera como sus personajes van y vienen de lo exterior - el país, la estampa - a lo interior - su mirada, sus dilemas - sin abandonar nunca cierta superficialidad intrínseca a su viaje, salpicándolo de ese humor cordial y amargo que florece en Cuba, humor relajado de disidencias en sorna. Es "cubana" también esa efectiva habilidad de la directora para encontrar la alegoría de la patria hasta en el corazón roto de su protagonista. Es algo que nos define como generación, esta obsesión por la alegoría nacional. A veces parece una condena. En otras ocasiones, como en el filme de Tania, donde la alegoría no solo es divertida sino también ácida, puede llegar a ser un rasgo amable.

¿Me he reconciliado con el país después de verla? Nunca lo admitiría. Pero ciertamente disfruté mucho de que la película me lo propusiera. Lo sentí casi como un halago. ¿Y ustedes?
Otros comentarios críticos sobre la película:

jueves, 17 de agosto de 2006

Links a la información del Instituto Geofísico

El sitio del Instituto Geofísico de la Politécnica Nacional: http://www.igepn.edu.ec/ Una vez allí, conviene ir al informe diario sobre el volcán Tungurahua, que se encuentra entre los links del margen izquierdo.

Recomiendo bajar el mapa de riesgos del Tungurahua para comprender el alcance de las amenazas (hoy, del desastre) y la localización exacta de los pueblos afectados:

http://www.igepn.edu.ec/vulcanologia/tungurahua/mapas/mapa.htm

Allí pueden ver donde queda Cusúa exactamente. La casa de Teófilo queda en la primera quebrada antes de llegar a Cusúa, por el norte.

jueves, 27 de julio de 2006

San Bernardo Abad

Solo de dos maneras se puede interpretar el proselitismo de que hace gala Bernardo Abad en estos días a través de su cruzada salvadora con la que se ha propuesto “hacer lo que el gobierno no hace”, enviando una serie de “Convoyes de la Esperanza” hacia las comunidades afectadas por el Tungurahua.

La primera es que Bernardo, periodista a quien indigna la injusticia, ha descubierto por fin que su verdadera vocación es la de servir a los más necesitados. Si esto es así, Bernardo ha entrado en el camino de la santidad, camino lleno de sacrificios y decepciones, pero que conduce indefectiblemente a la gloria. El “Convoy de la Esperanza” sería el primer paso en la fabricación de la estampa de San Bernardo de Teleamazonas.

La segunda es que Abad más que al prójimo, ama al canal en que trabaja. Esto es algo muy común hoy en día, las adscripciones empresariales. En esa identidad transparente, Abad está cumpliendo una misión igualmente trascendental: no son indulgencias, sino puntos de rating lo que busca.

Cualquiera que sea el caso, esta mañana ocurrió algo muy curioso. Bernardo Abad anunció que el jueves despachará el séptimo y último Convoy de la Esperanza. Tal como oyen: el último. ¿Pero por qué el último, Bernardo? ¿Acaso con los seis anteriores quedaron ya saciadas las necesidades de los damnificados?, ¿o por algún albur cabalístico tienen que ser siete y solo siete? Bernardo no lo ha explicado. Solo ha dicho que el séptimo será el último.

Pero eso sí, el séptimo, como los anteriores, partirá anunciando a los cuatro vientos que Teleamazonas llega antes que el gobierno. Teleamazonas se suma de este modo a las brigadas médicas de Alvaro Noboa, igualmente presentes en la zona, al Niño Esperanza de Ecuavisa y Unicef y a tantos otros benefactores desinteresados que llegan cada día a atender a los necesitados.

Pero, me pregunto, ¿no dicen las Sagradas Escrituras que no se debe anunciar la caridad al son de trompeta “como lo hacen los hipócritas” y que más bien, cuando se ayuda a los necesitados, la mano izquierda no debe enterarse de lo que hace la derecha? Mucho me temo que no es el camino de la santidad el que ha tomado Bernardo, autopromocionando a su canal con un deleite fastuoso, sino que ha tomado el camino del amor por la empresa. Nada malo hay en ello Bernardo. Pero es bueno saberlo.

Puesto que si se tratara del amor por el prójimo, hablemos en oro. Lo que en realidad necesitan los afectados, si vamos a ser sinceros, es tierra con la que sustituir la que perdieron. ¿Quién se anima a conseguir las dos mil hectáreas que necesita la comunidad de Bilbao? A ver, San Bernardo, ¿por qué no le pide usted eso a sus generosos televidentes y por qué no persevera en ello, como dicen los publicistas, “hasta agotar stock”?

martes, 25 de julio de 2006

Polvo y ceniza*

un árbol muerto y Teófilo Bayas

Se llama Teófilo Bayas, tiene 65 años y nació en Cusúa, en las faldas del volcán Tungurahua. En la primera foto lo vemos junto a uno de los árboles de su huerto que quedaron exhaustos por el paso del flujo piroclástico. Teófilo es una de las personas que evacuaron el flanco occidental del volcán el viernes 14 de julio ante la inminencia de la erupción. Cuando lo conocimos, el pasado sábado 22, Teófilo estaba albergado en casa de unos amigos suyos en el sitio El Pingue, a pocos kilómetros de Baños. En ese mismo pueblo, en un albergue acondicionado en la escuela, viven las otras doscientas personas que salieron de Cusúa ese mismo día.

Cusúa, una antigua hacienda que la comunidad compró a la última propietaria en los años setenta, está situado en la carretera Baños - Riobamba, que recorre una parte de la perfecta circunferencia que dibujan desde el cielo las faldas del Tungurahua. La carretera está actualmente cerrada por la policía, no solo porque el paso está interrumpido por los deslaves y los lahares, sino porque de ese modo se evitan los robos a las propiedades deshabitadas. Conseguimos pasar porque Teófilo explica a los oficiales que es de Cusúa y que va a dar una vuelta por sus tierras. Es algo que hacen todos: duermen en el albergue pero durante el día vuelven a limpiar los sembríos sobrevivientes de la ceniza que los cubrió.

La casa de Teófilo es una de las primeras que aparecen en el camino, tan pronto nos topamos con la primera interrupción de la carretera. Nos bajamos del carro y Teófilo nos dice: "aquí había un puente". Hacia arriba, en lo alto de la loma, se ve el nacimiento de una quebrada que desciende hasta donde estamos, donde en lugar del puente hay un enorme montículo de ceniza y rocas volcánicas, y continúa hacia abajo hasta alcanzar el cauce del río. Frente a nosotros, al otro lado del cañón, vemos un paisaje verde y limpio trazado de sembríos sanos. Por esa quebrada bajó el flujo piroclástico.

flujo piroclástico

La casa más cercana a la quebrada pertenece a una de las hijas de Teófilo. Es una casa celeste desde cuyo portal se puede ver el nacimiento calcinado de la quebrada. La casa está al cuidado de Teófilo porque la hija que la mandó construir se fue a vivir en Barcelona hace seis años dejando a Teófilo y a su mujer a cargo de sus tres hijos. Un poco más abajo está la casa de Teófilo y la de otro de sus hijos que también vive en España. Todas están cubiertas de polvo y ceniza, salvo en los costados que no miran a la quebrada, que han quedado extrañamente limpios.

casa de Teófilo Bayas y quebrada polvo y ceniza

A las seis de la tarde del viernes 14 sonó la alarma del Sistema de Alerta Temprana en la plaza central de Cusúa. Inmediatamente, Teófilo, su esposa y sus tres nietos bajaron a la carretera en su camioneta y se dirigieron hacia El Pingue, obedeciendo al pie de la letra las instrucciones que la Defensa Civil les había dado. Dos horas más tarde, a eso de las ocho de la noche, por esa quebrada bajó uno de los flujos piroclásticos que había derramado la caldera del volcán y que había sido avistado por uno de los vigías del Sistema de Alerta Temprana. El vigía lo comunicó por radio a la central de la Defensa Civil en Baños y al centro de operaciones del Instituto Geofísico de la Politécnica Nacional, quienes dieron la Alerta Roja para el flanco occidental. El Sistema de Alerta Temprana desarrollado por los baneños combina las mediciones sísmicas de los vulcanólogos con la información visual que proporcionan cinco vigías, campesinos asentados en zonas seguras pero muy cercanas al cráter que han sido instruidos por los científicos para describir con precisión el comportamiento de la caldera. El sistema probó su eficacia el viernes 14 y salvó la vida de Teófilo y los suyos.

Uno puede imaginar el fogonazo repentino que pasó por allí. Una ola de calor y de tierra incandescente que cubrió de ceniza las casas, se llevó un puente y quemó los sembríos de tomate de árbol como lo hubiera hecho un horno, cocinando la frutas en las mismas ramas donde crecieron.

el agua y el maíz del pollito tomate de árbol explosión del Tungurahua

La única misión que Teófilo cumplió en su finca durante nuestra visita fue abastecer de agua a un pollito que a la hora de la evacuación se quedó perdido en los matorrales. Teófilo cree que el pollito sigue vivo porque de vez en cuando lo escucha piar a la distancia. Con cuidado, le cambia el agua de la lavacara y le deja unos granos de maíz en el piso. Mientras hace esto, el volcán truena, una nube de gas y vapor se eleva desde el cráter y pocos minutos después alcanzamos a percibir el aroma del azufre.

De los cuatro hijos de Teófilo, dos viven en España. Otro es militar y vive en Riobamba, y la cuarta vive en Ambato. Los nietos con los que vive, de entre siete y nueve años, están a su cargo desde el año 2000. Su hija les manda 150 dólares al mes para que los cuiden. Cuando la recuerda se le quiebra la voz y cuando dice que nunca irá a visitarla la voz se le retuerce, no sé si por resentimiento o por pena, o por ambas cosas. Enseguida lo aclara: él quiere que ella venga a verlos, que ella venga a ocuparse de sus hijos. Dice que su esposa duerme con los niños en la casa de su hija, a pocos metros de la suya, donde duerme él. Son casas pequeñas y humildes de donde han retirado los enseres de valor, como refrigeradora y cocina, que están ahora guardados en la bodega de sus amigos de El Pingue.

Teófilo tiene trece cuadras de tierra en esa ladera del volcán y dice que solo aceptaría abandonar sus tierras para que se conviertan en un parque, como proponen los científicos, si le dan a cambio una cantidad equivalente en otro sitio, o si lo indemnizan apropiadamente. Imagina él, con toda razón, que entregarle trece cuadras de tierra en otro lugar es una oferta que difícilmente le hará el gobierno. Teófilo dice que de otro modo solo aceptaría ir a vivir en una casa en una zona más segura, pero demandaría que lo dejen seguir trabajando su tierra.

Cuando hablamos de esto nos cuenta que un día, cuando el Tungurahua despertó en 1999, se le ocurrió la idea de mudarse al Puyo, en las provincias orientales. Hizo el proyecto de vender una parte de la tierra que tiene, comprar con ese dinero una finca allá abajo y vivir así, entre el Puyo y Cusúa. Pero, al parecer, a su esposa no le gustó la idea porque le pareció demasiado complicada y Teófilo a la larga no hizo nada. Tengo la impresión de que Teófilo lamenta haber dejado pasar ese proyecto, tan sencillo en apariencia. Lo lamenta, o le gusta pensar que lo lamenta. Ese proyecto convertido en recuerdo parece cumplir el papel de un refugio emocional para Teófilo. Lo evoca como se evocan las oportunidades perdidas. "A lo mejor - nos dice - a lo mejor era una buena idea."

Bajamos a la carretera y regresamos al albergue. Le damos diez dólares. Le decimos: "acepte este dinero don Teófilo, para que se ayude un poco". Le preguntamos si estará despierto más tarde, a eso de las nueve, cuando regresemos de Baños donde iremos a alojarnos. Nos dice que no, que a esa hora ya estará dormido.

*Polvo y ceniza, claro, es el título de una novela de Eliécer Cárdenas que nada tiene que ver con el Tungurahua pero que tomo prestado por su pertinencia descriptiva.

jueves, 13 de julio de 2006

Unas cervezas con mis amigos de Portoviejo

Visito mi provincia. Encuentro al amigo A, al amigo B, al amigo C, al amigo D, al amigo G y al amigo H. En una tienda pedimos unas cervezas, nos prestan unas sillas y nos sentamos a ver pasar el tráfico festivo de la noche del viernes. Es tan benigno el clima en esta época del año que no representa ningún problema beber a la intemperie.

El amigo A está de paso; se fue a vivir en Canadá hace ocho años después de que fracasaron repetidamente las cosechas de su finca y la deuda con el banco se volvió inmanejable. Ahora trabaja en una fábrica de shampoo en Toronto. Me cuenta que desde los Estados Unidos les llega en grande toneles el shampoo junto con las botellas, las etiquetas y las tapas de las botellas. Ellos, en una enorme planta, se encargan de meter con meticulosidad de punta el shampoo en las botellas, taparlas y devolver el 85% de la producción a los Estados Unidos. Mi amigo es jefe de una línea de producción y da la impresión de estar un poco harto de su trabajo.

La vida en Canadá, sin embargo, le ha sentado bien. Lo veo más abierto, más desenvuelto, más cordial. Ahora está sondeando la situación económica para tratar de hacerse a la idea del regreso, que avisora de aquí a un año. No quise decirle que ese año muy probablemente se le convertirá en dos, cuatro, seis, quién sabe cuántos.

El amigo B, que trabaja recuperando la cartera vencida de un banco, le recomienda el negocio de las camaroneras que al parecer se encuentra en repunte una vez que pasó la peste de la mancha blanca. El amigo B sabe de lo que habla porque administró una camaronera durante dos años en la época del boom. Es él quien me contó una vez con emoción las aventuras que pasó en las jornadas de pesca a la luz de la luna: el ajetreo incesante de los peones, la fogata en torno a la cual se sentaban el dueño y su familia a comer langostas a la brasa. B nos cuenta que una hectárea de camaronera se está vendiendo hoy en $7000 y que para tener un negocio lo suficientemente rentable hay que invertir en unas doscientas hectáreas por lo menos. El amigo A no tiene cara de tener tanto dinero todavía, pero considera la idea con interés. Frente a nosotros, en la calle, ha estacionado el fabuloso Honda que se acaba de comprar y que pasea con aires de burgués complacido por las calles de Portoviejo.

El amigo B trabaja en un banco en Manta. Viaja en autobús, trabaja todo el día recuperando cartera vencida y vendiendo activos improductivos, y por la noche estudia derecho. El trabajo del amigo B me parece un curioso oficio de reciclaje: vende las camaroneras que el banco embargó cuando lo de la mancha blanca. Eso es la economía a fin de cuentas, un incesante traspaso de manos del dinero. De lo que se trata es de hacerlo de tal modo que al pasar por las manos de uno se quede siempre una tajada.

La esposa del amigo B, que también se toma unas cervezas con nosotros, se dedica a completar el presupuesto familiar de modos diversos, que se tornan más audaces cada vez que la veo. Hace tres años se dedicaba a vender empanadas en las oficinas públicas de la ciudad; hace un año vendía ropa a crédito; y ahora, me entero con sorpresa, se ha convertido en prestamista. Presta al 20% mensual montos de 20, 50 o 100 dólares, que ayudan a salir de apuros a sus conocidos. La mayoría de quienes le piden dinero prestado son comerciantes a quienes tomó por sorpresa el fin de mes o usuarios de la red de microcrédito que no quieren perder puntos en el sistema y se endeudan para cumplir a tiempo con sus pagos. Naturalmente, B y su esposa son todo menos unos potentados. Viven en una mediagua pequeña que han ido construyendo poco a poco en el patio, por suerte amplio, de la casa de los padres del amigo B. Allí solemos sentarnos a conversar a veces, a la sombra de un árbol de guayaba.

El amigo C trabaja en la universidad como profesor de inglés, lengua que aprendió durante los años que pasó de inmigrante en Texas. Recuerdo que lo vi hace unos diez años conduciendo un camión de repartición de Coca-Cola, el primer trabajo que encontró en Ecuador a su regreso. Después lo volví a ver en Quito cuando me llamó para contarme que iba a ser sometido a una operación de corazón abierto en el hospital del Seguro Social. En aquella ocasión fuimos a visitarlo con Lisandra y ayudamos a su esposa en la compra de los medicamentos que el hospital no le podía proveer.

Es C quien comienza a hablar de política. Me pregunta por quién voy a votar. Le digo que todavía no lo he decidido y devuelvo la pregunta al ruedo. Los amigos B y D dicen que por Rafael Correa. C dice que no lo ha decidido tampoco, pero que en todo caso no votará ni por Cynthia Viteri ni por León Roldós. El amigo D dice que por Roldós él tampoco votará. Le pregunto por qué y me dice que por la alianza que pactó con la Izquierda Democrática. Nada que tenga que ver con los partidos políticos, me dicen, de cuyas mañas están hartos.

El amigo D tiene un restaurante de almuerzos en pleno centro de Portoviejo. Tuvo la suerte de encontrar un local de arriendo en una de las calles que frecuentan los campesinos que visitan la feria. El almuerzo que vende tiene por primer plato un suculento caldo de gallina y cuesta $1,25. "Tienes que reservar un puesto con dos semanas de antelación", me dice B para darme una idea de su fama. D abrió el restaurante con su esposa hace un año y medio, en diciembre de 2004, cuando regresaron de España. Se habían ido cinco años antes y habían hallado trabajo en Benidorm, una ciudad balneario del Mediterráneo español. La esposa de D trabajaba como camarera y D trabajaba en la empresa de construcciones del esposo español de su suegra. Con el tiempo se especializó en las instalaciones eléctricas y, armado de su propia cuadrilla, comenzó a irle bien. Pero no le gustaba la vida en Benidorm. "Muy dañada la gente", me dijo cuando volvió. Excesivamente libertina era Benidorm para los estándares de mi amigo D. Lo imaginaba en el balcón de su apartamento, en pleno verano, fastidiado por el calor, mirando los topless de las alemanas que se sentaban a tomar el sol en los balcones de enfrente.

Cuando D regresó traía una melena larga de albañil apuesto que ahora se ha cortado. D es el más convencido respecto al voto por Correa. Detesta a los social cristianos, detesta a la ID, detesta a Elsa de Mena, la directora del Servicio de Rentas Internas, que se permitió decir en una conferencia que dio en Portoviejo que "Manabí es una provincia parásita". Muchos votos va a tener Elsa de Mena en Manabí con declaraciones como esa si la candidatizan en la UDC en lugar de Larreátegui. D también detesta a los "forajidos" quiteños - aunque se lo dispensa a Correa - porque echaron a Lucio sin el consentimiento del resto del país. "Eso no es democracia", me dice, aunque acepta que Lucio era impresentable.

Hemos tomado ya unas ocho cervezas cuando llega el amigo H. ¿Por quién va a votar el amigo H? "Por Correa", nos dice. Van 3, de un total de 6, que votarán por Correa, y uno de los indecisos es el amigo A, que en realidad vive en Canadá. H trabaja en el departamento de construcciones del Consejo Provincial. Pide una silla y se suma al grupo. Saluda cordialmente a todos, cruza la pierna con el aire solvente que le da pertenecer a la privilegiada casta de los cuadros medios de la burocracia local. A su lado está sentado mi entrañable amigo G, que ha venido a tomar las cervezas con su esposa.

G está en el bando de los indecisos. Estoy acostumbrado a escuchar sus quejas cada vez que lo encuentro, siempre cargadas de pesimismo y desilusión. Desde que se graduó de arquitecto, G ha vivido de los contratos que consigue arrancarle al Consejo Provincial y a los municipios, por lo general a la sombra de los más avezados. Ahora está construyendo un centro de salud en El Carmen y también está pavimentando unas cuántas aceras de Manta. Nada de eso lo tiene contento. Por un lado, El Carmen queda muy lejos, de modo que tiene que fastidiarse con el viaje en autobús y con el precio del transporte de los materiales. Lo hace porque no hay de otra y porque quiere ganar puntos ante los funcionarios social cristianos que están al mando del Consejo Provincial a ver si por fin se animan a pagarle las deudas que quedaron pendientes cuando terminó la administración del PRE. Cuando llegaron los social cristianos comenzó a aplicarse una de las reglas implacables del juego político local: las facturas impagas de los contratistas enchufados a la administración anterior se pagan al final. Es una forma, supongo, de construir adhesiones. Por otro lado, el problema con las aceras que construye en Manta es que en lugar de hacerlas por contrato las hace por "órdenes de trabajo", para obviar el engorroso trámite del concurso de precios. El gran inconveniente de este atajo jurídico, me dice, es que obliga al constructor a adelantar con el dinero de su bolsillo el pago de la mano de obra. "¡Y la compra de los materiales!" le digo yo, que algo sé del tema, pero mi amigo G me dice que no, que ese problema lo tiene resuelto porque la "orden de trabajo" viene acompañada de una tácita "orden de compra" de los materiales en la ferretería de la esposa del acalde, que tiene la buena costumbre de dar crédito a todos los que llegan por esa vía a su negocio. "¡Ah!", le digo, "menos mal".

Otra de las formas con que mi amigo G se gana la vida es prestando su firma de arquitecto para los contratos que se auto-adjudican los funcionarios de los diferentes municipios y del Consejo Provincial. Ha perdido ya más de un amigo con este método poco santo. Lo llaman, presta su firma, le pagan un diez o un cinco por ciento del valor del contrato. El problema llega cuando le toca declarar sus ingresos a rentas: tiene que pedir a los amigos a los que hizo el favor que le entreguen las facturas de pago de insumos y de mano de obra para pedir el correspondiente descuento, facturas que por lo general estas personas no tienen el cuidado de pedir. Así, mi amigo se arma unos líos tremendos. "¿Qué haces entonces?", le pregunto, pues conozco el stress que antecede a la declaración del Impuesto a la Renta cada año. "Ah, pues me toca comprar facturas", me dice, "a los jefes de obra y a algunas ferreterías" que emiten una factura por el monto que les pidas y cobran un valor que siempre será menor al que uno tendría que pagar si tuviera que tributar sobre la totalidad del ingreso.

Después de una hora y media, pasada la media noche, pagamos en total $6,50 por las cervezas y nos vamos cada cual a su casa a descansar.

sábado, 8 de julio de 2006

Conversación sobre el fraude contra López Obrador

Esta es la conversación que tuve en el messenger con un amiga ecuatoriano/mexicana esta tarde. Contiene atmósfera y unos links interesantes para saber un poco más sobre el fraude de México. Vaya fin de semana: Modesto Apolo despacha a Diego Borja en el Ministerio de Economía; se suicida Juan Pablo Rebella; fraude en México; no me publicaron la Teletoxia del sábado.

M dice:
perdón, manolo, estaba en el teléfono... cómo estás?
manolo dice:
bien, aqui en Portoviejo, mirando las noticias de México... y me preguntaba como lo verías tú
M dice:
Nosotros aquí, después de una semana horrible, de mucha angustia y de chuchaqui moral
M dice:
Pues muchos estamos enojados... porque pensamos que sí hubo fraude.
M dice:
Y cada vez salen más y más pruebas.
manolo dice:
me lo imaginaba. Y supongo que ahora no hay nada que hacer... Pero los observadores quedaron contentos... como siempre...
M dice:
Pues ese es el problema. Lo que López Obrador hará es presentar pruebas al Tribunal Electoral. El pide un recuento voto por voto. Pero el problema es que la ley no contempla esa posibilidad
manolo dice:
entonces, ¿qué opción cabe?
M dice:
El problema también es que los observadores y todos quedamos contentos con la jornada electoral. Fue ordenada, hubo muchísima participación, fue "limpia"...
M dice:
Parece que está en los programas de software del IFE donde se hizo el fraude "florida's style"
manolo dice:
oh, ok. supongo que a estas alturas ya todo estará lavado
M dice:
Hoy López Obrador convocó a un mitin en el zócalo. Muchos irán. A ver qué propone. Probablemente la resistencia civil...
manolo dice:
qué desastre
M dice:
terrible.... es una sensación de impotencia terrible... pocas veces me he sentido así. Se siente una zozobra en todo el ambiente.
manolo dice:
claro, lo imagino. Es un país tan grande, tan importante, y son seis años!!
M dice:
El problema también es que a muchos les queda la duda de que si fue fraude o no... es decir, no todos están convencidos. Muchos piensan que el Instituto Federal Electoral hizo bien su trabajo y que sí perdió el peje (NDLR: apodo de López Obrador), ni modo
M dice:
Este es el link de La Jornada te doy otra página interesante: http://www.elsenderodelpeje.com/
manolo dice:
bueno, claro que lopez obrador hubiera ganado más contundentemente no habria servido el fraude, supongo.. no se puede saber con cuanto ganó...
M dice:
ese es el principal problema. Pienso que fueron las dos cosas: un fraude "sutil", prácticamente incomprobable, que se hizo en las computadoras y también "rasurando" el padrón
manolo dice:
ok, cosa de sacar un par de millones de votos... bueno, en los estados unidos ya han perfeccionado la cosa a niveles extraordinarios
M dice:
Con que saques a una persona que no pueda votar en cada casilla electoral del país (son 300 mil casillas electorales =300 mil personas que no pudieron votar) y ahí ya está
manolo dice:
lo de Kerry en Ohio fue descarado segun leí una vez
M dice:
En mi casilla electoral (yo fui funcionaria electoral) llegó una familia de 6 personas y no se encontraron en el padrón, a pesar de que siempre habían votado allí.
manolo dice:
órale
M dice:
Un compañero de la mesa me dijo "toda esa familia es conocida perredista". Se fueron sin poder votar
manolo dice:
ok. vaya mecanismo. es casi celestial
M dice:
También se dice que quitaron a muchos adultos mayores (esos sí al azar). Desde el supuesto de que los adultos mayores del DF en su mayoría iban a votar por el peje porque él les dio pensión gratuita a todos
M dice:
Y la otra, el software para que, con una fórmula, los resultados finales del peje bajaran en un tanto por ciento.
M dice:
Si te interesa, acabo de ver un video super interesante (dura 4 minutos) en http://www.youtube.com/watch?v=4IfSVQK7Jvo
manolo dice:
claro. dicen que eso es tillos de hacer ahora. mis amigos me dicen que la lista 6 en Manabí está "programada" para llevar 3 diputaciones aunque nadie vote por ellos
M dice:
La duda además se da porque el cuñado de Calderón fue uno de los proveedores del software del IFe. Imagínate!!!!!
manolo dice:
ok, con eso es suficiente, creo
manolo dice:
voy a ver el video... Mandame links para ponerlos en el blog. ¿Puedo poner partes de esta conversación en el blog?
M dice:
Claro
manolo dice:
y el Buey que piensa de todo?
M dice:
Piensa igual que yo. Él está en una situación difícil, porque está rodeado de panistas. No soporta el triunfalismo que se respira en la oficina
manolo dice:
Que desastre. Y hay mucho control en su canal?
M dice:
Pues más o menos. No hay una censura de frente, pero él sí debe manejarse con pinzas, aunque nunca ha ocultado que votó por el PRD.
manolo dice:
si. bueno, te dejo que voy a ver el futbol. No quedará más que educar a nuestros hijos para que sigan el ejemplo del sub comandante y se vayan a la montaña. En lo que a nosotros respecta ya estamos viejos para eso. Pero creo que no hay de otra. Asi que al joven Emiliano, ¡adoctrinarlo a tiempo!
M dice:
jajajaja, el pobre ya empezó el adoctrinamiento. Está trotando dando vueltas por el parque con su mochilita verde y su pasamontañas.
manolo dice:
muy bien hecho!
M dice:
El machete se lo daré después, ya más grandecito
manolo dice:
o que estudie informática
M dice:
Esa es la otra opción
M dice:
Bueno, yo también voy a ver el fútbol

lunes, 3 de julio de 2006

Zidane y va marquer!

¿Ahora que marchó el Jogo Bonito de los Nikesiños... le vamos a Francia o qué?


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Parodia creación de Cauet cuyo sitio se escucha aquí.

domingo, 2 de julio de 2006

El polémico artículo de Emilio Palacio

El editor de opinión de El Universo desató la ira de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia alineados con el Partido Social Cristiano y su líder León Febres Cordero. El artículo se titula El dueño del país lo ordena.

Aeropuerto Olmedo-Maruri, la opinión de Roberto Aguilar

La revista Vanguardia de la semana pasada trae un magnífico artículo de Roberto Aguilar sobre el tema del aeropuerto Olmedo Maruri. Acabo de encontrarlo en el sitio web del diario La Hora.

jueves, 29 de junio de 2006

El espesor de la bandera II

Me pregunta un lector cuál es el espesor de la bandera al que aludía el martes. Bueno, creí que había quedado claro: el espesor de la bandera es el PIB. Todas las banderas son igual de coloridas, pero no todas son igual de densas. Rooney, el delantero de la selección de Inglaterra, posó para un anuncio de Nike por 10 millones de libras esterlinas: se lo ve celebrando un gol con los brazos extendidos y con la cruz roja de San Jorge pintada sobre toda la palidez de su torso. Parece un guerrero medieval que se acaba de comer vivo a un infiel. La polémica es tan grande como las ganancias y digna de una gran marca como la que Rooney lleva en sus zapatos. La publicidad local ensayó técnicas equivalentes con menor fortuna. Así produjeron, por ejemplo, el spot de televisión más inverosímil del año, según el cual Ulises de la Cruz paga puntualmente las cuotas del préstamo hipotecario de su madre.

Muy mala idea de Ulises, endeudarse al 13% cuando podría haber comprado la casa en efectivo con su suelo de $30 mil semanales. Otra cosa sería una campaña que dijera lo que casi nadie ha dicho: que Ulises paga el impuesto a la renta en Inglaterra y lo paga aquí también. Una campaña publicitaria titulada "Sigamos el ejemplo de la Selección", en la que apareciera Ulises diciendo: "Yo destino el 20% de mi sueldo, descontados los impuestos, a ayudar a los pobres del Chota. ¿Por qué no lo hace usted también?" Joyce de Ginnata saldría de inmediato a decir que eso es propaganda comunista.

No estaría mal que nos decidiéramos a hablar de dinero más francamente en los medios de comunicación. Por lo menos aprenderíamos a ruborizarnos.Cuando se anunció el aumento de sueldos de las Fuerzas Armadas hace unas semanas, lo que sorprendía a todos era la oportunidad del aumento pero a nadie impresionó que el sueldo del general fuera 15 veces más alto que el del soldado. Carlos Vera ha dado el ejemplo: en la última revista SoHo explica que una de las razones por las que no aceptaría una candidatura a la Presidencia de la República es el sueldo, pues como presidente ganaría la mitad de lo que ahora gana. Es decir, que: 1) Vera gana en un mes lo que Ulises gana entre lunes y miércoles; 2) Si al presidente le duplican el sueldo, Vera quizá se anime. ¿Se dan cuenta? Es útil hablar de dinero. Contribuiría a sincerar un poco la hipocresía reinante en nuestra comunicación diaria.

Los opositores del TLC, por ejemplo, podrían argumentar que hasta la fecha, de lo que se ha podido ver, el único empleo que se ha perdido por no haber firmado el tratado, es el que tenía Pablo Lucio Paredes en el segmento "Hablemos del TLC" que se difundía en cadena todas las mañanas. Supongo que un buen día llegó al estudio y Andrés López le dijo: "Don Pablo, le tenemos malas noticias".

[Publicado originalmente en la columna Teletoxia de HOY el 29.06.06].

miércoles, 28 de junio de 2006

José Joaquín de Olmedo Maruri

Que a José Joaquín de Olmedo le haya aparecido repentinamente su segundo apellido es solo una de las extrañas circunstancias que han rodeado el cambio de nombre del aeropuerto de Guayaquil. Lo dijo el alcalde Nebot con los labios entrecerrados: "José Joaquín de Olmedo Maruri", y así consta en la ordenanza municipal. De modo que Olmedo fue un Maruri. O, lo que no es lo mismo, pero es igual, Eduardo Maruri, presidente de la Cámara de Comercio de Guayaquil y amigo del alcalde, es un Olmedo.

¿En donde reside la revelación? ¿Enterarnos que Olmedo es un Maruri, o que Maruri es un Olmedo? Enterarnos hoy, doscientos años después, que Olmedo era también un Maruri, a Olmedo ni le quita ni le pone. Pudo ser Mendoza, Pérez o Anchundia, el resultado es el mismo. De modo que al único al que puede interesar que se sepa que Olmedo era un Maruri es al Maruri de hoy, quien de ese modo ennoblece su apellido, se olmediza, por decirlo de alguna manera.

De modo que lo que ha hecho el Municipio de Guayaquil al recordarnos el apellido materno de Olmedo es un acto de reivindicación aristocrática. Es la sangre hecha verbo o la semántica del parentezco la que sigue construyendo jerarquías.

Ahora bien, el parecido es innegable. Se ha conservado, generación tras generación, el mismo corte de cabello, el mismo cuello almidonado, el mismo rictus decidido; aunque también es notorio que se ha contraído un poco la cavidad cráneo-encefálica. ¿Qué pudo haber pasado en estos doscientos años para que perduren unas cosas y tiendan a extinguirse otras? ¡Quién lo sabe!, lo cierto es que Eduardo luce más feliz, más satisfecho. La frente, que sigue siendo vasta, ha cedido un poco a favor de la sonrisa.

Ojalá que, puesto a emular al ancestro, al joven Maruri no le dé por la poesía. Ojalá no escriba un Canto a la Regeneración Urbana o alguna cosa parecida, ojalá no se lo tome tan a pecho. No estaría mal, por lo demás, que comience a usar más frecuentemente el apellido de su madre, Miranda, tan venezolano y por lo tanto, según manda el provincianismo guayaquileño en boga, tan extranjero como Bolívar. Después de todo, es a Francisco de Miranda a quien en estos días la Venezuela bolivariana ha rendido homenaje en el bicentenario de la creación de la bandera tricolor.

Rooney bañado en la heroica sangre ecuatoriana y el artículo de Gatti


Este es el anuncio de Nike al que me refiero en la Teletoxia de mañana jueves 29/6/06 y les dejo dos links (1 y 2) con artículos relacionados. Por otro lado, aquí puedes leer el artículo original del Loco Gatti sobre la Tri. ¿Ustedes lo encuentran racista u ofensivo? Lo pongo aquí solo para satisfacer la curiosidad de algunos y para señalar, claro, que me parece una exageración descomunal la ola de críticas que el artículo ha levantado. Salvo el mejor criterio de los lectores.

jueves, 15 de junio de 2006

Revoltillo de Wanchope de desayuno y "El Mesías" Carlos Alfaro Moreno

Cada mundial modifica la decoración de la casa. Esta vez optamos por poner a todo el equipo en un lugar destacado del salón.

Desayunamos "rice and beans" en homenaje a Wanchope y sus colegas. Después del desayuno nos dedicamos a escuchar los sesudos análisis de Vito quien, como era de esperarse, lo había vaticinado todo al pie de la letra.

Pero quien de verdad se llevó las palmas entre los comentaristas fue Carlos Alfaro Moreno, apodado por Lisandra como "el Mesías", con absoluta justeza iconográfica por lo demás.

sábado, 10 de junio de 2006

Del Gran Sheriff a la Cowgirl de la lista 6

Hace un par de semanas estuvimos de paso por Portoviejo donde, casualmente, ese mismo fin de semana se celebraba una feria de caballos de paso fino a la que asistió, como era de esperarse, el Gran Sheriff. La prensa local destinó un número apropiado de páginas al evento por lo que, con curiosidad moderada, revisé El Diario, en busca de las novedades de la política local. Ustedes saben: el besamanos de rigor.

Hasta que me topé con esto:

DSC00040DSC00038

Era curiosa la disposición de estos dos anuncios, situados a página seguida. Los miré atentamente y reparé en su extraño emparentamiento: la similitud del encuadre, el blanco inmaculado del traje, la pose semi frontal de las modelos y el degradé del fondo. No solo eso. El diseñador se había tomado la molestia de invertir la foto de la señora Quiroz - como se puede notar por la leyenda de su cinta - de manera que las dos parecieran estar una frente a la otra.

Por un momento imaginé una intención perversa en el editor del diario al situar los anuncios a página seguida, como si hubiera querido que imaginemos una leyenda al pie de cada imagen que dijera, por ejemplo, "antes", "después". Pero al cabo de un momento consideré que la explicación más plausible y quizás por eso mismo el aspecto fabuloso del hallazgo era que todo obedeciera a la casualidad.

¿Por qué resultaba hasta cierto punto perversa la comparación del aire desenvuelto y provocador de la Presidenta, frente al aire rígido, casi tímido, de la Madre Símbolo? Entonces cai en cuenta de que solo una de las dos modelos miraba a cámara, como también sucede en estas fotos:

cowgirl rosaDSC00038cowgirl de verano

Nótese las similitudes: mismo degradé del fondo, misma actitud provocadora. Estas imágenes pertenecen a una profusa tradición iconográfica, popularizada por el western, que es objeto de culto y dedicación atenta en lugares como el National Cowgirl Museum de Fort Worth, provincia de Texas, donde se rinde homenaje a las legendarias domadoras de potros de antaño, retratadas así:

FreeandEasyBelcher

La conjunción de mujer, sombrero, revólver y caballo es explosiva a nivel simbólico y tarde o temprano, cuando uno recorre la internet, estos elementos terminan por desprenderse del cuerpo femenino hasta quedar así:

cowgirl porno

Lo que comunmente se conoce como su mínima expresión.

Quisiera aquí recordar una anécdota. Cuando publiqué el artículo Tres hipótesis sobre Cynthia Viteri en mi columna Teletoxia en el diario HOY, preguntándome los motivos que habrían llevado a esta mujer, hija de una feminista, a afiliarse al PSC, recibí dos respuestas enfurecidas. La primera de Pocho Harb y la segunda de un grupo de amigas de la señora Viteri. La de Pocho no tiene ninguna importancia, y como ya fue publicada en su momento en el periódico - algo editada - la voy a obviar. Pero la de las amigas de Cynthia me parece digna de ser leída.

Prepárense para una inmersión sofocante en el alma socialcristiana y en la ideología, torpe, grotesca y machista, de la República Febrescorderana.

Guayaquil 20 de marzo de 2006
Señor Licenciado Carlos Jijôn
Defensor del lector Diario HOY
De mis consideraciones.

Sobre la teletoxia del señor Manolo Sarmiento del sábado 11 de marzo de 2006, expresamos lo siguiente:

¿Qué tiene que ver señor Sarmiento una inocente criatura de horas de nacida, con las elucubraciones insidiosas que usted inyecta en su nota, al hacer mención de la nieta de Cynthia Viteri?. En política existe un tácito proceder que determina no mencionar a los seres queridos de los políticos que se encuentran en la palestra, elemental sentido de caballerosidad que para nada es observado por dicho editorialista!

También me llama la atención su comentario en el sentido de que Carlos Vera estaba pálido ante el supuesto escote de la señora Viteri, pues parece llamarle màs la atención la cara del señor Vera, así como en el supuesto torpe manejo corporal del señor Harb; a mi parecer los varones no tienen por que fijarse en estos detalles respecto a otro hombre, sino en el manejo corporal de las féminas, si usted se fija en lo que no debe, eso es problema suyo, cada uno es libre de fijarse en lo que uno quiere y gusta.

Cuidado termina intoxicado señor Sarmiento, por la mezcla de feminismo y socialcristianismo, que usted dice no soportar, pero yo le pregunto una cosa ¿ qué le resulta más toxico, el socialcristianismo o el feminismo? Cuidado y se intoxique con lo segundo, puesto que de ser así, confirmaría mis sospechas, que sin darse cuenta usted las expele en su comentario.

En las tres opciones que plantea, no demuestra preocupación por conocer las propuestas de una precandidata presidencial, sino que denota odio y desprecio por quien a pulso honrado y superación ha ejercido la política con éxito, en campo difícil para las mujeres., la inteligencia y pulcritud de la señora Cynthia Viteri es reconocida hasta por sus mas enconados contrincantes como Damerval, Correa; Lucio Gutiérrez y Roldós, pero claro, ellos si son caballeros, y a estos hombres jamás se les hubiera ocurrido manifestar las barbaridades que usted afirma en su editorial., por eso nos duele como mujeres, que alguien se exprese de tal modo de una de nosotras, cualquiera sea su vertiente ideológica, condenamos señor Sarmiento su injusto proceder, que aunque no le “guste” las mujeres que conceptualmente hablando no pensamos como usted, igual merecemos respeto.

Estampamos nuestra firma en solidaridad con una ecuatoriana y guayaquileña, maltratada por el odio, sectarismo y otras aberraciones más.

Nombre Número de cédula

Luz Marina Vázquez Cruz 0906888219 Firmante.
Noemí Reinoso Bustillos 171643884-9
Carmen de Reinoso 170392014-8
Clara Vargas 171428958-2
Katty Pérez Chîcaiza 091491779-4
Heydy Jiménez Guartan 091767661-1

Esta carta se lleva indudablemente todas las perlas. ¡Las amigas de Cynthia haciendo comentarios homofóbicos en nombre del feminismo social cristiano! Amigas que, supongo, verán en Cynthia Viteri la representación sublime de sus valores morales y estéticos, una especie de conjunción mágica de Madre Símbolo y Cowgirl, más o menos así:

DSC00040 + cowgirl porno

=

DSC00038


¿O no?