martes, 5 de enero de 2010

De cuando Velasco Ibarra cerraba periódicos y radios...

El 28 de abril de 1953 los periódicos La Hora y La Nación de Guayaquil fueron cerrados y sus editores arrestados por orden del ministro de Gobierno de Velasco Ibarra, Camilo Ponce Enríquez, por supuestamente haber “incitado al levantamiento del ejército”. El cierre duró cuatro meses. Esta es la nota que publicó el New York Times.

EL PRESIDENTE DEL ECUADOR APOYA FRENO A LA PRENSA
Por Sidney Gruson, especial para el New York Times

QUITO, Ecuador, 14 de mayo (1953)—El presidente José María Velasco Ibarra dijo hoy que su gobierno autorizaría la reapertura de La Nación y La Hora de Guayaquil si el dueño de los mismos, que permanece en prisión junto a otros cuatro miembros de su redacción, prometía en un documento escrito que sus periódicos se sujetarían a las leyes del Ecuador. Ese documento debería contener una confesión de que “calumniaron al gobierno e intentaron provocar una guerra civil.”

El presidente dejó entrever que los cinco periodistas, que fueron condenados el 1 de mayo a cinco años de prisión, serían liberados si satisfacían esas condiciones.

En una intervención de una hora, el presidente Velasco Ibarra defendió vigorosamente el cierre de los periódicos y el encarcelamiento de los periodistas.

“Estoy convencido de que fue totalmente correcto para la paz del país, para la moral pública e incluso para la dignidad de la prensa”, dijo, y añadió: “actué con autoridad, pero no como un dictador. El cierre de La Nación y de La Hora no es el comienzo de una era dictatorial”.

Antes de comenzar a responder preguntas, el presidente dijo que era “lamentable” que el cierre de los dos periódicos hubiese sido juzgado por la prensa internacional “sin un estudio de los hechos”.

“No todos los periodistas son infalibles, así como no todos los gobiernos son tiránicos”, dijo, “y la mejor manera de defender la libertad de prensa es asegurar la honestidad de la prensa de modo que la prensa de testimonio de que no falta al honor y a la lealtad”.

A lo largo de la entrevista el presidente subrayó su creencia de que la libertad de prensa no puede tener en el Ecuador el mismo significado que tiene en los Estados Unidos y en Europa. La gente de los Estados Unidos y de Europa, dijo, no es igual a los indígenas ecuatorianos.

Los dos periódicos de Guayaquil fueron cerrados el 28 de abril, ocho días después de que una multitud de 3000 personas que asistieron a una reunión en apoyo al presidente marcharon y protestaron frente al edificio donde operan los periódicos. Hubo disparos durante la marcha y, el 24 de abril, Simón Cañarte Barbero, el dueño y editor de los dos periódicos, junto con tres redactores y el gerente de los diarios, fue arrestado bajo la acusación de poseer armas y disparar contra la gente.

El 1 de mayo, un día de asueto en este país, los cinco fueron sometidos a un juicio sumario por el jefe de policía de Guayaquil y sentenciados al máximo término posible al amparo de un decreto de emergencia dictado durante la II Guerra Mundial. Aparte de la privación de libertad, cada uno fue condenado a pagar una multa de 10.000 sucres (625 dólares). [El Ministro de Gobierno y Policía era Camilo Ponce Enriquez].

El presidente dijo que los periódicos no fueron cerrados “por defender ningún principio, ni por criticar al gobierno”.

El presidente dijo que el señor Cañarte, que apoyó vigorosamente su candidatura en la campaña electoral del año pasado, se volvió en su contra después de su posesión cuando el presidente se opuso a un plan conducente a “que el gobierno compre unas embarcaciones viejas de las que Cañarte es dueño”.

“Fue por eso que se enojó y fue enceguecido por la venganza”, dijo el presidente. “Lo único que hacía en su periódico era calumniar sistemáticamente, insultar a la gente sistemáticamente, y pedir a las fuerzas armadas y a la policía que destruyan al gobierno. Si esto hubiese continuado el gobierno no hubiera tenido un solo mes de tranquilidad para trabajar y el gobierno hubiera incluso podido caer.” (FIN DE LA NOTA)
La Nación y La Hora eran diarios vinculados a Carlos Guevara Moreno, líder de la CFP. El 13 de noviembre del mismo año Velasco cerró El Comercio, Ultimas Noticias y Radio Quito por negarse a publicar un anuncio del gobierno en el que se criticaba a la prensa. Para justificar el cierre, Velasco dijo que “no podía tolerar la anarquía ni la manipulación de la opinión pública por medio de la publicación de falsedades”. Acusó a los periódicos de ser “antipatrióticos, sembrar el caos, insultar al congreso y usurpar la autoridad pública.” La planta de El Comercio estuvo en poder de la policía hasta el 24 de diciembre por la noche (más de dos meses), fecha en que se permitió nuevamente su publicación.

¡Feliz día del periodista ecuatoriano!