martes, 14 de marzo de 2017

Adaptaciones

Buenos días.
Me he tomado una semana de vacaciones más que nada por dejar de lado la polémica que se ha levantado con la película que fui a ver la semana pasada, y como a mi me gusta hablar de literatura y cine, y música, pues que paso de la política.
El caso es que las adaptaciones literarias me dan mucho miedo, y más si se trata de novelas que me han gustado porque cuando al principio de la cinta veo la frase de "Basado en la novela.../Based on..." me pongo a temblar, ¿para cuando una película que empiece con la frase "Cómo en la novela.../As in the book..."?
Me encanta la colección de actores secundarios en la peli, transmiten unos personajes duros.
Sin embargo, he echado de menos la trama gay de la novela, y he recordado que la nueva novela de la escritora trata, de nuevo, personajes gays y sin embargo ha sido etiquetada como novela policiaca, lo cual me encanta, es una novela de asesinatos e intriga y lo de que los personajes sean gays es secundario, eso es normalizar la literatura.
En mi caso, mi novela de Treinta está calificada como "romántica gay", lógico, mi nombre no dice nada así que tiene que ir a alguna estantería general y en este caso las etiquetas que le van son la de "romántica" y la de "gay", aunque yo también le pondría la de "osos" (¿qué que son los osos? pues tendrás que esperar a leer la novela ;-)
Por si acaso y por aclarar el tema un poco más os dejo los momentos musicales

Corrección de última hora, mi editor me ha recordado que soy el adalid de un nuevo género literario que es el dick-lit (ahora vas y lo buscas ;-) algo así como la versión gay del chick-lit (chicle no, chick-lit) que es literatura romántica para chicas, aunque eso sean etiquetas y haya un montón de tíos leyendo literatura para tías y viceversa, y al revés, y unos sobre otros y así hasta el big end.

viernes, 3 de marzo de 2017

Segundas partes



Hoy pensaba hablar de la última peli que he visto, la de Trainspotting 2 (Sí, TRAIN - SPOTTING, nada de transporte, porque es lo de ir por las estaciones de ferrocarril a comprobar que los trenes lleguen a su hora) el caso es que al verla me he dado cuenta de que podía hablar de las segundas partes y el eterno dilema de si alguna vez fueron buenas. Desde luego, esta peli me ha parecido buenísima.
Cómo en todas partes cuecen habas, pues eso, las hay muy buenas y las hay muy malas y para hablar de literatura ya y no de cine diré que ha habido segundas partes, y terceras, estupendas, como la Trilogía de Millenium, o sea que hacerse se puede hacer.
Yo creo que lo principal para que una segunda parte funcione es que esté planificada, porque si no lo está, se nota, si solo hay una segunda parte porque sí puede que se vaya al traste si no curramos, y mucho, la trama de continuación.
Por eso, lo que estoy escribiendo ahora y que se supone que va a tener cinco partes (en menudo jardín me he metido) me trae loco porque ya terminé el año pasado la primera parte y ahora estoy con la segunda, pero como no quiero dejar nada colgado hasta que no acabe con el que estoy ahora no la sacaré.
El caso es que se me ha cruzado un tema nuevo, reencuentros con gentes que no había olvidado pero que daba por perdida y sin embargo gracias al FB (yo que me declaraba detractor acérrimo) pues han aparecido, así que me voy a celebrarlo, de manera virtual por ahora, pero quien sabe… 
De momento os dejo otros momentos musicales.
Y aquí os dejo un fractal que representa el caos y que por ejemplo sirve para describir el orden de nuestra desordenada vida, o eso creemos.