El ascensor de Kevin Spacey

Kevin Spacey visita España para participar en el FICOD 09. El actor, productor y director estadounidense llegó al Foro para presentarnos 'The Social Network', una cinta que nos cuenta la historia del nacimiento de Facebook. Sin embargo, lejos de quedarse en una simple promoción, supo explicar con gran elocuencia la importancia de las redes sociales en el entorno de los contenidos digitales, sugiriendo en la entrevista con Campos Vidal con total convencimiento que Twitter y Facebook pueden hacer triunfar o fracasar una película. No me pararé mucho a valorar la entrevista de Campos Vidal, entrevista que me pareció totalmente apática, -aunque no sé si este adjetivo sería el correcto-, pero sí me molestaré en decir que yo considero -opinión personal, claro-, que no puedes tener delante a Kevin Spacey y decirle, insinuarle o sugerirle que como Facebook está creciendo, su futura película va a tener un éxito importante (¿qué tipo de 'pregunta' es esa?), aunque eso haya dado lugar a una magnífica contestación por parte del entrevistado, que se arrancó a decir que "no importa lo que les guste a los usuarios de Facebook, porque eso no es una garantía de que les vaya a gustar la película o que vayan a querer verla. La película tiene que tener sus propios méritos porque el hecho de que esté asociada a algo que tiene éxito, no hace que la película vaya a tenerlo también". Me parece algo fundamental como concepto básico a trasladar a los nuevos productores que se apuntan a carros que aparentemente son caballos ganadores, sin profundizar en el asunto.
Ya para finalizar, transcribo la parte de su speech inicial que más me impactó y que, desde luego, sea dicho por aparentar, caer bien o el motivo oscuro que le quieran poner, -y que yo ni niego ni afirmo que exita-, trasladaría a muchos:
"Yo creo que si hemos tenido éxito en el negocio en el que queríamos tener éxito y hemos conseguido cumplir muchos de los sueños que queríamos en nuestra vida, entonces llega el momento en que es nuestra obligación dedicar parte de nuestra vida a bajar el ascensor, volver hacia abajo. Esa es una frase que Jack Lemmon siempre utilizaba y es algo que he adoptado ahora como frase propia: hacer que vuelva a bajar el ascensor. Todos nosotros podemos hacer que vuelva a bajar el ascensor, porque no importa el piso en el que nos encontremos en la vida, siempre hay alguien que está por debajo de nosotros esperando a que el ascensor les invite a subir. Nuestro trabajo consiste en asegurarnos de que el piso en el que nos encontramos no esté tan elevado como para no poder oír las voces de los jóvenes que están abajo pidiendo oportunidades y experiencias y cambios que les ayudarán a crear un mejor futuro para ellos".

P.D: Os dejo el link que da a la ponencia y la entrevista completas, para todo aquel que lo quiera ver. Totalmente recomendable: aquí.

Sueños

Ayer tuve varios sueños y uno creo que intentó ser especialmente revelador. Estaba en Galicia tomando un café con mi tía y de repente me preguntó que “qué iba a hacer ahora” refiriéndose a mi futuro laboral, una vez licenciada. Yo le contesté sin vacilar que iba a sacarme el Doctorado en Ciencias de la Comunicación y acto seguido iba a presentar la solicitud para acceder a mi universidad como Profesora titular acreditada, trabajo que complementaría con mi programa de radio en RNE. Ahí es nada. Cómo me flipo en sueños, ¿eh?
El caso es que no me había parado nunca a barajar la posibilidad de llegar a ser profesora universitaria, porque ahora mismo no me veo capacitada para enseñarle nada a nadie, -bueno, salvo matemáticas de 2º de E.S.O a mis niños- pero claro, tampoco hace falta mucho para estar al frente de una asignatura como Formatos radiofónicos y hacerlo mejor que mi actual profesor. De hecho creo que sin doctorado ni licenciatura podría empezar el lunes y conseguir, como poco, que los alumnos me escuchen y comprendan lo que digo. Menos nominaciones a los Goya y más dinamismo, Rubén, por Dios.
De todas formas, algo está cambiando en mis prioridades laborales. Ya no pienso tanto en radio y creo que lo de irme a California a seguir los pasos de Escalonilla no es muy desorbitado. Quiero ser analista de guiones cinematográficos. Iré a Los Ángeles y conoceré a Syd Field –si no se muere antes- le diré que eso de andar poniendo copyright a las palabras está muy mal y que a ver si se le bajan un poco los humos; después seré alumna de Linda Seger, que por lo poco que sé es como Antonio pero en mujer norteamericana y por último trabajaré en Hollywood para Inmi Productions hasta que me canse. Entonces volveré a España para dar clases en Septima Ars y en la Rey Juan Carlos. Ahí finalizará mi arco de transformación. Y ahí seguirán él y Rafa Linares, un poquito más viejos, pero igual de salaos. Los dos únicos profesores que han conseguido marcarme de esta manera en cinco jodidos años. Y los que me hacen pensar que esta carrera ha merecido la pena sólo por poder asistir a una de sus clases. Les echaré de menos en febrero...

One

¿Por qué empezaste el blog? Es una pregunta que he evitado responder muchas veces. 'Porque me gusta escribir'. 'Porque escribiéndolo me creo hábitos'. 'Porque es una forma de desahogarme'. La respuesta real es algo que seguiré escondiendo siempre.
Hoy, hace un año que escribí las primeras letras en 'Yo y mis circunstancias'. ¿Por qué ese título? 'Porque soy así de ególatra'. 'Porque me recuerda viejos tiempos'. 'Porque me gusta'. No se me ocurre contestar nunca 'porque sí', aunque quizás debería hacerlo.
Esto no deja de ser un post más. Uno de felicitación. Uno de transición. Uno de preguntas. Uno de respuestas. Uno de explicaciones. Nunca se me dio bien todo esto. ¿El qué? Pues esto. Cumplir años. Hacer discursos. Dar explicaciones. Nunca se me dieron bien tantas cosas... De algunas ya os he hablado alguna vez. De otras lo haré tarde o temprano. Si seguís aquí, con esta flor que sigue madurando día a día.



P.D: Gracias a todos.