domingo, 24 de junio de 2012

A PROPÓSITO DE LA VERDAD



A propósito de la verdad
estoy dispuesto a advertir
que el secreto de la felicidad
está en saber mentir.

A propósito de la honestidad
recordar a los caminantes
que la hora de callar antes
que la de mendigar verdad.

Aquél que piensa que no miente
se engaña y se trastorna
y se descubre liando la mente
de quien, tal vez, otrora miente.

Este es un juego social
al que todos jugamos
todos mentimos y engañamos
y los que no lo hacen lo harán.

La diferencia está en que yo he estado
tu acabas de llegar a mi mundo
y a comprender que me hundo
de pensar en la ironía .

Esa hiel que en la boca sientes
es la herida de la deshonestidad
yo la sentí  tanto también
también tanto verdades  mientes.

A propósito de la igualdad
yo fui pecador mentiroso
nunca mentiroso pecador
tanta simetría y paridad.

Pero al final una mentira fatal
que de un pecado venial
me trajiste por años porfiando
para al final superar al porfiado.

Tan solo decir que por las malas
comprenderás mis sensaciones
yo trabé guerras convencionales
tú acabaste con las balas.

Con las bombas de neutrones
con todos mis corazones
pero  muriendo sobreviviré
y sobreviviré muriendo.

porqué para saber vivir
hay que saber mentir
y no es verdad ninguna
que la verdad solo es una.

Al final a propósito de la verdad
la mentira nos iguala
porqué a mi pecado venial
opusiste el tuyo mortal.

Pero te perdono porqué
tan solo lo que tú sabes
que te dejará pensando qué
no soy yo el que a propósito de la verdad
dijo un día que obtendría la libertad.



martes, 5 de junio de 2012

HE PERDIDO



He perdido mi sol.
No tengo a quién contarle mis males,
y eso es lo peor,
me acostumbré a un oído
a una forma de escuchar
a una complicidad.
Quedo libre para dolerme,
para caer en la melancolía.
He perdido mi sol.
¿Cuál es la hora del día?
en que dejarme caer.
He perdido mi complicidad.
He de buscarme para volver
a sentir el amor de un oído.
Yo la quise y ella se cansó,
y cuando llega el cansancio
todo el amor jurado
se queda en palabras,
en relatos de autoengaño,
en justicia meridiana.
Lo tuyo tuyo,
lo mio,mio,
lo nuestro muerto.
Todo aquello que pensabas
se torna negro de sospecha,
y aquello que creías imposible
se revela cotidiano,
irrelevante, palmario en su justicia.
Lo tuyo tuyo,
lo mio, mio.
Ya da igual que digas que me quieres,
porque me dejas sin nada.