
Estoy teniendo un momento de subidón y de bajón al mismo tiempo. Es lo peor.
Primero el subidón. No se por qué, será por haber andado entre universitarios que viven fuera de casa estos días, por haber tenido conversaciones referentes a estudios, Erasmus... me han dado unas ganas tremendas de estudiar una carrera. No me voy a engañar, me dan ganas por todo lo que le rodea, no por tener ganas de estudiar en sí. Por el ambiente (bueno, según en qué facultades. En la que yo estuve años ha, había un ambiente inmejorable, de campus americano), por la opción de irme a vivir fuera, por conocer gente, por pillar una beca... y por qué no, por estudiar algo que me gusta, por amor al arte.
Entonces me pongo a pensar. Tengo 23 años. (No eres tan mayor, dirán algunos. Pero sigamos.) No tengo trabajo ni he trabajado más de 1 mes en total, y en mi casa no es que nos falte el dinero, pero no está la cosa ahora como para pagar unos estudios por gusto. Y a no ser que tenga suerte y actitud, no voy a trabajar mientras estudio para poder pagarme los gastos. (Y aunque lo hiciera tampoco iba a ser de lo que he estudiado hasta ahora.) Volvamos a lo de la edad. Tengo 23 años, para el curso que viene tendría ya 24, y como poco hasta los 28 no trabajo, y seguramente ni de lo mío. Y aunque sea así, ¿alguien sabe de que se contrate a una tia sin experiencia con 27 años?
A raíz de estos pensamientos, me da bajón. Empiezo a hacer retrospectiva. Si hace un año y pico, cuando terminé el Grado Superior me hubiera planteado en serio hacer una carrera y no hubiese tan solo considerado la posibilidad de hacerla no me encontraría ahora en esta situación. Llevaría un año y medio con esta cuestión resuelta. Me voy más atrás aún. Si cuando me salí de la carrera de Ambientales me hubiera planteado comenzar otra carrera diferente que me interesase más, llevaría tres años y medio de ventaja. Carrera (supuestamente) casi terminada. Más aún. Si cuando hice selectividad hubiera tenido más seguridad a la hora de decir lo que realmente quería estudiar en lugar de plantearlo como opción ya tendría mi carrera terminada, o en el peor caso, estaría haciendo una carrera que me gusta.
Bueno, de selectividad hace mucho ya, me equivoqué al elegir carrera. Cuando la dejé no quería hacer otra carrera, pero quería continuar con el medio ambiente y opté por un ciclo superior que después me di cuenta que no era lo que yo esperaba. Bueno, tengo un título, ya está. El error garrafal, por ser el más cercano al momento actual, fue el de elegir oposiciones. Quién me mandaría. En aquél entonces tenía mi inservible título de técnico superior y, como no iba a trabajar porque estaba la cosa muy chunga, me planteaba estudiar otra cosa. ¿Otro ciclo superior por amor al arte o una carrera por amor al arte? Hmmm, una carrera es muy larga... Un ciclo superior. Hmmm, pero es que no estoy segura de que este sea el que yo quiero... Y aparecieron las oposiciones, y pedí información, y el cabrito del informador vino a casa, me hundió la moral y me convenció de algo que yo NUNCA había querido hacer.
Y aquí estoy, año y poco después, perdiendo el tiempo, más que si hubiera optado por la carrera. Las oposiciones no salen, yo no me las planteo en serio, los temas me aburren hasta el infinito y añádele que sigo sin trabajo y con la sensación de llevar 5 años sin haber hecho realmente lo que quería. ¿Alguien da más?