Wednesday, December 12, 2007

Cinco minutos

Milagrosamente encuentro cinco minutos para sentarme conmigo misma, es decir, sin nadie más. Aprovecho para hacer el balance de mi última lectura significativa: Sendas de Oku, de Basho. Me lo había regalado mi querido manager hace tiempo y no había podido sumergirme en su lectura hasta ahora. Es un maravilloso cuaderno de viaje con la mano transmisora de Octavio Paz de por medio. Como siempre, Paz me pareció excelente poeta como prosista. No es que la poesía excluya la prosa, sino que cuando Paz se dice poeta me resulta...frío. En cambio cuando es lector, ensayista, arde. Su comentario preeliminar es de una inteligencia apasionada, es iluminador en todos los sentidos, especialmente en aquel en que da luz sobre rincones de uno mismo que hasta ese momento permanecían sumergidos en la oscuridad.

En su diario, Basho relata las aventuras de su viaje, describe la belleza de lo que encuentra y acompaña sus relatos con poemas, con relámpagos. Basho se pasea por el límite entre la palabra y el silencio porque se pasea entre la Belleza.

Algunos apuntes del comentario de Paz:
  • Lo que Tablada encontró en la poesía japonesa: economía verbal, humor, lenguaje coloquial, amor por la imagen exacta e insólita (yo quiero escribir así).
  • La obra de Tablada extendió las fronteras de nuestra poesía: en el espacio, hacia otros mundos; en el tiempo, hacia el futuro (creo que la verdadera poesía es esto).
  • Tablada concibe el haikú como la unión de dos realidades en unas cuantas palabras (me sorprende darme cuenta de cuánto me marcó la lectura de Tablada en mi infancia, su poética es casi casi lo que yo considero La Poética).
  • Iluminaicón poética: volver al silencio del que partió el poema, sólo que ahora cargado de significación (algo en lo que meditar profundamente).
  • Una aventura de veras importante: perdernos en lo cotidiano para encontrar lo maravilloso (apuesto por eso, ¡y con entusiasmo!).

Thursday, November 22, 2007

Anuncios

Miel ya está en librerías. En Monterrey, seguro seguro en la librería de CONARTE que si mal no recuerdo está en Fundidora. ¡Bieeeeeeeeeeeeeeeeeeen!

El arte de cocinar ya tiene sitio entre mis textos: http://www.lacocinaespontanea.blogspot.com/ Todavía está en construcción (¿o debería decir: en cocción?) pero les paso el dato para que podamos compartir el placer de comer y cocinar, aunque sea en línea. (El link sufrió un lugero cambio, ahora sí van a poder entrar, espero!)

Todavía no tenemos ilustrador para el libro de princesas. A ver quién se atreve. Nunca pensé que fuera tan desdeñable la idea de publicar un librito en España. Si saben de algún interesado por favor no dejen de avisarno (¡tanto al interesado como a mí!)

¡Ah! Y gracias a las chicas y esporádicos chicos que me dejan sus comentarios y hacen de esta página un verdadero vínculo con el más allá.

Monday, November 19, 2007

La taza de Diama

Esta mañana tenía que dejar a Halima por primera vez mientras me iba a tomar mi cursito de cuentacuentos. Antes se había quedado con Sushila o con Munira, pero eso no cuenta. Se quedaba en casa y las chicas son de la familia. Esta vez se quedaba en casa de Maria Jesús (mi compañera de curso) en compañía de la pequeña Gala (unos meses más grande que Hali) y su abuela. Desde que me levanté tenía dolor de estómago, por no hablar del resfriado marca diablo que me cargo. Incluso pensé en faltar a mi amado curso. Puse agüita a calentar y saqué mi taza térmica.

Entonces me acordé de Diama con su taza de un lado para otro (Monterrey, Nueva York, la UdeM, la Normal, con hijos, sin hijos, con chamba, sin chamba, con amigas, sin amigas y un largo etcétera), ya no sé si llena de té o de café, pero esa imagen me cambió el ánimo. Pensé en rellenar mi propia taza y salir a enfrentar el mundo.

Ese gesto de cargar con la taza me pareció de pronto como hacer una afirmación al mundo (en inglés me suena más: un "statement"): Aquí estoy, esto soy, esto tengo, esto quiero, y el hecho de cambiar de lugar no hace que eso cambie. Sentí esa taza de té caliente danzando conmigo de un lado para el otro como un trozo de calor de hogar, como un cacho de absoluta seguridad, y no sólo eso, sino de absoluta certeza, en mi mano.

Al final, como de costumbre, no alcancé a tomarme el té (por ello he merecido el apodo de Señora Dejatés, por parte de mi amiga Aliya) y tampoco me llevé la taza térmica porque ya llevaba a Halima, su mochila, su bolsa de juguetes, mi bolsa, mi carpeta del curso y unos papeles de Mao. Pero no importó, porque me llevé en el ánimo la taza de Diama que me hizo sentir bien durante tooooodo el día.

Epílogo: Halima estuvo feliz, mi curso estuvo genial y el próximo lunes ¡repetimos!
Gracias Diama, te quiero mucho.

Tuesday, October 30, 2007

ora si




Unas cuantas fotos

Columna de espera, Kalthomy y yo en la playa, Halima con el papi, el tío Alí y Yasin, nuestro ángel de la guarda en Túnez; Nwara, la hermana mayor de Mahmud. ($%&%$&%$(/&(/$·"·!"!·"!·"!"·!¿?¿?=)!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! no se adjuntaron y ya es muy tarde para mí, otro día lo volvemos a inventar, digo, a intentar.

¡El lunes empiezo a entrenarme como cuentacuentos!!! De ahora en adelante cuando tenga que poner mi profesión en formatos oficiales y demás solicitudes diré: cuentera profesional. Seré discípula de la Bruja Rotundifolia, famosa por sus artes narrativas, y de Pep Bruno, cuentista y escritor. Mientras tanto Mónica, una madre envidiable, cuidará de Hali. Esperemos que se entiendan, que a Mónica no le falten las fuerzas, que Isis (la peque de dos semanas de nacida) no se ponga celosa de las atenciones de su súper mamá y que Hali se encuentré cómoda y no de mucha guerra para que la cosa aguante. Diosito siempre me manda ángeles, ¡alhamudiLah!

Tuesday, October 23, 2007

Túnez again

Llegamos del aeropuerto directo a la clínica dondo operaron a mi suegro de emergencia. A parte del susto médico, el viaje fue muy rico en experiencias (por ejemplo estar con los Ben Hmeid casi al completo, regatear en el mercado antiguo, visitar la mezquita de la Zeituna) y en anéctodas sumamente hilarantes (como la tarde en que por error le desee a mi suegra que se muriera, cosas del idioma) pero estoy malocha y tengo más ganas de dormir que de escribir. A pesar de que extraño las palabras (Renée! lo descubrí, eso es lo que extraño, las palabras) tal vez ahora mismo siga siendo tiempo de escuchar y de leer que de conversar. Tengo que buscarme un libro o conseguirme pelis chidas, de esas que cuentan historias deliciosas.

Mi suegro salió bien de la operación. Estamos a la espera de que los médicos indiquen el tratamiento. Nosotros llegamos traqueteados, pero sobreviviremos (Mao ya está pidiendo visa para el siguiente viaje y si yo encuentro enjundia me lanzo a Barcelona para no enloquecer solita con la Halimona).

Halima por fin tiene un diente (eso sí, en proceso, cuando acabe de asomar les mando la foto).

Mi prima Paulina se casa, qué envidia, me gustan las bodas. Hace unos días vi las imágenes de una novia con alitas. Me pareció sencillamente perfecto.

Bueno, un abrazo volador para mis queridos lectores.

Friday, October 12, 2007

Las raíces del hielo

Cuano vi a Halima por primera vez pensé: parece una niña esquimal ¿de dónde habrá venido? y no volví a pensar en ello. Hoy, una libanesa que apareció por mi casa me dijo, dejándome boquiabierta y patitiesa: ¡qué linda! parece un bebé esquimal, tiene cara de uzbeka...o de mongola...¡de tártara! Y me acordé de mi primera impresión de Halima y la vi viniendo del hielo en una barca entre los poemas de Permafrost con una generación de mujeres mágicas (Marina, Amaru, Altai...) niñas con todos los cuentos en la mirada desde que nacieron y me acordé de Samarkanda (leer novela) y de mi cuento no-nato del Hombre que era un planeta y deseé releerme ese volúmen fabuloso de poemas del hielo del Paurake de mil batallas y leérselo a Halima para que sepa de dónde viene. También recordé a Hajja Amina, la mujer de Mawlana, venía de algún rincón de la región tártara aunque había salido de ahí siendo muy pequeña. La primera vez que estuve en Chipre, aparecieron por ahí dos mujeres que habían viajado durante días desde Kirguistán. Hablaban ruso, pero recordaban la lengua de los abuelos, y así pudieron pasar las tardes con Hajjiana, hablando tártaro, como antes.

Princesa solicita ilustrador (a) urgentemente

Princesa de cuento sufí solicita ilustrador para materializarse en edición española (ya tenemos editor). De hecho son como 7 princesas: unas del Chiquitiztán, una del norte de Europa, una Saboramericana transterrada, una del desierto, una perdida en Inglaterra, una que cambia de color, una que se casa.

Así que no sean tímidos (as) y apresúrense a acudir al llamado desesperado desde esta cibernética torre al borde del mar intermedio. Los únicos dragones que hay que combatir y los únicos fosos que hay que atravesar son los personales.

BismilLah.

El Rey Arturo

Mi querida Tania la Hormiga:
Tu pregunta sobre la fuente más antigua del ciclo del rey Arturo me hace recordar que una vez quise ser medievalista. En lugar de eso empecé a andar por las nervaduras de las novelas de caballería y me quedé a vivir en un cuento, whatever that means. En fin, las leyendas del rey Arturo y su corte o "materia de Bretaña" que a partir del siglo XI alimentarían romans franceses, alemanes e ingleses, tienen su origen en un rey Artus que aparentemente existió en el siglo V en Bretaña. Es muy curioso darse cuenta que los personajes y situaciones coinciden con textos de la misma época en el mundo islámico. Será cosa de los arquetipos, del inconsciente colectivo o sabrá Dios. Pero en resumidas cuentas, los textos más antiguos (por lo menos los relacionados directamente con la búsqueda del Grial) pertenecen al Ciclo de la Vulgata o Lanzarote-Grial cuyo primer manuscrito se remonte probablemente al siglo VIII: Estoire du Graal, Merlín, Lancelot du Lac, La Queste du Sant Graal, La Morte li Roi Artus.
Amin.
Y que venga a mis manos un Lancelot du Lac en versión original y traducida al español si es que eso existe.
Amin.

Tuesday, October 02, 2007

Más mandalas

Nunca me hubiera imaginado encontrar una artista como Mayra en un pueblito perdido de Extremadura. Los sueña, los percibe, los intuye, los inventa, los pinta en seda desde hace 7 años. Sus mandalas parecen ser infinitos. Cada uno admite infinitas miradas, produce infinitas sensaciones y recuerdos de un tiempo infinito. Forman ya una familia de cientos que parece perpetuarse.

Desde hace unos 4 años quiero encotrar el mío. Más de una vez me he puesto a hacer garabatos en una hoja poniendo cosas aquí, besos allá, calles por acullá. La vez que más me acerqué puse en el centro la capilla de los dulces nombres que tiene cara de Kaaba. Al rededor paseos en vaivén, presencias, hojas y frutos. Le faltaron muchas cosas y final lo dejé. Pero algo de mí sigue tratando de ver entre la niebla del espíritu el mandala que me corresponda.

Este, por lo pronto, (el que encontré en casa de Mayra, llegando a Portugal) me conmueve, me fascina, me hace sonreír. Es como un sol tierno, como una mañana cariñosa. Es una explosión de burbujeante vida, un concierto de flores, una mirada al principio de la creación.

El encuentro me ha dejado una sed de mandalas. Quisiera tenerlos todos y regalarle uno a cada una de las personas que me importan. Quisiera nadar en un río de mandalas y dejar que sus curvas me hagan cosquillas. Quisiera convertir mis poemas en mandalas ¿se podrá? A lo mejor Mayra puede, le vamos a preguntar.

Monday, October 01, 2007

Hoyos, ballenas y mandalas


Halima, Sushila y yo huímos a Cáceres, al pueblo de mi amiga-hermana Aliya. Hoyos flota entre los suaves montes de la Sierra de Gata. Cada vez que voy pienso en Oscar, seguramente porque es un sitio muy poético. Quería decir muchas cosas pero como tengo el seso sorbido sólo doy estampas:


En el salón de casa de Mayra encuentro mi corazón (un mandala precioso) http://www.mandalamayra.blogspot.com/


En el salón de casa de Alyia encuentro mis sueños y los de todos mis compañeros: Whale raider (South Pacific Productions) Es IMPRESCINDIBLE. Yo pensaba que eran míos pero me di cuenta que tenían copyright maorí. Bueno, es lo mismo. CRISTOBAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAL.


Entre la vida de Alyia encuentro mi propia vida, cosas que me gustan y que no me gustan, cosas que quiero cambiar.


Entre las callecitas de Hoyos encuentro una casa para bebés, la de Fátima y A. Haqq que son muy listos y tienen todo adaptado para la vida cachorril. YO TAMBIEN QUIEROOOOOOOOOOOOO.


Entre las casas hay huertas y entre las huertas hay higos.


Creo que ya empecé a desvariar, me voy a descansar.

Wednesday, September 26, 2007

Soy un corazón tendido al sol

Como si el horno estuviera para bollos o el agua para chocolate, Alyia se levanta esta mañana, y pone en su grabadora milenaria "Mucho más que dos": esa compilación de canciones, ¿qué digo? de HIMNOS entonados por voces que son como de la familia: la tía Ana Belén, el compadre Sabina y etc.

Yo me meto en la máquina del tiempo y viajo en un coche con Rocío y el Ratón, en el tiempo en el que mi hermana estaba enamorada de un cantante de ópera y yo de un pintor, o de uno tras otro. Y luego muchos años más atrás, en otro coche con una pequeña Lucía y mi mamá cantarina y feliz y Cuc al volante y seguramente todos a coro "uuuuuuuuuu su boca". Mi mamá sonriendo con todos sus dientes que tanto me gustan, mirándome desde el asiento del copiloto y cantando: niiiiiiña deaaaaaaaaaaaagua. Para llenar la copa de mi nostalgia vienen todas las canciones que ya sabemos y entre ellas Mediterráneo. "Nadie que no haya nacido en el Mediterráneo puede entender esta canción" dice Aliya que es igual que yo. Pero nadie puede entender que para mí esa canción es mi papá y el destino que me separa (aunque sólo sea geográficamente) de mi papá y sus bienamadas alitas.

Menos mal que entre el disco también está eso de: aunque soy un pobre diablo... especialmente cuando: si no fueeeeera porque creo en ti. Y en ese momento me he dado cuenta de que aunque yo también hay días que tiraría todos los versos que he escrito tengo un "ti" muy grande en el que creo, un Ti cósmico e infinito, originador, amante; un "ti" sapientísimo y protector, un "ti" de raíces y alas, muchos "tis" en mi pasado y en mi presente, y un "ti" que me digo al espejo y en el que creo con toda sinceridad.

Dice mi hermana que eso de sentirse alegre y triste al mismo tiempo no está tipificado psiquiátricamente, pero qué más dá. Yo le llamaría el síndrome de Navidad o de Cumpleaños Feliz. Debe ser la voracidad del alma de quererlo todo al mismo tiempo, todo el amor de toda la vida y de todas las vidas junto en un mismo momento.

En fin, que ya gasté mis horas de escribir y todavía no empiezo con mi chamba de Ecocentro. Pero quería decir que los extraño, que pienso en cada uno y cada una de mis amigas, que me hacen mucha falta y que daría cualquier cosa por una tamaliza familiar y una noche de contar y cantar, de bailar y pendejear fodongamente por cualquier vía láctea o cable de la luz. En México, eso sí.

Monday, September 24, 2007

Cansancio crónico

Estoy muy pero muy cansada y todo me cuesta ¿será la edad, la maternidad, el otoño, la cruda del cumple, anemia, falta de vitaminas, falta de sueño, falta de sueños, exceso de responsabilidad, exceso de movimiento, bipolaridad, candidiasis crónica, pura flojera, ramadán, España, déficit de picante, falta de salsa, superávit de proyectos, mails acumulados desde la prehistoria...? Por cierto, gracias mil y mil por tan cálidas felicitaciones. Me voy a echar.

Wednesday, September 12, 2007

Sí soy

Feliz y treintayunera. Y me alegro mucho de sentir que este es uno de los momentos más felices de mi vida. ¡A su salud! (Las fotos del cumple y la velita mañana)

Sunday, September 09, 2007

Cumple uno






Para deleite de los abuelos y demás admiradores: Hali recibiendo felicitaciones, en su parquecito favorito, caminando en la hierba, soplando la velita y enchocolatada.

Monday, September 03, 2007

Reportaje gráfico






El bazar de la medina, Halima y su abuelo, recogiendo a Leila en el aeropuerto, Hali tocando una darbuka en el bazar y un dependiento enamorado de mi niña.

Leila y el abuelo o Un mes después

Nuestra larga ausencia, en esta ocasión, no se debe al trajín común y corriente de todos los días. Sino a la falta de internet. Un mes sin internet es como un mes en Siberia, para efectos de la comunicación cybernética, quiero decir. Quedó pendiente escribir sobre Chipre. Fue genial estar ahí con la familia de Mao, ver a mi suegra y a mi cuñada moverse como peces en un agua que me es tan familiar y querida. Eso de hablar árabe en casa de un mestro sufi por lo visto está muy bien cotizado, así que mis parientas se hicieron amigas en seguida de las hijas de Mawlana y de ahí en adelante todo fue cantar y coser. Lo único que hacía difícil la estancia era un calor insoportable con un 200% de humedad que me hizo comprender que "sudar a chorros" no es una expresión idomática ni mucho menos, es pura literalidad. Nunca habia tenido tanto calor en mi vida y eso que soy de Monterrey. Halima se la pasó remojada con agua de todos los grifos y del viaje le quedó la manía de meter la mano en los vasos de agua y sacarla chorreando para refresacarse y la cara, y en un gesto de infinita genorosidad, la de su mamá. El efecto no es tan bueno cuando se trata de un vaso de limonada o de coca cola pero en fin, se le agradece la buena intención.

Capítulo II: Albacete
Diez días después de volver de Chipre nos lanzamos a visitar a Sandra y Patricio que viven en el paraíso o por lo menos en una de sus sucursales. Un valle hermosísimo con canto de río, pajaritos, etc., etc. (curiosos visitar la página del Balneario de Tus). Como se me olvidó la cámara no quedó huella más que en mi propio disco duro de imégenes preciosas como los piecitos de Halima apoyados en las piedras del río, un picnic con nuestros anfitriones en el bosque, Halima jugando con los niños en la piscina, nosotras y una sonriente y embarazadísima desayunando bajo el nogal...

Capítulo III: Túnez
Al día siguiente de volver del paraíso de Tus nos fuiemos Túnez de emergencia. Mi cuñada se puso mal y amenazaron con operarla de la columna. Afortunadamente no fue necesario y después de un susto noctámbulo con todo y ataque de pánico empezó a ponerse bien. El viaje sirvió para que Hali se encontrara con su OTRO abuelo y que conociera a su tía Leila (si alcanzo les pongo unas fotos) quienes, como era de esperarse, se enamoraron locamente de ella. Túnez me fascinó, es la entrada perfecta al mundo árabe porque son bastante europeos, amables, abiertos y todo el mundo habla francés. Entre las visitas al hospital pudimos dar una vuelta por unas ruinas romanas, conocer un precioso barrio bohemio con vistas espectaculares al mar y, cómo no, ir de compras a los bazares. Lo más loco del viaje fue constatar que si los occidentales simpatizan con la Hali, los árabes ya de plano pierden la cabeza: hasta nos pedían permiso para darle besos y tomarse fotos con ella...aunque usted no lo crea.

Ya de vuelta en casa nos enfrentamos a la crisis computacional que parece por fin resuelta. Pero como nunca se sabe mejor subo ya este comentario y las fotos después. ¡Un abrazo general!

Wednesday, August 08, 2007

El viaje a Chipre




Y los encuentros con la otra familia: Ummi (la abuela), Mana (la tía), Keis (el tío). ¡Ah! Y la tía Aliya, nueva hermana adoptiva de la mamá (esa vengo a ser yo). Por supuesto, Mawlana también estaba ahí. Luego escribo.

Wednesday, July 18, 2007

¡Lo logramoooooooooooooos!

¡Gracias por sus contribuciones a la causa! Llegó toda la buena vibra y bajaron todas las bendiciones del cielo y fue muy fácil. La evaluadora fue un encanto, el tráfico se detuvo, no tuve que estacionarme en pendiente ni en cuesta y al final hasta me felicitaron por haber hecho un súper buen examen. Así que a partir de la próxima semana ya puedo tomar posesión de mi coche reciclé (o sea, el que ERA de Mao) y dirigirme al lugar de mis sueños con mi Halima: IKEEEEEEAAAAAAAAAAAAA. Ah y llevarla a sus clases de natación en la alberca techada. ¡Bieeeeeeeeeeen!

Tuesday, July 17, 2007

Se requiere urgentemente buena vibra

Para aprobar a la primera examen práctico de conducir y motorizarme de una vez. Así que porfa mándenme mucha buen onda telépática, crucen dedos, enciendan veladoras, digan oraciones y todo lo que se les ocurra.
Gracias de antemano, Nerviosa

Monday, July 09, 2007

Otro de princesas

La princesa y el perfume maravilloso

Esta es la historia de una princesa que vivía muy feliz con su padre el rey, su madre la reina y sus hermanos los princesitos. Era tan feliz en su palacio, que estaba segura (para tristeza de príncipes y caballeros) de que nunca se casaría y nunca se iría de allí. Se llamaba Nur, y era verdaderamente un rayo de luz. Andaba como un cascabel de aquí para allá y hacía brillar todo lo que tocaba. Cuantos la miraban se llenaban de una alegría dulce que se les quedaba dentro del pecho. Pero pocos sabían que Nur tenía un don muy especial: un olfato maravilloso. Su naricilla respingona podía detectar los aromas más extraños: descubría las mentiras porque olían a podrido, las sorpresas por su olor a pastel y las malas noticias le llenaban los pulmones de mar.

Una mañana despertó olfateando una mezcla de circo y chocolate. A las pocas horas, la visita de una gran reina se anunció en palacio. Su trono reposaba, como el mundo, sobre el lomo de un elefante. La acompañaba una enorme caravana de paquidermos y un cortejo grandísimo de servidores muy bien peinados que parecían figuras hechas con chocolate de todas clases: desde el más amargo hasta el más dulce. Sus turbantes, plumas y piedras preciosas hacían pensar en bombones de sabores: cerezas cubiertas, naranjas bañadas, hojas de limón, dulce de lavanda, pétalos de rosa. Mmmmmmmmmh, ¡qué aroma!

Como no cabían todos en palacio y las cuadras de los caballos les quedaban chicas a los elefantes, montaron un colorido campamento. A Nur le pareció lo más bonito que había visto en su vida.

Mientras celebraban un fabuloso banquete con la Reina de los Elefantes y su corte, Nur empezó a notar algo raro en la punta de la nariz. Era como un cosquilleo, como unas alitas despertando su olfato. No paraba de arrugar la nariz haciendo gestos. Por más que lo intentaba no podía definir aquel olor. Esto me huele mal, pensó y, después de pasar toda aquella noche estornudando, se decidió a averiguar de qué se trataba. Aunque la verdad era que olía muy pero muy bien.

Salió de casa siguiendo la estela de ese aroma y cuando se dio cuenta había cruzado las fronteras de su reino y se encontraba ante un castillo que brillaba como el sol. Estaba, de arriba abajo, hecho de cobre y flotaba como una isla sobre una marea de pasto casi azul. Huele a hierba, pensó Nur, a hierbabuena. Y se coló por la cocina.

Abrió las puertas de las alacenas y olfateó todos los saquitos, frascos y botes que encontró. Nada. Abrió la nevera y revolvió todo lo que había. Nada. Entró en la lavandería y escudriñó con su naricilla inquieta cada pomo, cada caja y cada pastilla de jabón. Nada de nada. Subió entonces por la escalera que llevaba a las habitaciones y, entonces sí, supo que lo había hallado. Transportada por el aroma, giró el picaporte y sin golpear entró en una cámara amplia y luminosa en la que un hada se perfumaba.

“¡As salam aleikum!” Dijo el Hada, mitad sorprendida y mitad divertida. Como Nur era muy bien educada sabía cómo contestar. Dijo “wa aleikum salam” en voz muy bajita con un poco de vergüenza y poniéndose colorada colorada. Pasa ¿quieres un poco? Nur corrió hasta el peinador donde el Hada se perfumaba y con dos gotitas de perfume en sus muñecas sintió como si un pájaro de fuego cantara en su pecho y amaneciera en algún lugar de su corazón.

¿Te gusta? Preguntó el Hada. Es un perfume especial que hace nuestro abuelo. Heredó la fórmula de su abuelo, y él del suyo hasta el principio de los tiempos. Nuestra familia guarda el secreto. Ahora mismo mi hijo está aprendiendo para seguir la tradición. ¿Quieres verlo trabajar?

En medio de la sala más amplia del castillo, un joven giraba sin descanso. A su alrededor un enjambre de astros, cometas y planetas diminutos iba y venía vertiendo esencias sobre una mano que sostenía en alto. Desde ahí, la mezcla bajaba por un caminito de cristal hasta su corazón donde cambiaba de color cuatro veces. Finalmente, el elixir descendía por su brazo izquierdo dejando una estela de oro. Se recogía en un frasquito muy singular que brillaba como una estrella.

Lleva así toda la mañana -le dijo al oído el Hada- estará a punto de terminar. Dicho y hecho: como una flor nocturna el muchacho cerró los brazos, hizo una reverencia y respiró agotado. Era un joven hermoso, tenía la mirada brillante, una melena de león color chocolate enmarcaba su cara. ¡Qué lástima que Nur había jurado no casarse! Si este príncipe se lo pidiera ¡sí que se casaría!

Khaidar se le quedó viendo muy extrañado. Estaba seguro que la había visto en alguna parte. Se acercó con pasos felinos y la saludó con un beso en la mano. Esa noche cenaron en familia. De postre todos tenían mouse de limón, menos Nur, que encontró en su plato un anillo de brillantes. Anoche, le dijo el príncipe giróvago, soñé que me casaba contigo, pero estabas rodeada de elefantes y tenías la nariz arrugada, por eso no te reconocí al instante. Si me aceptas, serás mi esposa.

Se pusieron de acuerdo y entre grandes honores el abuelo vino a oficiar la boda. Cuando entró en la gran sala rodeado del Consejo, se hizo el silencio. Todos se inclinaron respetuosamente menos los niños que corrieron a abrazarse de sus piernas. A su señal, un grupo de fuegos fatuos que hacían de secretarios, derramaron sobre ellos una lluvia de caramelos.

El abuelo parecía, a primera vista, redondo y chiquitín, pero enseguida se notaba cómo su presencia llenaba toda la sala, se extendía hasta abarcar el castillo, tomaba posesión de los jardines y se aposentaba en los prados.

La nariz de Nur dio un respingo. Al mirar detenidamente, notó que el abuelo brillaba igual que el cristal de estrella donde se guardaba el maravilloso perfume. Poniendo más atención, se podía ver bajo su juppa el movimiento de los planetas alrededor de su corazón, los destellos de color y el vaporcillo aromático subiendo hasta el gorro y haciendo girar la florecita de la punta.

El abuelo llamó a los chicos: Nur llevaba un vestido de pétalos de novia, un turbante de nube y una chaqueta de sol. Khaidar iba engalanado con un traje violeta de alas de mariposa, turbante de luna y estrellitas colgando de sus rizos. Cuando estuvieron casados, el padre del novio rugió de alegría. Las madres se abrazaron, el rey y los princesitos saltaron de gozo. De regalo, el abuelo hizo brotar rosas naturales en las cabezas de todo el mundo. Fue la mayor fiesta que se recuerde en ambos reinos que, desde entonces, forman un único y perfumado país.

Thursday, July 05, 2007

Pirografismo

A veces, como al joven de la perla, se me olvida quién soy, pero cuando me releo me acuerdo:


Socorro
Explotó
como una estrella vieja
o un vaso que cae
el cuarto húmedo y tibio
los muebles durmiendo en sus sábanas.

En el atrio sombrío todo volaba
remolinos de mariposas
madera, tierra,
los bancos enanos donde comían,
el refri.

Entre el huracán los vestidos,
las sábanas de nata,
los libros
cerca del cielo fotografías
las flores del patio
cajitas llenas
pedazos de escalera.

Pequeños tornados
trepando por una cuerda
invisible hasta el cielo.

Ella, la niña,
miraba con cara gris
la fiesta de huracanes
de palabras que se iban
voces extintas
guitarras
piel, cabellos.

Tras la puerta de vidrio
y la explanada
un grupo negro miraba.

¿Por qué lloran?
¿Alguien ha muerto?
Los muros de la iglesia resplandecían de flores
era una de esas tardes amarillas.

Ella, la madre,
era la estatua de un ángel
recogiendo a los heridos en la guerra,
tenía una bandera en la mano,
a sus pies las maletas.

Ella, la niña vestida de negro,
sabía que el final de la tarde
era la orilla del mundo.

En la caja gris no estaba
sino su carne enferma,
su piel no tenía la sonrisa del sueño
por sus ojos
portones de acero
había salido la última luz
y había cerrado con llave.

Los cabellos de fuego
congelados
marchitos
no tenían más el ondular de las flores.

El hada se quitó el vestido
y lo puso a secar
en la tarde helada de octubre.

De fuego

Sólo yo puedo decir:
“Tengo un pájaro de fuego que me habita
se revuelve en mi fondo
ilumina mis llagas
se levanta de pronto
y sus plumas
despuntan en todos mis poros
gritan de fuego en todos mi poros

Tengo un ángel que me ronda
pesadamente
un ángel tan bello
y tan triste
como la muerte de una madre
me asomo en él a mi propio abismo
en el fondo hay un pájaro de fuego
y unos ojos que me miran
desde el principio del mundo”





Cautiva
¿Quién, si gritara yo, me escucharía entre los coros angélicos? R. M. Rilke

Me mirabas silencioso
desde la sombra.

A punto de dormir
entraste fijamente.
Tu figura se alargó por mis paredes.
Inmóvil sobre la cama
tu respiración.

A mis espaldas,
las manos atadas por tu mirada,
el corazón, el cuerpo,
había que atender,
dejarlo todo.

Asaltabas las puertas,
agujero negro.
La misma hora,
las mismas cosas convocaban
tu llegada,
tu temida, invisible
llegada sin nombre,
sin rostro,
sin manos que golpearan o acariciaran,
que escribieran en las paredes.

Y era mirarnos,
las horas enteras de la noche,
sentirte ahí
en la esquina del cuarto,
todos muertos sobre sus camas
y yo viva
sin preguntar,
o pedir tu voz
si la tenías,
o pedirte cerca,
ángel furioso,
sin saber si tu furia era conmigo
o contra mí.

Vencida al fin
bajo tu mirada
dormía.

A veces creía encontrarte,
acechando en el rincón
oscuro de la luz.

Nunca me atreví a pedir tus manos,
¡con cuánto amor
me hubieran destrozado!
Nunca me atreví a pedir tu nombre
¡hubiera resonado luminoso hasta matarme!

Y ahora
¡qué terrible don
sentir tus manos,
venidas para arrastrarme
manos de la sospecha helada!
¿Crees que sobrevivo a la visión?
¿Crees que el vértigo no mata?
¿Cómo viviré sin la asfixia,
sin respirar entre tus alas hasta ahogarme?
¿Cómo miraré la luz
si la noche de tus alas me ha cegado?

¿Por qué susurraste
tu nombre acantilado?
¿no sabías que ahora
seguiré cayendo,
mi sangre tiñendo las paredes,
anegando los bordes?
¿no sabías que caeré,
contra las peñas
mi corazón aquí,
mi piel allá,
el alma en cada golpe
de piedra
sin acabar de morir?
¿no sabías que entregaría todo a la caída?
¿qué te hizo mostrarme, ángel mío, tus ojos?
¿me querías cautiva, cayendo siempre?

¿Por qué tenías que ser
el ángel más terrible?
¿Por qué encontrarte oscuro
entre las sombras de mi noche?







Travesía
El cielo se deshace sobre mi techo,
moja mi paso por las calles
y quisiera
deshacerme en jirones como el cielo.

Camino y desde la acera
escucho el canto de las sirenas.
Nadan en charcos de aceite
y sus cuerpos se roban todos los colores,
sus largas cabelleras
sobre el pavimento flotan
y el viento las extiende por la superficie acuosa.

Una de ellas se peina
y la otra
nada hacia el poniente
diciendo adiós con la mano.

Sigo mi ruta y un par
de anónimos pretendientes
montados en su carro
suenan la bocina y saludan,
con largas sonrisas como escudo.

Una ambulancia
levanta en su carrera hojas caídas
y recuerdo en su grito mi propio llanto.

Circe cruza la calle:
su falda tan corta,
sus malditas caderas
hacen suspirar a los marinos
y les arrancan miradas
bastante puercas.

No quiero saber de las Circes
que cruzan tus calles.

La esperanza de un hijo
que cruce el mar para encontrarte
la ha echado por la borda
el tubo de Predictor
y finalmente mi propio cuerpo
que llega tarde a la cita
y llueve.



Ítaca
¿Volver?
¿Al esmog, los camiones,
las calles inundadas?

¿Volver con esta adicta a las apariencias,
envuelta en su traje glamoroso
de mundo primero?

¿Volver a la sordera de los hornos,
al mito del trabajo y el progreso,
a las chimeneas que se alzan
como miembros orgullosos?

¿Volver aquí donde los puros
se dan baños de cerveza,
donde la vida limpia vidrios
a cambio de miradas de dos pesos?

¿Volver donde te siembran
cicatrices de concreto en los pulmones
para que corran autos?

¿No sabes, Odiseo,
que en el mar
la vida es más sabrosa?

Si yo, como tú, fuera navegante
y flotara mi palacio entre las olas,
volver no estaría en mi diccionario.

A menos, por supuesto,
que una reina como yo,
estuviera esperándome en casa.



Sirenas
Ya ni siquiera cantan,
ahora bailan
y se desnudan
alrededor de cualquier mástil.

Penélope costurera
Para sacar al niño adelante
tuvo que pasar
su juventud cosiendo.

Textiles de Ítaca S.A.
A muchas las abandona el marido,
pero ésta
hizo de su consuelo un emporio.

Agamenón
¿Qué culpa tengo yo
de que la puta de mi cuñada
esté cogiendo con otro?

Víctima
El apuesto Paris me sedujo,
pero les juro
que yo no quería.

Pelea de barrio
Con la cadena que cuelga del pantalón
Teseo le dio muerte.
Ahora no puede volver al Laberinto,
lo busca la policía.

Polifemo
(...) y tú estás insensible, Galatea.Metamorfosis XIII, Ovidio

Era tu hado ser ciego,
que tu único ojo quedara
eclipsado por blanca mano.

Y no fue Galatea
luna bastante
acariciando de Acis el cuerpo,
no fue bastante blanco su seno
para oscurecer tu ojo.
Tuvo que ser Odiseo
el candente olivo
que abrasara tu sol de media frente.

Tu balido despierta, Polifemo
y son al unísono tus cabras
gimiendo ya no rojas
crepúsculo de sangre
sino más que nunca oscuras.

Nadie te ha cegado,
resuenan los montes fatigados
nadie escucha
y ha salido huyendo nadie de tu furia
de tu noche enloquecida.

Desplazas la roca
naces llorando de tu cueva
buscas, ciego, a nadie
das tumbos en tu carrera
vence la sombra tu cuerpo erguido
y manos en tierra
palpas,
buscas a nadie con tus dedos.

Los dioses conmovidos,
vuelven metal a los cíclopes durmientes
ponen línea recta a tu trayecto.

Abrazan tus miembros el riel frío
te precipitas
tus piernas encogidas ya son discos
tus brazos accionan sus nuevos mecanismos:
giran.

Tu ojo deslumbrante brilla herido,
del humo la columna no cesa
y la sangre al viento, vuelta rocío
sube al cielo y se dispersa.

“¡Nadie! ¡Nadie!” sobre las vías
“¡Nadie!” la máquina de tu cuerpo
tu ojo deslumbrante brilla herido
la mano de Ulises ciega al cielo
(cielo rojo, pardo, negro).

Asoma tatuado con la liebre
de insensible Galatea el blanco seno.

Thursday, June 28, 2007

Casas cueva





Hasta los años 60 la gente en España vivía en cuevas. Se trata de excavaciones lomas de tierra seca e impermeable que dan como resultado unas casas frescas y bien aisladas del exterior. Cuando los andaluces de esta zona de Granada emigraron al norte en busca de trabajo las casa quedaron abandonadas. Ahora, los nuevos empresarios las están comprando a sus antiguos dueños y remodelando para alquilarlas totalmente equipadas como albergue rural. Échenles un ojo.

Monday, June 25, 2007

Una familia muy normal (chac chac)



La familia completa a lo Woody Allen: Nosotros con todas las niñas, los maridos de las niñas grandes y nuestros amabilísimos anfitriones, Sol y Clive.

Wednesday, June 13, 2007

Jija (y nieta) de tigre...

Les iba a poner una foto de la Hali chupando un hueso de cordero al estilo libio y con su babero de capitán desde la cabina de pilotos, pero el p. blogger no me deja ¡jajajaja! así que ahí pa la próxima. Mientras les cuento que por acá todo bien, la gordis muy guapa con su nuevo guardarropa de verano (ya usa talla 18 meses), su mamá muy contenta con chambita para hacer desde casa, escribiendo y subiéndose las mangas para dar un curso de cocina internacional para niños en la biblioteca. Y eso es todo por hoy en estte blog que ya se convirtió en epistolario para familia y amigos.

Thursday, May 31, 2007

¡¡¡SOCORROOOOOOOOOO!!!


Nunca mejor dicho. Creo que cuando más se extraña a una madre es cuando se tienen hijos. Halima ya tiene 9 meses y es un terremoto. Su madre intenta sobrevivir y empezar a hacer cosas: escribir, dar talleres, leer poesía, volver al viejo oficio del trabajo editorial (por la tesina no pregunten). Su padre se pasa el día gritando "socorroooooooo". No sabemos muy bien si está invocando a la abuela materna o pidiendo ayuda a más altas gerarquías celestiales. Pero da igual porque en estos momentos desesperados de la vida cualquier ayuda es buena.

Friday, May 11, 2007

Una madre supersayayina


Dice mi querido y nunca bien ponderado manager Óscar que, a juzgar por las fotos, soy una madre supersayayina (neologismo sobrinezco). Y a mí se me hace que sí. Me gustó eso de ser la mamá más guapa de la familia (que no la madrastra más guapa porque ahí sí me gana la Abuela Gungui, mejor conocida como la mearrastra asesina, qué le vamos a hacer). Es la ventaja de que no quede ninguna otra representante en este barrio (cápsula de inevitable humor negro patrocinada por el 10 de mayo). En honor a mi mamá compré un marquito azul y puse una foto donde salimos abrazadas y cómplices cuando yo tenía como 3 años y paseábamos por Disney World. Así la recuerdo, sonriente y cálida, y así me siento yo cuando estoy cerca de mi Hali y, ahora que lo pienso, también cuando no lo estoy. Pensé mucho en mis abuelas maravillosas y sentí pegado a la piel y dentro del pecho su cariño totalmente vivo, recordé las tardes en casa de mi abuelita Chela y el olor de sus cobijas. Me senté en el despacho de mi abuelo Julián a conversar y reime con mi abuelita María Aurora y coger su manita fría. Miré dentro de sus ojos y vi que desde donde está (desde donde están los cuatro abuelos) nos siguen mandando todo su amor y están contentos con nosotros. Dí gracias por las mamás acompañantes que me dio la vida, por mi tía Yvonne y por mi tía Chela y por el club de "capullos otoñales" cuya sola presencia en el mundo me hace sentir más fuerte y segura y contenta. Pensé en mis primas y amigas mamás que son tan chidas y me sentí feliz de pertenecer al mismo club. Para ocasiones como esta se inventó aquella canción de: "gracias a la vidaaaaaa que me ha dado tantoooooo" así que ¡cantemos!

Monday, April 23, 2007

Posdata (para Silvia)

Mientras escribía el homenaje anterior tenía la incómoda sensación de que alguien se me olvidaba, y por más que pasé el escaner entre mis afectos no pude ubicar de quién se trataba. Esta mañana me di cuenta de que no la había encontrado porque no está ultramar sino de este mismo lado: mi comadre Silvia. Ella y yo sabemos que esto de dar vida es pura alquimia, y nuestro corazón gira en el mismo sentido. Así que "mamás" es también para ella con todo mi amor.

Friday, April 20, 2007

Mamás

A mis amigas (y primas) mamás

Ahora que soy una de ellas, no deja de asombrarme con cuánta insensibilidad las he visto convertirse y ejercer de mamás. Yo que me creía tan empática, nunca me acerqué siquiera a lo que eso significa. ¿Cómo pudieron ser mamás y seguir siendo mis amigas? ¿Cómo encontraron el tiempo, de dónde sacaron la energía para seguir cultivando los afectos, para seguirle invirtiendo a las amistades? ¿Quién les dio la fuerza para seguir creciendo y convertirse en las maravillosas mujeres que son (ya eran, pero lo son cada vez más) mientras pastoreaban a sus cachorros?

Las he visto tener hijos, incluso perderlos, con una naturalidad que les envidio. Las he visto hacerse madres solas, en el país de los solos. Las he visto dar vida y luego aceptar la muerte, con el mismo amor. Las he visto embarcadas en autobuses transoceánicos surcando los días de sol a sol. Las he visto estudiar sin descanso, bailar sin descanso, amar sin descanso con un niño en cada brazo. Las he visto salir adelante alegremente con parejas volátiles o satelitales. Las he visto domesticando sus mundos internos para que dejen dormir a la bebé. Las he visto parir de a dos y criar de a dos y sobrevivir con una sonrisa al intento. Las he visto afrontar los problemas del cuerpo y saltar sobre ellos y seguir de puntitas sobre la vida. Las he visto luchar por un hijo. Las he visto en salas de espera y en pasillos de hospital. Veo que siguen soñando y floreciendo mientras sus retoños maduran. Veo que son valientes, creativas, creadoras.

Ya las admiraba y las quería, pero ahora las admiro más a conciencia y me siento más cerca.

Estas líneas, con todo mi amor, son un tributo para ellas: Mariam, Rosario, Martha, Vero, Mabya, Ari, Claudia, Paola, Yvoncita, Marieanne, Baty.

Wednesday, April 18, 2007

Tacatá

Porque el público lo pidió

Sí, soy una mala madre. Le compré una andadera a la Hali para que me deje cocinar porque desde que volvimos de Lefke no se está quieta ni un segundo. Se coje de los barrotes de la cuna y se levanta, se pesca de la barrera lateral de la cama y asoma su cabezota de bebé en dirección al vacío, se brinca los rollos alcochados del corralito y se empuja con los pies. Como la mamá, me dijo Gerardo, falta que le pongan una barrera para que se la salte. De todas maneras, en contra de los pronósticos, el uso del "tacatá" no parece quitarle las ganas de empezar a gatear. ¡¡¡¡¡Agárrense que ahí les va!!!!

(La foto no se quiere adjuntar así que, como ya es costumbre, se la debo para el próximo capítulo)

Monday, April 09, 2007

Flashasos de Lefke

Regresamos de Lefke. Nunca quiero que se me acaben los días pero esta vez de verdad me quería quedar a vivir. Mar colorido, palmeras, naranjas, fiesta todas las noches, caras sonrientes y corazones abiertos de todo el mundo, tiempo elaaaaaaaaaaaaaaaastico, Mawlana, ¿qué más se puede pedir? Fueron unos días muy bonitos pero sobretodo muy significativos. Regresamos con el corazón rebosando de amor y casi sin saber qué hacer con tanta miel. Halima fue la sensación. TODO mundo quería cargarla y jugar con ella, de verdad TODO mundo: un club de abuelas malayas, unas chicas pakistanís, europeas de todos los rincones, las señoritas de la turkish detrás de sus mostradores, policías de frontera acudiendo en masa, dependientes de duty free dejando sus puestos para regalarle amuletos contra el mal de ojo...A ver ahora qué actividades le encontramos a la gordis para no romperle tanto el ritmo.

Tuesday, March 20, 2007

Es la genética




Como pueden ver en estas imágenes la gordis "abueleó". El jamoncillo de la foto (o sea, el que no es Halima) para quienes no lo reconozcan es mi papá.

Monday, March 19, 2007

Día del padre

El año pasado se me fueron dos días del padre, en España y en México, sin felicitar a mi pá. Así que de una vez: Papito, ¡gracias por darme la vida y hacer posible tants felicidad! Te quiero.

Friday, March 09, 2007

Mujer de letras

Resulta que casi nunca escribo porque casi nunca dispongo de mis dos manos al mismo tiempo y escribir con una sola es tan lento que prefiero no. Así que leo mis mails todos los días y me emociono y me alegro pero luego me tardo semanas en contestar. Todavía tengo que darle las gracias a Geny por las fotos de la Hali que me mandó y felicitarla por su cumple, pero en el apartado cumple mejor no entramos porque, ya tenía la tendencia, pero ahora me he convertido oficialmente en una no-felicitadora. En fin, las nuevas antes de que despierte la gordis: aprobé el examen teórico de conducir, pero para sorpresa mía y depresión del presupuesto familiar, tengo que tomar todavía varias clases prácticas antes de que me dejen presentar el examen práctico. No me acostumbro a tanta señal en tan corto espacio. La tesina, para alegría de mis mayores, ya arrancó, a costa de horas de sueño, pero ni modo. Total, las ojeras me quedan muy bien. La literatura también ahi la lleva, una lectura de poemas y cuentos en Madrid, un texto enviado a un concurso y las intenciones, aunque sea, de empezar a mover el libro de cuentos: Las princesas del Chiquitiztán y otras princesas. O algo así. Se aceptan sugerencias.¡Ah! y por fin me animé a bajar sola hastra Madrid con la Halima. Así ehcé abajo dos mitos: que era una hazaña imposible subir y bajar del tren con la carreola y que nunca llegaría a ver juntos a Gerardo y Marco Tulio.
Halima está muy grandota, ya se sienta sola y como ven es una mujer de letras. Especialmente le gusta la K porque tiene ese lado largo que se puede morder muy bien y quita de manera eficiente el picor de las encías. Las verduras no le gustaron, se limitó a pasearse la papilla por la boca unos segundos para estrenar su cara de asco y escupir. La fruta sí le gusta, igual que las letras, y la chupetea, pero no sabe que hay que tragársela, mejor, así evitamos el bovarismo (pero ¿hablamos de la fruta o de las letras?).
Total, que por aquí seguimos muy divertidos con la Halima y las ocurrencias sufis. El Mao con harto trabajo porque alguien tiene que hacerlo y mejor que sea él.Las niñas estuvieron aquí una semana que se nos pasó valando (sólo nos faltó Noe porque hasta la tía Mónica se dejó caer) y coincidieron con la feliz visita de Nonor y la Tïa Marise. ¡Qué alegría cuando algunas de nuestras personas favoritas se juntan en una mismo tiempo y lugar!
Sirva este blog como sustituto de mails y otras comunicaciones.
Les mando mi amor,
La lechuza de los mares

Tuesday, February 13, 2007

Manos o Santa Abuelita

Mi abuela pensó, supongo que porque me quería mucho, que sus iniciales en este anillo, MAV, podrían leerse como las mías, MPD, cuando ella ya no estuviera. Así, por arte de magia, la A se convierte en una P estilizada y la V en una D un poquito abierta. Y mi dedo anular en el suyo y mi vida, un poquito, en la de ella.

Dice mi hermana, que mi abuelita concede milagros cuando se trata del gruñón personal de cada una. Porque han de saber que mi abue se casó con un gruñón, muy entrañable y hasta divertido, pero gruñón. Yo diría que mi madre, en cambio, no eligió a un gruñón. Aunque hay que reconocer que cuando mi papá suelta el famoso "por eso" hay que preocuparse. Sin embargo, mi hermana y yo sí hemos elegido tipos muy buena onda pero ligeramente cascarrabias (asegún) ¿será a causa de las imperdonables sesiones de aquélla caricatura en la que la princesa amanecer (¡se llamaba como abuelita!!!) era perseguida por Cascarrabias en busca de la cueva de las orquídeas susurrantes? Total, que identificadas en esta elección con mi abuelita, se nos ha vuelto la santa ad hoc para situaciones que hay que salvar en favor de la armonía familiar, como pasar la frontera, que acepten los papeles de matrimonio en el registro civil, etc.

Yo, aunque lo tengo, no llevo anillo de casada. No sé por qué. Pero ahora llevo todos los días el anillo de mi abuela. Porque ella lo llevaba todos los días. Si consigo llevarlo hasta el final de mi vida, como hizo ella, tal vez mis manos se parezcan a las suyas cuando acaricie a mis nietos.

Friday, February 02, 2007

Kilómetros


Ahora que Nur Halima duerme, debería estar haciendo a toda velocidad exámenes de preparación para el Gran Examen de Teórico. Nada que ver con el doctorado, esto sí está grueeeeeso. Es el examen obligatorio para adquirir el permiso español de conducir. Los parientes en extranjia sabrán a qué me refiero. Tengo que presentarme el 12 de febrero y una vez aprobado podré presentar el práctico y sólo entonces me darán mi licencia y podré ser una mujer libre y motorizada otra vez, después de cuatro años de peatona. Así es la vida en un pueblo de carretera, o te motorizas o te sometes al Cercanías Errante.

Total, que me doy un lapsus irresponsabilus para recordar por escrito nuestra estancia fugaz en México lindo y querido. Fue genial ver a la familia y a la banda aunque siempre dura demasiado poco. Muchas gracias a los organizadores de tamalizas y demás eventos en que pudimos coincidir y muchas gracias también a los que pudieron poner de cabeza sus horarios y desplazarse hasta nostoras para abrazarnos y compartir unos fragmentitos de vida. Y mil disculpas a todos aquéllos a quienes ni siquiera alcanzamos a llamar y mucho menos a ver. Soy una madre desorganizada y además me da cosa eso de andarme sacando las chichis en público aunque sea con el noble propósito de alimentar a mi hija, así que nuestros movimientos se vieron radicalmente reducidos. Pero el próximo año será mejor, ¡prometido!

Esta visita queda casi en exclusiva para la familia de sangre. Cumplimos la misión de enterrar el ombligo de la cachorrita en el ombligo del mundo, para que tenga raíces bien firmes, que su hogar sea el mundo, pero que tenga siempre una casa a dónde regresar, entre las mismas peñas que acunaron a su madre, ahí donde nace el río que pasa junto a la tumba de su abuela, muy cerca de la tierra coahuilteca que vio nacer a su bisabuela. Y también cumplimos con el saludo ritual a los antepasados. En Monterrey, cubiertas de lluvia, y en México cubiertas de sol. Y por si eso no fuera suficiente, también pudimos acompañar a lás joven y al más antiguo de los Lobatónes regiomontanos a celebrar y dar gracias por la Vida.

Así que volvimos contentas de tantos encuentros aunque tan fugaces y felices de estar de nuevo en casa con nuestro habibi y relatar los viajes.

Nur Halima sigue creciendo, ahora le toca ir a conocer a los Ben Hmeid que nos esperan este verano en Alejandría, insha'Allah.