Sunday, November 28, 2010

Bismilah ar Rahman ir Rahim, destur ya Seyidi


Hay un mar que no está lejos de nosotros. Es invisible, pero no está oculto. Está prohibido hablar de él, pero, al mismo tiempo, es un pecado y un indicio de ingratitud no hacerlo. Mawlana Rumi


Hace dos noches tuvimos una maravillosa reunión de mujeres. Velitas, música, cenita, ¡magia! Una maravillosa ocasión para la "sincronicidad". Era la ocasión perfecta para compartir una "llave" que estamos aprendiendo a utilizar algunas de nosotras. Esa llave se llama "el anclaje" y no es más que el principio (como toda llave) de muchas cosas que se abren a continuación.

Es muy difícil enseñar a otros algo que aún no se domina, pero sentimos que es necesario compartir esta llave con todo el mundo, así que me pregunto si el oficio de las palabras puede servirme para compartir con quienes siguen este blog lo poquito que he aprendido sobre esta materia, y lo mucho que he sentido ya.

El primer trabajo es cambiar el pensar por el sentir. Ponte cómod@, respira, cierra los ojos. Si la cabeza te da mucha lata echa mano de algún mantra que te guste, cualquier palabra o afirmación bella puede servir, casi cualquier verso auténtico. A mí me gustan mucho la ilaha illa Allah, o BismiLah ar Rahmn ir Rahim, o AlhamduliLah wa ShukrliLah.

Ahora hay que buscar dentro del pecho el mejor sentimiento que puedas encontrar. Marian lo llama "la nobleza": la sencillez. Para mí eso es muy abstracto. Hay que convocarlo: la ternura que siento cuando miro a mis hijas, el amor absoluto que me llena cuando recuerdo a mi maestro, la alegría honda que me da la sonrisa de mis amigas, el agradecimiento de estar viva. Mi amiga Leticia dice: "siente lo buena persona que eres". Es como encontrar un rincón de paz ahí mismo, a la altura de la tercera costilla. Justo destrás del esternón está el septum, el lugar de donde brota la luz, la casa del amor.

Una vez que logres asir ese sentimiento (o sensación) sólo tienes que abrir el grifo, y dejar que el manantial empape en todas direcciones formando una esfera. Es cálido, es húmedo y va empapando tu cuerpo capa a capa, crece hasta llenarte y te quedas en el centro de esa bola que llega más allá de la cabeza, los pies y los brazos abiertos. Si se entromete alguna imagen, idea, sensación que te distraiga solamente empápala con ese mismo sentimiento y siente cómo se disuelve. Coge tu corazón con las dos manos como si fuera un pajarillo, cubriéndolo con cuidado. Ahora abre las manos y siento cómo se expande. Cuando estamos ahí nada puede pasarnos, estamos conectados con nuestro verdadero ser y protegidos por el Amor.

Suena quizá como un ejercicio trivial, pero una vez que logras entrar cada vez que quieres en ese espacio de luz hay muchas cosas que puedes hacer con él: observar, percibir, comprender, sanar, limpiar, transformar, ayudar...

Yo estoy en pañales, pero tratar de estar "anclada" el mayor tiempo posible ya es un regalo maravilloso. Porque cuando estoy ahí no hablo de más, no me llevan los demonios porque Hali no se ponga las botas, no me tortura el silencio de Mahmud, siento todo lo bello que me rodea y puedo empapar aquello que no corresponde con el amor: el miedo, la rabia, la desazón. "Convierto el veneno en medicina". Como menos pero estoy más satisfecha. Duermo menos, pero tengo más energía. Noto el amor de los demás.

Es algo que todos tenemos dentro, que todos hemos sentido (porque todos tenemos amor en nuestras vidas) pero empieza a ser necesario hacerlo de manera consciente. Es hora de "ejercer" el amor.

Cuando encuentres ese sentimiento y puedas acceder a ese rincón de paz, a ese fuente de energía (cada un@ lo siente de un modo distinto) trata de observar, sin ponerle nombre a las cosas. Si es muy difícil da un paso atrás, retírate un poco y trata de imitar la mirada de un bebé.

Dejémoslo aquí por ahora. Y por favor, si a alguien le late intentarlo, ¡cuénteme lo que sintió! Insha'Allah, cuando la luz se enciende en un sitio, todo se ilumina a su alrededor.

Monday, November 15, 2010

Nueva Vrajamandala


No está en India sino en Brihuega, es una finca de 300 hectáreas de bosque donde algunas familias Hare Krishna apuestan por un modo de vida coherente con sus creencias. Conocimos este sitio mágico hace 4 años cuando Sheikh Hassan vino con la Caravana del Amor a tocar a Madrid, y luego a convivir todo un día con la gente de aquí. En aquél entonces nos recibieron con todo cariño, cocinaron para nosotros y tuvimos un encuentro precioso en Nueva Vrajamandala.

Cuatro años más tarde, el pasado domingo, nos lanzamos a visitar a unos nuevos amigos, Goranga y familia: Hare Krishnas, músicos en funciones y unos verdaderos encantos. Aunque el día no animaba porque estaba lluvioso y tristón, nos dio muy buenas sorpresitas, como una obrita de teatro para niños que tenían preparada en la comunidad, unas DELICIOSAS pizzas que hacen ahí mismo, JUGO DE GUAYABAAAAAAAAAA, dulcitos de leche, kirtans, una visita a la vaquería con ordeña incluída y sobretodo sobretodo un rato exquisito con esta familia que conocemos poquito pero que queremos mucho.

Momentos destacados: todos metidos en el cuarto de los papás tocando el piano, yo bailando y diciendo "NECESITO UN CENCERROOOOO", Adolfo afirmando "eso es Maná, eso es Maná" y el papá de Goranga "que no, es un ritmo latino pero no es Maná". Otro: Los niños se sientan a ordeñar las vaquitas y Hali dice: "anda, tiene cuatro tetas, como yo" y todos "¿tienes cuatro tetaaaaaaas???????" "¡no! ¡tengo cuatro años y dos tetas" Jajajajajajajajajajajaja. Otro más: cánticos en el templo nada más terminar el cuento Hare Krishna Hare Krisha Krishna Krisha Hare Hare...Fátima bailando y tirando besitos. Otro más, hablando de Fati: nada más entrar al Templo donde fue el cuentito se lleva las manos a las orejas y empieza a hacer el athán (la llamada a la oración musulmana) ALLLLLLLAHHHHH HUAKBAAAAAR.

De verdad que estos Hares se parecen mucho a los sufis, también cantan los Nombres Divinos, también tienen cuentos en los que un corazón puro vale más que mil prácticas y rituales, también se ejercitan en conectarse con lo sagrado desde el corazón, practican el amor, fomentan la alegría ¡hacen música! Bueno, quizá sea esa la esencia de todas las religiones, pero a mí me parece que su forma está muy cerca de la nuestra y me gustan mucho.

Total que fue un domingo genial y espero que sea sólo la primera de muchas visitas y la semillita de una o muchas buenas amistades ¡gracias familia!

Sunday, November 07, 2010

Un poema de Rumi

Que le robé a Maryam descaradamente de su precioso blog (www.nuryabissa.blogpot.com) porque es un escándalo de "sincronía", que algunos llaman casualidad, con lo que está sucediendo en este preciso momento de mi hermosa vida.

Somos ladrones encantadores,

Que robamos corazones,
y nunca desfallecemos,
Porque somos los amigos del Uno.

El tiempo de los viejos sermones
ha pasado,
Nosotros apuntamos directamente
al corazón.

Si la mente intenta entrar
a hurtadillas
Y tomar el mando,
nosotros le echaremos el lazo
sin demora.

Convertimos el veneno
en medicina
Y nuestras penas en bendiciones.

Todo lo que nos era familiar,
A quienes amábamos
y a nosotros mismos,
Tuvimos que dejarlos atrás.

Bendito sea el poema que viene
a través de mí,
pero no de mí,

Porque el sonido de mi propia música Ahogaría
la canción de Amor.


Mevala Jalaluddin Rumi

Wednesday, November 03, 2010

Honguito


Está muy muy lejos del honguito original que aparece en www.thelittlehousebythesea.wordpress.com ver: mushrooms/toadhouse (una verdadera obra de arte), pero es mi primera aproximación a las casas de duendes del bosque y la verdad es que quedó bastante bien. Tan bien, que mis amigas no creían que lo hubiera hecho yo solita.

Otro elemento más para la mesita de estación. Ahora voy a intentar duplicar el tamaño y, por supuesto, pasar una tarde cosiendo honguitos con las chicas (niños jugando, mamás platicando y tomando un tesito ¡viva la vida!).

Gracias muchas gracias Calypso por tu generosidad al poner todo el proceso paso a paso y los patrones. Ha sido una gran momento de la "fieltroterapia".

Tuesday, November 02, 2010

Calaveras del Día de Muertos




Tenía muchas ganas de hacer algo del día de muertos que en México se celebra poniendo un altar a las personas que se nos han adelantado en el viaje, "ficcionando" el encuentro con la Muerte de los que todavía andan por aquí, y regalando calaveritas de azúcar con el nombre de compañeros y amigos.

Pero ya saben cómo esto. Lo único que he logrado hacer es una "calavera" personal, por invitación feisbuquera de Sandrita Ortiz, ahí les va mi calaverita improvisada, aunque sea para no dejar la fecha en blanco:


La Calaca me pilló
barriendo y fregando mi casa
¿Y las niñas? le dije yo
"Esas también te acompañan".

Pues entonces un momento
y me preparo pa' salir
(y pasarán hasta veinte años
porque yo para salir
mucho mucho me preparo
y al final casi no salgo
entre el pañal, la merienda,
el suéter y la bicicleta).

Ya le ando haciendo a la Muerte
un huequito en el hogar
pa' que no se me incomode
mientras tenga que esperar.


Ahora algunas otras a ver si salen rapidín antes de que tenga que prepararme para salir de verdad:

Los Abuelos Gungui
Por debajo de los mares
Doña Blanca vino a verlos
¿ese pez lo he visto antes?
dijo muy serio el abuelo.

Yo creo que ya nos toca
por fin el premio final
dijo Ceci contentota
preparándose a viajar.

Ya se iban los abuelos
enamorados como están
a una luna de miel eterna
pero la Flaca dijo "nanai".

Se quedan otro ratito
disfrutando nietos y nietas
mirando los pecesitos
y una que otra nube suelta.

El habibi
Rezando la oración del alba
la Muerte se le acercó
pero no pudo meterse
en su alfombra y se marchó.

¡Qué personaje más raro!
se dijo Mahmud sorprendido
¿o será que me he dormido
y soñado durante el fayer?

Los Miller
Hasta San Pancho fue a verlos
la calaca mexicana
pero la pescó la migra
y se regesó sin nada.

Sunday, October 31, 2010

En torno al entusiasmo


Ahora que andamos con la waldorfisación de la vida me estoy leyendo algunos libros que encargué a la editorial Rudolf Stainer de Madrid (muuuuy recomendable, por cierto). Entre ellos hay una pequeña joya que se llama simplemente "El Juego" y está formada por un ensayito muy práctico (de donde tomé las ideas del post anterior) sobre la dinámica diaria con niños, la habitación, los juguetes, etc. El otro es más teórico-filosófico y aún no puedo terminar de leerlo porque siempre se me pierde el libro, pero me encantó una idea sobre el entusiasmo.

El autor (cuyo nombre les debo para cuando encuentr el librito) dice que tenemos que preservar el entusiasmo en los niños. Los niños de hoy ya no saben jugar, son perezosos, demandan constantemente cosas de los adultos. Se ven en una habitación llena de juguetes con los que no son capaces de jugar. Dejando al margen el tema infantil, me interesó sobretodo su definición de entusiasmo como energía revivificadora, como una fuerza que se apodera de nosotros y nos quita cualquier cansancio o achaque y nos moviliza, nos lleva a HACER y a SENTIR, nos colma de alegría.

Me recordó a mis lecturas sobre la experiencia estética como experiencia transformadora o, dicho de otro modo, a la tesis de que un cuadro, un libro, una peli, etc. puede cambiarnos a mejor. Pero también me recordó a mis tiempos salseros en que no había poder humano (ni cansancio, ni achaque posible) que me impidiera ir a mi clase de "ritmos latinos", tomar una cena rapidita, y correr al Luz de Luna antes de que empezaran a cobrar la entrada. Y luego bailar y bailar y bailar hasta que cerraran ese y todos los antros, volvieran a abrir el metro de Barcelona o alguien hiciera el favor de acopañarme caminando desde el Borne hasta Sagrada Familia ya despuntando el amanecer. Me movía el entusiasmo.

Aquí va la definición de la Real Academia:

(Del lat. tardío enthusiasmus, y este del gr. ἐνθουσιασμός).

1. m. Exaltación y fogosidad del ánimo, excitado por algo que lo admire o cautive.

2. m. Adhesión fervorosa que mueve a favorecer una causa o empeño.

3. m. Furor o arrobamiento de las sibilas al dar sus oráculos.

4. m. Inspiración divina de los profetas.

5. m. Inspiración fogosa y arrebatada del escritor o del artista, y especialmente del poeta o del orador.


Ese "furor" o euforia es principio y fin de la verdadera obra de arte. Según mis apuntes, Ficino (citado por Antoni Mari en Euforión), define el entusiasmo como un acontecimiento interior o del alma, que lleva a un conocimiento superior, libera la parte más profunda de nuestro ser, exalta la fuerza interior y nos eleva por encima de nuestra condición.

Ahora vuelvo a la circunstancia: ¿entonces por qué tanta madre crónicamente cansada, sola, deprimida? ¿por qué estamos muchas en este rincón del mundo sintiéndonos incapaces de conectarnos con otras y otros (hijos, maridos, amigas, etc.), de gozar de nuestras vidas cotidianas, de recuperar nuestros lazos más íntimos con la Belleza, o simplemente como diría mi amiga Anne: de disfrutar? ¿de qué adolecen los grupos de crianza y lactancia? ¿por qué salimos de una reunión tras otra más derrotadas y no más fuertes?

Por miles y millones de motivos, claro está, empezando por la chinche sociedad y terminando por nuestras chinches telarañas personales, PERO, sobretodo, porque NOS FALTA ENTUSIASMO.

Así que me digo: ¿y si cada una, y si yo encontrara en vida cotidiana, en cada una de mis relaciones, en mí misma, algo que VERDADERAMENTE me entusiasmara? Si soy capaz de encontrar o de crear cada día algo que me entusiasme, que me haga sentirme alegre y llena de vida, lo puedo todo (bueno, casi). Quizá no puedo hacer que Fati duerma más de 30 minutos seguidos mientras esté echando los dientes, quizá no puedo lograr que Hali duerma siesta después de comer para descansar un poco, pero puedo encontrar algo feliz para compartir con ellas. Olvidémonos de ellas. Puedo encontrar algo feliz para mí, que me llene de energía, que salpique de algría todas las cosas que me rodean incluyendo a mis jijas. ESA es la mejor manera de enseñarlas a ser felices, a disfrutar, a ser positivas.

No tienen que ser cosas trscendentes, lo trascendente es lo que viene después. La waldorfisación del hogar me entusiasma, descubrir nuevas actividades que hacer con Hali, redecorar la casa. Experimentar con las recetas de mi libro nuevo de muffins me entusiasma (el viernes me levanté a las 7:50, hice madalenas de chocolate con canela, me bañé, arreglé a las niñas, desayunamos y salimos a tiempo para el cole, ¡un milagro del entusiasmo!) Recibir el diker de mujeres en casa me súper entusiasma. Ver un ratito a mis amigas me entusiarma. Hoy la fuente de entusiasmo fue ir a comprar una revista para cada una con Hali. Y por ahora difundir la idea del entusiasmo me entusiasma: organizar cosas para mí y mis amigas (y todas las que quieran) que nos renueve el entusiasmo, la alegría, la energía, las ganas de vivir, que nos reconcilie con nuestras circunstancias y nos empuje como ola de risas, de abrazos, de cantos a conseguir la mejor versión de nosotras mismas, a hacer de nuestra vida una obra de arte.

Y aquí lo dejamos porque se acaba la hora libre de esta madre. Amén. Y espero que tanta idea no haya quedado demasiado inconexa. Ahi me cuentan...

Friday, October 22, 2010

Nuestros primeros enanitos waldorf



Los hicimos para el cumple de Isis basándonos en unos que Hali recibió cuando cumplió dos años. Yo cosí y Hali rellenó con lanita. Estoy muy orgullosa porque yo solita le inteligí a la puntada y logré sacarla (¡JA!). Luego se me ocurrió hacerles una cestita manzanosa para transportarllos.

Como ven están totalmente en la onda de no poner detalles para que los niños los pongan cada vez con su imaginación, así que es una forma muy básica. El duendecito naranja que aparece a la izquierda es el que sirvió de modelo. A mí me gustan aunque los míos quedaron medio Ku Klux Klan... Es cosa de ir practicando para hacerlos menos puntiagudos y más redonditos y entrañables.

En cuando pueda quiero hacer un "tutorial" como ponen los blogs profesionales, un cursito ilustrado paso a paso para que las mesitas de estación de se llenen de duendes hechos en casa. ¿A que es buena idea?

Sunday, October 17, 2010

La Waldorfisación del hogar y otras cositas pendientes.






1. De cómo Cabrera Infante me arruinó el verano.

Trato de retomar el hilo después de siglos sin escribir. Creo que recordar que el verano estuvo marcado por la amargura y desolación. Parte del problema fue la circuntanstancia veraniega, pero el desencadenante anímico fue, sin lugar a dudas, Cabrera Infante.

Con ganas de seguir en la frecuencia caribeña en la que Zarité (Isabel Allende) me había dejado, encargué al Círculo de Lectores La Ninfa Inconstante. Recuerdo Tres Tristes Tigres como una de las novelas que mejor saber me han dejado, tan absolutamente cubana, tan musical, tan callejera, tan "idiosincrática". Pero La Ninfa, en vez de recordarme mis paseos por la Habana, me recordó esa época en la que yo era inteligente, o dejémoslo en intelectual. Esa época en la que disfrutaba con ingeniosidades lingüísticas, en la que tenía amigos llenos de citas librescas, en la que yo misma podía medirme casi con cualquiera en acervo y acidez. Era el tiempo en que el cine Buñuel pasaba películas que ningún otro cine ponía en Monterrey, y yo entraba con mi carnet de estudiante pagando la mitad de nada, compraba mis palomitas y tenía toda la sala para mí solita. Era el tiempo de tener muchos amigos y admiradores, y de tirar babas por algún pintor, o baterista, o escritor, o sociólogo, o lo que fuera. De escribir a todas horas, de devorar libros, de tomar cafés y disfrutar de conversaciones inteligentes...

Y resulta que me costó trabajo seguir el ritmo del libro, que tanta cita y tanto jugo lingüístico me empalagaron, que tanto romance a lo tonto me resultó futil y que terminé de leer por pura disciplina. No me gustó. Me dejó amargor en la boca. Yo es que no sé separar la vida de la literatura, y nunca lo sabré.

2. Y de cómo Salman Rushdie me salvó la vida
En el colmo de la deseperación se me ocurre refugiarme en la biblioteca, que siempre visito para mis hijas pero nunca para mí. Y me atreví, a pesar de los Ayatolas, a sacar un libro de Rushdie: La Encantadora de Venecia. Y lo hice únicamente porque me di cuenta de que contaba la historia de Jodhaa Akbar. Bueno, tangencialmente habla de Jodhaa Akbar y mucho de Yalaludin Muhammad Akbar, un gran emperador musulmán que unificó un montón de señoríos en el muy antiguo Indostán. ¿Y porqué me interesa a mí esa historia? ¡PORQUE ES MI PELÍCULA FAVORITA DE BOLIWOOD! Oh sí, yo soy una gran gran admiradora de las películas de Boliwood, aunque todavía no he tenido oportunidad de zambullirme en esa pasión.

De todas maneras, en esa película está la mujer más hermosa del mundo y el actor de cine más hermoso del mundo. Es una historia épica, llena de belleza y con un trasfondo espiritual que a mi me pareció delicioso. Si quieren echar un ojo, la página oficial de la peli es www.jodhaakbar.com

TOTAL, que La Encantadora de Venecia fue exactamente lo que yo necesitaba para reconectar con la belleza, con la magia, con el misterio. Rushdie escribe igual para niños que para adultos, y eso me gustó. Es un mago para crear atmósferas, parece un tejedor de alfombras persas más que un escritor: colorea, pone los detalles justos y dibuja incluso algún fallo porque sólo Allah es perfecto. El libro me pareció maravilloso en toda la extensión de la palabra. Sus personajes tienen alma. El héroe es un viajero que tiene que contar una historia, su historia. Y su historia es de trascendencia universal. Jodhaa es una reina imaginaria. Yalaludin Akbar es un rey que se pregunta quién es. ¡Encantador! Me reconcilió conmigo misma y con la vida en general. Me supo a curry, a las berenjenas con miel de Afi nuestra amiga persa, a la sopa de Chipre. Me remitió a mis propias manos teñidas con henna. Me puso en mi sitio, AlhamduliLah.

3. Y por fin llegó el otoño
Con un cargamento de libros de la Editoria Rudolf Steiner. Como extraño mucho la escuelita de Cristina decidí que esas cosas que me faltaban las tendría que incorporar por mí misma a nuestra vida cotidiana. Encargué un montón de libros sobre el juego infantil, cuentos, juguetes hechos por los padres, etc. Llegaron unas cosas preciosas, llenas de ideas para hacer proyectos creativos a la medida de Hali. Y también me ayudo mucho hablar con mi amiga Anne que se ha metido de lleno al mundo Waldorf (aunque en realidad ya estaba bastante más metida que yo).

Lo primero que decidí es pasar todo el tiempo que pueda cerca de la naturaleza con las niñas (de perdis en el parque). Los antroposofos lo dicen pero no hay más que observar para comprobarlo: cuando los niños están al aire libre están BIEN. Hace unos días pasamos una tarde deliciosa en una casita de pueblo con un jardín de pueblo (leña, trastos, árboles frutales, agua, piedritas, etc). Halima estuvo el día entero atareada, descubriendo, disfrutando. Y yo tranquiiiiiilaaaaaaaaaa. Así que ahora estamos disfrutando unos días soleados de otoño pasados por hierba, tierra, palitos, etc.

Lo segundo que decidí fue quitar juguetes. Algunos se van para siempre, otros se quedan guardados para ir rotando y otros los tengo yo para sacar en momentos especiales. Me gusta esa idea de que lo que más permite desarrollar la creatividad es lo que menos "terminado" está: una muñeca de tela, troncos y piedras para hacer construcciones, telas para hacer casitas, disfraces... Así que me he propuesto ofrecerles a las pitufas una gama más amplia de sensaciones y experiencias (peso, equilibrio, tacto, olor, etc) quitando cositas de plástico y poniendo cestas, piñas, cositos de madera y cosas por el estilo para jugar.

Lo tercero ha sido poner una casita en la habitación. ¡Es genial! Halima se entretiene un montón en su casita y hasta a mí me dan ganas de sentarme ahí con ellas a tomar el té. De pronto coge una cestita y ya es la cuna del osito. El fin de semana pasado que estábamos todas malas pusimos ahí dentro el DVD, hicimos palomitas y fue una sesión de cine totalmente mágica.

Porque esa es la cuarta decisión: se acabó la tele. O sea, no se acabó se acabó, pero sí se acabó el ratito de tele mañanero (que empezó porque Hali madrugaba mucho y yo no lograba espabilarme), se acabó el ratito de tele siestero (que empezó porque yo necesitaba desesperadamente descansar un ratito y Hali no duerme siesta) y dejaremos la tele para el fin de semana. En vez de ver la tele en la mañana jugamos (o juegan) un ratito en la casita, y en vez de ver la tele a medio día buscaremos una actividad feliz y tranquila para compartir: salir a buscar tesoros al parque, hacer pan o galletas, ver revistas y en realidad lo que más más me gustaría es hacer alguno de los proyectos creativos del libro: caballitos de fieltro, una mochila para llevar las muñecas, trabajar con lanita de colores (chicas: ¡me tienen que enseñar!). Esta semana logramos 2 días enteritos sin tele, no parece nada pero para mí es todo un triunfo dejar de depender de la niñera electrónica.

Y cinco: ¡por fin tenemos mesita de estación! Los Waldorf dicen que es importante seguir los ritmos de la naturaleza, desde nuestra propia respiración hasta el continuo de las estaciones del año. Así que cada estación ponen una mesita alusiva. Nosotros okupamos la parte de arriba de un librerito del estudio y violà! Hojitas secas, piedritas, piñas, un par de duendes, el farolito de otoño. Nos falta hacer una seta preciosa que vi en una página de manualidades muy muy MUY bonita que encotré en internet (www.thelittlehousebythesea.wordpress.com) y agregar algunas cositas que trajimos del paseo por el bosque del sábado.

Y ahí la llevamos. Ya les contaré más cosas otro día.

¡Un abrazo con amor!

Thursday, August 26, 2010

Sunday, August 22, 2010

Estampas del verano 2: saladmasterizada (una de obsesiones alimentarias)


Como bien saben, desde que volví de Chipre estoy sientiendo que lo que como no me alimenta. Parte de la obsesión es que le falta la baraka (regalos divinos, bendiciones, etc) de la comida que se prepara en casa de Mawlana, pero otra parte bien importante, que la comida del súper de producción masiva, transgénica, brutal es también desabrida y falta de nutrientes.

También me andaba rondando la idea de cambiar mis ollas por ollas de hierro para no tragarme todos los días silenciosas dosis de aluminio y otros metales que un día me asalten por sorpresa en forma de grave enfermedad. Y resulta que justo me voy a Hoyos con Aliya y nos invitan a una cena de demostración de Saladmaster, las baterías de mis sueños. ¿Por qué? Porque están hechas de un material que no contamina nos alimentos, permite cocinar a bajas temperatura con lo cual se conservan hasta un 95% de los nutrientes, y TODO el sabor de lo que eches a la olla (IMPRESIONANTE).

Como no destruye los alimentos, la comida rinde MUCHO más (¡como el doble!), no hace falta usar grasa ni sal porque la comida no se pega, te ahorra una lana en luz/gas porque todo se hace de volada con el mínimo de calor y te la garantizan de por vida. ¡Bendito sea Dios, la respuesta a mis oraciones! Ahora vcada vez que caliento agua en mi ollita desconchinflada de IKEA me sabe a rayos (porque las de Saladmaster no alteran el sabor de los alimentos) y siento que me estoy tragando un caldito de clavos.

Claro que sí, vale una lana en cómodas mensualidades, pero se supone que con lo que te vas ahorrando de súper y luz o gas se paga prácticamente sola. Además como es una americanada en un descuido me hago distribuidora o me pongo a organizar cenitas y me sale gratis. O hasta me hago de un dinerito piramidal nada despreciable.

Lo único que me falta es convencer al dueño de mis quincenas. Por eso cuando vayan a la demostración (ya invitaré no se preocupen) es mejor que vayan EN PAREJA. Ya les iré contando.

Friday, August 20, 2010

Estampas del verano I: Hali se baña en camiseta (una de salud y petroquímicos)

Vino una chica muy maja de Greenpeace a contarnos los horrores de la confabulación Industria Farmacéutica - Industria Petroquímica. ¿Vieron la peli (o leyeron el libro) del Jardinero Fiel? Pues maomeno sólo que en dosis lentas con resultados inexplicables. En resúmen la cosa es que TODAS toditas todititas las cosas de cosmética, higiene personal, higiene del hogar y muchos productos más de uso cotidiano llevan derivados del petróleo que no son en modo alguno inocuos, sino que van haciendo mella en nuestra salud sin que nos demos cuenta.

Ustedes nada más echen un ojo a los ingredientes de lo primero que encuentren en el baño: parafinum, parafinum líquidum, aceite mineral, parfum, vaselina, y una amplia gama de parabenos (methylparaben, cuchicuchiparaben, chucuchucuparaben...) Lo gacho es el "efecto plástico" (porque ES plástico) por fuera se queda la piel lisita, brillante, estiradita. Pero POR DENTRO, los petroquímicos pasan a nuestros órganos y los fastidian.

Para no saturarlos de información, les cuento únicamente que los hijos de esta chica tenían dermatitis y se les quitó cuando dejó de haber en casa cosas de uso personal con petroquímicos (jabón, shampoo, cremitas, protección solar, jabón de platos, detergente, etc, etc, etc). Y como la economía familiar no daba para estar comprando productos ecologicos, ella y otra amiga se pusieron a fabricar caseramente sus propios cositos de perfumería, cosmética e higiene personal 100% natural. Lo MEJOR es que hacen de más para vender a otras madres que quieran evitar los petroquímicos en su vida íntima.

Total, que le puse a Hali el fabuloso protector solar 100% natural, pantalla 30, de aceite de sésamo y esencia de naranja. PERO SE ME OLVIDÓ que los remedios naturales requieren una constancia de la que yo carezco. Así que en vez de secarla y embadurnarla cada vez que salía de la piscina, le eché nomás dos o tres veces y se achicharró. Resultado: ahora se mete a la alberca con camista de surf y le pongo protector del súper jurando y perjurando que en cuanto se pase el verano no le vuelvo a embarrar nada industrial.

¡Tan tan!

Monday, August 16, 2010

Borrada o Las pitirosas tienen muchos colores


A Hali le gusta mucho pintarse la cara (y todo lo demás). Uno de sus diseños favoritos es el de mariposa con muchos colores, y no le bastan alitas con diseño mariposil, ella EXIGE que le llene la cara de color porque "las pitirosas tienen muchos colores".

Esta vez yo empecé con el dibujo y ella le dio los toques finales. Cuando la vi pensé que estaba viendo a una de mis ancestras, una Borrada, una Rayada, una de esas nómadas de mi tierra que llevaban la cara y el cuerpo tan tatuados que se les difuminaban los rasgos. ¡AY WEY! Esa pielecita tostada y esos ojos hondos, como de otro tiempo.

Luego me acordé también de un comentario de Sol (la mamá de las tatas), de que las abuelas de Mahmud llevaban la cara tatuada. ¡TOING!

¿De dónde vienes Halima? Aridoamérica y el Magreb se juntan en los dibujos de tu cara. ¡Que vivan las mujeres tatuadas!

Tuesday, August 10, 2010

Amargura estival





Considero que la felicidad o la infelicidad son una condición casi exclusivamente interior, es decir, que las condiciones exteriores no determinan (aunque puedan influir) el ánimo, sino lo que uno tiene dentro. Y es por eso mismo que me fastidia tanto seguir en la misma onda nefasta desde hace casi un mes cuando escribí el post anterior.

Como se podrán imaginar no he conseguido tener ni un segundo de ese tiempo "sagrado" para mí misma. Descubrí (o redescubrí) que estar fuera con bebés es casi peor que estar sola en casa. Los días se hacen eternos con dos niñas que no duermen siesta y sin amigos en el panorama. Estoy hasta el chongo del verano, de mis hijas, de mi casa, de Azuqueca y de mí misma. Ya me harté de arrastrarme por el calor y de tratar de sobrevivir al caos veraniego, de ser incapaz de poner horarios para estructurar nuestro día ni de inventar actividades felices para hacer con estas dos. No he podido ni siquiera sacar el costurero-terapéutico. Y además estoy cansada de sentirme todo el tiempo quejumbrosa y gruñona.

Pues sí, soy un pozo de mal rollo y amargura estival. Y da igual que tenga cosas chidas a mi alrededor (como una biblioteca infantil abierta todas las mañanas, o una piscina detrás de casa, o una casa que se puede cerrar al calor de la tarde, incluso alguna amiga dispuesta a compartir actividad) todo me parece asqueroso, feo y fatal. Con decirles que hoy empieza Ramadán y tengo ganas de llorar por no poder hacer ayuno otro año consecutivo (porque soy una ñoña y no me atrevo a ayunar 16 horas al día dando teta intensivamente).

Lo bueno, las niñas están bien y bonitas (bonitas fieras). Por fin tengo un libro que me hace feliz: La Nieta de la Maharaní, aunque tenga que ir leyendo de párrafo en párrafo cada vez que me siento a hacer pis (frustrante). Empecé el libro de Rebeca Wild sobre las "escuelas abiertas". Me gusta mucho su teoría y me gusta más que han seguido un proceso teoría-práctica-sistematización-sabiduría y pido a Dios que las chicas del cole nuevo de Hali tengan tanta dedicación y fidelidad al ideal para que puedan seguir este mismo proceso en beneficio de todos, especialmente de los niños (la mala noticia es que el Mater, mi alma mater, también era una escuela activa en la que no todos los profesores tenían el mismo compromiso y el resultado era niños y niñas creyéndose los amos del mundo, dictadores, prepotentes y poco sensibles ¿o eso no es culpa de la escuela quizá?). Las malagueñas también están muy bonitas aunque muy ocupadas (por no hablar de la incertidumbre sobre el futuro ocupacional de D, dejémoslo así). El 1 de septiembre empiezan las clases ¡y puedo dejar a Fati unas horitas! para darle ayuda de urgencia (oxígeno básicamente) a mi apachurrado corazón.

Y en fin, me toca sobrevivir 20 días de la manera que sea y luego ponerme las pilas: mimarme un poquito yo para quitarme la mugre interior, dejar espacio para crear cosas importantes como un proyecto que rescate a las mamás modernas de su soledad, el libro de poemas, el árbol de la vida y alguna cosa que apacigüe mi maltrecha "conciencia social" (para bonita cosa sirve cuando uno se deja apachurrar por un poco de basurilla interior, será el exceso de comodidad).

Pues sí, tantas cosas chidas en mi vida y yo metida en la agriedad ¡POR FAVOR, UN POCO MÁS DE AZÚCAR PARA ESTE YOGUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUR!

Saturday, July 17, 2010

¡QUIERO VOLVER A SER YO!




Porque ya me ando cansando de esta vorágine materno-doméstica en la que todos TODOS quieren algo de mí (teta, orejitas, comida, mimitos, paseo, entretenimiento, atención, piel, energía, concentración, cuidados, soluciones, recados e infinitamente etcétera). Y necesito urgentemente pasar un rato SOLA y volver a hacer cosas simplemente porque me gustan y m ehacen bien A MÍ. Como escribir, como experimentar con fieltros, como bailar, como oir música. ¡Las madres también tienen derecho al ocio!




Después de muchas semanas desconectada me aventé por fin un rol por los blogs (bueno, sólo he llegado al primero de mi querida Mariam/NURYABISSA) y me encontré unas protecciones sufis chulísimas que está haciendo una amiga suya (http://www.gatadetrapo.wordpress.com/), a ver si logro colgar las fotos.




Yo también quiero ser creativa, yo también quiero tener un blog súper chulo y saber cómo manejarlo. Yo también quiero hacer cosas bonita y tener cosas bonitas que compartir con los demás, pero en este momento más bien me siento vacía vacía vacía, explotada y llena nomás de sapos y culebras. Debería probar a hacerlos en fieltro a ver cómo me quedan.




Bueno, me copio de Mariam y les pongo la foto del tawid (protección sufi) que va dentro de la bolsita preciosa que hizo Carol. El tawid lleva escritos los nombres de los santos que han transmitido "el Secreto", la sabiduría y las bendiciones de nuestra tariqa/orden sufi desde el Profeta Muhammad (la paz sea con él) hasta nuestro maestro Mawlana Sheik Nazim al-Haqqani (Dios esté satisfecho con él). Y nada más de acordarme de estos nombres ya se va sientiendo aliviado mi corazón, no enbalde dice Mawlana que el diker (recuerdo de lo divino) es el guardián de nuestro corazón, el que impide que se nos meta el chamuco a decirnos malas cosas y hacernos sentir mal. ¿En qué iba? ¡Ah sí! En el centro de este caracolito dice Allah Haqq. Haqq es el atributo divino de la Verdad, y Allah es el Nombre de los Nombres, el que reúne todos los atributos divinos en dos sílabas dulces como la miel. Si les gusta lo pueden imprimir y pegar en la puerta de casa, en una ventana, en el coche, llevarlo en la cartera...o bien doblarlo en traingulito, forrarlo de plástico o cera de abeja y meterlo en un colgantito chulo como el de la foto.




Gracias a Mariam y a Carol por sus blogs inspiradores y por compartir cosas hermosas como estas.




¡Salams!

Friday, July 16, 2010

Good bye Mr. Steiner, Hello Mr. Wild


La maravillosa escuelita de Hali cerró, dejando tras de sí un rastro de dolor, confusión y revolución. Las poquitas familias que nos aferrábamos a ella como el último refugio de respeto y amor hacia los niños nos sentimos verdaderamente desoladas y desesperadas por la falta de alternativas a la educación del sistema español (curioso que en una "sociedad moderna" como la española haya tan poquitas opciones educativas). Luego vino la desbandada. Luego una luz al final del túnel, otra escuelita Waldorf pero, oh desilusión, demasiado lejos de casa como para ir y venir todos los días con bebés.


Pero, finalmente, Dios es grande y a mí siempre me manda lo que le pido (casi siempre, casi sólo cuando de verdad es lo mejor para mí y todos mis amigos) ¡apareció una escuelita feliz! No es Waldorf, pero es Pestalozzi, y parece ser que eso también está muy bien. Así que ahora tengo que dajar de ladito la teosofía que tanto me gusta (armonía con el hombre y la naturaleza como dice Weleda) y ponerme a repasar la pedagogía de "escuelas activas" y a los señores Mauricio y Rebeca Wild.


Otro día les cuento las minucias de un sistema y de otro. Sólo quería anunciar que estoy muy feliz y agradecida por haber encontrado una escuela feliz para Halima y armoniosa para nuestra vida familiar.


Y a ver si ya me pongo al corriente que hay muchos posts en el tintero. ¡Abrazo general (y foto de Hali con su profe en la despedida de la escuelita, snif)!!

Wednesday, June 16, 2010

Halima dixit

Preludio
La peli favorita de Halima es Mamma Mía y llevaba un mes pidiendo todos los días que se la compráramos hasta que por fin la encargamos al Círculo de Lectores que la tenía baratita.

Escena I
El señor del Círculo de Lectores: No he podido encargar Mamma Mía porque está agotada.
Yo: De acuerdo, mañana le llamo para encargar otra cosa en su lugar.

Escena II
Halima: Mami ¿por qué está malita Mamma Mía?
Yo: ¿Malitaaaaa? ¿Cómo que malita?
Halima: ¡Pues dijo el señor que estaba agotada!

JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA

Monday, June 14, 2010

Señoras y señores, llegó la hora




Mientras los tapados se rebelan contra un modelo económico que desde que nacieron los mantiene en la miseria, la indefensión que los regiomontanos vive en los últimos meses ha dejado el centro urbano convertido en una ciudad fantasma a partir de las 10 de la noche. La gente prefiere permanecer en sus casas. Se acabaron las salidas a pasear, a cenar, al cine o al teatro...las calles de Monterrey ya no son de los ciudadanos: ahora tienen otros dueños. Sanjuana Martínez/La Jornada 10 de junio de 2010. www.jornada.unam.mx/2010/06/10/index.php?section=politica&article=09

Thelmita me manda un mail conmovedor. Si lo que está pasando en Monterrey y en México no nos había conmovido, señoras y señores, llegó la hora. Thelma lo dice muy bien en su correo: no es cosa del gobierno (únicamente) es cosa de que todos y cada uno de nosotros nos involucremos ¿en qué? ¿en mantar narcos como si se tratara de un juego de video? No. En exigir y trabajar desde lo personal, asociados con los que tenemos más cerca (centro de trabajo, escuela, barrio, grupo de amigos, etc.) para que la mayor parte de la población tenga acceso a otro modo de vida que no sea la miseria.
Justo ayer hablaba con una mujer colombiana de que la situación en México ahora mismo es como la que vivía Colombia hace unos años, hemos seguido los mismos patrones y no nos ha servido de nada (ni a nivel ciudadano, ni a nivel de instituciones) tener tamaña referencia.
¿Y qué pasó? Pues que hace unos días un ejército de chavitos reclutados por las organizaciones del narco sitiaron Monterrey, la orgullosa capital industrial y polo económico del país, la ciudad del conocimiento. ¿Y saben qué? Me da mucho gusto. Porque tienen que pasar estas cosas para que la gente despierte en masa, para que los regiomontanos que tienen el poder político y económico se den cuenta de que así no se puede seguir. Insha'Allah los ciudadanos que antes tenían el poder (aunque sea el poder de pasear, ir a cenar, ir al cine) reciban comprensión, creatividad, valor, fuerza, sabiduría para empezar a cambiar las cosas y no se queden en el enfurruñamiento. Insha'Allah esta guerra se cobre pocas víctimas y sirva de verdad para que todos y todas VEAMOS.
Hace 14 años
Trabajábamos como promotores culturales en Revolución Proletaria, una de las tantísimas colonias empobrecidas, aplastadas, marginadas hasta decir ya no porfavor, y creíamos que podíamos cambiar aunque fuera ese pedacito del mundo. Éramos tres pelandrujos: Thelma, Luisfe y yo misma tratando de entender, de apoyar, de transformar a punta de clases de pintura, teatro, coca colas en la banqueta y poco más.
De esos años salieron unas cuantas cosas: un taller infantil que Thelma mantuvo como 8 años, donde los niños podían tener, por lo menos, un espacio de paz, de creatividad, de buena onda. Una profesional de la cultura popular (Thelma, claro está) con los pies muy bien plantados en la tierra y mucha mucha fuerza para trabajar, que ahora además está colocada estratégicamente en un puesto clave a nivel nacional. Un registro de cultura popular (que estará perdido en las bodegas de CONARTE) que se llamó "Historias desde la esquina" que elaboraron los propios chavos y chavas de muchos barrios quienes compartieron gratuitamente y de todo corazón sus alegrías y sus penas con nosotros. Y dos burguesitos con buenas intemciones un poquito menos weyes.
Por lo menos nos dábamos cuenta de que solitos poco podíamos y tuvimos un montón de apoyo: El Chino López, Cristof, Kolly, ahí a pie de calle, Mary Zebadúa, Gabriela Arce desde la institución y un montón de gente más de la que aprendimos mucho mucho.
No sé qué pensará el Luisfe, lo tendría que decir él mismo. Yo me di cuenta que eso de andarle salvando la vida a los demás no tiene sentido, que no les podemos pedir a los demás que cambien sino tratar de cambiarnos a nosotros mismo. Que la transformación de la sociedad, en resumidas cuentas, empieza por la transformación mía, personal. La única manera de tener una sociedad menos violenta es que yo, y cada uno, resuelva sus conflictos internos y empiece a trabajar con los demás. Porque era bien chido pasarse la tarde con unos chavos y chavas que parecía que tenían muchos problemas, para eso había energía, creatividad, recursos (y hablo únicamente de mí misma). Pero para descubrir quiénes eran mis propios vecinos, para tranformar mi propia manera de relacionarme, de trabajar, de comprar, de divertirme...eso parecía una imposibilidad, es más ni me lo planteaba.
Muchos muy adoloridos
Por lo menos la experiencia sirvió para educarme, para ver la realidad de mi ciudad cara a cara (bueno, desde la barrera, pero ahí estábamos las dos) y para darme cuenta de que la ciudad se levanta sobre mucho mucho dolor, y ese dolor se hace sólido, forma murallas que separan a las personas, que las aíslan.
Y ya no sé qué más decir. Ahora mismo estoy en un remolino de historias, de personas, de situaciones, de recuerdos. Recuerdos felices de bailes colombianos (la música de la banda, mi Monterrey es colombiano de corazón), recuerdos dolorosos de balazos, huídas, madres sin hijo, niños solitos, niñas jugando a la lotería para sacar pa la cena del día de hoy.
La cosa es que desde abajo la cosa se ve de otro modo y a lo mejor lo teníamos que haber dicho más alto, lo teníamos que haber difundido y que se enterara hasta el último regiomontano: que no se aspira resitol por puro placer, ni se lleva una fusca por puro gusto, que no se pintan letras en las paredes por el gusanillo de molestar, que hay muchos muy adoloridos y que ese dolor es de todos.
¿Y ahora qué?
Me leo y me resulto a mí misma cursi y ridícula. Pero de todas maneras sentencio con la moraleja. Hay que buscar alternativas: no para "ellos" sino para "nosotros".
En la kasa de la luna (un proyecto comunitario chingonsísimo, auténtico, poderoso) aprendí que las cosas cambian cuando uno mismo pretende cambiar e invita a los otros. Era un espacio físico, pero sobretodo social (y con eso quiero decir nada más: un grupo de personas) en el que se podía aprender, compartir, descubrir que cada uno de nosotros sabía cosas, podía hacer cosas por los demás y que juntos podíamos tener un impacto más grande, es decir, invitar a más gente a hacer las cosas de otra manera, de una manera más feliz, más respetuosa, más justa.
Éramos poquitos, pero detrás de nostoros (o de ellos porque también entonces yo parecía una exiliada) estaban nuestras familias, nuestros barrios, nuestros lugares de trabajo y finalmente otras grupos de personas (sindicatos, asociaciones, grupos eclesiásticos, grupos académicos, etc). Y cuando quisimos hacer cosas que se vieran por toda la ciudad lo hicimos juntos y sí que se vieron.
Ahí dejé de esperar cosas del gobierno, de creer en la democracia, y empecé a ser devota de la participación social. San Ghandi, de verdad yo creo que es la única única manera. ¿Por eso ahora soy militante del espítiru? Pues sí. Porque es el modo más radical (rápido, profundo, efectivo) de transformación personal que he encontrado.
Santa Mónica, San Francisco y el Azuquekistán
De todas maneras a mí durante muchos años me ha faltado la otra parte: el hacer con otros. Y la neta sí siento como que he faltado a mi responsabilidad. Mi mamá me enseñó que lo que uno recibe no es para su propio disfrute, sino porque alguien tiene que ser el depositario de los biene comunes, para poder compartir, repartir y volver a recibir. Lo mismo que el concepto islámico de sadaka: hay que compartir. Eso equilibra, purifica nuestros bienes, nos evita males, nos trae más abundancia, etc.
No es que me compare de verdad pero sí rescato el esquema "acomodaticio": Giocconda Belli, gran poeta nicaragüence, luchadora, guerrillera. Vive en Santa Mónica California. ¿Está mal? Supongo que no, ya le tocarían unas vacaciones después de tanto desgarro. Isabel Allende, gran escritora chilena, cercana al Presidente Allende, periodista, luchadora, avecindada en San Pancho. ¿Está mal? Supongo que no, se necesita un poquito de paz para poder escribir y escribir también es luchar. Y ahora mi modestísima trayectoria: formación como promotora cultura, experiencia en trabajo de campo en los barrios regiomontanos, licenciada en letras, escritora, trabajadora, avecindada en el Azuquekistán. ¿Está mal? Pues no sé.
¿Militar por una crianza respetuosa con otras mamás de este lado del mar es suficiente para devolver/compartir todo lo que yo he recibido/aprendido? Me late que no. ¿Ser una persona más amorosa, más consciente, repartir todo lo que puedo las bendiciones sufis basta para equilibrar mi balanza personal? Pues me late que tampoco pero por ahí va la cosa.
Sí creo que cada uno de nosotros puede hacer más y sobre todo en una situación de emergencia como la que se está viviendo en México y concretamente en Monterrey. Pero para qué esperar al cataclismo, mejor nos ponemos todos las pilas y nos ahorramos desastres. Sí creo que deberíamos esforzarnos por ser personas más respetuosas, más amorosas, más justas. Sí creo que deberíamos formar vínculo con otras personas (vecinos, compañeros de trabajo, compañeros de vicio, da igual): rescatar la red social que le dicen, pero la de a devis, no la de la lista de los chistes por mail. Sí creo que todos deberíamos buscar maneras más sanas de consumir, de divertirnos, de movernos, de trabajar. Sí creo que deberíamos apoyar a gente que está tratando de abrir alternativas (de formación, de ocio, de alimentación, etc) para todos.
Se acabó la comodidad
Y me parece que, por lo menos los regios, lo tienen claro. Todos vamos en el mismo barco. Yo prometo buscar la manera de "devolver", de compartir para aquél lado. Si alguien se le ocurre una idea, para mí o para sí mismo, será bien recibida.
Y qué naif, por Dios qué naif me resulta este post, pero escrito está. Lo dejo por ser un blog familiar y porque ya invertí una hora escribiendo. Mil disculpas al amable lector, al fin y al cabo a quién voy a engañar, ya sabemos que la candidez no termina de quitarse. En fin.

Sunday, June 13, 2010

Ésta es la mía




Y estoy taaaaan cansada que aunque hay muchas cosas que decir, no soy capaz. Sólo apuntar que para ser la primera vez creo que se ve bastante bien y DEFINITIVAMENTE sabía mucho mucho mejor de lo que se ve. No vuelvo a comer otra tarta de manzana que no sea una auténtica Tatin, nada como ese sabor a caramelo, mantequilla, juguito de manzana. Nada como esa mezcla de texturas y temperaturas. En cuanto pueda paso la receta. Por cierto, el libro de cocina francesa que me disponía a devorar ha desaparecido misteriosamente de la biblioteca. Y el de Cabrera Infante todavía no llega.

Saturday, June 05, 2010

Laura, Jean, Isabel, Julia y Julie o ¡viva la tarte tatin!







Laura o Mi encuentro con la sombra

Me habían recomendado a Laura Gutman por los cuatro costados y al final me animé a leer La maternidad y el encuentro con la propia sombra ¡oh revelación! Todo lo que yo había vivido al convertirme en madre estaba ahí: organizado, sistematizado, digerido y desechado. Listo para verlo desde la barrera, entender y aceptar que, eso de ser madre, tiene su luz y su sombra. Las contradicciones, los inconvenientes, las incomprensiones, la angustia, los abismos que se abren con la pareja, la revolución interna mezclado con la ilusión, las esperanzas, los descubrimientos, el amor, la ternura, el embelesamiento...Todo estaba ahí.
Esta argentina tiene una formación y una trayectoria personal bien interesante. Estudió en Francia y parió a lo Leboyer en la primera clínica de parto no violento. Me gustó leerla porque fue recorrer mi propio camino en retrospectiva, poniendo luz en esos recodos que me había costado ver.

Para mi gusto se pasa un poco de dura en la descripción del parto institucionalizado y sus consecuencias pero, desafortunademente, acierta. Quizá es eso lo incómodo. Tiene otros aciertos menos dolorosos como la definición de los primeros 2 años de maternidad como un puerperio constante en el que madre e hijo se encuentran "fusionados" a nivel emocional e inconsciente. Así que esa sensación de estar sumergida, hipersensibilizada, con una necesidad imperante de ternura y cuidados no tenía que ver con mis carencias personales o mis circunstancias...
También se lleva la palma cuando describe la función del padre de la criatura: no es imprescindible que cambie pañales o de bañitos, lo esencial es que cuide 100% de la madre (o que organice los cuidados, vamos) para que ella pueda cuidar de su cachorro, por lo menos en las primera semanas de vida. Justo como lo organizamos para el nacimiento de Fati ¡chachi! Y que ponga al cachorro mayor en contacto con el mundo exterior.
Resumiendo: la Gutman me gustó. Hay cosas que dice sobre crianza que me gustaron (como cuando habla de los niños que se despiertan por la noche o de que 15 minutos de disponibilidad absoluta al día son milagrosos), y luego hay otras que no comparto (como que hay que contarles a los niños todo el tiempo sobre una misma). Pero la pauta está chida.


Jean o el nefasto continuum

Ésta también estudió en Francia. Siendo muy joven, se va a la selva venezolana y descubre la sociedad ideal donde todos son felices y cuando no lo son lo llevan estupendamente. ¿Por qué ? Porque son fieles a su "continuum", es decir, la acumulación de saberes innatos, instintivos, naturales, que se han depositado en nuestra especie a lo largo de toda nuestra evolución y que en la sociedad occidental hemos traicionado por completo. Resultado: la infelicidad.

Recomienda cosas bien básicas, a saber: que los bebés deben estar TODO EL TIEMPO en brazos (o en espaldas, regazos, etc) hasta que empiezan a querer gatear o arrastrarse, o sea entre seis y nueve meses. O sea que ni pasearlos en carrito, ni dejarlos en la cuna, ni por supuesto ponerlos a dormir solos lejos de su mamá, ni dejar que lloren solitos.

A mí me resultó el libro más duro que he leído en mi vida y lo terminé por pura disciplina. El trabajo de esta mujer va en la misma línea que el de Michel Odent: las primeras experiencias humanas (el nacimiento y primeros meses de vida) determinan su posterior capacidad para amar y ser feliz. ¿Y saben qué? Estamos bien jodidos, porque somos una sociedad que no sólo tolera sino celebra el sufrimiento de los más indefensos, de nuestros bebesitos pequeños en nombre de la independencia, la productividad, la competitividad y no sé cuántas pendejadas más. La ministra que renuncia a su baja de maternidad en favor de su marido es una mujer ejemplar, y la que lleva un bebé atado a la cintura y ha dejado su carrera para pasar todo su tiempo con su criatura es una imbécil.

¿Se imaginan lo que sentirían si los dejaran llorar hasta quedar extenuados? ¿Llorar de hambre, de soledad, de miedo, de incomodidad, de calor o de frío? No será para tanto, dirán ustedes. A todos nos pasó de pequeños y aquí estamos. Sí, pero ¿cómo estamos? ¿A que es más fácil mirar para otro lado? Y ahi les va la maldición gitana: estamos condenados a repetirlo.

Lo que no me gustó es que haber leído el libro después de criar a mi primera hija (y eso que he hecho una crianza BASTANTE natural e intuituva creo yo). Es un libro que hay que leer ANTES de tener hijos, porque el dolor que causa darse cuenta del daño que ya hemos hecho sin quererlo es insoportable.

Tampoco me gustó que da pocas esperanzas para revertir nuestro propio alejamiento del continuum. Concretamente: achucharnos, arruncharnos, apapacharnos todo lo posible hasta que completemos esos "fondos" de contacto y afecto físico que deberíamos tener para ser personas sanas y felices. Y ¿adivinan cuál es la otra? ¡MEDITAR! De la manera o según la tradición que más les convenga. Una práctica constante de meditación va borrando las heridas que la carencia de contacto físico nos ha dejado y va rescatando del lugar donde se ha escondido nuestro estado de bienestar, o mejor dicho, nuestra capacidad de conectar y crear y sentir bienestar. ¡Señor, gracias por mandarme el Diker!

Jean Liedloff escribió este libro en los 70's siendo todavía muy joven, sin haberse casado y sin tener hijos. Yo tenía ganas de saber en qué clase de madre se había convertido ¿y saben qué encontré? Vive solita, en un barco, con su gato. Ni pareja, ni hijos. Todavía no entiendo cómo encaja eso con el concepto del continuum.


Isabel o una bocanada de aire fresco

También ahonda en el alma familiar, pero desde otro lugar completamente diferente ¡gracias a Dios porque ya me estaba ahogando tanta pensadera materno-filial! Isabel Allende tiene sus tragedias, pero sobretodo sabe sacarle el jugo a la vida y servirlo en novelas que me bebería de un solo trago.

Zarité es la historia de una escalva en el Haití de las revueltas coloniales. Me dejó un sabor, o mejor dicho, una sed antillana que no sé cómo voy a quitarme. Me gustan las historias de mujeres y me gusta encontrar viejos amigos en las nuevas historias: este libro está lleno de referencias históricas y literarias. Me reencontré con el antiguo reino de Sansusi y la Cuba de Cecilia Valdés, con mi amiga Anouchca, mis viajes a la Habana, un amigo que se doctoró en Nueva Orleáns y hasta con Tiana el Sapo que no pude ver con Hali en el cine porque Fátima se puso a llorar. Pero sobretodo me reencontré con mis ganas de bailar "porque esclava que baila es libre, mientras baila".

Zarité es vendida con 9 años y ahí empeza su vida entre la casa de su amo y el cañaveral. Conoce, aprende, ama, cuida, teme, es madre. Pero sobretodo baila. Y cuando baila Erzuli, su diosa tutelar, la "monta" y ella se transforma. A mí eso me sonó muy familiar, aunque no tenga una diosa africana tutelar. Yo sé lo que es bailar y bailar y bailar hasta que el cansancio desaparece, el pensamiento se diluye y yo misma me diluyo y soy sólo parte de algo más grande: música, ritmo, vida. Bailar y liberarte, bailar y volver al estado de bienestar original, bailar y ecuperar lo perdido. Que le digan a Jean Liedloff que se pase por un domingo por la rumba del Cayo Hueso a ver si deja de sufrir.

Por eso dice Mawlana que hay que hacer hadra todos los días si es posible, porque el hadra (meditación en movimiento o tremenda juerga sufi, como yo lo llamo) es repetir hasta el agotamiento un mismo movimiento, hasta el agotamiento de la cabezota y renacimiento de la fuerza interior.

¡Neeeeeeeeeeeeeeceeeeeeeeeeesiiiiiiiiiiiiiiiitoooooooooooooo baaaaaaaaaaaaaaiiiiiiilaaaaaaaaaaaaaaaaaaar!!!!!

Julia y Julie

Sí, me refiero a la peli. ¡Espléndida! Leticia me la grabó porque le recordó a mí. Una chica que encuentra refugio espiritual en la cocina emprende un proyecto que vincula sartenes y palabras: un blog de cocina. Una vez le dije a uno de mis amigos escritores que ahora que había dejado el doctorado encontraba mi mayor satisfacción en mis experimentos de cocina y en mis conversaciones con buenos amigos. Creo que esa fue la última vez que hablé con él. Qué mujer tan anodina, debió pensar. Pero es verdad, la cocina tiene algo reconfortante, algo que hace bien por dentro y no me refiero sólo a la panza.

Me pasé toda la peli con una gran sonrisa, recordando mi estancia en Francia (encore la France!) y mis pininos culinarios (sin albur). Y vi con gran envidia cómo el proyecto tan inteligente de la protagonista la lleva justo a donde ella quiere ¡triunfa! Y me pregunto si yo he trinfado, como escritora o como cocinera, o ya de perdis como bloggera. Creo que ninguna de las tres, a lo mejor es que tengo que concentrarme en algo...

Da igual, también me pasé toda la peli salivando y esta mañana en la Feria del Libro de Azuqueca me encontré con un precioso tomo de cocina francesa. El lunes a primera hora estaré pidiéndolo en la biblioteca. Quiero hacer una tarta tatin, la tarta más absolutamente exiquisitamente radicalmente deliciosa de toda la historia de la gastronomía mundial. Santo Dios.
¡QUIERO HACER TARTA TATIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIN!



Creo que por un tiempo no volveré a abrir un libro sobre crianza. Ahora le toca la revancha a las

papilas. El próximo plato del menú es La ninfa inconstante de Cabrera Infante. Y van directo al blog las recetas de la France ¡Salud!

Monday, May 31, 2010

Mamás poderosas parte II: el diker
















El miércoles depués del Festivalito, celebramos un pequeño diker de mujeres en casa. Desde hacía tiempo quiería compartir la experiencia con mis amigas del Azuquekistán. Sencillamente porque para mí es de las cosas más maravillosas que he experimentado, y así como les vivo pasando recetas de muffins y galletas, también quería que probaran lo que es para mí la máxima dulzura, la dulzura del diker.


Coincidió que está por España Súper Khairía, una antigua discípula de Mawlana Sheik Nazim. Khairía, además de vivir desde hace muchos años en Chipre, muy cerquita de Mawlana, tiene la virtud de hacer unos dikers PRECIOSOS. Es una virtuosa de la guitarra, canta como los mismos ángeles y le sale del pecho un amor potente y contagioso.

La primera vez que estuve en Chipre llegamos justamente a la hora del amanecer. Nos instalamos en la mezquita de la Guest House para no andar revolviendo entre la oscuridad. Khairía ya guiaba la oración, y parecía que los mismos ángeles habían bajado del cielo a rezar el fayer entre nosotras.
Para quien no lo sepa, el diker es una de las prácticas sufis más conocidas. Consiste en la repetición de los atributos o nombres divino (la Luz, el Amor, la Paz, la Belleza, aunque en árabe, por supuesto), precedidos de algunas formulitas, oraciones, súplicas, bendiciones. Diker significa recuerdo, y se trata de recordar lo Divino, de recordad el estado de Unidad del que todos emergimos y de recuperar nuestro vínculo con eso: con lo eterno, con lo verdadero, con nuestra propia alma, y regresar aunque sea por unos instantes a ese sitio en el que todos estamos juntos y en paz.

El sabor de cada diker depende de muchas cosas, el estado personal de cada uno, la combinación de presencias, el lugar donde se celebra, la persona que lo guía. Mi experiencia del diker naqshbandi es que siempre resulta potente, aunque no te sepas las palabras, aunque no conozcas el significado literal ni profundo de los cantos, es una melodía que te llega, que te traspasa, que te abre, te limpia, te alivia, te aligera, te deja azúcar en los labios y alegría en el corazón.

Así que el miércoles sucedió algo que es siempre un sueño para mí: juntar a todas las personas que amo. Y ese día tenía en casa a muchas de las personas a quienes más cariño les tengo: mis amigas sufis (unas poquitas en representación de muchas más), y mis amigas mamás de Azuqueca. ¡Delicioso! Para mí fue un verdadero regalo. Y creo que para todas. Todavía estoy dando gracias por haber vivido ese momento tan bonito y pidiendo para que se repita.
Podría decir más cosas pero como tengo que irme corriendo por Hali prefiero poner algunas fotos.

Friday, May 28, 2010

Mamás poderosas parte I
















Todavía tengo cosas maravillosas qué contar del viaje a Chipre, como la experiencia de ver a Mawlana o el reencuentro con la familia de Libya. Pero ahora mismo lo que me salta es contarles los eventos de los últimos días: El festival de Lactavida en Azuqueca y el diker de mujeres que hicimos en casa.

Yo soy grande, pero juntas TODAS somos más grandes

Eso es lo que aprendí con el invento del festival. No sé muy bien cómo surgió, si fue idea de Mercedes Serrano (nuestra matrona estrella) o de alguna de las chicas del grupo de los miércoles. Cuadrar la fecha fue una historia y configurar lo que queríamos hacer también. Lo logramos entre reclamos de los niños, merendolas de pie o en bancos del parque, pañuelos con mocos y bebés a la teta (así es nuestra vida). También a lo largo de cadenas de mails y contramails. Al final definimos (o definieron, tampoco lo sé muy bien) tres talleres, una vendimia de galletas y horchata y el rincón mágico de los cuentos que, por supuesto, me tocaba a mí.

Antes de irme a Chipre cumplí, según yo, con mi tarea: marcar la línea para el cartel que debia, también según yo, estar repartido, pegado, entregado, publicado para el 12 de mayo, 10 días antes del festival. Cuando llegué, oh susto mundial, ¡no había cartel! Y lo peor, tampoco estábamos ni en la revista ni en el programa de fiestas de Azuqueca.

No les contaré el resto de los vericuetos en los que nos metimos y de los que salimos airosas. Sólo les diré que cada una tuvo un trabajo ARDUO que hacer, no nada más "pa' fuera", sino más bien "pa' adentro". Creo que todas nos enfrentamos con situaciones que nos hicieron agarrarnos los ovarios (la fuerza creadora) y sacar adelante el proyecto común. De ahí salió el Festival.

La idea era dar a conocer la asociación ahora que tenemos un grupo de trabajo in situ. ¿Y qué hace nuestra asociación? Pues el cartel oficial dice que es un grupo de apoyo a la lactancia, pero yo diría que es un grupo de familias (más mamás que papás, también hay que decirlo) que buscamos un modo de crianza más feliz, más natural, más amoroso que el que marca la sociedad occidental actual. En eso justamente entronca con mi otro rollo: el tema sufi. Mawlana dice, por ejemplo: eviten las ecografías en el embarazo, y da una explicación totalmente en la línea de lo espiritual. Luego escucho a Mercedes decir lo mismo con una explicación en la línea de lo físico-emocional, consulto un montón de bibliografía recomendada y al final llego a la misma conclusión: lo que ya había dicho Mawlana "endenantes" me cuadra, cuadra con lo que quiero para mí.

Preparativos, sustos y carreras

Pero volvamos al festival. Tres días antes tuvimos la reunión final, en la que descubrimos que no teníamos casi nada: ni respuesta del ayuntamiento, ni presupuesto, ni materiales, infraestructura (electricidad, básicamente). Y lo que sí teníamos eran 500 volantes repatidos por Azuqueca, Villanueva, Alovera y toda la zona. Ya no había vuelta atrás. Ideamos el plan B en caso de que no llegara la ayuda del Ayuntamiento.

A mí me preocupaba otra cosa: nuestro cartel decía niñ@s de 1 a 6 años ¿y que actividad teníamos para los bebés? ¡Ninguna! Ni siquiera en el rincón de los cuentos porque con ese margen tan amplio de edades era más fácil juntar a los de 2 con los de 6 y los cuentos que elegí eran para este rango. Recordé lo frustrante que fue para mí andar con mi bebé buscando actividades felices que nos permitieran coincidir con otros pasando un ratito agradable y no encontrarlas. No me apetecía que se acercara a nuestra fiesta alguna mamá solitaria y le pasara lo mismo.

Lo que se nos ocurrió en ese momento fue poner un rincón de lactancia: unas sillitas con respaldo y cojines de lactancia, unas mantas sorbre el césped, juguetes adecuados para los más pequeñitos. Loquito ¿verdad? Una asociaciación que apoya la lactancia y no habíamos pensado en ningún espacio específico para mamás ni para bebés lactantes. Maldita costumbre de dejarnos a nosotras mismas y nuestras necesidades para el final. Los niños con actividades varias y nosotras NADA. Como de todas maneras podemos dar la teta de pie con los críos colgados, como estamos acostumbradas a llevarlos a cuestas todo el rato...Pero qué bueno fue tener una sillita con respaldo para darle de comer a Fatimona y qué bien poder sentarla a jugar con la tita Saída mientras yo contaba cuentos.

¡Triunfamos!

Todavía no hacemos la "evaluación" todas juntas, pero creo que quedamos muy satisfechas. En cuanto a mí, me dio muchísima satisfacción idear una forma de trabajar poesía para bebés en el rincón de los cuentos, me encantó. Salió hasta mejor que los cuentos de los mayores (en la última sesión Hali se dedicó a sabotear el cuento, grrrr).

Vino mucha gente, se formó un ambiente muy bonito, los talleres estuvieron de lujo, tuvimos colaboradores estrella como una pareja que trajo información sobre cosmética natural y cositas para vender; Cristina la profe de Hali que presentó un teatrillo, Carmen de Lupiana que llegó a última hora con bizcocho casero y una tonelada de nocilla casera (¡quiero la recetaaaaaa!). La gente se veía contenta y relajada. Creo que logramos montar un verdadero espacio para compartir.

Me gustó mucho ver a los papás de nuestros hijos acompañándonos y apoyándonos, y sobretodo me gustó haber trabajado con las chicas y haber logrado juntas algo tan pero tan bonito. Me hubiera gustado ver también al resto de las chicas de la asociación, a las de Cabanillas, Guadalajara, que hubieran compartido con nosotras nuestro primer evento público. Seguro que habrá más ocasiones para invitarlas a nuestro "rancho".

Creo que nos quedamos con la ganancia de habernos acercado más entre nosotras, de ser un poquito más amigas que antes. Y, claro está, con muchos aprendizajes prácticos para futuras ocasiones.






El diker de mujeres lo cuento en el próximo post para ponerles ahora algunas fotitos.

Sunday, May 23, 2010

COMIDAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA


La primera vez que fui a Lefke era todavía intolerante a la leche. Y me dio por ahí. Me bebía como un litro de leche cada día. Era llegar de cada oración, abrir la nevera de la Guest House y servirme vasos gigantes de leche con azúcar. No tuve ni un sólo retortijón ni corre-que-te-alcanza.

La comida en Lefke está llena de bendiciones (baraka). Hablo, por supuesto, de la comida que viene de casa de Mawlana. Claro que los kebabs a las brasas y demás gusguerías turcas también están riquísimos (pregúntenle a Hali por los helados de pistacho). Pero la comida del Sheik es otra cosa.

Para empezar viene toda de huertas locales. Llega por cajas al patio central de la casa desde donde se distribuye a la mezquita, a la casa de las mujeres y a la de todos los demás naqshbandis del pueblo. Mawlana provee a todo el mundo. Comemos lo de la estación. Esta vez fueron coliflores, deliciosas, cocinadas de todas las maneras imaginables e inimaginables. A veces resultaba increíble que aquéllo también fuera coliflor por el sabor y consistencia que habían logrado darle. Todo se aprovecha. Para ello hay mil recetas y maneras de hacer.

Luego está la preparación. Antes, cuando vivía Hajja Amina la mujer de Mawlana, ella misma cocinaba para todo el mundo (qué regalazo). Ahora siguen cocinando un puñado de mujeres muy especiales. Hay un montón de pequeñas enseñanzas sufis sobre el momento de cocinar: estar en estado de ablución, recitar (canturrear como hago yo) nombres divinos o pequeñas oraciones melódicas, revolver siempre en contra de las agujas del reloj, usa la mano derecha. Quizá por eso el tiempo se detiene mientras saboreas una sopa en el patio de Mawlana o sentada en un sofá de la Guest House.

Y finalmente viene la forma de comer: siempre con agradecimiento ( y eso quiere decir comerlo TODO sin remilgos lo cual pone de nervios a unos cuantos), despacio, poniendo atención a la comida, haciéndole honor. Siempre se reza al comenzar y al terminar, y se toman unos granitos de sal en recuerdo del Profeta (la paz sea con él), que enseñaba que ese simple gesto nos protege de 70 enfermedades. Yo le creo.

Mawlana dice que comer nos quita muchísima energía (y cualquiera que ayune puede comprobarlo), por eso en Lekfe se come dos veces al día: un gran, GRAN desayuno a media mañana y una buena, BUENÍSIMA cena después de la oración del crepúsculo. Se empieza siempre por sopa en la que se echa el pan duro, y luego siguen guisos de verduras, a veces con un poquito de carne para saborear; pasta, arroz, bulgur u otro cereal, ensalada (una vez comí una que era puro cilantro fresco con limón, sal y aceitito ¡SUCULENTA!) y si hay suerte una probadita de postre.

Por lo general el desyuno se hace en la Guest House y la cena en casa del Sheik. Se montan tantas mesas como haga falta bajo los soportales del patio y ahí se acodan turcas y alemanas, americanas, europeas, asiáticas, africanas a presenciar el milagro de los panes y los peces una noche tras otra. ¡Subhan'Allah! Yo me sé el secreto: antes de servir cada cucharón hay que decir BismiLah a Rahman i Rahim. Magia: la sopa que habías hecho para 15 alcanza para 25 y a lo mejor hasta sobra.

Halima se comió toda la sopa que en casa no quiere ni ver. Y yo ni les cuento. Cuando estoy ahí me entra una voracidad impresionante. Sólo comparable a la de los primeros meses de embarazo. Puedo comer y comer y COMER. No me canso. Es como si mi cuerpo (y mi alma) quiseran aprovechar todas las bendiciones de la comida, todo el alimento físico y espiritual que tiene.

De este viaje volví con unos cuantos rollitos de más. Y es porque ADEMÁS de las suculencias del Sheik, tuvimos las suculencias de la abuela, que un día sí y otro también nos preparaba deliciosa comida libia, especiada, picantita. Un día se salía a recoger hojas de parra con Halima y al día siguiente nos las servía rellenas de arroz. Un día volvía de casa de Mawlana con alcachofas y, ya saben, el día de después tremendo guiso (luego les pongo la receta en el blog de cocina).
´
Durante los días que estuvimos en Lefke no tuve necesidad de vitaminas, hierro, algas ni ninguna de las mugritas nutricionales que me tomo en casa. Nada más llegar a Azuqueca tuve que atorarle otra vez a las pastillitas porque me caía. La comida de aquí no alimenta. Será que está genéticamente alterada, será que le falta la baraka. Será el sereno pero yo llevo 10 días muriéndome de hambre. Nada tiene el sabor de Lefke.

Este relato continuará...