Primero que nada ¡GRACIAS POR SUS COMENTARIOS! Me hacen sentir que no estoy sola en el mundo y que somos muchas (y muchos) empeñadas en encontrar la manera de ser buenas mamás y papás y sobrevivir al intento. Ahora les contaré lo que no les había contado de ese oscuro día y de cómo terminó nuestro conflicto.
Después del estallido de furia inicial, me acordé de mis técnicas de Madre Liberada y me retrotransformé. Me parece que te ha sentado muy mal que mamá te arremedara ¿verdad? ("ayudarles a saber lo que sienten"). Lo siento mi amor, es que mamá se enfurece cuando empiezas a lloriquear en vez de decir las cosas ("los padres también sienten"). La situación ideal es cuando logro aplicar aquello de: "cambia un estado de ánimo usando el humor" y en vez de enfurecerme le suelto: PERO HALI, SI ES QUE NO TE ENTIENDO CUANDO ME HABLAS EN CHINO, ¿ME LO PUEDES VOLVER A DECIR EN ESPAÑOL?. Entonces a Hali le da mucha risa y dice: vamos mami, habla en chino. Yo hago una imitación del chinito de cri-cri, Hali se muere de risa, deja de lloriquear y se pone colaboradora.
Como el lloriqueo y los gritos comenzaron de nuevo antes de subir al coche tuve que volver a tomar aire y recordar lo aprendido:
M:Veo que estás muy enfadada, Hali.
H:¡NO QUIERO IR AL COLE!
M: Me imagino que te gustaría quedarte toda la mañana con mamá.
H: (cesan los llantos y luego vuelve a empezar) ¿por qué no puedo quedarme contigo?
M: Me imagino que da mucha rabia que te lleve al cole cuando no tienen ganas de ir, pero en esta familia cada uno tiene un trabajo y el tuyo es ir al cole ("convertir un largo sermón en una regla básica").
H: (deja de llorar) ¡Es que en el cole me aburro! (vuelta a llorar)
M: Seguro que es muy frustrante tener que pasar toda la mañana en un lugar donde te aburres ("aceptar TODOS sus sentimientos") ¿te gustaría que hablara con la profe? ("buscar soluciones")
H: (sin llorar) no, es que yo quiero estar contigo.
M: entonces lo que te gustaría es pasar más tiempo con mamá
H: sí
M: Pues vamos a pensar cómo podemos hacerlo
De todas formas se quedó llorando en el cole.
Primero pensé en dejarla de verdad una mañana sin cole, pero luego se me ocurrió una idea mejor ("aceptar nuestros propios límites"): invitarla a desayunar. Así que esa noche le presumimos al papi que al día siguiente nos íbamos a desayunar juntas (para darle relevancia al asunto, claro). A la mañana siguiente se levantó feliz, se vistió volando, se puso los zapatos y el abrigo sin problemas y salimos a la cafetería de la esquina a desayunar juntas. Croissant con mermelada y juguito y luego FELIZ al cole. No hemos vuelto a tener ningún problema por las mañanas. Yo también me di cuenta de que quizá le estaba exigiendo más autonomía de la que es capaz, así que un poquito más de ayuda de su mamá para vestirse también ha venido bien.
He ido entecomillando los principios de Padres liberados...espero pronto poder hacer un esquemita para compartirlo. Por ahora puedo decirles que después del arrebato me releí el librito y saqué todavía más cosas útiles. La semana terminó bien y el finde fue genial: comida con amigas y sin hijos (¡la primera en 3 años!!!!) y tarde de cine infantil con más amigas. La asignatura pendiente: ¿cómo seguir siendo pareja de mi pareja además de ser mamá de mis dos jijas?
Cambio el cuaderno de notas y la libreta con dibujitos por la página electrónica. Experiencia, experimento, experimiento. La libreta de mis sueños la seguiré guardando en mi cajón, pero aquí trazaré (trataré) la crónica de mis ensueños.
Monday, February 22, 2010
Tuesday, February 16, 2010
Soy una madre horrible
Como todas, claro está. Como todas las que no hemos aprendido a ser "coachs emocionales" de nuestros hijos, ¿pero qué digo? ¿de nuestros hijos? Como todas las que no sabemos manejar nuestras propias emociones y se las andamos endilgando a nuestros hijitos. Como todas las que estallamos en furia cuando no hemos dormido o no logramos lo que queremos (que coman, que se pongan los zapatos, que estén listos a tiempo, que están tranquilos...) y en vez de hacer una caricatura de nostras mismas (rugiendo y gesticulando como un monstruo, por ejemplo) y expresar la rabia de manera constructiva o de perdis no destructiva, cargamos contra nuestros retoños haciéndoles daño. ¿Cuál es el problema? Que un niño no puede hacer lo que un adulto y pensar: "pobre, cuando se pone así dice cosas que no quiere decir pero se me resbalan". ¡No! cuando, a un niñito pequeño su mamá le grita o le dice cosas feas casi siempre piensa que su mamá tiene razón y que REALMENTE es el niñito o la niñita más feo del mundo y el culpable de que su mamá se sienta mal.
¿Consecuencia? Hijito (como diría mi hermana) va haciendo realidad las acusaciones de su madre. Madre se siente culpable y procura compensar a hijito. Hijito siente la culpabilidad de su madre y ¿cómo se sentirían ustedes cuando han logrado que alguien que aman se sienta culpable? Odiosos, por lo menos. Hijito es cada vez más odioso y Madre cada vez más rabiosa. Y así logramos un círculo vicioso, no, un remolino destructivo, una avalancha de venganzas entre Madre e Hijito que, sinceramente, logra apachurrar el amor. Dejen ustedes el amor entre uno y otro, más grave, el amor de cada uno por sí mismo. Y lo peor del caso es que esas cosas que Madre Rabiosa dice a Hijito SE LE QUEDAN PEGADAS A HIJITO porque los niños (como ha dicho brillantemente el Dr. Ginott www.betweenparentandchild.com) son como un bloque de cemento fresco y cualquier cosita que los papás hacemos o decimos les deja marcas de por vida.
¿Y a qué viene todo esto? A dos cosas. Primero, que esta mañana he sido realmente una madre horrible y ahora me siento la más culpable. Siempre es una lucha salir a tiempo al cole con Halima y siempre termino hecha una furia. Bonita manera de empezar el día. A veces logro reirme de la situación o respirar hondo y no dañar a nadie. Pero hoy no fue el día. Les ahorro la telenovela, sólo les diré que me burlé de Hali, hice caso omiso a sus llantos y cuando llegamos al coche verdaderamente quería regalársela al primer peatón que pasara. Se quedó en el cole llorando y pataleando. ¿Y qué es lo peor de todo? Que estoy leyendo un libro que dice justamente como NO hacer eso. ¡MALDICIÓN!
Padres liberados, hijos liberados cuenta precisamente cómo no ahogar a tus hijitos en tu propia mierda. Y da ejemplos, herramientas concretísimas de cómo el lenguaje contruye (y destruye) realidades y de cómo podemos cambiar radicalmente nuestras relaciones familiares simplemente cambiando nuestra manera de hablar. Les sonará exagerado, pero de verdad que hace milagros en la realidad cambiar un: "¿ves lo que has hecho? te lo he dicho cientos de veces" ("estúpido" no hace falta pronunciarlo porque ya va implícito y llega con toda la contundencia) por un:"¿se te cayó el vaso? espera que te alcanzo un trapito para que lo limpies". La verdad prefiero decirle a mi hija que es una persona útil y que no hace falta buscar culpables sino soluciones, en vez de decirle que es una torpe, inútil, etc.
Lo más feo de todo (¡sí, hay algo MÁS feo!) es que llevo días de bajón, pensando todo el tiempo en que me muero y les destrozo la vida a mis hijas. Y después de esta mañana me siento como que a lo mejor me toca morirme prontito para que mis pobres criaturas puedan acceder a una madre más competente que su madre biológica AZOTOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOON.
Pues sí, a saber si es la falta de sueño, la falta de baile o la pinche costumbre, pero ya ando otra vez arrastrando la cobija y ninguna de mis técnicas de felicidad han logrado hasta ahora sacarme del bache. Por lo menos sé que es un bache y buscaré de dónde sacar nuevos ánimos para no sentirme tan mal y sobretodo para no contagiar a mis hijitas. ¿Chocolate, película cursi, blog, paseo solitario, llamada de socorro a una amiga (¡gracias tita Saída, tu llamada me devolvió a la realidad!)? Ya sé ¡diker! un diker poderoso como La ilaha ila Allah. ¡Ponerme a girar como un derviche! Bueno, ya se me van ocurriendo cosas. Definitivamente escribir es una de mis mejores medicinas.
Ahí los dejo con mi mugrero, y ¡perdón por las salpicadas!
¿Consecuencia? Hijito (como diría mi hermana) va haciendo realidad las acusaciones de su madre. Madre se siente culpable y procura compensar a hijito. Hijito siente la culpabilidad de su madre y ¿cómo se sentirían ustedes cuando han logrado que alguien que aman se sienta culpable? Odiosos, por lo menos. Hijito es cada vez más odioso y Madre cada vez más rabiosa. Y así logramos un círculo vicioso, no, un remolino destructivo, una avalancha de venganzas entre Madre e Hijito que, sinceramente, logra apachurrar el amor. Dejen ustedes el amor entre uno y otro, más grave, el amor de cada uno por sí mismo. Y lo peor del caso es que esas cosas que Madre Rabiosa dice a Hijito SE LE QUEDAN PEGADAS A HIJITO porque los niños (como ha dicho brillantemente el Dr. Ginott www.betweenparentandchild.com) son como un bloque de cemento fresco y cualquier cosita que los papás hacemos o decimos les deja marcas de por vida.
¿Y a qué viene todo esto? A dos cosas. Primero, que esta mañana he sido realmente una madre horrible y ahora me siento la más culpable. Siempre es una lucha salir a tiempo al cole con Halima y siempre termino hecha una furia. Bonita manera de empezar el día. A veces logro reirme de la situación o respirar hondo y no dañar a nadie. Pero hoy no fue el día. Les ahorro la telenovela, sólo les diré que me burlé de Hali, hice caso omiso a sus llantos y cuando llegamos al coche verdaderamente quería regalársela al primer peatón que pasara. Se quedó en el cole llorando y pataleando. ¿Y qué es lo peor de todo? Que estoy leyendo un libro que dice justamente como NO hacer eso. ¡MALDICIÓN!
Padres liberados, hijos liberados cuenta precisamente cómo no ahogar a tus hijitos en tu propia mierda. Y da ejemplos, herramientas concretísimas de cómo el lenguaje contruye (y destruye) realidades y de cómo podemos cambiar radicalmente nuestras relaciones familiares simplemente cambiando nuestra manera de hablar. Les sonará exagerado, pero de verdad que hace milagros en la realidad cambiar un: "¿ves lo que has hecho? te lo he dicho cientos de veces" ("estúpido" no hace falta pronunciarlo porque ya va implícito y llega con toda la contundencia) por un:"¿se te cayó el vaso? espera que te alcanzo un trapito para que lo limpies". La verdad prefiero decirle a mi hija que es una persona útil y que no hace falta buscar culpables sino soluciones, en vez de decirle que es una torpe, inútil, etc.
Lo más feo de todo (¡sí, hay algo MÁS feo!) es que llevo días de bajón, pensando todo el tiempo en que me muero y les destrozo la vida a mis hijas. Y después de esta mañana me siento como que a lo mejor me toca morirme prontito para que mis pobres criaturas puedan acceder a una madre más competente que su madre biológica AZOTOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOON.
Pues sí, a saber si es la falta de sueño, la falta de baile o la pinche costumbre, pero ya ando otra vez arrastrando la cobija y ninguna de mis técnicas de felicidad han logrado hasta ahora sacarme del bache. Por lo menos sé que es un bache y buscaré de dónde sacar nuevos ánimos para no sentirme tan mal y sobretodo para no contagiar a mis hijitas. ¿Chocolate, película cursi, blog, paseo solitario, llamada de socorro a una amiga (¡gracias tita Saída, tu llamada me devolvió a la realidad!)? Ya sé ¡diker! un diker poderoso como La ilaha ila Allah. ¡Ponerme a girar como un derviche! Bueno, ya se me van ocurriendo cosas. Definitivamente escribir es una de mis mejores medicinas.
Ahí los dejo con mi mugrero, y ¡perdón por las salpicadas!
Wednesday, February 10, 2010
El mótodo E para la felicidad del hogar
Pa no balconear a nadie, sólo les diré que tiene más hijas que yo y que su marido pasa aún menos horas en casa que el mío. ¿Y cómo se le ve? ¡GUAPA, PLENA, ENERGÉTICA, VITAL, ALEGRE! Tampoco es que seamos las más íntimas amigas pero hasta ahora nunca la he oído quejarse de nada relacionado con su casa, su dinámica familia, de pareja, etc. Por si fuera poco, hace unas semanas nos anunció que le apetecía tomarse un tiempo para sí misma haciendo algo que le gustara y, adivinen: ese algo ADEMÁS ¡le deja dinero!
Todo ello me llevó a sospechar que era la persona indicada para responder a la pregunta del millón: ¿POS CÓMO LE HACE? Y, por supuesto, su respuesta fue: ES QUE ME DOY TIEMPO PARA TODO.
Sí, pero ¿CÓMO?
Ah pues me pasó una receta muy sencilla: alguien que viene a limpiar a casa una vez por semana, hacer la comida y la cena POR LA MAÑANA y dejarlo todo rocogido antes de ir por las niñas al cole. Tender la ropa por la noche y por la mañana quitar el tendedero, DOBLAR y GUARDAR (que es lo más difícil, claro está). Luego te puedes dedicar toda la tarde a descansar un poquito y hacer actividades felices con las niñas: biblitoeca, piscina de bolas, visitas, hacer pasteles, jugar, etc.
Yo he agregado otra cosita: Halima cena y se acuesta antes que nosotros, porque así por lo menos tenemos todos los días una ratito de tiempo juntos (Fátima todavía no hace mucho ruido).
Por lo pronto va saliendo bien, eso sí, tiempo de descanso todavía no tengo mucho (más bien nada) y el único momento que he encontrado para darme una ducha es el sábado en la mañana (JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA). Pero no se asusten, voy encontrando huequitos para una ducha veloz aunque sea por las mañanas corriendísimo antes de salir al gélido exterior (no muy conveniente). Lo de la danza del vientre lo he sustituido, por lo pronto, por curso de recuperación posparto (una vez a la semana y en azuqueca, me sale más barato en energía). Y me atrevo a tener proyectos: formar un grupo de diker en Guadalajara un vez al mes y un grupo de salsa para papás y mamás otra vez a la semana ¡NECESITO BAILAAAAAAAAAAAAAAAR!
La lectura del siglo: Padres liberados, hijos liberados. Cuando encuentre otro momentito les cuento porque es una auténtica revelación. ¡Buenas noches!
Todo ello me llevó a sospechar que era la persona indicada para responder a la pregunta del millón: ¿POS CÓMO LE HACE? Y, por supuesto, su respuesta fue: ES QUE ME DOY TIEMPO PARA TODO.
Sí, pero ¿CÓMO?
Ah pues me pasó una receta muy sencilla: alguien que viene a limpiar a casa una vez por semana, hacer la comida y la cena POR LA MAÑANA y dejarlo todo rocogido antes de ir por las niñas al cole. Tender la ropa por la noche y por la mañana quitar el tendedero, DOBLAR y GUARDAR (que es lo más difícil, claro está). Luego te puedes dedicar toda la tarde a descansar un poquito y hacer actividades felices con las niñas: biblitoeca, piscina de bolas, visitas, hacer pasteles, jugar, etc.
Yo he agregado otra cosita: Halima cena y se acuesta antes que nosotros, porque así por lo menos tenemos todos los días una ratito de tiempo juntos (Fátima todavía no hace mucho ruido).
Por lo pronto va saliendo bien, eso sí, tiempo de descanso todavía no tengo mucho (más bien nada) y el único momento que he encontrado para darme una ducha es el sábado en la mañana (JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA). Pero no se asusten, voy encontrando huequitos para una ducha veloz aunque sea por las mañanas corriendísimo antes de salir al gélido exterior (no muy conveniente). Lo de la danza del vientre lo he sustituido, por lo pronto, por curso de recuperación posparto (una vez a la semana y en azuqueca, me sale más barato en energía). Y me atrevo a tener proyectos: formar un grupo de diker en Guadalajara un vez al mes y un grupo de salsa para papás y mamás otra vez a la semana ¡NECESITO BAILAAAAAAAAAAAAAAAR!
La lectura del siglo: Padres liberados, hijos liberados. Cuando encuentre otro momentito les cuento porque es una auténtica revelación. ¡Buenas noches!
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