Los seis ejercicios subsidiarios de R. Steiner
La semana pasada suspendimos las clases en la escuela y tuvimos un pequeño curso de formación de seis días. Tengo la suerte de estar en una escuela donde los maestro estudian y se forman TODO EL TIEMPO, a veces juntos, a veces por separado, siempre los aprendizajes confluyen y enriquecen a toda la facultad.Uno de los temas que abarcaron los tres primeros días fue una práctica para fortalecer el Pensamiento, el Sentimiento y la Voluntad, que son las tres facultades del alma según R. Steiner con las que el hombre (o mujer) responde al mundo: "los seis ejercicios subsidiarios".
¿Por qué o para qué son esos ejercicios? Steiner los dejó bajo la premisa de que nada externo vendrá a traerte "súper poderes" para afrontar los retos de tu vida, esos "poderes" ya están en cada uno de nosotros, sólo tenemos que aprender a desarrollarlos, y el primer paso para ello es tener un pensamiento claro, una voluntad firme y un sentimiento equilibrado.
Se trata de seis ejercicios sencillos: observar un objeto durante 5 minutos y desarrollar una línea de pensamiento estructurado EXCLUSIVAMENTE SOBRE EL OBJETO durante ese tiempo, proponerse hacer un movimiento INÚTIL, todos los días a la misma hora; poner atención a las emociones que se despiertan en uno mismo a lo largo del día y NO REACCIONAR en ese momento, sino cuando lo DECIDAMOS; encontrar lo positivo en una experiencia que parece negativa; abrirse a considerar lo imposible; practicar y practicar hasta obtener una masa lisa y suave: armonizar.
Dicho de otra manera, se trata de poner voluntad en el pensar, voluntad en el hacer, voluntad en el sentir, pensamiento en el sentir, pensamiento en el hacer, armonía entre todos ellos.
La Teoría de la Taza
La primera vez que escuché hablar de estos ejercicios me cayeron gordos. Me parecieron muy prácticos pero muy, muuuuuuy desangelados. Claro que yo siempre he sido rebelde a toda imposición, así que la sola expectativa de que como maestra Waldorf pusiera los ejercicios en mi agenda, me hacía la misma gracia que me hizo visualizar la gran cantidad de prácticas que como musulmana DEBERÍA realizar: ninguna.
Un día, un querido amigo nuestro que viaja por todo el mundo enseñando "sufismo para la vida cotidiana", nos dejó una imagen que me gustó: la religión, o forma externa del sentimiento espiritual, no es más que la taza. Dios (sustituya por el término de su preferencia: Amor absoluto, Luz, Ser, Divinidad) es el té ardiendete. Si no tienes taza ¿cómo te bebes el té ardiente? Sólo te quemas y tienes que dejarlo escapar.
Además, por supuesto, el islam tiene formas HERMOSAS, y aunque me resultaba muy antipático el "deber hacer" opté por poner mi antención en la belleza de la forma (recitaciones, movimientos, cantos, versos, rituales, ceremonias, meditaciones). Me contectaban tan poderosamente con la belleza del sentimiento que poco a poco tuve que aceptar que no era una obligación sino una libre elección, y aunque no todas las formas consitutivas de la "taza" me gustaran tanto como las otras, de seguro me harían bien.
Gracias a la Teoría de la Taza de Burhannuddin, en el momento en que tuve que hacerme cargo de cosas fuertes, fueron mis prácticas espirituales las que me permitieron llevar a cabo mis tareas y reconocer sus enormes bendiciones.
Hacer, pensar, sentir.
La mente es como una pulga que salta sin cesar de un pensamiento a otro de modo inevitable. Cuando leí esta frase en "El libro tibetano de la vida y la muerte" me sentí descrita. Será la genética o será la falta de entrenamiento, la cosa es que de hace unos meses para acá me di cuenta que necesito desesperadamente entrenar a la pulga, para bien de mi cuerpo y de mi alma. Debo confesar que con el pretexto de todo el "servicio" que hago como mamá (ya saben, trabajo de 24 horas) no necesito tanta tanta "devoción" (oraciones, meditaciones, etc). El resultado es que después de muchos años de islam soy simplemente una musulmana "chambona": perezosa y despistada. Así pues retomé la práctica, ahora sí con mucha Voluntad y poco a poco va dando muy buenos resultados.
Cuando me enteré de que nuestro tan esperado curso de formación de noviembre era sobre los "ejercicios" casi me vomito ¡tres días desperdiciados! pensé para mí. Pero la verdad es que, esta vez, los vi muy útiles para mis propósitos. Y también empecé a descubrir cómo se relacionan con mis propias prácticas espirituales en relación con el fortalecimiento de estos tres aspectos: el hacer, el pensar y el sentir.
- Salat
Luego, el pensar: durante todo el salat (que dura unos 5 minutos) el objeto del pensamiento TIENE QUE SER la propia oración: en cada momento hay recitacitaciones fijas y otras opcionales pero que tienen un orden y secuencia. Y el ejercicio es, por supuesto, no estar pensando en qué vas a hacer de comer o qué cuento vas a contarle a tus alumnos mientras recitas mecánicamente tus oraciones, sino ESTAR EN TU PENSAR mientras recitas con tu memoria y además atiendes a tus movimientos, no se vale estar papando moscas mientras reproduces la secuencia de movmientos corporales del salat.
Al final cuando has terminado el protocolo le llega el turno al sentimiento: abres tu corazón para agradecer y pedir, ahora sí con tus propias palabras e inspiración.Los avanzados también pueden tener en cuenta un orden en estas expresiones.
- Diker
- Estar retirado en la multitud
- Considerar lo imposible
- Ver lo positivo en lo negativo
Haciendo puentes
Me parece que las prácticas de toda tradición tienen, por lo menos en parte, la función de entrenar la voluntad, el pensar y el sentir del devoto, para que funcionen en equilibrio y armonía en beneficio del hombre (o mujer) y no en su contra. como muchas veces sucede.
Y también me parece que una de mis tareas en esta vida es la de hacer puentes, la de intentar comprender cosas aparentemente muy diferentes y encontrar su punto de unión. Finalmente todo es Uno, sólo hay que descubrir las conexiones.
Aquí queda mi esbozo de este trocito de antroposofía y de práctica espiritual ¡espero que aparezcan muchos más y que un día pueda escribir un hermoso libro al respecto con acuarelas de plantas, ja!
Foto tomada de: http://mirandoalmundoconsentimientos.blogspot.mx/2013/05/el-puente-colgante-de-capilano.html








