Thursday, October 30, 2008

Leave those kids alone

Ayuda. El año que sigue se cumplen treinta años de The Wall de Pink Floyd, quiero tocar el disco entero, es el proyecto más ambicioso de mi vida pero necesito músicos, así que si alguien conoce a alguien que se quiera apuntar, están más que invitados.

Por favor...

No vengan a hablarme de los ameros, ni de que Paul murió y el de los beatles es un fraude, ni del chupacabras ni de los mayas y el fin del mundo o de la verdadera cuenta de los años después de cristo. No tengo tiempo, el modelo capitalista se hunde y estoy feliz viendo cómo se cae.

Tal vez lo alcance a ver.

De mi familia materna

Creo que siempre he sabido que mi familia materna es pobre, realmente son personas muy pobres y no porque sean carentes de dinero, sino porque no tiene muchas opciones en la vida, son pobres porque no saben qué hacer con ellos mismos. Mis abuelos, por ejemplo, tienen cerca de noventa años cada uno (ambos viven) y desde hace como veinte no hacen nada diferente a comer y dormir, hace ya como cinco años que no salen ni a la calle más que cuando los llevan al hospital a su chequeo periódico.

Mi tío F. no es más que la sombra de lo que fue cuando yo era niño, no suelo platicar estas historias y, sin embargo, creo que mi relación con él marcó mi vida tanto más que muchas historias que involucran a mis padres. Dicen que me llevaba a la universidad con él, yo recuerdo que en el departamento tan chiquito en el que vivía mi abuelita él tenía una cama para él solo y sobre ella había un restirador que se plegaba y ahí lo veía yo pasar horas y horas haciendo planos en ese papel que es como transparente; yo me acercaba y me sentaba con él, se me hacía impresionante cada uno de los grandes dibujos que veía ahí, de hecho, creo que sé leer un plano desde esa edad (tendría como cinco o seis años), podía entender dónde había una puerta, luz o escaleras... lo admiraba mucho.

A veces recuerdo un libro de dibujo que él tenía, supongo que era universitario y teórico porque tenía muchas más letras que dibujos, sin embargo, tenía la clave para dibujar lo que fuera. En ese libro encontré un trazo de un caballo corriendo con su jinete, todo estaba hecho con óvalos y círculos y yo aprendí a hacer mi jinete con caballo y lo hacía para todo y en todos lados... qué feliz era (ahora no puedo recordarlo lo suficiente para volver a hacerlo).

Había, también, un libro de animales. Recuerdo una imagen de un elefante atacado por un grupo de felinos, según yo, eran tigres, pero ahora sé que los tigres no atacan en manada, aún así, un grupo de tigres atacaban a un elefante y mi F. me dijo que éste era tan fuerte y su piel tan gruesa que entre todos esos animales no podrían hacerle nada (hoy en día dibujo elefantes al por mayor). En fin, creo que él me enseñaba mucho o que yo lo trataba de conocer todo.

No sé cuánto de mi vida esté destinado por mi relación con esas personas, a veces creo que estoy tan lejos de ellos que ni sus muertes podrían tocarme, sin embargo, el fin de semana estuve con ellos, hablaron de sus vidas, lo mismo de cada vez que voy; mi tío me mostró nuevamente lo que hace: unas playeras de colores a las que les había estampado logos y letras de los pumas que él mismo diseñó. Los años de trabajo en arquitectura no pasaron en vano, el hombre es un genio, diseña como los grandes y con un estilo retro que se ve tan actual que si intentara vender sus ideas seguro le sería fácil; pero su idea es poner un mecate afuera de su casa y colgarlas y vender una que otra, ni modo, yo le voy a comprar dos aunque los pumas me cagan la madre.

En este lugar sólo queda una huella que no es más que la triste realidad de mi país

Algún tiempo atrás...

Cuando teníamos como 16 tú querías tener mil discos. Ahora los tienes.