Thursday, December 17, 2015

Han o de cómo 38 años de historia le valieron nada a la rata más famosa del mundo.

Hace unos años, precisamente el año de las olimpiadas en China, South Park sorprendió con un episodio (The china problem). Kyle está devastado, no puede con "algo" que presenció en la vida; conforme avanza el episodio más y más chicos en South Park se unen a este dolor impactante y pronto se revela lo que aflige a los niños: "violaron a nuestro amigo en Perú" dicen una y otra vez, para poco a poco ir ligando al pueblo a una lucha que van a emprender para encontrar justicia contra los perpetradores de tan terrible acto.

La identidad del amigo violado en Perú se conocerá cerca de la mitad del episodio en el que se pueden ver varias escenas en las que George Lucas y Steven Spielberg violando de maneras grotescas al legendario Indiana Jones. Estos actos conmueven a todo el pueblo y en algún momento alguien comenta "realmente, ¿extraterrestres?"; de esta manera se conoce el sentido del episodio, hacía poco tiempo se había estrenado la muy posterior y más reciente entrega de la saga de Indiana Jones y había sido un verdadero insulto.

Hace años ya habían puesto a los niños a pelear contra los "creadores" de historias fílmicas para que estos no tuvieran derecho a retocar sus filmes, sin embargo, las cosas con Indi estaban peor que antaño cuando hicieron la primera denuncia.

Hace a penas un par de temporadas, Cartman decide sabotear la elección presidencial para conseguir ayuda de los chinos y evitar que Mickey Mouse, un ratón rico y pervertido, destroce uno de los tesoros más grandes del espíritu infantil de la humanidad: Star Wars.

Sin embargo así fue, Disney adquirió los derechos de una de las sagas más fuertes e impactantes que a visto la humanidad y filmó precisamente el Episodio VII, el despertar de la fuerza y ayer se estrenó ante los ojos de miles de fans, muchos de los cuales tienen los treinta y ocho años de edad de las películas portando en su corazón a Luke, Leia, Han, Chewi, C3PO, Yoda, R2 y principalmente a Darth Vader, quien es quizá el más grande y glorioso villano de todos los tiempos.

Los estudios Disney, Mickey y su poder económico consiguieron al reparto original y muchas personas tuvimos la oportunidad de ver una vez más a nuestros personajes e infantiles ejemplos de vida en un film relacionado con la vieja Guerra de las galaxias y el ratón capitalista hizo absolutamente de las suyas,

Hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana...

Un remedo de R2 abre prácticamente la película y se convierte en el centro de atención de una buena parte de la misma. Un Stormtrooper se vuelve bueno sin historia que medie esta transformación y una chica guapa tiene cara de ser la futura protagonista de la saga... todo está relatado.

Después de una persecución por el droide que esconden el soldado rebelde y la chica que claramente es habitada fuertemente por la fuerza (strong force, en inglés es más bonito), el Halcón Milenario es recapturado por el viejo par de traficantes, Han Solo y Chewbacca a quienes les había sido robado con anterioridad.

Después de unas peripecias sencillas y obvias se puede ver a un Han Solo sin dirección, o más bien dirigido por el mismo retardado que hizo del señor Spock y el capitán Kirk los protagonistas de Bad boys 8. Solo ha vuelto a ser un contrabandista embustero que le debe a los rufianes del universo porque los episodios V y VI nunca existieron.

Al tiempo y como resultaba predecible se encuentra con Leia, mujer de la que se enamoró y que lo ligo irremediablemente a la resistencia de aquellos años y a la amistad que lo terminó metiendo en carbonita porque no era más un embustero sino un hombre de honor y al servicio de los ideales de la república. Este encuentro únicamente mostrará a una mujer vieja (eso sí, hermosa, peinada y vestida como la vieja princesa) que no será sino una anciana pasiva ante la decisión de Solo como voluntario de la nueva resistencia.

Lo demás es obvio, hay un nuevo "villano" que ahora y con pretendida innovación se debate entre el lado oscuro -al que pertenece- y la luz; nuevo personaje más salido de Harry Potter que de la esencia de Star Wars. Pues este villano es hijo de Han y Leia y discípulo renegado de Luke, es decir, los tres más grandes e íntegros personajes de la saga no lograron evitar que su crío se fuera al lado oscuro además con una historia ridícula de admiración por la "obra" de Darth Vader y guiado por Gollum en versión holograma gigante.

De esta manera el Severus Snape con acné y cuya máscara debe haber sido adquirida en el bazar de Depredador, adaptada con el deformador de voz de Bane, asesinará a su padre en una escena que pretende conmover con la caricia de Han sobre el rostro de su hijo pero que más bien inicia el asco por la película. Solo, un ícono de lealtad, inteligencia, honor y perspicacia es tristemente asesinado por un remplazo barato de Anakin Skywalker y cae en un abismo que nos impedirá volver a ver al héroe de tres legendarios filmes nuevamente.

¿Duele la muerte de Solo? NO, indigna. Han Solo no es un personaje secundario y jamás lo será, nunca será el negro o el mamado o el nerd que muere durante la película de acción para que la gente que mira se sienta mal y luego se emocione porque los protagonistas triunfan al final. No, no y no, Han sólo es una leyenda y fue peor que violado en Perú, fue parte de un atentado terrorista a la infancia de miles de personas que entienden y sienten la trascendencia de un personaje como él.

Ciertamente Han era, junto con Chewi, como él mismo le decía, un traficante, un rufián que había aceptado por dinero colaborar con la princesa Leia y la resistencia; sin embargo el contacto con Luke y la que posteriormente será su amada lo transformó radicalmente, al grado de que gracias a él la estrella de la muerte pudo ser destruida en la primera de las seis películas que existían antes de que este camión de basura llegara al cine.

Han conoció dos sentimientos durante la película, la mistad y el amor y estos lo llevaron a la lealtad y al honor y a volverse uno de los eternos consentidos de la saga. Cuando es congelado en carbonita es absolutamente un hombre que está dispuesto a dar la vida por su gente y los ideales de la resistencia: Han Solo no volvería a ser un contrabandista sino un capitán de la resistencia y el amor de la fuerte y dignísima princesa Leia Organa.

Ayer Han estaba muerto desde que inició la película siendo un pobre contrabandista deudor de rufianes de poca monta (y Chewbacca su mascota). J. J. Abrams demostró que leyó perfectamente los manuales de cómo hacer una película comercial pero no tiene ni idea ni respeto por una saga que ni siquiera es capaz de comprender, mucho menos de apreciar y valorar (y no habría otra forma de explicar que el mismo personaje haga una serie de películas de Star Trek y otra de Star Wars,filmes que estuvieron peleados en el corazón de los fans que se inclinaba de un lado o del otro en los viejos años de ambas Sagas). Las fórmulas están por toda la película, Han fue rebajado a rufián porque así lo recuerda el tipo y así podría matarlo con tranquilidad, asesinado y sin dejar cadáver porque la arrogancia del director no le dio para respetar un personaje que habita en el espíritu infantil de miles de personas que aún maduros siguen conservando la ilusión de haber crecido con esta simple pero hermosa historia.

Lo más ofensivo de la muerte del capitán Solo fue que, a diferencia de Obi Wan Kenobi, Qui Gon Jinn y hasta el mismo Darth Vader, el viejo amigo de Luke y Leia no tuvo un funeral digno, una despedida honrosa de sus amigos, no tuvo una aparición más, sólo fue arrojado a un precipicio sin fin en un planeta que fue destruido como acto heroico de la película.

Abrams no supo respetar o no quiso respetar ni al personaje que es mucho más grande que él y sus intentos de renovar historias de antaño (también hace misión imposible), ni al público que, como dicen los niños de South Park, es más dueño de las películas que sus creadores o directores.

Han Solo no fue violado en la estrellota de la muerte, algo peor ocurrió, su muerte fue utilizada como un atentado terrorista contra el espíritu de aquellas personas que crecimos conociendo el honor y la resistencia de la mano de filmes como Star Wars y desde ahora se pretende convertir la grandeza de nuestros sentimientos con y hacia personajes como el capitán Solo en fórmulas, recetas de una comida hecha para llenar y no para nutrir. Los usurpados y despojados hemos sido nosotros, los que fans o seguidores, construimos buena parte de nuestra infancia y nuestros sentimientos en historias como la de Luke y Anakin y si no exigimos de alguna manera la restitución de lo que es nuestro, entonces estamos permitiendo que nos pisoteen lo último que queda por pisotearnos: la infancia que conservamos.

El episodio VII no es una película de Star Wars.


Monday, August 31, 2015

Y sí, aquí estoy

Nuestro árbol, nuestra historia y el camino hacia nuestra tierra

Hace diez años decidimos iniciar una aventura; ésta ha durado hasta hoy, con sus peculiaridades, desde luego, pero diez años después el barco navega. Hace también diez años, en aquella navidad de 2005, un arbolito, chiquito, chiquito, se hizo parte de la aventura, un arbolito verde verde y pelón, con apenas unas ramitas carnositas pero muy chiquitas. Un arbolito y una oportunidad.

dos o tres años después me mudé a un consultorio cerca de casa, un lugar con un jardín de estilo japonés, con agua, piedras y bambúes. El arbolito que ya pasaba por mucho el tamaño con el que llegó y tenía algunas ramitas nuevas, necesitaba una maceta más grande o un jardín quizá. El jardín japonés del consultorio era un bello lugar.

Ay pero el arbolito era débil, desde chiquito parecía imposible mantenerlo en pie, se doblaba, se caía, se salía de la tierra y llevarlo al jardín no lo hizo diferente, contrariamente hubo que plantarlo varias veces porque se salía de la tierra una y otra y otra vez, hasta que finalmente pareció encontrar un lugar en el que se comenzó a fijar, precisamente al lado de la puerta del consultorio. Ahí y con el apoyo de un palito comenzó a crecer y crecer y a fortalecer sus raíces. Así comenzó a tener más y más ramitas y luego ramas y su frágil tronco comenzó a engrosarse hasta que dejó de necesitar el palito y comenzó a elevarse hacia el cielo con mucha rapidez y firmeza y aunque muchas veces le cortaron la punta, él adquirió la fuerza y la persistencia que caracterizan a mi familia: aunque no nos sirvan las patas caminamos, aunque vengamos de estratos bajos en este citadino mundo, superamos la adversidad y nos posicionamos donde queremos, aunque nadie publique nuestros textos escribimos, no hay forma, la adversidad no nos come las ganas, a ninguno, perro, persona o planta, nuestra familia es fuerte.

Esta fuerza hizo que el arbolito, diez años después, sea ya un pino vikingo con todas sus letras y su carácter, fuerte, grueso, alto, verde, oloroso y creciendo; orgullo, prueba y esperanza, ganas, entusiasmo y confianza para nosotros.

Hoy, sin embargo y porque nosotros también necesitamos echar raíces fuertes, dejé mi consultorio con su jardín japonés y nuestro arbolito; hoy saqué las últimas cosas del viejo consultorio para iniciar un nuevo viaje dentro de la aventura. No pude llevarme el arbolito que ya es un gigante, él ha echado raíces fuertes muy fuertes y ha engrosado su tronco y ahora tiene un hogar. No podemos cuidarlo más, ya no tiene la necesidad de un palito, se sostiene solo y crece rumbo al cielo sin nuestra ayuda, es grande y tiene tierra.

Nosotros también necesitamos tierra y aunque tenemos raíces muy fuertes, ya no necesitamos una maceta, necesitamos nuestro suelo y por eso nos vamos, hemos aprendido mucho de nuestro arbolito. Hoy nos despedimos de él y lo dejamos en su jardín, en donde ahora es uno de los más grandes y le prometimos echar raíz, como él. Nosotros le ayudamos a crecer, ahora el nos ayudará a asentarnos, porque cuando uno se asienta crece y madura y vive; nosotros necesitamos un jardín para hacerlo y estamos en su búsqueda, mientras tanto aún podremos mirar hacia adentro y encontrar nuestro arbolito y el balcón en el que se fortaleció y el jardín en el que echó raíz y las risas y los juegos y los almuerzos y las vacaciones y los amigos y la familia y las esperanzas y el entusiasmo y las ganas de salir de la neblina hacia el sol que se posa alto sobre nuestras cabezas y la capacidad de hacer grandes y fuertes nuestras raíces para tener un hogar y seguir siendo hogar para visitantes y pasajeros como el arbolito y sus arañas y caracoles y hormigas. Seremos grandes y fuertes como nos enseñó a ser nuestro arbolito pelón y delgadito.

Hoy dejo el consultorio aunque una parte de mi se queda con él, mis recuerdos, mi entusiasmo, mis cumpleaños y mis aventuras, los amigos que hice y las historias que viví. Hoy dejo el consultorio y el pequeño gigante que sembramos hace unos años velará y alegrará la vida de cualquier persona que ocupe ese lugar. En ese árbol florece amor y ese es nuestro legado para quien quiera habitar y hacer suya la que una vez fue nuestra casita. Nosotros andamos pues y buscamos un jardín para habitar y hacer habitable de por vida.

Gracias amigo, tú eres fuerte y yo estoy contento y me siento capaz. Que tengas una vida larga y que seas la alegría de muchos, hogar y vecindario de animalitos y compañero de todos aquellos que se aproximen a ti. Nosotros nos vamos felices y con un poquito de sabiduría que supiste regalarnos. Te quiero y nunca te voy a olvidar...