¡Qué bien nos lo hemos pasado en Madrid! Menuda despedida de soltera...
Llamamos a mi amiga casadera a las 9 de la mañana del sábado a su casa y le dijimos: -"dúchate y cámbiate que ha llegado el día". Así que fuimos hacia su casa, le hicimos la maleta con todo lo que necesitaba y vino mi hermano a buscarnos para ir dirección a la estación.
La casadera llevaba los ojos vendados, así que la pobre no sabía dónde íbamos, cuánto tiempo, o qué íbamos a hacer, ella sólo decía: -"¿pero dónde me lleváis? estáis locas, estáis locas...".
Llegamos a la estación, cogimos el Ave y en una hora y media estábamos en Madrid. Nos vino a buscar nuestra amiga que vive ahí y fuimos a su casa, nos cambiamos, comimos y fuimos a ¡montar a caballo! Todo esto de sorpresa, porque hasta que no llegamos al sitio y nos vinieron a buscar unos chicos mi amiga no supo ni qué íbamos a hacer.
Me encantó montar a caballo, aunque el mío iba por libre y no hacía ni caso, se paraba a comer, le decía que a la izquierda y ni caso... iba por otro camino... jajaja...
Después volvimos a casa, muertas de calor (porque menuda calor hacía por los madriles...). Descansamos un poquito, nos duchamos , cambiamos , pintamos, etc...
Así que cuando ya estábamos preparadas le tapamos los ojos, llamamos a la puerta, pusimos a Joe Cooker y empecé a darle con una pluma por los brazos. Mi amiga histérica que no, que no, que no quería "boys" y todas sin parar de reírnos hasta que se dio cuenta de que era broma.
Luego le volvimos a tapar los ojos, la desnudamos (no del todo) y empezamos a disfrazarla... Le pusimos un vestido fucsia, unos collares, la banda de novia del año, unos guantes negros, una boa al cuello, gafas, perrito en un bolso y una pamela gigantesca, la llevamos a verse en un espejo... y... ¡tachán! se vio el disfraz de famosa, casi se muere del ataque de risa, ella y nosotras...
Salimos de casa después de una sesión de fotos que vamos... fuimos a cenar a un sitio con espectáculo, camareros con tutu y turbantes ¡ayy omaaa! y luego más espectáculo. El restaurante se llama Gula Gula, yo lo recomiendo porque te ríes un montón.
A las 2 de la mañana terminaba la cena, salimos a la calle y le dijimos a mi amiga: "nos vamos de marcha, ¿cogemos un taxi o andando?". Y de repente aparece una limusina gigantesca en la puerta del restaurante. Mi amiga alucinada, dándonos las gracias, riéndose porque no se lo creía. Menudo vieje nos pegamos en la limusina... con música que habíamos preparado en un cd que pusimos, bailando sin parar, bebiendo champan... os lo podéis imaginar...
Después de una hora ahí montadas, la limusina nos dejó en la puerta del bar dónde íbamos a ir... Sin parar de bailar hasta las 6 y media de la mañana y porque cerraban ya... Mi amiga se lo pasó bomba y aún nos decía: ¿vamos a otro bar? y todas, - ¡que son las 7 de la mañana ,qué están cerrados!
Pues eso fue la despedida, muy resumida porque para contarlo todo necesito como mínimo 2 horas más pero bueno. Decir que nos lo pasamos muy bien, que ha sido un fin de semana inolvidable...