-Atención: leer las siguientes líneas puede perjudicar seriamente su buen humor y positivismo. La autora no se hace responsable de los posibles efectos secundarios ocasionados.-Chicas, admitámoslo. Negar la evidencia no lleva a ningún lado.
Tengo depresión. Y de las grandes.
Todo está relacionado con lo que venía escribiendo en comentarios anteriores. Sí, he leído vuestros comentarios, y yadayadayada. Entiendo vuestros comentarios, pero para eso tendría que contaros algo sobre mí y el por qué me supone tanto trauma estar aquí.
Es un tema bastante personal y que no me apetece publicar por aquí. Digamos simplemente que siempré soñé con el momento de irme fuera, y si era al extranjero mucho mejor (
porque ya había constatado que con los foráneos había mucho más feeling que con los autóctonos, no me preguntéis por qué, porque yo aún no he logrado hallar la respuesta). Así que el irme de Erasmus fue para mí cumplir un sueño; es más, matába dos pájaros de un tiro, porque otro sueño que tenía era estudiar en una Universidad anglosajona
(y lo sigo confirmando: nada que ver).
-Hombre, mi aspiración era una de las Ivy League, pero de momento mu couché no llega a tanto.-Pero claaaro, había un pero. Era un viaje con billete de vuelta. Tenía que volver. A mi no-vida. Es como si hubiera estado viviendo en el mito de la Caverna
(by Mr. Platón); hubiera tenido la oportunidad de salir fuera, respirar aire puro, y a los diez minutos, vuelta a la oscuridad. Arfs.
¿Que me podía haber quedado? Bueno, hubo gente que lo hizo. Pero no tenía forma económica de sustentarme. Ya me había costado hasta encontrar un trabajillo de estudiante. Y me había matriculado ya en el Prácticum (unas prácticas oblitarias que nos imponía la Universidad), y no quería perderlo. Intenté buscar el hacer las prácticas allí, pero me resultó difícil. Imagínate diciendo que tienen que suscribir un acuerdo con una Universidad de por ahí pa yá de la que nunca oyeron hablar..... y luego esperar que la Universidad decida convalidarlo. Así que tuve que volver.
Y ahí vino la depresión, porque no quería volver. Porque por fin me sentía a gusto. Porque empezaba a vivir. Porque empezaba a ver un futuro y a pensar en positivo. Porque al fin, tenía una vida. Tenía muy claro lo que
no quería, lo que me esperaba al volver. (O, mejor dicho, lo que no me esperaba). Y aún hoy, casi dos años después, me sigo sintiendo atrapada.
Me siento estancada, perdida, sin saber qué hacer, sin prospección de futuro; y peor aún, que estos dos años que han pasado desde mi "vuelta" me han pasado por delante de las narices sin darme ni cuenta.
Que estoy cansada de esperar, leñe, a tiempos mejores y al "algo vendrá". Me arrepiento además enormemente de lo que he estudiado; ni es lo que yo esperaba, ni sirve para mucho. No está valorado, qué le vamos a hacer. A veces me pregunto por qué he tenido que nacer aquí. Y me explico, no quiero caer en crítica barata. Cuando miras fuera, y ves los estudios que tienen, se te caen las bragas. Aquí apenas lo imaginamos. Que no quiero decir que sea mejor ni peor, ni que necesariamente les tenga que ir mejor; pero a mí personalmente me gusta más. No acabo de encontrar mi camino, me siento perdida cual hobbit en Moria.
Por eso, como decía Irene,
cotillear perjudica seriamente la salud. Creo que voy a dejar el feisbuk ese; ya os comentaba que cada vez que veía las nuevas sobre los antiguos compañeros, cómo se siguen moviendo, estudiando aquí o allá, éste máster o estas prácticas... me pongo mala. (Ese ellos están consiguiendo lo que yo anhelo).
¿Lo último? Una página web que se creó una compañera. Aún me recorren escalofríos de pensarlo. Es sunombre-apellido punto com, y lo que hace es promocionarse, no se trata más que publicar su CV. Anodadada me hallo. Es una idea muy buena. Pero lo peor viene al cotillear y ver lo que ha hecho y compararlo con una servidora. (*desearía que la viérais, la página. Pero ya sabéis lo estricta que soy con esto de la privacidad.. hum... tal vez
d'estrangis...jisjis)Si al menos durante estos dos años yo hubiese tenido una experiencia laboral continuada, tendría un algo. Pero no, algo esporádico, y por el medio, mucho tiempo de espera. Además, algo que veo que hacen muchos Erasmus es tener cartas de recomendación de profesores, de la Uni en la que estuvimos. ¿Cómo no se me ocurrió a mí? Es algo que queda muy bien. Podría intentarlo, pero no estarán creo yo muy frescos los lazos ahora,y
-partiendo del hecho de que accedieran- me imagino que no sería una carta muy personalizada.
Sigh.
Estoy valorando volver a estudiar, algo "útil", aunque sin referencias no sé siquiera si me gustará, aunque espero que me habra más puertas. La cuestión es tener apoyo. Creía que lo tenía, que podía seguir adelante, pero parece ser que se está quedando en el aire. Y hay que mirar muchas cosas. El qué, el dónde, el cómo mantenerse. Lo que me lleva al ¿me darán beca o no? Que es una respuesta negativa para lo que tenía pensado. Estúpida carrera. Ni salidas ni trabajo.
Arhgs.
post-scriptum: Acepto oraciones, huevos a Santa Clara y polvos de estrella mágicos de la suerte. Es más, necesito muuucha buena suerte, y muucha positividad, como podéis ver.