martes, 31 de mayo de 2016

visita a Rio de Janeiro II

(continuación)
Lapa
Saliendo ya de la zona del consulado y con un objetivo claro decidí irme dando un paseo, lo que me permitiría pasar por otros paseos al lado del mar, y como guía el teléfono con GPS al que ya había descargado mapas e itinerarios para verlos off-line.

En primer lugar he de decir que los mapas e itinerarios no son suficientes, y menos si tienes mi memoria para los nombres (vamos que es nula). El itinerario puede decir: "continua hacia el norte por la calle fulano de tal y tuerce a la izquierda por mengano de cuanto", reconozco que lo único que recuerdo de toda la frase es continua y tuerce a hacia algún sitio, el izquierda se que conseguiría deducirlo entre las dos posibilidades. Claro, podría sacar la aplicación de brújula del móvil, pero entonces perdería el mapa y los nombres buscados, cosa que haría que no me sirviese para mucho. Como estando quieta es difícil saber cual es la dirección pues lo suyo es empezar a caminar y dejar que el GPS te indique hacia donde te mueves para saber hacia donde habría que hacerlo. Así que comienza el random walk.

Camino un trecho, y como no quiero estar mirando un móvil más que el entorno, el trecho se alarga hasta otro cruce... y en mas de una ocasión descubro que es el sentido contrario. Otra cosa que me aleja del trayecto suele ser el instinto de supervivencia. Sí, se que los de Alcorcón tenemos fama de cruzar las calles por cualquier sitio, pero yo había decidido procurar no morir atropellada, eso lleva a desviarse de algunos caminos buscando un semáforo (que no garantiza nada, pero al menos se podrá decir que aunque te atropellen tu tenías prioridad). Y en esta discusión sobre el tráfico creo que para ser correctos a los límites de velocidad les faltaría una advertencia de que son velocidades promedio, así que si ponen 40km/h se refieren que como por esa zona los coches van a estar parados una parte no despreciable del tiempo al arrancar puede compensar ese tiempo aumentando la velocidad para que el trayecto promedio sea a la velocidad indicada.

También puedes encontrar en Rio indicaciones para ir a sitios andando... el problema es que son pocas y están tan espaciadas que se pierden, en ese sentido creo que la ciudad más amigable que conozco es Londres... las indicaciones estaban cada poco tiempo y todas incluían un mapa de la zona.

El caso que tras unas cuantas revueltas más de lo pensado, eso es cosa mía porque no me suele gustar desandar lo andado si hay oportunidad de hacer otro camino, por fin me dirigía a mi destino pasando por zonas de restaurantes, mercados, parques... vamos, lo que es una ciudad normal y corriente. Y pasé por Lapa, una zona que se ven antiguos edificios coloniales medio abandonados y medio recuperados cuyas fachadas se han llenado de colores. Ya me habían dicho que aquí era una zona de fiestas por la noche, pero como más tarde podría confirmar, estaba tan cansada del día que las noches quedaron para dormir.






Tras alguno de esos cierres metálicos se podía oler el barniz de unos muebles echos, o reformados a mano. Otro tenía dentro un taller de encuadernación y grabados. Otro una tienda. Alguna casa más lujosa que nadie había dado otro uso en peor estado que las pintadas... y a la izquierda, subiendo una ladera domicilios desiguales y precarios (pero a saber cuantos años de precariedad tendrían) que formaran parte de algunas de las ciento de favelas que están en Rio.

Acueducto Carioca
Y el recorrido por la calle Lapa (donde volveré, aunque no sea de noche) concluye en una plaza donde destaca el Acueducto, actualmente conocido como los Arcos de Lapa y que sustenta una via de tren (o tranvía) que une el convento de Santa Teresa con el centro de la ciudad.


Y más fachadas decoradas, muchas de ellas escondiendo ras su cierres zonas para bailar por la noche.

Tras este largo camino (realmente fue largo) nada mejor que buscar algún sitio para descansar algo... y ya de paso dejar que no lloviese sobre mi cabeza.

Catedral metropolitana
Acababa de comer y estaba cansada, así que decidí coger un autobús para volver al hostel. Y buscando donde podría encontrarlo vi un cartel que indicaba la catedral metropolitana... como parecía estar cerca pues me acerqué, ya que nada de lo que había visto me parecía una catedral y parecía que me metía en una zona de oficinas bastante modernas y calles más amplias.

Y no me extraña que no la reconociese ya que es ese cono por delante de los grandes edificios

Con su campanario haciendo compañia

Para que se vea lo integrada que queda en el entorno se puede ver el reflejo e las vidrieras

Y el edificio del otro lado pues no quería perder el carácter religioso del entorno
Si por fuera era "extraña" más me sorprendió por dentro. estaba completamente diáfano con arias entradas y sin casi decoración, y, lo que más me llamó la atención... se escuchaba perfectamente la lluvia que caía fuera, como si estuviese diseñada para que estando a cubierto no pudieses olvidarte de que en el exterior llueve. No se como sería un día soleado.

Tras esta pequeña vuelta ya me propuse encontrar un autobús que me llevase hasta Copacabana, contando que la noche anterior la había pasado de viaje y que llevaba andando todo el día. Así que tocaba de nuevo orientarse y cansada de mapas y paradas de autobuses sin información opté por preguntar y, por suerte, con que me cruzasen algún túnel tenía suficiente.

Al llegar a mi lado de la ciudad había dejado de llover, así que paré a tomar una Original al lado de la playa

que presentaba algo más de gente que por la mañana.

Y dando por acabado este primer día muerta de cansancio
(continuará)

sábado, 28 de mayo de 2016

visita a Rio de Janeiro I

Hombre, ya que he cruzado el charco (y el ecuador) bien puedo ir a visitar una e las grandes ciudades del país, así que con la excusa de ir a rogar el voto (que sigo sin saber por qué se le dice rogar cuando comparado con otros trámites es de lo más sencillo) pues pasé el fin de semana pasado en la gran ciudad.

Y gran ciudad es de verdad... harían falta muchas visitas para poder considerar que se conoce algo.

Llegada
Antes de llegar están los preparativos. Primero comprar el billete de autobús, que no se puede hacer por internet por carecer de un código fiscal pero que si vas a la estación de autobuses puedes comprarlo tu mismo en un terminal de ordenador con un lector de tarjetas. Realmente no supuso ningún problema. Segundo escuchar todos los consejos sobre tener cuidado con el bolso para que no me robasen, cuidado por que barrios me metía y que no se me ocurriese intentar ir andando desde la estación de autobuses (yo también se lo diría a cualquiera que llegase a Mendez Alvaro, aunque yo misma haya ido andando). Tercero prepararse para pasar 5 horas en el autobús donde parece que no hay una carretera lisa en todo el trayecto.

Y por fin llegar. La estación de autobuses no me pareció tan tétrica como me la habían pintado (de hecho es que es nueva) pero seguí el consejo de tomar un taxi. Y bueno, como a buena guiri estoy segura de que me dieron un paseo algo mayor que el estrictamente necesario, vamos que considero haber pagado mi impuesto de guiri. De todas formas, el taxista era un tipo simpático y se entiende que era una buena oportunidad para sacar unos reales de más.

Al llegar estaba lloviendo (eh! que llevaba paraguas) así que, aunque el check-in no era hasta las 13:00 a las 07:00 me presenté en el hostel. Allí me dejaron descansar un rato (no podía dejar las cosas en la habitación) y hasta me ofrecieron tomar un desayuno, aunque no me correspondiese. El caso es que quería llegar a primera hora al consulado por si los papeles se eternizaban (demasiadas historias había leído).
escaleras de subida al hostel

Preguntar como se podía llegar a cualquier parte tenía una sola respuesta: taxi. Y si incluías el hecho de ir andando ya  te empezaban a sugerir un autobús. Así que opté por ir primero hasta la playa y ya pensaría desde allí.

Rogando el voto
Pese al consejo de buscar un medio de transporte que me llevase donde quería, como buena madrileña lo primero que tenía que hacer al estar en una ciudad con mar es ver si es cierto, así que ignorando la lluvia me dirigía hasta la playa de Copacabana, a dos calles del hostel.

mirando hacia Ipanema

y hacia el Pan de Azucar... aunque no se vea aun

el paseo característico de Copacabana

y al fondo el famoso Morro

Ni cuerpos esculturales ni básicamente nadie, cosa esperable al tratarse de un jueves de otoño lloviendo a las 8 de la mañana

inevitable pisar la arena... y mira que odio el después

así queda el Atlántico por esta zona

Tras un paseo por la playa, era hora de pensar como llegar al consulado. La ruta que me indicaba el GoogleMaps me hacía pasar por un túnel... así que opté por el plan autobús para ese salto.

En el Consulado no había casi nadie, así que según llegué me atendieron, todos muy amables, y en menos de veinte minutos ya tenía toda una ciudad para mi.

Esta es la dirección, pero no se si es el camino
Lo bueno de ser turista es que, en muchas ocasiones no queda claro que se quiere hacer. Sí, había sitios que quería ver pero con un tiempo tan desapacible, ;-), uno no va a intentar subir a un alto para meterse sólo entre las nubes. Así que opte por un random walk con intención de llegar hasta el Acueducto Carioca. Claro, si tenía claro un destino podía haberme dirigido a él, pero entonces me hubiese perdido el camino, parte casi más importante que el destino en si mismo.

Así que salí del Consulado, y en lugar de tomar el camino que el mapa me indicaba más directo opté por acercarme al jardín de justo enfrente y callejear algo
jardín botánico (pequeño) en frente del consulado

Y está claro que tiene que haber alguna cierta atracción... porque no es normal que sea lo primero con lo que me encuentre
centro basileiro de pesquisas físicas

(continuará)

viernes, 6 de mayo de 2016

Pero también dio tiempo a pasear por Viçosa...

Continuamos con la entrada anterior para dejar unas vistas de Viçosa, a la cual casi ni había presentado, así que aprovechando la compañía fuimos a lugares altos para ver de que estábamos hablando

En primer lugar la universidad (un rocito de ella) vista desde un punto al que llegamos básicamente porque nos perdimos intentando llegar a otro desde el Recanto de las Cigarras... una.. iba a decir explanada, y realmente es plano si lo opuesto a plano es algo rugoso pero, ¿cómo decirlo? no es aconsejable jugar al fútbol. Lugar donde me han dicho que los recién graduados hacen barbacoa cuando acaban, y hay que reconocer que está bien adecuado para ello


Y para que se vea que Viçosa no es menos que Rio aquí también tienen un cristo vigilando la ciudad, pero algo me dice que este es menos visitado que el otro... y me han sugerido que con una visita es suficiente, pero hay que reconocer que la vista es buena





Y dado que andar tanto da hambre, ¿qué mejor que un poco de comida?



Lo confieso, lo peor de este modo de servirte y pagar al peso es esa tentación de probar todo antes de sentarte a la mesa.