(continuación)
Lapa
Saliendo ya de la zona del consulado y con un objetivo claro decidí irme dando un paseo, lo que me permitiría pasar por otros paseos al lado del mar, y como guía el teléfono con GPS al que ya había descargado mapas e itinerarios para verlos off-line.
En primer lugar he de decir que los mapas e itinerarios no son suficientes, y menos si tienes mi memoria para los nombres (vamos que es nula). El itinerario puede decir: "continua hacia el norte por la calle fulano de tal y tuerce a la izquierda por mengano de cuanto", reconozco que lo único que recuerdo de toda la frase es continua y tuerce a hacia algún sitio, el izquierda se que conseguiría deducirlo entre las dos posibilidades. Claro, podría sacar la aplicación de brújula del móvil, pero entonces perdería el mapa y los nombres buscados, cosa que haría que no me sirviese para mucho. Como estando quieta es difícil saber cual es la dirección pues lo suyo es empezar a caminar y dejar que el GPS te indique hacia donde te mueves para saber hacia donde habría que hacerlo. Así que comienza el random walk.
Camino un trecho, y como no quiero estar mirando un móvil más que el entorno, el trecho se alarga hasta otro cruce... y en mas de una ocasión descubro que es el sentido contrario. Otra cosa que me aleja del trayecto suele ser el instinto de supervivencia. Sí, se que los de Alcorcón tenemos fama de cruzar las calles por cualquier sitio, pero yo había decidido procurar no morir atropellada, eso lleva a desviarse de algunos caminos buscando un semáforo (que no garantiza nada, pero al menos se podrá decir que aunque te atropellen tu tenías prioridad). Y en esta discusión sobre el tráfico creo que para ser correctos a los límites de velocidad les faltaría una advertencia de que son velocidades promedio, así que si ponen 40km/h se refieren que como por esa zona los coches van a estar parados una parte no despreciable del tiempo al arrancar puede compensar ese tiempo aumentando la velocidad para que el trayecto promedio sea a la velocidad indicada.
También puedes encontrar en Rio indicaciones para ir a sitios andando... el problema es que son pocas y están tan espaciadas que se pierden, en ese sentido creo que la ciudad más amigable que conozco es Londres... las indicaciones estaban cada poco tiempo y todas incluían un mapa de la zona.
El caso que tras unas cuantas revueltas más de lo pensado, eso es cosa mía porque no me suele gustar desandar lo andado si hay oportunidad de hacer otro camino, por fin me dirigía a mi destino pasando por zonas de restaurantes, mercados, parques... vamos, lo que es una ciudad normal y corriente. Y pasé por Lapa, una zona que se ven antiguos edificios coloniales medio abandonados y medio recuperados cuyas fachadas se han llenado de colores. Ya me habían dicho que aquí era una zona de fiestas por la noche, pero como más tarde podría confirmar, estaba tan cansada del día que las noches quedaron para dormir.
Tras alguno de esos cierres metálicos se podía oler el barniz de unos muebles echos, o reformados a mano. Otro tenía dentro un taller de encuadernación y grabados. Otro una tienda. Alguna casa más lujosa que nadie había dado otro uso en peor estado que las pintadas... y a la izquierda, subiendo una ladera domicilios desiguales y precarios (pero a saber cuantos años de precariedad tendrían) que formaran parte de algunas de las ciento de favelas que están en Rio.
Acueducto Carioca
Y el recorrido por la calle Lapa (donde volveré, aunque no sea de noche) concluye en una plaza donde destaca el Acueducto, actualmente conocido como los Arcos de Lapa y que sustenta una via de tren (o tranvía) que une el convento de Santa Teresa con el centro de la ciudad.
Y más fachadas decoradas, muchas de ellas escondiendo ras su cierres zonas para bailar por la noche.
Tras este largo camino (realmente fue largo) nada mejor que buscar algún sitio para descansar algo... y ya de paso dejar que no lloviese sobre mi cabeza.
Catedral metropolitana
Acababa de comer y estaba cansada, así que decidí coger un autobús para volver al hostel. Y buscando donde podría encontrarlo vi un cartel que indicaba la catedral metropolitana... como parecía estar cerca pues me acerqué, ya que nada de lo que había visto me parecía una catedral y parecía que me metía en una zona de oficinas bastante modernas y calles más amplias.
Y no me extraña que no la reconociese ya que es ese cono por delante de los grandes edificios
Con su campanario haciendo compañia
Para que se vea lo integrada que queda en el entorno se puede ver el reflejo e las vidrieras
Y el edificio del otro lado pues no quería perder el carácter religioso del entorno
Si por fuera era "extraña" más me sorprendió por dentro. estaba completamente diáfano con arias entradas y sin casi decoración, y, lo que más me llamó la atención... se escuchaba perfectamente la lluvia que caía fuera, como si estuviese diseñada para que estando a cubierto no pudieses olvidarte de que en el exterior llueve. No se como sería un día soleado.
Tras esta pequeña vuelta ya me propuse encontrar un autobús que me llevase hasta Copacabana, contando que la noche anterior la había pasado de viaje y que llevaba andando todo el día. Así que tocaba de nuevo orientarse y cansada de mapas y paradas de autobuses sin información opté por preguntar y, por suerte, con que me cruzasen algún túnel tenía suficiente.
Al llegar a mi lado de la ciudad había dejado de llover, así que paré a tomar una Original al lado de la playa
que presentaba algo más de gente que por la mañana.
Y dando por acabado este primer día muerta de cansancio
En primer lugar he de decir que los mapas e itinerarios no son suficientes, y menos si tienes mi memoria para los nombres (vamos que es nula). El itinerario puede decir: "continua hacia el norte por la calle fulano de tal y tuerce a la izquierda por mengano de cuanto", reconozco que lo único que recuerdo de toda la frase es continua y tuerce a hacia algún sitio, el izquierda se que conseguiría deducirlo entre las dos posibilidades. Claro, podría sacar la aplicación de brújula del móvil, pero entonces perdería el mapa y los nombres buscados, cosa que haría que no me sirviese para mucho. Como estando quieta es difícil saber cual es la dirección pues lo suyo es empezar a caminar y dejar que el GPS te indique hacia donde te mueves para saber hacia donde habría que hacerlo. Así que comienza el random walk.
Camino un trecho, y como no quiero estar mirando un móvil más que el entorno, el trecho se alarga hasta otro cruce... y en mas de una ocasión descubro que es el sentido contrario. Otra cosa que me aleja del trayecto suele ser el instinto de supervivencia. Sí, se que los de Alcorcón tenemos fama de cruzar las calles por cualquier sitio, pero yo había decidido procurar no morir atropellada, eso lleva a desviarse de algunos caminos buscando un semáforo (que no garantiza nada, pero al menos se podrá decir que aunque te atropellen tu tenías prioridad). Y en esta discusión sobre el tráfico creo que para ser correctos a los límites de velocidad les faltaría una advertencia de que son velocidades promedio, así que si ponen 40km/h se refieren que como por esa zona los coches van a estar parados una parte no despreciable del tiempo al arrancar puede compensar ese tiempo aumentando la velocidad para que el trayecto promedio sea a la velocidad indicada.
También puedes encontrar en Rio indicaciones para ir a sitios andando... el problema es que son pocas y están tan espaciadas que se pierden, en ese sentido creo que la ciudad más amigable que conozco es Londres... las indicaciones estaban cada poco tiempo y todas incluían un mapa de la zona.
El caso que tras unas cuantas revueltas más de lo pensado, eso es cosa mía porque no me suele gustar desandar lo andado si hay oportunidad de hacer otro camino, por fin me dirigía a mi destino pasando por zonas de restaurantes, mercados, parques... vamos, lo que es una ciudad normal y corriente. Y pasé por Lapa, una zona que se ven antiguos edificios coloniales medio abandonados y medio recuperados cuyas fachadas se han llenado de colores. Ya me habían dicho que aquí era una zona de fiestas por la noche, pero como más tarde podría confirmar, estaba tan cansada del día que las noches quedaron para dormir.
Tras alguno de esos cierres metálicos se podía oler el barniz de unos muebles echos, o reformados a mano. Otro tenía dentro un taller de encuadernación y grabados. Otro una tienda. Alguna casa más lujosa que nadie había dado otro uso en peor estado que las pintadas... y a la izquierda, subiendo una ladera domicilios desiguales y precarios (pero a saber cuantos años de precariedad tendrían) que formaran parte de algunas de las ciento de favelas que están en Rio.
Acueducto Carioca
Y el recorrido por la calle Lapa (donde volveré, aunque no sea de noche) concluye en una plaza donde destaca el Acueducto, actualmente conocido como los Arcos de Lapa y que sustenta una via de tren (o tranvía) que une el convento de Santa Teresa con el centro de la ciudad.
Y más fachadas decoradas, muchas de ellas escondiendo ras su cierres zonas para bailar por la noche.
Tras este largo camino (realmente fue largo) nada mejor que buscar algún sitio para descansar algo... y ya de paso dejar que no lloviese sobre mi cabeza.
Catedral metropolitana
Acababa de comer y estaba cansada, así que decidí coger un autobús para volver al hostel. Y buscando donde podría encontrarlo vi un cartel que indicaba la catedral metropolitana... como parecía estar cerca pues me acerqué, ya que nada de lo que había visto me parecía una catedral y parecía que me metía en una zona de oficinas bastante modernas y calles más amplias.
Y no me extraña que no la reconociese ya que es ese cono por delante de los grandes edificios
Con su campanario haciendo compañia
Para que se vea lo integrada que queda en el entorno se puede ver el reflejo e las vidrieras
Y el edificio del otro lado pues no quería perder el carácter religioso del entorno
Si por fuera era "extraña" más me sorprendió por dentro. estaba completamente diáfano con arias entradas y sin casi decoración, y, lo que más me llamó la atención... se escuchaba perfectamente la lluvia que caía fuera, como si estuviese diseñada para que estando a cubierto no pudieses olvidarte de que en el exterior llueve. No se como sería un día soleado.
Tras esta pequeña vuelta ya me propuse encontrar un autobús que me llevase hasta Copacabana, contando que la noche anterior la había pasado de viaje y que llevaba andando todo el día. Así que tocaba de nuevo orientarse y cansada de mapas y paradas de autobuses sin información opté por preguntar y, por suerte, con que me cruzasen algún túnel tenía suficiente.
Al llegar a mi lado de la ciudad había dejado de llover, así que paré a tomar una Original al lado de la playa
que presentaba algo más de gente que por la mañana.
Y dando por acabado este primer día muerta de cansancio
(continuará)





























