Suiza - puesta al día
Empezaremos por lo primero. Llegé el 9 de Febrero y cuando llegué a la casa no había nadie. Así que tuve que esperar y llamar. Digamos que la jefa no se pone para nada las pilas. Y no vino ella, vino un tipo con aires de padre de Indiana Jonnes. En el piso no había Internet :(
Deshice las maletas y me fui al trabajo. Me instalé a lo precario en el despacho y a las 18 volvía a casa. Salí a hacer las compras. Y a dormir muy muy temprano.
El segundo día fui a ver al gestor, llegaron algunas cajas y creo que salí a dar una vuelta para comprar un adaptador para los enchufes y una guía. Oh sorpresa las guías de Basel son chiquititas, chiquititas.... me decidí por una, esponsorizada por Roche... incluso esto.
Busqué y rebusqué en la web grupos, tandems, etc. para activar la vida social. Escribí a 5 tandems, y me suscribí a varios grupos. El piso que pensaba alquilar estaba ocupado hasta marzo... un tema más en la lista. Y el móbil tiene que esperar, para tener móbil de contrato necesito el número de residente. Para tener el número de residente se necesita un contrato de alquiler...
El sábado compré mi Velo de segunda mano a 120 CHF, por uno nuevo pedían 1300... también compré unas botas para la nieve. No me decidí por ningún abrigo de plumas... o parecen bolsas de basura o no marcan la cintura o la marcan demasiado o no tienen capucha o es demasiado grande o son demasiado cortos o largos o la cremallera se ve muy cutre o la altura de los bolsillos no los hace nada cómodos... Total que nada.
A todo esto cada día yendo a dormir a las 19:30, a las 20:00, a las 21:00 pero raramente más tarde.
El domingo salí a dar una vuelta y cerca del Rathaus había 2 chicos disfrazados como en la naranja mecánica. Uno iba un poco ma´s abrigado, unas mallas acrílicas blancas, bata blanca, paraguas blanco y bombín. El otro con un mono acrílico blanco y nada más... estábamos a -1º. No les paré para preguntar. Había quedado con Marcos que me vino a buscar y me contó un poco como funciona la ciudad. La explicación fue bien acompañada con vino y casi no me podía ni levantar. Sin saber cómo encontré el camino hasta mi bici y me perdí. Daba vueltas y vueltas y no veía nada conocido. Los nombres de las calles de mi mapita eran demasiado pequeñas... tube que parar a un chico. El buen samaritano, Kevin, me acompañó un trozo y me indicó el camino a casa.
El lunes fue un día de recuperación. Y hasta aquí puesta al día 1.

