El INAGA se destapa como uno de los centros de corrupción tras las investigaciones sobre la trama eólica de Forestalia en Aragón. Ya lo advertimos en su día, sin que la prensa o la fiscalía y los jueces, como ahora parecen descubrir, nos tomasen en serio (INAGA, al filo de la legalidad. Barracuda, 5 marzo 2023).
Directores del INAGA como Carlos Onatñón y Jesús Lobera se encuentran en el foco de la trama. Por eso, no cabe la menor duda que hay que desmantelar el nefasto INAGA, un invento del consejero Boné para eludir la legislación ambiental.
La central parque eólico Cabezo de San Roque de Muel (Zaragoza) es otro ejemplo más del desastre ecológico que supone la tecnología eólica. Desde hace semanas, miles de fragmentos de resinas, fibras, plástico y metales se esparcen por los campos alrededor de la máquina CSR 22 accidentada (UTM X654047,02/Y 4592760,61).
Se trata de un parque eólico antiguo, de los primeros que se montaron, siendo el peticionario Taim Neg Micon Eólica S. A. que recibió autorización administrativa en el año 2000 por parte del entonces Director General de Energía y Minas D. Javier Burillo Panivino (BOA 113 de 20 de septiembre de 2000). Actualmente la central está gestionada por las mercantiles Renantis y Nadara, las cuales son el brazo armado de JP Morgan, así que estamos apañados.
BOA 113 de 2000
Las evidencias demuestran que los restos llevan semanas, si no meses, esparcidos por el monte y los campos, de lo que se deduce la desidia de los promotores y de la administración. Los restos no son inertes pues llevan gran cantidad de componentes químicos que se liberan al medio al fragmentarse en pequeños trozos, los denominados microplásticos, bajo la acción del sol y la lluvia.
Las empresas promotoras locales se deshacen de los parques eólicos, los cuales terminan en manos de grandes fondos de inversión, ajenos a los impactos de la instalación.
Directivos de Forestalia y del Ministerio de Transición Ecológica han sido detenidos en una operación que investiga una trama relativa a la concesión de licencias energías renovables.
Fuente: Heraldo de Aragón, 20260304
El principal motivo de la investigación es el clúster eólico del Maestrazgo, un conjunto de centrales eólicas y sus tendidos eléctricos, pero Forestalia ha construido otros muchos parques. Algunos de ellos, de Forestalia, los hemos denunciado aquí. Como el PE STEV –vendido ya a REPSOL-, el PE El Campillo y el PE El Coto, ambos en Zaragoza capital.
Han terminado las obras de repotenciación del PE Muel de la mercantil RWE ubicado en la localidad de Muel en Zaragoza. La eliminación de los veintisiete aerogeneradores antiguos y su infraestructura para la ubicación de los tres nuevos, con su correspondiente infraestructura pasando de los de 16,2 MW instalados a los 19,8 MW actuales -aunque teóricamente limitada a 16,2 MW- ha dejado un territorio devastado. No sólo aumenta la potencia instalada, sino también el área de barrido total de las máquinas, pasando de los 39 190 m² a los 61 805 m², lo que implica un aumento del 58 % de la superficie de barrido, como ya expliqué en su día. Así que la sangría de aves y quirópteros seguirá siendo brutal.
El estado del terreno demuestra cómo esta tecnología eólica es incompatible con el medio natural, tanto biológico como físico al ser incapaz de adaptarse al terreno y necesitando transformarlo bruscamente causando una importante transformación morfológica y erosión.
Las labores de renaturalización se ciñen a las áreas menos problemáticas. Los vertidos de tierra y bloques que se desprenden por gravedad no son repuestos a pesar de que el condicionado ambiental exige devolver el terreno a su estado original.