martes, julio 03, 2007
viernes, junio 15, 2007
No se escuchaba nada en la penumbra de la noche, ni el viento cuando pasaba cerca de él y le alzaba las hebras de las alas de dragón que apenas le empezaban a crecer, ni el susurro de los animales al pasar por la hierba donde estaban parados ni el latido de su croazón que sabía perfectamente que estaba emocionado de encontrarse con el gran sabio que le daría los conocimientos necesarios para convertirse en el 5º caballero.
"Pero si no salen durante el día cómo es que saben tanto. ¿A qué se debe que sepa tanto sobre cuestiones misticas y mágicas si no tiene los recursos necesarios para aprenderlo?"
"Porque es algo que le enseñaron durante la noche"
"No lo entiendo"
"Claro que no lo entiendes, tú eres hijo del día y sólo sales de día, por la noche te quedas ciego y no eres capaz de ver lo que tienes delante de ti, por eso serás vencido cada vez que te enfrentes con él... A menos que..."
"¿A menos que qué?"
"Que aprendas a ver por la noche"
Un relámpago atravesó el cielo que ahora estaba negro como el ébano y los animales corrieron a refugiarse de la lluvia que amenazaba con caer. Por un momento Román se quedó pensando en la posibilidad que le planteaba el viejo sabio, era una idea que creía no comprender del todo pero en el fondo sabía perfectamente a lo que se refería y de sólo pensar en que estuviera en lo cierto le provocaba un miedo inimaginable.
martes, mayo 29, 2007
La curiosidad de la inocencia.
Angelito: Oye yaneli, ¿por qué tu blusa tiene estas cosas aquí? (señala el busto de Yaneli)
Yaneli: Ah, pues esque no son de mi blusa , son mias.
Angelito: Y tienen unos cordoncitos tus blusas, las de mi mami también (toca los tirantes del sostén de Yaneli).
Yaneli: Esque esos tirantes son de mi sosten.
Angelio: ¿Y todas tus blusas tienen esto? (señala de nuevo su busto).
Yaneli: Si.
Angelito: Mi mamá también las tiene, todas sus blusas las tienen.
Yaneli: Si, así son.
Angelito: ¡Ah...!
Y todo el rato que estuvieron jugano el "Angelito" se lo pasó agarrandole el busto a mi novia.
martes, mayo 15, 2007
Ideas en el viento.
El problema aquí es que a las 11 de la noche ya me empieza a dar sueño y por la escuela no tendría muchas posibilidades de hacer mi tarea en la madrugada y pararme al día siguiente a buena hora para empezar la jornada; así que mejor sería no moverle por ahí y simplemente tratar de ser un buen ciudadano, hermano, individuo, sujeto tachado, persona, hombre, carnal, novio, estudiante, trabajador, hijo y todo donde pueda hacer el bien sin mirar a quien.
Pero no estaría mal que esta ciudad contara con una persona que saliera en las noches a proteger al desamparado, a esa chica que está saliendo tarde de el restaurante donde trabaja y para ir a su casa tiene que pasar por un callejón que está saliendo del metro doctores a las 12 de la noche, y la abordan 2 individuos con pistola en mano y la llevan hasta el rincón de alguna pared y mientras le quitan sus cosas y le dicen vulgaridades respecto a su figura y su ropa, la manosean sin cesar, hasta que la chica llora y se desespera y después de que la despojaron de sus pertenecias y su integridad la regresan al metro y la amenazan con matarla si llega a decirle algo al policia que se encuentra por ahí.
¡Que impotencia, maldita sea!, pero igual que con las cucarachas, no se puede acabar con todos los malechores de este planeta; pero ya veré qué hago al respecto.
lunes, julio 24, 2006
Una cosa más...Te amo (tercera parte).
-¡Gabriel!, ¿qué te ha pasado?-
-¿Por qué?- preguntó un poco extrañado.
-Te desapareciste así como si nada.-
-Mira Alicia, - contestó un poco sarcástico- no te hagas la que no sabe nada porque tú más que nadie sabe perfectamente qué fue lo que ocurrió.-
-Claro que lo sé, y es por eso precisamente que te pregunto qué te ha pasado. Ya te habías tardado mucho en buscarla.-
Gabriel se quedó sin habla y recordó esos días posteriores a su rompimiento. Se vio parado afuera de su oficina con un ramo de rosas rojas esperando verla salir sin obtener resultado; se acordó cuando fue a llevarle serenata a su ventana y la única persona que había salido fue Alicia, que le dijo con un tono suave y misericordioso, casi suplicante pero con un dejo de tristeza en sus palabras, que lo mejor era que se fuera. Se acordó de esa vez cuando la vio subir a su coche y corrió tras de ella bajo la lluvia; cuando arrancó y la persiguió desesperadamente sin saber si el agua que corría por sus mejillas era de la lluvia o de su llanto; se acordó de sus tantas noches sin dormir y del momento en que juró no buscarla nunca más.
-Bueno, como sea. ¿Sabes dónde la puedo localizar?- Preguntó apenas recuperándose de ese mar de recuerdos que le acababa de azotar.
-Claro que lo sé, pero lo que no sé es si será conveniente decírtelo. Gabriel, entiéndeme por favor, no es fácil para mí.
Pasaron unos cuantos segundos sin que ninguno se atreviera a decir palabra alguna, hasta que Alicia irrumpió el silencio.
-Si te digo en donde se encuentra, ¿la vas a buscar para pedirle que vuelva contigo?-
Gabriel no supo qué contestar, si decía que sí era probable que Alicia no le dijera en donde localizar a Dana por lo que su única opción era decir que no, aunque tuviera que enfrentarse a una de esas preguntas tan racionales que eran muy características de ella, algo así como: “¿Y para qué la quieres localizar si no es para regresar?”. Lo meditó un poco y al final tomó una decisión.
-No sé.-
Se hizo de nuevo un silencio un poco más largo que el anterior, un silencio frío cargado de incertidumbre y de esperanza que nuevamente fue interrumpido por la suave y decisiva voz de Alicia.
-Entonces sí te lo diré.- De su boca sólo se esbozó una pequeña pero triunfal sonrisa de satisfacción.
lunes, julio 10, 2006
Una cosa más...Te amo. (Segunda parte).
-Sí, bueno, buenas tardes. ¿Se encuentra Alicia?-
-¿De parte de quién?-
Tomó un respiro profundo para agarrar fuerzas y no desesperarse por la pregunta que le acababan de hacer y la reacción que sabía que iba a ocurrir con su interlocutor.
-De Gabriel.-
-¿Gabriel? (pensó por un momento en ubicar ese nombre tan familiar hasta que hizo chispa su cerebro e identificó rapidamente a esa persona) ¡Hay, Gabriel!, ¡¿Cómo estás?!, ¡Tanto tiempo sin saber de tí!, ¿qué te has hecho todo este tiempo, canijo?, ¿Sigues trabajando en la ciudad?, qué gusto, hombre-
-También es un placer saludarte Josué, ¿Cómo han estado?-
-Muy bien, gracias. La verdad es que han cambiado muchas cosas desde que tu y Dana...-
Gabriel lo interrumpió antes de que Josué terminara de decir esa frase que aún le dolía en el corazón. -Perdón que te interrumpa pero tengo un poquito de prisa, ¿sí se encuentra Alicia?-
-Calro que está, ahorita te la comunico. Me dió mucho gusto saludarte y saber de tí, espero que pronto nos vengas a visitar, hay tantas cosas que platicar, ¿he?-
-Claro, estoy de acuerdo. Cuidate mucho, Josué y saludos a tu mamá.- Contestó Gabriel en un tono de nostalgia por que sabía perfectamente lo que era visitar a la familia de Dana, jugar cartas, beber café, plticar de política y religión y escuchar los chists de Josué. Todo eso ya no existía más.
Esperó un poco más en el telefono hasta que unos pasos se aproximaron al auricular, luegfo lo tomó y escuchó esa voz tan suave que ya conocía y hacia tiempo que no la Había oído.
-Bueno, ¿Gabriel?-
viernes, julio 07, 2006
La Icesa que no quería comei veiduras.
Había una vez, en un reino muy lejano, un castillo muy grande de color yosita. Todos sus muros y paredes e interiores eran yositas así como todo lo que se veía por ahí.
Dentio de este castillo vivía un rey chapayito que compartía el trono con su esposa, la Reina, y ambos tenían por hija a la Icesa Yosita.
La Icesa Yosita eya una niña muy monita, tan monita que los angelitos eran los que soñaban con ella y jugaban toda la noche. Miles de personas iban a ver a esta hermosa niña que se la pasaba siempie haciendo cosas monitas.
La Icesa Yosita no se ponía otia cosa que no fuera Yosita, hasta tenía un gatito yosita de peluchin y tenía un goyito yosita también.
Un día, su papá le mando llamar para que bajara a comer, entonces el súbdito, que estaba vestido de color yosita, subió hasta la habitación de la Icesa y le pasó el recado de su papá. Cuando la Icesa bajo al comedor real se encontró con la mesa llena de comida yosita, pero al acercarse se dió cuenta de qué era lo que se había servido.
- ¡NO, son veiduras hervidas, no quiero mish!- y se hecho a correr a su cuarto.
Su papá estaba muy enojado y tiste poique la Icesa no quería comei veiduras. Entonces, un dia, un gatito azulito que estaba de paso por aquel reino, ofrecía sus servicios a aquel que lo deseara; entonces el rey convocó al gatito y le pidió que le ayudara a que convenciera a su hija de comei veiduras.El gatito, que era muy inteligente, le dijo al rey que lo haría con una conición, que a cambio le regalara una casita muy chiquita donde él pudiera quedarse a momir. El rey aceptó de buena gana y al instante le dieron las llaves de su muema casa.
Un día, el gatito se aceicó al cuarto de la Icesa y empezó a hacer: "Mish, mish, mish, mish", entonces la Icesa salió de su cuaito y vió al gatito azulito muy monito y dijo: "¡Qué monito gatito azulito muy monito"!, y lo cargó y lo metió a su cuaito.
Se la pasaron jugando toda la tarde y comieron jutos munchas cosas muy yositas, hasta que el gatito le dijo: "oye, ¿poi qué no quieres comei veiduras?", a lo que la Icesa respondió: "Poique saben feas, mish". Entonces el gatito, que era muy inteligente le dijo: "Peyo si no comes veiduraas nunca vas a crecer, ¿acaso no quieyes creceir?".
-Chí, Chi quieyo creceir muncho- dijo la Icesa.
-Entonces tienes que comei tus veiduras, mish. ¿Ya te vas a comei tus veiduras?-
-Chí, ya me las voy a comei.-
Y la Icesa desde ese dia se comió todas sus veiduras mish y vivieron felices paya siempie. Fin.
Ilusiones robadas.
Suavemente desliza el papel sobre su escritorio y lee los resultados.
-...Mmm,...(suspiro), No puede ser.-
- ¿Quiere que congregue a todos para dar la respuesta o hacemos la llamada?-
-No. Haremos la llamada.-
(Ring, ring, ring), contesta.- Bueno, ¿qué ocurre?-
-Soy yo señor Presidente, ya tengo los resultados. Ganó Obrador, ¿qué hago, doy los resultados?-
-No, no, no, no, no. Haz tiempo, esto no puede pasar, ¿por cuánto ganó?-
-Por mucho señor.-
-¡Dios...!,hay que apegarnos al plan. Ya sabes qué hacer, Ugalde. Hagan todo lo que esté a su alcance, el futuro de este país está en sus manos, no dejen que él gane.-
- Descuide señor, no ganará, no se preocupe; yo me encargo.-
- Eso espero Ugalde, más te vale.-
(Cuelga).
- Señores, ya saben qué hacer.- (Comienza el robo).
