Tengo la sensación de que el profesorado empieza a interesarse cada vez más por hacer algunos cambios en el aula. Si bien es cierto que, la mayoría de ellos, son de Infantil y Primaria, veo con más frecuencia a profesoras y profesores de Secundaria en la sesiones de Formación. No sé si es porque comienzan a ver fuego en su aula, es decir, se sienten inseguros e incapaces de seguir en una clase, utilizando la metodología de siempre. Ven que los alumnos aburridos y desmotivados se convierten en personas agresivas, maleducadas e insoportables y, otras veces, son un mueble más de la clase que no habla y, por lo tanto, no molesta.
He pasado por el CEP de Santander , el CFIE de Valladolid y el CPR de Gijón animando a los docentes a amar su profesión, a entrar en las aulas con ganas de enseñar, a perder el miedo, a creer en ellos mismos y en sus alumnos. Les he hablado del aprendiz-protagonista de su aprendizaje y del profesor-couch, les he ido dotando de herramientas de planificación, reflexión y evaluación para que su alumnado aprenda a aprender.
Es importante que cuanto antes, nos tiremos a la piscina para probar, disfrutar de la enseñanza y aprendizaje y, al final , evaluar la experiencia entre todos los miembros del aula. Para ello les he ofrecido tres propuestas con diferentes niveles de dificultad. Si te interesa conocer más, puedes ver esta presentación.
Ayer, tuve el inmenso placer de conocer a Begoña García Zapio que trabaja en el Colegio Río Sella de Arriondas (Asturias). Tiene un blog «El jardín secreto» donde se pueden ver todos los proyectos que ha realizado con su alumnado de Primaria. Ahora está trabajando un proyecto sobre la minería que puedes ver en las imágenes que aparecen a continuación.
En el Boletín Oficial de Cantabria del 6 de noviembre de 2013 se puede leer: » La presente orden tiene por objeto convocar a los centros docentes para el desarrollo de proyectos para el fomento de la competencia en comunicación lingüística durante los cursos 2013-2014 y 2014-2015″.
La competencia lingüística es una competencia que hay que trabajar adecuadamente en el aula desde todas las áreas y materias, porque sin lenguaje no hay ni pensamiento ni conocimiento y, por lo tanto, no hay aprendizaje.
Los alumnos sólo aprenden en interacción con sus compañeros, con el profesor y con ellos mismos. Y tienen que hablar, escribir y leer en Conocimiento del Medio, Ciencias Sociales, Geografía e Historia, Matemáticas, Ciencias Naturales, …
Y nosotros profesores verbalizar todos los procesos y enseñar y aprender con ellos dando orientaciones, proponiendo buenos ejemplos, haciéndoles pensar sobre qué tienen que hacer antes, durante, y después de dicho proceso.
Por eso creo que sería conveniente llegar a un acuerdo en el Centro sobre cuáles serían los procesos a la hora de hacer una exposición oral, escuchar una audición, escribir un texto, una tipología o género textual concreto, qué deberían hacer los aprendices cuando tiene que leer o escribir un texto, aprender a planificar, resumir, hacer mapas conceptuales, guiones, …
Leer, Comunicar, Crecer es el Plan de Cantabria para desarrollar la competencia lingüística entre los aprendices. En él se dan orientaciones a los Centros para elaborar su proyecto para, después, su puesta en marcha en el aula el próximo curso escolar.
Además, puedes encontrar ideas, recursos, y materiales para llevar directamente al aula. Así, en algunos momentos, podrás hacer salir al alumnado de la rutina del libro de texto, y animarles a hacer otras cosas en el aula.
En esta dirección se puede acceder por Comunidades autónomas, a lo que se ha trabajado hasta la fecha en lectura y otras dimensiones lingüísticas.
En esta prueba se han evaluado las siguientes competencias:
Competencia en Comunicación lingüística (Euskera)
Competencia en Comunicación lingüística (Castellano)
Competencia matemática
Competencial Científica, Tecnológica, y de la Salud
Competencia Social y Ciudadana
Una vez analizados los datos con ayuda de los Berritzegunes y, en algunos casos, la Inspección Educativa, los Centros tendrán que elaborar su Plan de Mejora. Para ello, el Departamento de Educación ha elaborado un Informe que los Centros tendrán que completar para finales del mes de marzo.
Ahora es el momento de detectar qué estamos haciendo bien y qué no tan bien, detectar fallos y aprender de los errores. Es un buen momento para la reflexión conjunta a nivel de claustro, grupal o departamental. Y es importante, muy importante, que lo que escribamos en ese plan de mejora sea real, auténtico, y lo podamos llevar al aula que es lo verdaderamente importa. Si no es así, el documento se convertirá en papel mojado, en algo que guardamos y olvidamos en el cajón. Y lo peor de todo, es que nuestros alumnos y alumnas no conseguirán avanzar en su aprendizaje.
Fuente de la imagen
A continuación, os dejo ideas, recursos, y materiales que os pueden ayudar a avanzar en el camino de la mejora.
¿Por qué en nuestra profesión docente hay tan pocos profesores inquietos? Cuando digo inquietos, hablo de sentir ganas de hacer cambios en el aula, de tener ilusión por nuestro trabajo, de poner todos lo recursos para que nuestro alumnado diverso aprenda cada vez más y mejor.
Empezar primero con un bastón, dando los primeros pasos vacilantes, seguir con pasos más firmes, y continuar corriendo. Siempre, por supuesto, teniendo claro a qué meta queremos llegar junto a nuestros aprendices, y controlando, de principio a fin, el proceso de enseñanza-aprendizaje.
Ya no valen argumentos de que no hay materiales, de que no sabemos trabajar con las TIC. Estos argumentos solo ocultan las pocas ganas de salir de la rutina en la que estamos inmersos, y de un uso excesivo del libro de texto, muchas veces poco objetivo y obsoleto.
Los profesores y profesoras hemos tenido a nuestro alcance, año tras año, cursos de formación y, en la Red, docentes de diferentes Comunidades Autónomas, están dejando un magnífico trabajo en pro de la innovación, de la alegría y el orgullo de ser maestros y profesores. Igualmente, desde los departamentos de Educación de diferentes Comunidades, se han creado plataformas con diferentes ideas, herramientas, y recursos en pro del cambio.
Como asesora voy más allá. He llegado a ofrecer a determinados profesores un proyecto totalmente organizado e, incluso, les he creado a estos docentes los cuadernos virtuales para que su alumnado vaya dejando en ellos las producciones elaboradas a través del proyecto y, en el último momento, me han dejado tirada sin darme ninguna explicación. Desgraciadamente, lo que estoy contando, es un caso real que nos tiene que llevar a una reflexión más profunda. A mí no me importan las horas que he perdido trabajando, pero si me importan los alumnos.
Ya habéis advertido que, la finalidad de este escrito, es gritar a pleno pulmón que nuestros alumnos y alumnas esperan algo más de nosotros, aunque no lo digan y, además se lo merecen.
Ahora estoy hablando como profesora porque también lo soy. Tengo el inmenso placer de entrar en las que los docentes decimos «aulas difíciles» y que nos llevan al llanto y a la queja continua. No digo que sea fácil. Para mi es una reto diario y al, final, en todos los grupos y casos, funciona.
Se reunieron más de 300 docentes movidos por las ganas de avanzar en su profesión.
Tuve el honor de participar en el panel de expertos y en una de las conferencias que lleva por título «Enseñar y Aprender en el siglo XXI».
Doy las gracias a Mª Carmen Vieites, Julia Taboada , y demás asesores de la Xunta que me hicieron sentir como en casa.
Para terminar, siempre me gusta obsequiaros con un pequeño vídeo musical para que podáis dar un pequeño paseo por la ciudad de los peregrinos, Santiago de Compostela.
Acabo de llegar de Soria, una tierra fría pero donde hay luz, mucha luz , tranquilidad y unos habitantes acogedores, amables, y entrañables. El motivo de mi estancia en esta tierra ha sido la impartición de un curso de 9 horas en el CFIE de esta ciudad que llevaba por título «Enseñar a Aprender: los Proyectos de Aprendizaje. En un principio, estaba pensado para profesorado de Secundaria pero, no sé si porque no son buenas fechas o porque quizás los profesores y profesoras de Secundaria no sienten esa necesidad de cambiar, lo cierto es que he tenido unas magníficas profesoras de Infantil y Primaria, la mayoría muy jóvenes y con unas inmensas ganas de aprender.
A continuación, puedes ver las diferentes sesiones y temas tratados.
Al final las profesoras, porque eramos todas mujeres, han elaborado una pequeña secuencia didáctica que les queda por retocar y que, posteriormente, van a trabajar en el aula. Para finalizar, van a ser los propios alumnos los que expliquen lo que han aprendido y evalúen la experiencia.
Joan den azaroaren 20-an, arratsaldean, Donostia-ko Berritzegunean Gizarte Zientzietako irakasleei prestakuntza bat ematen egon nintzen. Marisol aholkulariarekin batera, Saretik paseo bat besterik ez zen izan, baina giro on batean oso eroso sentitu nintzen. Irakasleen jakinmina, galdu gabeko ilusioa, haien ikasleek ikasten ikasteko eta autonomiarako gaitasunak eta beste gaitasunak garatzen lortu ditzaten ikasgelan zeozer aldatzearen nahia ikusi nituen, eta, benetan, oso pozik atera nintzen.
Hona hemen jaso zuten prestakuntza
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El pasado 20 de noviembre, por la tarde, , tuve el gran placer de asistir al Berritzegune de Donostia para dar una formación a los profesores de Ciencias Sociales, Geografía e Historia. Solo fue dar un paseo por la Red con ideas, recursos y propuestas de trabajo para llevar directamente al aula. Mi objetivo no era otro que el de ampliar la mirada profesional de nuestros docentes. En un ambiente relajado, percibí el deseo de aprender, la ilusión que aún no han perdido, el deseo de cambiar para que su alumnado aprenda a aprender y a ser más autónomo, además de las otras competencias básicas del curriculum. La verdad, es que me marché muy contenta.
Por la mañana, estuvo Francisco Luna hablando sobre la comprensión lectora y los resultados en las evaluaciones internacionales.
A continuación, el público se deleitó con la exposición de Daniel Cassany que llevaba por título «Nuevas perspectivas de la lectura: lectura digital y crítica»
Como asesora y profesora detecto, año tras año, las mismas preocupaciones del profesorado de mi Comunidad Autónoma y de los que encuentro en la Red y, una de ellas, es la comprensión lectora de nuestros aprendices.
Los profesores de 1º de la ESO se quejan de que, los alumnos que vienen de Primaria, no entienden los textos que aparecen en los libros de texto que, muchas veces, son la única fuente de información y aprendizaje que tiene nuestro alumnado. Y yo me pregunto, ¿estamos los profesores trabajando la lectura de un modo adecuado en el aula? Y cuando hablo de trabajar la lectura, no me estoy refiriendo a trabajarla, únicamente, en las materias de Lengua (Castellano, euskera, inglés …), sino en todas las áreas y materias de aprendizaje de nuestros chicos y chicas.
Para trabajar la lectura de un modo adecuado, habría que darles pautas para hacer una buena lectura, y que dichas pautas fueran consensuadas en el Centro educativo. Hay un antes, un durante y un después de la lectura y todo hay que trabajarlo en el aula. No vale con el «leed este texto y extraed las ideas principales», «leed este libro y haced una ficha» o, incluso, decir a los alumnos que subrayen en el libro de texto las ideas que yo profesora considero importantes.
Los alumnos tienen que reflexionar y ser partícipes del proceso lector e, incluso, interactuar y ayudarse entre ellos, ser críticos con la información, participar de lo que sienten, les gusta o no les gusta, de las palabras que no entienden y, entre todos ir aprendiendo a leer. No me refiero a leer «mi mama me mima», sino a leer de verdad, y todo esto, hay que enseñarlo.
¿Qué está pasando últimamente en Educación? Mientras se aprueba la LOMCE, van surgiendo cada vez más inquietudes y deseos de hacer cambios importantes en el aula por parte de padres, alumnos, y profesores.
Ya en su día, me escribió al blog un alumno que deseaba conocer el Centro educativo donde trabajaba, solamente porque leía mis entradas que hablaban de cambios en el aula, de otras maneras de trabajar que traían consigo habilidades, creatividad, ambientes, sensaciones, y sentimientos nuevos. Y el alumno-a, por supuesto, era sujeto activo de su propio proceso de aprendizaje, aprendiendo a aprender, que es lo que necesita cualquier ciudadano del siglo XXI que se precie.
Por otro lado, ayer recibí un e-mail de una madre que pedía ayuda para que su hijo, que está actualmente en Infantil trabajando a través de Proyectos, pudiera seguir cursando Primaria con la misma metodología. Es más, se han reunido varios padres de alumnos para buscar un Centro que trabaje en Primaria a través de proyectos de aprendizaje y obligar, de alguna manera, a cambiar la práctica educativa al Centro donde se encuentran sus hijos e hijas.
Fuente: Ana Basterra
Y por último, aquí estoy yo como profesora y asesora, entrando junto a la docente del Instituto Artaza-Romo Cristina Falagan este curso en un aula de 1º de PREE (Proyecto de Refuerzo Educativo Específico). Son ocho alumnos que han tenido que venir de otros países y, además, siete de ellos son repetidores. Cristina y yo hemos empezado a trabajar con ellos el proyecto «Haití llora» que ya, anteriormente, llevé al aula en el Instituto de Astrabudua con un alumnado «difícil» pero del que su profesora Ana Isabel López y yo sacamos «chispas«.
Cuando digo difícil, me refiero a que estos alumnos son duros de pelar por las condiciones y trayectoria de vida que han tenido y que, algunos de ellos, mantienen en la actualidad. Son alumnos a los que se les cae de las manos el libro de texto tradicional, de difícil comprensión y actividades sueltas y , muchas veces, sin una lógica clara, es decir, no ayudan a aprender.
Fuente: Ana Basterra
Son alumnos que reclaman una atención especial porque la mayoría arrastra una vida cargada de dificultades, su autoestima es baja, les cuesta centrarse en el trabajo y no les gusta trabajar en equipo. Aún llevamos un mes, pero he ido viendo cambios importantes. Han comenzado a investigar sobre el terremoto de Haití y sus consecuencias, han tratado la información y la han plasmado en una presentación de diapositivas que van a explicar oralmente en el aula. Se han sentido orgullosos de sus producciones que, por supuesto, se van a evaluar, y los que iban por delante nos han ayudado a nosotras profesoras con los otros compañeros. Y nosotras hemos ido mirando diariamente a cada uno con cariño y cercanía, hemos estado ahí para lo que necesitaran, y les hemos ido dotando de herramientas para que sientan seguridad en su aprendizaje. Hoy, cuando he salido del aula, me he ido con una sonrisa en los labios, orgullosa de ser docente.
Fuente: Ana Basterra
Os seguiré contando, a través de este blog, todos nuestros éxitos ya que «vamos a rozar casi la perfección» que es el lema del aula.
Lo mejor de todo está por llegar, ya que este proyecto se va a trabajar en otros cinco grupos de 1º de la ESO de este instituto en el segundo trimestre en la Asignatura de Lengua Castellana. Además de Cristina, entrarán otros profesores: Rosa, Ana e Ismael.
Para terminar, podéis leer una preciosa dedicatoria que me hizo la profesora del Colegio Ayalde Miren Linaza cuando terminamos de trabajar el proyecto «Un billete de ida y vuelta» con tres cursos de 4º de la ESO. Resume de alguna manera la trayectoria de las alumnas a lo largo de la experiencia.
Querida Ana:
Mis alumnas y yo también queremos darte las gracias en este rinconcito donde atesoras tus experiencias.
Déjanos decirte que la travesía ha sido inolvidable, que te has ganado a la tripulación y a la pirata patapalo, que las marineras de primera se me han convertido en capitanas de su propio navío, que incluso los polizones han ido aprendiendo a tensar y arriar velas y que ya conocen los nombres de los vientos que les llevarán a buen puerto. Ante la pericia de mis navegantes, oteo orgullosa desde el palo mayor nuevos océanos. ¡Es tan hermoso ver al marinero trabajar con las jarcias y oírle gritar “todo a estribor” mientras el resto contrarresta la escora!
Y el barco navega entre las olas soberbio, seguro, ciñendo viento.
¿Os acordáis cuando de niños, y no tan niños, íbamos a la playa y recogíamos piedras y conchas de diferentes colores y tamaños? En la soledad de las primeras horas de sol o al atardecer, cuando se quedaba la playa vacía, en soledad o acompañados de otros niños, tirábamos una piedra para ver a dónde llegaba, por supuesto, cuanto más lejos mejor.
Hay un número importante de profesores y profesoras de Lengua que, como esa piedra, han dado un paso más en su práctica de aula, y parte de la programación o toda ella la trabajan a través de Proyectos. Han sido entusiastas y atrevidos, han dejado de lado el libro de texto, e incluso, han trabajado temas sociales y lingüísticos de una manera natural. Sus aprendices han escrito, leído, hablado e interactuado, mientras hacían diferentes producciones finales. Por supuesto, para poder hacer estos trabajos tenían buenos modelos, orientaciones y tutoriales.
Y ahora, según veo en la Red, el profesorado de Ciencias Sociales, Geografía e Historia, empieza a poner la mirada en esta forma de trabajo en el aula. De momento, no son muchos pero seguro que, poco a poco, cuando se vayan viendo los resultados de los alumnos y alumnas, otros muchos se animarán a tirar la piedra y a avanzar unos pasos más .
Recursos que te pueden ayudar:
Ejemplos de tareas y Proyectos donde se trabajan las Ciencias Sociales y la Competencia en Comunicación lingüística
Irailaren 5-en, Basauriko Uribarri institutuan, Gizarte Ziantziak, Geografia eta Historia 13 irakasleekin, bildu nintzen lau ordu, Lan-proiektuez hitz egiteko. Ez zen prestakuntza bakarrik izan. Batera, tailer bat antolatu nuen.