Vivir en Barcelona: me voy de rebajas

Pues nada, que me he ido de rebajas. He estado esta mañana por algunas tiendas de Barcelona y me he llevado algunas sorpresitas que quiero compartir.

La primera de ellas es un apunte: ¿no creéis que los espejos de algunas tiendas están trucados? Eso o yo que no me veo a mí misma con muy buenos ojos y me veo más gorda de lo que esos espejos dicen. Aunque no creo que sea lo único que esté trucado.

wpid-dsc_0157.jpgFoto número uno, tomada por mí esta misma mañana. Son dos pantalones exactamente idénticos en dos tallas diferentes. Como se aprecia, uno es más largo que el otro. Pues el corto es la talla 42 y el largo la 40. No, no me he equivocado. De hecho, he mirado otra 42 y seguía siendo más pequeño que la 40.

wpid-dsc_0158.jpgFoto número dos. ¿Adivináis cuántas tallas de diferencia hay entre estos dos pantalones? Pues no penséis mucho, el pequeño es la M y la otra la L. Y entre ellas hay más de tres dedos de diferencia.

¿Qué os parece? Entre los espejos que te hacen más delgada, las tallas que no están muy acertadas, la búsqueda de una prenda de ropa puede desquiciar a cualquiera.

Y por cierto, que me he pasado por Violeta, por chafardear, y siguen en lo mismo: caftanes y bolsas de basura, sin forma y con cinturones que puedes adaptar, o sea, que las gordas se tapen no vayan a enseñar.

Felices rebajas!!!!

 

Vivir en Barcelona: yendo en bicicleta

Quiero compartir con vosotras y vosotros esta anécdota:

Quienes vivan en Barcelona, en sus cercanías, los que hayan vivido o los que la hayan visitado ya lo sabrán, pero para quienes no hayan pisado nuestra ciudad nunca, me gustaría presentarles el paseo marítimo. Va desde el Fórum y se alarga hasta llegar al archifamoso hotel Vela. Por allí se ha disparado la fiebre del running y las bicis: y es que puedes ir por todo el mar en estos varios kilómetros de recorrido, ya que es peatonal y actualmente adecuada a estos deportes.

Pues por ahí voy yo mucho. Y a veces voy con mi pareja. Él corriendo y yo en bici. Él sabe que a veces mis experiencias con los hombres son desagradables: muchas veces le cuento que voy por la calle y hay, desde los que me dicen guarradas a los que me incomodan con sus formas asquerosas, los que te incordian y los que no se cortan un pelo e intentan tocarte. Él me cree pero claro, nunca lo puede ver. Hasta que llegó este  día.10641~Mujer-en-bicicleta-I-Posters

Íbamos uno al lado del otro pero por allí pasa tanta gente que si no vas hablando puede ser que el de tu lado sea un completo desconocido. Así que por qué no, los que nos vieran podrían pensar que éramos dos desconocidos.

Primero fueron tres tipos que estaban parados por ahí. Cuando pasé delante de ellos (iba yo delante de mi pareja), me empezaron a decir que si guapa, que si tal que si cual, todo muy soez. Y yo les grité, que no me corto: ¡dejadme en paz, coño! Mi novio flipó. Se medio encaró con ellos y le dije que pasase de ellos.

En el camino de regreso fue un hombre que empezó a mirarme sin parar: iba con una bici, se ponía a mi altura, se paraba, me miraba, me volvía a medio seguir. Vamos, muy agradable.

Más tarde le dije a mi pareja que si se había dado cuenta de lo que tengo que soportar a diario cuando voy con la bici, por la calle, por Barcelona. Que no pongo en duda la buena fe de algunos hombres que puede que me miren porque les guste y que no pase de ahí. Pero qué sé yo de las intenciones de tres tíos que me chillan, de uno que me medio sigue con una bici. Qué sé yo de lo que quieren de mí.

Así que ahí tuvo de primera mano la demostración de lo que tenemos que soportar las mujeres constentemente.

Vivir en Barcelon: Mamá, quiero ser puta

» Pues nada hija, que te apunto al máster de prostitución». Y ahora ese diálogo tendría sentido. Porque no he podido leer algo más humillante en meses: el próximo sábado se imparte en Barcelona un curso para aprender a abrirse de piernas ante los puteros. Y no es la primera vez.

Se conoce que en Cataluña (España) se ha disparado el número de mujeres que se quieren dedicar a esto. La crisis de la economía española empuja a esta solución final a mujeres de entre 18 y 25 años y de más de 50. Esto salió pubicado este domingo en El Periódico de Catalunya, acompañado por testimonios de mujeres de su casa, amas de casa con niños, que ante la promesa de 200 euros al día y perder por completo su dignidad como personas, se metieron a puta y ahora defienden que esta «profesión» se normalice. Siempre vuela la idea de que esto siempre ha existido y existirá y que mejor regularlo. La esclavitud siempre existió y existirá, lo mejor es que haya gente que aún quiera ser esclavo. El cuerpo humano no puede ser motivo de intercambio económico. DSC_0756

Me hace mucha gracia otra idea de este artículo: que esta nueva oleada de putas no es como las de antes, no de las que se sometían al putero y sus íntimos deseos. Son de las que creen que los puteros van a ellas para aprender a ser buenos amantes. Qué daño ha hecho Pretty Woman. Es verdad, los que son capaces de pagar a una mujer para meterla en caliente buscan que ella les de lecciones de lo que les gusta en la cama. Es un país multicolor. Un titular se suma. El de una mujer que dice tener miedo a que le hagan daño. Es como meter las manos en el fuego y esperar no quemarse. Quien es capaz de pagar a una mujer por acostarse con ella, alguien que no ve en eso ninguna humillación, va a lo que va, a pedir, a exigir. Porque quien paga manda. Te harán daño, sin duda. Eso lo tendrías que tener más que asumido. A ver señoras mías: ¿ de verdad creen que meterse a puta es algo que puedan acabar justificando con chorradas como que están ahí para hacer de los hombres buenos amantes para que luego cumplan con sus esposas? Están ahí para follar, callarse y hacer lo que les pidan, no me vengan con la dignidad de su «profesión». Son esclavas de aquel que paga por poseer su cuerpo.

Es la clásica relación pagador-cliente. Quien paga va a pedir. Nadie paga para que el otro le diga lo que tiene que hacer. Quien paga manda.

Y lo que nos faltaba ya es que vayan de espléndidas y nos quieran convencer que vendiendo su coño una mujer puede ser libre. Me parece muy bien que porque no tengan un duro vendan su cuerpo pero no y mil veces no, ser prostituta no es digno. Es caer en la más baja condición que una mujer puede caer: perder la dignidad, ser una esclava de un alguien que quiere usarla, como un kleenex. Denigrante. Es seguir hondando en esa círculo vicioso de la mujer objeto, la mujer al servicio del hombre. La mujer que sólo está ahí para dar placer.

» Mis ganas de aprender no tienen límites» dice otra. Me parto. Que luchen por sus derechos. ¿ Qué derechos?

Aquí está el decálogo de las señoras putas. El manual de la buena putita.
Aquí está el decálogo de las señoras putas. El manual de la buena putita.

En el momento que decides vender tu cuerpo al primer salido que pase, ¿ qué derechos reclamas si tú misma aceptas ser un objeto? Pero es dinero fácil y nos quieren dar pena por aceptar esto. Pena por aceptar se esclavas voluntarias. Seguro que si escucháramos a un hombre o una mujer negro/a decir que va a servir de por vida a una casa de blancos, no tardarían mucho las voces que clamarían que eso es esclavitud. Ah no!! pero que una mujer se meta puta no es esclavitud, es una cosa natural proque las mujeres somos unas guarras por naturaleza que disfrutamos con las pollas ajenas, sea la que sea. Es verdad, se me olvidaba esto.

En las filas feministas siempre ha habido ( y hay) un debate acerca de esto. Las hay que defienden la voluntad de estas mujeres de ser putas como un derecho. Pero jamás he considerado que el feminismo deba aceptar la prostitución como algo lícito. Jamás la venta del cuerpo puede ser lícito. Si vender tus riñones no es legal, tampoco hay razón para que vender tu vagina por horas sea también algo bueno.

Sigamos perpetuando ideas de esclavitud femenina disfrazadas de trabajo. Sigamos así. Que nos va a ir muy bien.

Vivir en Barcelona: Aparcar con clase

Esta mañana he estado en un centro comercial de Barcelona, donde acaban de hacer un nuevo párking al aire libre, con plazas completamente nuevas, sus líneas nuevas, su todo nuevo. Muy nuevo todo. Pero nada moderno. He aquí el modelo de plazas para familias:

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¿ Qué os parece? ¿ A que está muy bien que en las plazas familiares el carrito sea cosa de la mujer? Está muy bien todo.

No os preocupéis, hombres del mundo, ya cuidamos nosotras de la prole.
No os preocupéis, hombres del mundo, ya cuidamos nosotras de la prole.

De vez en cuando estaría bien que en este tipo de cosas dieran una imagen más equitativa del papel de la mujer y el hombre en la familia. Bueno, de la familia en general.

Niñas, niños, gays, sapos, culebras y guepardos

Cada uno en su cajoncito heteropatriarcal. Yo no sé qué se les pasa a algunos editores cuando están sentados en sus despachos: si querer seguir siendo discriminatorios, si querer perpetuar las diferencias de sexo desde el principio no sea que crezcan rebeldes o simplemente, pasan de todo y ni se preocupan en crear con sus libros un mundo mejor. Aquí os dejo tres ejemplos reales de fotos que he hecho en Barcelona en los últimos meses.

Cuentos para niños de tres años y cuentos para niñas de tres años. Separeción de temas o de intereses, no sé qué les dirán a las niñas, si que tienen que ser princesas o esclavas, que viene a ser lo mismo, ni tampoco qué les dirán a ellos, supongo que han de ser fuertes y luchar por ser el macho alfa de la manada. Todo muy ético.
Cuentos para niños de tres años y cuentos para niñas de tres años. Separeción de temas o de intereses, no sé qué les dirán a las niñas, si que tienen que ser princesas o esclavas, que viene a ser lo mismo, ni tampoco qué les dirán a ellos, supongo que han de ser fuertes y luchar por ser el macho alfa de la manada. Todo muy ético.
Soy un niño y soy una niña. Dos grandes ejemplares de la literatura universal. Sólo le me ocurre felicitar a quien escribió esto por tener tan claro que el sexo condiciona lo que somos. Está muy bien esto de tenerlo tan claro desde pequeño, pero quizá no hay que ser tan obvio.
Soy un niño y soy una niña. Dos grandes ejemplares de la literatura universal. Sólo le me ocurre felicitar a quien escribió esto por tener tan claro que el sexo condiciona lo que somos. Está muy bien esto de tenerlo tan claro desde pequeño, pero quizá no hay que ser tan obvio.
Este lo encontré este sábado en un Carrefour. Muy bueno, es muy bueno de verdad. No entiendo qué tienen en el paladar los gays para necesitar un libro aparte. Si fuera un libro de cenas románticas, comidas para dos. No sé, pero esto? Es absurdo por completo. Totalmente.
Este lo encontré este sábado en un Carrefour. Muy bueno, es muy bueno de verdad. No entiendo qué tienen en el paladar los gays para necesitar un libro aparte. Si fuera un libro de cenas románticas, comidas para dos. No sé, pero esto? Es absurdo por completo. Totalmente.

En los Museos de Barcelona (III)

El tercer museo que he visitado estos días es el del deporte, situado al lado de l’Estadi Olímpic. Pensaba que era más pequeño y menos interesante, la verdad, no tenía muchas esperanzas, pero me sorprendí bastante. Es bonito y ameno y tiene muchas cosas de la olimpiada, de la gala de inauguración. Por supuesto la presencia de las mujeres en sus vitrinas podríamos decir que es casi anecdótica.

Se conoce que el que decidió reinaugurar las olimpiadas en la época moderna no estaba muy de acuerdo con que las mujeres jugaran pero que las críticas fueron tantas que pronto rectificó. Con el tiempo las cosas mejoraron pero el deporte no es más que masculino en su parte más famosa: ciclismo, fútbol, motociclismo, fórmula uno, baloncesto… ¿ hay mujeres famosas en ellos? En la otra cara: tenis, atletismo, natación, gimnasia artística.

Es un lugar donde se da una cuenta rápido de cómo funciona el deporte y de qué importa a la sociedad en su mayoría. Da un poco de pena, no lo negaré. Porque es como si hubiera algo, una razón que no conocemos por la que el papel de la mujer en el deporte no tiene tanto peso. Sabemos que es más importante que Neymar no salga de titutar ante el Málaga que Belmonte haya ganado varias medallas en natación, deporte por el que España nunca ha destacado, cosa que aún debería ensalzar más aún sus logros. Os dejo algunas fotos:

Tiro con arco. Primeras olimpiadas.
Tiro con arco. Primeras olimpiadas.
Mujeres participants de los primeros juegos.
Mujeres participants de los primeros juegos.
Aquellos trajes de baño.
Aquellos trajes de baño.
Lucha
Lucha
Entrenando.
Entrenando.
Floreros.
Floreros.

En los museos de Barcelona (II)

El segundo lugar donde me sorprendió una exposición sobre mujeres ha sido en el Museu Marítim. Esta está hasta el 1 de septiembre. Nunca había ido al Marítim, bueno una vez a una conferencia y a la Setmana del Llibre en Català, pero dentro, no, nunca. Me gustó mucho ¿eh? y de repente, donde menos te lo esperas aparece una exposición sobre la mujer, mucho mejor explicada y agradable de leer que la del Cosmocaixa:

CIMG2417CIMG2418La exposición se divide en imágenes por una parte, sobre las diferentes edades de la mujer y por otra parte, por temas. Desde enfermedad, a familia o trabajo, sexo o estudios. De ellos saqué fotos de algunos datos que me parecieron muy interesantes y que voy a compartir aquí con vosotras.
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Y para acabar, algunos pensamientos:

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Una exposición interesante con varios vídeos y muchas fotografías que tiene pocos días para ser visitada.

En los museos de Barcelona (I)

Hola!! No me he ido, sólo he estado unos días de vacaciones, pero vacaciones en mi ciudad, como otros tantos, que no podemos hacer viajes. Pero bueno, Barcelona es una maravilla y tiene mil cosas para ver. Así que he estado yendo a los museos. Y me ha sorprendido porque sin saberlo, en dos de ellos he podido encontrar dos exposiciones sobre la mujer hoy día. Una fue en el Cosmocaixa, que es nuestro museo de la ciencia.

DSC_0290 ¿ Qué aporta esta muestra? Pues bueno, interesante sobre todo los números sobre la mujer. Sobre pequeños cilindros de luces rojas se podían leer, tema a tema, los porcentajes de mujeres que trabajan, que cuidan de su casa, que son emprededoras, etc…

DSC_0292DSC_0301DSC_0296Era muy divertido, en una de ellas, te hacías una foto y ponían tu cara al cuerpo de una época y te explicaban cómo hubieras vivido esos días:

DSC_0293DSC_0295Un vídeo completaba este recorrido, hablando de la maternidad, en la que se apuntaba sobre todo a lo mucho que se ha retrasado en estos años:

DSC_0291¿ Conclusiones? La verdad es que como exposición deja mucho que desear en museística. Muy difícil leer el negro y el blanco sobre un fondo rojo tan potente y un poco bajos, que si eres un poco alta es pesado estar todo el rato bajando. Además, un entorno negro oscuro que invitaba menos a la lectura y a estar cómoda.

¿ Lo que decían? Más de lo mismo: estadísticas que nos arrojan aún a la casa y al ámbito doméstico y familiar, todos los problemas que puedes tener para desarrollarte como persona y profesional.

Pero sin duda es interesante que estas estadísticas, claras y planas, se publiquen y que la gente las lea y las conozca. Pero por favor, para leer hay que hacer algo que se lea con facilidad, sino estas exposiciones no llegarán a quien han de llegar.

 

BCN2013 o cómo perpetuar el machismo

Acaban de terminar en Barcelona los mundiales de natación. Muy bonitos. Yo los he seguido porque me gusta mucho el agua. Y porque te hace mucha gracia ver las Picornell y las imágenes de Barcelona y bueno, porque está muy bien.

Total. Que España se ha llevado 12 medallas. 12 medallas femeninas. Bien. Vamos a recalcar esto porque es importante. Se nos lleeeeeeeeeeeeeeeena la boca hablando del deporte español. Vamos, es que es el orgullo nacional. Es algo por encima de nuestra mayor felicidad. Aquí se han celebrado títulos de todo tipo y se han llenado y llenado hojas y hojas con ello. Y cuando digo orgullo nacional me da igual que se lea el catalán o el español. Prefiero aquí unir ambos porque nadie se salva en este tema donde no comulgo con banderas ni estados sino con personas. Porque no importa Catalunya o España, porque se nos trata a las mujeres de la misma manera.

Sorprendida me encuentro esta mañana cuando viendo las noticias veo el repaso a los diarios españoles y sólo en uno sale en portada la última medalla de Mireia Belmonte. En ninguno se destaca que en este mundial ya finalizado, se han conseguido 12 medallas femeninas. La gran pregunta es ¿ qué hubiera pasado si hubieran sido masculinas? Vamos, esto hubiera sido el orgullo del deporte español. ¿ Recordamos cómo se viven las medallas y trofeos de la Roja (que me tienen hasta el choto), Rafa Nadal, Fernando Alonso, Lorenzo, etc…?

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Bueno, pero los medios catalanes no se quedan atrás. Porque aquí se ha puesto el grito en el cielo, pero en el cielo, sino mirad Twitter, porque una de waterpolo ha retirado su cuenta de Twitter por sus opiniones independentistas. Se le ha dicho de todo a esta chica, pero tanto a su favor como en su contra, generando un debate intenso. Pero ¿ qué debate se ha generado en Catalunya ante el hecho que el Twitter de Sport 3 ( el canal de TV de Catalunya dedicado al deporte) mientras se jugaba la final de waterpolo femenino no hiciera ni un tuit? Eso no importa. Importa más el Gamper, un torneo de verano de puro rodaje que juega el Barça. Pero claro, Neymar es más importante que las mujeres. Sobre esto no se ha debatido tanto como si fuera o no independentista la jugadora. Y es una vergüenza que desde un medio público se de tan pocaa importante a algo tan importante.

Total, que no se libran ni estos ni aquellos. Nadie se libra a la hora de dar por válido el esfuerzo de la mujer a la hora de trabajar y luchar en el deporte. No pasan de ser una anécdota, de ser algo secundario. Será que la piscina ofrece menos resistencia al cuerpo de la mujer y por eso no se valora tanto su esfuerzo.

Sea como fuera, de aquí y de allá, el periodismo deportivo da asco, es machista y anticuado. Y me jode. Me jode porque ante todo somos personas, por encima de las naciones, del periodismo y de lo que sea. Porque hay personas detrás de estas 12 medallas que han dado todo por lograrlas pero que nunca tendrán tanta repercusión como si lo hubiera hecho un hombre. Esto es España. Y Catalunya.

Vivir en Barcelona: me persiguen ( y creo que es la segunda vez)

Si no recuerdo mal, esto lo describí un día hace tiempo. Pero ahora, otra vez.

Me sucedió hace cosa de un mes y poco, volviendo del gimnasio por la mañana, a las doce del medio día. Iba yo con mi mochila de regreso y vi como un hombre en bici se me acercaba por detrás y me miraba. Me dio mala espina, no lo voy a negar, por su aspecto físico: muy probablemente pakistaní, con barba de mil días, con esa camisa larga blanca que llevan muchos. No me gusta cómo miran ese tipo de hombres. Miran a las mujeres como si no hubieran visto nunca ninguna, como si llevaran diez años en la prisión y se muriesen por follar. Miran con unos ojos entre intimidatorios y acosadores.

Así que bueno, seguí mi camino. No le di mayor importancia.

Pero una calle más allá seguía con su bici, mirándome. Ahí ya no me gustó un pelo. Así que crucé la calle por detrás de unos containers y me paré ahí. A ver si se iba. Quizá yo sea un poco paranoica pero muchas mujeres me entenderán. Todas sabemos cómo es esa mirada de los hombres que te persiguen. Es incómoda y te hace sentir desprotegida.

Vi que se iba y giré la calle hacia abajo, con el paso acelerado, pero ahí estaba. Otra vez. Llegué al siguiente semáforo, saqué el móvil e hice que llamaba. El tío se fue, más para abajo y cuando casi llega a la siguiente calle, crucé otro semáforo y le perdí la vista. Pero en cuanto llegué a la siguiente esquina, volvía a estar allí, con esa cara de salido.

Corrí. Pero me seguía. Pasaron así dos calles más.

Y de repente vi una La Caixa, y pensé que si me paraba delante, donde las cámaras graban la calle, no aparecería y ganaría segundos para pensar qué hacía.

Se acercó a mí un barrendero que trabajaba por ahí y me miró. Me preguntó qué me pasaba y le dije que aquel hombre me perseguía desde hacía un cuarto de hora. Desde muchas calles atrás. Porque él seguía de pie con la bici, en la calle de enfrente, lejos de las cámaras pero mirándome con su asquerosa líbido. El barrendero se fue hacia él y éste salió corriendo. El barrendero me dijo que se notaba que me perseguía, que no era para nada bueno y que me quedara con él unos minutos.

Tras ese tiempo el barrendero se fue por las calles de al lado por si lo veía y me dijo que no. Entonces me fui para casa, dándole las gracias a este hombre.

Moraleja:

  • No creáis ser paranoicas si pensáis que os persiguen. Vosotras sabéis cuando un comportamiento no es normal.
  • No temáis pedir ayuda. A alguien, meteos en un súper, quedáos en la puerta y mirad. Meteos en un banco…
  • No vayais hasta casa. Que no vea donde vivís.

4686285-alarmada-mujer-huyendo-de-una-casa-antiguaY para mis amigos y amigas que creen que la culpa es de la mujer, que provoca, deciros que es una chorrada inmensa pues ese día vestía un tejano enorme, un sueter y unas bambas. No enseñaba nada de mi cuerpo, ni iba maquillada, ni casi bien peinada. Es la mente enferma de estos individuos la que cree que somos de su posesión. Que nos pueden seguir, nos pueden intimidar, nos pueden hacer lo que quieran porque somos mujeres y por ende, sus objetos.

Así que abrid los ojos, no os fiéis de ninguno y si veis algo extraño pedid ayuda. Es mejor eso que no que te violen, te roben o ves a saber qué más.