Releyendo el blog me doy cuenta de que apenas hablo de la mujer salvaje. Lo he pensado muchas veces, solo hay que echarle un vistazo a la nube de etiquetas (en la página principal) y ver que está a la par que una historia inacabada cuyo calificativo más preciso es cutre (dejó de cogerme el teléfono un día y acabé mandándole un SMS donde la llamaba cría). No suelo pasar mucho tiempo dándole vueltas a algo que no le veo salida, así que cuando me preguntaba por qué solo le he dedicado 9 posts, terminaba rápido en un -Bueno, si no me nace, pues no me nace-. Hoy he llegado a otra conclusión. El blog es un reflejo de mis angustias y alegrías, de mi montaña rusa emocional, ilusiones infundadas y caídas al abismo, renacimientos, emociones nuevas… inestabilidad en una palabra.

.comentan