<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/" xmlns:blogger="http://schemas.google.com/blogger/2008" xmlns:georss="http://www.georss.org/georss" xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0" version="2.0"><channel><atom:id>tag:blogger.com,1999:blog-23229310</atom:id><lastBuildDate>Thu, 17 Oct 2024 06:35:21 +0000</lastBuildDate><category>El Apestado</category><category>Apestado</category><category>trabajo</category><category>pestilencia</category><category>familia</category><category>negocio</category><category>vacaciones</category><category>balance</category><category>fiesta</category><category>hostal</category><category>ideas</category><category>racismo</category><category>secreto</category><category>Macarena</category><category>Navidad</category><category>Quito</category><category>TV</category><category>amistad</category><category>bloggers</category><category>depresión</category><category>elecciones</category><category>humor</category><category>insulto</category><category>muerte</category><category>perro</category><category>pobreza</category><category>recuerdos</category><category>robo</category><category>soledad</category><category>suegra</category><category>sueños</category><category>Alter Ego</category><category>Asamblea Constituyente</category><category>Corpus christi</category><category>Domingo de Resurrección</category><category>Ecuador</category><category>Facebook</category><category>Gabriela Mistral</category><category>Gonzalo Pérez</category><category>INHAMI</category><category>Macarena trabajo</category><category>Molotov</category><category>Ong</category><category>Ordoñez</category><category>PAE</category><category>Sí</category><category>aborto</category><category>alcalde</category><category>alcoholismo</category><category>anonimato</category><category>arena</category><category>asombro</category><category>autocompasión</category><category>barrio</category><category>basura</category><category>beso negro</category><category>blasfemia</category><category>blogs</category><category>bus</category><category>calentamiento global</category><category>cambios</category><category>candidatos</category><category>capítulo final</category><category>cerdo</category><category>comida cacera</category><category>cuento</category><category>cumpleaños</category><category>cédula</category><category>desaliento</category><category>descanso</category><category>desempleo</category><category>despedida</category><category>dinero</category><category>educación</category><category>fanesca</category><category>fiestas populares</category><category>flaquezas</category><category>fotos Macarena absurdo culo</category><category>fragilidad</category><category>frío</category><category>fútbol</category><category>hijas</category><category>historias</category><category>hurto</category><category>indeseables</category><category>mala palabra</category><category>mes de mayo</category><category>miedo</category><category>no rima</category><category>nostalgia</category><category>nuevo orden</category><category>orificio</category><category>pareja</category><category>parque</category><category>pereza</category><category>política</category><category>políticos</category><category>prejuicios</category><category>proyecto</category><category>prótesis</category><category>puta de Babilonia</category><category>quejas</category><category>regreso a casa</category><category>religión</category><category>rima</category><category>seriedad</category><category>suerte</category><category>tormentos</category><category>trofeo</category><category>vecinos</category><category>vicios</category><category>vieja caliente</category><title>El Apestado</title><description>La vida no me apesta, yo le apesto a la vida</description><link>http://elapestado.blogspot.com/</link><managingEditor>noreply@blogger.com (El Apestado)</managingEditor><generator>Blogger</generator><openSearch:totalResults>148</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-7082134222988185596</guid><pubDate>Mon, 28 Jun 2010 14:10:00 +0000</pubDate><atom:updated>2018-03-07T15:20:44.998-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">capítulo final</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">despedida</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">El Apestado</category><title>Capítulo final (El Apestado)</title><description>El Apestado ha muerto. O, más bien, morirá con el punto final de este, él último apestoso capítulo. Y el estoque mortal viene embebido del veneno de la verdad, aquella que me obliga a revelar que todo ha sido mentira, una gran y apestosa mentira. Algunos ya lo adivinaron, otros han sospechado de mis palabras y otros tantos me han seguido hasta el final, fielmente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A mis lectores solo puedo agradecerles, incluso a aquellos que me han puesto en vereda más de una vez, en duros términos. Aquellos que quisieron solidarizarse conmigo, ofreciéndome educación para mi hijo, empleo y varios tipos de ayuda entenderán ahora por qué no he aceptado. En fin, no debo explicaciones a nadie y por eso no haré más referencias a este asunto…&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tengo la edad de El Apestado, y si bien todo esto surgió de un momento en el que le apestaba a la vida, nunca las cosas han sido tan grises como lo fueron para mi alter ego. No soy empleado de un hostal, soy el dueño de uno. Vivo en mi propia casa, en el campo, y mi hija tiene asegurada su educación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La Macarena no existe. Mi mujer, la que si existe, sabe de todo esto, y es mi más fiel lectora, o lo fue hasta que este blog cayó en el tedio de los últimos capítulos, en su agonía natural. Mi hijo, Samuel unas veces, Julián otras, en realidad es una niña de ocho años, a quien se aplica lo que dije alguna vez para el inexistente hijo: es más pilas que muchos de los bloggers que circulan por ahí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mis padres viven cerca y no perdieron su dinero en el Feriado Bancario. No tengo un hermano evangelista, no. Mis suegros son un encanto y mantengo con ellos  una excelente relación. La Omnipresente era una consecuencia lógica de los fantasmas que perseguían al, ahora agónico Apestado. Tampoco tengo cuñada que viva en los Estados Unidos, ella vive por todas partes, menos por allá; y la otra tampoco se queda atrás.&lt;br /&gt;
Sí, tengo estudios universitarios de cuarto nivel, profesión que ejerzo ocasionalmente, sin mucho interés ni convencimiento pues odio los formalismos y los rangos; los sesudos personajes que se han cruzado por mi camino me han hecho retroceder hasta la calma de mi jardín donde cultivo menta, albahaca y una gran variedad de ajíes mientras intento, también, terminar de construir mi humilde casa, colgada de una quebrada andina. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta es la verdad. El Apestado se despide de todos ustedes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;span style=&quot;font-weight: bold;&quot;&gt;Epitafio:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
Fue bueno mientras duró</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2010/06/capitulo-final-el-apetado.html</link><author>noreply@blogger.com (El Apestado)</author><thr:total>33</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-2970168636830494748</guid><pubDate>Mon, 07 Jun 2010 15:01:00 +0000</pubDate><atom:updated>2010-06-07T08:21:43.196-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Corpus christi</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">familia</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">fiestas populares</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">vacaciones</category><title>Capítulo 139 (El Apestado)</title><description>Hace rato ya que había preparado el viaje a la fiesta de Corpus Christi, en Pujilí, con mi familia. Este fin de semana que pasó es quizás el último que tendré libre hasta casi finalizar el año, debido a la llegada de la temporada alta.  Como mi jefe ya estaba preparado para mi ausencia el sábado a primera hora nos fuimos hacia el terminal de buses de Quitumbe para luego tomar un bus hacia Latacunga,a menos de dos horas de Quito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro, lo primero que tengo que decir es que el viaje hasta la terminal de buses, es eterno, por lo que el tiempo del viaje se aumenta en una hora, fácilmente. Pero bueno, supongo que ese es el precio de la modernidad. Lo segundo, es que los choferes de bus, sus controladores, y la música chicha esa que ponen, siguen siendo tan pestilentes como hace una década, y es cosa que ni Mandrake podría cambiar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi hijo, de casi ocho años, es probablemente el niño que mayor información tenga sobre las festividades populares de su país, y maneje conceptos como el de sincretismo, y además los entienda. No es que yo sea un padre pesado, ni creído, sino que él, que tan poco sale de paseo, se venía preparando para este viaje desde hace más de seis meses y cada vez que encontraba la oportunidad me acosaba con preguntas sobre la fiesta indígena más colorida, a mi gusto, que se desarrolla prácticamente en toda el área andina de mi casi imaginario país, la primera semana de junio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que nos pasamos hablando en el viaje de esa y de otras fiestas, e hicimos planes para asistir a ellas, aunque, se lo dije, no sé si será posible hacerlo, debido al maldito trabajo ese que me da de comer. Tampoco sé cuándo y cómo haré para llevarlo hasta la nieve, sueño que se manifiesta hasta en los delirios de sus ocasionales fiebres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Macarena estaba también brillante, brillo que fue en aumento a medida que penetramos las calles atestadas de gente de Pujilí. Cuando llegamos, hacía rato que la multitud estaba ya apostada frente a la calle principal por donde desfilarían las comparsas. La tarima de las autoridades, muestra esa de que no todos somos iguales, estaba completa. Entre los asistentes solo pude identificar al ministro Calahorrano a quien me imagino de Camisona a sus 17 años, desfilando por la misma avenida frente a otras autoridades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al principio no encontrábamos dónde ubicarnos. Mi hijo se subió a mis hombros pero este cuerpo no pudo aguantar mucho su peso y un momento dado me atreví a preguntar una gente que estaba en una camioneta si podía subir a mi hijo en ella, pero los colombianos que en ella estaban, me dijeron que no, así que me alejé y más allá volvía a preguntar a otros fuereños que habían improvisado una tarima si podía hacer lo mismo y obtuve la misma repuesta. Espantado de tanta pestilencia me fui más adelante y descubrí que a la salida de las comparsas, más allá de la tarima de las autoridades, el desfile seguía, la fiesta se volvía más animada y había intercambio directo con los participantes. Así que para allá fuimos y nos quedamos hasta el fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Colores, bailes, cantos, uno que otro traguito, muchos helados para mi hijo, docena y media de tortillas de maíz  y unas cuantas cervezas con la Macarena, nos llenaron de entusiasmo, de energía positiva y sobre todo, y ahí está la magia, nos permitieron olvidar quiénes éramos, por unos momentos, y así disfrutar como cochinos en su chiquero, de esta apestosa vida. (Continuará)</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2010/06/capitulo-139-el-apestado.html</link><author>noreply@blogger.com (El Apestado)</author><thr:total>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-3263742377010587082</guid><pubDate>Mon, 03 May 2010 13:58:00 +0000</pubDate><atom:updated>2010-05-03T06:59:32.805-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">amistad</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Facebook</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">recuerdos</category><title>Capítulo 138 (El Apestado)</title><description>De tanto que me lo repite la Macarena, terminaré por convencerme que estoy pasando por la famosa crisis de los 40. Más bien dicho, ya no cabe duda alguna. Y la prueba es que  ahora me ha cogido la nostalgia. Y es que se me ha ocurrido ir en busca de unos cuantos amigos, viejos amigos que andan por ahí, por las mismas calles por las que circulo yo, dejando sus huellas en el Facebook ese, pero ante quienes, al parecer, soy un fantasma que ha llegado del más allá para perturbar su calma: ninguno de ellos se ha dignado en contestar mis solicitudes de amistad, y claro, ya nada puedo hacer, solo preguntarme día y noche que por qué, por qué mis demandas se encuentran con el vacío, por qué mis recuerdos, gratos, no son los suyos. Por qué no quieren, al menos, por curiosidad, saber en lo que ando, cómo me veo, cuánto gano, cómo luce el trasero de mi mujer.&lt;br /&gt;Se lo he comentado a la Macarena. Al principio, cuando fui con la notica, me dijo: me sorprendes. Claro, ella sostiene que soy un apestoso autosuficiente que se jacta de no necesitar de nadie, pero está equivocada. Entonces, pasan los días y le cuento que no, que nadie responde a mis llamados, que hay un total silencio, y ella procede de la misma forma, con silencio.&lt;br /&gt;Uno de los amigos a los que me refiero, fue mi pana desde los primeros años de escuela, nuestros padres, a su vez, habían sido amigos desde la infancia, incluso lazos familiares nos unían. Varios fueron los años en los que nuestras familias pasaron vacaciones juntos, yo solía dormir en su casa, él en a mía. Juntos fumamos nuestro primer cigarrillo, nuestro primer chafo, nuestra primer experiencia sexual fuimos a comentársela, la primera vez que él se robó el carro de su padre vino a verme, a demostrarme lo bien que manejaba… en fin, las anécdotas son muchas, pero no las suficientes como para que él responda a mi solicitud de amistad, y sinceramente no sé por qué.&lt;br /&gt;El otro se convirtió en mi mejor amigo del barrio, y aunque íbamos a distintos colegios, yo a uno mixto, a él a uno de curas,  no nos perdimos de vista hasta su primer año de Universidad; incluso cuando me fui a Europa a estudiar, nos carteamos con frecuencia. &lt;br /&gt;El tercero de estos amigos es una mezcla de los otros dos y juntos vivimos las más variadas aventuras, incluida nuestra primera vista a un prostíbulo lo que, sin duda, queda marcada en la mente de cualquier muchacho de 17 años. Nuestra relación fue la más intensa, y cercana en el tiempo, cuando alguna vez vine a pasar unas vacaciones acá, lo llamé, no vimos, salimos a tomar una cervezas, como si no hubiera pasado un solo día.&lt;br /&gt;Pero no, ellos han desaparecido y yo he hecho un esfuerzo supremo a demostrar mi interés por retomar contacto. Ya hoy nada puedo hacer, sino enterrar los recuerdos hasta el día en que me los encuentre en la calle y se den la vuelta, simulando no haberme visto, como de hecho ya ha sucedido con uno de ellos. Hoy mi mejor amigo es el tendero de la esquina, y el no tiene Facebook.</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2010/05/capitulo-138-el-apestado.html</link><author>noreply@blogger.com (El Apestado)</author><thr:total>9</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-2674786358610844830</guid><pubDate>Thu, 25 Mar 2010 15:10:00 +0000</pubDate><atom:updated>2010-03-25T08:48:50.269-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">fanesca</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">recuerdos</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">suegra</category><title>Capítulo 137 (El Apestado)</title><description>Tengo nueva cédula, pero la pérdida de la anterior me ha dejado un amargo sabor en la boca y un apestoso sentimiento contra todo guardia privado de seguridad. Los gringos y europeos con los que trato a diario manifiestan su espanto ante tanto guardia de seguridad en las calles, mientras que, les digo yo, la inseguridad es latente, galopante y apestosamente preocupante. Hace pocos días la señora que hace la limpieza en el lugar donde trabajo fue asaltada frente a un guardia de seguridad privado que argumento que su trabajo no es defender a los transeúntes sino brindar seguridad al inmueble donde trabaja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto quiere decir que si alguien se orina en los muros del edificio, él le da de golpes y arma escándalo, pero si ve a una mujer indefensa enfrentarse a los malandros del barrio, que por cierto siempre son los mismos, y ante los cuales la policía nada hace, el guardia se queda de brazos cruzados, sin siquiera dar un grito de alarma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí así mismo es. Que se le va a hacer, como diría mi suegra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por cierto, los granos de la fanesca me hacen acuerdo a mi primera suegra. Claro, no les he contado que esté casado en segundas nupcias con la Macarena (aunque no por la iglesia). La primera fue una francesita, bien rica, con una mamá bien fea. Cuando pienso que las hijas terminarán pareciéndose a sus madres, cuando viejas, me alegro de que la ex no pose su cara todas las mañanas frente a la mía. Solo de pensarlo, se me viene un sabor a bacalao a la boca. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cambio, cuando veo a la Macarena, incluso con su pelo revuelto y los párpados hinchados, y las arrugas que ya se dejan ver, sonrío pero evito la imagen de mi suegra por motivos largamente expuestos y que no quiero repetir. En la Macarena, lo único que me hace acuerdo a la fanesca es su voz, durante los últimos tres días, recordándome que el sábado debo ir a excusarme por no querer comer la dichosa sopa, que, como ya dije, me trae apestosos recuerdos. El bacalao y las suegras, por cuestiones evolutivas inexplicables, deben estar emparentados: solo deténganse a mirar a unas y a otros a los ojos y verán que tengo razón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href=&quot;http://bitacoras.com/anotaciones/http://elapestado.blogspot.com/2010/03/capitulo-137-el-apestado.html&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://widgets.bitacoras.com/votar/normal/enlace_a_la_anotacion&quot; alt=&quot;votar&quot; title=&quot;Votar esta anotación en Bitacoras.com&quot; style=&quot;vertical-align:middle;border:0&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href=&quot;http://www.blogalaxia.com/tags/suegra,&quot; rel=&quot;tag&quot;&gt;suegra,&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://www.blogalaxia.com/tags/fanesca,&quot; rel=&quot;tag&quot;&gt;fanesca,&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://www.blogalaxia.com/tags/recuerdos&quot; rel=&quot;tag&quot;&gt;recuerdos&lt;/a&gt;</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2010/03/capitulo-137-el-apestado.html</link><author>noreply@blogger.com (El Apestado)</author><thr:total>3</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-114563849795850346</guid><pubDate>Wed, 10 Mar 2010 19:09:00 +0000</pubDate><atom:updated>2010-03-10T11:12:30.978-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">cédula</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">pestilencia</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">políticos</category><title>Capítulo 136 (El Apestado)</title><description>Fui, por trámites ajenos a mi apestosa vida, a una oficina privada, a una pública y a otra más. En todas ellas los guardias, privados, me exigieron la cédula de ciudadanía para dejarme pasar a pesar de haber sido anunciado en dos de esas oficinas y haber recibido la invitación a pasar. Tras salir de la última oficina, dejé olvidada mi cédula y no me di cuenta de ello hasta que volví a necesitarla, varios días después.&lt;br /&gt;Claro, regresé al edifico, pero el guardia ya era otro, y el que estaba, nada sabía de mi cédula. Pedí que me dejaran subir para dejar constancia del hecho en la oficina que había visitado días atrás, pero se me solicitó la cédula para dejarme pasar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; - Cuál cédula, si debería estar aquí.&lt;br /&gt; - No puedo dejarle pasar si no me deja su cédula&lt;br /&gt; - Le dejo mi papeleta de votación&lt;br /&gt; - No, la cédula&lt;br /&gt; - La cédula debería estar aquí, yo se la dejé al guardia que estaba en su mismo puesto el jueves pasado entre las 11h00 y las 11h45.&lt;br /&gt; - Si no se retira señor, llamo a mis supervisores para que lo saquen de aquí&lt;br /&gt;       - Mejor llame a la policía para hacer la denuncia por el robo de mi cédula en este mismo lugar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cosa se puso fea, mandé a la mierda al guardia, salí a empujones del lugar y me quedé sin cédula. Tuve que hacer una denuncia en una comisaría pero al parecer esto es cuestión de todos los días. Ante mi observación frente al funcionario de turno que solo la policía es la autorizada a pedir cédula, obtuve su silencio. Luego me extendió la denuncia para que la firme. Me dijo que volviera para el seguimiento, pero que mejor sería que me acercara al registro civil, a casi cuarenta kilómetros de mi casa, para señalar la pérdida y que de esa manera evitara suplantaciones futuras.&lt;br /&gt;Esto de que los guardias privados tengan la potestad de pedir la cédula de ciudadanía para dejarlo a uno ingresar a cualquier parte, es un abuso sin corrección que apesta. ¿Acaso alguien, alguno de esos apestosos políticos que dicen representarnos ha pensado en la posibilidad de prohibir, mediante ley, tales abusos? ¡Qué va, a ellos nadie les pide la cédula!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Últimos días para que voten por  mi &lt;a href=&quot;http://www.ecuadirectorio.tk/&quot;&gt;aquí&lt;/a&gt;)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href=&quot;http://www.blogalaxia.com/tags/apestado,&quot; rel=&quot;tag&quot;&gt;apestado,&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://www.blogalaxia.com/tags/politicos,&quot; rel=&quot;tag&quot;&gt;políticos,&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://www.blogalaxia.com/tags/cedula&quot; rel=&quot;tag&quot;&gt;cédula&lt;/a&gt;</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2010/03/capitulo-136-el-apestado.html</link><author>noreply@blogger.com (El Apestado)</author><thr:total>5</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-3609760597879388499</guid><pubDate>Tue, 02 Mar 2010 20:50:00 +0000</pubDate><atom:updated>2010-03-02T13:09:06.526-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Apestado</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">pareja</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">pereza</category><title>Capítulo 135 (El Apestado)</title><description>Ya me pasó el chuchaqui por la pérdida del dinero. Cerca de mil dolaretes significan para mi cinco meses de pago de la escuela del hijo, casi cincuenta meses del pago del teléfono, cuatro meses bien repartidos de comida, siempre y cuando la suegra se digne en invitarnos al menos un día a la semana, y nos mande la viandita para la noche, y las galletitas Oreo para el niño, y la crema hidratante para la tersa piel de los muslos de la Macarena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero en fin, el dinero no es más que eso. Además, sé que otras la pasan peor, por lo que no conviene la queja, no en ese ámbito al menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pestilencia viene esta vez por el lado de la mentada crisis de los 40, sobre la cual ni me había enterado a no ser por mi mujercita que me tiene pelético con eso de que he vuelto a mis hábitos de veinteañero, dejándolo todo regado por ahí, sin levantar los platos de la mesa, usando malas palabras que afectan al niño, actuando con despreocupación incluso frente al hecho de haber perdido dinero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que pasa es que por primera vez en años logro relajarme. Antes iba por la vida todo compungido, con el orto hecho un solo puñete a la espera de que la cuenta de  la luz me deje a oscuras mientras intentaba recoger monedas bajo los cojines de los sillones del hostal donde trabajo. Sé que la cosa no durará una eternidad, pero al menos tengo derecho a un poco de relax sin que me vengan con esa pendejada de que estoy viejo y que por eso quiero volver a ser joven. Claro que me la saqué diciéndole que son percepciones de la pre menopausia, con lo que, por cierto, salí más apestado que otras veces pues toqué el tema más prohibido de la mujer que se acerca a los cincuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que  por ahí va la vida: mientras intento relajarme con mi hijo y Bob Esponja en la caja boba, la mujer me recrimina; y cuando salgo con una defensa, poco delicada, lo reconozco, recibo la espalda durante la noche, y no es que esté hablando de ninguna posición de esas eróticas, no, solo me refiero a la indiferencia, al enojo, a la pestilencia que a veces brota en las relaciones de pareja y frente a la cuales, me ha enseñado la vida, no queda más que esperar, o comprar flores. Pero qué pereza, ¿digan?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya que estamos, si quieren sacarme un sonrisa, denle clic al &lt;a href=&quot;http://ecualink.es.tl/?in=29&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;link &lt;/a&gt;ese que dice que concurso por el mejor blog del Ecuador, no vaya a ser que me gane la cantante Mackilff.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href=&quot;http://www.blogalaxia.com/tags/apestado&quot; rel=&quot;tag&quot;&gt;apestado&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://www.blogalaxia.com/tags/parejas,&quot; rel=&quot;tag&quot;&gt;parejas,&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://www.blogalaxia.com/tags/vida,&quot; rel=&quot;tag&quot;&gt;vida,&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://www.blogalaxia.com/tags/quito&quot; rel=&quot;tag&quot;&gt;Quito&lt;/a&gt;</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2010/03/capitulo-135-el-apestado.html</link><author>noreply@blogger.com (El Apestado)</author><thr:total>6</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-7333100494923229987</guid><pubDate>Fri, 12 Feb 2010 13:26:00 +0000</pubDate><atom:updated>2010-02-12T07:46:46.249-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Apestado</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">insulto</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">robo</category><title>Capítulo 134 (El Apestado)</title><description>Más que el robo del que fui víctima, el golpe vino por el lado de los insultos. La Macarena aún anda con cara de apestocita al saber que dejé que se me llevaran cerca de mil dólaretes. Pero ni qué decir de los comentarios que he recibido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primero, un grupo de seguidores, en el &lt;a href=&quot;http://elapestado.blogspot.com/2010/01/capitulo-132-el-apestado.html&quot;&gt;capítulo 132&lt;/a&gt; se queja, porque ya no apesto ya que el capítulo en mención me retrataba como a todo un feliz y próspero padre de familia. Tras el robo, la vida, con sus sorpresas, me da la oportunidad de regalarles la pestilencia que buscaban, pero resulta que otro grupo de lectores sale con que soy un pendejo. No lo niego, pero la verdad es que fui al banco con esa suma de dinero, que no era todo lo que gané por mi trabajo como “negro”, justamente porque el que me contrató no quería que haya huellas del pago, por eso pagó en efectivo, fue a dejarlo en mi bolsillo horas antes de que yo pueda salir de mi trabajo en dirección del banco, para depositarlo en mi cuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La conclusión a la que llegué pasado el susto, es que el landronzuelo me seguía desde hace tiempo, pues hay ocasiones, muchas,  en las que voy al banco con plata de mi jefe, el dueño del hostal, para depositarla en su cuenta. El destino quiso que el ladrón diera con mi plata, y no con la de mi jefe. Quiso también que se me liberara en adelante de esa tarea que me tenía preocupado desde hace tiempo y que me llevaba a cambiar de camino cada vez que iba al banco, entrar en diferentes tiendas a comprar el cigarrrito caminante, mirar por encima de mi hombro, colocar el dinero en diferentes bolsillos, caminar a paso acelerado y sudar copiosamente hasta la entrada del banco donde la fila interminable de usuarios no era una molestia, sino un desahogo.&lt;br /&gt;Y sí, cuando me pagaron en efectivo y fui al banco con esa plata que era mía, no ajena, al mismo banco, con desenfado, caminé lento, no miré hacia atrás, fumé le cigarrito caminante, miré vitrinas y en mi mente gasté parte de la plata que llevaba encima. Nunca se me ocurrió que alguien me seguía. Claro, el ladrón no tenía por qué saber que lo que llevaba en un solo bolsillo era mío, y no del jefe. Y claro, al voltear la esquina, el cuchillo filudo me sacó de mi ensoñación y me devolvió a la realidad con tal crudeza que los epítetos que se han usado en contra mía, que usó la Macarena con tanto o más encono que los anónimos lectores que me tratan de pendejo, quedan en nada frente las recriminaciones que yo mismo me he hecho por ser tan pestilentemente ingenuo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href=&quot;http://www.blogalaxia.com/tags/robo&quot; rel=&quot;tag&quot;&gt;robo&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://www.blogalaxia.com/tags/apestado&quot; rel=&quot;tag&quot;&gt;apestado&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://www.blogalaxia.com/tags/insultos&quot; rel=&quot;tag&quot;&gt;insultos&lt;/a&gt;</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2010/02/capitulo-134-el-apestado.html</link><author>noreply@blogger.com (El Apestado)</author><thr:total>6</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-3231777212674366004</guid><pubDate>Tue, 02 Feb 2010 21:32:00 +0000</pubDate><atom:updated>2010-02-02T13:34:44.898-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">dinero</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">pestilencia</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">suerte</category><title>Capítulo 133 (El Apestado)</title><description>&lt;span xmlns=&#39;&#39;&gt;&lt;p&gt;Si no apesto, no valgo nada. Entones, vengan, les invito a hundir sus narices en mis sobacos, aspirar profundamente el olor de mi pecueca tras un largo día de caminata, calzando mis viejos tenis chinos. O,  mi entrepierna, tras una agitada sesión amatoria. Vengan, vengan apestocitos de todos los rincones a colmar sus fosas nasales con mis humores más íntimos, o la miseria de mi ser.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Voy a deleitarles con algo oscuro, pues de eso vive este espacio. Seré crudo. Mostraré en imágenes verbales la faz más hedionda de ese personaje al que le siguen las moscas, aquel que le apesta a la vida: yo.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Dejaré las malas palabras de lado, no atacaré a nadie en particular, demostraré con hechos que la desventura, la fatalidad y la desgracia me acechan.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El hecho es, señores y señoras, que el otro día cuando me aprestaba a depositar una buena suma de dinero en el banco, dinero que fue producto de mi trabajo honesto como &quot;negro&quot; literario, vino uno, metió su mano en mi bolsillo, bajo la amenaza de un filudo cuchillo, y se llevó gran parte de lo que había ganado el mes pasado y por lo cual, me atreví, iluso de mi, a declarar que la peste se había alejado, que el apelativo que me describe era ya anacrónico. Qué equivocado estaba. Así que, todos aquellos a los que les faltaba algo de pestilencia, ahí la tienen, es toda para ustedes mi desventura, les dejo que se relaman, se revuelquen en ella, y sonrían.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2010/02/capitulo-133.html</link><author>noreply@blogger.com (El Apestado)</author><thr:total>8</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-1000223492980444242</guid><pubDate>Wed, 27 Jan 2010 22:38:00 +0000</pubDate><atom:updated>2010-01-27T14:41:28.273-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">comida cacera</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">familia</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">regreso a casa</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">trabajo</category><title>Capítulo 132 (El Apestado)</title><description>Entonces, he vuelto. Los efluvios, los aromas, las esencias o fragancias, ya las adivinarán, si encuentro, claro, la forma de empezar mi relato, aquel del regreso a este espacio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es que, claro, primero debo decir que me fui.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, empecemos: fui a recorrer el país, o parte de él, en busca de información, que es lo más valioso que podemos obtener en los viajes. Pero esta vez esa búsqueda tenía un propósito, o dos, si se quiere. El primero, era terminar un trabajo muy complejo y extenso sobre temas de medio ambiente, y sociales, y económicos, y organizacionales,  y de muchos otros temas. El segundo era entregar esa información procesada, masticada, analizada, a quien me contrató. Sí es un tipo que se llevará las glorias tras el valioso aporte que entregué. En definitiva, me convertí en negrero por un tiempo, y ese debería haber sido el principio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no, tal vez me equivoco, tal vez el inicio de este relato debió empezar con su final, o con el corolario del viaje, que fue mi ingreso a casa tras más de treinta días de ausencia. Cuando abrí la puerta, mi hijo había crecido, su ojos estaban más grandes, o me miraban más. Su respiración era acelerada, y el salto que dio a mi cuello me convenció de que debería dedicarse al baloncesto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Macarena también había crecido. Su pecho también se hinchaba más que de costumbre y estuve a punto de detener sus palpitaciones con el apretón que le di.  Sus ojos, casi salen de sus órbitas por el mismo efecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego vino el recorrido por una casa que ya no parecía la mía. Estaba demasiado limpia, habían demasiadas flores, demasiadas velas (había empezado la noche) y un olor con el que todo apestado ausente sueña: comida cacera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saqué los regalos que este diverso país ofrece: aretes para Macarena, un trompo y una resortera para mi hijo. (El pobre no pudo tirar de la resortera y falló en sus intentos por hacer bailar el trompo), pero lo que más esperaba eran los relatos sobre la selva, aquella selva a la que antaño fui mucho y que puebla de imágenes mi pestilente cabeza. Así que empecé, mientras Macarena alegraba mis oídos con el descorche de una botella de vino: (Subimos a un avión que parecía de juguete, que se movía como una hoja en el viento”) &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la mesa, gritó Macarena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y continué en la mesa, (“un guacamayo perseguía a la mujer por toda la comunidad…”. Mmm, qué rico está esto, (“las gallinas atacaban y devoraban a las arañas meonas, más grandes que mi mano, tengo fotos)”. Mientras los aromas de la comida caliente, preparada con esmero me hicieron olvidar el arroz con menestra y carne, o el arroz con menestra y pollo, o el arroz con menestra y pescado que comí durante casi un mes, salvo cuando me dieron maito de bocachico, con yuca y verde cocinado, y mucha chicha de yuca masticada. (“… fui al único que no terminó devorado por los izangos pues tengo la receta secreta, que te daré cuando vayamos juntos a la selva)”. Mmmm, ahhh, (sí, los izangos son unas garrapatas diminutas que te chupan la sangre y te hacen añorar el infierno”)… Para entonces, mi hijo estaba dormido, la comida en su lugar y algo de vino aún en la copa. Me levanté de la mesa, llevé al niño a su cama. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego la charla con Macarena continuó acompañada de un par de cigarrilos hasta que el cansancio, y el deseo, nos llevaron a la cama. Y este es el final, no crean que voy a contarles lo rica que estuvo la Macarena esa noche, no.</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2010/01/capitulo-132-el-apestado.html</link><author>noreply@blogger.com (El Apestado)</author><thr:total>6</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-8836763393378374795</guid><pubDate>Thu, 14 Jan 2010 02:17:00 +0000</pubDate><atom:updated>2010-01-13T18:17:09.555-08:00</atom:updated><title>Capítulo 131</title><description>&lt;span xmlns=&#39;&#39;&gt;&lt;p&gt;Una de cal y otra de arena. Sí, la vida está llena de sorpresas y aquí el relato de una de esas sorpresas, que además, me lleva a despojarme, al menos por ahora, del apelativo que me ha acompañado hasta ahora: apestado.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El fin de año vino con la buena noticia de que un par de amigos se acordaron de mi. Uno de ellos, muy conocido, muy entroncado, muy jetset, se acercó de forma virtual a preguntarme si estaba interesado en participar en una mesa redonda sobre un tema en el que, antaño, fui autoridad. Le dije que no, que lo de antaño ya era de antaño, pero que tenía una propuesta literaria que hacerle. Me dijo ya, me parece bacán, suena interesante, te veo en un mes, tras mi viaje a México y concretamos la cosa antes de fin de año. Pasó el año, y hasta ahora, nada, solo que me he vuelto más viejo esperándolo.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Otro amigo, buen amigo de infancia, al que había perdido de vista, dio conmigo por necesidad. Me buscó para que lo ayudara en un proyecto que para él solo era muy difícil llevar a cabo, y le dije que sí, sobre todo por la paga. Claro, he tenido que dejar mi trabajo de recepcionista de hostal, por un tiempo, y ahora trabajo como loco para que mi amigo gane las glorias, y, mucho más dinero que el que me pagará a mí. Pero yo acepté, y esto del dinero, aunque es poco con respecto a lo que él gana, significa para mi siete meses de trabajo en el hostal, por apenas un poco más de un mes de intensa labor, labor que debo concluir hasta finales de este mes y motivo por el cual he abandonado este espacio.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Pronto estaré de vuelta. Solo quería hacerme presente para que mi ausencia no apeste. &lt;/p&gt;&lt;/span&gt;</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2010/01/capitulo-131.html</link><author>noreply@blogger.com (El Apestado)</author><thr:total>4</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-5111433195848023049</guid><pubDate>Wed, 25 Nov 2009 19:58:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-11-25T11:59:30.703-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">alcoholismo</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">El Apestado</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">vicios</category><title>Capítulo 130 (El Apestado)</title><description>Tras la borrachera que me pegué en casa de los parientes de mi mujercita, ando alicaído, cabizbajo, meditabundo, y con un dolorcito medio extraño en la parte izquierda del vientre. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Será que mi suegra me ha hecho brujería?  ¡No me extrañaría!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde el incidente de la borrachera, no he vuelto a casa de mis suegros, ni ellos han manifestado ningún deseo de que así sea. La Macarena ya no me trae mi porción de comida, en tarrina. No creo que sea ella la que haya decidido tal cosa, eso también es obra de la Omnipresente, en confabulación con doña Olga, la empleada que, creía yo, me tenía estima, por esa empatía que une aquellos apestados por la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta mi hijo actúa de forma extraña y me recuerda, cada vez que abro una cerveza, la escenita que les hice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro, he sido castigado. Y esto me lleva directo a la infancia, cuando mi padre ejercía su pesado poder sobre mí, en la forma de cuatro enormes dedos que se estampaban contra mi peluqueada nuca de corte militar. Era muy frecuente, casi una vez al día, y más cuando estaba pasado de tragos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bebo, debo reconocerlo, es por que me gusta. Pero me gusta porque, creo, crecí viendo a los adultos de mi entorno con un vaso en la mano, alabando los efectos que aquel líquido prohibido producía sobre sus angustiadas vidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, a los catorce ya había pasado por unas cuantas borracheras y a los dieciocho era un experto en el tema. Cuando me fui a Europa, cambié mi relación con el licor, ingiriéndolo de forma cotidiana, pero moderadamente, en la mayoría de los casos. Para el final de mi estadía, bebía una botella de vino al día, con las comidas, y, claro, cada vez las cosechas eran mejor seleccionadas. En algunas ocasiones hice viajes gourmet a las regiones vinícolas, donde comí y bebí como lo hace la realeza. Claro que antes de eso debí trabajar recogiendo uvas, en Dordoña, donde recibía parte de la paga en vino, vino que terminaba atacando mis neuronas y las de mis colegas de temporada, casi hasta la inconciencia, en medio de una juerga casi orgiástica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así, este alcoholismo que cargo a cuestas, y del que no puedo desprenderme, me ha valido la mirada desaprobadora de mi suegra, alegrías y polvos memorables con la Macarena, y otras chicas también, risas sin fin con los antiguos amigos, vómitos de poseso y mañanas infernales de chuchaqui, y, por ahora, la censura de mi hijo de siete años, con quien tengo la obligación de sentarme a conversar sobre este vicio con el que acompaño mis comidas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro, tampoco es que me tome una botella de aguardiente al día. Aunque si tuviera los medios, una de vino si me tomaría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, no me digan, eso si que no, que deje de tomarme una cervecita al medio día del domingo, en pleno sol, ni que añore un Pinot Noir de Nueva Zelanda, o que se me vayan las babas por un whisky de malta Dalmore.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para los que mueren de ganas de un apestoso consejo, les recuerdo que “el más reprochable de los vicios es hacer el mal por necedad”, como lo dijo el vicioso de Charles Baudelaire.</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2009/11/capitulo-130-el-apestado.html</link><author>noreply@blogger.com (El Apestado)</author><thr:total>8</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-6934312863758035571</guid><pubDate>Mon, 02 Nov 2009 17:25:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-11-03T12:31:38.968-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Apestado</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">familia</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">fiesta</category><title>Capítulo 129 (El Apestado)</title><description>De gana dije nada. Igual, me tocó ir a la famosa reunión familiar de la Macarena Resulta, pues, que la Omnipresente, tras largas deliberaciones telefónicas con su hija, convenció a esta de que era una buena oportunidad para ver y compartir con la familia, que después de todo es su familia, (aunque no mía, felizmente).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es así que la Macarena, con esa cara de perrito abandonado que a veces pone, vino a mí, por la espalda, a darme la noticia de que iríamos, de que nos excusaríamos del otro compromiso. No, ni siquiera tuve chance de negociar, peor aún de negarme, pues su dulzura autoritaria, sacaron de mi boca esa sílaba que es orden perentoria: sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro que después golpeaba mi cerebro contra las paredes internas de mi cráneo, en la búsqueda de algo que me aclarara por qué diablos fui a decir que sí cuando en realidad quería decir que no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras intentaba ocultar con un viejo saco la vejez misma de mi única camisa de cuello, me atrevía a decirle, a la Macarena, que prefería no ir.  Si ella misma tenía sentimientos encontrados con respecto a la reunión, halló en mi confesión un motivo para sacar a flote toda esa carga represada que el evento mismo le producía. Poco es decir que quedé más pálido que mis calzoncillos luego de oírla maldecir, luego de descubrir que ante ella mi palabra vale un huevo, de verla desatar su perfecta cola de caballo en un ademán brusco y extremadamente sensual que en otras circunstancias hubiera sido suficiente como para que me abalance sobre su contorneado cuerpo, pero entonces, los sapos y culebreas que iba dejando regados por el piso, a medida que se alejaba de mi, ahuyentaron de inmediato esa idea de mi cabeza..&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acomodé mi expresión de idiota frente al espejo, me serví una copa de aguardiente y me llené de valor para acercarme y decirle que ya, que todo estaba bien, que terminara de arreglarse, que yo me encargaba de darle el último toque de peinilla al niño, que se apurara porque la Omnipresente pronto estaría ahí, para llevarnos a la reunión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cuota de veinticinco dólares por adulto fue pagada por la suegra, como para evitar que tal detalle nos conviniera de no ir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegamos, entonces, a la cita, dentro de una casa, a las afueras, que abarcaba fácilmente dos manzanas enteras. Las carpas estaban dispuestas, a pesar de que el día se anunciaba más bien gris. Los meseros, de punto en blanco, los familiares ni qué decir. Yo con mi saquito de cuadros, pasado de moda, el pantalón de pinzas, también pasado de moda y los zapatos agrietados, solo pude elevar mi cuello lo más arriba posible para contrastar, con mi altura física, mi pequeño sentimiento de desconcierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras la suegra, tras el suegro, tras Macarena y el niño, estaba yo, a la cola para los saludos. Muchos no sabían siquiera quién era, y yo, no sabía quien era ninguno de ellos, salvo, quizás, un par de tíos y unas dos primas de la Macarena a quines he visto de casualidad en algún supermercado, o en lugar parecido&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi hijo, llevaba tanto desconcierto como yo. Los niños que estaban ahí parecían conocerse todos, y llevarse de maravilla, así mismo los adolescentes que ocupaban solo ellos unas tres carpas completas. Fácilmente había unas 130 personas, sin contar con las mucamas, las enfermeras, los pajes, los choferes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primero me tomé una cerveza helada, para que a lengua se despegara del paladar, y luego otra, para tomar valor, y una tercera, por si acaso. Entre tanto, fui a dar vueltas con el Samuel por el jardín, en el intento de que algún niño se insinuara con él, pero fue en vano. Macarena se unió a nosotros, y me prometió que nos iríamos pronto. Luego fuimos a sentarnos en una mesa donde estaban los primos de la Macarena, que iniciaron su interrogatorio. Administro un hostal, dije mientras que ellos eran los dueños de sus propias empresas y contaban anécdotas de lo mal que les trataron en el Hampton Inn de Coconut Grove.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la cerveza me pasé al whisky, en las rocas. Antes de comer el primer bocado ya me había toado dos whiskys y empezaba a desinhibirme. Macarena me hacía ojitos. La Omnipresente, ojotes. Y a mi me picaba el ojete de tanta mierda que oía a mi alrededor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La casa por dentro era de un lujo indescriptible, lo verifiqué cuando fui en busca de un baño. Claro que yo, por más dinero que tuviera jamás hubiera ostentado tanto, pero claro, no era yo, ni el dinero era mío, así que este comentario no viene a caso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, todos ellos despotrican contra el gobierno este que ahora tenemos. Sin temor augura lo peor para el país: una dictadura de mano dura, como la del Pinocho. Creen en la libre empresa y en la libre contratación, creen obre todo en el dinero, no en la gente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vino tinto con la comida, y otro vaso de whisky antes de atacar al postre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cabeza ya me daba vueltas, la mano de Macarena apretaba cada vez más fuerte la mía y los parientes iban alejándose de uno en uno, hasta que finalmente nos quedamos solos en la mesa, con Samuel dormido sobre las piernas de su madre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más tarde, un discjockey inició la sesión de cumbias, ballenatos y michalejacksons.  A la primera salsa buena, saqué a Macarena y demostré a todos cómo se baila de verdad, pues si de algo me precio es de ser un excelente bailarín. Las caras de desaprobación cambiaron por un instante, hasta que me vieron con otro vaso de whisky en la mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese fe el último vaso. No sé que le dijo la Omnipresente a mi mujer, pero al poco rato estábamos subidos en un taxi, en dirección a la casa. Ya ni me acuerdo cuando llegamos, ni cómo terminé metido en la cama. Y crean que tampoco me importa. De lo que estoy seguro es que nunca más me invitarán a una de esas fiestas y que a la Macarena tampoco se lo ocurrirá decirme que vayamos.</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2009/11/capitulo-129-el-apestado.html</link><author>noreply@blogger.com (El Apestado)</author><thr:total>10</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-3385159185529649719</guid><pubDate>Tue, 27 Oct 2009 23:27:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-10-27T16:28:46.016-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Apestado</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">familia</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">fiesta</category><title>Capítulo 128 (El Apestado)</title><description>La familia de mi suegra hace, desde hace unos 15 años, una fiesta casi anual, para reunir a todos sus miembros. Nunca antes habían invitado a Macarena a una de esas fiestas, al menos no desde que se casó conmigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace unos días recibió una llamada, de una de los hermanos aún vivos de su madre, diciéndole que esta vez la fiesta sería en su casa, y que esperaba que fuera junto con su familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Coincide que justo aquel día, sábado, para cuando está prevista la fiesta, tenemos ya otro compromiso con padres y amiguitos de nuestro hijo, en un paseo de confraternidad organizado por el colegio donde estudia el Samuel. Así que Macarena se excusó, sospecho, con secreto alivio de tener motivo para hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras esa llamada, oí que hablaba por teléfono con su madre quien le confesó que la fiesta estaba planeada desde hace más de un mes, aunque a ella la llamaron con apenas unos días de anticipación, con lo cual, permítanme la pestilencia, o la suspicacia, se buscaba que se excusara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La familia de su madre, una buena parte de ella al menos, tiene mucho dinero, o aparenta tenerlo, y en consecuencia actúa bajo cánones o premisas que están lejos de comulgar con las nuestras : hemos entendido desde hace mucho tiempo que es más importante dar que recibir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero claro, sus carros, sus casas y sobre todo sus discursos están llenos de estampitas del Divino Niño. Y no dudan en abrir la ventana de su vehículo y tirar unas monedas al mendigo de turno.</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2009/10/capitulo-128-el-apestado.html</link><author>noreply@blogger.com (El Apestado)</author><thr:total>6</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-4409741207739087942</guid><pubDate>Tue, 06 Oct 2009 22:37:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-10-06T15:40:19.258-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Apestado</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">robo</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">trabajo</category><title>Capítulo 127 (El Apestado)</title><description>&lt;script type=&quot;text/javascript&quot;&gt;&lt;br /&gt;tweetmeme_url = &#39;http://elapestado.blogspot.com/2009/09/capitulo-127-el-apestado.html&#39;;&lt;br /&gt;&lt;/script&gt;&lt;br /&gt;&lt;script type=&quot;text/javascript&quot; src=&quot;http://tweetmeme.com/i/scripts/button.js&quot;&gt; &lt;/script&gt;&lt;br /&gt;Hubo un robo en mi trabajo, y estoy bajo investigación. Mi jefe, que ha intentado darme un espaldarazo, sostiene que son procedimientos judiciales que debe y debemos cumplir todos los que ahí trabajamos, pero me siento herido pues lo último que se me ocurría es morder la mano de quien me da de comer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El culpable, a todas luces, es un pobre tipo. Un pobre tipo con aires de grandeza, lo que no hace más que demostrar su pequeñez. El tipo se hizo de la clave de la caja fuerte, que solamente la tiene el jefe, de forma subrepticia, agazapándose tras de él cuando este abría el mamotreto para entregar las pertenencias de algún cliente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hemos llegado a tal conclusión porque el tipo desapareció, demostrando con ello su culpa, y dejando a mi jefe con una deuda superior a los mil dólares, que después de todo no es mucho, aunque sí incalculable. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de todo el era custodio de los valores ahí depositados y si los huéspedes a quien se les sustrajo el dinero hubieran querido denunciarlo, él hubiera aparecido como el único responsable. Por eso tuvo que devolver los valores, con enorme esfuerzo, lo reconozco. Además corre el riesgo de que los huéspedes corran la bola en Internet y con ello los futuros posibles clientes huyan en desbandada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pestilente ladrón usa coleta, es medio cojo y vende la imagen de un gran intelectual incomprendido. Trabajaba por las noches, lo hizo por más de siete meses, hasta que dio el golpe. Decía, y ahora ya nadie le cree, que era profesor de algunos colegio en Quito, que daba clases en la Universidad, que estaba escribiendo no sé que novela sobre Leonardo Da Vinci en Ecuador (vaya tontería). Así que si por ahí lo ven, si los mira sin hacerlo de frente,  si les da una mano escurridiza, tengan cuidado.</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2009/10/capitulo-127-el-apestado.html</link><author>noreply@blogger.com (El Apestado)</author><thr:total>5</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-3600645900781087629</guid><pubDate>Thu, 01 Oct 2009 16:18:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-10-01T09:25:23.303-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Apestado</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">El Apestado</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">ideas</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">religión</category><title>Capítulo 126 (El Apestado)</title><description>Me quedo. Un anónimo comentario del post anterior me motiva, más que los otros ha hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=&quot;font-style:italic;&quot;&gt;“Sin animo de ofender, pero cuando empece en el mundo blogger hace unos dos años, pase por este blogger y tenía el mismo contenido!; que lamentable que en 2 años tu manera de ver la vida siga siendo la misma, con el mismo sentido de sentir y trasmitir que la vida apesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Busca a Jesus y el cambiará tu vida.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me encanta, siempre me ha encantado recibir este tipo de mensajes, son mi fuente de inspiración, motivo de mis más apasionadas divagaciones aunque no entienda, del todo, que alguien se atreva a sugerirme que busque a Jesús, el de la Cruz, cuando he mostrado hasta el cansancio mi incredulidad, he hecho manifiesto mi ateísmo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sí, como dice el anónimo comentario, “sigo con el mismo sentido de sentir”. Mi formación científica, me impide creer en fantasmas, adorar imágenes, esperar que algún símbolo sobre la cabecera de mi cama me libere de la tragedia, o me otorgue la gracia de la vida eterna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco creo que mi actual situación, que se extiende según el lector desde los inicios de esta aventura bloggera, fuera a cambiar si voy a misa, doy limosna o cuelgo un escapulario sobre mi pecho. Y aunque respeto al que quiere hacerlo, (en la misma medida que respecto a quien se tatúa, o a quien le gusta que le azoten), un tema que no soporto, es que me quieran meter en la religión, como mi evangelista hermano, pues esta es una cuestión de fuero interno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si alguien sabe sobre esta intolerancia al discurcito religioso son los propios evangelistas que domingo a domingo vienen a tocar mi puerta y que reciben el furibundo carajazo de alguien a quien no le gusta que le jodan la vida,  o se metan en sus creencias, sobre todo en domingo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya me he imaginado varias veces, yo, con un manifiesto a cuestas, golpeando la puerta de casa de los vecinos, en el intento de convencerlos de que Dios no existe…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si mi situación parece ser la misma que hace dos años, o más, no se debe a que Dios me haya castigado, o que yo esté lejos de Ël. Yo soy el único dueño y responsable de mi vida. Y reconocerlo, no apesta.</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2009/10/capitulo-126-el-apestado.html</link><author>noreply@blogger.com (El Apestado)</author><thr:total>8</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-6221337188965847015</guid><pubDate>Wed, 23 Sep 2009 19:09:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-09-29T16:18:31.454-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">blasfemia</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">El Apestado</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">pestilencia</category><title>Capítulo 125 (El Apestado)</title><description>&lt;script type=&quot;text/javascript&quot;&gt;&lt;br /&gt;tweetmeme_url = &#39;http://elapestado.blogspot.com/2009/09/capitulo-125-el-apestado.html&#39;;&lt;br /&gt;&lt;/script&gt;&lt;br /&gt;&lt;script type=&quot;text/javascript&quot; src=&quot;http://tweetmeme.com/i/scripts/button.js&quot;&gt; &lt;/script&gt;&lt;br /&gt;La verdad es que ya no sé de que mismo escribir en este apestoso blog. Resulta que cuando relato las benevolencias que de vez en cuando la vida me otorga, los lectores huyen en desbandada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es por eso que he pensado seriamente en retirarme, dejar esta aventura bloguera en el pasado y matar a este espacio con el olvido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero algo en lo profundo de mi me dice que no me apresure, que lo piense, que hay muchas cosas sobre las que desvariar, muchos eventos que merecen una blasfemia, un pestilente puntillazo, y que el encono que guardo en mi pecho, al menos, me ha otorgado la capacidad de referirme a las cosas con estilo propio, aunque a veces este sea muy pestilente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero también reflexiono a este respecto y me digo a mi mismo que mi opinión, sobre hechos ajenos a mi propia historia, no interesa a nadie, o a casi nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que estoy en esta apestosa disyuntiva a la espera de que los comentarios que este capítulo genere, me digan la vía por la que debo transitar: el olvido o el relato de la eterna camorra que mantengo con la vida. Ustedes dirán.</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2009/09/capitulo-125-el-apestado.html</link><author>noreply@blogger.com (El Apestado)</author><thr:total>19</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-3228941369601567658</guid><pubDate>Wed, 02 Sep 2009 19:46:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-09-02T13:00:23.960-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">depresión</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">El Apestado</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">tormentos</category><title>Capítulo 124 (El Apestado)</title><description>Para los que creen que me importa que me insulten, sepan que la vida lo hace a diario, y que hace rato que tengo el alma hecho costra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como el Herzog, de Below, yo tengo una personalidad paranoica, producto de mis numerosas frustraciones. Y por si no lo han entendido, debo apoyarme en algo para sentirme bien. Ese algo es mi familia. Familia que cuando se va, me deja desprotegido, incómodo, profundamente triste, porque es lo único que de verdad me ancla a la realidad. Sin ella, sin mi familia, estaría delirando en el ala más oscura de algún centro psiquiátrico. O escribiendo en algún blog de aires supremos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que no esperen leer aquí los encuentros rosas de este apestoso servidor y su familia, ausente por casi un mes. No quieran que les deleite con el beso apasionado de la Macarena sobre mis sedientos labios. Ni que les hable del abrazo del Samuel, que dejó marcas profundas en mi cuello, y más allá. Tampoco de la pulcritud delirante de mi casa, luego de tres días de obsesiva limpieza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los que buscan esos relatos, que compren la revista del domingo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo tengo, por esa naturaleza depresiva, la manía de verlo todo bajo la forma de designios maléficos, de una especie de mala suerte innata, que para mi caso tiene la forma de un lunar en la nalga izquierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Macarena dice que no es a marca de la desgracia, sino aquella de mi desasosiego. No hay mayor consuelo en esto, claro.  Navegar constantemente entre la desgracia y el desasosiego, no es cosa fácil, no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Apestado no está aquí para agradar a nadie, solo para librarme, en parte, de mis tormentos.</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2009/09/capitulo-124-el-apestado.html</link><author>noreply@blogger.com (El Apestado)</author><thr:total>5</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-2505529580738207788</guid><pubDate>Wed, 12 Aug 2009 18:50:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-08-12T13:58:08.518-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">cumpleaños</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">El Apestado</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">soledad</category><title>Capítulo 123 (El Apestado)</title><description>Sigo solo, arrinconado en la butaca más sombría de mi casa, mientras espero la llamada de mi hijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allá, en Disney, él se divierte como loco, junto a su madre, mi delirio. Sé que están bien, que pronto estarán de regreso con besos y sorpresas bajo el brazo. Pero esa certeza no es consuelo para mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace pocos días cumplí un año más de vida, de experiencia, o como quieran llamarlo. La pasé solo, apestosamente solo, con media botella de ron malo y, a los años, una media cajetilla de cigarrillos rubios. Esos fueron mis regalos de mí para mí. También compré un par de películas, ninguna de las cuales he terminado aún de ver, pues siempre me quedo dormido antes de que el desenlace reavive mis párpados y mis neuronas, cansado de la jornada e invadido del sopor que produce el ron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La casa no está más desarreglada que de costumbre, pues casi no pasó ahí. Las noches, tras el trabajo, preparo un bocado frugal, generalmente un sánduche, y con mi pitanza me instalo a ver noticias. Luego me pongo a leer pues ya no hay telenovela que distraiga mi mente. Y finalmente me duermo, con un sueño ligero que me despierta unas cuatro veces en la noche, con ruidos que me recuerdan las pesadillas de mi hijo que se acerca hasta mi cama a pedir que lo deje acostarse a mi lado, mientras los fantasmas se alejan de su cuarto. Otras veces me despierto con el perfume de Macarena en mis narices, perfume que brota de su almohada, el perfume de su piel limpia, pues jamás la he visto usar aromas ajenos al que me cautivó hace ya casi catorce años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente llega el día, con el pitido insoportable del teléfono y así, no me queda más que levantarme para ir al trabajo, recorrer las tétricas calles del barrio, casi de madrugada, y luego encontrarme con las caras sonrientes de los clientes del hostal, caras que a veces no soporto ver, de tan felices que se ven.</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2009/08/capitulo-123-el-apestado.html</link><author>noreply@blogger.com (El Apestado)</author><thr:total>4</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-2293786206100579586</guid><pubDate>Wed, 15 Jul 2009 20:27:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-07-15T14:20:34.183-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">El Apestado</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">vacaciones</category><title>Capítulo 122</title><description>Este año mi hijo se irá a Orlando a pasar vacaciones. Se irá con su madre y sus abuelos, a casa de su tía, cerca del parque que ahora nubla su mente. Yo me quedaré aquí, a  trabajar, acompañado de alguna botella, que a su turno nublará mi mente, en el intento de olvidar, o de obviar mi fracaso, aquel que me impide, a mis casi 45 años, comprar un billete de avión e ir con mi familia de vacaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me queda el consuelo bobo del supuesto. Aquel supuesto que se convierte en ley para mí al pensar que con lo apestado que soy, seguro no me dan la visa, que al traspasar la puerta del consulado, mi olor me delatará y me sacarán a rastras del sagrado recinto del sagrado país, donde no soy bienvenido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi hijo está lleno de alegría, al saber que saldrá de viaje, que conocerá el parque de diversiones aquel, pero contiene su alegría al saber que yo no estará ahí, y su rostro se nubla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Intento acallar esa pena diciéndole que me debe traer regaliz al peso, y una gorra sin motivos infantiles. Que debe divertirse, comer todas las hamburguesas y papas fritas que pueda, pero me hace acuerdo de que a él no le gustan las hamburguesas, ni la coca-cola, que prefiere agua y talvez, un hot-dog.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su intento por agradarme, me recuerda que tendrá que soportar a sus insufribles primos y debo confesar que entonces me alegro de no ir con ellos. Pero mi ánimo vuelve a transformarse cuando, a gritos, imagina que sube al Space Mountain, sin mí, y cuando yo imagino que al final de día aún le quedarán fuerzas para acordarse de mi, y llamarme y contarme a la distancia lo ocurrido hasta entonces, y los planes para el siguiente día, sin mi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, este será un apestoso mes de agosto, con migo mismo.</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2009/07/capitulo-123.html</link><author>noreply@blogger.com (El Apestado)</author><thr:total>9</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-6606432551860553657</guid><pubDate>Mon, 22 Jun 2009 14:25:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-06-22T10:37:52.435-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">muerte</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">PAE</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">perro</category><title>Capítulo 121</title><description>El Cuico, nuestro perro, se murió. Luego de tres semanas, el moquillo atacó a su sistema nervioso y tuvimos que ponerle una inyección letal para terminar con su sufrimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aquí viene lo apestoso, lo triste de esta historia. Y si esto es motivo  para que se revele mi verdadera identidad, tomo el riesgo. Hace tres semanas exactamente, como ya lo conté en mi post anterior, fuimos al albergue del PAE (Protección Animal Ecuador), en busca de un perro, motivados sobre todo por el pedido reiterado de mi hijo de seis años, a quien una compañía peluda hacía falta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos los perros eran feos, menos el Cuico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(De paso les cuento, para los que no saben, que /kwika/ es una palabra quichua que significa lombriz de tierra. Por extensión, para los que tampoco saben, se usa para referirse a las personas muy flacuchas. Resulta, para el caso, que el Cuico era un perro largo y flaco).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi hijo no quería esperar para llevarse el animal a casa. Así que rogamos, como suele hacerse aquí, con la clásica frase de: “no sea malito vea…”, y los miembros del PAE, incluido la veterinaria de turno, nos autorizaron a que nos llevemos el animal, con condición de regresarlo nuevamente una semana más tarde para esterilizarlo y aplicarle todas sus vacunas, incluida la del moquillo. Pagamos los veinte dólares y nos fuimos, felices, con el perro a casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(El moquillo es un virus que afecta sobre todo a los perros y gatos y que es mortal en la mayoría de los casos). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la primera semana, el Cuico parecía haber vivido con nosotros siempre. Se adaptó a nosotros, a nuestros horarios y nuestras exigencias de mil maravillas, y ya empezábamos a referirnos a él como un miembro más de la familia hasta que lanzó su primer estornudo. Ahí, todos hicimos mutis, lo regresamos a ver y luego continuamos con el bocado que nos esperaba en el plato del desayuno. Por la noche, los estornudos eran mas frecuentes. Faltaba un día apenas para que se cumpla la semana y que debamos acudir a la cita con el veterinario así que decidimos esperar, convencidos de que el Cuico padecía de un resfrío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se cumplió el plazo y fuimos al veterinario que confirmó la presencia del malévolo virus. Recetó unos anticuerpos y otras medicinas, fue sincero al decir que era muy difícil curarlo, pero no nos dijo entonces que cuando lo recogimos del albergue, el perro estaba ya infectado, eso lo supe después, tras leer algunas cosas al respecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gastamos un dinero que no estaba previsto, y que para nuestra cuica economía, es siempre un golpe cuyas consecuencias se dejan vera hacia finales del mes. Dimos atenciones al perro, como quien las da a un enfermo terminal. Nos emocionamos cuando lo vimos levantarse de su cama, moviendo la cola, (que también parecía una cuica), cuando ladraba, en un intento de demostrar su perruna obligación como guardián. Nos entristecimos al verlo decaer nuevamente. Apresuramos el paso a la farmacia para comprarle los últimos descongestionantes. Macarena asistió al perro como una madre abnegada. Julián aceptó no martirizarlo. Finalmente, un día, Macarena vio cómo le daba una convulsión y entre los dos decidimos llevarlo para que acaben con él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los señores del PAE, tan profesionales ellos, tan defensores ellos, tan perros ellos, no debieron habernos entregado un animal enfermo, no debieron ceder a nuestras súplicas, debieron entender que en esta historia no solo hay pulgas, sino personas involucradas, que el niño que recibió al perro con todo el entusiasmo que una mascota trae consigo, es ahora una víctima de su apestosa incompetencia. &lt;span style=&quot;font-style:italic;&quot;&gt;Mors, ultima ratio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href=&quot;http://www.blogalaxia.com/tags/perro,&quot; rel=&quot;tag&quot;&gt;perro,&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://www.blogalaxia.com/tags/pae,&quot; rel=&quot;tag&quot;&gt;PAE,&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://www.blogalaxia.com/tags/muerte,&quot; rel=&quot;tag&quot;&gt;muerte,&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://www.blogalaxia.com/tags/apestado&quot; rel=&quot;tag&quot;&gt;Apestado&lt;/a&gt;</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2009/06/capitulo-121.html</link><author>noreply@blogger.com (El Apestado)</author><thr:total>14</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-5125730756773906848</guid><pubDate>Mon, 01 Jun 2009 16:29:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-06-01T11:18:16.411-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">El Apestado</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">familia</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">perro</category><title>Capítulo 120</title><description>A veces se me hace que mis comentarios podrían interesar, pero me equivoco. Debo corregir y limitarme al relato, a la descripción pura y fría de esta pestilente vida, aunque en el transcurrir de los días, casi nada de lo que ocurre merece una línea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Talvez lo más relevante ha sido la adquisición de un perro para mi hijo. Hace unas semanas fuimos al albergue donde se acoge a los perros sin hogar, y escogimos uno, el cachorro menos feo.  Pero lo más importante de esta anécdota, no es el hecho mismo, sino la cara de Samuel al ver reunidos en un mismo lugar a tantos perros que se frotaban contra él, en una demanda lastimera para que los considerara el elegido. El niño se daba vueltas desconcertado, sin saber qué hacer, a cual elegir, a cual dejar abandonado a su suerte, en medio del pestilente olor de la jauría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras estábamos ahí, llenando las formalidades necesarias, una pareja llegó a firmar la declaratoria de abandono de un perro adulto, un boxer, si no me equivoco. Cómo alguien puede hacer eso, me preguntaba, sin comentar nada con Samuel pues de hacerlo, se hubiera conmovido aún más y hubiera preferido ese perro adulto, al cachorro, blanco con negro, que ahora nos hace las noches imposibles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro, como era de esperarse, el perro ya ha mordido, entre juegos, varias veces a Samuel con lo que ha declarado, entre lágrimas y gritos que odia al animal, para de inmediato olvidarse del incidente y seguir jugando con su mascota, que sufre, igual que él, cuando el niño le jala las patas delanteras y le hace bailar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo soy el malo, el macho alfa al que el perro sigue a todas partes, aunque intento que Samuel sea quien le de la comida y se convierta así en su perro, más que en el mío. Soy también el que ejerce mano dura para educarlo, para enseñarle la difícil tarea de orinar en el jardín, y no en la alfombra, y de cacar afuera, y no junto a mi cama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Macarena es la que concilia, la que consuela al mordido, la que trata de razonar con el irracional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El perro, Cuico, nos ha cambiado la vida, ha hecho que esta sea menos pestilente, pese al olor.</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2009/06/capitulo-120.html</link><author>noreply@blogger.com (El Apestado)</author><thr:total>14</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-1214730765589069068</guid><pubDate>Mon, 18 May 2009 14:19:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-05-18T07:21:22.909-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Apestado</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">humor</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">TV</category><title>Capítulo 119</title><description>Algunos comentarios hechos al post anterior, me obligan a repetirme. El tema central de mi post era el espacio que se da en la televisión nacional al marginado, como este, su servidor. Pero nadie hizo el más mínimo comentario al respecto. Por el contrario, se fueron por la tangente, por la línea fácil, la recta, para desmerecer mis argumentos, y revalorizar, en cambio, monotemas, como el de correa, correa, corrrea, que tiene obcecados a unos cuantos y que a mi me resbala como la mantequilla por el trasero de María Schneider.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En pocas palabras, usaron el aquí berreado discurso sobre la libertad de expresión, para reducir a escombros mí: ¡Abajo Vivos! en referencia a un apestoso programa de la televisión nacional que usa el racismo, el sexismo y la segregación verbal en todas sus formas, para, supuestamente, hacer reír al público.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que más me irrita de todo lo que se encuentra en dos de los comentarios es que se vuelva a repetir la cancina muletilla de que soy yo el que tiene el control. Claro que lo tengo, pero, ¿qué tal si con el mamotreto que es mi control remoto le parto la cabeza a la Macarena? Ya me dirán que mi libertad acaba en el momento en que la golpeo, ya lo sé, pero bajo la presión que ejerce esa pésima programación nacional, cualquiera puede volverse loco y en un momento de arrebato, no solo lanzar el control por los aires sino también usarlo en contra de quien se encuentre cerca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ya que les gusta la verborrea, tengo bajo mi apestosa axila la siguiente referencia que sale directamente de ahí, así que si algún error detectan, denme en la cabeza con el control remoto para ver si reacciono. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las sociedades democráticas, decía Tocqueville, caracterizadas por el dogma de la “infalibilidad de las masas” existe una “presión inmensa del espíritu de todos sobre la inteligencia de cada uno”. De ahí el despotismo sobre la opinión ajena. Dicho de otro modo, si todos siguen con la idea de que ¡Vivos! es una obra de arte, y yo una reverenda porquería, debo aceptar lo que diga la mayoría y cerrar mi bocota. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y claro, sé que tenemos derecho a decir lo que queramos, en nombre de la libertad de expresión, como de hecho yo lo hago en este espacio, pero también sé que ese derecho es tan grande que podemos decir lo que queramos aunque en nuestras palabras no exista un ápice de inteligencia, o por el contrario, mucha pestilencia. Como si fuera poco, en defensa de estos programas huecos, se usa el término de cultura, que para el caso es de una polisemia infinita, pues la vulgaridad se transforma en elemento de la cultura, o en la cultura misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No dudo que los contenidos que ese emiten en estos programas sean legales, pero no por tanto dejan de ser perjudiciales. Es evidente que la televisión puede influir negativamente en las actitudes, y estas pueden afectar a la sociedad con la creación de prejuicios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y para terminar con el tema de estos pestilentes programas cómicos, donde se denigra al marginado, al negro, al gay, solo puedo decir que la realidad es más cómica, así que no vengan con que son el reflejo de la realidad, eso no.</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2009/05/capitulo-119.html</link><author>noreply@blogger.com (El Apestado)</author><thr:total>17</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-6667716280297198700</guid><pubDate>Tue, 12 May 2009 13:39:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-05-12T06:49:48.691-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">humor</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">racismo</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">TV</category><title>Capítulo 118 (El Apestado)</title><description>&lt;span style=&quot;font-weight:bold;&quot;&gt;Yo &lt;/span&gt; soy un apestado televidente. Lo digo porque no tengo servicio de cable así que no me queda más que aguantar la programación de la televisión nacional, la cual, sin duda alguna, apesta más que yo y mi pobre condición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis horarios frente a la caja boba van desde las noticias de las 20h00 en adelante. Es decir que no me queda más que ver la pésima y mil veces vista película de las ocho, o la novela brasilera, que, al menos, tiene unas actrices buenotas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Evito, porque me produce urticaria y mal humor, ver los programas de humor, entre comillas. Y es por eso que me alegro que el Consejo Nacional de Radiodifusión y Televisión (Conartel) haya resuelto prohibir la transmisión de escenas o sonidos en los medios “que induzcan, promuevan o se refieran a desigualdades, exclusión, discriminación, ridiculización o violencia por condiciones raciales, de identidad étnica o cultural”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es decir que los programas de Vivos, de un tal Reinoso, dejará de existir, a menos que, cosa improbable, se le prenda el foquito (de 1.5 watts), y escriba por una vez un guión inteligente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hablaré de ese programa Mi Recinto, porque sinceramente nunca lo he visto, ni lo veré así me amenacen con una pistola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora el apestoso análisis: estos son los únicos espacios donde se hace referencia al obrero, al desempleado, al subempleado (como yo), al cholo, al longo, al indio, al gay, al choro y dicha referencia es para ridiculizarlos, o denigrarlos por su condición u opción. Los otros programas de producción nacional se limitan a la farándula, los consejos familiares y la opinión política y los ocupan las estrellas (y sus perros), los profesionales que creen que tienen algo que decirnos, y, claro los políticos, que por si solo es un apelativo apestoso. Quiero decir con todo esto que la televisión nacional es elitista y segregacionista. Que los que somos ridiculizados en ella, claro que tenemos la opción de cambiar de canal (como siempre sugieren los productores de estos programas) pero eso es solo para encontrarnos con otra apestosa caricatura de nosotros mismos, hecha por los mismos Vivos de siempre, solo que en otro canal, aunque a la misma hora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, ya que estamos,  el Conartel también prohibió “la transmisión de escenas o sonidos que induzcan o promuevan el sexismo y/o comercio sexual”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como ya lo dije, no me toca más que ver la televisión nacional. Es así como, en ocasiones, he visto un canal llamado Red TV Ecuador, en donde no existe otra publicidad que la de unas modelos super carnosas que ofrecen sus fotos en bikini, para que aparezcan en los celulares de caballeros cachondos  que tienen telefonitos con tecnología que lo permite. (Claro, no como el mío, que no tiene chip, y que a veces le da por no sonar).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No soy moralista, y acepto que quien quiere ver mujeres desnudas pueda comprar revistas, películas, e incluso tener imágenes en su teléfono o donde le de la gana. Yo en lo personal prefiero el 3D que me proporciona la Macarena cada vez que se levanta de la cama. En cambio, esas señoritas de nombres rebuscados, como Gineth, que ofrecen sus fotos en poses poco convincentes, no hacen más que denigrar a las de su tipo. Y claro, lo que me sorprende es que nadie haya protestado aún, que no exista grupo feminista que clame por la eliminación de dichas publicidades, que aparecen incluso en los horarios destinados a los menores. ¡Abajo Vivos, Ginethes y Recintos! He dicho&lt;br /&gt;&lt;a href=&quot;http://www.blogalaxia.com/tags/tv,&quot; rel=&quot;tag&quot;&gt;TV,&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://www.blogalaxia.com/tags/racismo,&quot; rel=&quot;tag&quot;&gt;racismo,&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://www.blogalaxia.com/tags/humor,&quot; rel=&quot;tag&quot;&gt;humor,&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://www.blogalaxia.com/tags/apestado&quot; rel=&quot;tag&quot;&gt;Apestado&lt;/a&gt;</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2009/05/capitulo-118-el-apestado.html</link><author>noreply@blogger.com (El Apestado)</author><thr:total>17</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-6125142357622547249</guid><pubDate>Wed, 22 Apr 2009 21:34:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-04-22T14:38:52.966-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">El Apestado</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Gonzalo Pérez</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">hurto</category><title>Capítulo 117 (El Apestado)</title><description>Cuando buscaba al tipo que usó una imagen mía sin mi consentimiento, no es que quisiera demandarlo, ni sacarle una plata que bien me vendría, solo quería dar con él y, quizás, escribirle una carta, que luego haría pública, para hacerle ver que hizo mal, que al ser candidato, a lo que sea, debe cuidar su imagen. Solo quería encontrarlo para decirle, de frente, que su actitud apesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero quien salió mal parado de toda esta historia, otra vez, fui yo: El Apestado. Lo digo porque nunca antes he recibido comentarios como con el post anterior, comentarios con los que me hacen ver que soy no solo un apestado, sino un gran pendejo, por creer (cosa que nunca creí, &lt;span style=&quot;font-style:italic;&quot;&gt;d’ailleurs&lt;/span&gt;), que iba a sacar tajada de la incorrección de un personaje que es candidato a alcalde mi ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y entre los argumentos, se repite esa cansina falsedad de que ahora ya es posible robar hasta 600 dólares -ni qué hablar de una imagen- sin que con eso le ocurra nada a quien lo hace.  (¿Acaso pagar el valor del objeto robado, pasar 7 días en la cárcel y abrir un prontuario de delitos, es cosa que todos aquí aceptarían?)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, voy a lo que iba: descalificar con mi verborrea, al casi imaginario candidato de ésta, mi casi imaginaria ciudad; de éste, mi casi imaginario país, en este real y apestoso mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parece que es el candidato del prian (nótense las minúsculas). Este partido pertenece, con todo lo que pertenecer implica, al hombre más rico del país. Ya lo dije anteriormente, este hombre, casi afásico,  enarbola como principal bandera de lucha, el ser dueño de no sé cuántas empresas, empresas que de hecho no fundó, o creó, sino que heredó y que esquilmó a sus hermanos, con lo que todo esta dicho. Pero si no lo entendieron, su único atributo es ser hijito de papá, un rico hijito de papá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, he intentado encontrar al personaje que hurtó (uso el término para estar a la moda) mi imagen, pero nada de lo que he averiguado alcanza para terminar esta párrafo. Su nombre es Gonzalo Pérez: Y puesto que perecerás (en el olvido), allá tú.</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2009/04/capitulo-117-el-apestado.html</link><author>noreply@blogger.com (El Apestado)</author><thr:total>14</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-288859812515812632</guid><pubDate>Mon, 20 Apr 2009 17:16:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-04-20T10:45:11.669-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">alcalde</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">El Apestado</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">elecciones</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Quito</category><title>Capítulo 116 (El Apestado)</title><description>Quiero pedir ayuda, al respecto de la imágen que acompaña a este post. Creo, y digo creo, que uno de los candidatos a alcalde la ciudad de Quito, utiliza esta imagen en una de sus cuñas, imagen, claro, que es de mi porpiedad. Les pido, entonces, que me ayuden viendo la tele estos días cargados de propaganda electoral, y me digan si estoy o no en lo correcto, y sobre todo que me ayuden a identificar al posible usurpador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta imagen apreció el 6 de junio de 2007, en el capítulo 67 de este espacio y fue una muestra de protesta ante el descuido en el que estaba entonces la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Demás está decir que esto es aún una sospecha, una apestosa sospecha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur=&quot;try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}&quot; href=&quot;http://i55.photobucket.com/albums/g133/elapestado/basurero.jpg&quot;&gt;&lt;img style=&quot;display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 287px; height: 448px;&quot; src=&quot;http://i55.photobucket.com/albums/g133/elapestado/basurero.jpg&quot; border=&quot;0&quot; alt=&quot;&quot; /&gt;&lt;/a&gt;</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2009/04/capitulo-116-el-apestado.html</link><author>noreply@blogger.com (El Apestado)</author><thr:total>9</thr:total></item></channel></rss>