Las mejores escapadas románticas para encender (o avivar) la llama de vuestro amor

Con San Valentín a la vuelta de la esquina, las escapadas románticas vuelven a ocupar un lugar destacado en nuestra lista de deseos. Y aunque el amor –como los buenos viajes– no entiende de fechas concretas, el mes de febrero invita a celebrarlo lejos de la rutina.
Una cena a la luz de las velas en uno de los restaurantes más románticos de Madrid (o de Londres, o de París), un detalle especial, un hotel con jacuzzi en la habitación o un refugio en plena naturaleza: hay muchas formas de sorprender a tu pareja. Y en esta lista reunimos los mejores destinos para hacerlo viajando.
Dormir en un palacio, desconectar en el corazón del Matarraña, disfrutar del Carnaval de Venecia, emprender un road trip por el Alentejo o acurrucarse al calor de la chimenea. Siempre es buen momento para dar rienda suelta al amor y estas escapadas románticas lo demuestran. ¿Lo mejor? Aquí está permitido —y casi obligatorio— ser un poco empalagoso.
GettyVenecia: sarà perché ti amo
Durante el mes de febrero, Venecia se viste con sus mejores galas para celebrar su célebre Carnaval, una tradición que se remonta al siglo XI y que transforma la ciudad en un escenario tan misterioso como hipnótico. Máscaras, terciopelos, música flotando en el aire y una atmósfera que invita a dejarse llevar convierten estos días en el momento perfecto para una escapada en pareja.
Los gondoleros entonan canciones de amor mientras surcan los canales, la Piazza San Marco concentra todas las miradas y los callejones –estrechos, silenciosos, casi secretos– se convierten en refugio de besos furtivos. Al caer la noche, los bacari tradicionales se llenan de brindis improvisados por la vida, el amor y la belleza de lo efímero.
¿Dónde dormir? En el majestuoso Aman Venice, ubicado en el Palazzo Papadopoli, un edificio del siglo XVI junto al Puente de Rialto; en The Gritti Palace, a Luxury Collection Hotel, Venice, con vistas que abarcan desde San Giorgio Maggiore hasta la Colección Peggy Guggenheim; o en The St. Regis Venice, frente al Gran Canal y la iglesia de Santa Maria della Salute.
Alexander Spatari / Getty ImagesParís, mon amour
La ciudad del amor no podía faltar en esta selección. Quizá porque pocas ciudades invitan tanto a dejarse llevar por el romanticismo: pasear sin rumbo por la orilla del Sena, observar cómo la ciudad cambia al caer la noche, subir a Montmartre y contemplar las vistas desde el Sacré-Coeur o refugiarse en un café de Saint-Germain-des-Prés con un croissant recién hecho y un café au lait humeante.
¿Quieres más planes? París siempre tiene más: volver a entrar en Notre-Dame de París, dejarse seducir por alguna de las grandes exposiciones de moda de la temporada –como las de La Galerie Dior y la Fundación Azzedine Alaïa–, embarcarse en un crucero nocturno por el río o reservar mesa en uno de esos restaurantes donde una cena puede alargarse –felizmente– durante horas.
¿Dónde dormir? Pocas direcciones son tan infalibles como el icónico Hôtel Plaza Athénée, en la Avenue Montaigne; el elegante y discreto Park Hyatt Paris-Vendôme; el legendario Mandarin Oriental Lutetia, Paris, gran dama de la Rive Gauche; o el majestuoso Hôtel de Crillon, A Rosewood Hotel, en la Place de la Concorde.
Hotel Torre del MarquésSucedió en el Matarraña
Aire puro, pueblos con encanto, paisajes que parecen detenidos en el tiempo, cocina kilómetro cero y noches iluminadas por las estrellas. La escapada rural perfecta existe y está en el Matarraña.
Aquí el lujo se mide en silencio, espacio y tiempo compartido. Y el plan es tan sencillo como irresistible: despertar con el canto de los pájaros, saborear desayunos elaborados con productos ecológicos, descubrir pueblos medievales como Valderrobres, Beceite o Cretas; caminar entre cascadas y piscinas naturales, pedalear entre campos y olivares centenarios, participar en catas de vinos y aceites locales y, cuando cae la noche, tumbarse de la mano a contemplar un cielo estrellado difícil de olvidar.
¿Dónde dormir? En masías históricas convertidas en refugios contemporáneos como Torre del Marqués, o en antiguos conventos reconvertidos en hoteles con alma como El Convent 1613.
Getty ImagesToulouse: a la luz de la Ville Rose
Apodada “La Ciudad Rosa” por el tono de sus edificios de ladrillo, Toulouse combina a la perfección vida cultural, gastronomía y momentos que se alargan hasta el atardecer junto al río Garona o entre las calles del casco histórico.
Además, este 2026, vive uno de sus años más especiales con la celebración del 30 aniversario del Canal du Midi como Patrimonio Mundial de la UNESCO. Diseñado en el siglo XVII por Pierre-Paul Riquet, este histórico canal –que une el Atlántico y el Mediterráneo– es hoy uno de los grandes escenarios románticos de la ciudad: navegarlo en barco, recorrerlo en bicicleta bajo la sombra de los plataneros o descubrir su historia y su vínculo con la emblemática violeta de Toulouse en La Maison de la Violette se convierten en planes irresistibles para dos.
La agenda cultural acompaña. Reabre sus puertas el Museo de los Agustinos, uno de los grandes museos de bellas artes del sur de Francia, completamente renovado, mientras que la Cinémathèque de Toulouse recuperará en abril su actividad en un edificio cargado de historia y memoria, estrechamente ligado al exilio español. A ello se suman exposiciones que refuerzan el diálogo cultural entre Francia y España, con nombres como Jean-Charles de Castelbajac, Salvador Dalí y Joan Miró, además del festival de arte contemporáneo Le Nouveau Printemps.
¿Dónde dormir? En La Cour des Consuls Hotel & Spa Toulouse MGallery, ubicado en el centro histórico –no os perdáis su spa de lujo y su restaurante gourmet Le Cénacle; o en el encantador Maison Soclo, un hotel boutique instalado en una antigua residencia del siglo XVIII y distinguido con una Llave Michelin.
Badrutt's Palace Hotel St. MoritzSt. Moritz: romance a gran altura
Enclavada en el valle de Engadina y rodeada de paisajes alpinos de una belleza casi irreal, la localidad suiza de St. Moritz lleva más de un siglo siendo sinónimo de glamour invernal y sofisticación.
Hay tantos planes como parejas: desde paseos junto al lago helado hasta memorables jornadas de esquí seguidas de largas sobremesas, una copa al atardecer frente a las cumbres nevadas y noches que invitan a refugiarse al calor de una chimenea. St. Moritz no necesita exagerar para seducir; su encanto reside precisamente en esa mezcla de tradición, exclusividad y naturalidad que solo algunos destinos saben mantener intacta.
¿Dónde dormir? En auténticos iconos de la hotelería alpina como el legendario Badrutt’s Palace Hotel, emblema del lujo europeo desde el siglo XIX; el elegante Carlton Hotel St. Moritz, íntimo y refinado, con algunas de las mejores vistas del valle; o el histórico Kulm Hotel St. Moritz, donde nació el turismo de invierno alpino tal y como lo conocemos hoy.
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Marrakech: un romance entre jardines, zocos y riads
Marrakech alberga una sinfonía de colores, aromas y sabores que despierta los sentidos a medida que caminamos por el laberinto de calles que conforman su Medina. El paseo se convierte en un viaje en el tiempo entre palacios y monumentos como las Tumbas Saadíes, el Palacio de la Bahía o la Madrasa Ali Ben Youssef, antes de dejarse llevar por el pulso inconfundible de los zocos y el espectáculo cotidiano de la Plaza Jemaa el-Fna al caer la tarde.
Más allá de la Medina, la ciudad revela otra cara igualmente seductora en Gueliz, el barrio moderno, conocido como “la ciudad nueva”. Aquí esperan dos paradas imprescindibles: el exuberante Jardín Majorelle y el Museo Yves Saint Laurent, un homenaje al diseñador y a su estrecha relación con la ciudad.
¿Dónde dormir? En La Mamounia, uno de los grandes iconos hoteleros del mundo donde dormir, al menos, una vez en la vida.
Las 2 MercedesDehesa extremeña: a vuestro ritmo
Con su belleza serena y casi primitiva, la dehesa extremeña es una opción perfecta para una escapada romántica cercana y relajada. Aquí, el verde de las encinas se funde con un horizonte infinito y crea una atmósfera íntima donde todo invita a bajar el ritmo: pasear admirando el paisaje, saborear una cena a base de productos locales –con el jamón ibérico como protagonista indiscutible– y brindar con vinos de la tierra mientras cae la noche. Después, solo queda mirar al cielo y dejarse impresionar por uno de los firmamentos más limpios de la península.
¿Dónde dormir? En La Dehesa de Don Pedro, un hotel boutique de 16 habitaciones ubicado en Monesterio (Badajoz). Este antiguo cortijo del siglo XIX ha sido rehabilitado por Albalá & Cordero Arquitectos y el estudio de interiorismo Las 2 Mercedes, respetando los materiales originales y preservando la esencia del lugar. No te pierdas Las Mesas, el restaurante del hotel, donde reinterpretan con elegancia las recetas tradicionales de la zona.
Herdade Do SobrosoRoad trip por el Alentejo
En la conocida como Terra sem sombra, el tiempo se desliza pausado entre olivares centenarios, colinas doradas, viñedos interminables, castillos de leyenda y encantadores pueblos y ciudades como Évora, Estremoz, Marvão y Monsaraz.
Conducir por estas tierras baja las pulsaciones y eleva el espíritu. La carretera serpentea entre campos abiertos y rebaños de ovejas, revelando herdades donde pernoctar rodeados de naturaleza, bodegas donde descubrir los vinos locales y pequeños puestos donde hacerse con aceites y mermeladas artesanas.
De Comporta a Elvas pasando por Melides, Beja, Arraiolos y Montemor-o-Novo: ¿Y si el Alentejo se convirtiera en el road trip más romántico de vuestra vida?
¿Dónde dormir? En Vermelho Melides (el hotel de Christian Louboutin), Herdade Do Sobroso, Herdade da Malhadinha Nova y São Lourenço do Barrocal.
Getty ImagesPraga: la ciudad perfecta para enamorarse
Si París es la ciudad del amor y de las luces, Praga es su versión más misteriosa y enigmática. Con su mezcla de historia, melancolía y belleza intacta, la capital checa ofrece un escenario ideal para el romance: pasear al atardecer por el Puente de Carlos, cuando las luces se reflejan en el Moldava; perderse por las calles empedradas de Malá Strana; o dejarse llevar por la música callejera. Praga se disfruta sin prisas, enlazando miradores, cafés históricos y teatros centenarios, con esa sensación constante de estar caminando por un decorado de novela.
¿Dónde dormir? En direcciones que combinan historia y sofisticación como el Four Seasons Hotel Prague, a orillas del río y con vistas al Castillo; el íntimo Augustine, a Luxury Collection Hotel, Prague ubicado en un antiguo monasterio del siglo XIII; o el vibrante W Prague, que reinterpreta el legado del histórico Grand Hotel Evropa con una mirada contemporánea, diseño audaz y una de las mejores escenas nocturnas de la ciudad.
Cecilia Álvarez-Hevia AriasNo lo llames hotel, llámalo palacio
Ubicado en la localidad vasca de Getxo, el emblemático Palacio Arriluce es hoy uno de los grandes referentes del lujo en el norte de España y forma parte de The Leading Hotels of the World. Este palacio histórico conserva todo el esplendor y la elegancia de antaño, reinterpretados desde una mirada contemporánea.
Dormir aquí es hacerlo en una atmósfera que remite a la aristocracia europea de principios del siglo XX: salones luminosos, vistas abiertas al mar y la sensación constante de habitar una gran casa señorial frente al Cantábrico. El resultado es una escapada romántica donde os sentiréis como si estuvieséis viviendo vuestro propia escena de Dowton Abbey u Orgullo y Prejuicio.
El arte está presente en cada rincón –con obras de Sonia Delaunay y František Kupka–, la propuesta gastronómica lleva la firma del chef bilbaíno Beñat Ormaetxea, y los días transcurren entre el campo de croquet, la piscina con vistas al Abra y los tratamientos del spa. Todo ello convierte este palacio en el refugio perfecto para desconectar en pareja con el sonido de las olas como único acompañamiento.
Azulik TulumLa erótica de Tulum
La fascinante historia de la civilización maya se funde con las playas de arena blanca de este paraíso mexicano a cuyo hechizo es imposible no sucumbir. Visitar las ruinas a orillas del mar, disfrutar de una cena a la luz de las antorchas, zambullirte en los cenotes y disfrutar de hermosas playas como Playa Paraíso y Playa Pescadores son solo algunos de los planes que os esperan en Tulum.
¿Dónde dormir? Dejaos seducir por La Valise Tulum, un hotel boutique entre palmeras con suites estilo palapa; Azulik, un santuario ecológico de villas de madera suspendidas entre la selva; o The Beach Tulum, adults only, donde el concepto de “lujo relajado” cobra todo su sentido.
Getty ImagesViena: romance imperial
Viena es una de esas ciudades que no necesita esforzarse para ser romántica. Majestuosa y serena, la antigua capital del Imperio austrohúngaro invita a vivir el amor con calma, entre palacios, cafés históricos y una vida cultural que forma parte de su ADN. Aquí, el romanticismo se expresa en clave elegante: recorrer la Ringstrasse, tardes de museo seguidas de una tarta Sacher servida en porcelana y noches de ópera.
Si es el tiempo acompaña, los jardines de Schönbrunn son el telón de fondo ideal de vuestra escapada. Si acecha la lluvia, podéis perderos por el MuseumsQuartier, entrar en una sala de conciertos para escuchar a Mozart o Strauss o reservar mesa en uno de esos restaurantes que transportan a otra época.
¿Dónde dormir? En el sofisticado Rosewood Vienna, ubicado en un edificio histórico junto a la iglesia de San Pedro o el recién inaugurado Mandarin Oriental, Vienna.