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domingo, 18 de noviembre de 2012

Cupcakes de Chocolate con Buttercream de Marshmallows de Fresa

Por fin puedo entrar en mi blogggg!!!!

Llevo dos semanitas que de verdad cuando no es una cosa es otra... Y llevo una semana y dos días sin horno, lo cual me imposibilita muchísimo hacer todo lo que quiero hacer y subir. Pero estos cupcakes, junto con los de limón, estaban hechos ya desde hace una semana, pero no he podido hasta ahora escribir el post.

Creo que estos cupcakes de chocolate son los que más me han gustado de todos los que he llegado a probar, y no se si es por el cacao usado

O porque la receta en realidad es muy buena.

He descubierto un pequeñísimo libro, que tiene poquitas recetas, pero que merece la pena echarle un vistazo:



Son recetas sencillas de hacer y fáciles de entender y poner en práctica, y hasta ahora las 3 o 4 que he probado me han gustado bastante. Y de ahí es de donde he sacado la receta de los cupcakes de chocolate. Eso sí, la receta que os pongo es tal cual viene en el libro, para que los probéis y me digáis:

Receta para 10-12 Cupcakes:
100 gr. de harina.
2 cucharadas de cacao, en este caso el que os he indicado arriba.
140 gr. de azúcar.
1 cucharadita de levadura.
Una piza de sal.
40 gr. de mantequilla sin sal a temperatura ambiente.
120 ml. de leche.
1 huevo.
1/2 cucharadita de extracto de vainilla.

Me gusta esta receta porque lleva poca mantequilla, y lleva bastante leche para suplir la humedad que le pueda dar la mantequilla. Así, contrarrestamos la cantidad de mantequilla al poner después el buttercream, que ya tiene bastante.

Calentamos el horno a 170º.
Tenemos que mezclar la harina, el cacao, la sal y la levadura en un cuenco, tamizándolos y reservando.
Batimos la mantequilla a batir a velocidad baja, y cuando veamos que está convertida en una crema, echamos el azúcar poco a poco y vamos subiendo la velocidad de la batidora hasta llegar a velocidad media. Batimos durante un minuto.
Echamos la mitad de la leche, y seguimos batiendo. Cuando la leche esté integrada, echamos el huevo a medio batir (con un tenedor, por ejemplo), y seguimos batiendo. Echamos el resto de la leche, y continuamos batiendo a media velocidad. Incorporamos la vainilla, y subimos la temperatura a velocidad media-alta durante un minuto más o menos.
Cuando esté todo integrado, bajamos la velocidad de la batidora y añadimos la mezcla de la harina, cacao y demás poco a poco. Batimos durante un par de minutos hasta que esté todo mezclado perfectamente.

Preparamos la bandeja de los cupcakes con las cápsulas, y echamos esta mezcla en ellas sin llegar a llenar más de los 3/4 de dichas cápsulas.

El truco de estos cupcakes es meter un marshmallow dentro del mismo antes de que se terminen de cocinar, con mucho cuidado, porque si lo metemos en el horno desde el principio se derrite considerablemente y llega a hacer un agujero en el cupcake (os lo digo por propia experiencia).

Metemos en el horno y horneamos. A mi me tardan unos 15-18', pero ya sabéis que todo depende del horno que tengamos. Cuando estén casi casi hechos, un par de minutos antes, (con la práctica se coge el punto más fácilmente), se sacan del horno y se apaga el mismo, pero se deja con la puerta cerrada, y los cupcakes se dejan medio enfriar dentro de la bandeja de cupcakes (tres minutos más o menos).

Antes de pasarlos a enfriar a una rejilla, tenéis que abrir el cupcake con una cucharita de café, por ejemplo, e introducir un marshmallow partido por la mitad, o dos o tres pequeñitos, de manera que el hueco que hemos dejado se llene. Tapamos con la masa que hemos quitado para rellenar.

La bandeja que contiene los cupcakes debe ir de nuevo al horno, pero solamente con el calor que haya podido quedar de hornear los cupcakes, es decir,  no ponemos de nuevo el horno, no queremos que los cupcakes se quemen ni nada por el estilo. La idea es dar calor a los marshmallows para que se medio deshagan, pero no se fundan y dejen el agujero que ya os he dicho que he llegado a encontrar.

Con un minuto, como mucho dos, los podéis sacar del horno. Dejarlos un minuto más en la bandeja, y finalmente los sacáis a una rejilla para que se enfríen.

Ahora tenemos que hacer la buttercream de marshmallows.

Desde que he descubierto la crema Fluff de Marshmallows, me he encontrado con un sinfín de ideas que quiero hacer, pero cuando ME ARREGLEN MI HORNOOOOOOOO!!!!!!!! dios mío, que manera de hacerse indispensable en mi vida. Me he dado cuenta que puedo pasar sin lavavajillas, sin microondas, ... pero sin horno... Cuando estalló la puerta del mismo, os juro que casi me da un pequeño ataque de ansiedad de esos que no te dejan ni respirar...






Compré esta crema y el cacao en el Hipercor, que hace unos 15 días tenían una zona llamada "Taste of America", y la verdad es que no estaban mal de precio, asi que como no tenía pensamiento de ir en breve a ninguna tienda donde lo vendieran ni pedir nada por correo, al final caí... Y bien que caí.

La receta de la buttercream es muy sencillita:

200 gr. de mantequilla a temperatura ambiente.
200 gr. de azúcar glass.
3 cucharadas soperas de crema de marshmallows (en este caso de fresa).

Ya sabéis, ponéis a batir la mantequilla con el azúcar glass ya tamizado, pero antes de darle velocidad a la batidora, tenéis que mezclar la mantequilla y el azúcar con una lengua, más que nada porque así evitamos que la cocina se nos llene de polvo de azúcar o tener que taparlo con un trapo. Si mezcláis un poquito antes de batir los dos ingredientes, no tendréis problemas.
Batimos a velocidad baja, y cuando estén integrados, vamos subiendo la velocidad poco a poco hasta ponerla a media-alta, durante 2-3 minutos. Cuando tengamos una crema donde los dos ingredientes se han "fundido" perfectamente, solo hay que añadir la crema de marshmallows. Volvemos a batir durante un minuto más o menos.

Aquí pueden pasar dos cosas, o que cuando pares la batidora pruebes la buttercream, y pruebes, y pruebes y pruebes, hasta que tengas que volver a hacer más, o que no pruebes para no caer en la tentación, y directamente puedas empezar a decorar los cupcakes.


Ahora ya solo queda decorarlos. Este es un paso bastante imaginativo, donde podemos crear cupcakes que tengan aspecto apetecible:



O cupcakes que cuando los veamos digamos, YO QUIERO UNOOOOOO!!!!!!


Solo le he dado un toquecito de brillo, unas perlas de caramelo, un poco del propio bizcocho de cupcake desmigado (tenía que volverlos a probar para deciros si sigue siendo increible esta receta) y unas lascas de chocolate blanco. Pero cambia completamente el aspecto del cupcake.



A mi me gusta volver a poner de nuevo cápsulas, y más siendo de chocolate la masa del cupcake, porque el cacao deja el cupcake un poco más húmedo.



De verdad, probarlos, aunque parece que llevan mucho trabajo, merece la pena por la explosión de sabores que deja.

Ya me contareis, vale?

Besitos.

domingo, 14 de octubre de 2012

Cake Pops - Paso a Paso con Receta!!!

Pues si, os voy a contar mi secreto mejor guardado... Bueno, uno de ellos, porque desvelaros todo de golpe no sería bueno, ni para vosotros ni para mí - Qué podría contaros posteriormente si os lo desvelo todo de golpe???

La receta de mis Cake Pops, con truquillo incorporado si los Cake Pops son para adultos, y la más mejor receta que he encontrado, bueno, mejor dicho, que he creado a partir de mil pruebas y gramos añadidos a mi "sobrepeso"...

Vais a necesitar:

Para cada kilo de bizcocho (no seáis tontos y usad los recortes de los bizcochos que vais haciendo, lo vais metiendo en el congelador, y poco a poco os haréis con una importante bolsa llena de recortes. Si no tenéis, pues no queda otra que hornear uno):

- 2 Cucharadas grandes de queso Philadelphia - u otro similar (el mejor el del Carrefour, ya os lo dije).
- 3 Cucharadas de Sirope de Chocolate (yo uso el del Mercadona, que me encanta el sabor que les da).

Y para la versión adultos, añadid un chorrito de crema de orujo.

Os lo cuento versión batidora mezcladora del Lidl, pero antes de comprármela lo hacía a mano:

Cortad los trozos de bizcocho en trocitos más pequeños, para que se puedan desmigar más fácilmente.



Hay que desmigar los trozos de bizcocho por completo:



Añadir el sirope de chocolate y mezclar durante un par de minutos:



La textura debe quedar como la de la foto:


Añadir el chorrito de crema de orujo (si es que solo los van a comer los adultos, sino no lo añadimos). Y una vez que esté mezclado, añadimos el queso crema. En este punto yo ya lo empiezo a mezclar con la mano, hasta que el queso haya desaparecido dentro de la mezcla por completo:


La textura que debe tener ahora es la siguiente:



Ahora tenéis una masa húmeda que os va a servir para, aparte de dejar a todos boquiabiertos, hacer las figuras que queráis.


Meter toda la masa en un tupper y a la nevera, mínimo un par de horitas, para que el queso de la mezcla endurezca toda la masa:



Y con la mezcla fría, comenzad a hacer bolitas, moviendo las manos de manera circular, hasta que salgan redonditas. El tamaño lo elegís vosotros:



El chocolate que yo uso es Candy Melts, entre mañana y pasado subiré un nuevo artículo donde hablaré de las diferencias que hay entre las tres marcas que conozco y los chocolates normales. Yo lo que hago es usar tupper del Mercadona:


O del Ikea:



Tienen el tamaño exacto para meter la bola de masa y cubrirla sin problemas, y además una vez frío, se tapa y queda listo para otra ocasión, que la vida está muy cara para ir tirando chocolates por ahí, no?

De esta manera, echo los Candy Melts, y por cada mitad de bolsa, añado una cucharada de chocolate blanco para aligerar la textura de los mismos. Ni Crisco, ni aceite de girasol, porque no me gusta la densidad que les deja, ni alterar la textura de los mismos. El truco: ir calentando el chocolate en el micro, a máxima potencia, en periodos de 30 segundos. Cuando el tiempo haya terminado, sacáis el tupper y removéis. El "problema" que tiene el chocolate es que guarda el calor, y que a veces parece que no está deshecho pero si se mueve empieza a deshacerse. Otro gran problema es que como se queme, eso ya no tiene arreglo, por lo que es mejor pecar por defecto que por exceso. La textura que tiene que tener es como la de la leche merengada:


Se mojan los palitos de los Cake Pops:


Y se van pinchando en cada bolita de masa:



Como la masa es "húmeda", y al meter el palito con el chocolate derretido aumenta la temperatura, debemos meter de nuevo las bolitas en el frigorífico, para que dicha temperatura baje de nuevo y podamos cubrirlas con más facilidad.

El truco para que queden redonditas es el siguiente:


Ir dando golpecitos a la mano que sujeta el Cake Pops a medida que lo vamos moviendo, para que suelte el chocolate que le sobra, y quede redondo redondo.



Y YA ESTÁ!!!!!

Un Cake Pops, redondito, delicioso, que pincharemos sobre una base de porexpan, y dejaremos enfriar a temperatura ambiente antes de meterlo en el frigorífico.

De verdad, probad esta receta, porque yo he probado mil, he hecho Cake Pops con frosting, cremas, sin ellas (solo bizcocho), y esta es la que más ha gustado a todo el mundo. Hasta me dicen que sabe a las panteras rosas de toda la vida!!!!!!!!!

Espero que os animéis y me contéis qué tal os han salido.

Besos.

PD: Esta semana subiré un Paso a Paso para hacer Cake Pops originales.

sábado, 13 de octubre de 2012

Mini Brownie de Chocolate Blanco con un Toque de Fresa.

Os dejo esta recetilla, basada en una receta que me dio un compañero de trabajo, pero que he modificado para hacerlo a mi gusto. Aunque he de reconocer que cuando probé el brownie que hizo pensé que era uno de los mejores que había probado en mi vida.



Precalentamos el horno a 180º.

Se pone en un cazo 375 gr. de mantequilla sin sal, y se calienta a fuego bajo para que no se queme. Cuando vaya cogiendo temperatura, se añaden 375 gr. de chocolate blanco. Se remueve a fuego bajo hasta que se deshaga el conjunto, cuidando que no se pegue.

Batimos 6 huevos junto con 350 gr. de azúcar y una cucharadita de extracto de vainilla, primero a velocidad baja, y cuando vaya tomando cuerpo, se sube la velocidad y se bate durante un minuto.

Añadimos el chocolate, que habremos dejado enfriar un poquito y el cuál habremos movido de nuevo con las varillas manuales para que vuelva a juntarse (la grasa de la mantequilla tiene a subir hacia arriba y el chocolate se queda abajo.)

Batimos a velocidad media, y cuando esté todo integrado, añadimos 225 gr. de harina tamizada y una pizca de sal.

Echamos un puñado de nueces partidas.

Batimos de nuevo a velocidad media durante un minuto.

Preparamos un molde de silicona, o si usamos otros ponemos papel de plata, porque es un bizcocho húmedo y tiende a pegarse (lo digo por experiencia). Echamos un poco de mermelada de fresa, y volcamos la mezcla anterior en el molde.

Metemos en el horno entre 15-17 minutos.

Cuando lo saquemos, dejamos que se enfrie un poco y lo desmoldamos dándole la vuelta con mucho cuidado. Le di un toque con un poco de Nesquik de fresa, que no sabía como iba a salir, pero reconozco que le da un toquecillo de fresa ácida que me encanta.

Y de verdad, es un no parar de comer... Pero sabéis qué? Que me encanta, que además lo metí en la nevera y después de una enfriarse una noche, están de muerte.

Asi que espero que os guste, y que disfrutéis tanto o más que yo, que ya será mucho.

Besos.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Tarta rellena de ganache de chocolate y con buttercream de chocolate negro - Super Chocolateeee!!!!

Aquí estoy, con la niña ya casi durmiendo, preparando el trabajo de mañana (el informático que hay prisa por la entrega), con un ojo medio cerrado e intentando plasmar de la manera más sencilla la sencillez de esta tarta.

Quién me iba a decir a mí que esta tarta iba a tener tantas buenas opiniones, tantas peticiones de recetas, porque fue una tarta rápida, que fue saliendo sobre la marcha y que el resultado me ha encantado a mí, a los que la probaron, a los que se pelearon por el último trozo (jajajajaja) y los que habéis visto la foto por el facebook,

Mi madre me pidió esta tarta el día de antes, y solo me decía: Hija, quiero una tarta grande, grande, grande, y con el bizcocho que haces siempre... Pero grande grande grande...


Pues hala, doz bicochos grandes, que la tarta en el momento de transportarla pesaba como ..... Si justo, como eso. Y no llevaba fondant, asi que era grande grande grande...

La noche anterior hice mi bizcocho de siempre, y os voy a dar mi secreto de una vez por todas, que me ha costado mucho mucho mucho (ya veis que en este post se repiten mucho mucho mucho las palabras palabras palabras) reservar el secreto pero creo que ya es hora de revelarlo: NO HAY SECRETOOOOOO!!!!!!

ES UN RED VELVET SIN COLORANTE!!!!!!!!


Y qué tiene de especial un red velvet? Pues como su propio nombre indica, un terciopelo rojo. Si quitamos el red, se queda en terciopelo, y si conseguimos que dentro de todo lo esponjoso que es, nos aguante durante un poquito mientras la estamos decorando, pues tenemos el bizcocho super perfecto, el más mejor del mundo mundial.

La receta, pues ya os la puse en otro post, pero os la repito y así no la andáis buscando:

Ingredientes húmedos:
- 200 ml. de buttermilk (o leche con el jugo de medio limón y guardado en la nevera durante media hora).
- 200 ml de aceite de girasol.
- 2 huevos "L"
- 1 cucharada de vinagre.

Ingredientes secos:
- 300 gr. de harina, de la de toda la vida.
- 300 gr. de azúcar normal, de la de toda la vida.
- 1 sobre de azúzar vainillada.
- 1 sobre de levadura química.
- 1 cucharadita de sal.
- 1 cucharada de cacao.

Encendemos el horno a 175 º.

Se mezclan los ingredientes secos por un lado, los tamizamos y los reservamos.Se baten los huevos con batidora, a velocidad alta, hasta que doblen su volumen. Seguidamente se echa la buttermilk, y se vuelve a batir a velocidad alta. Cuando estén completamente integrados ambos ingredientes, sin dejar de batir se echa el aceite y el vinagre.

Una vez que todo haya formado una mezcla homogénea, se baja la velocidad de la batidora, y se van echando los ingredientes secos cucharada a cucharada. El truco de este bizcocho es que tenga aire en su masa, de manera que aparte de lo esponjoso que queda, consigamos esponjosidad extra, mucha esponjosidadddd.... Ummmmmhhhh!!!!!

Una vez que tengamos todo mezclado, le damos un minuto a velocidad alta para dar el toque especial, (jajajajaja), y luego al horno. Yo lo suelo dejar unos 25-20 minutos, pero ya sabéis que depende del horno de cada uno y de la paciencia de cada uno... ;-)

Yo hice dos bizcochos, ya os dije que me pidieron un bizcocho grande grande grande (ha quedado claro no?).

Ahora es el momento de preparar el relleno, ganache de chocolate con leche. Ponemos a cocer 200 ml. de nata, ya sabéis que yo uso la del Lidl, nata de montar, porque sino no hacemos ganache, sino crema de chocolate, comparable con unas natillas, por ejemplo (no me lo había planteado hasta ahora, tendré que buscar una manera de usarlas...).

Cuando veáis que empieza a cocer, lo retiráis del fuego, y le echáis el chocolate con leche, yo uso también el del Lidl (a mi gusto es de los que mejor se incorporan y fusionan a la nata...), 200 gr., y le damos con unas varillas manuales despacio hasta que esté completamente desecho...

El bizcocho tiene su truco: Y a lo mejor este es el secreto mejor guardado del mundo mundial, asi que no vayáis a contarlo por ahí, que sino ya no es secreto, es multi-conocido-ex-secreto...

Es difícil cortar un red velvet si ha quedado super super super esponjoso, sin que se desmigue. Asi que cuando lo tengamos frio (ya sabéis, cinco minutos después de sacarlo del horno lo dejamos dentro del molde y luego lo enfriamos sobre rejilla), lo tapamos con papel film, y a la nevera. pero, os lo digo al oido,

ANTES DE CORTARLO Y PREPARARLO PARA DECORARLOOOOOOO, METERLO EN EL CONGELADOR UN PAR DE HORASSSSSSS.

El ganache tiene que estar frio frio frio para poder montarlo, y si las varillas están frías y el bowl o lo que vayáis a usar para montar la nata del ganache, está frio, pues mejor que mejor.

Dejáis montado el ganache, y preparáis el buttercream de chocolate negro:

Se bate 150 gr. de mantequilla sin sal y a temperatura ambiente, con 150 gr. de azúcar glass, dos cucharaditas de aroma de vainilla, y 75 gr. de chocolate fondant (que no negro), ya desecho y casi frio, lo suficiente como para que se pueda amalgamar con la mantequilla y el azúcar, pero no lo bastante como para que al meter la cuchara ésta se quede pegada al chocolate y salgan las dos juntas y de una pieza.

El truco, echar en un bowl la mantequilla y el azúcar glass, y antes de empezar a batir, mezclarlo con una lengua (que no la vuestra), para que al empezar a batir la cocina no parezca un Londres dulce dulce dulce...

Empezamos a batir a velocidad baja, y comenzamos a subir paulatinamente, hasta que a velocidad alta creamos una mezcla blanquecina, unos 3-4 minutos más o menos. Bajamos la potencia de la batidora, y echamos la vainilla, y por último, el chocolate negro. Volvemos a batir durante un par de minutos a velocidad media.

Y empezamos a preparar esta super-rápida-sencilla y maravillosa tarta que a tantos ha gustado...

Los dos bizcochos los partimos en dos partes, así tenemos cuatro partes (2+2), echamos un poco de ganache de chocolate en la bandeja donde vayamos a apoyar la tarta, capa de bizcocho, capa de mermelada de fresa finita, capa de ganache, capa de bizcocho, capa de mermelada finita, capa de ganache, capa de bizcocho, capa de mermelada finita, capa de ganache, y la última capa de bizcocho.

Así ya lo podríamos comer.

La idea de poner buttercream por fuera fue fruto de las prisas, no tener nata, y saber que aunque la comprase no iba a dar tiempo a que enfriara lo suficiente.

Así que a adornar la tarta. Con una espátula grande, echamos la butercream por fuera, como si fuéramos a enyesar las paredes y las dejamos lo más lisitas posible.

A ENFRIARRRRRRRRRRRRRRR!!!!! Mientras, podemos comernos el ganache de chocolate que ha sobrado si es que ha sobrado...

Sacamos de la nevera (con una horita suficiente) la tarta, y calentamos la espátula metiéndola en un vaso de agua caliente y secando del todo la misma, de manera que vayamos pasando la espátula por las paredes para dejarlas lo más lisas posible... QUE SE NOTE QUE PODEMOS ENYESAR LAS PAREDESSSSSS!!!!!

Y por último a decorarla. En este caso lo que se me ocurrió, boquilla 1 de Wilton, y fideos de chocolate, creo que le faltaba algo de chocolate...

Y ya está, eran 10 personas y no sobró nada de nada, solo un trocitín que al día siguiente tuvieron que partir en varios mini trocines para que volvieran a comer...


Gracias chi@s, ya me contaréis si al final la habéis hecho o no. Y qué tal ha salido...

Besitos y buenas noches.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Receta de Cupcakes Red Velvet...

Os voy a subir esta receta, que acabo de hacer para los Cupcakes Red Velvet que voy a llevar a Sálvame.
Nunca falla, y aunque no me acuerdo muy bien de qué página la saqué (pido disculpas al autor/a, y cuando sepa de quién es prometo subir el enlace), he repetido muuuuuuchas y como esta ninguna:

Receta de Cupcakes:

Ingredientes secos:
- 300 gr. de harina.
- 300 gr. de azúcar.
- 1 cucharada sopera de cacao.
- 1 sobre de levadura.
- 1 sobre de azúcar vainillada.
- 1 cucharadita de sal.

Ingredientes húmedos:
- 2 huevos XL
- 200 ml. de buttermilk (o de leche con unas gotas de limón, dejarlo reposar mínimo media hora).
- 200 ml. de aceite de girasol.
- 1 cucharada de vinagre (síii, vinagre).
- 1 cucharadita de colorante rojo (mejor si es en pasta, sino va a ser muy difícil conseguir el color rojo rojo, tendréis que echar mucho más y no os aseguro que entonces quede bien perfecto).

Tenéis que mezclar por un lado los ingredientes líquidos y por el otro los ingredientes secos:
Mezclar, siempre tamizando antes, la harina, el azúcar, el cacao, la levadura, el azúcar vainillada y la sal.
Batir a velodidad media alta los huevos, cuando veáis que casi han doblado su tamaño, echáis la buttermilk o leche con las gotas de limón.
Seguís batiendo rápidamente, y echáis el aceite.
Cuando toda la mezcla esté homogénea, echáis el vinagre y el colorante.
En este momento no debéis preocuparos mucho por el color rojo rojazo que tiene, porque cuando echemos los ingredientes secos disminuirá el tono....
Ahora bajáis la velocidad a media/baja, y vais echando cucharada a cucharada la mezcla de los ingredientes secos a los ingredientes húmedos.
Cuando hayáis terminado, subís la velocidad a media/alta, y batís alrededor de 2 minutos más.

Esta mezcla la repartís en los moldes de Cupcakes, intentando que no supere los 2/3 de la cápsula. Metéis al horno previamente precalentado, y los dejáis a 170º unos 18-20 minutos, aunque ya sabéis que la temperatura y el tiempo depende sobre todo del horno de cada uno.

Cuando estén horneados, los sacáis del horno, y los dejáis enfriar en rejilla.

Están listos para que los adornéis con crema de queso, que ya os subiré la receta cuando tenga otro ratín.

Ya me contaréis qué tal salen, vale?

Besos.
PD: Salen unos 18-20 cupcakes, asi que merecen la pena, y de sabor, UMMMMMM!!!!!!!!!!



jueves, 25 de agosto de 2011

Bizcocho Básico

Mucha gente se preguntará cuál es el bizcocho mejor para poder hacer una tarta fondant.
Muchas de las personas que hacen este tipo de tarta usan el MSC o Madeira Sponge Cake.
A mi me resulta un bizcocho bastante compacto.
El "problema" que tienen este tipo de tartas es que los bizcochos que se deben usar deben ser más compactos que los usados en una tarta normal, debido a que el fondant pesa bastante, y no demasiado compactos porque sino resultarían secos.
Después de probar varios, incluso el MSC, yo suelo usar el bizcocho de yogur básico, a no ser que me pidan un bizcocho de chocolate, un brownie, o cualquier tipo de bizcocho específico.


Al bizcocho de yogur se le puede añadir saborizantes de cualquier sabor, y saldría un buen bizcocho para usar para luego cubrirlo con fondant.
Los saborizantes que yo uso los compro en tiendas de repostería especializadas, ya que en los comercios habituales los que usamos son los básicos:
- Vainilla
- Limón
- Azahar
- Anís (este no se encuentra tan fácilmente)
Y no dan el sabor que dan los saborizantes comprados en tiendas de repostería. En dichas tiendas podemos encontrar multitud de sabores que si los usamos con el bizcocho básico de yogur, (usando un yogur natural) nos quedará un riquísimo bizcocho esponjoso y con una textura increible.

La receta es muy fácil:
- Un yogur natural (yo lo uso azucarado).
- Dos medidas de yogur de azúcar.
- Tres medidas de yogur de harina.
- Tres huevos.
- 100 ml. de aceite. (Yo uso de girasol)
- Un sobrecito de levadura.

Se mezclan primero los ingredientes líquidos (huevos, aceite y yogur) y cuando están bien mezclados añadimos el resto de los ingredientes.

El truco: Batir primero los huevos con varillas eléctricas, y cuando hayan doblado su tamaño, añadir el yogur y después el aceite.
Seguidamente añadimos la harina, el azúcar y la levadura que ya habremos mezclado y tamizado.

Es el momento de añadir algunas gotas de saborizante a la mezcla si queremos que el bizcocho tenga algún sabor específico.

Esta mezcla la incorporamos en un molde que habremos untado de mantequilla y harina, o cubierto con papel de horno, y meteremos en el horno a 180º.

El horno debe estar precalentado un rato antes (unos diez minutos más o menos).

Consejo: Si tenemos un horno con ventilador, no usar el ventilador durante la primera media hora que esté el bizcocho en el horno. Usaremos el calor inferior solamente. Una vez pasado este tiempo podemos poner el ventilador hasta que el bizcocho esté hecho. Durante ese tiempo tampoco deberemos abrir el horno, ya que el bizcocho podría hundirse por el medio.

Normalmente el tiempo depende de cada horno, pero con unos 35-40 minutos tendremos bastante. Cuando pase la primera media hora, abrir la puerta del horno y clavar un cuchillo en el centro del bizcocho.
Si sale limpio el bizcocho está hecho, sino hay que esperar un poquito más, pero no dejéis de vigilarlo por si acaso se nos quema.

Una vez hecho el bizcocho hay que esperar a que se enfríe para poder trabajar con él.
Lo normal es dejarlo enfriar dentro del molde, y cuando el bizcocho esté más bien frio, lo desmoldamos y dejamos enfríar del todo encima de una rejilla.
Si no tenemos una rejilla para este tipo de usos, un truquillo es usar la rejilla que vienen en los microondas con grill, que tienen tres patas, y esa misma rejilla nos servirá.

Una vez frío del todo ya podemos abrirlo y rellenarlo con cualquier crema, mermelada, o simplemente comerlo así, que igualmente estará delicioso.

Espero que os animéis a hacerlo.

Saludos a tod@s.