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lunes, agosto 18, 2025

El Hombre de Mimbre (1973)


Titulo original: The Wicker Man (UK)

(Recupero este post, con actualización del trailer por restauración del film)

Hombre virtuoso, devoto católico, profesional serio y recto, el sargento Neil Howie parece ser el indicado para resolver cualquier tipo de situaciones. De este modo, un dia recibe un misterioso correo desde Summerisle, un apartado lugar ubicado en la costa oeste de Escocia. En este mensaje se le notifica acerca de la desaparición de una pequeña niña de nombre Rowan Morrison. Sin dudar ni un instante, el oficial se traslada hasta dicho lugar, iniciando su búsqueda; pero lo que encuentra es un pueblo sumido en un prácticas y rituales que van en contra de sus creencias y de su estricta moralidad. Horrorizado ante lo visto, él pronto comprenderá que más allá de simples supersticiones existe algo siniestro y que parece acecharlo insistentemente. La respuesta a este misterio la tiene el llamado Hombre de Mimbre.

Había una vez, hace muchísimos siglos atrás en el viejo continente europeo, una cultura no muy propensa a dejar rastros de ni huellas muy tangibles de su paso por este mundo. Dentro de las cosas que la ciencia ha podido descubrir, el cuasi-mítico pueblo Celta contaba con un grupo de habitantes dedicados a la orfebrería, la agricultura y al arte de la guerra. Buena parte de la información acerca de ellos se ha encontrado en los vestigios del poderoso imperio Romano, cuyo ejército luchó y venció a estos viejos guerreros, apoderándose de sus territorios. Los romanos encontraron un pueblo de costumbres muy arraigadas, y ello debido a su concepción espiritual del mundo, donde la naturaleza, es decir el clima y la tierra pródiga de alimentos, mantenía una estrecha vinculación con ciertos rituales y prácticas de magia, que buscaba satisfacer a sus deidades con el fin de asegurar la prosperidad de su vida terrenal. Los encargados de estos rituales eran los viejos druidas: míticos hechiceros, cuyo saber, según se cuenta, provenía de lugares como Egipto o La India, lo cual los convertía en idóneos intermediarios entre el pueblo y los dioses. En este aspecto, fue el emperador Julio César quien afirmó haber presenciado ciertos rituales llevados a cabo por los Celtas en sus ceremonias: se asegura que ellas resultaban aterradoras al incluir sacrificios humanos que consistían en encerrar a la víctima al interior de una extraña jaula gigante en forma humana hecha rústicamente, a la cual se le prendía fuego hasta su consumación total, con todo y su ocupante, el cual moría calcinado.

Lo que imaginaron el guionista Anthony Shaffer y el director Robin Hardy fue la reacción de un cristiano al presenciar lo que describió Julio César; con ello elaboraron el guion del film "El hombre de mimbre". La idea inicial fue inspirada por la novela "The ritual" de David Pinner, pero el resultado final fue una historia concebida por Shaffer y Hardy tomando en cuenta sus investigaciones sobre los rituales precristianos de los Celtas. Se crea un ficticio escenario llamado Summerisle, aunque bien inscrita en los terrenos de Escocia, con sus campiñas, sus montes y sus playas, lugares que pueden apreciarse en el film durante el recorrido iniciático del protagonista, el obstinado sargento Howie. La producción estuvo a cargo de la British Lion Films, una humilde productora de películas en plena época de difícil situación para el cine británico.

Con pocos recursos pero con mucho potencial que incluían una historia fascinante, un director inspirado y un elenco formidable se obtuvo un relato de suspenso y misterio que emplea diversas piezas musicales compuestas por Paul Giovanni y el grupo escocés Magnet, las cuales resultan de sonido agradable. Melancolía, encanto, fascinación por la naturaleza, es lo que parece sugerir cada una de las canciones que se dejan escuchar en distintos momentos a lo largo del metraje, y que nos recuerdan el espíritu hippie de finales de los años 60´s e inicios de los 70´s, y también la new age acuariana, que anunciaba el fin de los dogmas y la apertura al conocimiento del saber antiguo. El mismísimo Robin Hardy catalogó a su trabajo como un musical, apreciación subjetiva la cual queda a consideración de cada espectador.

El rol protagónico esta a cargo del actor televisivo Edward Woordward, quien realiza un trabajo espléndido como el sarganto Howie. Si en un principio se pensó en actores como Michael York o Peter Cushing para este papel, no se puede negar que Woodward se apropia del personaje dotándolo de suficientes cualidades para convertirlo en el centro de la intriga tejida por los habitantes de esta singular comunidad. El sargento Howie representa la autoridad del mundo civilizado puesta a prueba hasta sus últimas consecuencias en un lugar donde se observa la vida humana desde otra dimensión. El oficial se coloca en situaciones que ponen a prueba su fe religiosa y sus principios de moralidad; la justicia divina en la cual cree no parece habitar en este lugar, mucho menos la ley de los hombres.

Como impulsor de esta realidad paralela se encuentra Lord Summerisle, quien narra la forma en que recibe la forma en que recibe la herencia de sus antepasados, la readapta y estimula, entendemos que para sus propios fines por cuanto mantiene el status quo en ese pueblo agrícola donde se distingue como el señor de la tierra y único noble. El actor Christopher Lee, la gran figura del cine de horror, es quien compone nuevamente un personaje inolvidable, distinguido y al mismo tiempo siniestro.

El variopinto desfile de personajes permite brevemente la aparición de otros rostros conocidos del cine británico. La actriz y modelo Britt Ekland, quien llegó a ser una de las chicas Bond en el film "El hombre de la pistola de oro" es una belleza que forma parte de esta comunidad, donde también hay lugar para el encanto de Ingrid Pitt, gran figura de la Hammer Films gracias a sus clásicos "La condesa Dracula" y "Las amantes del vampiro". Como se puede notar el elenco femenino es sumamente seductor, lo cual resulta significativo en esta historia de cultos ancestrales, devoción a la naturaleza en su estado más desatado, reconocido como la fuerza motriz para el crecimiento espiritual, haciendo que la educación infantil resulte demasiada precoz y enfermiza a los ojos del oficial extranjero.

La atmósfera del film se construye en medio de un pueblo costero, de viviendas modestas con pequeños espacios interiores; estos escenarios se conjugan con el empleo de locaciones al aire libre, de calles pequeñas y de amplios espacios de verde vegetación, así como otros lugares en la zona costera, como la playa y sus alrededores cubiertos de grandes elevaciones rocosas, donde también se oculta una red de túneles. Es decir, la película nos muestra cada uno de estos paisajes como si fuese el recorrido a través de un pequeño reino, único, aislado y muy cohesionado pues sabemos que en cada lugar se cumple un propósito para un siniestro fin.

El director Hardy desarrolla la narración limpiamente y sin efectismos, incluso en su brillante final que resulta impactante por si misma; mantiene el punto de vista del visitante extranjero, el cual encuentra a su paso diversas manifestaciones que gradualmente revelan el terrible secreto en el enfrentamiento final.

"The wicker man" es el retrato de un ambiente oculto, uno que se muestra como una realidad paralela de misticismo y ritos arcanos que alguna vez rigieron el mundo, hace muchos siglos, lo cual hace aún más inquietante a esta historia sin necesidad de monstruos ni efectos fantásticos, pues cuenta con una atmósfera extraña, personajes extravagantes y un astuto amo titiritero de todo este cuento malvado. Como ocurre en las mejores películas del género, el horror es una amenaza exterior que se manifiesta sigilosamente, invade la realidad tal como la conocemos en forma inquietante, hasta alcanzar una violenta irrupción, que en este caso resulta muy singular pues la línea divisoria entre la realidad y la ficción aún se siente muy frágil, y atemoriza pensar que algo así podría aun ocurrir en nuestros días.




martes, mayo 29, 2012

Saint (2010)


Titulo original: Sint (Paises Bajos)

Papa Noel es Santa Claus. Santa Claus es San Nicolás. San Nicólas es un monstruo. Ninguno es lo que nos dijeron siendo niños. Sin embargo, este supuesto santo varón es el autor de una serie de crímenes cometidos a pequeños niños en un remoto poblado. Acorralado en la costa y sin posibilidad de escape, los padres de estos menores deciden aplicar la justicia por su propia mano. Lo que ellos no saben es que estàn a punto de desatar una ira infernal que los perseguirá durante siglos.

En los Paises Bajos, lugar abiertamente liberal y uno de los menos católicos en la Europa Occidental, se produjo durante el año 2010 cierta controversia alrededor de un pequeño film de horror, de bajo costo, sencillo y ahora resulta que tambien provocador.


"Sint" constituye el regreso a la pantalla del realizador holandés Dick Maas, recordado cineasta y autor de un par de titulos de culto del cine ochentero de horror, si se tiene en cuenta que su fama cruzó el océano hasta Norte y Sur América en aquellos días, sin internet de por medio. Estos fueron los clásicos "El ascensor", entretenida cinta donde un simple ascensor cobra vida para aniquilar a todos sus usuarios. Y asimismo, la efectiva "Amsterdamned, el misterio de los canales", un thriller policial con un "serial killer" que parece sacado de un slasher norteamericano. Siendo poco prolífico, fue en los años 90´s cuando pudimos apreciar otro film suyo titulado "Testigo oculto". Un thriller entretenido, algo dinámico, pero intrascendente por carecer de sorpresas en un guión muy mejorable y por el desaprovechamiento de sus actores convocados, siendo éstos el oscarizado William Hurt, la actriz Jeniffer Tilly, el siempre eficiente Dennis Leary, y junto a ellos Corey Johnson y Michael Chiklis como un par de malosos de caricatura.

No supimos más de este director holandés hasta el año 2001 en el cual circuló en moribundos videoclubs el remake de su clásica obra sobre el ascensor asesino, dirigido por él mismo, pero esta vez protagonizado por la actriz emergente Naomi Watts, ampliamente reconocida ese mismo año por su actuación en la cinta de David Lynch "Mulholland Drive". Tampoco hallamos mayores sorpresas en este film por cuanto Maas se limita a poner al dia estéticamente su viejo cuento. Luego de ello se perdió de vista por completo.

Fue en las noticias del festival de Sitges 2011 donde tuvimos conocimiento de esta nueva incursión de Dick Maas en el género que le dio renombre. De vuelta a las labores, el director pone manos a la obra y como es habitual en él su labor no se limita sólo a la dirección, pues abarca tanto la producción como los guiones e incluso la música incidental. Asimismo, se reúne con su cómplice habitual, es decir, su actor fetiche el señor Hub Stapell, protagonista de sus clásicos ochenteros, pero aquí convertido en el monstruo de San Nicolás. El resto del elenco incluye al actor Bert Luppes y a los juveniles Egbert Jan Weeber y Caro Lenssen, entre otros.


"Sint" es una visión perversa de lo que supuestamente es un ícono de la cultura popular como es la figura de Santa Claus, y hacia ella apunta en forma afilada, literalmente. Asimismo, el trasfondo religioso que ello implica, es decir la imágen de San Nicolás con el rostro convertido en un zombie, ataviado en túnica y portando una mitra clerical, despertó el reclamo de los sectores más conservadores de los ciudadanos holandeses que vieron en ello un peligro para las mentes de los menores de edad. Sin embargo fueron otros quienes comprendieron que el arte se justifica por si mismo, y por ello esta ilustración fue premiada en el año 2011 con el TV Krant Filmposter Award como el mejor póster hecho para un film.

La pelicula empieza brillantemente con un prólogo que desenmascara la maligna naturaleza de San Nicolás, un asesino lider de una banda de forajidos que finalmente es ajusticiado de manera cruel al interior de su barco, dando origen a una maldición que se desata cada 36 años, en noche de luna llena. Pese a esta seria connotación terrorífica, la cinta discurre en su primera media sobre situaciones cercanas al cine de terror adolescente, y son la parte menos interesante de toda ella. No obstante, el asunto mejora cuando la acción arranca a todo galope: lo mejor de "Sint" se encuentra en la acción nocturna desplegada en las calles de Amsterdam, lugar favorito del director, donde las persecuciones y los enfrentamientos se suceden en buena forma, aunque, lo sabemos, sin alcanzar la espectacularidad vista en "Amsterdamned", donde las aguas del canal central eran el escenario para la carrera sin tregua de pequeñas lanchas, la cual se extendía hasta sus estrechas calles; de todas maneras, se nota la hábil mano del director para desarrollar las situaciones de acción requeridas, aún empleando pocos recursos.

Además, cuando el monstruo asesino hace su aparición en primer plano, la pelicula toma el camino del splastick, con algunos desmembramientos, decapitaciones y otros recursos visuales del cine gore, pero menos artesanal y más digital, siendo dotados con ciertas dosis de humor. Después de todo, Dick Maas nunca ha sido muy devoto del terror más crudo. A pesar de ello, San Nicolás se convierte en una curiosa mezcla de zombie y espectro, rodeado de engendros nocturnos que recuerdan a los seres malditos de "The Fog" de John Carpenter, sobretodo en una secuencia neblinosa en los muelles.

En definitiva, "Sint" alcanza un nivel aceptable de entretenimiento, aún sin atreverse en la búsqueda de mayores pretensiones en cuanto a horror y a materia terrorífica, y de todos modos resulta un curioso cuento que deja muy mal parado a uno de las imágenes emblemáticas del marketing navideño, y por qué no, a la figura de un santo patrón de antigua tradición. Asi que, por favor, abstenerse conservadores.



miércoles, diciembre 02, 2009

El inquisidor (1974)

Otros títulos:
"El fuego del pecado" (Perú)
"El inquisidor de Lima" (Argentina)

En la ciudad de Lima, una mujer recién casada es secuestrada a la salida de una iglesia. Su destino final es un lugar oculto donde es sometida a tormentos al ser acusada de practicar brujería. Su cadáver calcinado es hallado en las afueras de la ciudad por la policía, y todas las señas de la muerte recuerdan las torturas de los tiempos de la inquisición española. Dos policías están a cargo de la investigación del crimen, mientras los misteriosos asesinos, que lucen como miembros de una secta, continúan dando muerte a más mujeres, en su búsqueda de un secreto del pasado.

En el año 1973 el director argentino Bernardo Arias realizó un filme que se convirtió en polémico, a partir de un guion escrito por su compatriota Gustavo Ghirardi . Su nombre es "El inquisidor", una producción llevada a cabo entre Buenos Aires y Lima gracias a la reunión de productores argentinos y peruanos. Arias ya había filmado algunas películas en Perú lo cual hizo posible esta colaboración. El resultado es un filme muy apreciable, teniendo en cuenta su época y la modestia de recursos propia del medio latinoamericano en comparación con otros mercados. Sobre todo, siendo este un filme de un género como el horror poco desarrollado por estos lares. Lamentablemente, de aquellos días a nuestro presente "El inquisidor" había quedado relegado al completo olvido. Particularmente, ni siquiera sabía de su existencia, pues las referencias al cine peruano del pasado suelen obviarla por completo, posiblemente por tratarse de una coproducción o tal vez por el habitual menosprecio al género, quién sabe. Lo cierto es que fue gracias a internet que algunos hemos tomado conocimiento de esta película, la cual apenas contó, luego de su exhibición en salas, con una edición en VHS en Argentina y nada más. La mayor información y datos hallados en internet ha ido proporcionada por la web "Quintadimensión": http://www.quintadimension.com/article257.html , incluida una entrevista a su realizador, el señor Arias, el cual cuenta las penurias sufridas para lograr su exhibición en Argentina debido a la censura de aquellos días.

Sin embargo, su historia aquí en Perú es poco conocida, pues, aparte del obvio recuerdo de quienes participaron en ella, no hay mayores datos al respecto. Todo indica que su estreno aquí se realizó oportunamente por aquellos días, aprovechando el auge del cine de horror gracias al éxito de "El Exorcista", si bien con esta película no guarda ninguna relación temática, y más bien resulta comparable a los filmes de terror histórico como "Las torturas de la inquisición" o "The witchfinder general". Como hemos dicho, el filme pasó al olvido en forma inexplicable, quizás relegada por la oleada del cine norteamericano y europeo que llegaba con fuerza, y también por el hecho de que nuestro mercado del video doméstico nunca ha sido muy pródigo en títulos, valgan verdades (eso si excluimos la piratería, desde luego).

Para esta película fueron filmadas algunas secuencias iniciales en Buenos Aires, pero la mayor parte del filme se llevó a cabo en la ciudad de Lima y sus alrededores como el circuito de playas. Las locaciones en exteriores se concentraron en el centro de la ciudad como son la Plaza de Armas, Plaza San Martin y el Museo de Las Catacumbas. Esto ocurre mientras el relato muestra el recorrido de un par de bellas turistas argentinas llegadas al país a visitar a unos amigos limeños, con quienes dan largos paseos por la urbe. Su entusiasmo es bien reflejado en estas escenas donde los viejos edificios y su arquitectura colonial muestran su atractivo de imponentes monumentos históricos, además que toda la ciudad luce como una urbe moderna, a diferencia de los prejuicios que suelen mostrar las producciones norteamericanas sobre los pueblos de Latinoamérica. Más allá de ese placentero reconocimiento para nuestra ciudad, el filme muestra otros escenarios más reducidos en los cuales se desarrollan los momentos más importantes de este cuento siniestro. Como toda ciudad que tiene un lado oscuro, cabe recordar que la Lima virreinal también fue lugar de cruentos episodios, donde el implacable Tribunal de la Inquisición llevó a cabo la tortura y muerte de muchas personas acusadas de realizar actos de brujería y otros que, según ella, atentaban contra la fe católica. De este modo, en la Plaza de Armas, el ciudadano francés Mateo Salado se convirtió en la primera víctima quemada viva hasta morir a causa de su supuesta infidelidad a la iglesia por ser protestante. Esto es historia, no leyenda urbana.

Esa misma crueldad y fanatismo del pasado se representan en los sanguinarios asesinos de este filme: una secta que ha sobrevivido a los siglos y que en pleno siglo XX ha sabido ocultarse para continuar con su siniestra cruzada. Para contarnos esto, el director Arias emplea un viejo castillo y sus tenebrosos rincones donde se recrean estas terribles ceremonias. No se escatima en mostrarnos la crudeza de estos actos violentos, lo cual constituye un gran acierto de su propuesta terrorífica. Agujas que penetran los lunares del cuerpo en busca de sangre, latigazos, torturas que muestran cuerpos desnudos sobre el potro de tormento, y por último la condena a la hoguera encendida en la playa, todo ello forma parte del ritual para acabar con quienes son consideradas mujeres enemigas de la fe. El líder de la secta se muestra frio e inflexible mientras que su fémina cómplice sonríe maliciosamente ante la agonía de su víctima.

Paralelamente, la investigación policial se lleva a cabo en diversos lugares de la ciudad, ajena aún a lo que ocurre en ese submundo. El desarrollo de estos momentos luce notablemente su ambiente setentero con toda su modestia a los ojos de hoy, al mismo tiempo que el guion se desarrolla sin demasiada profundidad en sus personajes, siguiendo principalmente el hilo que se va desatando en base a las pesquisas; en este aspecto el film se ha hecho comparable al giallo italiano, al más puro estilo de los filmes de Dario Argento, no digamos Sergio Martino o Lucio Fulci que pienso fueron más cuidadosos, pues Argento podía descuidar a sus personajes en aras de una mayor preocupación por el aspecto visual.

En nuestro caso, el guion presenta otras ligerezas como el hallazgo del arma homicida, ingenuamente dejada en el lugar del primer crimen, ¡más aun teniendo en cuenta que es una reliquia digna de museo¡¡; asimismo, hay ciertos encuentros y reencuentros forzados, así como algún cambio de carácter sorprendente en cierto personaje. Sin embargo, aún con estos defectos, la historia mantiene un buen ritmo que la hace cautivante, hay dinamismo en el recorrido por distintos escenarios, lo que implica un gran esfuerzo de producción y mucha colaboración local para la realización de estas tomas exteriores. Especialmente, Arias presta atención a su aspecto más terrorífico, con terribles ceremonias, muertes violentas (que poco podrían envidiar a los filmes de horror actuales de torturas) y un final que, si bien no es sorprendente, resulta efectivo y acorde a su apunte sobrenatural. Arias se apoya en la imaginería sobre ceremonias secretas, hace un uso adecuado del suspenso que le permite enlazar dos situaciones distintas al mismo tiempo, y también logra cautivar con la belleza de sus actrices.

Por otro lado, es importante señalar que el elenco de actores realiza un trabajo solvente, pues, en su mayor parte, se trata de actores y actrices muy profesionales de ambos países, argentinos y peruanos, con suficientes cualidades para resultar muy convincentes en la pantalla. El elenco principal está conformado por el actor argentino Duilio Marzio; este actor cuenta con una larga trayectoria en el cine de su país. También se aprecia a la reconocida actriz argentina María Aurelia Bisutti, siendo ella una gran figura del cine y la televisión argentina donde protagonizó más de una telenovela donde era la inocente jovencita; aquí en "El inquisidor" ella muestra un carácter más siniestro, lo cual me ha sorprendido gratamente. Otras figuras son las actrices Elena Sedova y Olga Zubarry, estrellas del cine argentino de aquellos años. Respecto de la primera, debo destacar su gran belleza la cual en este filme puede apreciarse en todo su esplendor.

Respecto del elenco peruano, el actor Hernando Cortes encarna adecuadamente al oficial de policía encargado de resolver el misterio de estos crímenes; Cortes es un respetadísimo hombre del teatro nacional, además es un reconocido escritor, autor de varias piezas teatrales y obras en prosa y poesía. Esta sería su única participación en el cine, a la fecha. Lo vemos acompañado por el actor Eduardo Cesti como su oficial asistente. Cesti es un actor muy reconocido en el cine y la televisión peruana, recordado por muchos en nuestro país por la serie televisiva "Gamboa", emitida en los años 80`s, donde también encarnaba a un oficial de policía, en gran actuación y en la que considero es la mejor serie policial que se haya hecho en el Perú, ¡si hasta uno de sus episodios fue escrito por Mario Vargas Llosa¡¡.

Dentro del plantel que conforma ese tribunal del santo oficio, encontramos a otras figuras peruanas reconocibles. En primer lugar, se destaca la presencia del actor Pablo Fernández, otro actor que otorga solvencia a sus apariciones, como el implacable juez del santo oficio. Este actor puede ser visto en el filme histórico "Tupac Amaru". También participa la actriz peruana Ruth Razzeto, una gran actriz, una belleza de aquellos años, muy recordada como estrella de la televisión local y del teatro nacional.

Luego, entre los esbirros que custodian el viejo castillo, encontramos a los actores Guillermo Campos y al actor conocido como "Gutapercha"; ocurre que ambos dedicaron su carrera principalmente a la televisión en el campo de la comedia familiar. Campos es, probablemente, el más recordado debido a su prolongada participación en programas cómicos exitosos y de amplia sintonía. Además, como otra de sus virtudes artísticas podía destacar como intérprete de música criolla con gran aceptación ("el feo que canta lindo" solían decirle). "Gutapercha" es un cómico cuyas apariciones en la tv. son recordadas sobre todo en las décadas 70 y 80`s (mi recuerdo es muy vago, pero definitivamente su apelativo me sonaba mucho). Aún en nuestros días ambos pueden ser considerados estrellas de la historia televisiva nacional, y resulta notable que hayan podido coincidir en este filme, donde no dicen palabra alguna, pero su presencia, sin duda, resulta un atractivo muy particular para nuestro público.

"El inquisidor" es un filme olvidado en forma injusta pues constituye una buena muestra de la cinematografía latinoamericana hecha con mucha imaginación y esfuerzo, que logra un producto muy digno y con cualidades apreciables en cualquier parte del mundo. Lástima que se haya perdido ese entusiasmo, al menos en lo que a la cinematografía peruana respecta, por lo que queda esperar una vuelta a estos caminos. Al menos Argentina mantiene festivales como el "Rojo sangre" y nuevas producciones hechas por jóvenes cineastas quienes apuestan por el terror, comprendido como auténtico medio de expresión artística.

Lástima, no hay trailer disponible.

viernes, septiembre 05, 2008

El engendro del diablo (1989)



Titulo original : La Chiesa (Italia)
Otros titulos : The Church (USA)

El misterio de una antigua e imponente catedral ha permanecido oculto durante siglos. Su origen se remonta a la Edad Media, tiempo en el cual un grupo de aldeanos acusados de ser seguidores de Satán fueron exterminados por una tropa de Caballeros Teutónicos, representantes y defensores de la fé católica. Los cuerpos de las victimas se enterraron en una fosa común, y sobre ella se llevó a cabo la construcción del gigantesco templo. En la actualidad, los trabajos de restauración al interior del edificio atraen a muchos especialistas. La llegada de un nuevo bibliotecario, obsesionado con el enigma de aquel lugar, despertará la maldición que se oculta bajo el sello de una gigantesca cruz, en la profundidad de sus pasadizos y corredores. Inmediatamente, un intrincado mecanismo convierte a la catedral en un refugio hermético, que busca impedir la propagación del mal en el mundo, pero condenando a aquellos que se encuentren bajo su techo a un infierno sin fin. Las muertes se suceden, mientras el poder maligno busca extender su oscuridad convirtiendo a sus victimas en zombies, y de este modo el pasado reclama consumar su venganza.

Llegando a finales de la década del 80 el cine italiano dentro de lo que podía llamarse el terror fantástico había marchado un muy largo trecho, el cual había ubicado por lo alto los nombres de algunos realizadores como Antonio Margheretti, Mario Bava, Lucio Fulci y Dario Argento, sólo por citar a los más representativos. Mientras ello ocurría, otros realizadores surgieron bajo la sombra de éstos artistas, demostrando un particular talento cultivado en éstos terrenos, logrando en algunos casos pequeñas joyas del cine de horror que han sabido perpetuarse a través del tiempo. Uno de éstos casos corresponde al director Michele Soavi, discipulo del director Dario Argento, con quien participó en la realización de filmes como "Tenebre", "Phenomena" y "Opera", y en otras de sus producciones como "Demons", llevando a cabo labores de asistencia e incluso de actuación, si es que en ello se puede considerar el papel de extra o participar en roles sin nombre ni diálogo.

El director realizó en 1985 un documental en honor a su maestro titulado "Mondo dell'orrore di Dario Argento", donde se ocupa de la carrera del director durante los años 1969 a 1985. Luego de ello, Soavi se aventuró a realizar su primer largometraje en el año 1987, al cual tituló "Deliria" (conocido internacionalmente como "Stage Fright" o "Aquarius"), una pelicula muy violenta que muchos inscriben en la escuela del "giallo" italiano, pero que debe mucho más al llamado "slasher" americano, debido al empleo de elementos muy notorios, como el mostrar un asesino enmascarado y silencioso, retratado en buena parte del film, como ocurre con personajes como "Jason Vorhees" o "Michael Myers", célebres asesinos del cine de terror americano. Asimismo, convertió el festival de sangre en una correría de asesinatos brutalmente gráficos, dejando mayormente de lado la estilización que empleaban en sus relatos las obras de Argento o las de Sergio Martino, perfectos ejemplos del mejor momento del "giallo". El resultado fue una pelicula bastante estimable. El éxito obtenido con dicho film permitió al joven realizador volver un par de años mas tarde con una producción mucho mas ambiciosa, con un presupuesto muy importante dentro de la tipica serie B de horror.

"La chiesa" es una historia escrita por Dario Argento y Franco Ferrini, con la colaboración de Dardano Sachetti, Fabrizio y Lamberto Bava, inspirada en la obra del célebre escritor M.R. James titulada "El tesoro de Abbot Thomas", según los informes (que no la he leido) es una buena historia que tiene por escenario una vieja iglesia que guarda una puerta prohibida de abrir, y hasta ahi llegarían las similitudes. En el film, lo que llama la atención es la continua referencia al misterioso escritor reconocido bajo el seudónimo de Fulcanelli, autor del libro "El misterio de las catedráles", publicado en el año 1929. La leyenda convierte a Fulcanelli en uno de los últimos grandes alquimistas cuya actividad se desarrolló a principios del siglo XX, dentro de esa extraña corriente de pensamiento que los autores Louis Pauwels y Jacques Bergier denominaron "el Retorno de los brujos". De hecho, escribieron y publicaron un libro bajo ese titulo en el año 1960, donde afirman que el pensamiento mágico-religioso permanece vigente y con tanta fuerza como en los primeros tiempos de la humanidad. En este texto, Pauwels y Bergier otorgan un papel destacado a Fulcanelli dentro de este movimiento, y estudian sus escritos en busca de secretos por revelar. Dejando de lado éstos asuntos, nos circunscribimos al tema desarrollado por el alquimista, referido al carácter mágico que le adjudica a los viejos edificios religiosos construidos durante la Edad Media y que sobreviven hasta nuestros días. Se afirma que aquellas estructuras guardan en su interior algunos secretos de muy siniestra concepción. Dentro de lo que cabe la ficción, en este film se cita en más de una ocasión la siguiente frase atribuida a Fulcanelli : "las catedrales góticas forman parte de un diseño cósmico que nosotros ignoramos".

Luego de haber destacado esta interesante premisa argumental (perdónenme, pero para mi resulta interesante), y pasando a lo que corresponde a la pelicula, cabe comentar la brillante secuencia inicial de esta historia. El director Soavi nos muestra a un ejército de Caballeros Teutónicos, atravesando los bosques siguiendo la pista conducida por un personaje algo despreciable hacia el refugio de un grupo de aldeanos, acusados de practicar la magia negra y adorar al demonio. Una vez que se encuentran ante ellos, los caballeros aceptan por prueba fehaciente la extraña marca que luce una bella jóven en la planta de su pie, la cual trató de cubrir (al parecer se trata de una marca de nacimiento). Ella es asesinada cruelmente, al igual que el resto de su grupo. Las imágenes nos muestran en forma muy explicita la cruenta matanza de hombres, mujeres y niños llevada a cabo por los soldados, y la consumación del terrible acto con el sellado de la fosa que contiene la pila de cuerpos con una gigantesca cruz, la cual es dejada caer sobre el terreno con el fin de santificar la aniquilacion y evitar el renacimiento del mal en nuestro mundo. Para ellos, la pesada cruz guarda el umbral de un abismo donde han sido contenidos sus enemigos, diezmados completamente por un ejército que se justifica asimismo como ejecutores de una misión divina, y sin embargo no es más que la tapadera de una feroz carniceria.

Soavi logra recrear este episodio a plena luz del día y asimismo consigue dotarlo de un aura de siniestro misticismo, donde el refugio de los condenados antes de su exterminio conforman un pequeño paisaje bucólico, mientras que los caballeros son vistos como frios asesinos que no se detienen ante nadie, ni ante la inocencia que proyectan los rostros de sus victimas. Enseguida, la cruz se convierte en el centro de atención que nos traslada al presente y vemos que en este mismo lugar se ha levantado una inmensa catedral donde se ha conservado el secretismo con respecto a lo ocurrido hace siglos. Podemos apreciar la grandiosa arquitectura que conforma el edificio, y asimismo, la actividad que se realiza en su interior. Todo ello ajeno a la historia oculta que alli se ha registrado. Sin embargo, como bien se afirma, no importa cuánto tiempo transcurra, todo se puede llegar a saber.

La liberación del mal por obra involuntaria del bibliotecario Evan, papel a cargo del actor Tomás Arana, da inicio a una serie de momentos de horror que el director sabe dosificar en la medida en que el mal se manifiesta, tomándo posesión del cuerpo de este intruso, y tambien implicando a la restauradora Lisa, interpretada por la actriz Barbara Cupisti, en un episodio de lo mas apresurado cuando un ser demoniaco aparece en la ventana de sus cuarto. Los mejores momentos de horror con toques de efectos gore se aprecian en las alucinaciones que envuelven la mente de Evan, en las cuales su cuerpo es horriblemente castigado. el trucaje visual es obra de Renato Agostini reconocido especialista que había colaborado previamente con Dario Argento en su film "Terror en la Opera".

En medio de ésta historia conocemos a Lotte, la jovencita hija del conserje y su esposa, quienes viven al interior de la catedral. En este papel encontramos el primer trabajo de importancia de la hoy bella actriz Asia Argento, quien ha sabido ganarse un lugar dentro del mundo cinéfilo, más alla del hecho de ser hija del famoso Dario y de la actriz Daria Nicolodi. Asia ha recorrido tanto Europa como América en virtud de su carrera, pues hay que recordar que Hollywood le ha abierto sus puertas en más de una oportunidad. Por encima de ello, la actriz ha formado parte de varios titulos de mucho interés por lo poco convencionales e incluso, por lo bizarros que pueden llegar a ser, dando vida a personajes femeninos muy singulares. A revisar su ficha en Imdb para comprobarlo. Por otro lado, curiosamente Asia debe toda su belleza en forma innegable a la enigmatica presencia de sus padres; basta verlos en fotos o imágenes de archivo para notarlo sin ninguna duda. Curioso, pues el director italiano no es precisamente un señor de muy buena presencia. Cosas de la belleza femenina. En fin. En la pelicula que hoy nos ocupa, la entonces niña Asia, de tan solo 13 años de edad, logra un trabajo muy correcto en su papel de la atribulada victima de una pesadilla diabólica, en cuya inocente curiosidad esta la clave para su salvación.

Una vez que los hechos congregan a un grupo de personajes anónimos al interior de la catedral, es cuando da inicio la segunda parte del relato. Y es aqui donde, lamentablemente, nuestra apreciación encuentra algunos problemas. La situación de encierro a causa del mecanismo de preservación que contiene el edificio lleva a la pelicula por los mismos caminos de otros filmes de horror del cine italiano, sin ir muy lejos, a la ya citada "Aquarius", donde Soavi supo mantener la tensión en buena parte del metraje de manera muy eficaz al interior de un edificio, para el caso, un teatro. Otro buen ejemplo, y aun mucho mejor, resulta la pelicula del realizador Lamberto Bava titulada"Demons", un clásico del terror hecho en Italia, al igual que su secuela. Sin embargo, en "La Chiesa", los siguientes episodios desmerecen la buena labor realizada hasta entonces, sucediéndose algunas muertes poco elaboradas, con la excepción del ataque al portón principal, reduciendo el nivel de horror visual al mínimo, contra lo que se esperaba. Por ello, el terror visceral apenas propuesto al inicio, luego brilla por su ausencia. Para mayor tropiezo, llegamos al momento en que se realiza un "homenaje" (o plagio) a la cinta "El bebé de Rosmery" en una serie de imágenes muy similares a lo visto en la pelicula de Roman Polansky. Sin embargo, aqui no se logra el mismo nivel de inquietud, por mucho que se deje ver el vulgar ente demoniaco. La secuencia pudo prescindir de tomar este camino, ya que se contaba con buenos elementos atmosféricos para ello, y de éste modo se hubiesen evitado las comparaciones poco favorables. Pues justamente, es la atmosfera que se distingue en los distintos rincones del edificio lo que otorga a esta pelicula un encanto muy especial, pues hay muchos momentos donde destaca el buen aprovechamiento de aquellos espacios.

Soavi no sólo sorprende en el inicial recorrido histórico, sino que ademas consigue mostrarnos momentos muy cautivantes al interior de aquella catedral, realizando recorridos cual si fuera un laberinto, desde su profundos tuneles, sus ocultos pasajes, pasando luego por cada una de las partes principales como las naves y el altar, hasta lo más alto en el campanario lleno de sombras, y los corredores, donde sucede una secuencia muy intensa entre el padre Gus y el Reverendo, interpretados por los actores Hugh Quarshie y Giovanni Lombardo, respectivamente, la cual resulta muy reveladora. Pero sin duda, visualmente es más impresionante el lugar en el cual encontramos el mecanismo principal de todo el condenado edificio; entiéndase este último adjetivo muy literalmente. Otro buen logro del film lo constituye la estupenda orquestación de un buen grupo de músicos, como lo son Keith Emerson, Phillip Glass y la entrañable banda Goblin, la cual fortalece la fascinante ambientación de tan terrible cuento gótico.

"El engendro del diablo" es una pelicula de mucho interés, a pesar de su debilitamiento en su segunda mitad, pero que recupera el brio en su desenlace apocaliptico, donde nuevamente Soavi resalta las grandes cualidades de su potente puesta en escena, enigmatica, cautivante y aterradora al proponernos la ficción de una serie de terribles secretos ocultos dentro de lo que el hombre considera lo más sagrado de su civilización.




jueves, enero 10, 2008

La Condesa Dracula (1971)

La herencia del fallecido conde Nadasdy es puesta de manifiesto en la lectura de su testamento. A la reunión acude la distinguida condesa Elizabeth Bathory, la anciana viuda envuelta en oscuras ropas y que lleva un velo que busca cubrir su rostro surcado de arrugas. Aún asi, se puede notar a través del delicado tejido la mirada penetrante de la misteriosa mujer, mientras se lleva a cabo la reunión. La condesa vive sumida en el odio y la locura a causa de su deterioro físico; al mismo tiempo oculta un amor hacia el joven teniente Imre Toth, un deseo que considera imposible debido a la diferencia de edades que la convierte en una anciana, habiendo sido una mujer de extraordinaria belleza. Sin embargo, luego de un accidente, descubre que la sangre de jóvenes virgenes atenúan las arrugas de su rostro, y le devuelven la lozanía y juventud perdidas. Por ello, decide matar a éstas mujeres y bañarse completamente con su sangre. De este modo, empieza a producirse en la región una serie de desapariciones, mientras la condesa satisface su deseo de recuperar su hermosura a costa de sus inocentes victimas.

En primer lugar, conozcamos al personaje histórico : la Condesa Erszebeth Bathory.


Nacida en el año de 1560 en Hungria, la condesa proviene de una noble familia a la cual tambien perteneció el rey Esteban de Polonia. Siendo niña, Erszebeth, o Elizabeth, sufrió de un extraño mal que le producía ataques epilépticos. Tras muchos años de padecimiento y al llegar a la adultez, éstos ataques desaparecieron finalmente, pero sin duda dejaron un perturbador recuerdo en la mente de la joven. Convertida en una aplicada estudiante, de gran cultura, llegó a dominar el uso de varios idiomas, y su formación siguió las estrictas costumbres de su noble origen. Sin embargo, a la edad de 11 años fue desposada por el conde Ferencz Nadasdy, de tan sólo 15 años de edad.

Durante la guerra Húngaro-Turca, el joven Ferencz combatió en ella durante la mayor parte de su duración, lo que lo alejó de su esposa en forma reiterada. Durante aquellos años, ella llevó una vida que fue adquiriendo costumbres cada vez más liberales, hasta llegar a mantener más de una relación extramarital, teniendo en cuenta la gran belleza que habia alcanzado. Pero, más alla de aquel aspecto, Elizabeth se vió atraída por el conocimiento y la práctica de ciencias ocultas, siendo instruída por sus consejeras, Anna Darvula y Dorothy Szentes. De ambas mujeres se cuenta que eran brujas y adoradoras del demonio, y que se convirtieron en una maléfica influencia en la condesa Bathory.

Su lado perverso y cruel fue incentivado con el estudio de éstas malas artes, por lo que llevó a cabo sesiones de tortura en las que sus sirvientes eran sometidos a malévolas prácticas, como el ser untados en todo su cuerpo desnudo con miel, para dejarlos luego a merced de voráces
insectos y plagas. Durante los periodos en los que su esposo regresaba de la guerra, éste era testigo de las crueles torturas, y si bien en un principio se opuso a ellas, posteriormente, inspiró en él una maldad y violencia que manifestó ampliamente en el campo de batalla, donde ganó
fama de cruel asesino.

Elizabeth queda viuda en el año de 1604. Con el tiempo, su crueldad se incrementó debido al odio que tenía por las jovenes doncellas. Lo que ocurrió entonces, fue lo que finalmente dio motivo a una de las más negras leyendas que han surgido a lo largo de la historia, donde se confunden fácilmente la realidad y la ficción. Se cuenta que un día, una de las sirvientas de la condesa la peinaba en su habitación, y descuidadamente arrancó algunos de sus cabellos con la peineta, lo cual produjo mucha rabia en ella por lo que sin ninguna piedad, castigó a la humilde joven aplicándole terribles latigazos. Ante la violencia de los golpes, la sangre de la muchacha salpicó el rostro de Elizabeth, y ésto produjo en ella una sensación de rejuveneciento que ninguna crema o poción cosmética había logrado. En medio de su delirio, decidió bañarse completamente en la sangre de la sirvienta, tras lo cual, sus más fieles servidores se deshicieron prontamente del cadáver. Esto se convirtió en su ceremonia particular, y costó la vida de muchas mujeres jovenes y virgenes (se dice que fueron alrededor de 600 victimas), pues atendiendo los consejos de la bruja Darvula, requería que la sangre sea de mujeres puras, para una mayor efectividad.


La aparición de cadáveres desangrados llevó a la opinión pública a creer en la existencia de una plaga conformada por los miticos vampiros. Sin embargo, fue el rey Mathias II de Hungria, quien encargó una profunda investigación al conde Gyorgy Thurzo, quien era a su vez, primo de la
condesa Elizabeth. Para su sorpresa, su trabajo lo condujo al interior del castillo de su prima, donde encontró en la profundidad de sus mazmorras, escenas escalofriantes de cuerpos mutilados y desangrados, personas asesinadas horriblemente.

La condesa Bathory fue apresada y sentenciada a prisión perpetua al interior de su castillo, encerrada en su habitación, sin acceso alguno al exterior mas que a través de una pequeña ventana por donde apenas se le alcanzaban los alimentos, como si de un monstruo abominable se tratase. La condesa murió cuatro años despues de su sentencia, en 1614. Sus cómplices murieron acusados de brujeria y quemados vivos. Las confesiones obtenidas y todo el caso se mantuvo en reserva durante muchos años, por respeto al buen apellido de su familia.

Una impresionante historia que inspiró un relato que conserva mucho de lo ocurrido, y le añade aspectos propios de la fantasia, como es el mito del vampirismo. Como cabía esperar, el cine se ocupó de ella, y se llevó a cabo ésta pelicula producida por la Hammer Films, y dirigida por el
realizador húngaro Peter Sasdy, quien había logrado un gran éxito en 1970 con la pelicula "The vampire lovers", contando con el protagonismo de la bella modelo y actriz polaca Ingrid Pitt. Tanto Sasdy como su actriz estelar se vieron envueltos en éste nuevo trabajo, y el resultado es,
en mi opinión, una pelicula discreta pero de correcta realización.



El director Sasdy conduce la narración de manera muy elegante, logrando recrear muy adecuadamente el escenario y el ambiente propios del siglo XVII. Si bien al ser comparada con los estándares actuales resulta un producto modesto, ello no le quita efectividad en su retrato histórico. Sin embargo, la puesta en escena termina resultando casi teatral, sin la espectacularidad que podría esperarse de una historia de horror como ésta. En buena parte de la pelicula nos da la impresión de estar contemplando un drama de época. Pero es en ciertos momentos cuando surge el clima de suspenso adecuado, donde se muestra la maldad de la tristemente célebre condesa Bathory. La malvada bruja, caracterizada por Ingrid Pitt, no duda en asesinar inocentes y humildes jovencitas, y actuar friamente ante el sufrimiento de sus familiares. Incluso llega a poner en peligro a su propia hija, un personaje más dentro de las victimas de la condesa, para evitar que se inmiscuyan en sus planes, llenos de enfermizo deseo y de diabólico egoismo, en su afán por atraer al confundido Imre Toth, perturbado y cegado por la belleza sobrenatural de Elizabeth, pero que luego se convertirá en un personaje clave en la resolución de la demoniaca intriga.


A la buena puesta en escena hay que añadir otro aspecto destacable, como es el buen trabajo actoral, tanto de los actores Nigel Green y Sandor Eles, como el cómplice capitan Dobi y el joven Imre Toth, respectivamente, y en general de todo el reparto. Pero sin duda es Ingrid Pitt, una actriz de admirable belleza, quien demuestra que no es una simple modelo, y realiza un trabajo histriónico muy correcto, cargando ella el peso y la atención de toda la cinta. Tambien se puede apreciar a la actriz Lesley Anne Down, como Ilona, la joven hija secuestrada por su propia madre.

"La condesa Dracula" es una pelicula que como bien han señalado muchos criticos, no sólo es un relato gótico de horror y suspenso, sino que al mismo tiempo es una clara metáfora acerca de la explotación de las clases privilegiadas sobre el pueblo sometido y dominado. El pueblo deja su sangre en las manos de sus patrones, quienes conforman una nobleza decadente, llena de vicios e irrefrenable lujuria, donde el sexo se convierte en la moneda a pagar por Elizabeth Bathory para conseguir sus fines, mientras que la servidumbre no deja de mostrar un rostro de ingenuidad y humildad que hasta resulta indignante para quien es testigo de éstos hechos. Dentro de su contenida realización, sin mayor violencia gráfica, a excepción de la perturbadora escena de la condesa desnuda cubierta de sangre, y que solo toma cuestión de segundos, la historia que nos
narra resulta una de las más terribles y terrorificas que se hayan contado, por inspirarse en un hecho real que posiblemente, y de un modo u otro, ha ocurrido no sólo una vez, sino a lo largo del tiempo.

Nota:

Informacion histórica sobre Erszebeth Battory tomada del libro "Vampires" de Nigel Suckling.

lunes, octubre 22, 2007

Cuando las brujas arden - The witchfinder General (1968)




Titulo en USA : The conqueror worm

En la Inglaterra del siglo XVII el desalmado Matthew Hopkins, conocido por todos como el General Cazador de brujas, se encargaba de encontrar y asesinar a toda persona acusada de practicar la brujeria y atentar contra la Iglesia Católica. Para ello Hopkins, al lado de su colaborador, el despreciable John Stearne, hacía padecer a sus victimas, privándoles de sueño durante toda la noche encerrados en una mazmorra, o llevándolos al agotamiento físico extremo, por caminatas sin fin en un reducido espacio. Todo ello hasta hacerlos confesarse culpables del cargo imputado. Tras ello, eran condenados a muerte, sea por la horca o el fuego de la hoguera. Ambos personajes llegan a un pequeño poblado donde arrestan a un hombre inocente acusado de brujeria. Para salvar al anciano, su sobrina, cuyo nombre es Sara Lowes, pacta con Hopkins entregarle su cuerpo a cambio de la vida de su tío. Luego de complacer repetidas veces al asesino, es violada por sus asistente Stearne. El tío muere ahorcado, y ella queda deshonrada. Pero su novio, el soldado del Rey, Richard Marshall, quien se encontraba en servicio, regresa al poblado y al enterarse de lo sucedido decide vengar a Sara, a quien convierte en su esposa, y luego, inicia la persecución de Matthew Hopkins con el fin de darle muerte.

Existen personas que manifiestan un gran talento en las artes desde temprana edad, lo cual ha permitido a los demás gozar de aquella virtud en gran forma a medida que transcurren los años. En este caso particular, estamos ante un buen realizador británico, de corta filmografía pero de significativa labor. Se trata de Michael Reeves, un director de cine que pudo realizar un gran trabajo con un título tan importante como éste. "Witchfinder General" es una novela histórica del escritor Ronald Bassett, de la cual, el productor Tony Tenser, muy cercano al joven Reeves con quien trabajó en sus dos obras previas, decide adquirir los derechos filmicos y encargarle la realización de la película.

El guión, co-escrito por Reeves con Tom Baker, nos cuenta la vida del tristemente célebre Matthew Hopkins, un asesino desalmado que actuaba bajo el amparo de la ley, y que tenia a jueces y a gobernantes de su lado. Encargado de limpiar la tierra de todas las brujas y hechiceras de un modo implacable, fue capaz de aplicar torturas de la manera más despiadada. El cruel exterminador aseguraba poseer nada menos que la lista del demonio, donde figuraban los nombres de todas las brujas de Inglaterra. En aquellos años, con una guerra civil siendo llevada a cabo, existía mucha inseguridad en los poblados, la cual, en cierta forma, era aliviada con la búsqueda de hechiceros o mensajeros del mal, en quienes se descargaba el odio y al mismo tiempo la fuerza de la autoridad. Hopkins aprovechó la situación, y alimentó el temor a la hechiceria, por lo que se llenó de fama y de riqueza haciendo éste tipo de trabajos, de limpieza en nombre de la Iglesia y de la justicia. De este modo, conformó todo un grupo de fanáticos, los que se unieron en su búsqueda de victimas. Con ellos, llegó a realizar innumerables crimenes ante la aprobación de la población puritana. Territorios como Norfolk, Suffolk, Cambridge, Northampton, Huntintong y Bedford fueron testigos de la actividad de Hopkins y sus secuaces. Tal situación llegó a su fin con el término de la guerra civil y el triunfo del Parlamento, a la vez que empezaron a alzarse voces como la de el reverendo John Gaule, quien denunció públicamente las atrocidades cometidas por Hopkins. El cazador de brujas, ya debilitado, se retiró de sus actividades, y la historia señala que murió en su casa en Maningtree, en el año de 1647.

Para la pelicula, el director Reeves cumple con detallar a grandes rasgos mucho de lo que se conoce sobre este siniestro personaje y sus actos de violencia. Para el papel principal, Reeves quería contar con el actor Donald Pleasence; sin embargo, la importante asociación que hizo el productor Tony Tenser con la AIP en América para su distribución, les obligó a contar con la estrella principal de esta productora en aquellos años. Nada menos que el gran Vincent Price, con lo cual la AIP aseguraba una gran taquilla. A pesar de las dificultades existentes entre Price y Reeves, ya que resultaba dificil que un consagrado actor sea dirigido por un novato, el resultado fue de lo mejor. Price se luce como el desalmado asesino, imponente y cruel, capaz de cometer toda clase de fechorias. Su antagonista, el soldado Marshall fue protagonizado por el actor fetiche de Reeves, el inglés Ian Ogilvy, quien estuvo en los anteriores trabajos del director, como en "She Beast", y en "The sorcerers", al lado de reconocidas figuras como Barbara Steele y Boris Karloff, respectivamente. Aquí cumple en buena medida con su trabajo, tanto él como el resto de actores secundarios, donde tambien destaca la bella Hillary Heath.

La puesta en escena muestra los amplios escenarios correspondientes a los territorios ingleses, por los que se desarrollan tanto las travesías de Hopkins como las correrías de los soldados del rey, y se convierten en lus lugares en los que el cazador de brujas encuentra mayores problemas, al cruzarse en el camino de los combatientes. Todo lo contrario ocurre en los pequeños poblados, donde se llevan a cabo los arrestos y ejecuciones, hechos éstos al aire libre y a plena luz del día, no dejando por ello de ser terribles momentos de horror y crueldad filmados limpiamente por Reeves. Asi, se puede observar la famosa "prueba de la natación", donde se sumerge a la acusada de brujeria, atada con sogas al fondo de un arroyo: si llega a flotar, es culpable y acusada de bruja, si no, pues se le declara inocente, aunque para entonces ya esta muerta, ahogada en el arroyo. Y del mismo modo, la pelicula muestra las ejecuciones por la horca y una impresionante ejecución en la hoguera. Convincente en todos sus aspectos, finalmente la pelicula muestra un climax de horror insuperable, con el enfrentamiento entre el cazador de brujas y el soldado que busca venganza, ello al interior de una vieja torre. Y quizás sea uno de los mejores finales vistos en una pelicula.

Complacido con el resultado, se dice que el propio Price felicitó al director Reeves. Sin embargo, a pesar del éxito obtenido, quien entonces era una joven promesa del cine, muere al poco tiempo, en el año 1969, victima de una sobredosis de drogas, según los informes oficiales (Tony Tenser declaró en una entrevista que le resultaba dificil creer que Reeves se haya suicidado, por lo que tenia otras sospechas). Michael Reeves muere dejando una buena pelicula, pero sin duda, más alla de su labor, se lamenta su abrupta partida.