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sábado, 3 de enero de 2015

Este nuevo año, recuperemos aquella otra forma de vivir, de mirar...



Este año nuevo ha comenzado frío, frío, frío…, pero PRECIOSO.Y lo atestiguo con una de las muchas fotos que estoy sacando todas estas mañanas de gélidas heladas.

Deseo que este sea un gran año en el que se hagan realidad esos sueños que nos quedan por cumplir, y así podamos comenzar a soñar con otros nuevos. Porque los sueños no deben abandonarnos nunca. Ni el amor por quienes nos rodean, ni las ganas de compartir nuestro tiempo con ellos, ni la felicidad de vivir, de detenerse a mirar…

Estos días recordábamos en casa cuánto tardábamos en llegar a los sitios cuando íbamos con nuestros hijos pequeños, porque ellos se entretenían mirando una piedra, una ramita, un bichito minúsculo, dando pasos atrás para volver a mirar… Y llegué a la conclusión de que quiero recuperar eso. Siempre habrá momentos de prisas, agobios y miles de cosas por hacer, pero si me lo propongo en serio también habrá momentos serenos de contemplarlo todo con los ojos de la niña que también yo fui. Sé que lo conseguiré. Ya lo estoy haciendo a ratos. Y es muy agradable. Os invito a probar. Para comenzar basta con unos minutos. Os convertiréis en adictos ¡jejeje!


Os envío un abrazo grande, grande, grande y lento como esos en los que se eternizan los niños

domingo, 9 de marzo de 2014

Día Internacional de la mujer



El 8 de marzo de 1857, un grupo de obreras textiles tomó la difícil decisión de salir a las calles de Nueva York para protestar por las míseras condiciones en las que trabajaban. Fue la primera lucha femenina contra las desigualdades.

Más movimientos igual de polémicos, para aquellos tiempos, fueron aconteciendo a partir de esa fecha. Hasta el 5 de marzo de 1908, en Nueva York. Entonces, la huelga de un grupo de mujeres que reclamaba igualdad salarial y disminución de la jornada laboral a 10 horas, enfureció a hombres que tenían totalmente asumido que la mujer era un ser inferior, que prácticamente no era nadie. Y uno de esos hombres prendió fuego a su propia fábrica de Sirtwoot Cotton, quemando vivas a un centenar de sus trabajadoras.

La lucha por las desigualdades no ha acabado, y mucho me temo que no acabará nunca. Incluso en los países llamados del primer mundo en los que se presume de civismo, libertad e igualdad, estas no existen plenamente para la mujer. Muchas veces para nadie. Por eso debemos seguir luchando cada día, unos por grandes cosas y la mayoría de nosotros por cosas pequeñas que terminan siendo las más importantes. Como la educación de nuestros hijos en la igualdad y en el respeto. Pero no solo a la mujer, sino a todos y a todo cuanto nos rodea.

Si las leyes no cambian el mundo, cambiémoslo nosotros.

lunes, 20 de enero de 2014

Ya puedo contaros...



Sois muchos los que me preguntáis por  email, Facebook y mensajes privados,  sobre la fecha de publicación de mi siguiente novela. Hasta la semana pasada no podía responderos con exactitud, aunque siempre os decía que en esta ocasión la estoy cocinando a fuego muy lento por diversos motivos.

Uno importante, es que lleva muchísima documentación, y eso siempre ralentiza la escritura. Porque, aunque primero dediques meses a documentarte sobre todo lo que crees que vas a necesitar, y hasta de lo que sabes que no, a la vez que vas creando la historia te van surgiendo nuevas necesidades.

Me gustaría contaros que el lunes pasado estuve en Barcelona, en la editorial Planeta, hablando sobre  la novela. Y entre las cosas interesantes que decidimos, y que todavía no os puedo contar aunque me muera por hacerlo, está la fecha aproximada de publicación. Dado el tiempo que creo que necesitaré para terminar la historia, corregirla y dejarla tan perfecta como sea capaz, podremos tenerla en las manos durante el primer trimestre del año próximo.

¿Qué queda mucho tiempo? Sí, es cierto. Pero os aseguro que vamos a necesitarlo todo para trabajarla como vosotros merecéis y crear una novela preciosa en todos los sentidos. Lleváis años dándome lo mejor de vosotros, siendo mi otra mitad en esta aventura de escribir y publicar historias. Y yo quiero entregaros en cada publicación lo mejor que pueda dar. No importa el tiempo que me lleve, ya que las prisas nunca son buenas para nada. En realidad son nefastas a la hora de crear historias.

Espero que, ahora que sabéis lo que nos toca esperar, queráis aguardar a esta nueva novela que tengo completa en mi cabeza y a medias entre las manos, y que está ambientada en un país lejano y lleno de magia y de luz. Para cuando queramos darnos cuenta estaremos preparándolo todo para su lanzamiento, visualizando portadas y emocionándonos, una vez más, vosotros y yo.


Un millón de gracias por vuestro apoyo y vuestro cariño, que sigo sintiendo a pesar de que tengo más que abandonado el blog. Para compensar, y mientras sigo contando con este poco tiempo libre, tenemos un trato diario y  más que cercano en Facebook. Y eso me encanta.

jueves, 26 de septiembre de 2013

¿Quieres uno de mis libros, dedicado especialmente para ti?




A quienes tengáis cuenta en facebook o estéis pensando en crearos una, os cuento algo.

Hace tiempo, unas lectoras maravillosas me crearon una página llamada Yo también leo a Ángeles Ibirika. Y como agradecimiento a quienes estáis allí, apoyándome, vamos a sortear una de mis novelas. Al principio pensamos en Entre sueños por ser la primera que publiqué, pero esta mañana he decidido que el libro sorteado será el que el ganador elija. Sobre todo porque es un sorteo Internacional y los lectores de Argentina, México, Paraguay o Perú no siempre pueden conseguir los libros que quieren.


Por si os animáis a participar, pincha en la imagen y te llevará a la página. Allí están las bases para el concurso, sencillitas.

Ojalá te lo lleves.

jueves, 25 de abril de 2013

Bermeo y Días de lluvia



Tengo que contaros algo muy bonito, y a lo que os pediría que dierais difusión.

Días de lluvia está ambientada en Bermeo. Durante un año entero, mientras la escribía, he vivido en sus calles y entre sus gentes. Para mí, y creo que también para quienes habéis leído la historia, Bermeo es el pueblo de Kaiet, Maddi, Iker, Gabino...

La novela salió a la venta el día 9 de abril.
El 11 de abril la presenté a la prensa en Bermeo y sus alrededores…
… y ese 11 de abril se estaba quemando el precioso casco antiguo.

Hay familias que lo han perdido absolutamente todo, y que no tienen posibilidad de recuperarse.

Por eso, y por muchas otras cosas importantes, el 100% de los beneficios que Días de lluvia vaya a aportarme en este año, van a ir destinados a los afectados por el incendio.

Esta foto, que apareció en la primera plana del diario El Correo, fue lo que terminó de llegarme al corazón y hacerme reaccionar.


viernes, 21 de diciembre de 2012

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Tras unos cuantos meses...



Después de unos meses de inactividad en el blog, lo primero que quiero hacer es pediros disculpas por esta larga ausencia. Comenzó con las vacaciones de verano, siguió por causas forzadas con problemas con el ordenador, después por el trabajo atrasado, luego por causas personales.  Y sigue siendo el trabajo el que me mantiene alejada del blog, de Webs, del correo y casi de Facebook, al que sí visito de vez en cuando.

¿Cómo os cuento todo lo que ha ocurrido en estos pocos meses?  La verdad es que no es posible hacerlo en una sola entrada, así que resumiré mucho, mucho, mucho…

Me han llegado muchas y buenísimas críticas de Donde siempre es otoño, pero también de Antes y después de odiarte y, sorprendentemente, también de Entre sueños después de más de dos años  publicada. Y eso emociona, os lo aseguro.

Como ya os conté, Donde siempre es otoño se publicó en agosto en Argentina. Y la sorpresa es que Antes y después de odiarte le ha seguido los pasos poquito tiempo después.  
Ediciones B-Argentina la publicó en octubre.



¡Gracias por abrirme, una vez más, las puertas de vuestra preciosa tierra argentina!


Y, ya que hablamos de Antes y después de odiarte, os cuento también que el la Web de Autoras en la sombra, en la que los lectores puntuamos  las novelas que leemos, es la segunda novela más valorada. Sería increíble y emocionante aunque fuera la número 100, ya que se valoran absolutamente todas las novelas románticas de autores de todas las nacionalidades. Pero, verla en segunda posición, ha sido un no terminar de creerlo que no imagináis.


 ¡Gracias, porque sois vosotros quienes la valoráis de esta manera tan especial!

No quiero alargarme demasiado  para no aburriros, pero en dos días os cuento más cosas. Prometido.

Y, de nuevo, gracias por seguir estando aquí a pesar de mi larga ausencia que, prometo, no volverá a repetirse si no es por causas muy, muy forzadas.


miércoles, 16 de mayo de 2012

MEME primaveral… ¿Y qué es eso?





Al parecer, la primavera altera cosas muy interesantes además de la sangre. Y tengo la prueba en ese MEME primaveral al que me ha retado Lucía de Vicente, autora de la preciosa novela Cuando pase la tormenta.

No sé exactamente quién ha inventado estos MEMES ni cuánto tiempo llevan recorriendo la red (no más de esta primavera, por supuesto), pero sin duda ha sido una buena idea con la que podemos conocernos todos un poco mejor.


*Si te dieran un billete sin fecha para viajar en el tiempo, ¿a qué época te trasladarías?
Es una pregunta difícil porque todo el pasado me parece fascinante. De todos modos, antes de ir me aseguraría de que el billete fuera de ida y vuelta, porque adoro la época que me ha tocado vivir. Una vez que estuviera segura de que podría regresar en cuando quisiera, tal vez iría al Egipto de los grandes Faraones. Seguro que además de quedar maravillada aprendería muchísimas cosas prácticas aún para la vida de hoy.

*¿Por qué decidiste escribir romántica?
Porque me gustan las historias de amor. En todas las novelas hay una historia de amor de mayor o menor relevancia. Incluso cuando se trata de una historia únicamente de hombres o de mujeres. Por ejemplo, en una estricta historia guerra, esos soldados tienen en sus conversaciones y en sus pensamientos su historia de amor que tú ves y sientes.

*¿Has pensado en alguna ocasión salirte del género romántico?
No. Nunca. Me he preguntado si sería capaz de hacerlo cuando me lo han planteado. Y después de llegar a la conclusión de que sí, que podría, sigo estando segura de que lo que me gusta contar son grandes historias de amor.

*¿Por cuál de tus protagonistas masculinos abandonarías a tu marido o pareja?
Por ninguno ¡jejeje! Los adoro a todos, y ya he vivido maravillosas historias con ellos. Las que he escrito, porque mientras creas una historia vives esa vida. Mi marido sabe que lo engaño con cada nuevo protagonista. Pero él también me engañó con Beatriz mientras leyó Entre sueños. Muchas veces me confesaba que le encantaría estar en el lugar de Jon. ¡Eso me gustó, porque para mí ego de escritora supuso un gran e inesperado halago!

*¿Con qué autora te gustaría firmar una novela a medias?
¡Ummmm! Difícil me lo pones. Así, de pronto te diría dos. Lisa Kleypas, por supuesto en una novela contemporánea. Y con Ángela Becerra en algo como lo que escribía en sus primeras novelas llenas de magia.

*¿De cuál de tus novelas, te gustaría cambiarte por la protagonista?
De ninguna de nuevo. Como ya he dicho antes, ya he vivido sus vidas mientras las inventaba. Además, me gusta vivir sin sobresaltos, con un amor intenso pero estable que me haga la vida apasionadamente aburrida.

*¿Qué escena de todas las que has escrito te ha costado más trabajo?
Una que, mira por dónde, no es de los dos protagonistas. Está en Antes y después de odiarte, y es el momento en el que Mikel propone a Bego dejar su relación, pues se ha acostado con Ane y piensa seguir haciéndolo pese a quien pese y se rompa lo que se rompa, aunque sea su propio corazón. Eran muchas emociones complicadas, y también hechos difíciles de entender, los que debían quedar muy claros en esa escena, tanto de Mikel como de Bego. Me costó quedarme satisfecha con esa escena.

*¿Qué sería de ti y tu trabajo sin ordenador?
Sería un desastre para la documentación, ya que Internet ayuda muchísimo, sobre todo si después te aseguras de la veracidad de esos datos yendo a las fuentes y entrevistándote con quienes de verdad saben sobre lo que quieres contar. En cuanto a la escritura de la propia novela, no supondría nada. Las escribo a mano, y al transcribirlas me daría igual hacerlo con el teclado del ordenador que con el de una máquina de escribir. Siempre que fuera eléctrica, por supuesto.

*¿Tus personajes “te hablan” o sólo “te molestan”?
Jamás me molestan, porque siempre estoy deseando que me hablen y me cuenten sus historias, aunque normalmente hablan entre sí y yo simplemente los escucho y tomo notas.

*¿Recuerdas cuál fue la novela que te impulsó a decir «yo también quiero, y puedo, escribir algo así»?
Va a parecer un atrevimiento, y sin duda lo es. Fueron dos novelas las que me hicieron pensar que yo podría, no escribir, pero sí inventar historias como esas: Jane Eyre y Cumbres borrascosas. Y a partir de ahí, sí, las inventé casi cada día, aunque por supuesto nada tan grandioso como esas dos magistrales novelas.
No comencé a escribirlas hasta hace unos pocos años. Curiosamente, la primera novela que escribí fue histórica, muy del estilo de esas dos que me impactaron tanto.


Y como el MEME debe continuar su marcha, se lo paso a estas mujeres a las que seguro conocéis.

PilarCabero, Lola Rey, Helena Nieto y María Elena Tijeras. Y las preguntas, las mismas que Lucía de Vicente me ha hecho a mí. ¿Para qué cambiar si me han encantado?

*Si te dieran un billete sin fecha para viajar en el tiempo, ¿a qué época te trasladarías?

*¿Por qué decidiste escribir romántica?

*¿Has pensado en alguna ocasión salirte del género romántico?

*¿Por cuál de tus protagonistas masculinos abandonarías a tu marido o pareja?

*¿Con qué autora te gustaría firmar una novela a medias?

*¿De cuál de tus novelas, te gustaría cambiarte por la protagonista?

*¿Qué escena de todas las que has escrito te ha costado más trabajo?

*¿Qué sería de ti y tu trabajo sin ordenador?

*¿Tus personajes “te hablan” o sólo “te molestan”?

*¿Recuerdas cuál fue la novela que te impulsó a decir «yo también quiero, y puedo, escribir algo así»?

 

 

 

jueves, 26 de abril de 2012

Regalos de Olga "Marifieltros"


Olga, una chica preciosa y con mucha sensibilidad, que además tiene magia en las manos, me ha enviado tres hermosísimos regalos. Dos marca páginas y un broche al que le voy a poner de nombre Ángeles.
Tiene un blog que deberíais visitar, porque allí, con buenas fotos, y no las que yo he sacado, expone algunos de sus preciosos trabajos. No os los perdáis. Desde que lo descubrí, hace ya mucho tiempo, yo no me pierdo ninguna de sus entradas.


Bien envueltos, precioso, como comprados en una tienda.



¡Qué bonitos quedan en los libros!


Precioso, ¿verdad?
Por cierto. ¿Os habéis fijado en que Donde siempre es otoño se queda abierto, lo abras por la página que lo abras? Esto ocurre con todos los libros de Booket. Quienes leemos mucho sabemos que eso es muy importante. Es cómodo para leer.




Mis libros y mis marca páginas. ¡Qué bonito!

¡Gracias de corazón, Olga, por esta preciosa muestra de cariño! Son dulces, tiernos, preciosos…

sábado, 3 de marzo de 2012

Crónica II Encuentro RA, por Noelia Amarillo

Fila superior: Menchu Garcerán, Ángeles Ibirika, Mar Carrión, Helena NC.
Fila inferior: Marta Andrés y Teresa Cameselle.

El 11 de febrero tuvo lugar el II Encuentro RA, en Madrid, y en casi un mes que ha pasado desde entonces no he encontrado un momento para detenerme a escribir la crónica de ese día tan especial. Con lo que, lo primero, os pido perdón. Siempre pienso que mañana tendré más tiempo libre, pero llega mañana, llega pasado… y sigo igual de liada.

Mi querida amiga, la escritora de romántica erótica Noelia Amarillo, escribió de una forma muy divertida (como no podía ser de otra forma en ella) un resumen de todo lo que allí ocurrió, y al leerlo le dije que se lo iba a robar para mi blog (risas). Así que, después de un montón de días de retraso, os remito al blog de Noe por si queréis leer su crónica. Espero que os guste, y también que me perdonéis que últimamente no esté tan pendiente del blog como me gustaría. En cuanto me organice cambiaré esto.

sábado, 31 de diciembre de 2011

Feliz año nuevo, y millones de gracias






¡Gracias a todos por tantas y tantas cosas extraordinarias que os debo!

El 2010 fue un año sorprendente y maravilloso que comenzó con la publicación de «Entre Sueños» y que me llevó a hacer cosas con las que nunca había soñado y, de modo muy especial a conoceros a muchos de vosotros. Hasta entonces la palabra GRACIAS nunca me había parecido tan pequeña, y es que no se ha inventado la que entregue, de verdad, un poco de todo lo que me dais cada día.

Si el 2010 fue sorprendente y mágico, el 2011 fue impresionante. Y no solo por la publicación de «Antes y después de odiarte» o por todas las cosas emocionantes que hice o a todos los nuevos y fantásticos amigos que fuisteis llegando a mi vida. No. Fue sorprendente porque, cuando ya pensaba que no podía recibir más, me siguió llegando vuestro cariño y vuestro apoyo; también desde entrañables países de Latinoamérica. Son pocos los días que no recibo emails y mensajes con palabras que no sé cómo agradecer.

Y ahora llega el 2012. Y llega con la promesa de ser más alucinante aún, con nuevos proyectos y vertiginosos desafíos que, si queréis y confiáis aún en mí, seguiremos viviendo juntos. Pues, como nunca me cansaré de repetir, mis logros son en gran parte vuestros. Yo sola jamás lo habría conseguido, y os aseguro que eso no lo olvidaré nunca.

Feliz Fin de Año a todos, y más Feliz aún entrada en el nuevo. Pero no solo para ese primer 1 de enero. No. Os deseo Felicidad, paz y amor para todos y cada uno de los días del resto de vuestra vida. Os merecéis lo mejor, y sé que lo tendréis.

Y dejadme que os dé, a cada uno, uno de esos abrazos gigantes de oso que te envuelven entera y que te hacen sentir tan bien que te dan ganas de quedarte ahí, quietecita, durante el resto de la eternidad.

GRACIAS de todo corazón.



domingo, 25 de diciembre de 2011

¡Feliz Navidad!



¡Feliz Navidad!

No podía acostarme sin decirlo. Aunque me muera de sueño, aunque me echen de la cama si me retraso (risas). Aunque mañana me cueste levantarme… tenía que pasar a desearos todo lo mejor. Y es que últimamente ando tan liada que no tengo tiempo ni para pasar por el blog. Espero y deseo que esto cambie pronto. Los motivos de tanto lío son buenísimos (y para mí sorprendentes e inesperados), y los sabréis en cuanto pueda decirlos.

Aún recuerdo mi primera Navidad aquí, unos 15 días antes de que me dijeran que me publicaban mi primera novela, Entre Sueños. Entonces tuve tiempo de contar una historia que acontecía durante una Navidad. Si me organizo como debo, y como quiero, volveré a tener tiempo para escribir relatos cortos. De momento, y aunque aquel relato navideño está por ahí abajo, permitirme que vuelva a colgarlo.

Y, justo antes de acostarme, os deseo una Feliz Navidad. Y un feliz día siguiente. Y también el siguiente. Deseo que vuestra vida esté llena a rebosar de días felices, de momentos irrepetibles, de amor desinteresado, de miradas y sonrisas impagables. No es difícil conseguir esto. Solo tenemos que saber que la felicidad no suele ser continua. Y que si saboreamos cada instante especial y olvidamos con rapidez los malos, tendremos una vida feliz y perfecta.

¡Ummmm! Juro que solo he bebido agua, así que debe ser el sueño el que me ha puesto charlatana (risas). Os dejo con el relato y me voy a dormir. ¡Buenas noches, Feliz Navidad y Feliz toda una vida!


Bajo el muérdago

«Si besas a alguien bajo el muérdago, tendrás su amor para siempre», me había dicho Craig la mañana de la Nochebuena en la que cumplí diecisiete años. Recuerdo que olía a invierno, a nieve, al pastel de carne que mamá horneaba en una cocina que no era la suya.

Pienso en ello muchas veces, pero especialmente las mañanas de cada Navidad, como ésta en la que observo a través del cristal frío de la ventana cómo los pájaros picotean los pequeños trocitos de manzana que les he dejado en el alfeizar hace un instante.

Todo alrededor aparece vestido por una suave y esponjosa capa blanca, igual que aquel día, cuando mamá dijo que pasaría a visitar a la enferma señora Wells para conversar un rato y prepararle la cena. Como cada año, lo organizó todo para que mis hermanos y yo nos quedáramos al cuidado de papá. Y, como cada año, insistí en acompañarla hasta que no le quedó otro remedio que aceptar. Y es que, por aquel entonces, yo era capaz de hacer locuras por ver al hijo de la señora Wells, aunque solo fuera de lejos. Con solo pensar en él se me llenaba el estómago de miles de pequeñas mariposas que me dejaban sin respiración, y sentía que solo podría recuperarla cuando lo tuviera al lado.

Craig era diferente al resto de chicos. Lo pensaba cuando estudiábamos en la misma escuela, y lo seguía pensando entonces, que ya estábamos en el instituto. Él me parecía más hombre que los demás, más guapo, más serio y hasta más listo. Mamá solía decir que crecer sin un padre y con una madre permanentemente enferma no era fácil, y que eso le había convertido en un chico responsable. Pero yo presentía que era algo más, algo que tenía que ver con él mismo, con su interior, con «eso» que brillaba en el fondo de sus ojos negros cada vez que me miraba y me sonreía.

Aquel día, mientras mamá preparaba la cena más especial del año, silenciosa y con las manos sobre mi corazón para que nadie escuchara sus agitados latidos, volví a espiar a Craig. Me emocionó la ternura con la que hablaba a su madre y le ahuecaba los almohadones bajo la cabeza, y me pareció más hermoso y más hombre que nunca.

Aún me duraba la emoción cuando, un rato después, le vi pasar con un ramillete de muérdago. Ignorando mi naturaleza tímida, hice acopio de valor y avancé por el pasillo hasta llegar a su lado. Lo encontré con los brazos alzados, sujetando el manojo verde sobre el dintel. La puerta estaba abierta. El aire danzaba acompañado de minúsculas partículas de nieve que se pegaban al rostro y penetraban por los poros. Yo temblaba, pero recuerdo bien que no era de frío.

A la vez que le contemplaba enrollar los tallos con un trozo de cordel rojo, traté de imaginar cómo sería una Nochebuena en esa casa, con la señora Wells en la cama. ¿La ayudaría Craig a levantarse y caminar hasta la cocina? ¿Llevaría la cena al cuarto para tomarla con ella?

Por más que lo intenté, no pude concebir una Nochebuena así. Las nuestras eran siempre bulliciosas. Lo primero que hacíamos al sentarnos a la mesa, era rezar, dirigidos por papá y mamá. Dábamos gracias por todo cuanto teníamos, y rogábamos para que el resto de los niños del mundo jamás tuvieran menos. Luego llegaba el regocijo, con mis hermanos pequeños empeñados en cantar los villancicos antes de que llegara el postre. Después, abríamos los regalos.

No. Yo no alcanzaba a suponer cómo eran las Nochebuenas en aquel hogar. Ni podía explicarme por qué Craig tenía siempre aquella luz tan especial, tan dichosa, tan perfecta.

—¿Te han besado alguna vez debajo de una ramita de éstas? —preguntó al reparar en que las miraba casi con embeleso.

Yo agité la cabeza con fuerza, con la esperanza de que así no pudiera apreciar que mis mejillas se habían vuelto tan rojas como las guindas que mamá ponía en sus pasteles.

—Nunca. Nunca, nunca —repetí como una boba, sintiendo que las mariposas revoloteaban hacia mi garganta, cosquilleando a su paso en mi corazón.

Él sonrió, y yo sentí que me flaqueaban las piernas.

—¿Y te han besado sin muérdago? —volvió a preguntar cuando, tras terminar de anudar el cordel, apoyó la espalda en un lado de la puerta al tiempo que introducía las manos en los bolsillos, con aspecto de chico mayor.

Pensé que estaba intentando decidir si yo seguía siendo una niña o me podía considerar ya una mujer.

—Cientos de veces —respondí, alzando la barbilla—. Me han besado cientos de veces.

Craig se echó a reír con suavidad, y yo deseé que me engullera la tierra. «Tonta, tonta, tonta», me repetí sin descanso. «No te ha creído, y ahora piensa que eres una chiquilla idiota.»

Pero él continuó mirándome con aquel brillo misterioso que iluminaba el fondo de sus ojos negros, y sonriéndome con la felicidad de quien no necesita más porque siente que ya lo tiene todo.

—Si besas a alguien bajo el muérdago, tendrás su amor para siempre —susurró como yo había visto hacer en las películas que papá y mamá se empeñaban en que no viera.

No me dio tiempo a responder, aunque, de todos modos, aún dudo que hubiera encontrado palabras para hacerlo. Sin abandonar su maravillosa sonrisa, entró en la casa, dejando ante mí la puerta abierta. El viento, envidioso, me envolvió con fuerza cuando él me rozó con su brazo al pasar por mi lado. Fue un roce leve, fugaz, pero tan intenso e inesperado que me dejó sin respiración.

Me coloqué bajo él muérdago y cerré los ojos. Inspiré profundamente mientras escuchaba la voz de mamá que se despedía. Continuaba oliendo a invierno, a nieve, a pastel de carne recién horneado, a... «¿a Craig?» pensé, y antes de que pudiera reaccionar sentí sus labios sobre los míos, suaves, húmedos, calientes... «¿Así son los besos?» , me pregunté sin atreverme a abrir los ojos.

—Para siempre —le oí susurrar...

...y volvió a besarme.

Fue el segundo beso de mi vida, el segundo beso con él, el segundo beso bajo el muérdago...

Han transcurrido treinta y dos años desde aquella mañana, y lo recuerdo como si acabara de pasar: Los labios de Craig, su prisa por apartarse cuando sonaron los pasos de mamá que se acercaba, su sonrisa de complicidad mientras yo trataba de recomponerme, el modo en el que se quedó mirando mientras las dos nos alejábamos.

Sí. Ya han pasado treinta y dos años en los que no he dejado de trocear manzanas en pequeños pedacitos para que los pájaros se alimenten en mi ventana durante el riguroso invierno. Treinta y dos años en los que la algarabía de mi hogar no me ha hecho olvidar a los que, como entonces Craig, tienen menos y a pesar de ello conservaban la maravillosa capacidad de ser felices. Treinta y dos años en los que, como hizo mamá, he disfrutado compartiendo todo cuanto tengo.

Desde aquel día, no ha faltado el muérdago en la puerta de entrada a casa, ni el pastel de carne en la cena de Nochebuena. Y, como no, desde aquel día, él me ha besado cientos de veces bajo las tiernas ramitas verdes atadas con un cordel, y, cada vez que lo hace, espera a que yo abra los ojos, me mira con los suyos, negros, misteriosos y brillantes, y me susurra, como en las películas: «para siempre»



Ángeles Ibirika©


viernes, 4 de marzo de 2011

¿Cuándo te das cuenta de que una relación se ha roto...?


¿Cuándo te das cuenta de que una relación se ha roto...?

Jorge Bucay nos da la sencilla respuesta en un cuento breve que emociona tanto como emociona el amor mismo. Un cuento fácil y rápido de escuchar, y difícil... imposible de olvidar.

Yo he descubierto este cuento gracias a Mi Luna Mágica.



Que paséis un estupendo fin de semana.
Que disfrutéis de los carnavales, disfrazados o no.
Y, sobre todo, ni hoy ni nunca dejéis de apreciar, en todo lo que vale, a esa persona que tenéis siempre cerca y que se desvive por evitaros hasta el último segundo de sufrimiento.




miércoles, 2 de febrero de 2011

¿Te gusta escribir?



¿Te gusta escribir? ¿Eres capaz de crear maravillosas historias de amor pero nunca has pensado que podrías publicarlas?

Pues comienza a considerarlo, porque los sueños, si se les dedica ilusión y esfuerzo, se cumplen. Soy fiel testigo de ello.

El Rincón de la novela romántica y la editorial Ediciones b acaban de poner en marcha el segundo certamen de novela romántica, y están esperando a que les envíes tu manuscrito. Tienes tiempo para terminar ese que tienes entre manos, para releer ese que lleva tiempo en un cajón, para corregir y abrillantar un poquito más ese del que te sientes muy satisfecha y del que tus amigas se han enamorado… Tienes tiempo, porque el plazo de entrega de originales comenzará el 5 de febrero y finalizará el 30 de abril.

Pincha aquí para informarte de las bases del concurso:

Si te decides a dar un empujoncito a tu sueño y unirte a esta aventura, te deseo mucha, muchísima suerte.

domingo, 9 de enero de 2011

Lo mejor del 2010

Tras ser nominada por Menchu Garcerán, autora de El Viaje del Presidente y ganadora del V Premio de novela romántica Terciopelo, acepto el reto de contar qué es lo que más me ha gustado en literatura romántica del 2010.

1. ¿Cuál fue el mejor libro que leíste en el año 2010?
No me va a resultar fácil elegir, y tampoco responder al resto de preguntas, porque este año no he leído demasiado. Mi novela Antes y después de odiarte se ha llevado casi todo mi tiempo libre. Si a esto añadimos que leo todo tipo de literatura, y que me gusta intercalar géneros para no aburrirme de ninguno, no es mucho lo que ha pasado por mis manos de Romántica en los últimos meses.
Tal vez, y sólo tal vez, Maravilla, de lavyrle Spencer, sea el que más hondo me ha calado de cuantos he leído.

2. ¿Cuál fue la mejor trilogía o serie de la saga que leíste en el año 2010?
No me gustan demasiado las trilogías. Pienso que cuando una historia se ha contado hay que dejar a los personajes que sigan con su vida sin que nadie vuelva a molestarles. Al manosearlos se corre el riesgo de “matar” la esencia que tuvieron mientras transcurrió su historia.

3. ¿Cuál fue el personaje del que te enamoraste al leerlo en el año 2010?
Probablemente Zack, de la novela Perfecta, de Judith McNaught

4. De todos los libros que leíste este año ¿Cuál te pareció mejor autor/escritor y por qué?
He descubierto unas cuantas autoras que narran con mucha fuerza. Pero, como debo elegir una, me quedo con Catherine Anderson. Me encantó su Luna Comanche. Ahora quiero leer La Canción de Anie, que promete muchas emociones.

5. Personaje protagonista o secundario que te encantó al leerla este año.
Will Parker, de Maravilla, de lavyrle Spencer. La vida le ha tratado muy mal, debería estar decepcionado del mundo y sin embargo sigue lleno de humanidad y de dulzura.

6. La mejor película basada en un libro que hayas visto este año y ¿qué libro es?
No he visto ninguna adaptación de novela romántica este año. Pero no puedo quedarme sin nombrar La carretera, novela por la que Cormac McCarthy recibió el Premio Pulitzer. La película es totalmente fiel a la novela. Fui a verla con muchas expectativas y no me decepcionó lo más mínimo.

7. 10 libros que te encantaron, amaste y recomendarías, que leíste en el año 2010?
Como ya he dicho, no son muchas las novelas románticas que leí el año pasado. No puedo poner 10, pero ahí van las que más me gustaron. Están puestas según me van llegando a la cabeza, sin ningún orden de preferencia.


1-Maravilla, de lavyrle Spencer

2-Decisiones Arriesgadas, de Mar Carrión

3-Secretos de arena, de Helena Nieto.

4-Mi nombre es Liberty, de Lisa Kleypas

5-Perfecta de Judith McNaught

6-Luna Comanche, de Catherine Anderson


8 El o los libros que te sorprendieron este año, no esperabas mucho de ellos, pero resultaron buenos
Ninguno. Cuando no espero mucho de un libro sencillamente no comienzo a leerlo.

9 ¿El peor libro que leíste este año y que no recomendarías a nadie?
Ninguno, de nuevo. Por suerte no suelo equivocarme con los libros. Soy muy intuitiva para eso y sólo compro lo que realmente me gusta.

10 ¿Cuál fue el mejor momento de lectura de este año?
Debo ser tan sincera como lo he sido respondiendo las anteriores preguntas, y os pido que no me malinterpretéis. El mejor momento de lectura no me lo dio ninguno de mis libros favoritos. El mejor momento de lectura fue cuando pude abrir un libro que se titula Entre sueños, cuando pude pasar una página tras otra y descubrir en ellas mis palabras, cuando me atreví a leerlo, porque os aseguro que durante meses no pude hacerlo. Abrir por cualquier página al azar, leer una palabra y saber, exactamente, qué venía a continuación, me daba vértigo. Me pregunté, una y mil veces, quién había sido el loco que había publicado algo mío… Cuando superé todo eso y pude leer Entre sueños como una lectora más, fue el mejor momento de lectura en muchos años.


Y ahora yo debería nominar, pero no voy a hacerlo. Os invito a todas a que hagáis resumen, mental o escrito, de lo que habéis leído y cuánto habéis disfrutado mientras lo hacíais.


viernes, 1 de octubre de 2010

Hoy tengo la magia colgada de mi puerta


Durante estos meses he recibido regalos impagables de los lectores de Entre Sueños. Las palabras más hermosas me han llegado por todos los medios imaginables. Pero, hoy, me he encontrado con un regalo físico muy especial: una Eguzkilore.

Izaskun, una lectora que vive en la tierra navarra y que acostumbra a colgar la Eguzkilore en la puerta de su casa, me ha hecho llegar una, grande y preciosa.

Esto es significativo por muchas causas: defenderá mi hogar de los malos espíritus, brujas, lamias, genios de la enfermedad, tempestades… Pero, sobre todo, significa que alguien, que ha leído Entre Sueños, cuando este año ha cortado una Eguzkilore ha pensado en Jon y Beatriz y ha cogido una para ellos. O para mí, que viene a ser lo mismo.

Hoy tengo la magia colgada de mi puerta.


domingo, 13 de junio de 2010

Estética gótica para la ciudad de Mikel y Anne


¿Conoces Bilbao? Es la ciudad en la que vivió Mikel antes de entrar en prisión; es la ciudad en la que sigue viviendo Anne, la mujer que le traicionó, y es la ciudad en la que se desarrolla su historia de amor y venganza.

Bilbao es hermosa, cada vez más hermosa, y resulta extraña viéndola desde una perspectiva diferente: La siniestra estética gótica de la película El cuervo.

El video clip de Sisniega, Úsame —uno de esos cuidados trabajos que pocas veces se ven— me ha mostrado algo que ya sabía: Las cosas cambian dependiendo de quién y cómo las mire. Un puente puede no ser siempre un puente. Una torre puede no ser siempre una torre. El tigre de Deusto, que domina desde lo alto la ribera en la que vive Anne, es mucho más que un tigre cuando soporta la lluvia acompañando a Sisniega.
                                                  Ribera de Botica Vieja (calle en la que vive Anne)
Disfruta de esta sorprendente perspectiva de Bilbao mientras escuchas la canción. Será como verla con los ojos de alguien muy diferente a ti. Te va a encantar.


sábado, 15 de mayo de 2010

Os presento a Vicky

Una pregunta que me están haciendo mucho, es si mis personajes de Entre sueños están basados en personas reales. La respuesta es no. No me he inspirado en nadie. Todos han salido, por completo, de mi imaginación. Todos, excepto uno.

Vicky.

Quienes hayáis leído mi novela la conoceréis. Vicky es la princesa de Laura. Pero, en realidad, Vicky era mi princesa. Siempre será mi princesa. La amaba y la sigo amando aun cuando hace años que no está con nosotros.

Cuando, escribendo mi novela, llegué al momento en el que aparece Laura, Vicky entró como un torbellino, con esa energía y esa ternura que ella tenía, con esa forma extraña de “recibir” a quienes no eran de casa. La encontré ahí, con Laura, y ahí se quedó. Y es que ella, que es la dueña de un trocito muy especial de mi corazón, merecía estar en mi primera novela publicada. Le debo mucho más que eso, lo sé, pero me satisface verla ahí, entre todos esos personajes que también han salido del corazón en el que ella estará siempre.

martes, 16 de marzo de 2010


Son muchos los blog que sigo diariamente, pero, hoy, uno muy especial, me ha llegado al corazón.
Se llama Vistas desde mi objetivo. Su autora cuelga bellísimas fotografías hechas por ella misma. Tiene otro blog, La dársena de la margarita, en el que escribe cosas hermosas, pues esta sensible mujer ama la imagen tanto como ama las letras.


Si tenéis un ratito pasaros a ver la entrada que hoy, día en el que su madre habría cumplido años, le ha dedicado. Os va a emocionar.



Y, si tenéis más ratitos ociosos, husmear en sus dos blogs. No os arrepentiréis.

jueves, 28 de enero de 2010

La niña de los rodetes: mi niña de los rodetes.

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En la anterior entrada os hablaba de Oskar Santos, y os decía que mi hija Irati trabajó en su primer corto: Torre. Nieves me ha sugerido que muestre el corto y a mi niña… y me ha parecido una buena idea.

Torre es un corto de una duración poco habitual (casi 25 minutos). Es una historia extraña e inquietante. Advierto que no tiene nada de romántica.

Mi hija, entonces, tenía 6 añitos y acababa de perder algunos dientes. Hoy tiene 19. Hace muchos que abandonó eso de la interpretación, y acaba de comenzar la carrera de Medicina. Si no queréis ver esta historia de terror, pero os apetece ver cómo era mi niña, un bonito instante sería en el minuto 14.20

¿A que sale tierna mi dulce niña de los rodetes?