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miércoles, 25 de agosto de 2010

La Patria renace...



La presidenta Cristina Fernández denunció "la apropiación ilegal" de Papel Prensa y acusó a los propietarios de los diarios Clarín, La Nación y la Razón.

La presidenta, acompañada por todo su gabinete, los presidentes de ambas Cámaras, funcionarios, dirigentes políticos, empresarios y de organizaciones sociales recibió el informe elaborado por la Comisión Oficial formada especialmente para investigar el traspaso de las acciones de la empresa del Grupo Graiver a los propietarios de los diarios Clarín, La Nación y La Razón, "que necesitaban las acciones Clase A, para tomar el control de la empresa", hecho que comunicaron en su momento en los tres diarios, a través de una solicitada, aclarando que "tomaban el control de la empresa, previo acuerdo de la Junta de Comandantes" de la dictadura.

Cristina Fernández de Kirchner afirmó que "coincido con Clarín en que quien controla la fabricación de papel, controla la palabra impresa". Denunció las condiciones políticas en las cuales se produjo el traspaso de las acciones, en un país donde solo existía la "libertad ambulatoria", y que años después, a raíz de la quiebra de La Razón, los diarios controlantes de la empresa "acordaron un pacto de sindicalización de acciones" para controlar las decisiones de la compañía. Aseguró, además, que la viuda de David Graiver, Lidia Papaleo, fue detenida cinco días después de haber firmado el traspaso de sus acciones, para evitar que la empresa cayera en la interdicción de los bienes de la familia dispuesta por la Junta militar.

El miembro informante de la Comisión, Alberto González Arzac, afirmó que "el informe constituye una refutación terminante de las versiones sobre la historia de la empresa Papel Prensa SA que publicaron los diarios Clarín y La Nación en sus ediciones del 2 marzo y el 4 de abril del corriente año".





martes, 12 de enero de 2010

lunes, 11 de enero de 2010

La oposición permite que los especuladores accedan a reservas para fugar capitales pero no el Tesoro nacional para pagar deuda que aquellos generaron

La problemática en torno del Fondo del Bicentenario pone de manifiesto algunas cuestiones fundamentales en términos de regulación monetaria, de política económica y quizá de modelo de desarrollo.

El Fondo del Bicentenario tiene como objetivo el servicio de la deuda pública, en especial aquella denominada en moneda extranjera. En el momento de efectuar los pagos, el Tesoro podrá utilizar el dinero de este Fondo en vez de adquirir las divisas necesarias en el momento de su vencimiento. No se trata de un pago anticipado, sino de dar una señal inequívoca de que existen la voluntad y los fondos para esos pagos.

Esta señal enviada a los acreedores y a los mercados financieros interno y externo, permitirá disminuir la percepción del riesgo-país (lo que ya sucede), con el consiguiente incremento del valor de los títulos públicos y reducción de las tasas de interés. De este modo, se beneficiará no sólo a los tenedores de títulos públicos, sino también a los empresarios que deseen tomar crédito.

Lo urgente es mostrar la disponibilidad de los recursos, no su uso. Sin embargo, en torno de esta acción simple de política económica vemos una escenografía que como siempre impugna las formas, pero que oculta el problema de fondo, que radica en la influencia del uso o no uso de las reservas sobre el sistema cambiario.

En los hechos, si las reservas quedan fuera del esquema de política económica del gobierno (flotación administrada), lo que se está planteando es abandonar el actual sistema cambiario para adoptar la flotación “pura”. En la actual coyuntura de excedente externo, esto significaría una apreciación del peso; es decir, un dólar barato. ¿Es a eso a lo que se refiere la oposición cuando dice que hay que defender el valor de la moneda? ¿Debemos aumentar la tasa de interés y tener una política monetaria contractiva con ese fin? ¿Qué opinan al respecto los industriales y el sector agropecuario? ¿Deberíamos también aplicar un ajuste fiscal, con medidas como las aplicadas en 2001, con reducción nominal de salarios y jubilaciones? ¿No hemos aprendido que tales ajustes recesivos no ajustan, sino que generan o agravan las recesiones? ¿Puede existir un Banco Central “independiente” de las políticas de desarrollo económico? La respuesta a cada pregunta implica un modelo de país.

Parecería que los críticos al Gobierno quisieran que no se usaran las reservas, a pesar de que su uso para pagar deuda es totalmente normal, como lo es para pagar importaciones, servicios de turismo, dividendos de la inversión extranjera, y otras utilizaciones análogas. ¿Plantean un default espontáneo? ¿Es que para ellos los especuladores pueden acceder a las reservas del Banco Central cuando quieren fugar capitales, pero no la Tesorería de la Nación para pagar compromisos en moneda extranjera? ¿Cada turista que quiere viajar, cada importación, cada giro de dividendos requiere de una ley de la Nación?

En cuanto a la cuestión de la “independencia” de algunas instituciones, hay que saber que el manejo de los instrumentos de política económica propios de un Banco Central confiere gran parte del poder. Quien establece la tasa de interés, el tipo de cambio, el crédito y la emisión monetaria controla la base de los mecanismos económicos. Es un lugar estratégico porque si no alcanza para ejecutar un programa económico, puede impedir la ejecución de políticas alternativas. De allí que conservar la conducción del Banco Central es considerado como un objetivo estratégico mayor.

Vemos una vez más que la ventaja de las crisis es que cada actor devela cuáles son sus intereses reales. Para algunos, será que pregonar tempestades permita cosechar en términos políticos los dividendos de un miedo sin razones macroeconómicas. El abismo, cuando no existe, es un juego peligroso. Para otros, redorar una reputación monetaria ortodoxa quizá permita posicionarse en un futuro improbable. En el año del Bicentenario es bueno volver a nuestros principios: recordemos a Mariano Fragueiro, para quien “el crédito público es una atribución indelegable del Estado y uno de los pilares de la soberanía nacional”.

Por Eric Calcagno

Senador de la Nación (FpV)




jueves, 24 de septiembre de 2009

La globalización comenzó hace 500 años - Parte 2




LA GLOBALIZACION (‘G) ES UNA DINAMICA INMENSA donde actúan, simultáneamente, fuerzas globalizadoras y fuerzas localizantes en forma interactiva. A cada incremento de la globalización aparece una respuesta de fragmentación. En un mismo sentido se habla de fuerzas centrífugas y fuerzas centrípetas. Las primeras estarían desencadenadas por la dinámica económica, mientras que las segundas lo estarían por dinámicas sociales, políticas y culturales. (1)

A medida que las personas y organizaciones experimentan la pérdida de autonomía que acompaña la ‘G, buscan proteger sus intereses y alcanzar cierta tranquilidad anímica, volviéndose hacia los grupos más inmediatos en los que están concernidas. Ejemplos hay decenas: La Liga del Norte italiana, los movimientos nacionales-regionales españoles y ex yugoslavos, cultos religiosos mediáticos (no oficiales), el racismo, los dogmatismos religiosos, la xenofobia laboral.

El traslado de los mismos acontecimientos pueden observarse también, aquí, en Argentina: las cofradías musicales, los barra-bravas futboleros, la xenofobia laboral con respecto a los países limítrofes (muchos de los cuales pertenecen al Mercosur), la xenofobia hacia las minorías sexuales, culturales, la violencia de la marginación.

La conformación de un escenario global pero también fragmentado, impacta sobre el plano de los actores sociales. En el pasado, los actores principales eran de naturaleza nacional, tanto en el terreno internacional, cuanto en el vernáculo.

En uno actuaban centralmente los Estados nacionales y en el otro -lo doméstico- los partidos, sindicatos, fuerzas armadas. Hoy es perceptible la presencia de una compleja trama tejida por actores nacionales/transnacionales y subnacionales en ambos planos externo e interno.
(Lo que Norberto Bobbio llama la “privatización de lo publico”: el proceso inverso al de publicitación de lo privado, considerado el proceso natural del desarrollo del Estado moderno que debe reconocerse en la gradual absorción de la sociedad civil en aquel y más acabadamente “subgobierno”, otro gobierno sin leyes ni frenos y que trabaja activamente por debajo del gobierno constitucional).


TRANSFORMACION INTERNACIONAL

LA BIPOLARIDAD PERMITIO a occidente dejar de privilegiar los requerimientos de una alianza militar estratégica frente a eventuales diferencias en el plano económico.

El mundo capitalista defendía un tipo de modelo económico y se daba a sí mismo seguridad a partir de una política que vinculaba a los principales países. El otro “polo” procuraba hacer lo mismo.

Pero el estallido del bloque del socialismo real vino a cambiar las cosas pues vació de sentido la articulación de seguridad y economía occidental.

Sin embargo, desaparecida la “bipolaridad”, no sobrevino un mundo “unipolar”. Los EE.UU. quedaron como la única superpotencia militar, pero el desarrollo de la ‘G catapultó tres superpotencias económicas: EE.UU, la Unión Europea y Japón.

La lógica amigo/enemigo perdió vigencia y sobrevino un desplazamiento desde la confrontación militar entre sistemas alternativos y mutuamente excluyentes hacia la competencia económica entre países con modelos afines.

La lógica de la ‘G vino a colocar un complejo juego de cooperación/competencia en el interior del Mundo Occidental. El incremento de la interdependencia económica -productiva, financiera, comercial- entre los distintos países hace que sus economías individuales se necesiten recíprocamente cada vez más.

Pero al mismo tiempo, la competencia se hace cada vez más exigente entre ellos.

Thurow usa al fútbol como una comparación para dar cuenta de este nuevo estado de cosas y sostiene que “a pesar de su ingrediente competitivo -el deseo de vencer- el fútbol tiene también un ingrediente cooperativo. Todas tienen que coincidir en las reglas de juego, los árbitros y el modo de dividir los resultados. Es posible que uno desee vencer, pero al mismo tiempo conserve la amistad durante el juego y después...”

La competencia es durísima: head to head. Pero la comparación es útil. (2)


GLOBALIZACION Y REGIONALIZACION

EN LOS ULTIMOS TIEMPOS SE HA PROMOVIDO una tendencia a la formación de polos económicos regionales pero dicha gestación fue un fenómeno presente en el período de bipolaridad. De modo que no cabe hablar sino de una continuidad.

Pero el basamento actual de la regionalización tiende a una coordinación y/o compatibilización, entre los asociados, de políticas macroeconómicas, monetarias, fiscales, comerciales, etc. como principales objetivos y no, como en el pasado, a una malla de seguridad militar.

La formación de polos regionales van a producirse en las áreas en que se localizan las superpotencias económicas: América del Norte, Europa y la Cuenca del Pacífico, aunque no exclusivamente.

EE.UU que comenzó con la propuesta del Tratado de Libre Comercio (TLC), echó a andar la iniciativa de constituir una Asociación de Libre Comercio Americana (ALCA), que reúna a todos los países del continente. 

La Comunidad Económica Europea (CEE), hoy convertida en unión económica (unificación monetaria), interpelada por la “apertura” oriental, debe enfrentar el desafío de trabajar para incorporar a los países que integraban el ex bloque comunista.

“... Las políticas de la dictadura generaron condiciones favorables para la especulación financiera, un gigantesco endeudamiento externo y la comisión de delitos económicos por parte de funcionarios públicos y empresarios del sector privado”...

La Unión Europea con más de 800 millones de habitantes, una estructura productiva de primerísima línea, buenos niveles históricos de remuneración y de instrucción, y una sólida experiencia integrativa previa, parece llamada a ocupar un lugar de preponderancia, aún mayor que el que ya tiene, en el futuro próximo. (3)

La Cuenca del Pacífico, hábitat de Japón y los Tigres Asiáticos tiene una iniciativa en curso: la Cooperación Económica de Asia y el Pacífico (APEC). La “regionalización periférica” la conforman el Mercosur sudamericano y la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN).

A todas estas iniciativas las orienta una lógica no demasiado complicada. Un principio básico rector sería el que todos los miembros deberán obtener mayor beneficio perteneciendo a la asociación, que estando afuera de la misma: lo que los especialistas denominan la teoría de suma variable, donde todos recibirán ventajas en la medida de lo que están dispuestos a ofrecer (costo/beneficio).

En la actualidad los flujos comerciales mayores se producen entre los países de mayor desarrollo relativo, con independencia de la región en la que estén localizados. No es improbable que el futuro nos depare una presencia cada vez mayor del comercio (y otros flujos e intercambios) dentro de cada polo y una tendencia a administrar el comercio (y los otros flujos) interpolos. (4)

La incorporación a los polos no es ni será un regalo del cielo. Cada país deberá ganarse su lugar bajo el sol de la regionalización que lejos de ser un concepto contrario al proceso de Mundo Global se presenta funcional al mismo. El fracaso inicial de México en el Tratado de Libre Comercio puede, quizá, ser considerado una muestra de dicha preparación no adecuada.



DISMINUCION DE LOS ESTADOS


LA GLOBALIZACION ECONOMICA" TRAE APAREJADA un adelgazamiento del principio de soberanía estatal. La libre empresa y la libertad de comercio han hecho disminuir los recursos tradicionales de control económico por parte de los Estados nacionales.La ‘G supone un incremento de la capacidad de movimiento internacional de los factores de la producción y demanda un compromiso de desregulación.

Las fronteras de los Estados se convierten en “más porosas y menos significativas”, el territorio, habitualmente considerado un rasgo esencial de la definición de Estado empieza a convertirse en una figura evanescente.(5)

Al respecto Max Weber propuso pensar al Estado como “aquella comunidad humana que en el interior de un determinado territorio -el concepto de territorio es esencial a la definición- reclama para sí (con éxito) el monopolio de la coacción física legítima.” (6)

Desde una pura lógica económica se ponen en cuestión los otrora estrechos vínculos entre territorialidad y Estado y ha comenzado a hablarse de desterritorialización. (7)

Conferencia a los países subdesarrollados (Tercer Mundo) debe mencionarse la vulnerabilidad externa que ha dejado el fenómeno del endeudamiento público y privado y una de sus secuelas más evidentes: el monitoreo por parte de las agencias internacionales de financiamiento, al que han quedado sujetos.

“... La deuda externa llegó a U$D 7.000 millones al ser derrocado el gobierno constitucional de Isabel Perón; U$D 45.000 millones cuando se fue la dictadura militar en el ‘83; U$D 63.000 millones al momento del traspaso de Alfonsín a Menem y más de U$D 100.000 millones en la actualidad”.

Debe tenerse en cuenta que en Argentina, tomando como origen de la deuda externa el primer acuerdo con el FMI realizado por los militares de la “Revolución Libertadora”, en 1957, (Lonardi/Aramburu/Rojas); la misma llegó a una suma aproximada de U$D 7.000 millones al ser derrocado el gobierno constitucional de Isabel Perón; U$D 45.000 millones cuando dejó el poder político la dictadura militar “procesista”; U$D 63.000 millones al momento del traspaso democrático de la “banda presidencial” de Alfonsín a Menem y más de U$D 100.000 millones en junio de 1998.

La disfuncionalidad y crisis del Estado de Bienestar y las reformas refundacionales de aquel, y el desarrollo de la metamorfosis de las sociedades -vulneración de los estables y exclusión social- golpea sobre las formas de relación de los individuos con la política y con el propio Estado.

Crecen la disconformidad, el desapego, el delito y la anomia, otra vía de disminución de la autoridad estatal.

La ‘G provoca (en su dimensión cultural) un tipo de desarraigo de los segmentos económicos y culturales elevados respecto de las sociedades nacionales, integrándolas a una totalidad que los distancia de los grupos sociales mes al mercado de trabajo y al consumo. (8)


La mundialización de los automóviles, los Mac Donalds, los shopping centers, la cosmopoliticidad que sugieren la semejanza de los aeropuertos, la uniformidad de las cadenas internacionales de hoteles, el consumo simultáneo de los mismos productos culturales (HBO, CNN, ESPN, Internet) serían expresiones de un cierto tipo de desarraigo e incidirían, también sobre la desterritorialización.

(Concepto planteado por Herbert Marcuse cuando menciona la unidimensionalidad del hombre).

Sin embargo, no debe perderse de vista que los Estados continúan siendo los actores principales en el escenario global como señala Rosenau. No son los únicos, ni presentan las características (y aún la fortaleza) del pasado inmediato pero de ninguna manera puede decirse que hayan sido relegados.

Con la ‘G, el fuerte lazo mercado interno/Estado, factor decisivo aunque no absoluto, en la formación y desarrollo de los Estados nacionales distribucionistas, se ha roto (o mejor dicho, se ha modificado).

El Estado es funcional al nuevo modelo al abandonar su rol integrador y benefactor y subvencionar a los más concentrados capitales (nacionales y transnacionales).

Le cabe la tarea de articular los intereses surgidos de la formación de los polos regionales y la función decisiva en la administración de las relaciones intrabloques.


LA GLOBALIZACION ES UN FENOMENO MULTIFACETICO

fundado sobre procesos profundos, acaecidos en aspectos fundamentales de la vida social que determinan modos de incorporación diferentes, como los elegidos por EE.UU y Japón.

Argentina, Brasil y Chile -hasta 2003- no estubieron procurando instalarse en ella de la misma manera, en lo referente al plano económico cuanto al estatal.

Los requisitos que les son requeridos a los países o mercados emergentes (Tercer Mundo: países que emergen luego de un ajuste macroeconómico que ha producido una profunda reconversión de sus economías y una drástica reforma del Estado), en cambio, son uniformes.

En rigor, lo que se está sosteniendo es que una articulación de las relaciones Estado/economía y Estado/sociedad es prerequisito de la función globalizadora.

Estas condiciones tienen directa repercusión sobre el mundo de la política, el diseño de las políticas internas (económicas, estatales, etc.) y sobre la selección de políticas en el campo estratégico nacional y de las relaciones internacionales, de los distintos países:

A)Confiabilidad; B) estabilidad; C) competitividad.

El primer punto alude a la credibilidad que un país despierta en los restantes, en especial en las potencias. Esto es: en que medida su organización social y política lo tornan creíble a los ojos de los poderosos del mundo.

La transparencia con que un país se presenta a la interacción internacional presenta su mayor o menor posibilidad de ser entendido. Llevando a un último aspecto en este plano: la previsibilidad. Condición indispensable para quedar contenido dentro de la dinámica global. La mayor interdependencia de las economías individuales demanda una suficiente capacidad de previsión puesto que lo que sucede en un lugar tiene inmediatas repercusiones en otro u otros (efecto Tequila, Arroz, Japón).

El punto B define la estabilidad política y económica, pues escenarios contrarios (inestabilidad) significan renuencia de los organismos internacionales a alentar inversiones, facilitar flujos financieros, etc.

Finalmente el punto C desde el contexto de la liberalización, desregulación y privatización presenta la capacidad de competencia como resultado fundamental. No se trata sólo de un atributo que debe ser desarrollado por las firmas individuales (actores económicos individuales). Hay también una competitividad definible como sistémica, constituida por los innumerables aspectos que conforman el entorno de las firmas (desde infraestructura física, el aparato científico-técnico, la red de proveedores y subcontratistas, los sistemas de distribución y comercialización hasta los valores culturales, las instituciones, el marco jurídico, etc.) (9)

Estas exigencias son, en definitiva, reaseguros o reglas de juego para todos aquellos que se incorporen a una dinámica regida por la competencia “head to head”, pero también por una creciente interdependencia.

Por supuesto que esto lleva a serios riesgos de inestabilidad en el conjunto del sistema. La interdependencia favorece la transmisión de influencias, tanto favorables como desfavorables entre diversos puntos de la trama global.

La competencia extrema, irrestricta, tiende a producir ganadores y perdedores netos. Vientos benéficos y destructivos, que viajan con bastante libertad a través del entramado globalizado.

Cuando prevalecen los segundos aparece un rasgo de inestabilidad que no es circunstancial sino sistémico. Después de todo, como se ha visto en el pasado con la crisis del `30, la famosa “mano invisible” del mercado es falible. Las dificultades se transmiten por los circuitos de la interdependencia, impactando más fácilmente en los puntos débiles del conjunto, que en los fuertes.


REORGANIZAR Y DISCIPLINAR A LA SOCIEDAD ARGENTINA 
EL 24 DE MARZO DE 1976...

comenzaba un “proceso de reorganización y disciplinamiento” en todos los planos, llevado a cabo por las Fuerzas Armadas argentinas:

En un contexto de desinstitucionalización de los conflictos sociales restablecer el orden era la consigna.

Disciplinamiento y reorganización son dos conceptos que definen y sintetizan los resultados de las transformaciones implementadas por la dictadura militar en los planos económicos, social, político y cultural-ideológico, entre 1976 y 1983.

Alcanzó al conjunto de la sociedad argentina. No se trató de recuperar la obediencia de grupos en desmadre que desconocían la autoridad de los gobernantes (Isabel), de los poseedores de poder coactivo (FF.AA leales a la Constitución) o a los capitalistas y terratenientes (UIA, CEA, SRA).

Se trató de eliminar cualquier oposición al proyecto “refundacional” inspirado en las tendencias ideológicas, económicas y políticas de la época: el sometimiento de la sociedad argentina a la violencia del terrorismo de Estado y del libre mercado alentado por el neoliberalismo económico.

Cientos de miles de argentinos expulsados del mercado de trabajo, urbano y rural, sin recursos suficientes para satisfacer las necesidades básicas de su familia. El “disciplinamiento” tuvo alcances inéditos porque incluyó no sólo a los sectores populares sino también a una parte de los sectores capitalistas.

Al llegar a una determinada fase de desarrollo, ya no basta tampoco esta forma; los grandes productores nacionales de una rama industrial se unen para formar un trust, una agrupación encaminada a regular la producción; determinan la cantidad total que ha de producirse, se la reparte entre ellos e imponen un precio de venta fijado de antemano. (10)

Desde el punto de vista de la cúpula militar y los civiles que los apoyaban, el origen de los conflictos sociales en Argentina estaba relacionado con el desarrollo de la industrialización. Declaraban que era una actividad económica sostenida artificialmente por la intervención del Estado, motivando un exagerado crecimiento del aparato estatal y el fortalecimiento de un movimiento obrero organizado y dispuesto a defender sus derechos e intereses por diversas vías.

EN ESTE CONTEXTO, LA APERTURA DE LA ECONOMIA fue, sobre todo, una decisión económica que perseguía objetivos políticos y sociales: transformar las relaciones entre empresarios y asalariados industriales urbanos.

La lucha por la distribución de la riqueza era la causa de la persistente inflación que azotaba a la economía argentina. La falta de estabilidad impedía la llegada de las inversiones extranjeras a las cuales consideraban requisito para la esperada reactivación.

Las políticas de la dictadura generaron condiciones favorables para la especulación financiera, un gigantesco endeudamiento externo y la comisión de delitos económicos por parte de funcionarios públicos y empresarios del sector privado... Y, finalmente, la estatización de la deuda externa privada, usada por los titulares de los préstamos para obtener beneficios particulares por la vía de la especulación y no de inversiones productivas.
Algunos trabajos investigativos concluían que la política económica de la dictadura no profundizó los ejes sobre los que se había basado el desarrollo económico y social hasta 1976, sino que se proponía cambiar las bases de la organización de la economía argentina y redefinir las relaciones entre la economía, el Estado y los distintos actores sociales.

Así, el aumento de la recesión y el desempleo profundizó el proceso de desmovilización social y política.


PROCESO DE REORGANIZACION NACIONAL

IGUAL QUE EN 1966, LOS SECTORES CAPITALISTAS y una parte de la población esperaban que, frente a la aguda crisis que atravesaba la sociedad argentina, el nuevo gobierno militar reimplantase el orden y normalizara la economía.

Hubo profundas y graves diferencias entre los mecanismos, las metodologías y las políticas llevadas a la práctica por los gobiernos militares anteriores y las que implementó la dictadura que asaltó el gobierno y destituyó a Isabel Perón en 1976.

Una de ellas fue la modalidad del ejercicio del poder político por parte de la junta militar. El mecanismo de toma de decisiones adoptado estaba destinado a garantizar el gobierno de la corporación militar conjunta, es decir, por las tres fuerzas al mismo tiempo.

La junta militar compuesta por los comandantes en jefe de las tres armas, era la máxima autoridad del Estado y tenía atribuciones para fijar las directivas generales del gobierno, para designar y reemplazar al presidente y a todos los otros funcionarios.

Para garantizar el ejercicio conjunto del poder, las tres armas se repartieron el control (33% para cada una) de las distintas jurisdicciones e instituciones estatales: Nación, gobernaciones, intendencias, ministerios y medios de comunicación.



investigación:
Antonio Mancuso





NOTAS
(1) Globalizador/localizante: las nuevas dimensiones de la seguridad de James Rosenau en Diálogo y seguridad Nro. 2. (Nov. 1995) y Brasil y el nuevo escenario mundial de Celso Lafer en Archivos del Presente Nro. 3.
(2) La guerra del siglo XXI de Lester Thurow.
(3) El futuro del capitalismo de L. Thurow.
(4) La guerra del siglo XXI de L. Thurow.
(5) Globalizador / localizante: las nuevas dimensiones de la seguridad de James Rosenau.
(6) Economía y Sociedad (Tomo II) de M. Weber
(7) A sociedade global de O. Ianni
(8) Cultura, modernidad e identidad de
la Revista Nueva
Sociedad Nro.137. Mayo/Junio de 1995.
(9) Los límites de la competitividad de Bernardo Kosakoff.
(10) Fuerzas y relaciones de producción de Federico Engels.



miércoles, 23 de septiembre de 2009

La globalización comenzó hace 500 años



Cinco Siglos igual.

DORA PENAYO LLEGO EN 1961 desde su provincia, Chaco y se instaló en la villa de Barracas, donde vive actualmente y de donde “no me voy a mover porque quiero quedarme para semilla...” Poniéndose al frente de las mujeres de la villa resistieron la política de la Dictadura militar que quería erradicarlos “aunque hacía más de 30 años que estabamos en el barrio y teníamos derecho, porque hace 500 años que nos habían quitado la tierra. Porque esta tierra era nuestra....”

(Reportaje de Caraballo, Charlier, Garulli en Testimonios y documentos-1976/1983).


INSTALADO EN LA ESCUELA DE LAS AMERICAS, la academia militar donde completó su formación (o deformación) militar, al igual que Roberto Viola y Leopoldo Fortunato Galtieri, entre otros dictadores latinoamericanos, pasó de 6 a 8 meses de 1975 en Panamá, en el Comando Sur del Ejército de EE.UU.

El dicente es Andrés Francisco Valdez, argentino, preso por delitos comunes y que menos ambicioso que sus pares siguió un curso de interrogación. Los profesores eran boinas verdes yanquis y boinas negras franceses “que habían estado en operaciones en Camboya y Vietnam...

”Sus declaraciones se citan textualmente y pueden encontrarse en el legajo 03674 de la CONADEP que hoy conserva la Subsecretaría de Derechos Humanos y/o duerme en el despacho de algún juez sumamente olvidadizo.

En 1976 y parte de 1977 dice que “viaje reiteradamente a Tucumán enviado por el Batallón 601 (SIE) para cumplir funciones como asesor de inteligencia... .” Habiendo aplicado sus conocimientos centroamericanos, Valdez mencionó a algunos de los que interrogó: José Guetas Chebaia (secretario de Planeamiento del gobernador justicialista Amado Juri, derrocado por Bussi el 24 de marzo del ‘76), quien sabe que “fue ajusticiado y fondeado en el dique El Acheral... .” Aunque Valdez cambia El Cadillal por Acheral, pueblo ubicado a 44 kilómetros de la capital tucumana que fue base importante del ERP y que los militares arrasaron.

El 27 de marzo es el turno de Juan Eduardo Tenreyro, secretario de Hacienda del mismo gobierno de Juri. La orden fue dada por Bussi e interrogado “posteriormente fue muerto y fondeado en el dique el Acheral. Tenia unos 64 años... .

”¿Y cual sería la razón del especial interés que movió a Bussi a ordenar la desaparición de personas que no eran precisamente guerrilleras?.

En Tucumán es un secreto a voces que Chebaia y Tenreyro fueron secuestrados por unas tierras en Taco Ralo con las que finalmente se quedaron los militares.Las actividades extorsivas del Ejército empezaron muy temprano en Tucumán: los dos ministros fueron desaparecidos el 24 de marzo de 1976. En el Virreinato del Río de la Plata el despojo comenzó hace 200 años. En Latinoamérica hace algo más de 500.

(Recorte periodístico de Juan Gelman. Página 12. Mayo, 31 de 1998. Página 32).

TESIS



















I. Los militares de la dictadura argentina -autotitulado Proceso de Reorganización Nacional- no decidieron intervenir ilegal (Art. 22 de la Constitución de la Nación Argentina) e ilegítimamente la política de nuestro país para dirimir en los variados enfrentamientos políticos y/o armados de los distintos sectores sociales en pugna, los cuales, a principios de 1976, generaban un fuerte caos institucional, económico, o quizá, yendo más lejos ponían en crisis la gobernabilidad del orden político, sino que lo hicieron para permitir la total, definitiva y casi irreversible destrucción y transformación del Estado de Bienestar, que llevó algo más de 30 años desarrollar con el esfuerzo de varias generaciones de compatriotas, para colocarnos en el camino de la globalización.





II. Los primeros gobiernos que trajo la renacida democracia actual (Alfonsín/Menem/De La Rua) no hubieran podido instrumentar el deshuase del Estado y su correspondiente metamorfosis de no haber existido, con anterioridad, un régimen autoritario, feroz y cruel que inició la reconversión económica y una drástica reforma estatal.Sin embargo, desde 1983 hasta 2003, con significativa legitimidad popular (coerción mediante), el “proceso” siguió consolidándose.Los presidentes “democráticos”, votados por mayoría, estuvieron siendo funcionales a las ideas neoliberales de fin de siglo y traicionando (Art. 29 de la Constitución Nacional) los intereses y aspiraciones de sus respectivos electores.

LA HISTORIA HUMANA debería partir de tres datos: la organización biológica de los individuos y su determinismo ecológico, las condiciones naturales, geográficas, climáticas, etc., y las modificaciones aportadas a estas condiciones por el ser humano; y el comportamiento activo de los hombres en la producción de sus medios de existencia.
Marx define así el método socio-genético que propone a los historiadores y que llama la ciencia de la sociedad humana.

(Véase Elementos de sociología de Torcuato Di Tella y Cristina Lucchini, compiladores).

(...) EL HOMBRE, A FIN DE PODER VIVIR, tiene que satisfacer ciertas necesidades ineludibles: ante todo, la de alimentarse, cubrir su desnudez, cobijarse bajo techado, etc. Si no las satisface, no podrá vivir ni, menos aún, hacer historia. En consecuencia, el primer hecho de la historia del hombre -y hecho que debe cumplirse cada día y cada hora, hoy como hace siglos- estriba en producir los medios con que sostener su vida material.

Pero, una vez satisfecha esas necesidades, suscitase otras de orden más complejo. La producción de los medios para satisfacer estas nuevas necesidades constituye el segundo factor que encauza la evolución histórica.

Merced a su cotidiano afanarse, va el hombre conservando su vida. Pero no le basta conservarla: quiere prolongarla en otros seres. Nace así la familia con las relaciones a ellas consiguientes que en los primeros tiempos es el único vínculo social.

Los tres factores enumerados no son, sin embargo, los únicos que condicionan la evolución histórica. Factor decisivo de ésta es también la conciencia.

Desde luego que la humana no es conciencia pura. La materialidad asoma también aquí, sobre el espíritu pesa, desde sus comienzos, la maldición de la materia.

El lenguaje es tan antiguo como la conciencia. Acuciado por la imperiosa necesidad de comunicarse y tratar con sus prójimos, el hombre crea el lenguaje. Y procurando darse a entender -hablando- llega a darse cuenta -a adquirir conciencia- de todo lo que se agita confusamente en su espíritu.

...La conciencia es, desde un comienzo, un producto social; y lo seguirá siendo mientras haya hombres.

...Y es que para lograr sus propósitos ha de unirse a otros individuos que con él colaboren, sean cuáles fueren las condiciones, el modo y el objeto de la colaboración. De ahí el recíproco enlace entre la forma determinada que revista la producción y el tipo de colaboración vigente o el grado de desarrollo de la sociedad. Por una parte, el tipo de colaboración es una fuerza productiva más.
Por otra, la multiplicidad de las fuerzas productivas accesibles al hombre condicionan el estado social. Por eso la historia de la humanidad ha de estudiarse y elaborarse siempre en conexión con la historia de la industria y el comercio.

(Véase Materialismo Dialéctico de Karl Marx).

Las necesidades sociales al no ser satisfechas generan un individuo esclavo de su propio cuerpo: no podrá tener un pensamiento libre.

(De la clase teórica del curso de Sociología del CBC/UBA dictada por el profesor Raúl Isman).


DESDE 1930 SE HAN PRODUCIDO DIVERSAS INTERRUPCIONES al orden constitucional y siempre las fuerzas armadas argentinas han aparecido en la escena política como árbitros de las diferencias antagónicas y excluyentes de la sociedad civil representada por los distintos partidos políticos.

Sin embargo, el rol jugado por los dictadores y sus “revoluciones” fue muy otro: reemplazar en el gobierno de turno a la minoría conservadora y de derecha y aplicar sus programas liberales de dominación, ante la imposibilidad democrática de poder triunfar, por ellas mismas, en alguna elección para cargos públicos.

La Dictadura militar del `76 y los “nuevos” gobiernos democráticos que se sucedieron entre 1983 y 1995 y que continuaron y re continuaron, fueron parte de un proceso histórico en el que se registraron profundos cambios pero también algunas continuidades.

Sin duda, resulta difícil pensar un hilo conductor entre el último régimen dictatorial, que cometió terribles violaciones de los derechos humanos (Art. 29 de la Constitución Nacional - Criterio sostenido por Leopoldo Schiffrin, integrante de la Cámara de Apelaciones de La Plata), y el régimen democrático en el que la inmensa mayoría de argentinos centramos expectativas de mejoramiento de nuestras condiciones de vida y de construcción de una sociedad mas justa y solidaria.

UN FENOMENAL CAMBIO DE EPOCA


LA CAIDA DEL MURO DE BERLIN MARCÓ, simbólicamente, un punto de inflexión. Un momento de viraje de los tiempos históricos a escala planetaria. Simbolizará, acaso, lo mismo que la toma de la Bastilla para la Revolución Francesa: la muerte de una época y el nacimiento de otra.

Aunque en esta ocasión no se ha producido un cambio en el proceso de producción como sí ocurrió al pasar del sistema feudal de subsistencia a uno capitalista de consumo. Es decir, hoy y aquí, las relaciones producción no están trabando el desarrollo de las fuerzas productivas del capital.

(Véase La cuestión de la redefinición de las fuerzas armadas argentinas. FLACSO-Documento de trabajo Nro.112 de abril de 1991 de López E. y Cosse G).

Una serie de acontecimientos se han sucedido a ritmo vertiginoso. Implotó la ex Unión Soviética, se demolió la Cortina de Hierro, se desestructuró el llamado Mundo Comunista.

Pero también entró en una crisis irreversible el macromodelo económico keynesiano (que había resultado de las redefiniciones capitalistas que apuraron la caída bursátil de Wall Street, en 1929, primero y los acuerdos financieros de la segunda posguerra, más tarde).

(Véase Globalization and the deckine of social reform de Teeple G. Garamond Press).


Concomitantemente, el llamado “Estado de Bienestar” se tornó disfuncional y entró en una fase de agotamiento y ocaso. Actualmente se asiste por doquier a su redefinición que en no pocos casos implica su virtual desmantelamiento.

La crisis “irreversible” del macromodelo keynesiano trajo aparejada la inviabilidad del modelo sustitutivo de importaciones. Todos los países de América Latina fundaban sobre ese modelo sus sistemas económicos.

Un drástico ajuste macroeconómico generó la apertura económica y la liberalización comercial. Claro que, en beneficio de la opción de ajuste, jugó a favor la alta vulnerabilidad exterior que impuso a los países la deuda externa.

Acceder al financiamiento internacional para reestructurar el conjunto de la deuda, disminuyendo el gasto público y consiguiendo disciplina y equilibrio fiscales -todo monitoreado por los organismos internacionales de crédito- abrió el camino hacia la reconversión económica.

ESTADOS MULTIFACETICOS E INTERVENCIONISTAS debieron orientarse hacia una reforma que los achicase y redefiniese. La alternatividad estatal-nacional que expresaban los movimientos nacional-populares fue desafiada y controvertida por la rutilante aparición de los “Tigres Asiáticos” cuyos modelos se constituyeron en sorprendentes expresiones de una alternatividad de nuevo cuño.

El modelo sustitutivo de importaciones daba lugar a formas internas de articulación económica diversas y virtualmente incompatibles entre sí. Considerando el caso argentino hubo una articulación conservadora (desarrollada durante la llamada década infame), una nacional popular y una desarrollista. Entre los rasgos sobresalientes que caracterizaron los distintos momentos cabe mencionar que la preponderancia del sector agrícola ganadero y la reducción de la actividad industrial al rango de “rueda menor” corresponde al primer caso; la apuesta a un desarrollo nacional integral auto centrado y auto suficiente haciendo eje en el Estado como productor y sobre el desarrollo del empresariado vernáculo vale para el segundo caso y la incorporación del capital extranjero en el ámbito industrial, con una posición prácticamente de hegemonía sobre el conjunto del sistema se relaciona con el tercer caso.

Estas alternativas de articulación daban lugar a configuraciones políticas altamente conflictivas y mutuamente excluyentes. Situación, ésta, que generaba la constante interrupción de los regímenes democráticos a manos de las Fuerzas Armadas supliendo el rol político de la derecha argentina que no podía aplicar su poder legítimamente al no triunfar electoralmente sobre las mayorías populares.

(Véase Globalización y Democracia de Ernesto López).


LA POLITICA COMO FENOMENO PRODUCTIVAMENTE CONDICIONADO

EL FENOMENAL CAMBIO DE EPOCA QUE VIVE OCCIDENTE está conectado a profundos procesos de transformación que inciden sobre aspectos de la vida social sumamente significativos:

a) la revolución científico-técnica y sus derivaciones tanto hacia el mundo de la producción cuanto hacia el plano de la gestión y la organización

b) las transformaciones del mundo del trabajo y su impacto sobre la sociedad

c) la globalización económicaEn 1968, Radovan Richta anotaba que “los nuevos procesos, aún incipientes, abren una perspectiva exaltante, para las próximas décadas, al proceso histórico de transformación del mundo y de creación del hombre por sí mismo: nos encontramos, sin duda alguna, en el umbral de la revolución científico-técnica...”

(Véase La civilización en la encrucijada).

a) La cibernetización, la quimización y el desarrollo de lo que, Richta, denomina principio automático -no en el sentido de automatismo parcial de las construcciones mecánicas sino como el conjunto de los cambios tecnológicos y la aparición de nuevas materias primas y de nuevas fuentes de energía, de tal manera, que exprese, el cambio fundamental: la eliminación del hombre de la producción directa- son llamadas a jugar un papal central como fuerza vigorizante.

La automatización, la informatización y la robótica colonizaron el mundo de la producción en prácticamente todas sus facetas, así como el de su organización, gestión, administración, comando y control. El proceso fue integral, incluyendo una gama de actividades que van más allá de las vinculadas a la producción fabril.

b) El mundo del trabajo sufrió y sufre una tendencia al descenso del nivel de empleo. Richta también anticipó que “en el período de la industrialización el aumento de la producción se acompañaba de un aumento del empleo en las ramas industriales en relación al resto de los empleos; en cambio, la revolución científico-técnica manifiesta, desde su comienzo, una tendencia opuesta: la producción crece sin que crezca la cantidad de trabajo utilizado en la producción directa; al contrario, el trabajo tradicional en la producción directa decrece o se contrae primero relativamente y, más tarde, de un modo absoluto...

”La automatización sustituyó trabajo en la esfera productiva y la desplazó hacia el sector servicios en forma relativa. Los niveles de empleo, sin embargo, han caído en términos absolutos y crecen las altas tasas de desempleo.

(Véase Los límites de la competitividad de Petrella R. - Grupo de Lisboa. Universidad Nacional de Quilmes).

A este panorama se suma la precarización de las relaciones laborales, la segmentación de la fuerza de trabajo y la heterogeneización “por abajo” de las sociedades. Algo tempranamente advertido por Juan Villarreal que trabajó la problemática de lo que denominó la fragmentación de las capas subalternas.

(Véase Crisis de la dictadura argentina. Los hilos sociales del poder de Jozami E.; Paz P. y Villarreal J.).

LAS SOCIEDADES VIVEN UNA VERDADERA METAMORFOSIS bajo estas condiciones. Su rasgo más saliente es la exclusión. El examen de esta problemática en busca de una explicación conduce inevitablemente hacia el mundo del trabajo. Robert Castel afirma que “lo determinante del proceso es el hecho de que el trabajo deja de ser el gran integrador. Se trata de un proceso de descolgamiento, de desestabilización de los estables, de vulnerabilización de posiciones antes seguras (...) Exclusión o disgregación son el efecto de una conmoción general cuyas causas se hallan en el trabajo y su modo de organizarlo.

”Durante el siglo XX, Occidente había ido construyendo una “socialidad” muy especial alrededor del mundo del trabajo, única en todo su decurso histórico.

Alrededor del salario, de las relaciones laborales, de la asistencia al trabajador y a su familia, se fue constituyendo una red de protección y de seguridad, como nunca antes.

Esta configuración social se encuentra, hoy, conmocionada y siendo el centro de un ataque que se empecina en reconducir a la capacidad de trabajo a la condición de mera mercancía, de bien transable bajo las mismas condiciones que cualquier otro de los que se ofrecen en el mercado, yendo mucho más allá, incluso, en esta concepción de la descripción que hiciera Marx, sobre este tema, el siglo pasado.

(Véase La ciudad Futura - Documentos de trabajo de Robert Castel).

La internacionalización del mercado y las exigencias de competitividad han hecho el blanco principal de una política de reducción de costos y de maximización de su eficacia productiva, cuya palabra de culto es flexibilidad.

(Véase La cuestión social en el fin de siglo del Boletín informativo de la Facultad de Ciencias Sociales de UBA, Nro. 28. Noviembre de 1996).

La tendencia hacia el descenso de los niveles de empleo sumada al hecho del aumento de la población de tercera edad está conduciendo a que se produzca una significativa alteración de las proporciones entre ocupados y no ocupados completando que la precarización de las relaciones laborales afecta a la adelgazada porción de los que trabajan. Esta Metamorfosis está produciendo impactos profundísimos sobre aspectos de la vida social: en la familia, en la cultura, en el plano de los valores, en las formas de la política.

c) la globalización económica, fenómeno de larvada incubación, hizo eclosión tras el derrumbe soviético. Si bien muchos de sus rasgos característicos eran perceptibles con anterioridad a 1989, la puja entre modelos excluyentes -el capitalista y el comunista (Estado colectivista correctamente conceptualizado según Torcuato Di Tella en Elementos de Sociología. CBC / UBA)- sostenida sobre lo que se denominó el “equilibrio del terror” o la “guerra fría”, es decir la paridad nuclear entre los EE.UU. y la ex U.U.R.S funcionó como muro de contención a su despliegue.

(Véase la Doctrina del Comité de Santa Fe I en Las relaciones interamericanas: escudo de la seguridad del nuevo mundo y espada de la proyección del poder global de los Estados Unidos y Santa Fe II en Una estrategia para América Latina en la década de 1990).

LA ECONOMIA COMUNISTA fue derrotada por la capitalista y esto abrió las puertas al desarrollo de las tendencias globalizadoras que el propio sistema contenía en su interior.

Despojada de sus sobre determinaciones militares y/o de seguridad interior, aquellas comenzaron un despliegue arrollador mediante lo que dio en llamarse “fenómeno pluridimensional” que compromete a una multitud de funciones de la vida social en el escenario del mundo.

Teniendo en cuenta a la Argentina, los regímenes democráticos de fin de siglo han achicado el presupuesto de las Fuerzas Armadas en lo referente al gasto militar y derogado la Ley de Servicio Militar Obligatorio, desandando así la utilización de la Doctrina de Seguridad Nacional aplicada en las décadas del `60 y el `70. Sin embargo, es de aclarar que en cuanto a la seguridad interior (control ideológico de la sociedad) el Servicio de Inteligencia del Estado -SIDE- gasta 364.000 U$D al año, del presupuesto nacional.

Diversas disciplinas que abordaron la cuestión conceptualizan: Aldea Global, Economía Mundo, Nueva Babel, Fábrica Global o en el mejor inglés Shopping Center Global.

(Véase Metáforas de la globalización de Octavio Ianni en Revista de Ciencias Sociales Nro. 2 de la Universidad Nacional de Quilmes.1995).

La globalización es una nueva fase de expansión del sistema capitalista:
  • Tendencia a la apertura de los sistemas económicos nacionales (y de sus respectivos mercados) y disminución o cese de políticas estatales reguladoras y/o proteccionistas.
  • Notorio aumento del comercio internacional.
  • Expansión de los mercados financieros (acumulación de enorme cantidad de Petrodólares producto de la suba internacional del precio del petróleo en 1974).
  • Reorganización espacial de la producción e interpenetración de las industrias a través de las fronteras nacionales (Paradigma de Producción en Masa -PPM- fordismo 1950/1960. A partir de 1970 Paradigma de Producción Flexible -PPF- toyotismo).
  • Incremento de la movilidad internacional de los factores de producción (capital/renta/beneficio empresarial/fuerza laboral)
Se encuentra en los denominados procesos de Mercado Común donde existe, ya, unión aduanera y libre movilidad de los factores de la producción y coordinación de políticas macroeconómicas.No es el caso de Argentina en el Mercosur. Es el caso del Mercado Común Europeo convertido, hoy, en Unión Económica Europea donde existe pérdida de las identidades de los países socios y unificación de la moneda (Euro).

  • Búsqueda permanente de la ventaja comparativa y de la competitividad.
  • Prioridad de la innovación tecnológica· Aparición de elevadas tasas de desempleo.
  • Descenso de los niveles históricos de remuneración de la fuerza laboral.
Y como resultado de todo esto:
  • Aumento de la interdependencia entre países o economías diferentes.
  • Consolidación de una definida tendencia a la formación de polos económicos regionales (los Estado/Nación son a los procesos de regionalización -Estados supranacionales- lo que los feudos medievales fueron al absolutismo monárquico de los siglos XVII y XVIII)
(Véase Los límites de la competitividad de Petrella R. (Grupo de Lisboa) donde se proponen los tres siguientes rubros como motores de la globalización: liberalización, privatización y desregulación).

DINAMICA PERVERSA, DINAMICA INMENSA

EXISTE UNA CONEXION ENTRE LAS EXIGENGIAS económicas de la globalización y la metamorfosis de las sociedades. Las transformaciones en el mundo del trabajo y los requerimientos de reforma del Estado funcionarían como bisagras.

La disminución de los costos y el incremento de las ganancias, en un contexto de propiedad privada, libertad de mercado y libre iniciativa de los agentes económicos, continúa siendo el núcleo motor del sistema capitalista. La liberalización, apertura, competitividad superlativa y desregulación son los rasgos que perfilan en la actualidad aquellos principios fundantes.


Dos consecuencias aparecen de la vigencia de los postulados anteriores sostenidos entre otros por los antiguos Adam Smith, David Ricardo y el más moderno Milton Friedman (Novel de Economía de 1976): El descenso de los costos laborales y el descenso del costo estatal -en lo referido al mantenimiento de redes de seguridad social-.

Sobre el descenso del costo de la fuerza de trabajo incide la automatización: el reemplazo de hombres por máquinas (disminución en los impuestos para la importación de bienes de capital).

(Véase Los desafíos de la competitividad de Benjamín Coriat. Oficina de Publicaciones del CBC/UBA).

Simultáneamente opera la reforma del Estado: la disminución o aún el abandono de políticas sociales, la reducción del sostén y/o defensa de estructuras de seguridad o de solidaridad, el no sostenimiento de legislaciones defensivas del mundo del trabajo.

Lo que en buen romance sería la desestabilización de los estables, vulnerabilización, exclusión y disgregación.

Pierre Rosanvallon sostiene que desde el comienzo de los `90 se asistiría a una nueva fase de crisis -probablemente terminal- de lo que él denomina “Estado providencia” y dice que “más allá de los acuciantes problemas de financiamiento y de las disfunciones siempre penosas de los aparatos estatales lo que se puso en tela de juicio fueron los principios organizadores de la solidaridad y la concepción misma de los derechos sociales. El problema es de orden filosófico... .” Una discusión sobre la naturaleza e incluso sobre la validez misma de la existencia de los derechos sociales.

(Véase La nueva cuestión social).

La malla de seguridad al mundo del trabajo supone para las empresas, costos laborales directos que no son sólo salariales. Incluyen también lo que en Argentina suelen denominarse “cargas sociales”: aportes jubilatorios y previsionales de diverso tipo, que corren por cuenta de las empresas sumadas al costo que implica la vía de los impuestos tradicionales.

LA ECONOMIA GLOBALIZADA, al dotar de mayor libertad de movimientos a los factores de la producción, ha incorporado fuertemente la consideración de los costos laborales y de la presión impositiva para la toma de decisiones en materia de radicación de inversiones por parte de las empresas.

En vista de que las actividades económicas capitalistas emigran a los lugares con menos regulaciones y las más bajas cargas sociales, los gobiernos nacionales ahora están compitiendo entre sí por dichas actividades. En una economía global, cuando una nación tiene altos impuestos y gastos sociales, digamos Suecia, las empresas simplemente se trasladan a las sociedades con más bajos impuestos y servicios sociales.
En lo que se refiere a capitales especulativos, cuando se produce alguna crisis económica puntual (Tequila, Arroz, Bolsa de Tokio), aquellos, rápidamente, se retiran de los llamados mercados emergentes en busca de la seguridad del “primer mundo”, generando una secuela de incertidumbre en los países abandonados por los mismos capitales.

(Véase El futuro del capitalismo de Lester Thurow).


Dura realidad que Argentina viene experimentando en carne propia a raíz de su competencia con Brasil por conseguir inversiones. La más concreta expresión de la conexión que existiría entre las exigencias de la globalización económica y la metamorfosis de las sociedades.




investigación:
Antonio Mancuso
 
 
 
 

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