Todos los años hago recuento al final y este no iba a ser menos. Un año difícil en muchos aspectos pero en el que he aprendido a agradecer por lo que tengo, en el que ya no me parece tan terrible no viajar, no salir de mi localidad y muchas otras cosas. Un año en el que las prioridades han cambiado enormemente y hasta un balcón se convierte en un bien preciado. Ay 2020, has sido un año difícil para mucha gente, para nosotros afortunadamente no tanto, pero desde luego has sido un año de aprendizajes y de cambio de prioridades.
Plano personal: Por increíble que parezca termino este año más feliz que el anterior, quizá uno de los más felices. Por lo dicho, porque agradezco ahora de verdad el poder tener salud, a mis seres queridos y haber evitado otro confinamiento. No ha sido fácil, durante el confinamiento estricto fue especialmente difícil pero ahora estoy mucho más feliz que antes.
Plano familiar: Tenemos a toda la familia llena de salud, hay buena relación, adoran a G. Creo que no puedo pedir mucho más. Sí que tengo que mencionar un primo de mi padre que falleció hace unos meses en un trágico accidente laboral que nos entristeció mucho porque era joven y porque era un tío muy legal.
Plano laboral: Sigo en el mismo lugar pero evidentemente la pandemia ha cambiado muchas cosas, la principal el orden de llamada. Eso ha hecho que haya perdido unas oportunidades de trabajo pero que haya ganado otras. Este año el trabajo ha sido bastante intermitente, a épocas porque sobre todo he tenido bajas de un mes o dos de duración y periodos de sequía. Ahora en navidad hay trabajo pero después auguro un muy mal año de aquí a verano... De todos modos estoy ya apuntada a dos opes así que el objetivo será también estudiar.
Plano amistad: Poco he quedado con amigos este año. Pero lo hemos hecho y hemos hecho muchas videollamadas. La gente que estaba sigue estando y encima gracias a la pandemia he recuperado una relación más fluida con una vieja amiga del colegio. Empezamos a hablar con audios y ahora es que no hay día que no hablemos.
Plano salud: Pues sí, seguimos igual de gordos o peor, el confinamiento no ha ayudado nada. La verdad que no tengo fuerza de voluntad para quitarme los dulces y eso me lastra mucho. P sigue con sus dolores de espalda, mi dermatitis parece bastante a raya y por lo demás estamos bastante bien. G ha cogido algún catarrillo normal.
Ejercicio: El ejercicio en el confinamiento fue muy escaso pero en septiembre retomé y llevo bastante en serio el gimnasio, claro que luego no lo acompaño con la comida y entonces no se nota...
A pesar de todo 2020 ha sido un año bastante bueno. Hasta mediados de marzo no hemos parado mucho. Empezamos el año de viaje, fuimos al pueblo varias veces, findes de comidas fuera, un finde que fuimos a 4 horas de casa a un Baby Shower y justo antes del confinamiento a las islas afortunadas. Luego en verano pudimos ir al pueblo y en octubre de puente. Nos hemos movido lo que hemos podido aunque este último trimestre haya sido muy escaso. Hay que ser responsables, ya volveremos a la normalidad. Se nos está haciendo largo pero todo acaba, siempre.
Mucha gente opina que acabado este año se acaba todo y no es así, en 2021 seguirá habiendo covid y seguiremos un tiempo más con muchas restricciones. Pero cada día que pasa es un día menos de restricciones y con eso nos tenemos que quedar. Al 2021 solo le pido salud y que esta pandemia esté a raya cuando antes.
Y a ti que sigues leyéndome quiero agradecerte que pases por aquí y me dejes unos comentarios, me encanta leerte y saberme leída. Espero que 2021 sea un año de luz para todos y disfrutéis mucho ahora y siempre.