cuando el viento arrebate
lo último de mí.
Cuando por esa ventana,
olvidada entreabierta,
mi alma sea también viento
escapando de mi carne.
Se inundará de huérfanos
mi espacio,
buscando hospicio.
Me llenaré de soles
que no podrán atardecer.
Seré la palabra extraviada
buscando el verso.
Gotas de tinta embrujada
sin saber a donde ir,
diluidas en escritos
con sabor a viejo,
y papeles arrugados
sin nada que decir.
Se llenarán de gusanos
mis manos,
que comerán mis caricias.
Será mi aliento sólo una brisa,
que ni el espejo empañará.
Seré de nuevo polvo y no cenizas.
Seré otra vez la tierra
que sembrarás.
Virgen mi flor renacerá
en todas las primaveras
que te rodeen.
Seré ese polen que merodee,
la rosa en que tú
me esperarás.
diluidas en escritos
con sabor a viejo,
y papeles arrugados
sin nada que decir.
Se llenarán de gusanos
mis manos,
que comerán mis caricias.
Será mi aliento sólo una brisa,
que ni el espejo empañará.
Seré de nuevo polvo y no cenizas.
Seré otra vez la tierra
que sembrarás.
Virgen mi flor renacerá
en todas las primaveras
que te rodeen.
Seré ese polen que merodee,
la rosa en que tú
me esperarás.


