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Thursday, November 26, 2020

Pechugas de pollo con ananá en leche de almendras

 


En casa siempre hay frutas variadas de estación y mi consumo preferido es en licuados durante el desayuno, o tal vez una fruta por la tarde. Sin embargo, estoy probando de incorporar cada vez más frutas con carnes desgrasadas y me encanta el resultado.
Aquí por ejemplo con pechugas de pollo.

INGREDIENTES:
Una pechuga grande de pollo cortadas en cubitos o cubos.
Ananá en trocitos, tamaño similar a las pechugas. Diría un 30_40% de la cantidad de pechugas.
Leche de almendras (leche de coco también es una excelente opción). Cantidad necesaria para cocción.
Media cebolla española en juliana
Una cucharada de manteca (yo uso vegana)
Romero (rosemary)
Caldo de vegetales para salar y dar sabor, en cubito o en polvo. Cantidad necesaria.
Pimienta a gusto.
Curry or cúrcuma (turmeric). A gusto.


En una sartén rehogar con la manteca, a fuego muy bajo, las cebollas, incorporar las pechugas, dorar subiendo un poco la llama.
Agregar el ananá y el resto de los ingredientes. Revolver.
Cocinar por unos minutos hasta que las pechugas se vean listas.
Servir con un acompañamiento, diría de puré de papas, pero con choclo o maíz hervido queda muy bien por el sabor dulzón.


Sunday, June 28, 2020

Albondigón de pavo . Turkey loaf


Esta receta es con carne blanca de pavita o pavo picada, pero por supuesto también se puede hacer con pollo. Yo compro 93% lean (sin grasa) y uno de los problemas es que si no agregamos bastante verduras queda seco. Todos los ingredientes son a gusto, pero yo propongo aquí para una libra que es aproximadamente medio kilo.

INGREDIENTES

. 1/2 Kg de carne de pavita picada (o pollo)
. 1/2 zanahoria rallada o cortada muy chiquita y finita
. 1/4 de cebolla en trocitos
. aceitunas verdes cortadas
. tiritas pequeñas de ajíes rojos
. 2 huevos batidos
. 2 rodajas de pan de molde blanco, mojadas en leche y exprimidas
. 1 cucharada gorda de sour cream o queso crema
. hierbas varias a gusto
. sal, pimienta


Mezclamos bien los ingredientes. Precalentamos el horno a 450o F.
Ponemos la mezcla en un molde de pan enmantecado. Horneamos por media hora o más hasta que se vea firme. Dejamos enfríar un poco para poder despegar y cortar en porciones.  Servimos con puré o ensalada.

Sunday, May 24, 2020

Paella de camarones y pescado. Shrimp and fish paella.


Continuando con el tema de la cuarentena, otro producto que no encontramos es ¨frozen seafood¨ o ¨frutos de mar congelados¨. Que los considero ingrediente necesario de una rica paella. No obstante me arreglé bastante bien con filets de pescado y camarones frescos.
El pescado que usé (tilapia) es frágil, se asemeja a la merluza en textura. Lo importante es que al revolver el arroz lo hagamos con mucho cuidado para que el pescado no se rompa.
No voy a pretender que esta es la versión de la paella ¨original¨ ni que es la mejor de las paellas, pero salió rica de todos modos.
En general no la preparo porque cada año nos invitan a las grandes paellas que hace la gente del Casals de California, un evento que reúne mucha gente de Barcelona, y varios ¨colados¨ de países latinos. 


Una foto de la paella del Casals de California, de 2019

No agregué pollo porque ya era demasiada comida para dos personas, pero esta paella alcanza bien para tres.

INGREDIENTES

Cebolla cortada
Dos dientes de ajo
Tiritas de ají rojo cortado
Aceite de oliva, un poco para rehogar
Camarones, cantidad a gusto
Dos filetes de pescado, en lo posible de textura dura, cortado en trozos de aproximadamente 4 cm de lado
6 puñados de arroz. Yo usé Jazmín.
Un tomate grande cortado en cubitos bien chicos
Hierbas varias
Pimentón dulce
Caldo de pescado o de camarones. O de pollo con tomate.

Preparar el caldo en una olla. A mí se me hizo más fácil usar caldo en polvo. Así ensuciamos sólo la sartén.
En una sartén grande (no es necesario usar una paellera) verter un poco de aceite de oliva. Calentar a fuego bajo y rehogar las cebollas, el ají, el ajo lo agrego un minuto luego para que no se queme.
Incorporar el pescado, darle unas vueltas. Incorporar los camarones (éstos están cocidos).
No necesitan cocinar el pescado, es solamente para sellarlo.
Agregar los puñados de arroz y revolver con cuidado. Incoporar los cubitos de tomate, el pimentón, las hierbas, el caldo a gusto, y continuar la cocción a fuego bajo, revolviendo cada tanto y cuidando que no se seque y se pegue. Con respecto a pegarse, los expertos en paellas dicen que el arroz que se pega abajo es típico de la paella, pero no vamos a dejar que se queme, OK?
Un ratito antes de terminar la cocción, tapamos la sartén para que el arroz de los bordes termine de cocinarse.


Una nota al margen. Tengo un libro de paellas (ya agregaré el nombre de la autora), que dice que si bien la paella se hizo originalmente con animales de granja, se puede usar cualquier combinación, y por supuesto hay paellas vegetarianas. 
Mi abuelo era valenciano. Él las cocinaba en una parrilla (argentina) y les ponía pollo y conejo. No recuerdo que usara pescado.
El tío de mis chicos pone arriba (además de los mejillones que quedan tan bonitos) mucho perejil, arvejas, chauchas (green beans) y trocitos de huevo duro. Su versión es mi preferida. Con pollo y pescado, con muchos camarones y rabas!

Sunday, December 4, 2016

Guiso de conejo al vino blanco. Rabbit stew with white wine


Recuerdo que hace años, cuando empecé el blog, posteé un guiso de conejo, y a falta de conejo, usé unas fotos de un libro. Pero este año, sorpresa! Encontré conejo (congelado) en uno de los supermercados locales, habría unos veinte, traídos exclusivamente para los festejos de Thanksgiving de inmigrantes. Porque no creo que a los norteamericanos se les ocurra hacerlo.

De hecho, mi hija menor es nacida en Argentina, pero educada en EEUU y le pareció un horror la idea, se puso a llorar preguntándome porqué había cocinado un ¨bunny¨. 
Una situación difícil, de muy mal humor intentamos explicarle que para lo que ella era un horror, para nosotros, que hemos sido criados en la ciudad y a la vez en granjas, no es nada raro, pero sí especial y que este plato nos traía muchos recuerdos.


Vamos a la receta entonces, para aquéllos que se animen. El conejo tiene un sabor muy suave, que recordaría al del pollo. Y la carne es igualmente blanca.
Este conejo vino totalmente limpio, sin la cabeza. Le saqué las costillas porque era pequeño y no había mucho para comer en ellas.
Para cortarlo, abrimos las patas (los cuartos) como si fuera un pollo. Cortamos en las coyunturas y ya tenemos 4 porciones. Luego el torso lo cortamos en tres. Separamos.

Pelamos y lavamos unas papas, cortamos en cubitos, las freimos sin cocinar totalmente en una cacerola en aceite vegetal.
Las quitamos y ponemos en un bol. En el mismo aceite, doramos las presas, con unos dientes de ajo enteros. Desechamos el aceite que seguramente habrá incorporado agua, especialmente si el conejo estuvo congelado.


Cortamos vegetales, acá vemos zanahorias, cebollas, ajíes, podemos agregar apio, y los rehogamos en el aceite que ha quedado limpio o lo reemplazamos. Podemos sacar el ajo entero y poner ajo picado, después de rehogar las verduras para que no se nos queme.
A continuación ponemos las papas, las presas doradas junto con los vegetales más hierbas aromáticas frescas (en lo posible). En la foto vemos melissa o lemon balm, orégano, laurel molido, romero.
Agregamos cantidad necesaria de agua, y uno o uno y medio cubitos de caldo de pollo con tomate, o pollo, o verduras. Más un buen chorro de vino blanco seco.
Terminamos de cocinar y a último momento agregamos las arvejas. Hmm, delicioso! 
Para los que quieran ver otra versión de guiso de conejo con habas (fava beans), acá les dejo el link:



Saturday, April 6, 2013

Sandwich completo de pavita y de palitos de mar con cebollas


Estos últimos meses, hemos estado muy ocupados, y como habrán notado, no he tenido tiempo de postear ni de visitar a los blogs amigos. Los platos actuales no son elaborados, pero no por eso dejan de ser ¨gustosos.¨ 
El sandwich que ven arriba, es el preferido de mi esposo, y le trae recuerdos de Mar del Plata, porque compraba uno así de pavita en un local de sandwiches sobre la avenida Constitución, allí iba cada vez que volvía de bailar. Y basta que haya pavita en casa para que lo pida, y no puede faltar ningún ingrediente:
Pan de viena (similar OK, un poquito dulzón), blanco pavita (turkey breast) cocida al horno (que no sea en fiambre!), salsa golf (que nosotros no conseguimos, la hacemos mezclando ketchup y mayonesa), granos de choclo (maíz, corn) hervido con caldo (que no sea de lata), queso blando, palmitos (hearts of palm) y tajadas finitas de manzana verde. Como teníamos palta (avocado), además la agregamos, pero no es parte de la receta original.  Lo cerramos con cuidado y lo tostamos.
Confíen en él, es una delicia de sandwich!.


En otra ocasión, también a las corridas, me hice este sandwich abierto, con pan de salvado multigranos, mayonesa, cebollas rehogadas rápidamente con tajadas de palitos de mar, hierbas varias, queso blando por arriba y gratinado.

Monday, November 26, 2012

Patas de ranas a provenzal (frogs´ legs). Bonus: revuelto de hojas de remolacha (beets leaves sautee)


Este post me trae mis recuerdos, porque cuando era niña teníamos una granja, y en ella un estanque donde criábamos ranas. Mi papá y sus tíos  se encargaban de sacar varias cuando las mujeres pedían ranas para la cena, y de limpiarlas, lo cual, no sé si alguna vez lo habrán visto, es muy laborioso. Si se impresiona, no siga leyendo, o saltee algún párrafo.
Las ranas se ponían en un balde, se iban sacando de a una, y para que no se muevan, se les clavaba un escarbadientes en la espina dorsal, digamos en la base de la cabeza. De allí se las ¨cuereaba¨ con una bolsa de arpillera y se quitaban los órganos.
Una de las imágenes más vívidas que tengo, y no sé cómo se me ocurrió hacerlo, -seguramente estarían mis primos incitando a la aventura-, una vez abrí un estómago de una rana macho y allí ví una pequeña ranita.
Y también me parece verlas saltar en el aceite, moverse nerviosas sin cabeza. Si hay algo que me desquicia es freírlas, de hecho esta vez me he quemado el cuello con aceite, nada serio por suerte.



Las ranas a la provenzal eran el plato favorito de mi mamá. Yo las hago cada tanto, porque cuesta conseguirlas, aunque las puedo comprar congeladas (limpias, enteras, sin cabeza) en el supermercado vietnamita. Hace unos días me llevé la sorpresa de encontrar estas patas frescas en el supermercado mexicano-árabe. Pero, seré sincera, el gusto no es  como el de las ranas de nuestra granja. Y jamás lo será. Lo mismo pasa con el pollo, pero uno se acostumbra a los pollos de producción masiva. Me imagino que los amigos españoles y argentinos sabrán de qué hablo, el pollo de granja tiene un sabor delicioso, es decir, ¨tiene gusto.¨ 
La receta, una pavada.
Yo dejé marinar las patas en jugo de limón, sal, pimienta, ajo molido. Mi abuela y mamá se salteaban este paso, pero, les recuerdo, el limón les ayudará a sacar el gusto de ¨no estoy recién salida del estanque.¨
Luego, las escurrí un poco, las pasé por harina y las freí. Por arriba se pone perejil y ajo frescos, picados. Aunque yo usé de mi frasco de conserva de perejil y ajo.


Generalmente se sirven con papas en cubitos, fritas o hervidas, con perejil y ajo de aderezo. 
De guarnición, hice revuelto de hojas de remolachas hervidas, escurridas, cortadas y salteadas rápidamente con un  chorrito de aceite de oliva, sal, ajo en polvo, un huevo, queso Müenster.
No saqué las fotos con el plato armado porque ya mi marido estaba reclamando, desesperado por consumir las patitas.
Nuestros hijos no comen ranas. No tienen el hábito y les impresiona. No saben lo que se pierden!


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