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10 noviembre 2007

Ponferrada, León

Hoy hemos estado en Ponferrada viendo  la muestra de Las Edades del Hombre.  Podéis ver nuestras fotos pinchando aquí. 

¿Recordáis el pasado año, cuando estuvimos viendo la homónima de Ciudad Rodrigo? Nos despedíamos citándonos al año siguiente en la de Ponferrada. Pues - ¡Aquí estamos ya! -y disfrutando de este día de arte, gastronomía y belleza natural, con los paisajes otoñales de castaños y viñas y sus buenas gentes. castillo de Ponferrada

Llegando a esta ciudad berciana, parece obligado hablar de la Ponts Ferrata del obispo Osmundo, de los templarios, de la Virgen de la Encina, de la vida como camino y de ese otro camino, el de las estrellas.

Allá por el Siglo XI a las grandes rutas de peregrinación de Jerusalém y Roma se unió la de Santiago. 

A diferencia de aquellas, en las que la ciudad es el lugar sagrado, en el camino de Santiago lo importante era todo el recorrido del camino. 

Iba a convertirse en un viaje iniciatico, donde menudeaban numerosos centros de culto y lugares, donde tradicionalmente ocurrían milagros.
 
Los peregrinos se enfrentan a lo desconocido, la ruptura con lo cotidiano, la necesidad de viajar con el equipo mínimo indispensable, les llevan a una aventura iniciática. Aunque siempre hubo apoyos, orientaciones y fe, incluso en la Edad Media los peregrinos ya disponían de una guía de viaje: Liber Sancti Jacobi o Codex Calixtinum.

Por aquí pasaron frailes , nobles, poetas y después vagabundos y pícaros disfrazados para vivir sin trabajar. Con la Ilustración dejó de estar de moda, para resurgir con fuerza después y es que la gente continúa haciendo el camino marcado por la vía láctea, o por las corrientes telúricas de la cultura celta...

En Ponferrada tuvieron gran protagonismo los caballeros del Temple, para proteger a los peregrinos dicen unos, o las rutas del oro de las Médulas dicen otros. Sea como sea, nos dejaron un fabuloso castillo, multitud de leyendas misteriosas y hasta la tradición de que encontraron una virgen morena en una encina, patrona desde entonces de esta región.

El Rey Fernando II, en el año 1178 dona a los templarios, la villa de Ponferrada junto a un puente sobre el río Sil, por la ayuda recibida en la conquista de Extremadura. Poco tiempo después surgen las leyendas: la del caballero que encuentra en un árbol la Virgen que se llamó de la Encina y hasta un Lignum Crucis que actualmente se conserva en el museo de la Catedral de Astorga.

Cuando llegamos a la ciudad, nos fuimos a hacer una foto junto a la emblemática torre del reloj y a callejear un poco, mientras esperábamos turno para entrar a la exposición de las Edades del Hombre.
 
Este año el lema es "Yo camino", algo que se adecúa perfectamente con Ponferrada, nudo de comunicaciones, hito importante en el camino de Santiago. 

El lema está basado en el evangelio de San Lucas en el que Jesús, después de su resurrección se aparece a los discípulos camino de Emaús y ellos no le reconocen hasta el momento de partir el pan.

La muestra consta de ocho capítulos, los seis primeros en la Basílica de la Encina, el séptimo en el "Puente de las estrellas", un fingido camino de Santiago realizado en un pasadizo elevado sobre calles y tejados de la ciudad, que llega hasta la Iglesia de San Andrés.

El capítulo I, LA RED DE CAMINOS trata de los caminos por los que se difundió el mensaje.
El capítulo II , EL CANSANCIO DEL CAMINO nos muestra múltiples escenas del sufrimiento, el sacrificio de Isaac, Jesús y la Virgen, la flagelación, Abraham.
En el III, LOS CAMINOS DE LA IGLESIA vemos como a lo largo de los siglos otros "apóstoles" como San Benito, san Genadio o San Bernardo de Claraval anunciaron el evangelio.
En el IV, LA PALABRA COMPARTIDA podemos contemplar una serie de libros a través de los cuales se transmitió el mensaje, allí nos hablaron del de Sto Martino, que recogió sermones y curiosidades de sus innumerables viajes.
El V se titula ENCUENTRO EN EL CAMINO y "así como los discípulos le reconocieron al partir el pan" se expone aquí una serie de sagrarios, cálices, como el de S. Genadio con su patena octogonal...
En el VI, TESTIGOS DEL CAMINO se expone el papel de los santos , el apóstol Santiago y la Virgen María.
corredor elevado de la Encina a S. Andrés El capítulo VII, "EL PUENTE DE LAS ESTRELLAS", une La iglesia de la Encina con la de San Andrés, a través de un pasillo elevado.

Es muy original, pues sobrevuela edificios del casco antiguo y constituye un recurso expositivo muy interesante. 

Finge el recorrido real, por el Camino de Santiago, a través de infografías de los distintos hitos. 

Fotografías, de monumentos y grupos de personas, iluminadas desde atrás, proyectando luz y creando un ambiente, muy interesante, nos ofrece un recorrido virtual POR EL CAMINO DE SANTIAGO .
En el capítulo VIII , YO ESTOY CON VOSOTROS se presentan cruces procesionales y otros símbolos sagrados, finalizando por el principio de la vida cristiana, con una magnifica pila bautismal románica del Siglo XII.

Para los amantes de los números en total hemos podido admirar 131 obras de arte de las cuales 30 son pinturas, 40 esculturas y relieves, 35 objetos de orfebrería y el resto, diferentes objetos litúrgicos.

Desde el comienzo de las exposiciones, las Edades del hombre han recibido casi 9.000.000 de visitas y esta de Ponferrada más de 250.000. 

Aunque aún no conocemos la fecha, ya sabemos el lugar para la próxima cita que será en Soria. ¡seguro que seguiremos haciendo camino y la visitaremos también!

10 agosto 2007

Babia, río Sil

Siempre que tengo ocasión, aprovecho todas las oportunidades para desplazarme por los lugares de la montaña de León cargados de historia y de belleza, hoy silenciosos y olvidados. Por eso me dio mucha pena el que no hubiese suficientes plazas en la excursión organizada por Uceca, como no pudimos ir con nuestros compañeros, organicé por mi cuenta esta  excursión a Babia, cuyas fotos podéis ver aquí.

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Aunque hoy contemplemos estos lugares solitarios, no debemos olvidar que en otros tiempos bullían de animación y de superpoblación. Una de las denominaciones más antiguas de Babia es Badavia (valle de la vía) que hace referencia a los antiguos caminos romanos de Astorga a Asturias o los de la trashumancia ganadera.

Aquí puedes encontrar historia y leyenda: Hay quien asegura también que Babia es la patria del famoso caballo del Cid Campeador, como lo atestigua José Rodríguez en su libro "Casta de astures" pero yo creo que la leyenda de Babieca tiene entidad suficiente para dedicarle un articulo aparte.

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Las tierras de Babia están consideradas por la UNESCO reserva de biosfera desde el 29/10/2004.

Al hablar de Babia siempre nos cuentan la historia de los reyes que iban a esa comarca a cazar, a divertirse o incluso a legislar, así vemos que Fernando II en el Fuero de Rabanal del Camino firma una "carta facta en Babia". También podemos entenderlo como estar "ido, ausente o atolondrado" algo así como cuando el maestro en la escuela te despertaba de tu ensimismamiento -"Fulanito, ¡despierta! ¿es que estás en Babia?".

Pero la versión mas acertada, creo yo que es la del académico D. José Mª Pemán cuando explicó que ese ensimismamiento es debido a la nostalgia que les producía a los pastores, rabadanes, mayorales y zagales trashumantes, mientras enfilaban los caminos hacia Extremadura con la llegada de los primeros fríos, recordando las añoradas y hermosas tierras que los vieron nacer.

De camino a nuestro destino, Torre de Babia, hicimos una primera parada en Riolago para admirar su impresionante Palacio. En un principio casa matriz de la poderosa estirpe de los Quiñones de Riolago. Fue posteriormente vendido a otras familias, repartido en sucesivas herencias sufrió un incendio hasta que un vecino del pueblo, D. Fernando Geijo Rodríguez compra la parte de cada propietario y lo restaura en 1976.

Desde 1462 D. Diego Fernández de Quiñones II fue el Primer Conde de Luna, sobrino del popular Suero de Quiñones el del "Paso Honroso de Hospital de Órbigo" una de las gestas mas conocida de la familia cuya leyenda heráldica reza: A costa de mi quiñón, di a España el mejor blasón

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Fueron los señores del lugar por espacio de dos siglos al cabo de los cuales se extingue la rama varonil y se integra los títulos por matrimonio a los del condado de Benavente. Durante este tiempo los Quiñones fueron Merinos Mayores de Asturias, embajadores, Consejeros, Regidores, y dueños de gran parte del territorio leonés ...

La historia de esta familia fue estudiada en profundidad por el catedrático de la ULE D. Cesar Álvarez en su tesis doctoral para lo cual investigo en los archivos de la familia que se encontraba en la localidad francesa de San Juan de Luz, domicilio de la actual propietaria Dª Antonia Quiñones de León, marquesa de San Carlos. Como dato curioso os contaré que por mediación de D. Cesar, buena parte de esos archivos fuero comprados por Caja León en 1976 por 5 millones de pts. Al estudiarlos a fondo se comprobó la falta de una parte de los mismos, pero como los tiempos cambian, que yo sepa, nadie ha conseguido recuperarlos.

Seguimos a Torre de Babia para tomar la senda que nos llevaría a la laguna verde. Al final del pueblo llama la atención una destartalada torre defensiva, si antes hablamos de los Quiñones, esta perteneció a otra no menos linajuda familia: Los Flórez de la montaña de León.

Puente de las Palomas

Cuentan los viejos del lugar que, al servicio de Alfonso III el Magno combatió un caballero francés de sangre muy noble. Por su dureza en la batalla el Rey le dio tierras y buen casorio en la montaña de León, el hombre en cuestión se llamaba Pedro de Aipu y Dios le bendijo con muchos hijos. Desgraciadamente pasado el tiempo, estos hijos fueron muertos, por orden del Rey Fruela todos menos uno que logró escapar a Francia. Muerto el rey, este noble volvió a sus tierras, se llamaba Ordás de Paris y su hijo sería Flores de Ordás.

Así entró en la historia de las casas nobles leonesas la flor de lis, en época tan temprana. Con cinco flores de lis en el escudo llegaría a ser una de las familias mas importantes de la montaña leonesa. Con el tiempo Flores pasaría a pronunciarse Flórezy en cuanto a los Ordás, darían nombre a muchos lugares de "la noble tierra de Ordás".

Los Flórez tuvieron torres de las que aun se conservan vestigios en Torre de Babia, Robledo y Vega de Viejos aunque documentalmente también las hubo en Riolago, Villasencino y Oblanca hoy totalmente destruidas.

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Se da la coincidencia de que un descendiente de esas familias, D. Vicente Flórez de Quiñones y Tomé notario de profesión, dirigió el expediente que en tiempos de la II República redimió a varios pueblos de la comarca del ominoso pecho (pan del cuarto) impuesto hacía siglos por los Condes de Luna y no derogado hasta entonces.

En la casa del padre de D. Vicente, D. Francisco y del hermano de este D. Maximino en Curueña pasaban muchas temporadas los hermanos D. Ramón y D. Juan Menéndez Pidal, investigando el dialecto leonés, dándose un baño de la sonoridad del habla de la comarca y escribiendo bellos poemas de motivos rurales: Ya se van los pastores para Extremadura /ya se queda la sierra triste y oscura/...... que tantas veces hemos tarareado en meriendas y excursiones.

Pero los comentarios de la historia quedan eclipsados por la belleza del paisaje y poco a poco nos va ganando.... la ruta.


Texto y fotos de Rafael Cid