3:02
Tor. El anonimato hecho realidad
Envuelto en papel higiénico y dejado en: anonimo , informatico , software
Empecé a navegar por la red cuando la única forma gratuita de hacerlo era con una barra en tu navegador donde aparecían anuncios de impresoras y otros rollos similares. Me costó muchísimo que me compraran un módem analógico que conectaba a 28.800bps (cuya tasa de transferencia máxima era 3,6KB/s). Por supuesto lo gratuito era la conexión, pero el tiempo que ocupabas la línea telefónica se tarificaba como una llamada nacional. Os podéis imaginar las broncas que tenia con mis padres. Por aquel entonces no se necesitaban antivirus y en general cualquier tipo de protección en la red, era algo casi despreciable. Tenía su gracia porque casi cualquier persona con un poco de interés podía aprender a desconectar otros módems a base de comandos +++ATH0 (una técnica muy utilizada en los chats de IRC).
Hoy en día todo esto ha cambiado muchísimo. Si hablamos de protección en la red, la regla fundamental es la ocultación de tu IP. La IP es como el numero de tu DNI en la red y si la conoces, puedes saber muchas cosas: desde donde conecta, qué empresa le da servicio y a base de pruebas, qué servicios tiene abiertos (MSN, eMule, etc), el sistema operativo, qué navegador utiliza... incluso en algunos casos puedes acceder a la configuración de su router.






