Mano manía
En
lo que el tiempo pasa y los años se acumulan nos damos cuenta que somos un saco
de manías o nos sorprendemos tomando en consideración detalles que antes no nos
parecían importantes, creo que viene junto con la capacidad de conocerse, de
estrechar esos vínculos "conmigomismo", y es cuando llegas a conclusiones,
gustos, manías, preferencias, maneras de pensar y convicciones muy propias, el
área de las manías me encanta, es mi esencia, esas manías hacen a la loca que se
atreve a imaginar a fantasear, recientemente descubrí mi mano manía, y es la
capacidad de fijarme en las manos de las personas e imaginármela en situaciones
específicas, manos de pianistas en compañeros de trabajo, manos de jugadores de
baloncesto en mi jefe, manos para amasar en otra persona, en fin las manos para
mi tienen una definición especial y propia, puedo tener manos de tejedora y no
saber tejer.
Recuerdo
perfectamente las manos de las personas importantes en mi vida, las manos de mi abuelo grandes, gruesas con surcos marcados, manos fuertes y duras, uñas
pequeñas cuidadosamente recortadas, aún recuerdo la manera en que las movía, como
desgranaba una mazorca de maíz, como pelaba la verdura, como hacia los anzuelos
para pescar, recuerdo su mano en mi mejilla, el calor que de ella expedía, la
manos de mi papá y de mi hermano la manera en que toman los cubiertos las
gesticulaciones cuando hablan, estos los comento juntos por que son idénticos.
Manos
que brindaron caricias, manos que estrecharon la mía, recuerdo el tacto de
muchas que eran importantes para mí, recuerdo su firmeza o su suavidad, la
estructura del vello antes del nudillo, recuerdo morder dedos con ganas
comérmelos como papas fritas, incluso tengo una parte favorita para morder las
manos de personas que amo, porque morder también es otra manía que se
manifiesta como una demostración pura de amor.


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