Estas son las patatas que use de guarnición con los flamenquines y que ya os prometí ponerlas cuando tuviera tiempo. Con esta entrada también aprovecho para no convertir mi blog en un blog solo de fin de semana e intentare de sacar tiempo al menos una vez entre semana para poneros otra receta.
las patatas risoladas son de ese tipo de guarnición muy usada en la cocina, pero que en la gastronomía moderna van perdiendo protagonismo a favor de la mayor importancia del producto principal de la receta. Pueden ser cortadas o torneadas, pero yo en esta ocasión las deje enteras, al encontrar unas ideales en tamaño o al menos eso me pareció.
Por otro lado casi todas las recetas que encontré de las risoladas se suelen terminar en la placa del horno y yo, como veréis a continuación, las termine en la sarten. Bueno, a la receta que es lo que importa.
Ingredientes
- 800 Gr. de patatas pequeñas ( para 4 personas)
- 200 Gr. de nata (para obtener unos 100 gramos de mantequilla)
- Ajo en polvo
- Orégano
- Sal y pimienta
1- Pelamos las patatas, las colocamos en la olla, cubrimos de agua con sal y blanqueamos (damos un pequeño hervor). Este tiempo ira asociado al tamaño de la patata o el corte que le hayamos dado
2- Mientras blanqueamos la patata, ponemos la nata en la thermomix con una pizca de sal.
Para conseguir la nata ponemos velocidad 7 durante unos minutos. El mismo sonido de la thermomix nos avisara del tiempo ya que cuando pasa de liquida a solida se nota.
En ese punto se habrá separado el suero de la grasa. Escurrimos y poniéndola en un colador, reservamos.
3- Derretimos la mantequilla en una sarten con un poco de sal y pimienta negra molida. A continuación añadimos las patatas ya blanqueadas y escurridas y las vamos dorando.
4- Cuando se empiecen a dorar las patatas añadimos el ajo en polvo. Con esto conseguiremos que ademas de aportar sabor nos forme en las patatas una costra estupenda.
5- Mientras formaba la costra y se terminaban de dorar he añadido orégano para aromatizar.
Cuando hayan alcanzado el color que os guste retiráis
Durante todo el proceso no poner el fuego fuerte mas bien medio para evitar que se nos queme la mantequilla.
Quedan muy ricas, doraditas, con su costrita por fuera y muy blandas por dentro.
Y como siempre digo "MERECE LA PENA"







