Desde su casa vio un campo de trigo y no lo pensó y caminó hacia él
Se sintió en un bosque dorado, lleno de magia.
Había mariposas que revoloteaban cerca de ella.
Y el cantar de los grillos era para ella melodía que la acompañaba.
Miró a su alrededor y vio como el cielo a lo lejos acariciaba el trigal
Y ella pensó que si llegaba ahí, el cielo la acariciaría a ella también.
Empezó a caminar y después de una larga caminata vio que el cielo no se acercaba a ella.
y rendida se sentó en medio del trigal para después poder seguir.
No tardó mucho su descanso porqué estaba tan ilusionada con ese cielo
que empezó su marcha.
Cuando se paró miró a su alrededor y vio como ese cielo tan esperado
Acariciaba todo el trigal que era del color de sus dorados cabellos.
y ahí se dio cuenta que ese cielo la estaba acariciando en el Corazón del trigal.
Justo donde estaba parada ella
Se sintió feliz, ya no tenía que buscar su cielo, él estaba a su lado
Llenando de caricias sus dorados cabellos, se sentía protegida, no lo podía tocar.
Pero una suave brisa rozó sus mejillas y era su cielo que con toda
Ternura le dejaba besos en su rosada mejilla.
Su cielo, que ella lo veía tan lejano, siempre estuvo a su lado
Y su pequeña alma sintió que la acompañaría por siempre a pesar de su lejanía.
Siguió caminando feliz a hacia su casa con el cantar de los grillos y las mariposas
que bailaban con ella.
Ya nunca se sentiría sola, había encontrado a su cielo y ella lo guardó en su alma.
Y cada ves que lo miraba una sonrisita cómplice y llena de ternura se veía en sus rosadas mejillas.












