No busques poesía tradicional en este blog. Esto es lo más parecido a un poema que soy capaz de escribir.
Mostrando entradas con la etiqueta Familia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Familia. Mostrar todas las entradas

viernes, 1 de septiembre de 2023

Olvidar que no olvido

¿Cuántas personas se estarán pensando sin saberlo?
¿Cuántas al mismo tiempo?
¿Todavía piensas alguna vez en mí?

Prometí olvidarte y no lo conseguí, para mí nunca fue tan fácil.
No soy constante cuando trato de olvidarte.
No puedo dejarte a un lado en mi memoria sin que te interpongas.
Cuando intento olvidarte no dejo de pensarte.
Mi olvido está lleno de memoria para contigo.

Casi sin querer, casi sin parar…
El día menos pensado, también, seguiré pensando en ti. 
Nunca recuerdo que debo olvidarte.
Estoy a punto de olvidarme, estoy a punto de nombrarte.
 

martes, 11 de octubre de 2022

Donde el olvido

Me pongo en esa misma piel, la del recuerdo y la ausencia.
Me viste entera y me desnuda por completo.
Deja visible mi vergüenza y oculta mi verdad, aunque no quiera.
Con una fachada que se tambalea al más mínimo soplo que llega.

Casi dejé de escribirte, nunca de pensarte.
Pienso en la inmediatez de las palabras que ahora se dicen casi sin pensar, casi sin sentir.
Y en lo mucho que te echo de menos, aunque ya no te lo diga.
Nunca esperé una respuesta, no podías dármela.
Siempre odié el yo también… y preferí no escuchar nada a cambio.
Quise que tuvieras voz y no eco.
Sabía que me querías, y eso me bastaba.
Me quedé a expensas de un vacío que no se puede volver a llenar.
Quizá abarqué más de la cuenta y no pensé en mi propia tristeza. 
Y créeme cuando te digo que esa sí que es capaz de ocuparlo todo.

Y es esa ausencia desmemoriada la que hace que a días vaya olvidando tu cara, no es que con ella venga el olvido, ni mucho menos que yo lo acepte, solo es que empiezo a confundir el recuerdo de todo lo que es tuyo, incluso el sonido de tu risa se torna débil al instante, como el de tu voz…
Y yo suplico para que no se apaguen, no del todo.
Mientras me despido de ti con una mano y con la otra… cierro trato con el mismísimo diablo.

Hay amores que nunca mueren y personas que tampoco.
Y a los que nos quedamos aquí, solo nos queda vivir.

viernes, 27 de mayo de 2022

Ventajas de ir al infierno acompañada por un ángel

Yo que pude ver la hoguera apagarse y el viento encenderse, o cómo la ira se dormía y la tristeza se reía de sí misma. Yo que pude con su dulzura protegerme y aplacar la rabia con golpes de ternura. Yo que pude sostener en mis brazos aquellos cuerpos tan pequeños y candentes, y trasladarlos de una estancia a otra, mientras su aliento descansaba en mi cuello y sus piernas pinzaban mi cintura.

Yo que pude besar sus frentes sin vigilar mi espalda, y peinarles el pelo como si les desenredara el sufrimiento. Y que les tapé con cuidado cuerpo y corazón para que no pasaran frío. Dicen del infierno que es un lugar inhóspito, yo creo que todo depende de quién te acompaña. Y que solo es necesario el abrazo de alguien que te sostenga, con quien seas capaz de disimular que puedes seguir en pie, aunque apenas te queden fuerzas.

Cuando me daban su manita me creía invencible. Aunque estaba muerta de miedo.


                                                                                                                                                                         A mis sobrinos. 
  

viernes, 2 de julio de 2021

Aniversario hipotético

 

Puedes romper este silencio.

Puedes romper lo que quieras mientras te sigas quedando conmigo…

Porque en realidad yo ya estoy muy rota y aquí ya no hay nada tuyo,

pero todo sigue siendo una parte de ti.

Cuando no te queda nada y todo es una pequeñísima fracción de lo que fuiste…

No quiero estar, pero tampoco quiero irme. No del todo. No como tú.

Quizá fue posible que el tiempo nos olvidara, yo no fui capaz de hacerlo.

Pensaré en ti siempre que pueda hasta que no pueda más.

Y podría pensarte menos y olvidarte un poco más, pero no sé cómo hacerlo.

Quisiera olvidar que no olvido.

Mantengo vivo tu recuerdo porque contigo ya no puedo.

Mostrar la tristeza requiere de mucha valentía.

Y de cobardes está el mundo lleno.

Te quiero con todo lo que tengo (sea la cantidad que sea eso).

Si el tiempo sirve para medir algo, tú mides 48.

Los papás, 49.

Y yo, siempre seré la niña, aunque mida 42.

Hay cosas que no cambian, aunque ya nada es igual.

Desde que no estás, la vida es otra cosa.

Quizá nosotros también... 

Mientras vamos de un lado al otro.


De un lado                                                                                       al otro.


                                      Y nunca nos encontramos.



martes, 30 de marzo de 2021

Un vacío que está lleno de ti

 

Volver al principio, al origen de todo.

Nunca lo vi como una opción.

Ni como una solución.

Jamás pensé que acabaría siendo una salida o una vía de escape hacia ninguna parte.

Y mírame hoy, a un solo paso de materializarlo, de hacerlo.

Estoy a un suspiro de dejar que corra el aire, de abrir puertas y ventanas y que una bocanada de viento entre hasta dentro.

 

Es una primera toma de contacto, como una prueba.

Ahora hacer planes a una semana vista es todo un despropósito.

Creo que lo mejor es dejarme llevar hasta donde sea posible y una vez allí, pensar en una otra semana más.

Así empezamos hace un año y mira cómo estamos, cómo seguimos, hasta donde hemos llegado…

 

Llevo tanto tiempo acostumbrada a ser la fuerte que mostrar por primera vez mi débil consecuencia y mi vulnerabilidad ha sido una extraña mezcla de muchas cosas.

Necesidad de cariño. Una tierna súplica que por fin me he atrevido a pronunciar.

Supongo que ya me da igual perder el estúpido estatus de seguridad que siempre tuve o la aparente firmeza que siempre mantuve.

Pero lo dije, por fin lo dije y no me arrepiento, ni tampoco me avergüenzo.

Lo dicho, puede que ya me dé igual…

 

¿Cuántas veces necesité esa pregunta y no escuché nada?

Con lo fácil que es preguntar… ¿cómo estás? y prestar atención a lo que te cuentan…

 

Desde los ojos de mis padres veo el abismo que nos separa.

Siento un vértigo desmedido entre su generación y la mía.

Y una distancia infinita que no nos permite entendernos por mucho que lo deseemos.

Nunca había sido tan consciente de esta situación.

Supongo que han cambiado las cosas o que las prioridades ya no son las mismas.

La lejanía más cruel creo que es la emotiva.

No ser capaz de demostrar las emociones o, dicho de otra manera, ser incapaz de demostrarlas si no son materiales.

Hay cosas que no se ven, que no se pueden tocar, que no se pueden comprar…

pero que existen y que se pueden sentir.

Y no hace falta ser extremadamente sensible para notarlas.

Un abrazo, una caricia, un "todo va a salir bien” son tan rentables, tan efectivos…

que deberían cotizar en bolsa. Seríamos todos tan ricos.

 

Y así me veo hoy, yendo a buscar todo lo que me falta con unas ganas locas de tenerlo.

A casa, al hogar.

Al lugar desde el que me diste tu último adiós y que yo no escuché…

A ese punto del mapa en el que me resulta imposible no sentir.

Y contemplar aquel cielo. Tu cielo.

Apagar el interruptor.

Observar y encontrar en lo más alto aquella luz incandescente que siempre lleva tu nombre.

Hay tanta belleza en la oscuridad, las estrellas solo salen de noche.

 

Lo mejor de ir es volver, una y otra vez.

No puede volver lo que no se ha ido.

Aquí nos encontramos (siempre) los cuatro.





sábado, 20 de febrero de 2021

Me gusta vivir porque nunca se muere del todo

Siempre fuimos cuatro, ahora somos tres. Nunca me gustaron los impares. A veces todavía me equivoco al poner la mesa y pongo un cubierto o un vaso de más. Y es curioso que aún me ocurra esto, porque ya casi hace el mismo tiempo que estoy sin ti que el que pasé contigo. Y podría decir que es por despiste, como también que es por costumbre.


Supongo que hay ciertas cosas que me niego a olvidar o que la memoria me hace trampas. O que hay situaciones, en las que una tiene la guardia bajada y que parece que toda defensa hace aguas… Como hoy, que me han preguntado tu edad y he dicho: tiene 47 años. (así, en presente...).

Qué bonita es la vida cuando se tiene, ¿verdad? Ausencia y tristeza suelen ir de la mano. Y yo me he puesto tonta, no lo voy a negar. Porque no entiendo como aún me sigue pasando… Supongo que me niego a aceptar que ya no estás o que hay días en los que me siento más frágil de lo normal.


Me gusta vivir porque nunca se muere del todo, contigo tengo un buen ejemplo. Tú eres la mejor demostración que soy capaz de encontrar. Esa ausencia que nunca se va, que siempre se queda.

 

Me encantaría retomarlo donde lo dejamos, si se pudiera. ¿te imaginas?

 

Mamá me llama y se enfada y me echa la bronca por no decir nada. Y yo me enfado y le echo la bronca por decir demasiado. Y así estamos…

 


miércoles, 25 de noviembre de 2020

No me acostumbro

A veces, sin darme cuenta, me parece oír en la escalera, unos pasos sigilosos
que se acercan a la puerta.
Y presto atención, mientras siento algo parecido a la ilusión…y que se desvanece
como si nada, cuando pasan de largo o ni siquiera llegan hasta mi casa.
No es nadie.
No eres tú.
(pena)
O cuando suena el teléfono y siempre espero que seas tú quien llame,
pero no es tu nombre el que aparece en la pantalla.
Ya no.
Tú no.
(pena)
O cuando me invade la nostalgia y busco entre las fotos alguna donde estés tú,
en la que pueda ver tu mirada o tu sonrisa y descubro (siempre) algo nuevo
que no había visto antes.
Te busco.
Te encuentro.
(pena)
Por todas estas cosas y por muchas más que prefiero no contar…
Es aquí, donde puedo desahogarme, donde encuentro intimidad…
para hablar de todos esos pequeños detalles que me ha dejado tu ausencia.

Una ausencia a la que, maldita sea, por muchos años que pasen, no llego a acostumbrarme.




A mi hermano.


lunes, 2 de noviembre de 2020

Mentira piadosa

Mientras se hace añicos la nostalgia, oscurece.

Escapamos de la pena para seguir en pena, almas en pena.

Heridas abiertas en mundos que se cierran.

Cicatrices que no se ven, pero que nos debilitan en cuerpo y alma.

 

(Pienso mientras doy vueltas sobre mí misma)

 

He salido a pasear un momento.

No he visto a nadie.

Pero necesitaba respirar un poco de aire.

Regenerar las ganas y que no se me note la desilusión cuando te llame por teléfono.

Como si esas cosas no se notasen sin ser vistas. Diría que sí.

Pero es que últimamente ya no tengo nada claro. O no tanto como antes.

 

Ver ponerse el sol, a pesar del frío que siento…

(ahora que se hace de noche tan pronto) es un pequeño impulso que me da fuerza,

eso cuando no se me pasa la hora o no tengo ganas de tanto esfuerzo.

 

Por no hablar de esos días en los que se pone a llover, como yo.

Esos días me quedo en casa y me quedo en mí.

No salgo de ninguna de las dos.

 

Rompiendo(me) y recomponiendo(me) un día más.

 

El yo contra el mí.

Como te entiendo, a pesar de mí…

 

 

Llamando…

 

¿Cómo estás, mamá?

¿Yo? ¡GENIAL!

martes, 30 de junio de 2020

30 de Junio

Celebro todos mis Abriles y todos tus Junios, todos mis Julios y todos tus Agostos...
porque entre la vida y la muerte apenas hay unos meses...
Y yo sigo aquí, para poder contarlo(s).
Deberás esperar un poquito más para que te vaya a visitar.
Estés donde estés… que estés bien.

lunes, 13 de abril de 2020

A cualquier otra parte

Anoche estuvo lloviendo, anticipo de lo que va a pasar hoy durante todo el día.
La tormenta por dentro y por fuera.
El día está siendo gris de verdad, un día más (un día menos) en este mes que no entiende ni de colores ni de primaveras.
Y me he sentado aquí, para intentar traerme recuerdos a la memoria y sacarme todas las sensaciones fuera.
Porque ahora la vida parece eso, un intento constante.
Una probabilidad entre cien de conseguir lo que queremos, una victoria.
Y esa descompensación a un resultado favorable no me hace desfallecer,
mientras haya una posibilidad todo es posible.

Siempre he sido de esas.
De las que piensan que querer es poder.
(casi siempre)
Y no me canso de intentarlo.

No me alejo de mi, aquí dentro tengo mi hogar.
Y si todo esto no es cierto…
voy a tardar algo más de tiempo en decirme lo contrario.
Voy a permitírmelo.
Hay sitios para encontrarse y personas para perderse.
Y yo me encuentro aquí sin buscarme.
Y tú, te (me) apareces.

Acabo de regalarme un suspiro.
Otro más.
Porque contigo, siempre es ahora.
Eres así,
vienes, te vas…
pero nunca te quedas.
Estoy a un solo paso de tenerte para siempre.
Ahora que ya es imposible que vuelvas…
Y ese bucle producido por tu ausencia te trae constantemente de vuelta.
Pero me sigue gustando traerte como de a ratitos y contarte como está siendo mi vida desde que no estás.

Casi dejé de escribirte, nunca de pensarte.
Las palabras se tornaron mudas, calladas…
Esa es tu voz en mi silencio.

Si, ya sé, suena fatal…
suena a desastre…
Lo malo de callar lo que sientes es que corres el riesgo de perder lo que quieres.
Y a ti no puedo perderte por segunda vez.
Ojalá pudiese hacerlo.

Tengo la sensación de haber ido tapando con parches algunos de mis males.
Cuando en realidad esos parches tapan lo que más deberíamos enseñar.
Así es cómo he ido conociendo ese lado no tan amable de la vida.
Hoy te regalaría la vida entera, así cómo lo hago yo, muy mal envuelta...
para que no te cueste empezar a usarla de buenas a primeras.

Hay días en los que me gustaría escribir el poema perfecto.
Otros en cambio, el poema perfecto se escribe sólo con tu nombre.

Nunca se vuelve a ser la misma dos veces, ni se regresa del dolor siendo la misma de antes.
Por el camino se van perdiendo los sueños y parte de la inocencia que se tenía cuando se crearon.
Y cuando llueve, te haces mi presente y no sé porqué.

Y hay días, algunos días,
que la odisea del recuerdo me lleva a través del tiempo y me hace extrañarte en cantidades industriales.
Resurgir de las cenizas cuando parece que todo está en ruinas.
¿A dónde te fuiste?
Porque esto sí que ha sido todo un viaje…


...a mi hermano.


lunes, 30 de diciembre de 2019

Fragmentos de mi vida #8

Llegar a casa y buscar una conversación con tu padre, que se sincere, que te explique como se siente.
Que empatices con él, que le escuches…
Que puedas opinar y que se quede pensativo con lo que le dices (aunque casi te doble la edad).
Llegar a casa y poder decirle a tu padre que puede contar contigo y que le quieres aunque no se lo digas muy a menudo.
Que se emocione y que intente disimular para que no lo veas.
(pero lo ves y te haces la tonta).
Poder darte cuenta, al terminar de hablar y aunque te de algo de rabia, de lo mucho que te pareces a él.
Eso es magia.

viernes, 13 de diciembre de 2019

Porfía

Hay días que me alcanza en el pecho
una sensación inerte,
tan negligente como ineficaz
que apacigua ese latir, esa bondad…
de pensarte y darme por satisfecha
por el simple hecho
de haberte traído de nuevo aquí, una vez más.

Y esa alegría es tan fuerte como poco duradera.
Y esa tristeza, es la que al final parece que siempre queda
cuando decido escribirte un poema
para no hacértelo llegar.

Y esa porfía conmigo misma
desluce con tu ausencia
la alegría de saberte.
la tristeza de no verte.

miércoles, 27 de noviembre de 2019

Fragmentos de mi vida #7

Solo tenía miedo a una cosa y era a no verte…
Y he tenido que aprender a no hacerlo.
¿Sabes?
No necesité perderte para darme cuenta de cuanto te quería.
Mientras tú seguirás allí y yo no me moveré de aquí…
Y te seguiré hablando de vez en cuando creyendo que me escuchas,
mientras soy consciente de que quizá no lo haces,
no porque no quieras si no porque no sabes…
Gracias por hacerme olvidar y hacerme recordarte.
Que estés donde estés, que estés bien.
Ya sabes.

domingo, 25 de agosto de 2019

Alzar el duelo

A veces me da por pensar en cómo nos llevaríamos ahora.
Ahora que ya entiendo de la vida (lo) suficiente como para saber qué me gusta y qué no.
Ahora que entiendo de moralidad y de dobles filos y que ya no tengo la libertad para hacer lo que hice en su momento, escapar.

Ahora que ya sé lo que significan las contradicciones, los impulsos o cómo se siente una cuando se sitúa, en ese punto exacto entre la espada y la pared... por hacerlo quizá con demasiada asiduidad.
Ahora que ya sé lo que significa que te escuchen, que te quieran de verdad, que conozco la sensación que se tiene al ser engañada y de cómo duele el dolor de una pérdida.

Ahora que ya sé lo que se siente cuando se tiene intimidad y que no estoy dispuesta a perderla nunca más.
Ahora que he aprendido a llevar la contraria y a justificarme con ella, eso me lo enseñaste bien…
Ahora que ya me hice mayor, aunque en casa sigan llamándome la niña.

A veces me pregunto... cómo nos llevaríamos ahora, tú y yo, con la vida a cuestas.
Y si dejaría que me vieras así, tal y como estoy ahora, deshilvanada...
Cómo si tú fueses capaz de recomponer mi ovillo sin protestar...o sin soltar alguna gracia.

A veces me cuestiono cosas sin importancia como por ejemplo... ¿cómo sería tu voz?, sobre todo eso, tu voz... porque sin querer casi la tengo olvidada.

A veces me encuentro sacudiéndome y desprendiéndome de los restos de la vida como quién se limpia restos de ceniza de la ropa del día.









miércoles, 26 de junio de 2019

46

Te llevo dentro.
Perdona la oscuridad.
En cuanto lleguemos te abriré al cielo,
para que puedas al fin volar.
Mi amor por ti,
será inmortal...
mientras siga tan vivo tu recuerdo
aunque tu estés tan muerto,
en la puta realidad.

sábado, 25 de mayo de 2019

Me sobran motivos

Yo no fui capaz de quererte de menos
y tu no pudiste quererme de más.
Esa fue la gran y única verdad.
Y de a ratitos,
todavía me sobran motivos para echarte de menos.
Me gustaría poder explicarte cuanto amor te guardo.
Intocable.
Porque cuando hablo de ti...
es así como me siento...
es así como te siento...
no hay más.
Mientras intento llenar tu espacio,
que no tu vacío...
con palabras
y me sigo dirigiendo a ti con cartas a ninguna parte.
Y sin matasellos.

viernes, 12 de abril de 2019

Ya no sé como decírtelo...

Te habré dicho como unas mil veces que no me pongas esa cara.
¡Si, si… esa!
que no respondo…
(que te como).

martes, 2 de abril de 2019

Ecos de un adiós

Aquel "quejío" ronco me transformó por un momento en alguien que no era.
Aquel NO (noo, nooo, noooo) de negación que tuve que transformar en un SÍ por obligación.
Jodiéndome a mi misma no sabes ni cuánto ni cómo.
Y aquellas lágrimas que no podía contener y que solo hacían que caer y caer...
inundándome por completo mientras yo iba achicando la tristeza como podía...
Recuerdo el sitio, el lugar exacto dónde recibí la noticia...
Ese rincón de nuestra casa donde aún te sigo viendo casi a diario...
pero donde no te puedo abrazar.
Un altar imaginario como también lo es "Montserrat"...
Espacios simbólicos donde aún guardo el sonido de tu risa,
como enlatada, que de vez en cuando destapo...
y donde el eco cada vez parece más lejano y ya, no retumba tanto.
¡Ay! ¡hermano!...
cuánto te extraño...
cuánto te amo...

                            a m o...
                                             a...
                                                    m...
                                                              o...
                                                                       ...                                                     

Ecos de un adiós,
que cada vez suena más lejano...
y no es por el olvido...
porque tu recuerdo (¡ay!) tu recuerdo,
ese siempre retumba fuerte en mis adentros.
Porque aunque me duelas, echándote de menos, aún te tengo.
Y teniéndote aún sin verte, te sigo queriendo.
Y vengo a verte cuando puedo,
a esta montaña tan mágica donde descansas.
Dónde me cuesta volver y de la que me cuesta marcharme...
eso debes saberlo...
A mi favor diré,
que siempre me cuesta,
pero siempre vuelvo...
creyendo inocente que me esperas...
que me ves llegar,
que te sientas a mi lado,
y juntos nos fumamos en una tarde...
esa vida que ya no te queda.                                   

miércoles, 16 de enero de 2019

El abrazo

Revivo a diario lo que me quedó de aquel abrazo.
Su recuerdo no mata, sana.
Tiene la virtud de aplacar toda mi añoranza...
haciéndome regresar al pasado constantemente,
en un viaje magistral de enseñanza.

domingo, 16 de diciembre de 2018

Infinitas pruebas

Siempre están ahí, esperándome con paciencia, para que yo haga infinitas pruebas.