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martes, 31 de julio de 2018

Apfelkreppel

  Pues hoy por fin aparezco de nuevo por aquí, quienes sigáis Desirvientadas por Facebook o Instagram os habréis dado cuenta de que hemos estado de viaje. Un viaje precioso recorriendo La Ruta de los Cuentos de Hadas empezando por Frankfurt y terminando en Hamburgo, visitando unos pueblos preciosos la mar de pintorescos de donde provienen muchas de las leyendas y cuentos que conocemos, aunque sea un poco maquillados para eliminar las partes más crueles.


  Tenía esta ruta en mente desde hace años, pero por una cosa u otra siempre la dejábamos aparcada y por fin este año nos decidimos. Es una ruta que no está muy explotada y queda sobre todo para los pocos turistas alemanes que visitan algunos de esos pueblos, así que hemos disfrutado de esa otra Alemania que no conocíamos.


  Ha sido una pasada poder visitar la casa de Blacanieves, o el castillo de Cenicienta, o la Torre donde Rapunzel estaba secuestrada. Debo decir que nos ha encantado hacer un viaje tan diferente a los de otros años por esas carreteras que atravesaban bosques inmensos y tupidos.

  Ya para rematar, se nos ocurrió pasar un par de días en Amsterdam, mira que Hamburgo tiene canales, pero el encanto de los de Amsterdam es único, disfrutamos un montón también.


  Y en Frankfurt probé esta receta que os traigo hoy, que vienen a ser unos donuts con manzanas, pero con un toque especial propiciado por ese relleno que no es otra cosa que una pasta choux menos consistente que se extiende sobre la masa y al freírlos le da una esponjosidad y un sabor maravillosos. Ahí os dejo con la receta.

  Ingredientes:

  Para la masa:

* 250 ml. de leche.
* 75 gr. de mantequilla.
* 500 gr. de harina.
* 25 gr. de levadura fresca de panadería o 15 gr. de levadura seca activa.
* 75 gr. de azúcar.
* 1 pizca de sal.
* 1 huevo grande.

  Para el relleno:

* 125 ml. de agua.
* 25 gr. de mantequilla.
* 1 pizca de sal.
* 1 cucharada de azúcar.
* 75 gr. de harina.
* 15 gr. de fécula de maíz.
* 3 huevos grandes.
* 600 gr. de manzanas.

* Aceite para freír.
* Azúcar y canela para rebozar.


  Preparación:

  De la masa:

- Calentamos la leche (que nos quede templada) y derretimos la mantequilla.

- Ponemos la harina en un bol junto con la levadura y añadimos los ingredientes restantes y la mezcla de leche y mantequilla.

- Colocamos en el vaso de la batidora y amasamos con el gancho, comenzando a velocidad baja y aumentando progresivamente al máximo, mantendremos así unos 5 minutos.

- Cubrimos la masa y la dejamos reposar en un lugar cálido hasta que doble su volumen.

  Del relleno:

- Hervimos el agua, la mantequilla, la sal y el azúcar en un cazo. Retiramos del fuego.

- Mezclamos la harina con la fécula de maíz y lo agregamos al líquido. Nos quedará una bola de masa suave, calentamos ahora durante 1 minuto.

- Añadimos los huevos uno a uno, batiendo bien para que nos queden bien integrados.

- Lavamos y pelamos las manzanas y las cortamos en cubitos pequeños.

  Montaje:

- Amasamos la masa sobre una superficie enharinada y la extendemos con forma de rectángulo.

- Extendemos el relleno sobre la masa y rociamos las manzanas cortadas.

- Enrollamos desde el lado largo y cortamos rebanadas de aproximadamente 3 cm. de ancho y las colocamos sobre papel encerado.

- Las dejamos reposar durante unos 15 minutos.

- Los freímos en aceite, que no esté excesivamente caliente o se nos dorarán mucho por fuera quedando crudos por dentro. Doramos bien por ambos lados.

- Escurrimos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite y aún calientes los rebozamos en una mezcla de azúcar y canela.

  Puede parecer una receta complicada, pero no, requiere un poco más de tiempo para preparar el relleno, pero como la masa tiene que levar nos deja tiempo de sobra para hacerlo.Y con el ingrediente estrella que guió nuestro viaje, las manzanas. A pesar de haber tantas leyendas por la zona, Blancanieves parece captar más atención que ninguna otra princesa.



  Pues por hoy ya está, os dejo tiempo para que hagáis estos Apfelkreppel mientras yo voy pensando en alguna nueva receta y me mentalizo en que pronto hay que volver al trabajo. Muchos besos y hasta la próxima entrada.

sábado, 18 de noviembre de 2017

Pumpkin Petit Choux (Profiteroles de calabaza)

  Habrá quien diga que ya pasó Halloween para presentarme con una receta de calabaza, pero es que ahora viene Acción de Gracias y el ya famoso Black Friday, así que tenía antojo de preparar algo con calabaza que es muy típico para esa fiesta.



  No me apetecía algo muy denso, así que opté por estos profiteroles con este relleno que aunque algo diferente al que estamos acostumbrados no deja de estar riquísimo. De nuevo me volvía a encontrar con esa barrera de los desconocido.


  La gente oye calabaza y le suena a potaje y echa un paso para atrás, pero quien se atrevió a probarlo quedó encantado. En cualquier caso yo no me voy a rendir y voy a seguir preparando este tipo de recetas con ingredientes algo inusuales pero que dan un resultado extraordinario.


 Ingredientes:

  Para la masa:

* 250 ml. de agua.
* 100 gr. de mantequilla.
* Una pizca de sal.
* 200 gr. de harina.
* 5 huevos.

Para el relleno:

* 1/2 taza de nata para montar.
* 1/2 taza de relleno de pastel de calabaza.
* 1 cucharada de especias de pastel de calabaza,si no lo tenéis como es mi caso, pues os cuento:
   - 3 cucharadas de canela molida.
   - 2 cucharaditas de jengibre molido.
   - 2 cucharaditas de nuez moscada.
   - 1+1/2 cucharaditas de pimienta de Jamaica.
   - 1+1/2 cucharaditas de clavo molido.


 Preparación:

  De la masa:

- En la thermomix colocamos el agua, la sal y la mantequilla, y lo programamos durante 5 minutos, Tª 100ºC y velocidad 1. Como veis esto es lo que se puede hacer en una cacerola, debe hervir un poco la mezcla, habiendo quedada derretida la mantequilla por completo, os indicaré en el momento en el que habría que pasarlo a la batidora.

- Agregamos la harina y  programamos 20-30 segundos, velocidad 5. Para hacerlo a mano nos bastaría con remover bien con una cuchara de palo, hasta conseguir que quede bien mezclado y sin grumos, formando una bola al final. Antes del paso siguiente debemos dejar que enfríe un poco, que os quede templado.

- Ahora sí os hace falta pasar a la batidora, para poder añadir los huevos, como siempre uno a uno, batiendo bien entre adiciones, en la thermomix a velocidad 4, unos 10 segundos entre huevo y huevo.

- Transferimos la masa a una manga y con una boquilla medianamente ancha (yo los he preparado con las boquillas que uso para los frostings de los cupcakes), sobre la fuente de horno forrada con papel encerado formamos unos profiteroles pequeñitos, pegaditos unos con otros hasta formar un rectángulo como en este caso, o con la forma que queráis darle a la tarta.

- Horneamos unos 12-14 minutos con el horno precalentado a 200ºC,  tienen que quedar doraditos.

- Los dejamos dentro del horno apagado unos 5 minutos , los sacamos y dejamos que terminen de enfriar.

Del relleno:

- Montamos la nata con las varillas junto con las especias, y una vez montada le agregamos poco a poco el relleno de calabaza, hasta que quede todo bien incorporado y firme.

 Montaje:

- Una vez nuestros profiteroles se hayan enfriado, con un cuchillo con buen filo partimos cada profiterol .

- Rellenamos con la mezcla de nata y calabaza, rociamos con azúcar glas y ya están listos.


  Espero que vosotras  sí que os atreváis a prepararlo. La mezcla de pastel de calabaza me la traje de nuestro último viaje, pero es fácil de conseguir en tiendas de productos americanos por si os decidís a hacerlos. Os dejo que tengo un bizcocho de manzana en el horno que está empezando  a pitar. Muchos besotes y hasta la próxima entrada.

viernes, 18 de marzo de 2016

Zeppole di San Giuseppe

  Es curioso cómo se rodean las cosas en la vida a veces. Ni recuerdo el tiempo que llevaba con esta receta en la recámara, pero por una cosa o por otra se pasaba esta fecha especial sin que lo preparara. Este año la tenía totalmente olvidada, pero en el colegio una vez al mes preparan menús temáticos, como ellos los llaman, y aunque mis chicos llevan la comida de casa, me gusta que ellos se adapten y también la lleven.


  Algún profe que otro suele andar a la expectativa con las comidas de mis hijos, incluso los avisan con antelación para que me lo digan y también puedan llevar su comida temática. Esta vez se trataba de comida italiana, así que les preparé unos buenos espaguetis con albóndigas, y ya mi marido empezó a animarme para que les hiciera un tiramisú, pero entonces recordé estos donuts italianos que además son propios para estas fechas porque los preparan para la celebración del Día del Padre.


  Para que veáis que en ocasiones todo viene a colación para hacer esto o aquello, y allá que fueron mis niños la mar de contentos al cole con estos pasteles. En la versión clásica se preparan fritos, pero yo opté por esta nueva versión que es más ligerita, con su horneado.


  No descarto hacerlos fritos en un futuro, pero pensando en que ya llevaban un plato contundente me pareció bien aligerar un poco el postre.


  Tenía pensado preparar otra cosita para este día, pero al final lo que os digo, una cosa lleva a otra. Y a mi marido también le ha encantado este pastel, así que ya hemos cumplido con su homenaje también, porque tendrá millones de defectos, casi tantos como yo, pero padrazo es un rato, así que el homenaje es bien merecido.


  Ingredientes:

  Para la masa:

* 250 ml. de agua.
* 100 gr. de mantequilla.
* Una pizca de sal.
* 200 gr. de harina.
* 5 huevos.



  Para el relleno:

* 100 gr. de azúcar.
* 500 ml. de leche entera.
* 50 gr. de harina de maíz.
* 3 huevos.
* 1 cucharada de vainilla en pasta.

  Preparación:

  De la masa:

- En la thermomix colocamos el agua, la sal y la mantequilla, y lo programamos durante 5 minutos, Tª 100ºC y velocidad 1. Como veis esto es lo que se puede hacer en una cacerola, debe hervir un poco la mezcla, habiendo quedada derretida la mantequilla por completo, os indicaré en el momento en el que habría que pasarlo a la batidora.

- Agregamos la harina y  programamos 20-30 segundos, velocidad 5. Para hacerlo a mano nos bastaría con remover bien con una cuchara de palo, hasta conseguir que quede bien mezclado y sin grumos, formando una bola al final. Antes del paso siguiente debemos dejar que enfríe un poco, que os quede templado.

- Ahora sí os hace falta pasar a la batidora, para poder añadir los huevos, como siempre uno a uno, batiendo bien entre adiciones, en la thermomix a velocidad 4, unos 10 segundos entre huevo y huevo.

- Transferimos la masa a una manga y con una boquilla medianamente ancha (yo los he preparado con las boquillas que uso para los frostings de los cupcakes), sobre la fuente de horno forrada con papel encerado formamos unos profiteroles pequeñitos, pegaditos unos con otros hasta formar un rectángulo como en este caso, o con la forma que queráis darle a la tarta.

- Horneamos unos 12-14 minutos con el horno precalentado a 200ºC,  tienen que quedar doraditos.

- Los dejamos dentro del horno apagado unos 5 minutos , los sacamos y dejamos que terminen de enfriar.

  Del relleno:

- Ponemos todos los ingredientes en el vaso de la thermomix y programamos 7 minutos, 90ºC, velocidad 4.

- Vertemos en un bol cubierto con film transparente y refrigeramos al menos durante un par de horas, que espese.

  Montaje:

  Llegado el momento la usaremos con nuestra manga pastelera para rellenar nuestros Zeppole partidos por la mitad, y para colocar una pequeña cantidad por encima. Ya para rematar, una cereza glaseada y... listo, ya tenemos nuestro dulce especial para celebrar el día del padre.



  ¿Qué? ¿Os animáis a preparar estos pastelitos para celebrar San José? Venga, no seáis perezos@s, que se preparan en un rato. Muchos besotes.

jueves, 31 de diciembre de 2015

Turrón and Choux cake

  Pues no quería dejar de despediros el año y desearos lo mejor para el que entra, aunque sé que muy probablemente no lo leeréis hoy porque suele ser una tarde ajetreada con los preparativos. Yo misma en un rato tendré que empezar a preparar el cordero para meterlo en el horno.


  Así que como no quería dejar pasar la oportunidad os enseño el postre con el que diremos adiós a este año. Sólo os puedo decir que es una verdadera delicia. Ya había preparado esta masa choux con esta crema de turrón pero en ecclairs pequeñitos, pero de pronto se me ocurrió que quedaría preciosa una tarta con esta presentación.


  Y creo que no me equivocaba, no me digáis que no queda bonita. Es una tarta sencilla de hacer que no requiere ni mucha elaboración ni mucho horneado. En este caso, al contrario que con la anterior tarta el corte es complicado, sobre todo por la capa de glaseado que le he puesto encima que al endurecer lo hace más difícil, lo más bonito es verla por fuera. así sin tocarla...jajaja


  Pero no creáis, que aunque el corte no sea el más bonito, no repercute en nada a su sabor, que es una maravilla. Así que os paso la receta por si os apetece hacerla en alguna ocasión.


Ingredientes:

  Para la masa:

* 250 ml. de agua.
* 100 gr. de mantequilla.
* Una pizca de sal.
* 200 gr. de harina.
* 5 huevos.

  Para el relleno:

* 250 ml. de nata vegetal fría.
* Una tableta de turrón del blando.


  Preparación:

  De la masa:

- En la thermomix colocamos el agua, la sal y la mantequilla, y lo programamos durante 5 minutos, Tª 100ºC y velocidad 1. Como veis esto es lo que se puede hacer en una cacerola, debe hervir un poco la mezcla, habiendo quedada derretida la mantequilla por completo, os indicaré en el momento en el que habría que pasarlo a la batidora.

- Agregamos la harina y  programamos 20-30 segundos, velocidad 5. Para hacerlo a mano nos bastaría con remover bien con una cuchara de palo, hasta conseguir que quede bien mezclado y sin grumos, formando una bola al final. Antes del paso siguiente debemos dejar que enfríe un poco, que os quede templado.

- Ahora sí os hace falta pasar a la batidora, para poder añadir los huevos, como siempre uno a uno, batiendo bien entre adiciones, en la thermomix a velocidad 4, unos 10 segundos entre huevo y huevo.

- Transferimos la masa a una manga y con una boquilla medianamente ancha (yo los he preparado con las boquillas que uso para los frostings de los cupcakes), sobre la fuente de horno forrada con papel encerado formamos unos profiteroles pequeñitos, pegaditos unos con otros hasta formar un rectángulo como en este caso, o con la forma que queráis darle a la tarta.

- Horneamos unos 12-14 minutos con el horno precalentado a 200ºC,  tienen que quedar doraditos.

- Los dejamos dentro del horno apagado unos 5 minutos , los sacamos y dejamos que terminen de enfriar.

  Del relleno:

- Montamos nuestra nata.

- Una vez montada, añadimos el turrón poco a poco a trocitos muy pequeñitos hasta que nos quede firme y con picos todo el conjunto y el turrón quede bien integrado.

  De la tarta:

- Vamos alternando capas de masa choux con capas de la nata, aplicada en este caso con la misma boquilla con la que le di forma a la masa.

  Pues ya está, la única decoración son unos cuantos profiteroles que hice con la masa que sobró y glaseado de dos sabores, chocolate blanco y chocolate negro.


  Y mirad lo que ha pasado cuando he ido a revisar las fotos, a la vuelta para recogerlo todo me he encontrado con un plato vacío y dos cucharas usadas, que sepáis que estas cosas sólo pasan cuando está muy muy rico.

  Esto es todo, lo dicho, que el año que entra os traiga lo mejor a todos, y que disfrutéis la noche ya sea con la familia, en una fiesta o lo que sea. Muchísimos besotes.

martes, 4 de febrero de 2014

Profiteroles con fresas y chocolate (Strawberries & Chocolate Petit Choux)

  Qué me gusta la pasta choux!!! Y las fresas con chocolate,..., pues también. Y si lo combinamos todo??? Alaaaaaaa!!!

  Sí chicas, sale este pedazo de dulce que estáis viendo. Bocados pequeñitos, pero llenos de sabor y de ternura. Y es que oye, este postrecillo se me ocurrió el otro día dándole vueltas al coco, y me dije: "A por él, y sin miramientos".


  Pensé que podía ser el postre perfecto para mi maridín cuando termina de comer, después de una dura mañana de curro. Podría haberlo dejado para San Valentín, que está a la vuelta de la esquina, pero claro, así no os lo podía enseñar por si a alguna le gusta tanto como para prepararlo, y como lo nuestro es amor, pues yo sé que a él no le importa adelantarlo 10 días. Además ya caerá algo ese día...jejeje


  Requiere de varios pasos, pero en absoluto es complicado, y si yo he podido esta mañana junto con un atún encebollado, una lavadora, la recogida de la casa habitual de cada día y la sesión de fotos, cualquiera puede.

  Ingredientes:

  Para la masa:

* 250 ml. de agua.
* 100 gr. de mantequilla.
* Una pizca de sal.
* 200 gr. de harina.
* 5 huevos.

  Para el relleno:

* 250 gr. de fresas.
* 150 gr. de azúcar.
* Un chorrito de vinagre de Módena.

  Para la cobertura:

* 200 gr. del chocolate que más os guste (yo he usado para la mitad, chocolate con leche, y para la otra mitad, al 70%).



  Preparación:

  De la masa:

- En la thermomix colocamos el agua, la sal y la mantequilla, y lo programamos durante 5 minutos, Tª 100ºC y velocidad 1. Como veis esto es lo que se puede hacer en una cacerola, debe hervir un poco la mezcla, habiendo quedada derretida la mantequilla por completo, os indicaré en el momento en el que habría que pasarlo a la batidora.

- Agregamos la harina y  programamos 20-30 segundos, velocidad 5. Para hacerlo a mano nos bastaría con remover bien con una cuchara de palo, hasta conseguir que quede bien mezclado y sin grumos, formando una bola al final. Antes del paso siguiente debemos dejar que enfríe un poco, que os quede templado.

- Ahora sí os hace falta pasar a la batidora, para poder añadir los huevos, como siempre uno a uno, batiendo bien entre adiciones, en la thermomix a velocidad 4, unos 10 segundos entre huevo y huevo.

- Transferimos la masa a una manga y con una boquilla medianamente ancha (yo los he preparado con las boquillas que uso para los frostings de los cupcakes), sobre la fuente de horno forrada con papel encerado formamos una especie de churros anchos, de unos 10-12 cm. de largo.

- Horneamos unos 12-14 minutos con el horno precalentado a 200ºC,  tienen que quedar doraditos.

- Los dejamos dentro del horno apagado unos 5 minutos , los sacamos y dejamos que terminen de enfriar.

  Del relleno:

- Vertemos en la sartén las fresas, el azúcar y el vinagre, y cocinamos a fuego medio hasta que el líquido de haya evaporado y las fresas queden tiernas.

  De la cobertura:

- Mientras nuestros profiteroles se hacen en el horno, derretiremos nuestro chocolate en el microondas, y recordad que se ha de hacer en tiempos cortos con temperaturas bajas.

  Montaje:

- Una vez nuestros profiteroles se hayan enfriado, y la cobertura de chocolate templado, sumergimos cada petit choux en el chocolate, más o menos hasta la mitad.

- Dejamos que endurezca el chocolate, y entonces con un cuchillo con buen filo partimos cada profiterol por la mitad en la parte que sumergimos antes en chocolate.

- Rellenamos con la compota de fresas y ya están listos.



 La verdad es que ha quedado la mar de rico, a ver quién se anima a probarlos. Besotes. 

jueves, 17 de enero de 2013

Mocha Éclairs

  Pues chicas, el otro día me propuse hacer estos dulcecitos porque necesitaba pensar en otra cosa que no fuera la que tenía en mente en ese momento, y ya sabéis que para mí la repostería y este blog constituyen una especie de terapia que me ayuda a expandir mi cabeza y a desfogar, tanto mis alegrías como mis penas.


  No os había querido contar nada porque no quería entristeceros, pero no consigo quitarme de la cabeza lo que pasó la tarde del día cinco en la cabalgata, nosotros estábamos muy próximos al lugar donde ocurrió, por suerte no tanto como para que mis hijos pudieran ver algo. Pero cuando me enteré del desenlace del pequeño me quedé helada, pensando en cómo esos padres debieron llevar al chiquillo con toda la ilusión del mundo y cómo debieron regresar de la misma, destrozados y sumidos en la tristeza más absoluta.


  Como os digo no quería comentaros nada, no es una noticia alegre. Pero es que el domingo, cuando me tomaba un café revisando el correo antes de ir al trabajo, me enteré de otra noticia trágica, el padre de un compañero de mi hijo mayor había fallecido. Uffff, sabía que estaba enfermo, y justo un par de días antes me había encontrado a su mujer allí en el colegio, no habíamos aparcado tan cerca como en otras ocasiones, así que la saludé desde lejos y poco más, y cuando ya entré en el coche pensé: " Ayyy, no le he preguntado por cómo está su marido!!!, bueno, el próximo día". Y no he podido, no ha dado tiempo.


  Lo que más pena me da es cómo debe afectar a sus pequeños y a su mujer su pérdida. Y no puedo evitar pensar en que no podría soportar la falta de alguno de mis hijos, y qué sería de ellos si alguno de nosotros faltáramos. Ambas cosas me ponen los pelos de punta y se me encoge el alma.


  Sé que la vida sigue, y que poco a poco seguiré como siempre, sin dar tantas vueltas a ese tipo de cosas, pero cuando las ves tan cercanas, por mucho que uno quiera no puede rehuir ciertas ideas, y darse una cuenta de lo que es realmente importante, aunque pasado-mañana vuelva a discutir con Paco por cualquier tontería. Estos momentos son así.


  Así que como os digo, me metí en la cocina para mantener mis pensamientos ocupados en otros menesteres, y así sobrellevar mejor el día, y esto fue lo que salió. La masa la hice en la Thermomix porque resultaba lo más cómodo y práctico, pero igualmente se puede hacer con una cacerola al fuego, y transfiriendo después la masa al vaso de la batidora.


  Ingredientes:

  Para la masa:

* 250 ml. de agua.
* 100 gr. de mantequilla.
* Una pizca de sal.
* 200 gr. de harina.
* 5 huevos.

  Para el relleno:

* 100 ml. de nata fría, para montar.
* 100 gr. de queso mascarpone.
* Un sobrecito de café soluble.
* Una cucharadita de esencia de vainilla.
* 2 cucharaditas de azúcar blanca granulada.

  Para el glaseado:

* 2 cucharadas de nata.
* Un sobrecito de café soluble.
* Una cucharadita de esencia de vainilla.
* 200 gr. de azúcar glas tamizado.
* Un poquito de leche si queda demasiado espeso, la cantidad, un poco al gusto.
* Cacao para espolvorear.


  Preaparación:

  De la masa:

- En la thermomix colocamos el agua, la sal y la mantequilla, y lo programamos durante 5 minutos, Tª 100ºC y velocidad 1. Como veis esto es lo que se puede hacer en una cacerola, debe hervir un poco la mezcla, habiendo quedada derretida la mantequilla por completo, os indicaré en el momento en el que habría que pasarlo a la batidora.

- Agregamos la harina y  programamos 20-30 segundos, velocidad 5. Para hacerlo a mano nos bastaría con remover bien con una cuchara de palo, hasta conseguir que quede bien mezclado y sin grumos, formando una bola al final. Antes del paso siguiente debemos dejar que enfríe un poco, que os quede templado.

- Ahora sí os hace falta pasar a la batidora, para poder añadir los huevos, como siempre uno a uno, batiendo bien entre adiciones, en la thermomix a velocidad 4, unos 10 segundos entre huevo y huevo.

- Transferimos la masa a una manga y con una boquilla medianamente ancha (yo los he preparado con las boquillas que uso para los frostings de los cupcakes), sobre la fuente de horno forrada con papel encerado formamos una especie de churros anchos, de unos 10-12 cm. de largo.

- Horneamos unos 12-14 minutos con el horno precalentado a 200ºC,  tienen que quedar doraditos.

- Los dejamos dentro del horno apagado unos 5 minutos , los sacamos y dejamos que terminen de enfriar.

  Del relleno:

- Montamos nuestra nata junto con el azúcar.

- Una vez montada, añadimos el sobrecito de café y la esencia de vainilla y mezclamos bien para que quede todo bien integrado.

- Sólo nos queda agregar el queso mascarpone, batiendo a velocidad media, hasta que nos quede una mezcla homogénea y de consistencia media, quiero decir que no os montará picos duros pero mantendrá bastante bien la forma de la boquilla que uséis después.

  Del glaseado:

- En el vaso de la batidora mezclamos todos los ingredientes menos la leche, que usaremos al final para darle  la consistencia deseada, depende de si os gusta un glaseado más o menos espeso.

  Montaje:

- Una vez fríos los éclairs, con un cuchillo con una punta finita, tipo cuchillo de pelar los abrimos por la mitad.

- Rellenamos con nuestra manga pastelera.

- Con una cuchara vertemos el glaseado por encima.

- Y con un tamizador espolvoreamos cacao sobre el glaseado.


  Los llevé por la noche al trabajo y mis compañeras quedaron encantadas, en casa tampoco le hicieron ascos, y mi madre, a la que le envié un par, me dijo que estaban riquísimos y tiernos tiernos. Así que fue un absoluto éxito, os los recomiendo. Besotes.

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