Mostrando entradas con la etiqueta Rodolfo Häsler. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Rodolfo Häsler. Mostrar todas las entradas

miércoles, 14 de febrero de 2024

TRES POEMAS DE RODOLFO HÄSLER EN EL TRANVÍA VERDE DE ALEJANDRÍA

 






Una mujer sube con una jaula

en la siguiente parada,

en su interior grazna, que no canta,

un extraño pájaro negro

que me escudriña

y me hace sentir culpable,

un sospechoso.


―――――――――――


El tranvía es verde,

verde manzana, verde agua,

no consigo convenir

el tono exacto.

Aparece a lo lejos

por encima del intenso tráfico,

acerca su cabeza acristala

y sin numeración,

sólo el hombre parado a mi derecha

conoce su destino.


―――――――――――


El tranvía hace el trayecto correcto,

cruza la ciudad de un extremo a otro,

me alegra reconocer la ruta

por primera vez,

encaminado

hacia un punto

en el infinito.




Rodolfo Häsler

El tranvía verde de Alejandría


Planeta Clandestino # 247


Ediciones del 4 de agosto


martes, 7 de febrero de 2023

TORRE DEL RELOJ UN POEMA DE HOSPITAL DE CIGÜEÑAS DE RODOLFO HÄSLER

 

 

 

 

TORRE DEL RELOJ

 

 

Despide la ocasión,

alma atrapada

en la vieja maquinaria,

acuérdate, dice,

como en el poema

tantas veces repetido: souviens-toi!

dolores, espantos,

la carroña de Baudelaire

que arruina las facciones,

un dardo en el pecho

que empuja

hasta borrar la alegría,

en su escondrijo

emplea el formón,

una muesca en el esqueleto

de los vivos,

de Skopje a Prishtina,

Podgorica, Sarajevo,

a cada cual su estación,

la torre del reloj

es la voz que se traga un insecto

para adentro,

engatusa en todos los idiomas,

expande su indeferencia

al paso de los minutos,

no puede detenerse

ni apiadarse de la ciudad

sin ser estatua de sal,

suavemente

la hora cercena

el cuello elegido,

ciega se despide

con el último aliento.

 

 

 

Rodolfo Häsler

Hospital de cigüeñas

 

Libros de la hospitalidad

Olé libros


lunes, 28 de diciembre de 2020

SIETE POEMAS DE TODOS LOS CABALLOS DE ANTONIA VICENS

 

 

 

 

El cielo puede caber   en un charco

el infierno   puede ser

una cama   con las sábanas

de seda.

 

 

—————————————————

 

 

He encendido una vela   sobre su mesita

de noche   que pueda ver

si no encuentra   estrellas

por el camino   ansioso espera que alguien

de   más allá de la sangre

le dé órdenes   copas

rotas   marcas en las muñecas

de una infancia   con espinas.

 

 

—————————————————

 

 

Poniendo voz   de náufrago   se me pega a la piel

quería convertirme   en agua

muerta   una vez   hace tiempo

me perdí   en el parque

 

 

música   disfraces

y ocultos   entre las hojas de

las palmeras   ángeles hambrientos

roían niños.

 

 

—————————————————

 

 

Disparos me hieren en la frente   chorros de sangre

me tapan la vista

algunos curiosos me aconsejan que vaya

a urgencias   no sé

cómo explicarles

que   no soy

yo

quién se está

desangrando.

 

 

—————————————————

 

 

Avanzan   a galope   blancos

rojos

negros

amarillos   todos los caballos.

 

 

—————————————————

 

 

De jovencita quería ser   amazona

la culpa   un anuncio de Martini

en el que una mujer con un vestido de tul

recorría la orilla infinita de la mar

montada en una yegua

blanca   se dijo tiene cáncer no

sobrevivirá al verano   entonces quise

ser un caballo   alado

galopando en la silla   de la Muerte.

 

 

—————————————————

 

 

Al abrir las persianas   florecían gladiolos

y rosas silvestres   cortaba un ramo

me llenaba el pelo de pétalos   hasta

que   caballos desbocados

me pisotearon   el vientre.

 

 

 

Antonia Vicens

Todos los caballos

 

Traducción de Rodolfo Häsler

 

Editorial Pre-Textos