Mostrando entradas con la etiqueta Magia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Magia. Mostrar todas las entradas

martes, 31 de diciembre de 2013

¿Uvas o Mandarinas?




Se acerca el 2014 y ¡hay que celebrarlo! Sin embargo, esta noche la tengo pillada con los amigos y las campanadas en Sol no pueden ser así que fui... al ensayo. Pero no ese rollo de Neox, sino las campanadas de las 12... de la mañana. Porque si la noche es para los amigos, la mañana se la reservo a la familia. Había niños, padres, extranjeros... Y también jóvenes, bastantes en realidad, porque una copita de champán barato y un beso al dar las 12 no entiende de edades.








Eso sí, nada de uvas. Las uvas de la suerte están reservadas para la noche, no peques de avaricioso y le robes la suerte al de al lado. ¿Las más populares? ¡Mandarinas! A cada campanada, un gajo. Ahora os pregunto yo:
¿mandarinas o uvas? ¿uvas o mandarinas?



Ya sea una o la otra, ¡o si quieres lacasitos! En la Puerta del Sol, en tu casa, en la calle, con la familia, con los amigos; lo importante es ir con los mejores deseos y la mejor compañía.



Este 2014 lo quiero celebrar... ¡contigo!









martes, 10 de diciembre de 2013

Juego de Caballeros, el thriller de misterio definitivo



No sé si conoceréis a Joanne Harris, los que sí sabréis que es una de las escritoras de ficción con toques mágicos más importante de los últimos años. Su obra más importante, Chocolat, fue llevada con gran éxito a la gran pantalla, pese a no ser igual con su segunda y tercera parte (publicada recientemente).


De todos sus libros, hoy vengo a hablaros de una me mis últimas lecturas que, discreta pero definitivamente, se ha metido entre mis favoritos. Se trata de Juego de Caballeros, una intrigante novela que, cual cebolla, tiene capas sobre capas y, siempre que crees haber llegado a la última, te das cuenta de que el misterio es mucho más profundo de lo que puede parecer. Y eso me encanta, adoro que el autor juegue conmigo de esa manera. Quiero sorpresas, giros en la trama y un final que me deje con la boca abierta.

Este libro, pese a salirse de mi género habitual (fantástico), es un soplo de aire fresco que realmente cambia tu forma de ver la vida, al menos por unos días. Y te deja con un sabor agridulce en la boca, el de haber sido engañado y reconocer la superioridad del autor en todo momento. Sientes la necesidad de hacer una reverencia, virtual o no. Y entonces corres a leértelo por segunda vez y disfrutar de todos los detalles que pasaste por alto.




Y a vosotros que, ¿os gusta ser engañados por los magos de la palabra?






En el prestigioso colegio St. Oswald, en el norte de Inglaterra, acaba de inaugurarse el nuevo curso escolar. Un curso que va a ser especial, ya que las rancias y adormecidas aulas se han visto inundadas de aires de cambio gracias a la incorporación de muchos avances tecnológicos. Los profesores, que siempre habían ejercido su oficio de la forma más tradicional, deberán olvidar los antiguos métodos para adaptarse a los tiempos. Es una renovación que a algunos, como el viejo profesor de latín Roy Straitley, les viene grande. Straitley se siente marginado, no sabe utilizar un ordenador y quizá tenga que plantearse la jubilación, aunque St. Oswald lo haya significado todo en su vida. 

Pero no será esto lo único que perturbe el ambiente escolar. Bajo las pequeñas rivalidades y discusiones triviales que se dan cada día subyace algo mucho más peligroso: un rencor amargo y profundo, que ha permanecido oculto durante trece años y que está a punto de estallar. Sin quererlo, el profesor Straitley va a ser el detonante y la primera víctima. Porque lo que había comenzado como una broma pesada iba a abrir las puertas al pasado... y a la muerte.



--------------------------------------------------------------------



Lo más curioso de todo, es que si intento contaros algo del libro sin estropearos el resto... ¡es imposible! El misterio está presente de la primera página a la última y ni siquiera puedo describiros a los personajes porque todos ellos esconden sus historias. El caso es que, de describíroslos, os los mostraría como se conocen en las primeras páginas; pero entonces yo, al saber su verdadera cara, os estaría mintiendo también. Por tanto, me he decidido por contaros lo justo y necesario, confiando en que os llame suficientemente la atención como para que le deis una oportunidad.

Otra cosa interesante es su relación con el ajedrez, un juego de estrategia e inteligencia, dos características propias de Juego de Caballeros. El libro entero es una partida gigante, siendo cada personaje una ficha del tablero. Algunas relaciones son muy evidentes, como en el caso de Knight y Bishop (caballo y alfil respectivamente), y otras se van desvelando a lo largo de las páginas. Nadie se libra en esta batalla campal, de honor, sangre, nobleza, huesos y prejuicios; sobre un fondo en blanco y negro.





¿El objetivo? St. Oswald, la célebre y exclusiva escuela para chicos; con sus luces y sus sombras. Por los pasillos puedes ver las lustrosas fotografías de jóvenes serios e ilustres, orgullo de la escuela; pero no olvides que cada rincón esconde sus fantasmas y retazos de sus almas nostálgicas se han quedado adheridos a cada pupitre, taquilla o gárgola del tejado. Y sin embargo, los profesores más antiguos, como el anciano Straitley han aprendido a amar esos fantasmas como a sus hijos, en una extraña mezcolanza de sentimiento de culpa y amor. 



Porque sí, es el caso, St. Oswald tiene vida propia. Es un árbol robusto y antiguo, con lustrosas manzanas carmín y frutas podridas en igual parte; que cuida de los suyos y se protege de los demás, llegando a tocar el cielo con sus ramas más altas. Lo cierto es que, si lo pienso, la verdadera protagonista de este libro es St. Oswald y su presencia omnisciente se puede saborear en cada diálogo. Creo que es la primera vez que me encuentro con una novela en la que el lugar físico de la acción cobra tanto protagonismo... Una opción novedosa e interesante, ¿no creéis?






Os invito de todo corazón a darle una oportunidad a Juego de Caballeros porque se trata, sin lugar a dudas, del mejor libro que he leído este 2013.











domingo, 24 de noviembre de 2013

Sé mala y triunfarás


Disney está irreconocible. Me pregunto que pensaría Walt si saliera de su criogenización y viera como el trabajo de su vida se ha llenado de superhéroes y malas malísimas. No me malinterpretéis, a mi me encanta el nuevo giro que está tomando la productora; pero no sé si es muy fiel al espíritu inicial que le dio su fundador. Te guste o no, es una realidad que si quieres triunfar en Disney, tienes que ser mala.
















¿Quién no ha visto La Bella Durmiente?


Aurora era bastante coñazo para mi gusto, pero me muero por un vestido que cambia de color como el del baile final. Pues, por si no os habéis enterado aún, os traigo la noticia de que el año que viene llegará Maléfica, la malvada bruja del huso y la rueca, a la gran pantalla por medio de Disney.

Inicialmente el proyecto iba a ser llevado por Tim Burton pero, curiosamente, se desligó cuando por fin la idea comenzaba a tener sentido. yo, personalmente, casi lo prefiero. Pese a gustarme mucho Burton, me alegro de que Maléfica no sé convierta en otro monopolio Burton-Deep-Bonham Carter. El caso es que, en lugar de Helena, la bruja será encarnada por Angelina Jolie.

¿Será capaz la eterna novia de Hollywood de interpretar a la más mala de las malas? Angelina ya se ha armado, con cuernos y todo.





















Además de Angelina Jolie, el elenco contara con Elle Faning como Aurora, india Eisley como la joven Maléfica y Brenton Thwaites hará del príncipe.




¿Os ha picado el gusanillo? Os dejo un par de pósters de Maléfica y el primer trailer oficial. Además, en la introducción no hable de una sola película sino de varias. Porque, aún sin reparto ni fecha de rodaje, se está planeando una adaptación de Cruella de Vil. Sí señor, ¡la mala del pelo hipster!


Un abrazo a todos y que disfrutéis el corto trailer. ¡A salivar se ha dicho!


















jueves, 22 de agosto de 2013

Almas Gemelas, by Elizabeth Chandler






Antes de morir, Tristan le prometió a Ivy que la protegería y que la querría para siempre.  El amor verdadero nunca muere. 


Ivy es nueva en el instituto de Stonehill, una localidad cercana a Nueva York a la que acaba de mudarse con su hermano y su madre. Es una chica responsable, tímida, buena estudiante y un poco solitaria que siempre ha creído en los ángeles, que considera sus mejores y más fieles aliados. Pronto hace un pequeño círculo de amigas que la ayudan a integrarse a su nueva vida y al instituto.

Tristan es el capitán del equipo de natación. Es un chico inteligente, valiente y uno de los más populares del instituto, aquel por el que suspira la mayoría de las chicas. Cuando Ivy y Tristan se conocen no pueden evitar sentir que están hechos el uno para el otro, son almas gemelas, y se convierten en la pareja perfecta. 
Todo cambia cuando Tristan muere repentinamente en un accidente de coche. Ivy cree haberlo perdido todo, incluso su fe en los ángeles que, esta vez, parecen haberla abandonado... hasta que empieza a sentir cosas extrañas a su alrededor, como si una misteriosa presencia la acompañara, estuviera junto a ella, la protegiera...





Antes de nada, disculparme por mi ausencia y la que está por venir. El caso es que me surgió un viaje a París de la nada y lo firmé antes de que me diera tiempo a programar alguna entrada o a comentaros a todos. Ahora estoy visitando a la familia, pero prometo que en unos días volveré al ruedo y os devolveré las visitas. Promeee. 

Sobre el libro, decir que me interesó más que nada porque estaban los tres tomos de la trilogía en uno sólo, teniendo en cuenta lo mucho que me molesta esperar a que lleguen las segundas y terceras partes de las sagas. 
No sabía que esperar de este libro y, esperara lo que esperara, no ha resultado ser así. Sin embargo, eso no tiene por qué ser algo negativo; al contrario, mis expectativas eran tan bajas que Almas Gemelas ha resultado una grata sorpresa. Cuando leí en la sinopsis la palabra "ángel", no pude evitar suspirar ante el recuerdo de Halo, el debut de Alexandra Adornetti. Por si no lo habéis leído, se puede resumir en tres sílabas: pas-te-lón.

Sí, sí. Almas Gemelas caerá en muchos tópicos de la literatura juvenil y muchos de sus personajes tienen menos personalidad que una pizarra de instituto, pero resulta entretenido y original. Y digo original porque, por mucho que el tema de los ángeles haya sido tratado y retratado, nunca me había encontrado con un libro que hablara con tanta naturalidad de "rezar" a los ángeles o de "ir al cielo". Estés de acuerdo o no, respeto a la autora por su valentía y libertad de opinión, sobre todo hoy en día.

Ivy
En cuanto a las partes que me escuecen... Ivy, la protagonista, sin ir más lejos. La describen como tímida, divertida y artística; pero yo diría sosa, sosa y sosa. A lo largo del libro, va cosechando un rebaño de tíos buenos que la siguen como corderitos y yo sólo puedo preguntarme ¿qué narices ven en ella?


Luego está Tristán, el supuesto novio perfecto que, por irónico que parezca, me gustaría mucho más de no ser tan perfecto. Es un buen tío aunque demasiado devoto a Ivy para mi gusto. Por mucho que una chica sea tu ojito derecho, no por ello debes reírle todas las gracias, ¿no?

Y el último tópico, prometido: las mejores amigas. Suzanne es una tía fácil con mayúsculas, caprichosa y egocéntrica que no se parece en nada a Beth, una escritora muy entregada. Y yo me pregunto: vale que Beth no sea muy guapa, pero ¿de eso a que Ivy se refiera en varias ocasiones a su cara de búho? ¿Qué clase de chica piensa mentalmente en su mejor amiga como un ave carroñera? Al menos a mí, no me parece normal. Y si eso no os escama... ¿lo hace el que en menos de tres páginas y sin saltos temporales le diga "te quiero" a dos chicos diferentes? No comment.


Figuras de Ángeles
Por último, está lo de los ángeles. Desde la primera página Ivy dirige sus pensamientos hacia "sus ángeles", que la salvaron de pequeña de morir ahogada y desde entonces la protegen. Tiene su habitación llena de figuritas a las que habla y encomienda la seguridad de sus seres queridos. Sus amigos prefieren evitar el tema para no tacharla de loca; sin embargo, hay alguien que sí se toma en serio sus historias. Phillip, su hermano pequeño y uno de mis personajes favoritos. No sé, tal vez sea porque me recuerda al mío... Junto a Lacey Lovitt, mis favoritos.


Debo decir que esperaba algo más del final, demasiado obvio para mi gusto. Los "malos" ya eran conocidos desde bastante antes y no hubo ninguna "sorpresa final", como quien dice. Además, creo que Gregory se merecía algo más de protagonismo. Contra todo pronóstico, la autora logró crear un personaje muy complejo e interesante que se va desinflando hasta ser tan plano como los demás. Una lástima, sin duda.





En definitiva: Almas Gemelas reúne una trilogía entretenida y romática, de temática bastante original, pero que flojea en la profundidad de los personajes y la trama. Demasiadas posibilidades desperdiciadas.












martes, 6 de agosto de 2013

SUERTE, MIEL Y LOCURA



Esboza una sonrisa traviesa
Y, tomando el mazo de cartas,
Me anima a elegir una de muchas
Y luego devolverla a la baraja.


Realiza un hábil juego de manos
Y entre sus dedos queda una carta.
¡Mi carta!, sin contenerme exclamo.
Tal vez, la suerte esté hoy de mi lado.




Todo lo sucesivo es historia,
Sin excepción que confirme la regla.
Cuando era bueno, era perfecto.
Más cuando malo, mejor no saberlo.


¿Qué es la alegría sino locura?
Amé su pasión pero mentiría
Si dijera que aquel frágil frenesí
No mató cualquier rastro de cordura.


Y me dejé mecer en sus labios
Y probé la miel de su boca.
Y sus dientes cual prisión se cerraron
Y ya no hubo labios, ni miel que evoca.





Esboza una mueca cruel y odiosa
Y, tomando de nuevo mi carta,
Realiza un brusco juego de manos
Y la deja caer al suelo, rota.


Rota como yo y como el sueño
Que  juntos habíamos albergado.
Y con desazón y amargura pienso

Que tal vez, la suerte me ha abandonado.











jueves, 20 de junio de 2013

ARTEMIS FOWL, LA MENTE CRIMINAL





Pues sí, hoy os vengo a hablar de una saga que probablemente conoceréis, aunque puede que no le hayáis dado una oportunidad. Artemis Fowl. Y es que, después de pelearme con las bibliotecas para que trajeran todos los libros, hoy por fin he terminado el octavo de ellos, lo que me deja con un sólo libro para terminar la saga. Por desgracia, todavía no ha llegado a España, pero no parece que falte mucho.

Antes que nada, para todos aquellos que salís corriendo ante una saga, debéis saber que este caso es diferente ya que los libros son prácticamente independientes y en cada uno trascurre una trama que queda culminada al final. Además, se leen tan rápido que, antes de que te des cuenta, ya estás buscando el siguiente.



Click para ampliar
Artemis Fowl es malvado, arrogante, tremendamente inteligente y casi aún más rico. Y sin embargo... sólo tiene 12 años. A lo largo de la saga, Artemis va creciendo y, a su vez, madurando, para convertirse en una persona completamente diferente a la que era al comienzo de la historia. Sin embargo, hay algo que nunca cambia: su genialidad y su pasión por los trajes de chaqueta.

En cierto punto resulta lógico que fuera Artemis Fowl, el humano más inteligente sobre la faz de la Tierra, quien descubriera uno de los secretos mejor guardados de la historia: la existencia de las criaturas mágicas. Aunque no son como algunos se imaginan, con una varita mágica, alas de mariposa o una olla de oro para quien encuentre el final del arcoíris; no.

Click para ampliar
Si han logrado pasar desapercibidos durante tanto tiempo es porque se trata de una civilización muy bien organizada, con grandes agentes como Holly Canija y equipados con armamento de última generación, la mayoría procedente de los equipos de Potrillo, un centauro con una mente privilegiada y un pésimo sentido del humor.

Y es que Artemis no esperará encontrarse con unos enemigos tan bien equipados y preparados, que no van a permitir que llegue un niñato humano a soltarles amenazas. Sin embargo, entre Artemis Fowl y la Capitana Holly Canija surgirá una profunda amistad, que lo cambiará todo empezando por el propio Artemis.

También conoceremos al enano delincuente Mantillo Mandíbulas, que en nada se parece a los amables compañeros de Blancanieves. Pese a todo, por mucho que Mantillo o el propio Artemis parezcan malvados, en los próximos libros nos encontraremos con antagonistas mucho peores cuyas intenciones van más allá de amansar fortunas o divertirse un rato. Entonces será necesario apagar un fuego con otro fuego, o lo que es lo mismo, una mente criminal con otra.





Esta saga, al igual que sus personajes, es especial. De eso no cabe duda. Si tuviera que destacar 3 cosas, serían:

1. El protagonista. Si no os habéis dado cuenta ya, Artemis Fowl probablemente sea uno de los personajes más interesantes y carismáticos que haya leído. Eso sí, su atractivo radica en sus decisiones y conversaciones porque, al ser de carácter callado, nunca sabremos mucho de lo que está pensando o siente.

2. Las descripciones técnicas. En cuanto Artemis y Potrillo se enfrascan en una discusión sobre la efectividad de uno de sus inventos, el autor se saca de la manga un arsenal de palabras técnicas (muchas de ellas inventadas) que encaja de forma que, aunque el lector no sabe de qué narices están hablandp, sencillamente entiende lo que es necesario entender. Vamos, es como si el autor hiciera algunos párrafos totalmente incomprensibles a drede y te dejara entender el siguiente por su importancia para la historia.
3. El estilo del autor. Como ya he dicho antes, Eoin Colfer tiene una gran imaginación y un agudo sentido del humor. Sus libros se leen muy rápido, en un suspiro, porque la lectura es ágil y llena de momentos de  tensión. Eoin sabe mantener al lector en vilo hasta el último momento y nunca, digo NUNCA, las cosas se resuelven de la manera más sencilla. En Artemis Fowl, nada es predecible y, aunque el final resulte complejo, siempre tiene sentido, las cosas nunca ocurren porque sí.


Bueno, y aquí lo dejo por hoy. Me quedo esperando el último libro para así poder decir que Artemis Fowl me ha gustado tanto o más que Airman, mi otra lectura de Eoin Colfer. Además, os dejo la página web de la saga, en la que encontraréis mucha info, contenidos interactivos y un diseño muy pero que muy guay.













martes, 28 de mayo de 2013

La Ciudad de los Libros Soñadores, Walter Moers





Poco antes de morir, Danzarote entrega a su discípulo Hildegunst von Mythenmetz un extraño manuscrito y le pide que se dirija a la ciudad de los libros soñadores. Al leer el libro, el joven Hildegunst descubre que su autor tiene un don único, el Orm, y se dispone a buscarlo en aquella extraña ciudad. Hildegunst descubre un lugar subterráneo poblado por fantásticos personajes obsesionados con los poderes secretos de los libros, libreros de viejo y coleccionistas de rarezas literarias, cazadores de libros capaces de matar por un manuscrito deseado...

Deberá reunir todo su valor para adentrarse en las catacumbas donde se esconde el temible rey de las sombras. Empiezan entonces para el joven unas muy inesperadas y fascinantes aventuras por el mundo mágico de los libros.




 


Poco os puedo decir del libro sin destriparos la trama como un tiranosaurius rex, salvo que cualquiera que ame la literatura tendrá un hueco en su corazón para este libro. Puede ser pesado a ratos, un tostón, demasiado detallado o de lectura lenta; pero está escrito deliciosamente y, no sé como, logra que te quedes en vilo hasta el final. Sin embargo, no es lo que se dice un libro "emocionante". Como ya he dicho, el estilo es minucioso y lento, mas muy bien escrito; y creo que es eso lo que te lleva a continuar leyendo. Por tanto, considero que, mientras que la mayor parte de los libros te proporcionan emociones fuertes e inmediatas que te llevan a devorarlos en un par de días, La Ciudad de los Libros Soñadores es de efecto lento, casi invisible, pero duradero y prolongado. Probablemente ésta haya sido una de las novelas que más tiempo me ha costado leer, no porque no me haya gustado, sino que, por las características anteriores, lo he disfrutado lentamente, como degustándolo para no perderme en las grandes descripciones plagadas de detalles.

 
click para ampliar
Otro punto muy interesante son los "guiños" que continuamente hace el autor a los grandes de la literatura, de una forma muy original. Al transcurrir la historia en un mundo imaginado llamado Zamonia, en el que todo es distinto a lo que conocemos, no es de extrañar que tampoco existan los mismos autores y obras de las que todos hemos oído hablar; sin embargo, Walter Moers no deja de hacerles un homenaje sin fallar a la historia. ¿Cómo? Con anagramas. De esta forma, no hay página en la que no nombre una obra o cite un texto de reconocimiento mundial... cambiando el orden de las letras del nombre del autor y variando el título a su antojo. Os pongo unos ejemplos, para que veáis de qué estoy hablando:


 
Otra gran delicia de La Ciudad de los Libros Soñadores es su preciosa encuadernación y diseño interior. ¡No pasan 10 páginas sin encontrarte una ilustración! Suelen ser a página completa o incluso llegan a ocupar dos (como la de debajo) y están hechas a pluma y tintero. Completan muy bien al texto y relajan la posible pesadez de las parrafadas, además de resultar muy sugerentes al lector.

 


 
 
En resumen: La Ciudad de los Libros Soñadores, es un libro hecho por y para amantes de la literatura. Se lee despacio y sin prisa, saboreando cada detalle, como las bellas ilustraciones y los inteligentes anagramas literarios.
 
 
 
------------------------------------------------------------------------------------------------- 
 
 
Walter Moers, bajo el pseudónimo de Hildegunst von Mythenmetz, te reta a adentrarte en las profundidades de Bibliópolis, donde acechan todo tipo de peligros tras gruesos tomos abandonados de incalculable valor, montañas y montañas de libros.

¿Aceptas el desafío? 
 









domingo, 10 de marzo de 2013

El Bestiario | Nicholas Christopher



Alejando Magno: ¿Cuál es el animal más astuto?
Filósofo Hindú: El animal que el hombre aún no ha descubierto.



Páginas: 400
Publicación: 13/01/2010
Género: Novela histórica.
Precio: 18 €


Muchos genios de la historia han intentado crear sus propios bestiarios, compendios de animales, con la creencia de que cada ser que habita el planeta tiene un significado especial. Leonardo Da Vinci, Toulouse-Lautrec, Jorge Luis Borges…
Xeno Atlas es un joven solitario que vive con su abuela. Su padre, un despreocupado marinero, le hace sentirse culpable constantemente de la muerte de su madre en el parto. Un día, su abuela empieza a contarle historias sobre animales y bestias legendarios, narraciones que se convierten en la obsesión de Xeno. Como consecuencia, éste se embarca en la búsqueda del más legendario bestiario jamás creado: El Bestiario Caravana, desaparecido en el año 1255 y que enumera a los animales que fueron rechazados para entrar en el Arca de Noé.
Su investigación se convertirá no sólo en un viaje en busca de animales fantásticos, sino también en una búsqueda de su propio ser.





Como ya sabréis, éste es uno de los tres libros que forman mi Trinidad Literaria, y uno muy importante para mí. Al igual que la mayoría de mis lecturas, proviene de ese lugar maravilloso llamado biblioteca y que no comprendo cómo mucha gente no le saca todavía el gran potencial que tiene. Pero bueno, ésa ya es otra entrada.

Para comprender la importancia que tuvo para mí, debéis imaginaros una twelve-years-old-Irial acostumbrada a leer a Laura Gallego y Fairy Oak, que de repente se encuentra frente a un libro CON MAYÚSCULAS, con protagonistas que crecen, maduran, se desvían y vuelven; que habla sobre la vida y la importancia de proponerse una meta. El Bestiario, al contrario de lo que pueda parecer, está lleno de magia, pero es una magia esquiva, escurridiza, que se esconde en los rincones y el autor sólo nos deja mirar por debajo de la puerta. Esa es una de las cosas que más me gustaron, por tener magia no deja de ser un libro realista, lo que nos lleva a pensar que no somos conscientes de cuanta magia y maravilla hay en nuestra vida diaria.

Hasta ahora he sido muy subjetiva, contándoos lo que su lectura supuso para mí, por lo que probablemente os hayáis hecho la idea errónea de que sirve de libro de autoayuda. Para nada.

El Besitario nos cuenta la historia de Xeno Altas, un chico muy inteligente pero solitario que vive con su padre, un marinero viudo y hosco, y su abuela, el "hada madrina" de esta historia. De pequeño, le asombra con historias de animales extraños, imaginarios o extintos, que fascinan a Xeno creándole una obsesión que le acompañará el resto de su vida.


- ¿Qué ha dicho?
- Ah -sonrió-, cosas que me hubiera gustado saber antes y que puedo decirte ahora. Así las sabes para toda la vida. Primero me explicó por qué podía entenderla. Me dijo que antes de que los hombres comenzaran con sus matanzas hablaban el mismo lenguaje que el resto de los animales. No había separación entre ellos. Después, el gusano de la crueldad hurgó en el corazón del hombre. Los animales tuvieron que protegerse, y por eso inventaron lenguajes que nosotros no pudiéramos comprender. Lo mismo sucedió cuando los hombres comenzaron a matar a otros hombres. Todos se sentían más seguros hablando su propio lenguaje. Aún lo hacen.

Después me contó que hay animales, como el fénix -la fenice-, que sólo pueden vivir en el mundo de uno en uno. No hay soledad más grande que esa. Dijo que lo mismo sucede con otros animales -prosiguió-. Los llamó "animales perdidos" y son aquellos que no llegaron al arca durante el diluvio. Un día, esos animales serán descubiertos y se contarán todas sus historias y los grandes misterios serán resueltos.



Xeno sólo tiene dos amigos, un chico enfermizo y muy inteligente llamado Bruno y su hermana Lena, muy bonita y apasionada. Ellos, que comparten su amor por los animales, son como su segunda familia. Pronto, sin embargo, abandonará el nido y conocerá el mundo.

Ahora comienza otra historia completamente distinta, Xeno madura a su manera en una época (los años 50) en la que el cambio está a la vuelta de la esquina. Viajará, conocerá gente, se equivocará casi más veces que las que hará lo correcto. Pero siempre habrá una constante en su vida, el ancla que lo mantiene fiel a sus principios y a los sueños de ese niño falto de cariño que creció en el Bronx: su obsesión por los "animales perdidos". En concreto, por un Bestiario mítico que nadie había visto en siglos, pero que él estaba decidido a encontrar.

Se trataba del Bestiario Caravana, así denominado porque un griego de Alejandría lo pasó de contrabando en una caravana que cruzaba el desierto de Libia. Compilado por muchas manos, este libro de bestias perdidas, que quedaron condenadas a su suerte durante el diluvio, fue escrito en arameo y comentado en numerosas lenguas: armenio, árabe, copto, griego, latín, provenzal e incluso nuestro francés. El libro ha aparecido y se ha perdido muchas veces. Por encontrarlo, los hombres han padecido torturas, encarcelamiento y muerte en la estaca. El libro se salvó del fuego de la Inquisición. Pero en el año 1255 ningún hombre vivo lo había visto o podía asegurar que había conocido a un hombre, ya muerto, que lo hubiese visto. Entonces se dijo que había desaparecido para siempre.

Duque D' Epernay
París, 1368


Una última cosa a destacar es el estilo de Nicholas Christopher. El autor (biografía) tiene otras obras, muchas de ellas de poesía. Eso, como a mí personalmente no me atrae la poesía, no tendría por qué ser algo bueno si no fuera porque Christopher transporta esa lírica a sus obras en prosa. No sé si al estilo que encontramos en El Bestiario se le podría llamar prosa poética, pero de no serlo estaría cerca. Llevando esto a la práctica, nos encontramos con una novela que no sólo nos gusta lo que cuenta, sino también cómo lo cuenta. Podéis verlo en los dos extractos anteriores, que su narrativa es musical.


¿Y qué más puedo decir? “¡NADA!” gritaréis en vuestro fuero interno; y un poquito de razón tendréis ya que, probablemente, esta sea la reseña más larga que he publicado nunca en el blog. Pero es que, a mi parecer, el libro lo merece.



¡En nombre de todos los animales perdidos que no lograron subir al
Arca de Noé durante el Diluvio, os obligo a leeros este libro!