Arroz con costilla, alcachofas y setas

Ya estamos de vuelta!! Después de un mes de vacaciones del blog, sin publicar nada, pero sí cocinando recetas nuevas para compartirlas con todos vosotros, vuelvo con muchas ganas y con las pilas cargadas....
He querido empezar esta temporada con uno de los platos principales del blog, "EL ARROZ"

Y lo hago con un arroz espectacular, rico y muy sabroso, un arrocito de costilla de cerdo, setas variadas y unas alcachofas, que ya empiezan a estar en los mercados, y que le dan al arroz ese color tan característico y ese sabor tan espectacular!!
Las alcachofas son una de las verduras imprescindibles en mis arroces, me encanta el sabor y el color que le dan al arroz, y es que lo haga como lo haga, y con los diferentes ingredientes que ponga, con alcachofas, siempre están riquísimos!!

Aunque la temporada de las alcachofas empieza, más o menos, en octubre, ya se empiezan a ver en los mercados y verdulerías, y tengo que decir, que en cuanto las veo, aunque no estén al cien por cien, no puedo dejar de comprarlas para utilizarlas en cualquier receta, pero sobre todo en los arroces.

Puedes comprobarlo si entras en las recetas de estos arroces: Arroz con alcachofas, bacalao y setas, Arroz de galeras, sepia y alcachofas, Arroz con conejo, caracoles y alcachofas, Paella de Castellón, Arroz con verduras, Paella mixta mar y montaña, Arroz con calabaza y alcachofas, Arroz negro.
Aprovechando que el jueves pasado fui al mercado de Benicasim, y vi que ya habían alcachofas y bajocones, los compré para hacer este primer domingo de septiembre, un riquísimo arrocito con costilla de cerdo.

Y es que el sabor de las alcachofas combinado con la grasa de la costilla, queda genial y enriquece mucho el arroz.

Además, como tenía unas setas frescas en la nevera, decidí añadirlas también al arroz, y tengo que decir que fue un acierto porque le dio una chispa exquisita.

Ingredientes:(4 personas)
  • 400g. de arroz redondo.
  • 400g. de costilla de cerdo troceada.
  • 200g. de setas variadas.
  • 3 o 4 alcachofas.
  • Pimentón dulce.
  • Colorante alimentario o azafrán.
  • 3 o 4 dientes de ajo.
  • 2 tomates maduros o tomate triturado.
  • Caldo casero de pollo, verduras, jamón....
  • Aceite de oliva virgen.
  • Romero seco.
  • Sal.
 
Modo de hacerlo:
Siempre que hagas un arroz, sea de los ingredientes que sean, tienes que tener en cuenta, que lo más importante es el sofrito. 
Si haces un buen sofrito, tendrás un buen arroz!!
  • Quita las hojas externas más duras de la alcachofa, corta y pela el rabito y las puntas del corazón, dejando el centro más tierno. Tal como vayas limpiando las alcachofas, córtalas en 4 partes o en 8 si son muy grandes, y ponlas en un recipiente con agua y trozos de limón, así evitarás que se hagan negras.
  • Pon aceite en el paellón y espolvorea un puñado de sal.
  • Añade la costilla troceada y deja que se dore bien por todos los lados, no la gires hasta que esté dorada por un lado. Cuando esté bien dorada, aparta hacia los lados.
  • Pon las alcachofas troceadas en el centro y sofríe bien por todos los lados, sazona. Aparta a los lados.
  • Añade las setas y deja que se rehoguen bien hasta que pierdan el agua que sueltan.

  • Cuando haya desaparecido el agua de las setas, añade los dientes de ajo troceados y sofríelos hasta que cambien de color.
  • Añade el romero y el pimentón, remueve y echa enseguida el tomate triturado, sofríe lentamente hasta que se haya desaparecido el agua del tomate.
  • Es el momento de añadir los bajocones pelados.
  • Ves echando hacia el centro del paellón la costilla y las alcachofas, remueve bien para que se mezclen los sabores.
 
  • Cubre todo con agua y deja que empiece a hervir.
  • Añade el azafrán y deja que cueza todo a fuego medio bajo hasta que la costilla esté tierna.
  • Prueba el caldo por si le hiciera falta añadir algo de sal.
  • Echa el arroz en forma de cruz, tiene que sobresalir un poco por encima del caldo, reparte el arroz por todo el paellón y deja que hierva a fuego fuerte durante 7 u 8 minutos, luego baja el fuego y deja unos 10 minutos más.


Espero que te guste.

Guiso de patatas con panceta y robellones

Aunque en la Comunidad Valenciana seguimos con calor, con un tiempo que parece primaveral, poco a poco las temperaturas van cambiando, y nos apetecen platos calientes, como un buen guisado de patatas, combinado con algún que otro ingrediente sabroso y contundente.

El guiso de patatas con panceta y setas, es perfecto en cualquier época del año, es una receta muy sencilla, que se puede preparar con setas frescas de temporada, con setas congeladas o en conserva, como los robellones que he utilizado en esta receta.

Como ya os he contado en alguna que otra receta en la que he utilizado setas, a mi me encanta ir al monte a coger robellones o níscalos. Pero este año no han salido casi, se han visto muy pocos debido al excesivo calor que ha hecho durante septiembre y octubre, y lo poco que ha llovido.

Aún así, este año cogí una cesta casi llena, unos pocos los hice al ajillo, otros en tortilla, otros a la plancha, y el resto los guardé en conserva, como ya os expliqué paso a paso, en la entrada del blog "6 maneras de conservar robellones".

Para esta receta de hoy, he abierto un bote de conserva de los que hice al ajillo, y que le han dado un toque y un sabor muy especial al guiso.


Los guisados de patata quedan más buenos si el caldo está algo espeso, por eso, si te queda líquido siempre lo puedes engordar de una forma natural:

  1. Casca o rompe las patatas cuando las añadas a la cazuela, así sueltan la fécula y espesan el caldo.
  2. Saca alguna patata ya cocida de la cazuela, y pícala, luego añádela y mezcla un poco.


Ingredientes:(para 2 personas)

  • 2 patatas.
  • 150g. de panceta fresca con veta
  • 1 cebolla pequeña.
  • 1 pimiento verde.
  • 2 dientes de ajo.
  • 200g. de robellones, o setas.(los míos en conserva)
  • Aceite de oliva virgen.
  • Sal.
  • 1 hoja de laurel.
  • Perejil fresco o seco.
Modo de hacerlo:
He utilizado un tarro de robellones al ajillo en conserva, que hice yo en casa. Están cubiertos del aceite del sofrito, y quedan riquísimos para muchas recetas diferentes.
Si tus setas son frescas o congeladas, pero crudas, debes saltearlas en una sartén con un poquito de aceite, antes de echarlas en la cazuela.

  • Corta la panceta en trozos más o menos iguales, de bocado.
  • Pela la cebolla y córtala en trocitos, lava el pimiento verde y córtalo de la misma manera. Pela los dientes de ajo y pícalos en daditos.
  • Pon una cazuela al fuego con un poco de aceite, añade la panceta troceada y deja que se sofría bien hasta que esté dorada, salpimenta. Saca la panceta y reserva.
  • En el mismo aceite de sofreír la panceta, añade la cebolla cortada, el pimiento verde y los dientes de ajo picados, deja que se rehoguen las verduras a fuego suave, hasta que estén tiernas.
  • Añade la panceta a las verduras y dale unas vueltas.
  • Pela las patatas y rómpelas cascando, añádelas también a la cazuela.
  • Ahora es el momento de añadir las setas, mezcla con cuidado para que se junten los sabores.
  • Cubre con agua, sazona y añade la hoja de laurel, tapa y deja que se cocine, a fuego suave, durante unos 30 minutos, o hasta que las patatas estén tiernas.
  • Añade un poquito de perejil picado.      

Sirve caliente o templado.

Espero que te guste.

Robellones a la plancha


Hoy vuelvo a publicar una receta con robellones, la segunda de esta semana, y es que aún me quedaban unos cuantos de la última vez que fui a coger al monte, y quería enseñaros esta receta de robellones a la plancha, una manera sencilla, económica y fácil de prepararlos.


Tengo que decir, que ninguno de los robellones que utilizo en mis recetas, y que podéis ver publicadas en el blog, son comprados, todos los he cogido en los bosques estos últimos años. Y es que comer robellones me encanta, pero ir a cogerlos a la montaña aún más.....

 

Cuando cojemos bastantes, los preparo de diferentes maneras para conservarlos todo el año, congelados, en conserva, deshidratados, en polvo.....Puedes ver como hacerlo en la receta que publiqué el año pasado "6 Maneras de conservar los robellones"
Estamos en tiempo de rovellons, de níscalos, y también de otras setas diferentes, aunque yo solo cojo las que conozco, las otras me dan miedo por si me parecen buenas y no lo son. 


Los robellones recién cogidos del monte son para mi, los mejores, y eso se nota, sobre todo en el sabor, están frescos y sabrosos.

 

Es una seta buenísima que admite infinidad de recetas diferentes, que ya puedes ver en el blog, incluso una deliciosa salsa de robellones. Los robellones a la plancha son perfectos como tapa a la hora del vermut, o como acompañamiento de carnes o pescados....


Ingredientes: (para 2 personas)

  • Robellones, níscalos.
  • Aceite de oliva virgen.
  • Escamas de sal o sal normal.
  • Perejil fresco o seco.

Modo de hacerlo:
Lo primero que tienes que hacer, es limpiar bien los robellones, ya que suelen tener tierra en el sombrero y a veces también tienen gusanos.
  • Cuando limpies el robellón no es conveniente que lo mojes, límpialos bien con un trapo o un cepillo, frotando el pie y el sombrero.
  • Corta el pie del robellón y así verás si está sano o tiene gusanos.
  • Una vez estén limpios, tienes que decidir si los vas a hacer enteros o los prefieres cortados en trozos. Yo a la plancha los prefiero enteros.
  • Pon una sartén o plancha al fuego, pinta con unas gotas de aceite de oliva por toda la base.
  • Cuando esté bien caliente, coloca primero los robellones con el sombrero sobre la sartén.
  • Deja que se cocinen durante un par de minutos y cuando veas que tienen color, sazona y dales la vuelta.
  • Espolvorea con perejil picado por encima.
  • Sirve recien hechos.
Es una receta muy sencilla, pero exquisita!!

Espero que te guste. 

 

Si te gustan los robellones tanto como a mi, puedes ver otras recetas como las de las fotos, si pinchas en la etiqueta Setas:


Tortilla de robellones, níscalos


Estamos en tiempo de setas y de robellones, y a todos los que nos gusta ir a buscarlos al monte, nos encanta que llueva a finales del verano, ya que eso significa que el otoño puede ser una buena temporada de setas, pero este año no ha sido así, y no se han cogido demasiados.
 

Hace un par de semanas fui a coger robellones a los bosques de Mosqueruela y Cantavieja, provincia de Teruel, que es donde suelo ir todos los años, y aunque no han habido demasiados, un par de cestas si que cogimos......y lo mejor de todo es que estaban sanísimos, no había ninguno con gusanos.....


De vuelta a casa, esa misma noche limpié unos cuantos y cociné esta sencilla, deliciosa, exquisita y riquísima tortilla de rovellons, como los llamamos por aquí.

Los robellones están buenísimos cocinados de cualquier manera, pero la verdad es que como más me gustan es al ajillo, aunque guisados con conejo y caracoles están para chuparse los dedos, lo mismo que con costilla y patatas.

Pero si te apetece guardar los robellones para tener todo el año, puedes ver como conservarlos en la entrada que publiqué el año pasado, que se cogieron muchísimos, pincha en 6 Maneras de conservar los robellones.

Hoy vamos a preparar esta sencilla y aromática tortilla, y es que cuando se fríen los robellones dejan un olor a monte en la cocina que me encanta!!

Esta tortilla la he hecho con robellones o níscalos, como se les llama en otros sitios, pero puedes hacerla con las setas u hongos que más te gusten.


Ingredientes: (para 2 personas)

  • 250g. de robellones. 
  • 3 o 4 huevos.
  • 2 dientes de ajo.
  • Aceite de oliva virgen.
  • Sal.

Modo de hacerlo:
Lo primero de todo es limpiar los robellones:
 
Hay que tener mucho cuidado a la hora de limpiarlos porque es muy fácil que tengan gusanos.
Corta el pie casi a ras, así verás si tienen gusanos, pero no te fíes.
Se recomienda no limpiar las setas con agua siempre que sea posible, limpiando con un cepillo la tierra que tenga pegada, pero yo suelo lavarlas un poco con agua, me quedo más tranquila, luego las secas bien y ya está.
Si no tienen gusanos puedes utilizarlas enteras, pero si ves que el sombrero está con gusanos tienes que seguir cortando en trozos pequeños hasta que queden limpios.
  • Una vez estén limpios, corta los robellones en trocitos pequeños.
  • Pela y corta en láminas finas los dientes de ajo.
  • Pon un poquito de aceite en una sartén y echa los ajos laminados.
  • Antes de que empiecen a cambiar de color, añade los robellones a la sartén y sofríe a fuego medio durante unos minutos, sazona.
  
  • Bate los huevos en un bol y sazona.
  • Cuando los robellones estén tiernos, saca de la sartén y échalos en el bol de huevos, remueve un poco para que se impregnen bien.
  • Pon al fuego otra vez la sartén con el aceite de sofreír los robellones, cuando esté caliente echa la mezcla de los huevos y haz la tortilla, mueve la sartén de vez en cuando para que no se pegue.
  • Cuando esté cuajada, dale la vuelta con un plato y vuelve a ponerla en la sartén, espera unos segundos y sácala si te gusta poco hecha, pero si te gusta bien cuajada deja un ratito más la tortilla hasta que veas que están los huevos cuajados.
  • Sirve recién hecha o fría....


Aprovecha ahora que aún hay buenos robellones, porque cuando llega el frío se terminan!!

Espero que te guste.

 

Esta tortilla la comparto para el 4º Aniversario de El Club de la Tortilla Perfecta, que con tanto cariño administra Concha de DBM. El año pasado no pude participar con ninguna tortilla, pero ahora espero hacerlo con muchas más....


Si quieres ver una gran variedad de riquísimas tortillas, pincha en la foto del logo y entrarás en El Club:


6 Maneras de conservar robellones, setas

Esta entrada de hoy no es una receta en si, es una entrada dedicada a enseñaros diferentes formas de conservar las setas de temporada, en este caso, los robellones.....

A finales del verano, y sobre todo, al principio del otoño, es por excelencia, la época o temporada de los robellones o níscalos, y si es un buen año, como este ha sido, se cogen muchísimos.

A todos los que nos gustan ir al monte a coger robellones, nos encanta que llueva bastante a finales del verano, ya que eso significa que en otoño habrá una buena temporada de setas. Yo suelo ir a los bosques de Teruel, por Mosqueruela, Puertomingalvo, Cantavieja.....es una zona perfecta para coger; ahora, eso sí...hay que madrugar, llegar cuando aún no ha amanecido, y nada más sale el sol subir por la montaña, y sin levantar la cabeza, por si te dejas alguno, ir recorriendo los bosques con la cesta en una mano y la navajita en la otra.

A principios de octubre fuimos a por robellones y nos vinimos cargados, en menos de dos horas llenamos dos cestas.


Hay muchas recetas que se pueden hacer con los robellones, como un Guiso de conejo con robellones y caracoles, o de Costilla con robellones y patatas, una rica Frittata de brócoli y robellones, unas deliciosas Croquetas de robellones, o simplemente Robellones salteados al ajillo.....
Pero si tenemos muchos, o queremos tener robellones en casa todo el año para hacer diferentes recetas, debemos conservarlos de una manera u otra.

En esta entrada os enseño 6 maneras diferentes, unas en conserva, otras congeladas, otras deshidratadas y otra en polvo.


Antes de empezar con las técnicas de conservación, vamos con la preparación de las setas:

Lo primero es limpiarlas bien de la tierra que puedan tener, se recomienda no limpiarlas con agua, se deben limpiar con un cepillo para quitar la tierra que tenga pegada, aunque yo suelo lavarlas un poco con agua, me quedo más tranquila, luego las secas bien y ya está.
Si no tienen gusanos puedes utilizarlas enteras, pero si ves que el sombrero está con gusanos tienes que seguir cortando en trozos pequeños hasta que queden limpios. 

Separa en grupos la cantidad de robellones que quieras conservar para cada manera.


Técnicas de conservación:

Conservar en botes de cristal:

Los podemos conservar de dos maneras: Cocidos casi naturales o Cocinados, por ejemplo, al ajillo.

Para cualquiera de las técnicas, debes limpiar y cortar los robellones en trocitos.


1) Cocidos, casi crudos:

Esta manera de conservar las setas, nos permite cocinarlos después como queramos.

  • Pon una cazuela al fuego con abundante agua, sal y alguna hojita de laurel.
  • Cuando el agua empiece a hervir añade un puñado de robellones, espera 1 minuto y saca enseguida con una espumadera o colador. Haz lo mismo con el resto de los robellones que quieras conservar de esta manera. No los tengas más tiempo que se pasarían.
 
  • Ves poniendo los robellones pasados por el agua hirviendo en botes de cristal estirilizados, puedes ver como hacerlo si pinchas aquí, añade el agua de cocción hasta cubrir las setas.
  • Tapa los tarros de cristal y colócalos en una olla con agua hirviendo, deja que cuezan durante unos 50 minutos.
  • Pasado el tiempo, saca de la olla los tarros y deja que se enfríen boca abajo.
  • Cuando estén fríos puedes guardarlos en la despensa. 


2) Cocinados Fritos al ajillo:

Otra manera es cocinar los robellones antes de conservarlos en los botes, así cuando los abras, estarán casi listos para su consumo o para añadir a alguna receta.

A mi esta técnica es la que más me gusta porque quedan muy jugosos.

  • Pon una sartén al fuego con aceite de oliva virgen.
  • Pela y pica 2 o 3 ajitos en trozos muy pequeños.
  • Añade los ajos a la sartén y sofríe unos segundos, antes de que cambien de color añade las setas a la sartén y deja que se cocinen durante unos cinco minutos para que tengan ese punto de cocción, pero sin pasarse.
  • Deja que se enfríen  un poco y ves echando los robellones en los botes de cristal.
  • Llena los botes con aceite del sofrito añadiendo más aceite crudo si te hiciera falta y cierra los tarros.
  • Ponlos al baño María como en la técnica anterior.



3) Conservar congelados:
Para conservar las setas congeladas puedes hacerlo también de dos maneras, o bien cocidos casi crudos, o cocinados.
No es conveniente congelar las setas al natural porque contienen mucha agua y al descongelarse se quedarían en nada.
  • Limpia y corta los robellones en trocitos.
  • Cocina en una sartén como hemos explicado en la conserva al ajillo.
  • Deja que se enfríen bien.
  • Guárdalos en una bolsa hermética de congelación.

4) Conservar deshidratados:

  • Limpia los robellones y córtalos en trocitos finos.
  • Pon todos los trozos de setas en una bandeja de horno sobre papel sulfurizado.
  • Ahora puedes dejar que se sequen al aire libre hasta que veas que están secos, o hacerlos como he hecho yo en la freidora sin aceite a 50º durante 1 hora o más, hasta que estén deshidratados. También puedes usar el horno con aire o un deshidratador de alimentos.

Una vez deshidratados, puedes guardarlos en un bote, o triturarlos para convertirlos en polvo de setas, para aderezar guisos, carnes a la plancha, para mezclar con sal....
5) Deshidratados y triturados:
El triturado puedes hacerlo más o menos fino, que quede en trocitos para echar en ensaladas o salsas.
 
6) Polvo de robellones:
O triturarlo hasta que quede en polvo......como una especia.


Si te gusta cualquier tipo de setas de temporada, puedes conservarlas todo el año con alguna de estas técnicas.

Espero que te guste.

Salsa de setas, robellones


Hoy vamos a preparar una receta exquisita, es una cremosa salsa de setas, hecha con robellones frescos de temporada y setas deshidratadas. Aunque también puedes hacerla con cualquier seta congelada o en conserva al natural.

Lo más importante es que los ingredientes que utilices sean de calidad, y ya que estamos en otoño y es temporada de setas frescas, de robellones, boletus......es una gozada el poder utilizarlas naturales porque le dan un sabor increíble a la salsa.
Pero si no tienes la posibilidad de comprarlas frescas, hidrata bien las deshidratadas o tritúralas como he hecho yo, descongela las congeladas, sécalas bien y prepara esta delicosa salsa, que te saldrá igual de buena aunque puede que tenga un sabor algo diferente.

Esta salsa de setas es muy sencilla de preparar, y acompaña de categoría recetas de pasta, de carne, de verduras.....aumentando y engrandeciendo el sabor de cada plato. Es una sencilla y deliciosa salsa con todo el sabor de los robellones!!
Si acompañas alguno de tus platos con esta salsa, sorprenderás a todos tus comensales!!!

Yo la he hecho con robellones frescos que cogí de la montaña, y unas setas deshidratadas riquísimas que compré hace unos días para hacer esta salsa, pero utiliza las setas que tu tengas, incluso con champiñones.
El grosor de la salsa puedes hacerlo a tu gusto, yo no lo he triturado demasiado para que se noten los trocitos de las setas, pero puedes hacerla todo lo fina que tu quieras.


Ingredientes:

  • 30 o 40g. de setas deshidratadas.
  • 250g. de robellones frescos, boletus....
  • 200ml. de nata cocina o leche evaporada.
  • Nuez moscada.
  • Pimienta molida.
  • Aceite de oliva virgen.
  • Sal.

Modo de hacerlo:
  • Limpia con un cepillo los robellones, no los mojes para que no cojan agua, y córtalos en trocitos pequeños.
  • Tritura las setas deshidratadas con un picadora, deja el tamaño que prefieras.

  • Pela y corta muy fino la cebolla, y ponla a sofreír en una sartén con aceite de oliva.
  • Añade los robellones cortados en trocitos, remueve y deja que se cocinen a fuego alto hasta que se evapore el agua que puedan soltar, baja el fuego y sigue cocinando unos minutos más.
  • Añade la nata y las setas deshidratadas trituradas, mezcla y deja que se cocine a fuego lento unos 5 minutos. Sazona la salsa con la pimienta molida, nuez moscada y una pizca de sal, remueve.
  • Tritura la salsa con la batidora y sigue cocinando hasta que veas que la salsa se espesa.


Esta salsa puedes utilizarla como acompañamiento de carnes, ahumados, pescado.......o añadiendo en su interior la pasta ya cocinada.
 
Puedes hacerla más o menos espesa, añadiendo más o menos nata o incluso un poco de agua.
Espero que te guste.
Gracias por tu visita!!
Si me dejas un comentario, me haces muy feliz ya que me ayuda mucho!!
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