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martes, 7 de abril de 2015

PERO ¿VOSOTROS OS LEEIS?

Vivimos una era dominada por los descreídos. Si ganamos es suerte o ya perderemos. Si perdemos es que no damos pie con bola.

Si luchamos es porque escondemos un objetivo oscuro. Si no lo hacemos, somos unos flojos, unos vagos y que lo queremos todo hecho.

Si alguien triunfa, seguro que ha sido pisando a los demás (o acostándose con el jefe, si es mujer).

Si las modelos son delgadas, que no reflejan la realidad y que son unas muertas de hambre. Pero si ahora las campañas se llenan de mujeres con más carne, que si es una campaña, que si el photoshop les quitó las estrías, que si son oportunistas.

Si pasa algo y no sabemos mucho, es que no nos informan. Pero cuando nos informan nos mienten, nos engañan, se encubren... 

Creamos héroes para destruirlos minutos después. Ponga cada uno el motivo que quiera porque hay para elegir.

Somos cansinos. No creemos en nada. Hacemos poco, lo justo. Desconfiamos de todos y de todo. 

Nos cuesta aceptar que nadie es perfecto, tenemos envidia de lo que los demás consiguen. Tenemos miedo de que nos traicionen, nos defrauden o nos demuestren que no teníamos razón.

Resultamos frustrantes. Quitamos las ganas al más entregado. Algunas veces, me alejo de las redes, de la prensa, de los grupos, para aislarme de tanto negativismo. Porque noto que se me está pegando a la piel, la ropa y me está calando. Y no quiero.

Llamarme ilusa. Que soy como una cría. Pero quiero recuperar la pasión, la ilusión y la confianza. 

lunes, 25 de noviembre de 2013

EL DIA DE LA VIOLENCIA

Hoy es el Día Internacional Contra la Violencia de Género. Contra el género violentado, que da la casualidad que abrumadoramente es femenino. Y, para celebrarlo, nos hemos desayunado con la enésima mujer muerta a manos de su pareja.

Todos hablamos de esta lacra. Todos gritamos (más o menos fuerte, más o menos todos) por unas penas más duras, unas medidas más eficaces. Que si el gobierno, que si las distintas administraciones por debajo, que si la policía, que si la prensa... Y nosotros ¿Qué?

No se registra en la factura
¡Llama!

Esos hombre y esas mujeres viven entre nosotros. Trabajan con más gente. Llevan los hijos al colegio, van a la compra. Se juntan con vecinos en los rellanos. Asisten a bodas, bautizos y comuniones. ¿Cómo es posible que se nos pasen tanto por alto?

Echo la vista atrás y recuerdo mujeres, recuerdo nombres y recuerdo confidencias. Recuerdo jugar entre el filo de la educación y la implicación. Recuerdo el sutil límite que puede llevar a una desgracia el que aconsejes o ayudes mal. En aquellas ocasiones, la cosa salió bien. Quizá porque no era del tipo de violencia que termina en una página de prensa. 

Mucha gente dice "A mi no me pone la mano encima" o "¿Cómo una mujer hecha y derecha permite que la insulten, la anulen, la peguen?"... Y demás tonterías de los que nos sentimos seguros en nuestras relaciones. 

La psicología puede ir explicando mejor que yo el proceso de acoso y derribo. Empezamos por un "Quita, torpe", "Anda, déjalo que no vales", "Vaya pinta ¿no te parece?". O aquello de "¿A dónde dices que vas?", "¿Con quién vas?... Con esa mujerzuela... no". También están las vigilancias, el cronometrar cuando vuelves, por dónde te mueves. 

 Y también están las justificaciones por el amor. Que no es que te controle, es que te quiere y se preocupa por ti. Es que no te deja salir porque no puede estar sin ti. Es que nadie te querrá como yo. Es que... ¡MENTIRAS!

La próxima vez que veamos, en una compañera o un compañero, un signo de alerta, no miremos hacia otro lado. 




martes, 27 de agosto de 2013

EL PROBLEMA DE LA DIFERENCIA

Nos pasamos parte de la vida intentando ser como los demás, y el resto buscando diferenciarnos, encontrar algo que nos haga distintos.

Avanzamos, damos grandes pasos en el camino de la igualdad. Pero no siempre hacia ella. Sobretodo viendo lo que hay que luchar en  CamerúnRusiaFrancia, República Dominicana o Kazajistán, por citar algunos ejemplos. Cualquiera diría y con razón, que un día de estos me van a dar un macetazo nada más salir a la calle.

Recuerdo, con una triste sonrisa, aquella chica que, hace 20 años, me decía que no era necesario ser tan reivindicativo pues la igualdad estaba conseguida. ¡Conseguida en España hace veinte años! no se podía estar más equivocada, más ciega o más armarizada.

No podíamos casarnos, ni adoptar (ni a los hijos de la pareja), no podíamos compartir cartilla de la Seguridad Social, ni plantearnos hacer la declaración de la Renta conjunta. Si le pasaba algo a tu pareja, quien decidía en el hospital era su familia. No te dabas un beso por la calle ni harta de vino. Te echaban a correazos de casa, del trabajo y del pueblo si se enteraban que eras homosexual...

Y es que el problema no es la diferencia en si. El problema está en ASUMIR, ACEPTAR que la diferencia existe. Que la normalidad no es cuestión de porcentajes. La igualdad no implica que todos seamos "literalmente" iguales. Porque los zurdos, los ambidestros, los pelirrojos, los albinos, los que tienen un tercer pezón, etc, lo llevarían fatal. 

La igualdad es tener los mismos derechos y los mismos deberes. Las mismas oportunidades. La igualdad es respetar a los demás (NO "tolerar", por amor de Dios). Es estar cubiertos por las mismas leyes. 

No se si prefiero que vayan todos a Rusia. TODOS. Y que patrocinen las olimpiadas con grandes anuncios con la bandera del arcoiris de fondo. Que las hamburguesas sean de colores. Que el desfile inaugural se desborde de banderitas del arcoiris. Y que todos los deportistas tengan una detalle. Por todos aquellos que tienen miedo a acudir, todos los que irán sin poder ser naturales. Por todos los que, detrás del estadio pueden ser apaleados.

Me gustaría que los comités olímpicos se acuerden de los deportistas homosexuales. De los aficionados gays. 

No habrá igualdad mientras se persiga al diferente, mientras se utilice al distinto para canalizar la frustración, para tapar los chanchullos, para cegar a la gente, para ganar votos.

Quiero poder pagarte con la misma moneda en cualquier parte del mundo: respeto, educación, igualdad.



miércoles, 31 de julio de 2013

PALABRAS QUE MATAN

Leo con tristeza, sobre la muerte de otro chaval en un instituto de EEUU. Aquí, nos cuentan que ya es el sexto en ese instituto. Si, si, EL SEXTO. ¿Qué puñetas están haciendo para solucionarlo? ¿Tan terrible es que un chaval sea gay?¿Tan horrendo que merece la muerte? Y, claro, como se suicidó, no hay una mano ejecutora... Pero hay una boca... Hay muchas bocas. 

Pero, claro, EEUU queda muy lejos. Y Iowa ni te cuento. ¿O no? A ver, que no deberíamos correr al otro lado del atlántico para ver agresiones homófobas. Tampoco hay que correr a Rusia, con sus leyes homófobas que hacen que estén floreciendo las agresiones a adolescentes gays. Para echarse a temblar si nos vamos para Africa.

Me llena de dolor que jóvenes tengan la capacidad de hundir a otro, de hacerle desear la muerte, de desear su muerte. Me parece terrorífico que otros chavales, otras personas, consideren una grata diversión pegar, insultar y denigrar a otro ser humano POR AMAR.

No puedo imaginar lo que es ir al colegio temiendo que te insulten, que te acorralen unos majaras, de tu edad o poco más mayores. Temer traspasar la verja de tu centro. Del centro donde se forma el futuro. Pero, claro, no todo el problema está en el colegio. Porque esos niños tienen un hogar. Una casa donde no debe respirarse mucho respeto por el hombre, por la diferencia, por los demás. 

Serán círculos, donde la palabra no arropa, no da confianza, no enseña respeto y humanidad. Donde los sinónimos de la justicia se han borrado. Casas donde se pega con la fuerza de la lengua afilada e hiriente. 

Así no vamos a ninguna parte. Sólo al dolor y la muerte.

martes, 2 de julio de 2013

LA CULPA ES DEL PERRO

Antes de tener perro, había cosas que ya me parecían insensatas, pero que ahora me parecen más. Si, estoy sensible con el tema caninovacacional. 

Con los gatos no hay problema. Unos días siempre pueden quedarse a sus anchas en casa. Ni se van a dar un atracón a comer el primer día, ni van a salirse de la tierra para evacuar. Además, se les eriza el pelo y ponen los ojos en blanco, con sólo pensar en entrar en la cesta y salir zumbando en el coche.

Pero la perra, la perra es diferente. Además, le encanta brujulear por ahí con nosotras. Y, mientras se pueda, nos gusta hacerlo. Pero claro, no todos los destinos son sencillos. Los hoteles no lo ven, los restaurantes tampoco, las playas tampoco...

Que digo yo, si el perro molesta o mancha o ladra o-lo-que-sea, la culpa es del dueño, se les echa a los dos y punto. O se utiliza el derecho de admisión.

¿Por qué presuponer que mi perro va a dar guerra, va a morder-ladrar-perseguir o lo que sea que se imaginan que hace?

Un ejemplo de temporada: las playas. Por lo que se ve, los perros causan un gran daño ecológico. Deterioran la arena, el agua, las vistas, etc. Pero, como se ve en la imagen, toda esa basura cuesta imaginar que la genere un perro.

Y, sin embargo, a la gentuza que lo hace no se le prohibe el acceso. Y también están los que fuman y dejan la colilla en la arena, los que hablan a gritos, los que ocupan mediaplaya, los que beben en exceso y terminan molestando a todos. También están autorizados los que te molestan con su desembarco, los que llevan la música para toda la provincia. Y no se si hablar de los que liberan a los niños por la playa y se desentienden de ellos hasta la hora de largarse -y no les digas ni mu, que te muerden un ojo-.

Yo tengo que aguantarlos a todos. Pero mi perra, que sólo juega con su frisbi, es la culpable de todo. ¿Que hay gente que los tiene miedo? Bueno, pues acoten un trozo de playa para nosotros. No quiero ni la mitad, un tercio, un quinto... Algo. Porque también quiero poner mi sombrilla, mojar el culete y jugar con mi familia -incluida la perra-.

Y si ensucio, pues que vengan y me echen ¡Como se debería hacer con todos los arriba mencionados!




viernes, 19 de abril de 2013

Y EL FIN DEL MUNDO... NO LLEGÓ

A estas alturas de la fiesta, no tienen ni pies ni cabezas las estúpidas afirmaciones de los homófobos. Es como si vivieran en el siglo XII, en una isla aislada y con los conocimientos de un topo.

En pleno siglo XXI se siguen asociando consecuencias apocalípticas a la aprobación del matrimonio homosexual -o cualquier derecho a la igualdad en cuestión de orientación-. Parece que esto de la aldea global no va con ellos.

Se le puede culpar, a ese nuevo paso en la igualdad, de atentados -obviamente mandados por el Dios de turno-, de sequía, de diluvios, de atentados, del final de la especie, de todos los divorcios heterosexuales, de las enfermedades más variadas, de la crisis, etc.

¡Basta ya! Por favor. Un poco de decencia, porque lo que hacen es quedar en evidencia.

Si todo eso fuera a pasar en el país de turno, ya habría pasado en todos los que con anterioridad han dado luz verde a un derecho. 

Que yo sepa, no ha desaparecido la población de ningún país. Tampoco se han divorciado todos los matrimonios de un estado, al aprobarse el matrimonio gay. No se han secado las cuencas fluviales por derogar la pena de muerte por amar a una persona de tu sexo.
Y así hasta el infinito.

La verdad es que, cuando se ha dejado de penalizar el hecho en si de ser homosexual, la vida ha seguido exactamente igual para los heterosexuales. Lo que se ha visto es que, tras podernos casar en España, mis padres siguen casados -y no se han planteado casarse con mis vecinos o vecinas-. Mis primos siguen casados, siguen viviendo con sus hijas y quedando con sus amigos. Mi tía sigue igual de enferma y las hipotecas cuestan un esfuerzo más el pagarlas.

Como se dijo "Sin novedad en el Alcazar".

Así que, persona homófoba "Superalo" y vive. Y si te da por querer casarte con tu amiga de la infancia, puede que sólo sea que siempre la quisiste y no te permitiste ser feliz.

lunes, 1 de abril de 2013

TODO ESTA CONSEGUIDO

Tras las vacaciones, antes de volver a la rutina diaria de trabajar y trabajar -yo que puedo-, eché un vistazo por algunas páginas de la actualidad LGTB. Y no puedo hacer otra cosa que sorprenderme. Si, sorprenderme por la ingenuidad de algunas personas, LGTB mismamente. Aquellas a las que he escuchado decir que ya todo está conseguido, que la igualdad es real , etc.

¿Pero hacia dónde estáis mirando? Porque yo no veo esa igualdad total de la que hablan.

Empezando en España, porque nuestro propio gobierno intenta dar marcha atrás a lo conseguido, o deportan a transexuales agredidos y perseguidos en su país. Y no olvidemos que, dentro nuestras escuelas, de nuestros centros de trabajo, de nuestros pueblos, se hace presión sobre los chavales que son gays. Se les insulta, amenzada, etc... 

Si nos vamos un poco más allá, porque podemos pensar que somos un poco carcas todavía -por aquello de no haber superado todavía la sombra de la dictadura-, no veo todavía mucha igualdad. En Francia, país tan república que casi va en su material genético, arrasan y agreden aquellos que no quieren la igualdad. En Italia amenzan, hacen pintadas homófobas, publican "listas negras" de estudiantes gays, intentan retirar series porque hay un personaje gay (Física y Química), dan palizas a diestro y siniestro... Y qué contaros de Rusia, donde quieren legislar en contra nuestra directamente.

Bueeeno, busquemos un pelín más lejos. Africa, donde las jugadoras lesbianas de Nigeria no podrán jugar en la liga nacional y mucho menos en la selección. O Sudáfrica, donde se puso de moda violar a las mujeres lesbianas para "corregirlas". Y no se te ocurra visitar Gambia, porque su mandatario a comunicado que si te pillan "harán que te arrepientas de haber nacido". En Camerún te arriesgas a ir a la cárcel por declarar tu amor gay, o te apalean. Justo igual que en Zimbabue.

Pues cruzamos el charco y nos vamos a territorios más jóvenes. Hummm, pues en Argentina te acosan, te pegan, te persiguen hasta que te suicidas, se manifiestan -si, como en medio mundo- en contra de nuestros derechos -que no es quitar los de los demás, sino poder ejercerlos tú-. En México han tenido que aclarar que a los insultos homófobos no les "ampara" la constitución. En Costa Rica anuncian terapias "reparadoras", en Ecuador postulan a un homófobo para la plaza de defensor de derechos humanos...

En Estados Unidos, todavía están votando el matrimonio por "barrios". Y neurocirujanos de prestigio nos comparan con el bestialismo y la pederastia. O echan a una pareja de algún restaurante. Por poner uno de los miles de ejemplos. Y eso que avanzan a pasos agigantados.
Etc.

En medio mundo, ser homosexual, sencillamente es ilegal. Incluso existe PENA DE MUERTE en más de media docena de países.

¿De verdad hay que decir que NO ES VERDAD que todo esté conseguido? 

Sólo hay que pensar que hay zonas, en mi ciudad, por las que no me atrevo a ir de la mano de mi mujer.

jueves, 2 de agosto de 2012

DESIGUALDADES TRAIDAS POR LOS PELOS

Leo un artículo en El País, sobre las desigualdades que se producen en las Olimpiadas. Hablan no sólo de países que por fin traen deportistas mujeres. Hablan de las diferencias de viajar ellos en primera y ellas en turista. De la opinión de la federación de bádminton y la de boxeo, sobre si es mejor que compitan ellas con falda, para diferenciarlas (¿Y los pechos?¿Y las curvas?¿Y las pintas?). 

Pero todo es mucho más fino, no esos trazos gruesos y obvios.
Lees las opiniones y no se si es mejor que la gente no de su opinión bajo pseudónimo. Que tengan las narices (¿Cojones?) de decirlo con nombre y apellidos.

Que ya bastante es con haber hecho diferencia entre hombres y mujeres en los deportes para que puedan ir. Que si el dinero de las federaciones lo ganan las secciones masculinas, etc.
¿A qué jugamos?¿Tan tontos somos?

Si el fútbol femenino tuviera tantos minutos en la tele, partidos, resúmenes, retransmisiones, espacio en los noticiarios, etc. Fijo que también recaudaría bastante. Si los periódicos dedicaran al deporte femenino tantas páginas como al masculino otro gallo cantaría.

Pero debe ser que el deporte, como el brandy, es cosa de hombres.
Y los hijos y la casa cosa de mujeres. Y el trabajo laboral y remunerado de hombres. Sobretodo algunos. 

Pero el problema está en la cabeza de todos. Conozco pocos hombres que, al ser padres, hayan pedido su tiempo de paternidad. Menos aún que hayan pedido la reducción por cuidado de hijos. Y no me vengan con lo de la lactancia, pues ese no es el tema. Ah, cuando uno lo pide, encima se le mira mal, como si fuera a convertirse en una ameba radiactiva.

Todavía veo poco asumido que los hijos, la familia, es cosa de dos. Pues dos son necesarios para formar una pareja. Dos se necesitan (casi siempre) para formar una familia. Porque madres solteras, por decisión consciente y voluntaria no son muchas ni de lejos.

Me sorprende que en la lucha por la vida, contra el aborto, se quiera obligar "sólo" a las mujeres a ver la famosa ecografía de la criatura que se está gestando. Todavía un embarazo no deseado es "cosa de ellas". Si sólo es cosa de ellas, es lógico que se responda con un "Nosotras parimos, nosotras decidimos", pues te dejan a tu responsabilidad la cosa de traer críos al mundo.

Si molesta el eslogan feminista, debería molestar porque ellos no se incluyen en la responsabilidad a todos los niveles. Y me refiero a que, en el trabajo, no pensemos que una mujer no merece el puesto porque después se dará de baja por el parto, por la lactancia, por la cosa de la crianza, etc. Cuando todo es cosa de dos (salvo el parto). Si ella lo hace, es porque le toca. Porque lo contrario es raro. Porque al hombre que lo hace se le mira como si fuera un marciano. Porque está mal visto. Pero también os digo que ellos se lo pierden.

Es la mentalidad cotidiana la que nos traiciona. La que más íntimamente se liga a la discriminación de baja intensidad. A los comentarios, a las no selecciones de personal, a las falsas creencias sobre el absentismo.

Luego dicen algunas despistadas que la igualdad ya existe y que lo demás es querer ser hombres o más que los hombres o que los hombres desaparezcan. Y para nada. Yo quiero lo mío, nada más.