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domingo, 14 de diciembre de 2008

Tener los oídos libres


No tengo i-Pod, ni quiero tener. Tampoco tuve nunca walkman, disckman ni reproductor mp3. Mi celular tiene espacio para varias canciones, sin embargo solamente guardo dos, que son mi ringtone y mi alarma. ¿Por qué? Por que creo firmemente que si tienes los oídos ocupados con chicharitos blancos administrándote pequeñas (o grandes) dosis de decibeles, te estás perdiendo en definitiva la banda sonora que ya venía incluída en el paquete.

Con el tiempo aprendes a escuchar más allá de el diario paso por Los Temerarios en el camión al centro y te sorprendes con esa armonía universal, en la que todo cuadra, y te deja escuchando "My girl" en el camino de regreso a tu casa. Una canción que jamás hubiera estado siquiera entre las finalistas, pero que ahora ameniza tu primer contacto con el mundo exterior después de haber dejado el pudor, el sudor y el último pedacito de infancia en la cama de tu novia. Ficha técnica: My Girl - The Temptations, Ya no soy Virgen (Enero del 2005). Todo gracias a un radioescucha que decidió subirle el volumen, sin saber que su buen gusto musical terminaría por repercutir haciéndote cantar My Girl cada vez que terminas de vestirte después de que te desvisten, aún ahora, cuatro años después y con esa novia convertida en exnovia

O el clásico momento dramático de nuestras vidas, acompañado por la clásica canción dramática del momento. ¿Para qué quitarle la magia? Con los oídos libres hubieras notado que el camionero se dió cuenta de tu cara de sufrimiento y decidió cambiarle de la Ke Buena a Kiss FM para acompañarte en en tu dolor, mientras se escurrían unas lagrimotas por tu cara, suspirabas ruidosamente, y ¿por qué no? la lluvia azotaba en tu ventana. Ficha técnica: The Blowers Daughter - Damien Rice, ¿Por qué no me ama? (Marzo del 2005).

Dos años después, tu y la co-protanista de "Ya no soy Virgen" y "¿Por qué no me ama?" 1 y 2, están juntas de nuevo, sin embargo empiezas a sentir que es cuestión de tiempo para que se estrene "¿Por qué no me ama? 3" y se complete la trilogía. "Tenemos que hablar", y quedan de verse en tu casa al otro día: muerte lenta. Ella llega por fin, se saludan con un beso forzado y se acuestan en la cama en sentidos distintos. Diez minutos después hay suspiros leves y lagrimas escurriendo, tanto en tu cara como en la de ella. No es tán dramático y berreante como "¿Por qué no me ama? 1" en el 2005, sin embargo duele igual. Se ofrece a darte un ride, el cual aceptas mientras te secas las lágrimas. Ya en el carro prendes la radio después de un rato para cortar el silencio incómodo. Como si nada aparece Cindy Lauper, llenandote los ojos de lágrimas, las cuales que tratas, sin lograrlo, de retener. Sientes una mano sobre la tuya, apretándola, mientras el sol te da en la cara. Ficha técnica: Time after Time - Cindy Lauper, ¿Por qué no me ama 3" (Marzo del 2007).

Después de tantas canciones encontradas al paso, me niego a interferir en el proceso natural de las cosas. Aún así tenga que soportar a veces a Los Temerarios. Es el precio que se paga.



Goma Rosa.

sábado, 13 de diciembre de 2008

Alguien le puede meter acentos a esta madre? Tengo teclado gringo



Creo que la musica nos une, a pesar de que vivimos en un mundo de instantismo y egoismo como nunca antes. Es la edad del yo. Prosperan y se multiplican como virus los blogs, twitter, facebook, y cuantamadre mas aplicaciones en internet que fungen un solo proposito: gritar en el vacio para ser reconocido, en el abismal y aplastante mar de soledad que vivimos todos nosotros desgraciados.

Pero la musica nos une porque la oyen todos, y ponemos a nuestros artistas favoritos y rolas favoritas en nuestras listas top ten y perfiles. Una de las preguntas mas comunes en el cortejo es preguntar que musica te gusta.

Que musica escogemos para nuestras listas? La que nos gusta o la que mejora nuestra imagen?

No creo que se pueda oir una rola sin pensar en una imagen, o un video.

Yo oigo DJ Tiesto - Lethal Industry y me acuerdo de los gratos momentos paseandome solo por un antro, babeando de lo pedo y exhalando humo sin impulsarlo, dejandolo escurrir hacia arriba mientras tambaleo entre la multitud sin saber que hora es.

O Robbie Williams - Come Undone me hace recordar al dia siguiente cuando voy amanecido despues de coger fumando en el carro aun pedo y oliendo a perfume y con la camisa remangada.

Tambien Beethoven - Moonlight Sonata me recuerda cuando joven y confundido le di una patada en la cara a un vagabundo cuando se agacho a juntar un peso que le brinde.


Oir buena musica lo relaciono con fumar y cuando viene una buena en el carro me veo obligado a prender un cigarro. Tambien me veo obligado a tomar en cuanto antes.

La musica nos une pero tambien nos separa. Mis adicciones las disfruto solo, incluyendo a veces estar ahogado en alcohol en el balcon repitiendo la misma y la misma cancion mientras cierro los ojos y dejo que el humo se escurra hacia arriba sin empujarlo, especialmente cuando hace frio que sale mucho vapor.


Lo hago y se me retuercen las tripas de ansiedad porque nadie puede interpretar equis rola como yo, nadie se puede meter a mi cabeza en ese preciso instante y sentir lo delicioso que se siente perderse en la musica, o darle la interpretacion exacta que le da mi cerebro.


Por eso voy a hacer una movie chingona para que vean como esta la onda. Proximamente en cartelera el 2010.

**

Chiste cagado

Resulta que llega un cabron del trabajo mas estresado que la verga y ya se sienta a cenar con su familia en eso le dice su hijo mira papa me saque 10 en mate en eso le dice su esposa sabes que mi amor se me hace que tenemos que volver a ir al super, en eso el cabron se empieza a estresar y se empieza a tocar el cuello y trae una pinche bola dura de estres en eso le dice su hijo mira papa me saque 10 en mate y le dice el vato si si ya vi hombre como chingas

Las notas de sus ojos


La rama del árbol que arañaba el vidrio de mi ventana durante el otoño es el primer sonido que recuerdo y, también, el primer miedo que tuve. A contraluz de la luna parecía la mano huesuda de un muerto que intentaba entrar en mi habitación.

Sólo el sonido de la lluvia me arrullaba hasta el sueño y disipaba el temor de las noches. Por las mañanas, el delgado tronco se volvía inofensivo con todos esos pájaros que se posaban en él a cantar.

Me acuerdo que un día el peso de las aves rompió la esquelética rama y el miedo se fue para siempre con el aleteo de la parvada.

Ésos -junto al murmullo del patio durante los recreos y el ladrido de mi perro al volver del colegio- fueron el soundtrack de mi infancia.

Crecí y mis gustos se deterioraron. Comenzó a gustarme la música y, aunque nunca he sido muy clavado, me distraje con ella.

Intenté volver a mis orígenes, a las notas básicas del mundo: el golpeteo de la lluvia sobre la tierra desnuda y el viento que mece la hierba en el verano.

Pero era demasiado tarde.

La banda sonora de mi vida se convirtió en el claxon de los coches, el carraspeo de los mofles, el rugido de las retro excavadoras que devoran los cerros, las ráfagas calientes de los cuernos de chivo, las sirenas de las ambulancias, el gorgoteo de las tripas de los pordioseros y los falsos discursos políticos por televisión.

Ya no hay miedos inocentes ni lluvia que los diluya, como aquellos corazones de tiza con nuestras iniciales dentro que trazábamos sobre la banqueta.

Sólo el sonido de su respiración cuando duerme a mi lado, abre los ojos e irradian la música más hermosa que he escuchado en mi vida. Sólo eso lo disuelve todo.








viernes, 12 de diciembre de 2008

Y mi respuesta fue el silencio




Decir banda sonora en vez de soundtrack es como decir Juan Lennon en vez de John Lennon o emparedado en lugar de sándwich. No es por ser snob, pero sí. Nunca he entendido ese afán por evitar “faltarle el respeto” a la lengua española, que porque es muy sensible y se ofende, que porque utilizar palabras extranjeras y/o anglicismos empobrece nuestro lenguaje y lo rebaja, y que por eso estamos como estamos.

Me gusta pronunciar la palabra soundtrack, dicen que lo hago bien, y es verdad:






Sáoundtrac.






Pero me estoy desviando. Siempre lo hago. Es inevitable. ¿Cuál es el soundtrack de mi vida? No lo sé. Es como si me preguntaran: ¿Cuál es la mejor quesadilla que has comido en tu vida? He comido demasiadas quesadillas en mi vida, la mayoría han estado muy buenas, y además me falta mucho por vivir. De la misma manera, he escuchado muchas canciones en estos 18 años mozos, canciones que me provocan deja vú’s intensos, locos, y no siempre gratos. Cada anécdota tiene su soundtrack, cada relación, cada época de tu vida … y esos soundtracks se van relacionando entre sí hasta formar uno solo, uno larguísimo que podría llenar una biblioteca entera, y entonces responder a dicha pregunta no sólo es cursi, ñoño, y pretencioso, sino que además imposible: como la de las quesadillas.

Esos muchachitos que se autodenominan melómanos y trabajan en Mix Up’s metropolitanos gustan de formular esa pregunta y de responderla, pero cambian de respuesta cada quince días. ¿Eso quiere decir que mueren y renacen con cada quincena? Increíble lo que puede lograr un miserable pago. Lo peor de todo es que yo siempre quise trabajar en un Mix Up… pero me estoy desviando. Otra vez.

Yo fui un feto que se desarrolló escuchando a los Beatles, uno de tantos. Nací, me crié, y crecí de la misma manera. Mi primera palabra fue Ringo, la segunda Yoko, y la tercera Mamá. Me gustaba el color verde y los huevos fritos. Era la morsa. Le quitaba la orillita al pan Bimbo a pesar de que me gustaba cuando me enteré de que el cuarteto de melenudos lo hacía. Y la lista sigue, porque es larga. Larguísima.

Hoy en día los escucho rara vez, cada vez con menos frecuencia, y con menos ganas. Llegará un momento en que no los escuche en lo absoluto. Pasará el tiempo como pasa el camión de los helados, así de rápido, y me detendré. Los escucharé de nuevo y entonces recordaré que el soundtrack de mi niñez está cargado de beatlemanía y que en el larguísimo soundtrack de mi vida retumba en una multiplicidad de veces aquella frase inmortal:










I Can’t get no Satisfaction









Ah, no. Me confundí.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Estoy atrasado



Listen' to the song and learn to sing along


Perdí la virginidad (como si fuera algo que se extravía, ja) mientras se escuchaba de fondo la de "lucha de gigantes, convierte..." Contrario a cualquier leyenda urbana, no sentí que me desgarraban por enmedio mientras se partía en dos mi alma (al menos no literalmente), más bien fue como si me empujaran por dentro. Chistosísimo.

Pero eso no es lo que les iba a contar.

Ahí voy de imbécil el otro día a Mix up a comprarle un regalo de cumpleaños Sí, a ese nivel de idiotez, alguien por favor pégueme un tiro y sálveme de tanta estupidez. Pregunté por el soundtrack de "Snatch", no lo tenían (obvio, es como muy oldie), pero que si quería podía encargarlo, que me costaba equis, que lo tenía en dos semanas. Afortunadamente, tuve un ataque de sentido común y decidí evitarme la humillación privada.

Bonita iba a verme paradita en su puerta, con mi cara de estúpida. Ganas de aventarme de un puente me estaban dando, lo juro. Primero porque en los jueguitos de poder no puedes darte el lujo de mostrar vulnerabilidad, y dos porque pensándolo bien comprar cd's es tan de los noventas.

Si mi vida tuviera su banda sonora, estaría llena de marchas fúnebres y minutos de silencio por cada uno de los estados de intedicción con los que se suele justificar mi sentido común.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

I promise you I will.











Septiembre, 1989.

Teníamos unos cuantos días de ser novios. Aun sudaba frío cuando pasaba frente a tu ventana, esperando que escucharas el arrastrar de mis pasos y te asomaras para poder platicar. Nerviosísimo, esperaba que ese fuera el día.

Días antes le había robado a mi hermana un mix tape, tan comunes en esa época. Yo tenía doce años y aún no me convertía en el extraño e ideático melómano que soy ahora; la música no significaba mucho para mí. Excepto por una canción de ese cassete. Claro, ahora ya es una canción de cajón en Stereo Joya, pero en esa época era aun LA canción que tantos adolescentes se apropiaron y exprimieron sobre su vida. Un One Hit Wonder que ocupo el inefable lugar que ya nunca habría de abandonar (revisitado recientemente en una película).

Pero aquel día fue parte importantísima de nosotros. De nuestro primer beso.

Hoy suena ridículo, cursi; y lo fue, pero eso jamás ha ensombrecido la forma en que aquello me marcó. La manera en que, nerviosa, cerraste la puerta de tu cuarto y colocaste el cassete en la grabadora. Lo torpe de tus movimientos cuando, después de presionar play, te asomaste a la ventana, en donde yo ya estaba encaramado incómodamente, con los codos sobre el alfeizar de concreto.

Comenzó a sonar el piano y nos reímos avergonzados, los dos sin saber que esperar ni como empezar. Después de dos burdísimos acercamientos que terminaron en más risas nerviosas tuviste que regresar la cinta y, ya más serios, nos miramos por un momento. Después sólo paso, como debe ser, naturalmente y sin pensarlo. Fue el primer beso que nos dimos. Quince años después te di el último.

Pero nuestro inocente propósito dio resultado. Sé que aún ahora, casi veinte años después, cuando escuchas esa canción, sonríes. Lo sé porque yo también lo hago. Con sólo escuchar las primeras notas de ese piano, inmediatamente me transporto a aquella ventana de tu cuarto, con los brazos adoloridos y mi boca oliendo a la tuya.

Diciembre, 2008

Siempre he adquirido –a veces provocados, a veces sin querer- recuerdos sonoros de mis momentos importantes, significativos. Ahí han estado los Counting Crows, Guns N’ Roses, Nirvana, Pixies, Delgadillo, Lucybell, The Coral, Sigur Ros, muchos más. Todos importantes, todos retumbando en mi cabeza, todos machacando mi cabeza.

Por eso, ahora casi sólo escucho música que no significa nada más, música que sólo es música, que no pertenece a bandas sonoras que adornan recuerdos. A veces es cansado, a veces uno no quiere recordar, solo escuchar sin pensar demasiado.



I'm sorry, but I'm just thinking of the right words to say.
I know they don't sound the way I planned them to be.
But if you'll wait around a while, I'll make you fall for me,
I promise, I promise you I will.

martes, 9 de diciembre de 2008

Ejercicio 10: Banda Sonora.


iTunes 12:57 pm: Beauty in the beast - Gavin Rossdale.

Según mi reproductor tengo 5,1 días de música lo que se traduce a 1899 canciones; de las cuales seguramente escucho menos de la mitad. Me sorprende ver hacia atras y darme cuenta que cuando tenía 15 años cargaba con un Discman color naranja metalico y un Portacds con una docena de discos rayados de Limp Bizkit, Korn, Deftones, Mad at Gravity, Finger Eleven y montón de bandas que en aquella epoca eran la puta hostia. De los días antiguos poseo contadas canciones que escucho en contadas ocasiones y que cuando lo hago es para recordar esos días en los que usaba tennis Airwalk, Adidas, Ecko, Etnies, DC Shoes Co. y otros puños de marcas gabachas fieles al puro estilo de Fred Durst y Jonathan Davis. En epocas, tachaba de fresa a quién escuchaba a Green day y su Basket Case o a los ya desaperecidos Blink 182. La verdad pensaba que mi música era lo mejor que existía sobre la faz de la tierra. Qué pendejo.

iTunes 1:11 pm: Run - Snow Patrol
Hace un par de años cargaba con iPod Video con 30 inspiradores gigas de capacidad, algo así como 3000 canciones y un puñado de videos. Era el puto amo con mi pequeño reproductor viendo los videos de Mae, Snow Patrol, Tha Classic Crime...
Viendo una y otra y otra vez y más veces el magnifico rebote en cámara lenta de las ya magnificas tetas de Lindsay Lohan en el video de Rumors.(00:57). Por su puesto quedaban muy pocas bandas de las que escuchaba a los 15 años. Ahora las escucho y muchas de las canciones me suenan a puro ruido injustificado. Que pendejada.

iTunes 1:19 pm: No Tomorrow Just Tonight - The Crash Motive
Actualmente cargo con un iPhone que me permite traer sólo lo elemental en 8 gigas de música: todos los discos de Snow Patrol, Travis, The Wallflowers, Gavin Rossdale, Maroon 5, Acceptance, Natalie Imbruglia, Counting Crows, Dexter Freebish, Mae, Emery, Fall Out Boy, Green Day, Goo Goo Dolls, Hoobastank, Howie Day, James Lanman, Juliana Theory, Mad at gravity, Matchbox 20, MGMT, Moby, One Republic, Pete Yorn, Phoenix, The color Fred y una montonera de nombres que es inútil mencionar.

iTunes 1:26pm: Given To Fly - Pearl Jam
Hace unos días me descubri descargando la canción esa de Womanizer de Britney Spears ¿qué pedo? Me he vuelto ecléctico, y creo firmemente que todos los somos. Es estúpida la gente que piensa que su música es lo mejor y que se cierran a sus pinches alaridos, no me importa si Mulder escucha RBD, Plaqueta a Gloria Trevi, o si Gabriel piensa que Arjona es un maestro; todos tenemos secretos bochornosos y por ahí en nuestra lista de reproducción probablemente existe alguna canción que los averguenze.

iTunes 1:38pm: Headstrong - Trapt
Si me preguntan cuál es la Banda Sonora de mi vida, francamente no sabría que responder. Mi post no tiene ni pies ni cabeza así como la música: no obedece ningún orden ni precepto, escribí lo que me llegó a la mente, igual que mi música, escucho lo que me apetece.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Para que puedas sentirte vivo


¿Puedes oírme? ¿Puedes oir como grito? Desgarra la garganta de Dave Grohl justo al volver a tomar Bernardo Quintana. Le subo más. Acelero más. Un último respiro antes de que cierre los ojos. Los 313 megas de tu carpeta tocan en mi ipod y retumban en los vidrios de mi auto.

En esta noche madrugada de domingo quedamos muy pocos rondando la ciudad. Supongo que lo que lo hacemos impulsados por la adrenalina o cualquier sustancia que nos haga sentirnos vivos e ilusioramiente libres.

¿A poco no quieres? Mi mente brinca a esas noches del Love Parade alemán. De camisetitas sin brassiere, música electrónica y demasiados cuerpos moviéndose juntos en un cuarto pequeñito. Verano europeo, noche asfixiante, calor sofocante. El ambiente olía a sudor, a vino derramado, a hachís. Luces multicolores y colores chillantes hacían que esa masa amorfa de brazos, piernas y cabezas crearan un nuevo ser mitológico. Muchas, demasiadas manos acariciando mi cuerpo. Mujeres, hombres, ¿Acaso importaba? ¿No podemos darle al amor una oportunidad?

Freno en seco. Mi corazón se acelera con una percusión constante. La patrulla me pasa y la percusión en mi pecho y sienes se empata con Maps. Ellos no te aman como yo lo hago. No se si sea la madurez que da la experiencia o el timming de baterista, pero has adquirido maestría en mi cuerpo. Tú llevas el ritmo, y yo a ciegas, me dejo llevar. Mi cuerpo te responde con quejidos, líquidos y movimientos consecuencia del placer, de vivir. Pero tu no estas aquí, y yo tampoco quiero estarlo .

¿Puedes leer mi mente?. La percusión cambia por bits acelerados, y mi cabeza se abarrota de imágenes diferentes, de gente, fechas y nombres. De lugares, amaneceres y besos robados. De mil risas, viajes y sin sabores. Una gran película sobre fantasmas de mi pasado y un futuro que me asusta y que niego a aceptar.

Y los primeros rayos del sol se cuelan por los Arcos, aumentando esa sensación de seguir cayendo. Destrozando mis sueños, agonizando mis ilusiones. Por fin me acuesto sola en mi cama y, como las notas tristes y largas que salen de un bandoneón, vuelve el mareo , recordándome que aunque yo no me sienta viva, algo en mi si lo está.
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