Mostrando entradas con la etiqueta pan. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pan. Mostrar todas las entradas

El experimento del pan con masa madre


Creo que no podía haber utilizado mejor verbo "experimentar", pues eso es lo que estoy haciendo desde que me adentré en el interesante mundo de las masas. Las amistades con bloggers gastronómicos me ha hecho sucumbir y caer en las redes de esta maravillosa "secta" que reivindica el pan tradicional con fermentos naturales o masa madre. El proceso es divertido, digno del mejor de los alquimistas, y merece la pena disfrutar del sabor del pan auténtico y con el orgullo de haberlo hecho uno mismo, siendo además un producto que aguanta perfectamente varios días sin ponerse seco y duro como le ocurre a los panes industriales. Tiene además mucho de ecológico y de permacultura, pues la masa madre que vamos alimentando en casa y que iremos descartando en parte para alimentar las levaduras y bacterias vivas con nueva harina, se va donando a otras personas, formando así una maravillosa cadena que fomenta nuevas incorporaciones al club del pan casero.

Uno de los mayores precursores de este tipo de pan es el maestro panadero Ibán Yarza, que es el responsable de la traducción del fantástico libro "Hecho a mano" de su amigo británico Dan Lepard, uno de los panaderos más reconocidos de Europa. El libro de Lepard nos descubre un sinfín de variedades de pan encontradas en sus viajes por toda Europa y va acompañado de una excelente fotografía. Al mismo tiempo, Yarza es el responsable del blog Te quedas a cenar, de la web La memoria del pan y del Foro del pan, siendo colaborador habitual de The Glutton Club. En todos estos espacios hace una fantástica labor de divulgación del pan natural, sin levaduras y sabores artificiales, y nos muestra el paso a paso de elaboración de la masa madre con tanta pasión, que es imposible no engancharse  Lo podéis ver en este vídeo de una de sus charlas "El momento del pan". Me encanta.



Y ahora os hablo de mi experiencia, avisando que soy una novata total en el tema y que hasta la fecha he hecho tan solo tres panes, unos con más éxito que otros, y que he jugado con ventaja, al tener los buenos consejos de Anna Mayer de "Panepanna" y Rosana Domínguez de "Holly aprendiendo a cocinar". Aún así, no quería dejar de plasmar esta aventura en una entrada del blog, pues estoy segura que a muchos de los habituales les picará el gusanillo y se animarán a ello, de paso nos reímos un rato con las formas que adoptaron mis retoños.


Todos ellos se han hecho con una receta básica de 500 gr de harina, 300 gr de agua, 200 gr de masa madre y sal. Cambiando en uno y otro caso los tipos de harina. En este link podréis encontrar un buenísimo tutorial de Ibán Yarza para hacer la masa madre en casa, las técnicas fundamentales de amasado y el horneado final.


Primer pan, también denominado "el primogénito"

El primer pan lo realice enteramente con harina integral de espelta (que para quien no lo sepa es una variedad de trigo muy antigua y con alto contenido en gluten). La masa madre que me donó Rosana la fui alimentando durante 5 días seguidos con esta harina, hasta que se convirtió en 100% espelta y la combiné con medio kilo de harina del mismo tipo. El resultado fue el pan que arriba muestro, tenía muy buen sabor, y la miga salió esponjosa, toda una experiencia que me animó a seguir intentándolo, ¡estaba tan orgullosa de mi primogénito!.

Segundo pan, también llamado "rustic"

En el segundo intento y con el objetivo de obsequiar a mis padres con un pan, quise hacer uno 100% harina de trigo blanca pues es más de su gusto, así que aparté parte de la masa madre integral que tenía y la fui alimentado durante días con harina de fuerza blanca, hasta que la transformé en blanca inmaculada sin rastro de la cáscara típica de las harinas integrales, mezclándola con medio kilo de harina del mismo tipo. Esta experiencia fue la menos exitosa, el pan se me resquebrajó por abajo, como podéis ver en la imagen, salió algo soso, tirando a feote y su corteza era más dura... Inundada de compasión lo bauticé "rustic" y nos lo comimos sin rechistar. Como una jabata no me rendí y me propuse seguir intentándolo...

Tercer pan, el "predilecto"... hasta ahora.

Y llegamos a mi tercer y último pan hasta la fecha, mi hijo predilecto, el sabor sin duda es el mejor de todos, creo que tiene mucho que ver que el medio kilo de harina que le puse fue una mezcla de tres tipos: 250 gr. de harina panadera recia, 150 gr. de harina de fuerza y 100 gr. de trigo sarraceno ecológico. Escarmentada de la experiencia del pan anterior que se me resquebrajo por abajo, me arriesgue a hacerle una forma alargada tipo barra, pero de nuevo el pan se abrió un poco por un lateral y no por las guías que le había señalado... esto es algo que tengo que investigar el porqué (animo a los expertos a que me iluminen).

Os dejo ya para no ser muy empalagosa, esperando haber encendido una luz que os anime a emprender esta maravillosa aventura, yo os aseguro que seguiré erre que erre con ello.

Clem Snide - Bread

Clem Snide es una peculiar y entrañable banda de alt country rock, salida en Nueva York de la cabeza del compositor, guitarrista y cantante Eef Barzelay que se acompaña de distintos músicos en cada una de sus aventuras musicales. Tuve la suerte de disfrutar de su directo en junio del año pasado en Sevilla. El tema del post pertenece a su álbum “Your favorite music” (2001).

PAN EZEQUIEL, EL ALIMENTO DE LOS ESENIOS


En primer lugar, voy a situarme históricamente, pues buscando información sobre este pan que consumo a veces, y averiguar sobre su origen, he sabido de la existencia de los Esenios, que habitaron el Valle del Desierto de Judea allá por el 2.000 A.c. y que tenían como principio fundamental vivir en total respeto y armonía con la naturaleza. Algunos historiadores dicen que fueron el germen del cristianismo, aunque existen diferentes versiones sobre el tema y hasta el descubrimiento de los Manuscritos del Mar Muerto el siglo pasado, no se ha sabido un poco más acerca de la vida y costumbres de esta comunidad. Lo curioso, es que a pesar de los milenios que separan a este pueblo de la civilización actual, haya llegado hasta nosotros uno de sus alimentos básicos, el Pan Ezequiel o Esenio.

Para que os hagáis una idea de su textura, la particularidad es que se elabora con granos de cereal germinado (puede ser trigo, centeno, espelta, incluso lo he podido encontrar de cáñamo), lo cual le da un sabor dulce y lo hace muy digestivo, al no contener ni harina ni levaduras y perderse con la germinación el almidón. También está repleto de nutrientes (los germinados son unos de los alimentos más ricos en vitaminas y enzimas digestivas que existen) y es muy recomendable para personas que no pueden consumir ningún tipo de levadura, con diabetes, alérgicos y aquellos con problemas digestivos.

En tiempos de los Esenios, se cocía dejándolo secar al sol poco a poco, pero hoy por hoy lo podemos encontrar horneado a baja temperatura en establecimientos de alimentación natural/biológica. Aquellos que os animéis a probarlo, lo encontrareis de varios tipos de cereales, solos o mezclados, e incluso enriquecido con nueces, pasas, almendras o frutas secas (esta versión dulce es mi preferida, delicioso con un poquito de mantequilla) o también con especias.


Para saber algo más sobre los Esenios y el pan Ezequiel:http://en.wikipedia.org/wiki/Essenes


Clem Snide - Bread

Clem Snide es una peculiar y entrañable banda de alt country rock, proyectada en Nueva York y Nashville, por el compositor, guitarrista y cantante Eef Barzelay y una rotación de músicos.La banda dejó de funcionar como tal en 2005 y Eef Barzelay continúa grabando discos en solitario.Produjeron cinco discos oficiales entre 1998 y 2005. Este año reaparecieron con “Hungry Bird”. El tema del post pertenece a su álbum “Your favorite music” (2001).
 
Ir arriba