Dress code para dejar de estar en el paro
El otro día salí con mis amigas y terminamos en la cafetería-pastelería-heladería que está haciendo esquina en la Plaza de Las Monjas, justo delante de esa horrible estatua de Colón que alguien del Ayuntamiento de Huelva ha tenido a bien colocar. Cuando nos disponíamos a pagar, entró una chica haciendo buzoneo (buzoneo: acto por el cual se reparten currículums para ver si te cogen de algún sitio) con un atuendo llamativo: Melena rubia de bote esculpida a golpe de tenacillas, maquillaje espeso, trench de leopardo y... miniperrito en brazos. Sí, un perrito; de los que tiene hocico y hacen pis. Sí, la chica del perrito en brazos venía haciendo buzoneo vestida con dudoso gusto, y encima con su mascotita en brazos. La señora de la cafetería se la quedó mirando, le cogió el currículum y tuvo la decencia de esperar a que la chica saliera por la puerta para empezar a reirse de ella. Básicamente dijo que no la veía ensuciándose las manos en ese trabajo. Señoras, señores, en la vida ...