Mostrando entradas con la etiqueta Narrativa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Narrativa. Mostrar todas las entradas

viernes, 5 de enero de 2024

Narrativa infantil y juvenil para inspirar a los Reyes Magos


La Navidad llena las librerías de novedades y los Reyes Magos se las ven negras para dar con buenos títulos de narrativa con los que hacer felices a los críos de hoy en día. Por eso traigo una pequeña selección de novelas infantiles y juveniles con las que salvarles el culo en esta época del año tan colmada de regalos insulsos e inertes.
Como en otras ocasiones, solo he decidido reseñar solamente aquellos que he leído y prescindir de adaptaciones y otros productos comerciales y paraliterarios que, aunque tienen excelente factura y mucho éxito entre niños y jóvenes, me dicen más bien poco.
Están ordenados por orden alfabético tomando como referencia el apellido de los autores, se incluye un breve comentario y añado tres estrellas a mis favoritos. Si quieren conocer más libros como estos hagan click en ESTE ENLACE.
Échenle un ojo y no se olviden pedir sus favoritos cuanto antes, pues esta noche se acercan los magos de Oriente y no quiero que mañana tengan que arrepentirse de no haberme hecho caso. Disfruten de lo que queda de las fiestas y lean como bellacos.



María Teresa Andruetto y Ana Luisa Stok. El vestido. Diego Pun. La única escritora de habla hispana que ha recibido el premio Andersen nos cuenta la historia de un vestido que esconde entre sus pliegues un juego muy peligroso entre el amor y el desamor. Acompañado de las inquietantes acuarelas de Ana Luisa Stok, Andruetto dispone al lector en esa encrucijada que envuelve cualquier relación tormentosa y lo empuja hacia sus propias preguntas y le ofrece posibles respuestas ante situaciones violentas. Un libro para lectores maduros que buscan en el verbo nuevas perspectivas.



Katya Balen. Octubre, octubre. Ilustrado por Angela Harding. Errata Naturae. Octubre vive con su padre en una sencilla cabaña en mitad de un bosque que conoce como la palma de su mano. Un día encuentra una cría de lechuza y, en vez de abandonarla a su suerte para que el ciclo de la naturaleza siga su curso, decide rescatarla y alimentarla. El día que cumple once años, la mujer que dice ser su madre aparece en la puerta y, tras una discusión, su padre sufre un terrible accidente cayendo desde lo alto de un árbol. Mientras este se recupera en el hospital, Octubre deberá permanecer en la gran ciudad y descubrir secretos familiares entre los que no solo encuentre una parte de sí misma, sino apreciar las diferencias entre el medio natural y el medio urbano.



Arthur Conan Doyle. Un estudio en escarlata. Ilustraciones de Vincent Mallié. Anaya. (***) Nueva edición del primer caso de Sherlock, esta vez iluminado con las acuarelas del afamado ilustrador francés (si les gusta también les recomiendo la edición de Arsène Lupin esta misma colección). Con la ayuda del doctor John Watson, el excéntrico detective intenta esclarecer la causa de la muerte de Enoch Drebber, hallado en extrañas circunstancias en una casa deshabitada. Como los agentes de Scotland Yard siempre investigan en la dirección equivocada y otro asesinato complica las cosas, nuestro protagonista entra en acción y tomará como referencia los asesinatos ocurridos hace tres décadas en la ciudad mormona de Salt Lake City. Un clásico bien necesario donde los haya.



Oswaldo Felipe e Inma Grau. Cuentos de las cinco menos cuatro. Diego Pun. El cuarto libro de esta tanda es bastante curioso. En él se reúnen cinco historias, cada una de ellas dedicadas a una vocal y en la que faltan las otras cuatro. Palabras con la a, con la e, con la i, con la o y con la u enhebran cinco narraciones muy disparatadas sobre una rana cantarina, un cliente muy demente, un amor con sabor a picnic, una pelea entre dos pollos y un ñu algo extraño. Todas ellas se complementan con un glosario final y un colofón panvocálico.



Fabian Göranson. Abracadabra la brujita. Galimatazo. Aunque esta segunda propuesta bien podría haber formado parte de la selección de cómic infantil y juvenil, he creído conveniente incluirla en este espacio por la importancia que adquiere el texto en la misma. Ida es creativa e inquieta pero nadie la comprende y se siente como un bicho raro. Si esto no fuera poco, durante las vacaciones encuentra un viejo sombrero entre unos matorrales que parece haber sido hecho a la medida de su cabeza. Lo que ella no sabe es que es un sombrero mágico capaz de hacer realidad cualquier cosa que imagine. Y eso, claro está, hará el comienzo de curso más difícil (y divertido).



Jandall Jarrell. La familia animal. Ilustraciones de Maurice Sendak. Ekaré. (***) La editorial Ekaré recupera un relato extraño e inspirador de Jarrell en esta cuidada edición que se acompaña de siete paisajes a plumilla de Sendak, ilustrador con el que trabajó en otras ocasiones como Volar de noche o El murciélago poeta, títulos hoy día descatalogados. Una oda a la familia desde una visión quimérica en la que un cazador, una sirena, un huérfano, un oso y un lince constituyen los pilares sobre los que se construye una narración llena de metáforas y elementos poéticos que ensalzan una institución siempre necesaria.



Juan Kruz Igerabide. Con el ojo del cogote. Ilustraciones de Elena Odriozola. Ediciones Modernas El Embudo. (***) Hacemos una parada en un libro con una prosa estupenda que seguramente pase desapercibido. Con la siempre perspicaz mirada de su ojo trasero (ese que nos persigue en casi todas las páginas), Juan Kruz, nos invita a recorrer esa infancia agreste y lejana que vivieron los niños de nuestro país y cuya prosa recuerda a las narrativas de Juan Farias o Miguel Delibes. Un libro estructurado en pequeños episodios que puede disfrutar cualquier miembro de la familia sin necesidad de cambiar de ubicación. Niños, padres y abuelos encuentran sus propios reflejos en un volumen repleto de detalles como unas guardas convertidas en álbum de fotos, un mapa sobre el que se desarrolla la acción o esos dos epílogos que apelan a lo emotivo y el valor de la memoria.



Agnes Mathieu-Daudé y Olivier Tallec. Dagfrid y compañía. Flamboyant. En esta nueva entrega, la pequeña Dagfrid piensa en hacerse con una mascota. Odín, uno de los dioses vikingos, siempre anda acompañado de dos lobos, dos cuervos y un ciervo de ocho patas. Tras sopesar los pros y contras de estos animales, Dagfrid piensa que lo mejor es un gato, pero tras conocer la suerte de los gatos familiares, se decanta por otro animal. ¿Sabéis cuál? Solo os doy una pista: se mueve lentamente y cabe en la palma de la mano.



Antonia Murgo. Miss Diciembre y el clan de luna. Nórdica. (***) Miss Diciembre anda en busca y captura de un empleo que la saque de una mala racha de fracasos laborales. Un día lee un anuncio de niñera y acude a una entrevista con el mismísimo Hombre el Saco, un tipo que está hasta las narices de su hijo Corvin, un niño que es capaz de convertirse en humo y esconderse entre las cenizas. Ella acepta encantada y empieza su tarea, cuando, de repente una noche aparecen tres desconocidos y ella descubre un secreto familiar… Una novela muy agradable llena de suspense y con muchas notas de color que recuerdan a la Inglaterra victoriana y el universo burtoniano.



Ulf Nilsson y Lena Ellermann. Corazón. Dolor. Lóguez. (***) Se llama Britta y es el amor platónico de nuestro protagonista, un chaval que vive sin vivir en él por culpa de la incertidumbre. Mientras deshoja la margarita, se sume en un sinfín de pensamientos contradictorios, discute con su mejor amigo Bengt y se queda sin corazón y lleno de dolor. Y así, con su testimonio, nos sumergimos en una historia de primeros amores llena de dulzura y poesía. Encantadora y muy recomendable para cualquier tipo de lector.



Florence Parry Heide. Cuentos para niños perfectos. Ilustraciones de Sergio Ruzzier. Blackie Books. (***) Llegamos a una de las joyas de esta pequeña colección de historias sobre unos niños que, a pesar del título, no son nada perfectos (¿o sí). Un clásico de la literatura infantil anglosajona que, iluminada por el genio y figura de Sergio Ruzzier, nos cuenta las peripecias de nueve críos. Ruby cuida a su hermano ¿estupendamente?, Arthur es muy ¿elegante? a la hora de vestir, y Arthur se lo come ¿todo? Ocho historias que nos sacan una sonrisa y al tiempo hacen gala del universo subversivo que es la infancia.



Mónica Rodríguez y Daniel Piqueras Fisk. Umiko. Diego Pun. (***) Escritora e ilustrador nos sumergen en el universo de las amas, mujeres buceadoras que se dedican a la pesca y la recolección de perlas en ciertas zonas de Japón. Umiko no quiere ser una de ellas a pesar de que su madre y sus abuelas han tenido este oficio. No quiere pasar el día sumergida en el océano por una tradición estúpida. Pero todo cambiará con Sasuke, el hijo del farero, con quien descubrirá el amor y un secreto familiar. Una historia evocadora que crece a cada página con una edición impecable donde se introducen recursos del cómic que le imprimen dinamismo y carácter.



VV. AA. Así me lo contaron, así te lo cuento. Ilustraciones de Elena Odriozola. Ediciones Modernas El Embudo. Si bien es cierto que este librito debería haber ocupado un lugar destacado en la semana de los cuentos, por motivos postales debe ser presentada aquí. Caperucita Roja, El gato con botas, Barba Azul, Las hadas, Cenicienta, La bella y la bestia y Blancanieves son los siete cuentos que nos presenta esta pequeña colección de versiones originales de Charles Perrault, los hermanos Grimm y Leprince de Beaumont que, acompañados por la mirada perspicaz de Odriozola que a con dos colores superpuestos (rojo y azul) y el recurso del visor de colores, nos presenta el lado oscuro de unas narraciones cuya lectura nunca deja indiferente.



Jo Witek. Tengo 14 años, y no es una buena noticia. Ilustraciones de Jimena Estíbaliz. Kalandraka. (***) Terminamos con una novelita juvenil de denuncia social, esta vez sobre una de las realidades que más arraigadas se encuentran en ciertas sociedades: el matrimonio infantil. Efi vive en la ciudad, pero regresa a su aldea cuando termina el curso. Ya ha cumplido los catorce años y aunque las vacaciones y el reencuentro con su familia y amigos la hacen muy feliz, un jarro de agua fría cae sobre ella ese varano: sus padres la han prometido en matrimonio. Todo su universo se rompe en mil pedazos, sus expectativas se desvanecen y tendrá que enfrentarse a las tradiciones familiares para luchar por sus sueños. Un canto libertario y esperanzador.

martes, 3 de octubre de 2023

Capeando la cultura de la cancelación


Además de comer, beber, bailar, reír y llorar, a lo largo de este verano también he abierto huecos para leer, esa afición que compartimos los monstruos. Una de mis lecturas ha sido El rey Mateíto I, un clásico de la LIJ polaca que Anaya ha traído a nuestro país en el año de su centenario y que ya incluí en mi selección estival de narrativa infantil y juvenil.
Además de recomendárselo a manos llenas, hoy estoy aquí por culpa de una nota editorial incluida en el mismo y que dice así: Algunos de los comentarios que aparecen en El rey Mateíto I se consideran inapropiados e inaceptables en la actualidad. A la hora de la lectura, se debe tener en cuenta que esta novela fue escrita en 1923.
Si bien es cierto que puede pasar inadvertida para muchos, a un servidor le han dado mucho que pensar estas apenas tres líneas bajo las que subyacen muchas ideas que se pueden relacionar directamente con la cultura de la cancelación, una que nos embebe desde hace unos años y sobre la que no he hablado directamente en este espacio de libros.


Para el que no lo sepa, este término hace referencia a un fenómeno social que consiste en retirar el apoyo, ya sea moral, financiero, digital e incluso social, a aquellas personas, empresas u organizaciones, como consecuencia de determinados comentarios o acciones generalmente relacionadas con temas controvertidos, como la igualdad de género o el ecologismo.
Aunque se puede pensar que la variante más extendida es la llamada buenista, es un fenómeno bidireccional, algo sobre lo que llamaron la atención las más de 150 personalidades del mundo de la cultura que firmaron la carta conocida como Harper’s Letter publicada el 7 de julio de 2020 en Harper’s Magazine y donde, entre otras cosas, se llamaba la atención sobre la intolerancia hacia los puntos de vista opuestos, la moda del vituperamiento público y el ostracismo, y la tendencia a disolver problemas políticos complejos con una certeza moral que enceguece.


Por ello no es de extrañar que ciertas empresas, en este caso las editoriales, se curen en salud frente a los lectores potenciales, avisándoles de que la obra literaria que van a leer puede herir su sensibilidad, algo parecido a lo que se hacía antiguamente con las películas violentas o con las escenas sexualmente explícitas.
Si bien es cierto que estas pequeñas excusas dan un capotazo a esa censura que chorrea en estos tiempos de impostura e intentan respetar las obras originales y el patrimonio intelectual de los autores, también procuran una coartada a los llamados ofendiditos y eliminan el posible encuentro con esos lectores que con solo una advertencia siguen en su secta favorita. Es decir, minimizan la atención sobre la obra y minimizan los encuentros casuales, algo que los buenos lectores siempre agradecemos.


Y algunos me dirán: "Es que tú eres un kamikaze, querido Román". Y yo asentiré con agrado. No solo porque me encante la gresca, sino porque es la única forma de retratar a mis congéneres en una sociedad donde la agogé se ha enterrado bajo toneladas de postureo.
No obstante, y por muy guerrero que me considere, entiendo que la inteligencia es la mejor arma a blandir cuando se trata de no ahondar en la división social y aupar ese enriquecimiento que ha hecho mucho por la humanidad, tanto social, como culturalmente hablando.

viernes, 30 de junio de 2023

Narrativa infantil y juvenil para refrescarse en verano



Sé de buena tinta que mucha gente acude a las librerías estos días para proveerse de libros con bastante chicha para amenizar los días de descanso a la orilla de la playa o en la umbría de la montaña. Es por eso que hoy les traigo una buena tanda de recomendaciones de álbumes y novelas infantiles y juveniles con la que poder guiarles en la difícil tarea de seleccionar libros de lectura más continuada.
Si bien es cierto que las librerías están llenas de novedades de este tipo, he decidido reseñar solamente aquellos que he leído y prescindir de adaptaciones y otros productos comerciales y paraliterarios que, aunque tienen excelente factura y mucho éxito entre niños y jóvenes, me dicen más bien poco.


Como siempre, están ordenados por orden alfabético tomando como referencia el apellido de los autores, se incluye un breve comentario y añado tres estrellas a mis favoritos. Si quieren conocer más libros como estos hagan click en ESTE ENLACE.
Disfruten de ellos este verano porque siempre merece la pena refrescarse en una buena lectura mientras pasamos las tórridas tardes de la canícula.



Mar Benegas y Simone Rea. Historias a buen paso. A buen paso. (***) La escritora española y el ilustrador italiano se unen para celebrar los 15 años de esta editorial que tantos buenos álbumes nos ha dado, gracias a un gran elenco de animales que habitan el bosque de las historias. Todo empieza gracias a Bruno, la cigüeña, que por culpa de un accidente, debe permanecer en el bosque. Tras un sueño revelador, Bruno decide aprender a leer y escribir para relatar sus propias historias. Sobre bufandas y ardillas voladoras, de caracoles y zapatos, de nogueras adivinas y conejos patinadores. Un sinfín de pequeños cuentos con un hilo conductor delicado y tranquilo. 
Mención aparte merecen las ilustraciones del siempre elegante mago italiano que a golpe de surrealismo, composiciones estudiadas y buen puñado de animales caminantes, nos acerca el rumor de los pasos sobre la hojarasca de otoño.



Anna Cabeza. El misterio de la momia desaparecida. Bambú. Nueva aventura de esta serie protagonizada por las hermanas Coscorrón y Marcelo, esta vez ambientada en Egipto. Para celebrar el éxito de su agencia de investigación, se embarcan en un viaje por el país de las momias. Por culpa de unas averías en su autobús, las hermanas entran en acción y, como les suele ocurrir, una cosa lleva a otra y terminan desenmascarando a una panda de ladrones.



Eulàlia Canal y Toni Galmés. Té de fresa en la madriguera de Tejón. Bindi Books. Continuamos con otra historia de animales en la que un oso, un lobo, una ardilla y un tejón se hallan en plena búsqueda. Unas gafas, las llaves, la felicidad y el sueño son cosas muy importantes que deben encontrar. Mientras tanto, el camino y la compañía les irán planteando cuestiones y situaciones que hacen de esta historia una fábula poética con un toque filosófico que nos hará sonreír y pensar.



Oriol Canosa. La isla de las cartas perdidas. Ilustraciones de Mercè López. Babulinka. Estalla la Primera Guerra Mundial y  los padres de Albert deciden que el mejor refugio para su hijo es junto a su tío Audubon en Isola della Cona, una isla apartada de la realidad bélica que se cierne. Toda una experiencia para el niño de Estrasburgo que descubrirá montones de cosas de sí mismo y el mundo en mitad de una novela coral donde las cartas sin destino, un peculiar castillo y un curioso elenco de personajes son el resto de protagonistas. 



Michael Ende. Momo. Loqueleo. (***) Nueva edición ilustrada de un clásico que sigue más vigente que nunca. Quien no haya leído la historia de esta niña capaz de detener a los hombres grises y recuperar el tiempo, tiene una oportunidad inmejorable para hacerlo. Para una reseña más extensa de este clásico puedes hacer click AQUÍ



Sid Fleischman. La maravillosa granja de McBroom. Ilustraciones de Quentin Blake. Blackie Books. (***) Regresan a los anaqueles las disparatadas historias de McBroom y su familia. Una granja sumamente productiva, un horrible vecino y las más disparatadas anécdotas para sacarnos una sonrisa de lo más rejuvenecedora. Sinsentido, hiperbólica e ilustrada por el mago Quentin Blake. ¿Qué más podemos pedir?



Masakazu Hara y Eriko Ishikawa. Todos los días son buenos. Pastel de luna. (***) Llegamos a otro álbum narrativo donde la amistad es la clave de las cuatro historias que protagonizan Erizo y Conejo, dos animales que se conocer por mera casualidad y que terminan siendo inseparables a pesar de sus diferencias. Peripecias que toman como punto de partida el pelo y las púas, el optimismo y el pesimismo, y juegos por teléfono, nos hacen sonreír y nos plantean pequeños momentos vitales de los que aprender. Entrañable y fresco.



Marianne Kaurin. Sur, vacaciones de lujo. Vegueta. (***) Ina es una pobre diabla que vive en un barrio marginal que con tal de sentirse aceptada por sus compañeros de clase y, sobre todo, despertar la atención del guapo de turno, miente como una bellaca y se monta las vacaciones de su vida. Así empieza este librito que, aparte de amor, humor y mucha realidad, ahonda en las diferencias sociales, los prejuicios y las vergüenzas infantiles desde una perspectiva muy amable. Ideal para los que nos pasamos el verano sobre el asfalto de nuestro barrido durante la infancia y fuimos igualmente felices.



Janusz Korczak. El rey Mateito I. Ilustraciones de Teresa Novoa. Anaya. (***) Este año se cumplen cien años de la publicación de este libro y Anaya lo recupera para el mercado español en una edición ilustrada que merece la pena leer. El padre de Mateíto muere y este llega al trono con tan solo diez años. Aunque intenta con todas sus fuerzas en mejorar la vida de sus súbditos, sobre todo de los más pequeños, tendrá que aprender a lidiar con los males del universo adulto, como la corrupción, las guerras o la traición. Todavía vigente y muy necesario a pesar de que la editorial ha tenido que añadir una nota curiosa que me ha inspirado esta breve opinión.



Fernando Lalana y Chus Castejón. El manuscrito de Sancho Panza. Anaya. (***) Llegamos a un libro escrito a cuatro manos que se revela como un estupendo ejercicio de estilo, no solo por retrotraernos a la prosa de hace unos siglos, sino por recrear una intrahistoria donde la intriga y el suspense se sirven en cada capítulo. Muy recomendado como alternativa a las ya clásicas lecturas obligatorias en educación secundaria. ¡Ups! Se me olvidaba el argumento: una editora recibe un manuscrito en el que un joven Sancho Panza relata la historia de cómo Miguel de Cervantes conoció a quiénes inspiraron su Quijote.



Astrid Lindgren. Las travesuras de Emil (4 vols.). Kókinos. (***) Regresan a las librerías las historias de Emil, un pájaro de mucho cuidao que trae a todo quisqui de cabeza.  En cuatro volúmenes ilustrados podréis conocer lo que sucede cuando metió su cabeza en una sopera, cuando volcó el relleno del pan de morcilla o cuando intentó sacarle una muela a Lina. Sus ocurrencias y trastadas no tienen precio, pero no trates de emularlas porque te pueden salir caras. 



Tosca Menten. La venganza de Oinc. Ilustraciones de Elly Hees. Takatuka. El libro que inspiró Oink, Oink, la recientemente estrenada película de animación, llega a nuestras librerías. El abuelo de Bette Babs fue descalificado en el concurso de la mejor salchicha del mundo hace muchos años y regresa para marcarse la revancha gracias a Oinc, un adorable cerdito, y su espachurratocinos, una máquina espeluznante. ¿Lo conseguirá? Atrévete a desubrirlo y de paso, echar unas risas.



Charo Pita. Del cacao al chocolate (mitos y leyendas). Ilustraciones de Fernando Vázquez. Libros de las Malas Compañías. (***) Si os encanta el chocolate como a mí, no os podéis perder este libro que toma este producto tan conocido como eje temático. Cuentos e historias que giran en torno a la planta del cacao que se acompañan de las estupendas ilustraciones de Fernando Vázquez, un genio del pincel sin parangón. 



Morten Ramsland. La lista secreta. Ilustraciones de Cato Thau-Jensen. Nórdica. Todo empieza cuando Sigurd se topa con una lista elaborada por los compañeros que le hacen la vida imposible en el colegio. A partir de este momento se suceden otro montón de hallazgos que compondrán un viaje iniciático que le ayudará a valorar y comprender a quienes le rodean.  Un librito que hace pensar desde el humor y la simpatía.



Jean-Claude Mourlevat. Jefferson. Operación Simone. Nórdica. (***) Eso de que las segundas partes nunca fueron buenas no se cumple con este libro. Jefferson, el intrépido erizo que resuelve los entuertos más complicados, regresa a la acción. Simone, su amiga la coneja, acaba de desaparecer y comienza la búsqueda junto al cerdo Gilbert. Novela policiaca donde la simpatía, la amistad y las aventuras se mezclan para dejarnos muy buen sabor de boca.



Karah Satton. Una loba para un hechizo. Ilustraciones de Pauliina Hannuniemi. Errata Naturae. Nadya, Zima y Baba Yaga. Una niña, una loba y una bruja. Tres personajes femeninos que intentan salvar el bosque de la destrucción. Una historia que bebe de los cuentos populares rusos y donde la valentía, la imaginación y el amor a la naturaleza tienen un papel fundamental. Merece la pena formar parte de esta historia, ¿verdad?



Marina Tena Tena. Malditas maldiciones. Cabeza de gallo, cola de serpiente. Ilustraciones de Bartolomé Seguí. Loqueleo. Loren es un adolescente bastante normal hasta que sus padres se sumergen en un sueño del que no pueden despertar. Ningún médico puede despertarlos y solo queda una explicación: una extraña maldición ha caído sobre ellos. ¿Lograrán Loren, su hermana y una extraña institutriz desvelar el misterio y salvar a sus padres? Con mucha acción, dinámica y cercana, esta historia hará las delicias de lectores voraces. 




Dani Torrent. Viajes en trenes de primera clase. Triqueta. (***) Si se disponen a viajar durante las semanas que se aproximan, les recomiendo que lean este libro antes, durante o después de su periplo. Clementina es hermosa y educada. Su padre desea que se codee con la alta sociedad y tenga un futuro digno. Pero un día llega la guerra y sus sueños se esfuman. Con lo poco que tiene, Clementina compra un elegante vestido y un billete para todo un año en trenes de primera clase con el afán de conocer un hombre adinerado que la saque de sus miserias. ¿Lo conseguirá? 
Con este argumento, Torrent da forma a un proyecto muy personal en el que el amor, la libertad, los anhelos infundados y lo poético se engarzan y nos envuelven. Gracias a un texto que bebe de los recursos del cuento tradicional (el número tres, el ritmo de las estaciones o las cadencias repetitivas), unas ilustraciones de luz tenue y óptica cinematográfica y ese pelo anaranjado de Clementina, les prometo que no defraudará.



Quim Torres. Constelaciones. Ilustraciones del autor. Babulinka Books. Noche se siente muy sola y no le gusta nada el nuevo instituto. Menos mal que Martín, un joven astrónomo, le acaba de alquilar el desván a su madre y le descubre el mundo de las estrellas, las constelaciones y las leyendas en torno a estas. Los secretos familiares, una amistad verdadera y los viajes interiores se entremezclan en una novela intimista de pequeño formato donde el pasado, el presente y el futuro se enredan y nos alimentan. 

lunes, 27 de febrero de 2023

Juan Muñoz, un fraile analfabeto y la LIJ española


Hoy ha muerto Juan Muñoz, autor de Fray Perico y su borrico. Ilustrado por Antonio Tello y editada por SM, esta serie de libros que ha alcanzado más de 70 ediciones y casi un millón de ejemplares. Ya quisieran muchos libros de la llamada literatura adulta alcanzar tal éxito… Y del universo LIJ también vendrán diciendo que la situación editorial no es la misma hoy que hace cuarenta años, echando mano de la escasa competencia, la inexistencia de las alternativas de ocio digitales, o la vis comercial de ciertos títulos para justificarse.
Sí, no les voy a negar que todo influye, pero no por ello voy a menospreciar la valía de un autor que siempre ha tenido gran aceptación entre el público de diferentes generaciones, un hombre que, a pesar de los clichés y otras cuestiones, dio vida a unos personajes que han trascendido al tiempo y, sobre todo, han enriquecido el ideario de nuestra LIJ, la de este país.


Y tampoco quiero ponerme patriota, simplemente considero que, lejos de buenismos, lenguaje vacuo e inerte, sensiblerías varias y otras perlas actuales, las obras de Juan Muñoz tienen un sabor fresco y honesto que conecta con el público español allende el tiempo.
A pesar de ellos, los lectores de este lado del Atlántico vivimos empeñados en renunciar a ese humor tan básico y grotesco, a la risa floja basada en los estereotipos, a ese toque que algunos presuponen casposo y cañí, en pro del bienquedismo atrofiante que reina en occidente, una especie de karma liberador que nos asfixia a favor de los neo-lenguajes y lo políticamente correcto.


Lo peor de todo es que ponemos el grito en el cielo porque reescriben a Roald Dahl y nos cagamos en los frailes de Muñoz Martín porque nos resultan obsoletos y vergonzantes. Hay que mirárselo. No solo por el bien de todos aquellos que invierten su tiempo en crear historias con las que los niños puedan disfrutar, sino por crear un sentimiento de afecto hacia ese reflejo social que es la LIJ.
Salvador Bartolozzi, Antoniorrobles, Elena Fortún, Juan Farias, Consuelo Armijo, Carmen Vazquez-Vigo, Fernando Alonso, Gloria Fuertes, Ana María Matute, José Mª Sánchez- Silva o Montserrat del Amo. Todos han puesto su grano de arena en un corpus de obras que, a pesar de dirigirse al público infantil, contribuye a desarrollar una idiosincrasia particular que embebe nuestra cultura. De carácter histórico, religioso, cotidiano o humorístico. Cada uno a su manera, pero todos con ese deje que tanto nos gusta.


Por eso hoy no encuentro mejor manera que decirle adiós a Juan Muñoz Martín con esa que dice... Ningún fraile estaba ocioso. Cuando daban las nueve, los monjes iban a la biblioteca. Allí había libros de todas las clases: gordos, flacos, azules, amarillos. Todos muy viejos. Todos llenos de polvo. Había uno que pesaba una tonelada; para pasar las hojas tenían que emplearse dos frailes. Era la historia del convento.
Fray Pirulero leía un libro de cocina. Fray Ezequiel, la vida de las abejas. Fray Pascual, la vida de las gallinas. Fray Perico, como no sabía leer, se sentaba en un rincón a hojear los libros de santos. El burro se sentaba a su lado.

miércoles, 4 de enero de 2023

Una buena tanda de narrativa para empezar el 2023


Como llevo muuuuuchos meses sin incorporar libros de narrativa en este espacio, aprovecho el comienzo del año para enviarles una buena tanda con la que disfrutar estos días de pascua que nos quedan.
Novelas, relatos, narrativa ilustrada… Llámenlos como quieran pero el caso es que tengan más letra impresa de la que acostumbra un álbum convencional. Que a veces se agradece recrearse algo más en las palabras y hacer más duradera la experiencia de lectura.


Si bien es cierto que las librerías están llenas de este tipo de libros, he decidido reseñar solamente aquellos que he leído (NOTA: animo a las editoriales a que me los manden porque bastante tengo con sumergirme en el mundo del álbum), y prescindir de adaptaciones de clásicos u otros productos comerciales y paraliterarios que, aunque tienen excelente factura y mucho éxito entre niños y jóvenes, me dicen más bien poco.
Como siempre, están ordenados por orden alfabético tomando como referencia el apellido de los autores, se incluye un breve comentario y añado tres estrellas a mis favoritos. Si quieren conocer más libros como estos hagan click en ESTE ENLACE ¡Y disfrútenlos!



Jonathan Auxier. Ceniza. Historia de una niña y su monstruo. Blackie Books. [***] Canción de navidad, Peter Pan o Alicia en el país de las maravillas son clásicos de la LIJ ambientados en la época victoriana, un periodo muy sugerente en el que también ocurre la historia de Nan Sparrow, una chica huérfana y la mejor deshollinadora de todo Londres. A pesar de su éxito, se siente triste y sola. Pero las cosas cambiarán cuando su Golem, una criatura de la mitología hebrea, nazca de un montón de ceniza para acompañarla y protegerla en mil y una correrías.



Miguel Brieva. Manuela y los Cakirukos. Reservoir Books. [***] Manuela, Tomás y Jonás regresan un año más a casa de sus abuelos durante las vacaciones de verano. Pero en esta ocasión, además de las típicas peripecias (bicicletas y playa incluidas), estos tres pipiolos se encontrarán con misterios indescifrables y un antiguo cuento que guarda un enorme secreto. El club de los cinco, Los Goonies y hasta E.T. parecen fundirse en una historia con reminiscencias a la cultura infanto-juvenil del siglo XX, pero capaz de cautivar a cualquier lector actual. Mucha magia, ciencia ficción y ese toque posmoderno que el genio de Brieva lleva a gala en todas sus obras, para traernos un libro que se nos enganchará a los tuétanos.




Ana Campoy. Pepa Guindilla / ¡Contra el mundo! Ilustraciones de Eugenia Ábalos. Nórdica. Pepa Guindilla es hija de padres separados, tiene una "madrastri", un "padrastri", dos hermanos y dos casas. Todo muy moderno. Aunque en su vida reina la armonía, como todo hijo de vecino, tiene algunos problemillas que solucionar. Mientras que en el primer volumen tiene que poner a raya a Odioso Chivato, en el segundo decide establecer un sistema de punto para controlar a su familia. Como muchos otros personajes clásicos de la LIJ, os hará pasar buenos ratos en los que también caben la crítica al universo adulto, la imaginación y el humor.



Octavio Ferrero. Trulus, trulos y búhos. Ilustraciones de Miguel Calatayud. Anaya. El abuelo Roberto era revisor de tren y la abuela Inés se dedicaba a buscar dueños de cartas perdidas. Imaginaos la de historias que tienen para contarles a María y David. La de hoy es una historia que empieza con una carta que lleva un búho en el pico y habla de un secreto que solo los abuelos y una pareja de magos, conocen. Si quieres descubrirlo tú también, ya sabes qué tienes que hacer. Un historia donde la naturaleza, la fantasía y los juegos de palabras se desbordan a favor de la mirada infantil.



Will Gmehling. Piscina. Un verano al aire libre. Vegueta. [***] Aunque empiece a hacer frío, nunca está de más recordar el verano, esa época del año donde nos podemos permitir ciertos lujos, sobre todo cuando estamos entrando en la adolescencia y se nos altera el ecosistema vital. Precisamente eso es lo que les ocurre a tres chavales, los hermanos Bukowski. Tras salvar a un bebe de morir ahogado mientras su madre hablaba por el móvil (otra de actualidad), la dirección de la piscina les recompensa con la entrada gratis durante todo el verano. Y allí lo pasarán. Un libro muy sensitivo que habla de las relaciones familiares, del valor de la comunidad y de experiencias extrapolables a cualquiera. Un canto sonoro de libertad y humanidad.



Ada Gobetti. Historia del gallo Sebastián. Ilustraciones de Marco Paschetta. Liana. [***] El mundo (o la granja, según se mire) fue muy afortunado cuando Sebastián rompió el cascarón del decimotercer huevo. Y como el número trece siempre tiene su aquel, imagínense lo peculiar que fue el churumbel de la hermosa gallina Plumalisa. Siempre le da la vuelta a todas las cosas y saca todo de quicio. Por si la cosa fuera poco, no sabe cantar. Curioso, intrépido y exótico, Sebastián protagoniza una novela de formación (¿Se acuerdan del Pinocho de Collodi?) donde filosofía y pensamiento se dan la mano en este clásico italiano de mediados del XX. Una joya.



Nono Granero. Piernas. Thule. Paticorto y acomplejado, el señor Miguel no se atreve a tirarle los trastos a la señorita Natalia. Una noche tiene un sueño inspirador y decide convertirse en inventor. Tras mucho trastear, consigue construir ¡unas piernas postizas! ¿Qué pasará? ¿Logrará llamar la atención de su amor platónico? Un relato muy ilustrado que nos planeará muchos dilemas a los que solo nosotros podemos encontrar la respuesta.



Malin Klingenberg. La chica alce. Errata Naturae. De marcado corte ecologista, esta novela nos cuenta la historia de Johanna, una chavalita que acaba de entrar en el instituto. Su mejor amiga se pirra por entrar en la pandilla de las chicas populares y la deja tirada. Gracias a esta decepción, Johanna frecuenta el lago y se ve envuelta en una pequeña aventura donde una pareja de alces, un chico muy peculiar, defensores de los animales y cazadores son los verdaderos protagonistas.



Astrid Lindgren. Karlsson en el tejado. Ilustraciones de Ayesha L. Rubio. Kókinos. [***] Yo no sé si vosotros os habéis topado con alguna de esos seres que, aparte de los humanos, habitan nuestros hogares. Pues eso es precisamente lo que le ocurre a Lillebror, el hermano pequeño de los Svantesson, que como todo el mundo pasa de él, tiene que pasar el rato con el señor Karlsson, un hombre misterioso que vive en una pequeña casita sobre el tejado y que es capaz de volar. Aunque todo el mundo piensa que son imaginaciones suyas, esta pareja se lo pasa en grande recorriendo Estocolmo. ¿Te aventuras a venir con ellos?



Astrid Lindgren. Ronia, la hija del bandolero. Ilustraciones de Katsuya Kondo. Kókinos. [***] Dos clanes de bandoleros se disputan el dominio del bosque, pero serán los hijos de sus respectivos jefes quienes encuentren la concordia tras vivir un sinfín de aventuras juntos. Criaturas fantásticas, naturaleza desbordante y mucha acción, son las mejores bazas de un relato exuberante que cabalga entre la amistad. Ilustrado por uno de los artistas que participó en la serie anime de este libro y que conservó el nombre original de la protagonista –Ronja-. Ya tienen dos tareas para este 2023: leerla y verla.



Astrid Lindgren. Mío, mi querido Mío. Ilustraciones de Luz Marina Baltasar. Kókinos. Quizá esta es una de las historias más queridas por la autora sueca y cuenta cómo Bosse, un chaval de 9 años que se siente abandonado por sus padres adoptivos, decide comenzar una historia de aventuras por culpa de una carta con letras de fuego y una manzana dorada que le llevará hasta la Tierra de Afuera para enfrentarse a Kato. Un texto fantástico con un trasfondo complejo (quizá el que más de los tres que se recogen aquí de esta autora) que suscita numerosas interpretaciones.



Andrea Maceiras. Alma de elefante. Ilustraciones de Jordi Solano. Anaya. Suy y Lawen son gemelos y viven en una aldea del sudeste asiático. Un día, la vieja Champey lee sus almas y le dice a Suy que él tiene alma de mariposa y que su hermana tiene espíritu del elefante. A Suy no le gusta nada porque él es más fuerte y cuida de Lawen, una niña muy diferente a las demás. Pero pronto se cruzarán con Tep, un elefante de verdad y desencadenará una pequeña aventura que pondrá a prueba a los dos hermanos y nos descubrirá lo que hay dentro de ellos. Una fábula tierna y conmovedora con parajes exóticos como telón de fondo.



Eva Manzano. Los miniseres. Ilustraciones de Maite Gurrutxaga. Nórdica. [***] Colchonutos, sofazosos, alfombrillos, cristalritas, mesaposas y bolapompas son algunos de los miniseres que pululan por casa de Jimena y Diego. Pero resulta que estos personajillos están desapareciendo y necesitan aliarse con esta pareja de hermanos para intentar solucionar el problema. Una historia que recuerda a Los incursores de Mary Norton, pero con mucho más humor y sugerentes juegos de palabras que funcionan a modo de resorte fantástico. ¡No te la pierdas!



Agnès Mathieu-Daudé y Olivier Tallec. Dagfrid, una niña vikinga. Flamboyant. Dagfrig detesta la vida que llevan las vikingas. Van con trenzas y vestidos largos, comen pescado, y cosen en cabañas hechas de musgo. Ella se planta y con la ayuda de su hermano consigue un barco que la lleve a cualquier lugar donde no se coma pescado. ¿Lo conseguirá? Un librito ilustrado que nos plantea problemas de toda la vida y nos saca una sonrisa.



Kiran Millwood Hargrave. Julia y el tiburón. Ilustraciones de Tom de Freston. Bambú. [***] Mientras el padre de Julia automatiza el faro, su madre, una bióloga marina, aprovechará su estancia en la isla para encontrar el tiburón de Groenlandia. Aunque adora a su madre, Julia empieza a darse cuenta que algo le pasa cuando esta, obsesionada por encontrar al escualo, pone en peligro su vida. De gran carga metafórica, esta historia con la enfermedad mental como trasfondo, es un canto a la familia, la amistad y el respeto al medio ambiente.



Alberto Montoria Maceín. Defectos monstruosos. Ilustraciones de Nuria Díaz. Hércules de Ediciones. Milo siempre está malhumorado, tiene mala educación y no le gusta casi nada. Vamos, lo que se dice un crío insoportable. Pero todo cambia cuando, después de un accidente, descubre que es la única persona que puede ver a unos monstruos que van al lado de cada persona y que, casualmente, se comportan de manera parecida al humano al que acompañan… ¿Cómo será el tuyo?



Anja Portin. Radio Popov y los niños olvidados. Nórdica. Alfred tiene nueve años y vive prácticamente solo. Su madre desapareció hace mucho tiempo y su padre siempre anda de viaje con sus negocios. Todo es un poco triste y aburrido hasta que entra en acción Amanda y un viejo transmisor de radio que cambiará la vida de todos esos niños olvidados que, como él, anhelan tener cerca a sus familiares.



Petra Postert. El año de las abejas. Takatuka. [***] El abuelo de Josy acaba de morir y cuando llega la hora de leer su testamento, descubre que el abuelo le ha dejado su colmena de abejas como herencia. A pesar de la negativa de su madre, Josy decide cuidar a las abejas gracias a la buena disposición de su padre y la ayuda de Alma, la mejor amiga del abuelo. Secretos familiares y crecimiento personal enlazados por el oficio de apicultor. Metafórico y entrañable es uno de los libros que más me ha gustado de esta tanda.



María Ramos. Tres luces. Blackie Books. Esta es la historia de tres misteriosas luces que quedan atrapadas en la tela de una araña. No son luciérnagas ni gusanos luminosos. Finalmente, Oruga y sus primas las Lombrices, deciden llevarlas a casa de Topo, quien las cuidará e intentará por todos los medios que regresen a su hogar, sanas y salvas. Un relato sencillo y encantador con un componente fantástico muy sugerente.



Jutta Richter. La señora Lana y el mundo tras el mundo. Ilustraciones de Günter Mattei. Lóguez. [***] Si no saben quién es la señora Lana les invito a conocerla en los dos primeros volúmenes de esta serie que tantas cosas buenas nos trae. En este tercero, Merle y Moritz, nuestros queridos protagonistas, están decididos a salvar ese mundo que hay detrás del nuestro, pues tienen muy claro que su padre se encuentra allí, en el reino de Chiquitania. Fantasía a raudales que cualquiera debería disfrutar.



Jordi Sierra i Fabra. Las últimas 30 páginas. Loqueleo. Llegamos quizá a la novela que más se dirige al público adolescente, no solo por la temática, sino por constituir un reflejo de ese lector en transición que aboga por la intriga, el desarrollo personal y lo inspirador. Tras la muerte de Valentina, Lorena es la encargada de terminar la novela que su maestra deja inacabada. Solo 30 páginas la separan de un final que le descubrirá muchas cosas de ambas. Episodios cortos y buen ritmo para una historia con mucho gancho.




Saša Stanišić y Katja Spitzer. ¡Ey, ey, ey, taxi! Takatuka. [***] Con un regusto descomunal a Gianni Rodari, aterriza en nuestras librerías un libro de esos que podemos leer una y otra vez sin parar de reír. Juegos de palabras, mucho sinsentido, surrealismo a raudales y unas ilustraciones desbocadas de colores vibrantes, esta antología de breves historias comparten un mismo hilo conductor que se acentúa gracias a un comienzo y final compartido. Se merecía estar entre los mejores álbumes del año, pero ya no doy para tanto... Recomendadísimo.



Tom Tellegen. Cartas de la ardilla a la hormiga. Ilustraciones de Axel Scheffler. Blackie Books. [***] En este libro ilustrado que ya incluí en mi selección de libros sobre cartas y carteros, encontramos una narración epistolar, es decir, una historia basada en un intercambio de misivas entre un puñado de animales como el oso, el caracol, la ardilla o la hormiga. Con cierto aire surrealista nos columpiamos en un agradable vaivén entre el humor y la poesía.



Amy Timberlake. La gema es una yema. Ilustraciones de Jon Klassen. Flamboyant. [***] Terminamos con una nueva aventura de Mofeto y Tejón, dos amigos muy dispares que siempre encuentran puntos comunes en los que disfrutar de su mutua compañía. Esta vez se dirigen al Lago Sin Fin en busca de un ágata, una gema bastante especial. Espero que estéis preparados para un relato lleno de malas intenciones, engaños, traiciones y ¡hasta un huevo!



Robert Walser. El hombre que perdió la cabeza. Ilustraciones de Carmen Segovia. Las afueras.  [***] Publicado por primera vez en castellano, este relato de uno de los maestros de la literatura contemporánea en lengua alemana nos lleva por caminos muy diferentes a los que acostumbramos gracias a la creación de un especial universo donde el señor Chaparro, un hombre con la cabeza un poco hueca, empieza perdiendo el dinero, la suela de los zapatos, e incluso a su esposa, para terminar perdiendo la testa. Historias dentro de historias, mucho juego textual, dos narradores, sinsentido... Regálenlo, porque los lectores en ciernes también se merecen leer obras cortitas pero con cierta enjundia.